Inprecor en castellano

Archivo de la revista de información y análisis de la IV Internacional

Estados Unidos: La razón del triunfo de Carter

· Inprecor (primera serie) n.º 63, diciembre de 1976 · pp. 16-20 · 4.823 palabras

Estados Unidos Sindicalismo Mujeres y feminismo Economía mundial

Una cosa quedó clara en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos: al final, les costó mucho trabajo a los votantes decidir quién era peor, si Ford o Carter. "Yo creo que ninguno de los candidatos le gustaba mucho a la Gente" admitió en Cleveland un dirigente del Partido Republicano al terminar las elecciones. En el cierre del primero de los llamados grandes debates entre los dos candidatos capitalistas, Ford resumió la situación diciendo: "Yo creo que la verdadera cuestión en esta campaña.. es si deben votar por sus promesas (de Carter) o por mi actuación de dos años en la Casa Blan-

." Una pequeñia mayoría escogió las promesas de Carter en lugar de la actuación de Ford. Votaron, sobre todo, a favor de las promesos de Carter de hacer algo sobre el desempleo y de restauror la prosperidad. La elección, sin embargo, no se hizo de manera entusiasta, Los encues tas caclularon que 20% de los votantes no se hablan decidido todavía en la última semana de la campaña, La respuesta que dió un votante de Massachussetts a los reporteros expresaba el sentimiento de la gente: "Carter no me entusiasma mucho, pero el otro tipo me gusta menos". La clase dominante norteamericana estaba feliz de que la gente siquiera se hubiera molestado en votar. "Los votantes Atestan los Urnas" ,decio el titular principal de un diario neoyorquino. Algunos estados informaron que la gente habia votado en cantidades "masivas" o "sorprendentes", y el Chemical Bank, uno de los bancos más gran des del pai, compró un anuncio de una página en el New York Times del 5 de noviembre que decía: "Estados Unidos: 79,000,000 "Apatía: 0, "Más de 79 millones de nor teamericanos demostraron que eran infundadas los predicciones sobre la apatía de los votantes. El pueblo tenia al go que decir y lo dijo. Nosotros creemos que también dijo algo más: el sistema funciona." El Chemical Bank, sin emborgo, veña su caso con demasiado optimismo. Aproximadamente 67 millones de personas se abstuvieron de votar, y es obvio que millones de las personas que finalmente votaron seguian sintiendo resentimiento y des -contento por falta de una verdadera alternativa. El número real de personas que vataron es el más bajo desde 1948 cuando votó el 51% de los ciudadanos con derecho a hacerlo. Este año votó un 53,3% continuando con el descen/ so persistente de la participación de los ciudodanos que se ha visto desde 1960, cuando votó un 63% de las personos que tenían derecho a hacerlo. En 1976, el número de personas que votaron fue 2%6 menor que en 1972, cuando votó un 55,4% del electorado. El objetivo más importan te de la clase domiante en las elecciones de 1976 era restaurar la confianza en el gobierno, que fue muy erosio-

