la austeridad de Soares
YUCATEMUJ DIRETTOL UUERENDSL DMDA ONEREMOC HABİTACAN "Las informaciones acerca de las movilizociones y de la preparación de los trabajadores para la lucha son contradictorias; cambian de un sector a otro". Así comienza el capítulo sobre la "situación del mo vimiento obrero" de la resolución adoptada en la reunión de cuadros del PCP, el 18 de diciembre de 1976.(1) Cuál es exactamente la situación del movimiento obrero? Qué impocto produjo la reciente lucha de los trabajadores de la función pública? Qué Impor tancia revisten el congreso de la Intersindical y la -crisis del PS? Una creciente combatividad obrera A fines de enero, algunos semanas después de verificarse las elecciones para su dirección sindical, los trabajadores de la Función pública realizaron una manifestación en 5. Bento. Contra el aumento sala-
GEORGE BUARQUE SOCIALSTA VOta rial del 15% propuesto por el gobierno, 16,000 trabajadores exigieron un aumento uniforme para todos de 2.000 escudos. A pesar de que 60.000 trabajado res habían firmado una petición con esa misma exi- -gencia, al llegar a 5. Bento la dirección sindical (do minada por el PCP) se limitó a solicitar la negociación, sin precisar ninguna reivindicación. No obstante, habia sido electo en base a una plataforma que contenia la defenso explfeita de ese abjetivo de lucho. Gracias a tal polfica, las hue lgas han si do aislados. El PCP se opuso sistemáticamente al desarrollo de las distintas formas de lucha, lo cual explica que, desde hace más de un año, los contratos estén todavia suspendidos y que no haya aún una réplica de conjunto por parte de la clase obrera. Sin embargo, la situación comienza a cambiarA partir de la formación del gobierno de Soares, lue go de un primer momento de vacilación, se moviliza rón algunos sectores importantes de la clase obrera: los trabajadores textiles, del comercio, del calzado, los sectores más explotados pero también las más desorganizados a nivel sindicol. Asi se invertia la di-› námica generalizada de unificación deben huchageneració con relación al pertodo anterior al 25-11-758 incliso con respecto a la altima fase del sexto gobier
no. Tal situación debilitó al movimiento obrero, acentuó sus divisiones permitió una ofensiva del gobierno de Soares. A partir de setiembre, Lisnave y Setnave (astilleros navales) aceptaban la propuesta de la odministración, que rechazaba las 40 horas, el aumento uniforme para todos de 1.000 escudos y que incluso introdujo nuevas categorias. Fueron evacuados 101 grandes propiedades ocupodas en 1975. Se comenzó a aplicar el derecho de reserva (devolución de una parte de la propiedad ocupada los latifundistas). El 9 de setiembre de 1976, Soares lanzó su llamado a una batalla de la producción y a un pacto social: "el trabajo duro y disciplinado es la primera con -dición para salir del túnel en que nos encontramos". Y agregaba: "El gobierno llama a los responsables sindicales y a todos los trabajadores en general, como también a los patrones, o aumentar lo productividad cueste lo que cueste. Es una exigencia nacional imperativa...Se debe aclarar la situación en beneficio de los trabajadores. Dada la imposibilidod de despido inmediato, muchas empresas no crean nuevos empleos ni aceptan nuevos trabajos". Para materializar los "reivindicaciones" del dirigente socialdemócrata, en noviembre de 1976 se odoptó una ley sobre los despidos, entre cuyos motivos justificatorios se enumeran los siguientes: *1. desobediencia ilegitima a los órdenes de los responsables superiores jerárquicos... 5. atentado contra el patrimonio de la empresa... 7, una cantidad de ausencias injustificadas que alcance anualmente a 5 jomadas consecutivas o a 10 Tornadas no consecutivas... 