Inprecor en castellano

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Thailandia: Después de las elecciones del 4 de abril

· Inprecor (primera serie) n.º 50, mayo de 1976 · pp. 13-16 · 3.647 palabras

Sindicalismo

Despues de las elecciones del 4 de abril

Kukrit Pramoj A un año de las elecciones de enero de 1975 se disolvia la Asamblea Nacional Thailandesa. De hecho, las ten siones sociales y polfricas hablan desbordado a un Parla mento inestable que no poseía ningún poder real, La -preparación de las nuevas elecciones corrió a cargo de un gobierno de gestión. Estos se celebraron el 4 de abril, y en ellas, el Partido Demócrata (1) de Seni Pramoj logró 115 escaños de un total de 279, contra los 72 de que disponia en la anterior Asamblea. El Partido de Acción Social, que pasó de 18 diputados a 45, veía por el contrario como su dirigente, el antiguo primer ministro, cra derrotado en su circunscripción... Para los parti dos de la derecha militar trodicional, las elecciones no han supuesto más que su estancamiento. Por el contra -rio, el Partido de la Nación Thai (Chart Thai) doblá el número de sus representantes, mientras que el Partido de la Justicia Social pasa de 45 escaños a 25, y el Partido Social Nacionalista contínúa siendo una fuerza inapre -ciable.

La izquierda, incluso la moderado, se ha visto ex -cluida prácticamente del Parlamento. AsT, el Partido -Socialista Thailandés ha perdido 13 de sus 15 escaños : el Frente Socialista Unificado 9 de 10, y el Partido Fuerza nueva 9 de 12, tras la campaña de terror desen -cadenada contra ellos.

Los favoritismos y la corrupción continúan dominando la vida poltica de la Thailandia "civil y democrática". Para cubrir. los 279 escaños de la Asamblea se -presentaron más de 2000 candidatos pertenecientes a va rias decenas de partidos", Según Norman Peagan (For -East Economic Review del 9.4.76), el precio de los vo fas se situaba entre los 50 y los 100 baths (entre 2 y 4USS). Por otro lado, el Partido Democrático, con la g yuda del ejército, habria obligado a votar a los solda -dos de la circunscripción del antiguo Primer Ministro pa ra asegurarse de su derrota, mientras que el Mariscal = del Aire, Dawee Chullasapyo — nuevo dirigente del -Partido de la Justicia Social - concedia, en su circuns cripción fronterizo, el derecho de voto a numerosos chi nos del ejército del Kuomingtang y a los miembros de = las tribus montañesas procedentes de Laos.

No cabe la menor duda sobre la manipulación de las elecciones, pero no por ello dejan de ser particular mente significativas. La separación de la vida parlo. -mentaria de la izquierda legal puede tener, a largo pla zo, efectos profundos. Por el momento, el centro de = gravedod político de la Asamblea se desplaza claramen te hocia la derecho. La nueva coalición gubernamen -tal agrupa, en torno al Partido Demócrata (derecha bur guera pro-americana), a los tres partidos de la vieja de recha militar, ligados a los terratenientes (Chert Thai, PJS y PSN). El sentido de la victoria de Seni Promoj -no es menos contradictorio. Demuestro que la pobla ción rechaza la perspectivo, siempre presente, de un -golpe de estodo militar. En ello se aprecia un reflejo, muy deformado, de los luchas que se desarrollan detua! mente en Thailandia, y que la campaña electoral no ha interrumpido. El fracaso de la izquierda legal Al fiempo que se intensificaba la ofensivo desencadena da hace un año por la extrema derecho, una parte de la jerarquia militar proseguía con la polftica de "tensión". En 1975 fueron asesinados varios dirigentes de la Federa ción de Granjeros de Thailandia, al tiempo que las fo maciones fascistas trataban de implantarse en el campo (Nawapon) y entre los estudiantes de enseñanza secundoria (Búfalos Rojos, ver INPRECOR n. 38). En esta g casión, los asesinatos individuales han alcanzado nive -les hasta ahora desconocidos, y los atentados se han he cho mucho más sangrientos, afectando directamente a la izquierda legal y moderada, al tiempo que el varios pro vincias se aceleraba el encuadramiento rural.