LA RAZON DEL TI

nada por la intervención de Johnson y Nixon en la guera civil vietnamita y por el escándalo de Watergate. Este objetivo se reflejó en la opinión que expresó Carl Hathaway, vicepresidente en jefe del Morgon Guaranty Trust Co., de que "hay una estabilidad y una norma -lidad enormes en la actual situación. Después de todo, esta es una transición ordenada de la sede del poder, a través del proceso democrático, y difícilmente se puede encontrar razón para aterrorizarse" (Wall Street Journal, 4 de noviembre). Pero aún está por verse si Carter puede restaurar la confianzo que minaron sus pre decesores. La campaña de Carter y por qué salió electo El programa que presentó Carter en su campaña no era sus tancialmente diferente del de Ford. Coda uno insistió en que El mantendria el más poderoso aparato militar. Los dos hombres estaban en contra del derecho de las mujeres al aborto. Los dos estaban a favor de la pena de muerte. Y ninguno prometió nuevos iniciativas en lo referente a los derechos de los negros. En cuanto a la ayuda para las vic timos de la crisis económica, Carter recortó sus promesas originales. Pero Carter fue electo en base a un programa distinto del que presentó en su campaña. En su intento par encontrar alguna diferencia entre los dos candidatos y a causa de su descontento por cómo están las cosas bajo la administración de Ford, las personas de bajos ingresos se fijaron en las vagas prom esas de Carter sobre un camio y en su insistencia de que creará "empleos para todos los norteamericanos". Carter fue elegido para que cree empleos y acabe con los cortes en los presupuestos de los programas sociales. Las estadísticas sobre cómo votó la gente, demuestran que el punto económico fue dominante para decidir las elecciones. Una encuesto de la NBC encontró que 87% de quienes votaron por Carter dijeron que lo hicieron por el punto de los empleos. Una en cuesta del sistema de noticias de la CBS encontró que solamente un grupo de ingresos -los miembros de familias que ganan más de 20, 000 dólares al año- vofaron mayoritariamente por Ford (62%). En cambio, 62% de las familias que ganan menos de 8,000 dólares anuales votaron por Carter. El voto del grupo que gand entre 2,000 y 20,000 dólares anuales se dividió por la mitad entre Carter y Ford, mientras que 57% de la categoria de los que ganan entre 8,000 y 12,000 dólares al año votaron por Carter. Los tra bajadores norteamericanos trataron de avanzar sus propios Intereses dentro de la trampa del sistema bipartidista capitalisto. Esto se ve aún más claramente si se analizan por separado el voto de los negros y el de los obreros sin dicalizados. Carter hizo un fuerte:/lemeter penera onse -guir los votos de los trabajadores sindicalizados en eldis-