12. reducción anormal de la productividad de los trabajodores." La primera fase de movilización sindical, que coincidió con la preparación del congreso de la Intersindical, desembocó en la jomada de lucha del 27-11-76: 130.000 trabajadores te concentraron en el estadio"l o de Mayo" pero no recibieron ninguna consigna concretal Las lu -chas y las huelgas más duras se prolongaban, el empresariado se negaba a negociar y el gobierno no interventa. Sin embargo, se mantenta la presión de la combatividad abrera. Bajo la dirección de militantes de extrema izquier da, los obreros de la construcción de Modeira Iniciaron una huelga que acabó con una victoria parcial al cabo de dos semanas. Pero, en el continente, el sector de la construcción no se movió. Los trabajadores de la unidod colectiva de producción "Margen esquerda " cercaron durante mucho fiempo la propiedad que habla sido devuelta a un latifundista inglés. INo hubo ningún movimiento de solidaridad! En dos fábricas textiles, Maconde (Braga) y M. Lopes Henriquez (Lisboa), se desarrollaron huelgas con ocupación prolongada, contra el despido de dos di rigentes sindicales. Sólo en diciembre de 1976, Ic luchas comenzaron nuevamente a causar impacto sobre la situación polftica, La huelga en Correos y Telecomunicaciones del 15 de diciem bre preanunció algunas movilizaciones importantes, principalmente la de docentes y la de los trabajadõres de las función pública. Esas luchos deben ubicarse an un con-? texto socioeconómico cada vez más marcada perder erónicació sis. El secretario de estodo de planeamiento recorrectó laa existencia de un l4% de desocupados entre la población
activa. No obstante, la cifra real debe llegar al 20%, o sea 700.000 trabajadores, lo que significa un aumento del 30% desde diciembre del 751 El año pasado, el solario real descendió un I7,5% según los datos del go -bierno, y un 25% según las cifras de los sindicatos y de los partidos obreros. Pero, al mismo tiempo, el gobierno fiene grandes difi -cultades para lanzar una ofensiva contra las masos trabajadoras, con el objeto de crear las condiciones previas para una politica burguesa anticrisis. La resistencia que el movimiento obrero opuso a la legislación antisindical amenaza con transformarse en movilizaciones de masas. Las reuniones de dirigentes, delegados sindicales y miembros de las comisiones de trabajadores, efectuadas el 6 de noviembre de 1976 en Lisboa y el 9 de enero de 1977 en Oporto, reflejaron una creciente radicalización; casi el 10% de los delegados se pronunciaron a favor de la preparación de una huelga nacional por los contratos colectivos de trabajo, proposición hecha por militantes sindicales que invocaban posiciones de la LCI (Liga Comunista Internacionalista).
A LUTA CONTINUA GREVE* SI NAO Luego de una primera ofensiva, que prolongara su plazo de existencia merced a los resuffados de las elecciones, ahora el gobierno se halla enfrentado a una combatividad mayor, a una crista permanente que lo opone a la oposición polfrica de los partidos burgueses y de los pre siones provenientes de las jerarquias milifares. Soares apostará todo a su próxima carta: un ataque más profundo contra el movimiento sindical y la reforma agraria, que se concretará en una legislación que cuestione algunas de las conquistas decisivas de los trabajadores: el control obrero, las comisiones de trabajodores y las unidades colectivas de producción (en la ogricultura). Se agrava la crisis económica y política Las elecciones municipales del 12 de diciembre del 76 confirmaron el potencial combativo de la clase obrera. Aun cuando no cambiaron cualitativamente la situación polfica, demostraron la profundidad de la crisis que afecta a la dirección burguesa. A pesar de los límites de la comparación, hay que destacar que el PPD perdió 275.000 votos con relación a las legislativas (475.000 con respecto a las elecciones para la Asamblea Constituyente) y el CDS 171.000 (que representan sólo el 20% del total de votos obtenidos en las legislativas). Por su parte, el PS perdió 500.000 votos (750.000 con rela ción a las elecciones para la Constituyente). Por el contrario, el PCP duplicó el número de votos obtenidos por Pato durante las elecciones presidenciales, aun