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UNFO DE CARTER

por DAVID FRANKEL curso que dió al oceptar la nominación del Partido Demócrata. "Nuestro partido", dijo "se construyó en las fábricos del viejo Lower East Side, en los oscuras fábricas texfiles de Nuevo Hampshire, en los hornos ardientes de las fábricas de acero de Illinois, en las minas de carbón de Pennsylvania, en las paupérrimas granjas de las llanuras costeras del sur y en las ilimitados fronteros de los Esta -dos Unidos" La burocracia sindical apoya a Carter La burocracia sindical apoyó totalmente a Carter, lanzan do lo que el reportero del New Yort Times, Warren Weaver llamó "la campaña más grande, más cara, mejor organizado y más sofisticoda que hayan realizado jamás los sindicatos para apoyar a un candidato presidencial". Los sindicatos distribuyeron más de 80 millones de folletos y vo -lantes apoyando a Carter en la lucha por la Casa Blanca. Se ordenó a los delegados y a los funcionarios sindicales que presionaran a los miembros de sus locales durante las horas del almuerzo y en el trabajo. Los periódicos sindicales funcionaron como volantes de la campaña de Car -ter-Mondale. "Protejon sus trabajos! Voten por Carter -Mondale", llamaba en su Gitimo número anterior a las e -lecciones el AFL-CIO News (I) de Michigan, •¡Necesitamos a Carter! " decia el titular del Public Emplayees Press de Nueva York. Aparecia en grandes corac teres una cita del dirigente del sindicato de empleados públicos, Victor Gorbaum: "Los trabajadores de la ciudod fienen mucho en juego,se están jugando los trabajos, las pensiones y el futuro de nuestra ciudad"'. La campaña de los jerarcas sindicales a favor de Carter tuvo éxito porque en las bases habia el sentimiento de que se necesi -taba un cambio. La NBC calculó que 64% de los obreros sindicalizados votaron por Carter, y la CBS calculó que fue un 62%Sin las votos de los trabajodores sindicalizados, Carter no hubiera ganado. El apoyo de los sindicatos determinó la pequeña diferencia que dió la victoria o Carter en Penn sylvania y Nueva York, por ejemplo. Si hubiera perdido en uno de estos dos estados, hubiera perdido las elecciones. En Ohio, otro estado industrial clave, también ganó Carter gracias al apoyo de los sindicatos. Fue una demos tración convincente del poder poltico potencial del movimiento sindical norteamericano -y de cómo ese poder sigue atado al servicio del Partido Demócrata, y no al servicio de un partido laborista independiente que es tan necesario. We shall overcome El voto de los negros a favor de Carter fue Incluso más Impresionante que el de los trabajadores sindicalizados. La NBC calculó que 92% de los negros que votaron lo hicieron a favor de Carter, mientros la CBS pone la ci -fra en 83%. El Canter for Jaint Political Studies (Centro de Estudios Polfticos Conjuntos), un grupo que tiene su sede en Washington, y que estudia los madelos de votac ión de los negros, informó que Carter abtuvo el 93% de los votos de los negros. Igual que con los trabajadores sindicalizados, Carter trató desde el principio de ganarse a los negros y a los hispanos. Cuando se cerró la convención nacional del Partido Demócrata, Carter, Mandale y atros plumiferos de ese partido se tomaron de la mano con Coretta Scott King, viuda de Martin Luther King, Jr; Andrew Young, diputado negro y anteriormente acti vista en la lucha por los derechos civiles; César Chávez presidente del United Farm Workers (sindicato de trabo¡adores agricolas); y otros. Todos juntos cantaron "We Shall Overcome" (triunfaremos), canción que se hizo famosa en el movimiento por los derechos civiles. Teniendo que podecer una lasa de desempleo dos veces mayor que la de los blancos, los negros respondieron uún más a las promesas de Carter sobre la economía. Lo que es más, los cortes en el presupuesto gubernamental que afectan todo, desde guarderias infanfiles y almuerzos escolares hasta la seguridad social y el entrenamiento para trabajos, han golpeado más dura -mente a las minorias oprimidas. Finalmente, la competen cia de Ford contra Ronal Reagan por el vato de los racistos durante las elecciones primarias republicanas también lo desprestigió ante los negros. Al no ver alternativa, los miembros de las minorios nacionales oprimidas que fueron a las urnas, apoyaron a Carter- y su voto, como el de los trabajodores sindicalizados, fue esencial para el triunfo de Carter. En Pennsylvania, por ejemplo, Carter ganó solamente por 123, 000 votos. Tan sólo los negros de Philadelphia le dieron I78, 000 votos. En Ohia, donde Carter gand por únicamente 7,500 votos, el Diputodo Louis Stokes de Cleveland señaló que "ese margen se puede atribuir a la gran cantidad de votos de los negros que obtuvo en (mi) distrito. " El voto mosivo que obtuvo: Carter en las dreas predomiantemente chicanas del sur de Texas le dió la ventaja de 2% que obtuvo en ese estado. A nivel nacional, solamente 48% de los votantes blancos apoyaron a Carter. De hecho, incluso en el lugar de origen de Carter en el sur, la mayoria de los votantes blancos apoyaron a Ford. Carter ganó 54 % del voto total en el sur y triunfó en todos los estados sureños, con excepción de Virginia, grocias al voto de los negros. Hay que señalar este punto. A pesar de que varios comentaristas han afirmado que Cartar reconstruyó la coalición del Partido Demócrafa forjada por Franklin D.Roosevelt en los años treinto, las elecciones de 1976 demostraron contundentemente que la coalición de Roosevelt esta muerta. La coalición se basaba en los votos de los trabajadores blancos y los ne gros del norte,y en la maquinaria de los supremacistas blancos del sur. La mayoria de los negros del sur no podia votar durante los años treinta y cuarentara Gandacació la vieja maquinaria de los supremocistas blancos comen эготеса general

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zó o derrumbarse en la década del sesenta, ante el impac to del movimiento de derechos civiles, el Partido Demócrata se escindió en el sur. El ala que defendía a Dixie (la concepción racista del sur) y que habta sido la dominante en los días de la coalición de Roosevelt, estaba representada por George Wallace. En 1968, cuando Walace se presentó a las elecciones bajo la nominación del American Indpendent Party (Partido Americono Inde pendiente), corriendo contra Nixon y contra el candidato del Partido Demócrata Hubert Humphrey, obtuvo 13,5% del voto total.