cuando no alcanzó en cifras absolutas el récord que lograra en los legislativas. Los GDUP (grupos dinamizadores de unidod popular) no consiguieran reunir la suma de los votos del MES y de la UDP en las legislativos de abril del 76. Evidentemente, los partidos burgueses son los que más sufrieron el Incremento de las abstenciones (35% contra el 20% en las legislativas), lo cual no les impidió lanzar la ofensivo que Sa Cameiro -dirigente del PPD (hay Partido Socialdemócrata, PSD) - consideraba inevitable luego de las elecciones. En efecto, antes de las municipa -les, Sa Carneiro declaraba en el congreso de su partido: "Frente a un gobierno poco eficaz y a una Asamblea de la República donde ni hay una mayoría estable, con toda seguridad el presidente se verá llamado a desempeñar un papel cada vez más.activo dentro del marco de las funciones que le atribuye la Constitución". El PPD mudaba de posición: en lugar de un gobierno cuya columna vertebral estuviera constituida por un bloque PPD-PS, señaJaba su preferencia por un gobiemo militar, bajo el control directo de Eanes. El CDS desarrollaba igualmente la mismo orientación. Las elecciones municipales provocaron cierto descon -cierto en esos medios. Sa Carneiro acentud su ofensiva multiplicando los ataques contra el gobiemo y llama -mientos a la intervención de los militares. Por el contra rio, el CDS modera el tono de sus ataques. La diferencia fundamental entre Sa Carneiro y Freitos do Amoral, del CDS, no estriba en la definición del objetivo: ambos están de acuerdo en que únicamente el general Eanes podrá resolver la situación, presionando al gobierno o bien cambiándolo. Pero el CDS comprende mejor la naturaleza de las relaciones sociales de fuerzo. La Confederación de Agricultores Portugueses (CAP) casi no manifestó después de su gran meeting de octubre del 76 en Rio Maior, dirigido contra el ministro socialdemácrata de agricultura, Lopes Cardoso, La Confederación de la Industria Portuguesa, (CIP) desarrolla cierta actividad pero no es capaz de tomar iniciativas que alcancen a una amplia audiencia. De tal modo, ni los partidos burgueses ni sus organizaciones (CAP-CIP), se revelan aptos para polarizar claramente en torno de si a sectores mayoritarios de la "clases medias". Con todo, seria peligrosos su -bestimar el proceso de recomposición del aparato de estado y el grado de iniciativa que eso permite a la burguesia. La conferencio, en novia ribre del 76, del Banco de Porfugal y el German Marshall Fund demostré.que, chang hay una táctica más concertada del imperialiseis air el thantaje económico. La jerarquia militar está actualmente
mucho más solidificada en tomo de Eanes, como lo atestiguan las últimas modificaciones del Consejo de la Revolución. Los sectores de extrema derecha (Pires Veloso y Marais e Silva, "consejeros de la revolución" vinculados a la red terrorista) se encuentran ahora muy mar ginados. Pero, aún cuando en la actual situación de la -lucha de clases no sea posible una intervención militar directa, reclamada por toda la burguesia, el peligro existe, Sin embargo, la parmanencia del gobierno de Soares traduce hasta qué punto la gravedad de la crisis poInico exige -en vista de la relación de fuerza existen• te entre las clases - el mantenimiento de un goblemo de colaboración de clases; un gobierno cuya frogilidad, no abstante, se pone de relieve por la profundidad de la crisis social y económico. La crisis económica A pesar de algunos signos de evalución positiva de la coyuntura (disminuyó la circulación fiduciaria, el total de depósitos bancarios alcanzó su récord histórico con 400 millones de escudos; algunos sectores como la construcción, con fuertes efectos multiplicadores, registraron una reactivación hacia fines del verano y comienzos del otoño), los indices de aumento de la producción indus -trial- en el mes de diciembre- estaban lejos de los ab¡etivos definidos. Algunos sectores ya comienzan a manifestar los limites de una breve recuperación inflacionisto: en la construcción disminuyó el desarrollo y esta tendencia irá profundizándose. La producción del sector alimenticio, el único que se hallaba en expansión du rante los años 74/75 (en octubre aún registroba un cre = cimiento del 14% con relación al mismo período del año pasada), ahora está declinando de manera espectacular. La única rama que registra un crecimiento es la de bienes de equipamiento. En los cinco primeros meses de 1976, el crecimiento de la industria de transformación era del 4%; en setiem -bre llegaba al 6% con respecto al mismo período del año precedente. El crecimiento del sector de los bienes de equipamiento no alcanza a ocultar la modestia de los resultados obtenidos, en comparación con los objetivos económicos globales que fijo el programo del gobierno y el Plan 77: aumento del 5% del producto in -terno bruto, con una tasa de crecimiento anual medio del 10% en la producción industrial incremento de las inversiones de un 15% a un 18%. Ahora bien, esos ob¡etivos son muy bajos, resultan inferiores al desarrollo real registrado durante el período 1972/73, En conse -cuencia no se producirá la creación de 50,000 nuevos empleos ni la reanimación de los sectores de exporta -ción. Por el contrario, la devolución de las empresas "intervenidas" por el estado y bajo "autogestión" en las empresas nacionalizadas, el incremento del tiempo de trabajo, las leyes sobre despidos estimularán el de -sarrollo de la desocupación, de la inflación y suscita -rần tensiones sociales. En dirima instancia, el gobierno se limita a retomar el proyecto económico del régimen de Coetano. Por otra parte, Walter Rosa, ministro de industria hasta hace algunos semanas, fue uno de los autores de dichos planes, cuando era funcionario de los gobiernas anteriores al 25 de abril. Esta opción económica (por ejemplo, la concentración del 30% de los inversiones industriales solamente en el complejo de Sines) no resuelve ninguno de los problemas. Para qué sirve todo esto -preguntan los capitalistas- si el sector privado aún no dispone de las garantios solicitados, si no hay una reconversión ra dical del sistema productivo, si se retrasa el traspaso de las empresas bajo "autogestión" a sus ex-propietarios? Ni la promesa formal de Mario Soares -que impondrá las 45 horas en el sector productivo y las 40 horas en los servicios- ni los 2.500 hombres de la brigada OTANque se halla a 100 km de Lisboa- permitirán resolver el problema. La profundidad de la crisis económica, la resistencia de los trabajadores, Ta criais pelffica y social, Implican que sólo un enfrentamiento generalizado podrá transformar cualitativamente el período actual de la locha de clases. Para la burguesta eso implicaría la ca -pacidad de destruir las conquistas del periodo anterior al 25/11/75, principalmente la libertad de acción de los sindicatos y de los partidos obreros. Ninguna solu -ción intermedia podrá escapar -a mediano plazo- a la contradicción entre ese objetivo y la realidad de las relaciones sociales de fuerza actuales. Recomposición del movimiento obrero
UNIDOS E ORGANIZADOS VENCEREMOS Las elecciones presidenciales, la formación del gobierno de Soares y las primeras luchas contra el plan de austeridad abren un nuevo período, dominado por la recamposición del movimiento obrero organizado, Evidente -mente, el elemento más espectacular es la crisis del PS y la formación de un ala izquierda. Sin embargo, la crisis no se limita a ello. La debilidad del gobierno del PS estriba en el mantenimiento de la combatividad o -brera y en la fragilidad de su base organizado dentro del movimiento obrero sindical. Hoy el PS posee 000 secciones de empresa, 90 de las cuales se hallan en el cinfurón industrial de Lisboa. La "Carta Abierta", rea= grupamiento sindical vinculado al PS, Hegó a contar con la odhesión de 69 sindicatos, pero al reelizade eyniració reunión de setiembre, la más representativa, onicatien te 50 delegaciones se hicieron presentes.