1976 I коло CARTER .L. Los diez millones de votos que obtuvo Wallace estaban concentrados en el sur, donde ganó los estados de Alabama, Arkansas, Geergia, Lovisiona y Mississippi. En Coro -lina del Norte, Carolina del Sur y Tennessee perdió ante Nixon, pero obtuvo más votos que Humphrey. En 1972, los residuos del movimiento de Wallace, sin Wallace, obtuvie ron poco más de un millón de votos. Este año obtuvieron solamente 168,000 votos. Por lo tento, en la arena electoral, la campaña de 1976 marcó la derrota de los segre -gacionistas furibundos. El voto de los reaccionarios, de los racistas, no podía ir sino a Ford o a Carter. El mismo Walaceestaba entre los que cantaron "We Shall Overcome" en el escenario de la convención del Partido Demócrata. El colapso del movimiento de Wallace y su rabsorción al sistema bipartidista, reflejan una realidad económica com biante -especialmente la urbanizacion e industrializa -ción del sur, y el cambio que se ha operado entre los negros, que han pasado a ser obreros industriales en vez de trabajadores agricolas y aparceros. También es resultado de los triunfos que ha obtenido el movimiento de liberación de los negros en los Gitimos veinte años. Ya no es realista el objetivo reaccionario de hacer que los negros retrocedan a la situación en que se encontraban antes del movimiento masivo por los derechos civiles. Ese objetivo solamente se podría alcanzar con la vic torio de un movimiento fascista masivo. La necesidad de la clase dominante norteamericana de tener una relación de colaboración de clases con los dirigentes negros refor mistos, se reflejó en el curso de la campana prasidencial en incidentes como los rápidas disculpas que dió Carter por su declaración aberrante sobre la "pureza étnica" y la renuncia del Secretario de Agricultura, Earl Butz tras de darse a la publicidad un chiste racista que hizo. El mismo Carter empezó en 1976, en los elecciones primarias, como el condidato designado por la maquinaria del Partido Demócrata para bloquear a Wallace Incluso Walloce ha estado tratando de demostrar que ha cambiado de opinión sobre el problema rocial. Recientemente ordenó que la bandera confederada de los esclavistas fuera izada abajo, y no arriba, de la bandera de los Estados Unidos en el palacio de gobierno del Estado de Alabama, También aprobó el perdón para uno de los acusados negros en el infame caso de Scottsboro (2). Desde luego, el cambio de posición sobre ese punto es só lo relativo. En general, tanto Carter como Ford trataron de aparentar en sus campañas que los negros no existen. Evitaron discutir el problema del racismo en lo sociedad norteamericana. Ahora Carter está hablando de incluir negros en su gabinete; pero aparte de esos posibles gestos, continuará básicamente con la misma polttica económica y social que origina el racismo y que impulsa a las fuer= zas ultroderechistas. En este contexto, es interesante señalar que en las eleg ciones de 1976 hubo un estancamiento en el número de negros que fueron electos funcionarios. Esto es distintade 1974, cuando se eligid a las cámaras de diputados estatales del sur al mayor número de negros desde la reconstruc e ión posterior a la Guerra Civil. La campaña de 1976 fue también muy diferente de las de 1908 y 1972, cuando la "estrategia sureña" de Nixon se basaba en ganar el sur atrayendo el voto de los racistas. Ahora la clase dominan te se tiene que preocupar mucho más por mantener a los negros dentro del sistema bipartidista a causa de la crisis económica y de la crisis general de confianza hacia los partidos Demócrata y Republicano. También, una campano de "ley y orden" no hubiera quedado muy bien después de Watergate. Watergate y toda la telaraña de los cri -menes del gobierno que estaban vinculados a él fue otro de los puntos que estuvieron subyacentes en las elecciones. Los demócratas y republicanos le dieron la vualta evitando discutir estos problemas. Lanzaron dos candidatos que no estaban involucrados en Watergate y que enfatizaban su propia honestidad. La mayoria de la gente no vela ninguna diferencia entre Ford y Carter en lo referente a Watergate. Eugene Mc Carthy si se presentó coma un reformador en contra de los dos partidos copitalistas, a los que acusó correctamente de ser responsables de los ataques del gobierno contra los derechos damocráticos. Pero Me Carthy no ofrecía ninguna solución para los pro blemas económicos que preocupaban al electorado, y en su campaña tendió a restarles importancia. En genaral, a causa de su compromiso con la polftica capitalista, la campaña de Mc Carthy no ayudó en nada a abrir un camino para el avance de las masas. Los republicanos esperaban que Ma Carthy le quitara votos a Carter, y por eso estuvieron a favor de que apareciato en la boleta electoral en varios estados. Mc Carthy logró obtener 650,000 votos, | % del total, y realmente evitó que Carter ganara en cuatro estados. Otro punto que evitaron los candidatos del sistema bipartidista fue de los derechos de las mujeres. Ni Ford ni Carter tenian mucho que decir al respecto, aparte de sus reiteradas declaraciones en contra del derecho de las mujeres al abor to. Donde los votantes tuvieron una oportunidad da axpresar sus puntos de vista sobre el probla no to los derechos de la mujer, salieron masivamgntocen eu defiero. En Colorado y Massachusetts se realizarom refesendunts sobre una enmienda constitucional que dé derechos iguales