Por último, en virtud del desfosaje existente entre su influencia electoral entre los trabajadores y su capocidad de organización, la dirección del PS goza de un mar gen de maniobra muy pequeño para aplicar su polftica. A la visto de eso, se puede comprender la rápido emergencia de un ala izquierda en el seno del PS, que co -menas a reunirse y organizarse durante y después del se gundo congreso nacional, en noviembre de 1976. La heterogeneidad de esa corriente se explica también a partir de los mismos factores. Experiencios polticas distintas separan a los cuadros más rodicalizodos y frontalmente opuestas a la polftica socialdemócrata (Aires Rodrigues, Carme linda Pereira y el sindicato de profesores de Lis -boa), a los sectores que estaban más insertos en el apa -rato polftico de la socialdemocracia (por ejemplo, Lo -pes Cardoso) y a los militantes sindicalistas (los que se opusieron a la orientación de la burocracia del PCP y que realizaron una experiencia de unidad de acción, coma K. Barreto, probable futuro secretario de la Intersindical). Su aparición pública (2) comenzó durante el con greso de noviembre del 76 y enero del 77, con el cues = tionamiento de los ejes esenciales de la polftica guberHamental. En el segundo congreso de noviembre del 76, los "opositores de izquierda" obtuvieron 2l0 votos contra 6i0 de la mayoria, o sea el 25%, y |I7 contra 394 en el con -greso extraordinario de enero del 77, o sea el 21%. Expresan, en el interior del PS, la combatividod obrera y representan desde hoy a la mayor parte de los militantes de las empresas y de la Juventud Socialisto. Reunidos una semana antes del congreso extraordinario, los militan tes suspendidos del PS y quienes los apoyaban no pudieron concertar un acuerdo con diversas personalidades, Lops Cardoso entre otros. En la víspera, 80 jóvenes sociolistas (la oposición habla obtenido 147 votos contra 152 en el congreso de la JS) también preparaban su réplica a las acusaciones de "trotkismo" (3). En Oporto, la representación del ala izquierda indica, a pesar de la represión, la vigencia de dicha corriente y los vinculos estrechos que la ligan a la base del partido. Pero sus dificultades dentro del movimiento sin -dical, el Impase de la "Carta Abierta" y su división acerca de la participación en el congreso de la Intersindical, combinados con la polffica de bloqueo de las ludiffcil en lo inmediato una poltica de unidad de acción en la clase obrera, sobre reivindicaciones centrales, unidad que implica una aproximación entre los corrientes sindicales ligados, entre otros, al P5 y al PCP. Ello conduce al debilitamiento de la batalla qu= quiere emprender el ala izquierda contra aspectos parciales del plan de austeridad. Las formas concretos en que se desarrolla esa recomposición del movimiento obrero también se hallan vinculados a la polfica del PCP dentro del movimiento de masos. Por la estructura de su implantación, por la centralización de su fracción, el PCP posee hoy • un importante margen de maniobra en las luchas sindicales y dirige el sector mayoritario del movimiento obrero organizado. Con aproximadamente 2.500 células de empresa, después de la fiesta del "Avante" y de su octavo congreso, el PCP lográ reorganizar su intervención y refamar las riendas de su base obrera luego del voto por
"Carvalho'". Debido tanto a la evolución del PS y del gobierno como a la crisis de las GDUP, bloqueó la preparación de algunas luchas y corsiguió extender su o -rientación a todo el movimiento sindical : Inegociar! Bajo la cobertura de una critica violenta al gobierno, (4), •la dirección de Cunhal camufle de hecho una capitulación ante la jerarquía militar, que la lleva a afirmar: "En vista de los dificultades que resultan de la ceguera de algunos dirigenies del PS, el octavo congreso del PCP ha propuesto como segunda alternativa democrática (odemás de una alianza entre el PCP y el PS) la formación de un goblemo presidido por una personalidad no partidaria, militar o civil, con la partici pación de miembros de los partidos, de independientes y de militores, con el apoyo al menos del PS y del PCP" '.(5). Cuál fue la larga marcha que condujo a esta posición? El mismo Cunhal explicó en qué condiciones el PCP fue influido por la realidad objetiva y por la lucha de las masas.(6) Pato también había aclarado los objetivos de su partido cuando rehusó criticar la candidatura de Eanes: abrir la posibilidad de negociar la recomposición gubernamental, aceptando, si fuera necesario, incluso una colaboración con el PPD! (7) Esta perspectiva de hecho entra en controdicción con las movilizociones de masas: las luchas de los docentes y trabajodores de la función pública no pudieran desarrollaise debido a las opciones e iniciativas explícitos del PCP, aún cuando habia una posibilidad real de huelga nacional. Pero, al mismo tiempo se comprabó que la aplicación pacifica de esa orientación presupone una gran estabilidad de la e lase obrera, un descenso de su potencial combativo. Puesto que tales condiciones no existen, el congreso de la Intersindical se vió obligado a revisar con prisa su programa de acción. En su resolución final admitió algu nos formulaciones que indican la necesidad de una movilizació: activa. Con todo, la crisis de la extremo izquierda, expresada en la crisis de los GDUP, permite que hay el PCP admita algunas modificaciones a nivel de la formulación de sus reivindicaciones sin verse obligado a movilizarse enseguida efectivamente. La crisis de la "extrema izquierda" se expresa en la rápida diminución de su capacidad de iniciativa, en la dificultad de integrar los amplios sectores que habian apoyodo activamente la campaña de Otelo, en el ingreso de muchos de sus trabajadores y cuadros jóvenes, al campo de influencia de los partidos mayoritarios (especialmente el PCP), en la crisis interna determinada por los choques sectarios entre el bloque MES-PRP-MSU y UDP-PCPR (8) -La existencia de una importante mayoría del PCPR crea una situación muy inestable desde el punto de vista poInico. AsT, el "movimiento de unidad popular" vacila entre un sectarismo exogerado en contra de los partidos abreros, la proclamación de que "el revisionismo es un tigre de papel" y el seguidismo en los sindicatos, desde que comenzó a revelarse la relación de fuerza real y ni bien el PCP lanzó su campaña contra la "Carta Abier
' Actualmente, las presiones que si dertalecen anel MES van precisamente en el sentido de und sedyar odoptación a la polfrica stalinisto. En la medida en que esa
evolución es paralela a la adaptación del PCPR en los sindicatos, podrá aplazarse la ruptura entre ambas corientes. Pero parece cada vez más inevitable que el desarrollo de la lucha de clases acentuará aún más la cri sis de los GDUP. En la situación que se acaba de describir, es evidente que los aparatos burocráticos no sitúan de una manera hegemónica a la clase obrero, La multiplicación de experiencios de lucha, el desarrollo de una corriente sindical antiburocrática, la audiencia de reivindicaciones unificadoras y de proposiciones hechas por la axtrema izquierda indican el largo proceso que ha comenzado y que podrá prolongarse durante varios meses. Esos desamallos son tanto más importantes cuanto que la crisis polftico que se perfila podría desembocar en una crisis acentuada de los partidos obreros de masas, ya visible en el PS y posible en el PCP, una crisis producida por la combatividad y las iniciativas de numerosos cuadros sindicales. AsT lo confirma la publicación, en el boletin de los cuadros del PCP, de una critica a la direc -ción sindical de los obreros del pan por el "radicalismo izquierdista" de su huelga ("O Militante", enero de 1977, pầg.3).
INTERSINDICAL
En la encrucijada de la lucha sindical antiburocrática Luego de negar su apoyo a la política de austeridad del sexto gobierno, el reagrupamiento vinculado al PS, lo "Carta Abierta" lanzó la batalla por un congreso sindical preparado democráticamente, en base al derecho de tendencias. Unos meses más tarde, la misma "Carta Abier ta" y la constitución de "grupos de apoyo" en los sindicatos. Sin embargo, el retroso para definir su participación o no participación en el congreso de la Intersindical hizo aumentar aún más las vacilaciones entre los sindicalistas socialistas. En enero, una semana antes del congreso, la "Carta Abierta" convocó a la organización de "grupos de apoyo": /Trabajador, no te hagos fusiones! Del segundo congreso de la Intersindical