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a las mujeres (Equal Rights Amendment-ERA), y en ambos estados los alectores apoyaron a ERA en una proporción de tres contra dos. Es particularmente importante el hecho de que en Massachusetts ERA se redactó de tal ma -nera que incluía una prohibición contra la discriminación por razones de raza así como por razones de sexo. Boston ha sido escenario de una de las batallas más duras que se han visto en este país sobre el problema del transporte es colar obligatorio para que los niños negros puedan asistir a escuelas ubicada en los barrios blancos. Los partidos Demócrata y Republicano lanzaron muy pocas mujeres como candidatas, de la misma manera que hicieron con los negros. El número de mujeres que ocupan puestos de elecciónpopular siguió siendo prácticamente el mismo, aunque en las elecciones de 1974 habla aumentado alrededor del 27%. Además del papel de los negros y los sindictos en la victoria de Carter, el factor más importante fue probablemente crisis de las ciudodes. La CBS calculó que 60% de los votantes de las ciudades que tienen más de 500,000 habitantes votaron a favor de Carter. 'Ford a Nueva York: que se muera' Los problemas a que se enfrentan los pobres de las ciudades, desde luego, se intercalan con la discriminación racial y con la situación general de la economia. Un titular que apareció el año pasado en el Daily News de Nue va York resumia la actitud de Ford al respecto: "Ford a la ciudod: que se muero." La crisis económica de lo Ciudad de Nueva York ha producido decenas de miles de despidos;el cierre de hospitales, bibliotecas y escuelas;y menos servicios sociales, incluso de recolección de basuras y de bomberos. Pero la situación de Nueva York no es único, Como advirtió Business Week en un editorial de su número del 12 de julio:

...los problemas de la Ciudad de Nueva York son he -raldos de un problema más amplio. Toda ciudad importante de Estados Unidos enfrentará serios problemas econó -micos en los próximos tres años o cinco". Al dia siguien te de que Carter Fue electo, el Alcalde de Nueva York Abraham Beame, también del Partido Demócrata, sacó una copio del titular. "Ford a la ciudod" que habia sido utilizada como volante durante la campaña por la organiza -ción de Carter en Nueva York. Beame rompió el volante ante las cámaras de televisión que filmaban la escena. "Les diré una cosa", dijo. "Esto no va a pasar con Carter". Esto nos lleva al problema de las perspectivas del gobier= no de Carter. Un editorial del número del 15 de noviembre de "Busi -ness Week" dió precisamente en el blanco. "Una de las primeras cosas que Carter debe aprender como presidente", decta, "es que no podrá cumplir las promesas infernos que hizo, que son muchas, mientras la economía internacional esté fuera de control". Seria realmente sorprenden te que Carter no hiciera gestos ante el electorado que le dió la victoria. Sabe que si quiere ser relecto tendrá que ganar una vez más los votos de los negros, los sindcatos, los chicanos y los puertorriqueños, y de los habitantes de las grandes ciudades. Pero la amplitud de las concesiones que estaró dispuesto a hacer el gobierno de Carter está determinada por los problemas generales de la economía capitalista mundial. El hecho es que la recuperación económica en Europa, incluso más que en los Estados Unidos, ha decaido. Los regímenes imperialistas están peleándose para ver quién obtiene la mayor tajada del mercado mundial, que se ha ido reduciendo. En esta situación son inevitables los intentos por mantener bajos los salarios y las condiciones de vida. La único alternativa sería que los capitalistas pagaran las consecuencios, en lugar de los trabajadores, y Carter no va a hacer eso, a menos que la clase capitalista en su con junto decida que es necesario un curso así a causa de la resistencia masivo de la clase obrera y sus aliados. Leo -nard Silk resumió lo que espera Wall Street en un articulo que apareció en el número del 28 de octubre del "New York Times", Aunque Carter ha estado hablando de estimu lar la economia para crear más empleos, Silk señalaba: "E. el terreno de la polftica monetaria, Arthur F.Burma seguirá siendo presidente del Federal Reserve Board (Buró Federal de Reservas), y es muy poco probable que se realicen tantas cambios en la composición del buró o del Federal Open Market Committee (Comité Federal del Mercado Abierto), que es el organismo clave para la tomade decisiones, para que haya mucha diferencia". Carter tambien ha hablado de reinstaurar controles salariales como los que ocasionaron una profunda caida de los salarios reales durante el gobierno de Nixon, "El Sr.Carter ysus consejeros han hecho claro, que, como lo puso Walter W. Heller, "mantendrian y desencadenarian" el Council on Wage and Price Stability (Consejo sobre la Estabilidad de Salarios y Precios), que ha sido subestimado durante el gobierno de Ford" Silk termina diciendo: "Muchos hombres de negocios e in versionistas de la balsa de valores parecen estor preparados para aparentar que les molesta la posible victoria de Carter.Sin embargo, como dijo un ejecutivo de Una com pañía: "Los hombres de negocios prefieren presidentes republicanos, pero gruñen mientros llevan al banco sus gram des ganancias bajo gobiernos demócratas'" Manera cortés de decir 'muerete? Qué hay de cierto en la confianza que tiene el Alcalde Beame de que lo que estado pasando en la Ciudad de Nue va York "no va a pasar con Carter'? "La compaña de Car ter en la Ciudad de Nueva York pone a los dos candidatas como el día y la noche, "comentaban el 25 de octu -bre los editores del Wall Street Journal. "Pero más allá de la diferencia en la retórica y de los buenos deseos del Ayuntamiento, no vemos razón para esto, Lo más probable, es que cuando Nueva York regrese a Washington en enero para solicitar más ayuda, recibirá la misma recepción sin importar quien esté en la presidencia". Quizá Carter acepte prolongar el plazo en que deben ha cerse los cortes al presupuesto de la Ciudad de Nueva York pero está completamente de acuerdo con Ford en que hay que hacer los cortes. Hay muchos motivos para creet que Biblioteca de ació Carter también dirá a los millones de personas que depen

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EEUU den de los servicios de la ciudad, que se mueran. Sin embargo, como señalaran los editores del "Wall Street Jour

, probablemente lo haga con otra retórica. Pero losmi les de personas que votaron a favor de Carter no vataron por la reforica. Votaran a favor de un cambio en sus vidas ¿trataron de encontrar una salido a la depresión por me -dio del voto, de encontrar una salida a la crisis económico que nunca ha terminado para los desempleados, para quienes están resintiendo los cortes en el presupuesto y para quienes temen que se produzcan nuevos despidos. Carter tampoco tiene mucho tiempo antes de que la gen te empiece a exigir resultados.