resultará el mantenimiento de la práctica corporativista-fascista que nunca corresponderá a la defensa de tus infereses! Trabajodar, todavía queda una solución: como tú, mu - chos otros trabajodores están de acuerdo con nosotros! ¡Unanse! Organizate en tu sindicato. No permitas que cualquiera adopte pasiciones en tu lugar, sin consultarte. Lucha, trabajador, que nodo se ha perdido: la democracia vencerd!" La ambiguedad de este llamamiento, firmado el 20 de enero por 2l sindicatos (con excepción de los profesores de Lisboa), permite comprender lo que tendró que afron tar esa corriente socialisto. La lucha antiburocrática sã lo podrá llevarse a cabo en la Intersindical y no en una coordinación de sindicatos fuera de la misma. El congreso de la Intersindical se realizó hace dos semanas, con la presencia de más de 250 sindicatos, 70 de los cuales no estaban afiliados a ella. Fue una importante tribuna de debates sobre la lucha contra la polftico de austeridod. Las vacilaciones del secretariado de la Intersindical -que intentaba camuflar su renuncia a fijar objetivos preaisos - posibilitaron que unos treinta sindicatos propusieran textos que destacaban la necesidod de una movilizoción unitaria y nocional. Al permitir una discu -sión libre durante el congreso (aún cuando su prepara -cián no haya sido democrática y los delegados no fueran elegidos directamente por los trabajadores), la Intersindical llegó a crear una imagen de unidad, fortalecida por la participación en su dirección de algunos diri gentes sindicales sodialistas muy conocidos, como Ba -treto. Durante el altimo periodo, la "Carta Abierta" perdió bostante terreno. Su derrota quedó ilustrada por la votación en el sector de la función pública (PCP: 44,9%, PS: 33%; GDUP: 6,3%) y por el fracaso de las listos socialistos en las elecciones realizados en algunos sindicatos, después de la formación del gobierno de Soares. La permeabilidod mayor que manifestaran las direcciones socialistas con respecto a la lucha de las masas se debe ante todo a su gran debilidad de encuadramiento y no, como pretenden algunos, a su carácter más "progresivo" o realmente "democrático". En la fase actual, los tareas centrales siguen siendo la lucha contra el pacto social y el plan de austeridod, por una huelga nacional por los contratos, por un aumento inmediato de 2,000 escudos para todos, por las 40 horas, combinada con la construcción de los sindicatos en las empresas y el establecimiento definitivo de una estructura por rama industrial, federativa y democrático. Considerada en el marco de las conquistas logradas, principalmente el control obrero y las comisiones de trabajadores, esta batal la será desde todo punto de visto decisiva para las masas trabajadoras. «El horizonte es rojo..? Cómo es posible que con una desocupación que alcanza de un 20% a un 25% de la población activa, con una calda del poder adquisitivo del 25%, la clase obrera mantenga su combatividad y la burguesta no llegue a imponer su solución? Las movilizaciones actuales de los metalúrgicos y textiles nos don uno primera respuesta. Los primeros éxitos de la campaña de la LC|-PRT para la jornada nacional de lucho contra la austerida da municació dicalización de los trabajadores socialistas, el desdis-
llo de nuevas experiencias parciales aún en sectores refrasados de la clase obrera, demuestran también que, en lo esencial, se mantienen las conquistas del período de alza del movimiento de masas: la libre organización en las empresas, las experiencias de control obrero, la libertod de acción en los sindicatos. Numerosos trabajadores radicalizados se niegan a caer en la trampa del gobierno de Soares, que califica como medidas socialistas decisiones cuya función no es otra que asegurar una reactivación de la tasa de ganancia. En consecuencia, los stalinistas no pueden limitarse sim plemente a negociar, y a ejercer presión sobre el go -biemo, ni siquiera con el margen de maniobra de que disponen en el movimiento sindical. Aún cuando el gobierno logre imponer todavía derrotas parciales -con la legisloción antisindical, antiestudiantil y contra la reforma agraria- en los próximos meses se desarrollará la batalla en los sindicatos contra el plan de austeridad.
* * *** NOTAS 1 - "Sobre la situación social, Sobre el congreso de los sindicatos", "O Militante", 1/77, pág.5. La reunión de cuadros agrupa a funcionarios, dirigentes sindicales, miembros del CC y precedió a la reunión del CC del 19/20 de diciembre de 1976. 2 - Llamamiento de la "Segunda Confarencia Nacional de militantes de núcleos y secciones para el congreso extroordinario del PS", propuesto por el ejecutivo de la comisión de trabajo (publicado en el periódico "Rouge" Nro.263, del 2/2(77). 3 - "Hablamos de algunas corrientes trotkistos que encontraron en la lucha contra Goncalves del PS un te -reno privilegiado para divulgar sus tesis históricas. Las crñficos a la legislación del trabajo, a la polftica de la e ducación y de la reforma ograria, a la polfrica económica del gobierno, a la liberaciónde los PIDE y a la impunidad de los terroristas constituyen sus frentes de combate. En Portugal hoy se asiste a la tentativa de infiltración del PS por parte de una corriente de inspiración trotkista, Fiel a una táctica conocida de la IV Internacional, como ocurrió en otros partidos de la Internacional Socialista (PS sueco, Labour Party, Federación de las Juventudes del PSOE)". Extracto del documento de Antonio Reis, aprobado por la comisión nacional del PS una semana antes de l Congreso. 4 - "La proposición de la ley de presupuesto y del Plan
77 confirma dos líneas fundamentales en la orientación del gobierno del PS: descargar sobre los trabajadores todas las dificultades de la situación, perseguir una polftica de recuperación capitalista, liquidar las conquistos de la revolución, incrementar la dependencia frente al imperialismo. La realización de esos proyectos del gobierno del PS ataca las grandes transformaciones demo -cráticas, facilita la ofensiva de la derecha y atenta contra los intereses nacionales*; resolución del CC del 19/20, de diciembre de 1976.5 - Declaración del CC del 19/20 -XII-76.6 - En una entrevista concedida al "Expresso", el 19-11-76 A. Cunhal afirma: "El fin del año 1974 y el comienzo del
Si ella conduce a experiencico combinadas de lucha por parte de los diferentes sectores de la clase obrera, co -menzaró a germinar un alza generalizado, favorecida por las condiciones de crisis polftica y de profunda tensión social. La situación existente en el estado español favorece esta perspectiva, aún cuando los factores determinantes sigan siendo la integración de la rodicalización de los militantes socialistas dentro del movimiento de conjunto y la capacidod de las revolucionarios para lle var a buen término una intervención cualitativamente superior en el movimiento obrero. Hacemos la distinción, pues, entre und derrota parcial que acelera la ofensiva irreversible de la burguesta y una derrota parcial que, como el 25 de noviembre, abre un pe -riodo en que las luchas se desarrollarán sobre una base más organizado.
3 de febrero de 1977.******** 75 se caracterizaron por el sabotaje capitalisto que determinó la necesidad de la reforma agraria, de las na-. cionalizaciones, del control obrero, como asi también de las medidas de urgencia indispensobles. Estoy con -vencido de que el proceso hubiera sido mucho más lento, con menos sobresaltos, si las fuerzos representativos de los intereses económicos del gran capital hubieran aceptado la democracia. Eso nos resultaba tan claro que, en nuestra plataforma de las medidos de urgencia del septimo congreso (noviembre del 74), exigiamos el control sobre la banca privada y las actividades económicas, pero en esos momentos no se defendia una reforma agraria inmediata ni nacionalizaciones inmediatas. Pero, qué ocumi6? Siguieron desviando fondos, haciendo sabotaje. Se tomó indispensable la nacionalizoción inmediata de los bancos. El sabotaje creó también la necesidad de ocupar y cultivar las tierras*. Y concluye:"En Portugal, si habla quienes podían dar garantias a los copitalistas, esos eran los comunistas! Repito que estamos por el respeto a la dinámica del sector capitalista, lo cual se expresa en nuestras tesis, en nuestras posiciones..? 7 - Pato declaraba en el "Diario de Lisboa" de noviembre de 1976: "Ellos (el CDS y el PPD) adhirieron de hecho al general Eanes y esa fue siempre nuestra tesis; es por eso que durante la campaña electoral nunca atacamos al general Eanes.. Podemos decir que el Sr. Presidente de la República se mantiene en una línea de coherencia con lo que prometió siempre" . Con respecto al problema del gobiemo, concluye : "No ignoramos que en el seno del PPD hay hombres que desean verdaderamente que se consolide la democracio portuguesa. Deben integrar el gobierno los civiles y militares que defienden la democracia, además de las socialistas y comunistas, porque cuanto mayor sea la responsabilidad del gobiero, tanto mayor será la confianza que inspire a las masas trabajodoras del pais. 8 - MES: Movimiento de Izquierda Socialista..
PRP: Partido Revolucionario del Proletariado,
MSU: Movimiento Socialista Unificado.
UDP: Unión Democrática Portugüejgrca de Comunicació
PCP-R: Partido Comunista Portugués (Recoristruido). eroteca General