Un barrio pobre de Nueva York El reportero del "New York Times", Jemes M. Noughton resumió el sentimiento general en un artículo aparecido el 4 de noviembre: "Frente a la disyuntiva de tener que escoger entre un presidente accidental, cuya acción más audaz fue perdonar al expresidente Richar M. Nixon, y un gobernador de Georgia que aún no ha sido relecto y a quien sus oponentes acusan de ser inconstante y mañoso, los votantes, en realidad, parecen estar esperando poro juzgar, como diciendo que aún hay que ganarse su con fianza, con hechos y no con declaraciones". La amplitud de la confianza en Carter -o la falta de ella- se reflejó en una encuesta de la NBC realizada el dia de las elecciones, Solamente 40% de los que fueron entrevistados al salir de las urnas dijeron que confiaban en que Carter haría lo correcto la mayor parte de las ve ces, y solamente 30% escogieron las palabras "un hombre honesto" para describirlo. Simplemente creen que ofrece una oportunidad mejor que Ford para sacor al pais de la crisis económica. Qué probabilidades existen de que Car ter cumpla? En este aspecto, hay que comparar su situación con la de Lyndon Hohnson, que hizo su campaña en 1964 en torno a la consigna de la "Gran Sociedad". Cuan do Johnson ocupó la presidencia, la industria en expansión estaba creando empleos, la inflación no era un problema Imperante y los salarios reales iban en aumento. Actualmente, las compañias norteamericanas siguen despidiendo trabajadores, los salarios reales siguen siendo más bajos que en 1965, y es una preocupación constante la amenaza de una nueva baja econámico y de un alta rosa de inflación.

Lo que es más, Carter tiene menos excusas políticos que sus predecesores. Tiene una mayoria demócrata de 62 con tra 38 en el Senado y de 290 contra 145 en la Cámara de Diputados. Treinta y siete de los cincuenta gobernadores de los estados de la Unión Americana son demócratos.Las elecciones presidenciales de 1976 mostraran dos hechos fundamentales de la política norteamericana. Primero, los trabajadores y las nacionalidades oprimidos siguen atadas al sistema capitalista bipartidista. Las masas aún no rompen con el Partido Demócrata, Pero, al mis mo tiempo, el pueblo de los Estados Unidos está cada vez más inquieto dentro de los marcos del sistema bipartidista. Está cada vez más impaciente y descontento con las alternativas que éste ofrece. Desde este punto de vista, es Importante señalar que aunque aparentemente no aumentó apreciablemente el voto a favor de los socialistas este año -en parte porque muchos votos de protesta fueron emitidos a favor de Me Carthy -la idea de una alternativa a los partidos Demócrata y Republicano ha empezado o tener una cudiencia más grande que nunca. El hecho de que Michael Harrington, el más conocido dirigente socialdemócrata de Estados Unidos y que apoyó a Carter, consideraba necesario tener un debate sobre este tema con el candidato presidencial del Socialist Workers Party, Peter Camejo, justo antes de las elecciones, fue una muestra del creciente sentimiento que hay a favor de una alternativa mejor que los eternos dos par tidos capitalistas. La presión contra el sistema bipartidista también se refle 1ó en la discusión de este problema en los principales diarios, como el "New York Times" y el "Washington Post" y en revistas como "New Republic". La clase dominante, desde luego, no está dispuesta a abandonar un sistema que le ha servido tan bien durante más de cien años, pero entre capas más amplias de la población, se va volviendamás atractiva la idea de algo superior. Finalmente, hay que enfatizar una vez más que las minorios oprimidas y el movimiento abrero norteamericano esperan que, por haber votado como lo hicieron, tendránde recho a que la próxima administración les cumpla. Para tratar de ser relecto en 1980, Carter quizá intentará consolidor su posición haciendo algunas concesiones. Pero su margen de maniobra es sumamente restringido. Lo que es aún más importante, no puede resalver los problemas fundamentales que las masas espera : que resolverá. A la luz de todos estos factores, se puede predecir con se guridad que los práximos cuatro añios no van a ser fáciles para Carter ni para la clase que representa. NOTAS I) La American Federation of Labor-Congress of Indus - trial Organizations (AFL-CIO) es la más grande central sindical de Estados Unidos. 2) Un caso famoso de la lucha por los derechos civiles en los años treinta. Se trataba de nueve jóvenes negros que fueron injustificadamente acusodos de violar a una blanca en Alabama. Se perdonó al'utima obramiente, que habia escapodo de la cárcel.

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