Durante la campaña electoral se han producido dece nas de heridos y más de 30 muertos, entre ellos, 3 candi datos a las elecciones. El 17 de febrero fue volado el= local del Partido Fuerza Nueva (Palang Mai), partidotecnocrático y liberal. El 18 era asesinado un dirigen -te estudiantil, Amares Chai-Soard, junto con otros tres estudiantes, y el 27 le llegabo el turno al Secretario -General del Partido Socialista Thailandés, BoonsanongBoonyothayan, asi como a un lider de masas. El 2 de -marzo estallaba una carga de TNT en los locales de un instituto técnico, considerado de izquierdos, siendo re tirados entre los escombros 5 muertos, Una granada lan zodo el 25 de marzo contra una reunión efectadomiració

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Partido Fuerza Nueva producia 10 muertos. Cinco dias antes una bamba lanzada contra una manifestación anti americana producta el balanco de 3 muertos y más de 8 heridos.

Numerosos candidatos recibieron en sus cosas ataú = des, en señal de advertencia. Por lo menos 35 dirigentes y personalidades de la izquierda han sido asesinados desde octubre de 1973 (líderes de masas, líderes pollicos, periodistos... un traductor de Maximo Gorki...) Este "terror blanco" produjo sus efectos: los proveedores de fondos del Partido Socialista abandonaron las suscrip ciones, la izquierda no ha hecho, prácticamente, cam paña electoral, la Federación de Granjeros de Thailandia se encuentra con serias dificultades en algunos dis -tritos, y algunos cuadros obreros y estudiantiles han op todo por el abandono de la capital.

Los asesinos continuan impunes. La responsabilidad de los Búfalos Rojos y del Nawapon en los asesinatos es de sobra conocida, pero también lo es su alianza con la jerarquía militar. La extrema derecha se continúa orga nizando con una total libertad. pon acaba de fundar un partido polftico, el Dhammot -Patai (Soverania Moral), y su secretario General, Watana Keovimal es apoyado por la jerarquía militar bou -dista, presentando un programa mistico fascistizonte. -Otro ejemplo es la creación del Frente Unico Contra el Imperialismo Anticomunista (ACIUF), mientras que una serie de formaciones politicas paramilitares forman par te habitual de la vida polftica thailandesa.

El fracaso que ha sufrido la izquierda legal, su desa parición del juego parlamentario, ha hecho menos credi ble su primitivo proyecto democrático liberal. El poder sigue en manos del ejército thailandés. Con anteriori -dad al asesintao del Secretario General del Partido So -cialista Thailandés se habia producido en su seno unade limitación en torno a la utilización y a la oportunidad -de la participación en la campaña electoral. Lo más -probable es que el resultado de las elecciones refuercelas soluciones preconizadas por el PCT y las corrientes -más radicales de Bangkok: la continuación o la prepara ción de la lucha armada.

El Vicesecretario del PST ha revelado que Boonsa -nong se encontraba en una "listo negra" del ISOC (In -ternational Security Operational Command), el centrode la "contrasubversión". En dicha lista se encuentran numerosos dirigentes obreros ( como el de los sindicatos del textil, Prosit Chayo), estudiantiles (particularmente Thirayuth Boonmee, actual consejero del Centro Na cional de Estudiantes Thailandeses), el nuevo Secretario General del PST, etc... (Bangkok Post del 7.3.76). -En estos condiciones, la "solución parlamentaria" no po rece tener ningún sentido, moxime si se tiene en cuenta la pérdida del interés papular por el juego electoral, -puesto de manifiesto a lo largo de toda la campaña y en el elevado porcentaje de abstenciones. Las luchas sociales continuan El desplazamiento hacia la derecha del centro de grave dad político de la Asamblea Nacional no reflejo ni mu cho menos, la desaparición de las luchas sociales desple gadas desde 1973. Las condiciones en que fue disuelto el Parlamento en enero vienen a confirmarlo.

La clase polftica de Bangkok sabe que es necesarioencontrar algunos remedios para la crisis agraria, que -golpea duramente al campesinado thailandés, desposei -do más y más de sus tierras. Los gobiernos Sanya y Kukrit intentaron llevar a cabo tímidas reformas, pero su aplicación, cuando no fue bloqueada, redundó en pro -vecho de los intermediarios o de los terratenientes. diciembre, Kukrit Pramoj, entonces Primer Ministro, de cidió un alza importante de los precios del arroz, espe= cialmente significativa en los precios de los almacenesdel Estado, en donde se vendia a un precio mucho más -bajo que en el mercado libre. Oficialmente se trataba de favorecer a los granjeros, cuyas ganancias se situa -ban muy por debajo de los salarios de los trabajadores -urbanos. La izquierda replicó que esta medido iba a be neficiar únicamente a los transformadores del paddy (2) en 'broz blanco", a los intermediarios y a los terrate -nientes.o y que, por el contrario, iba a afectar dura -mente a la población urbana, pobre, para la que, en la mayoria de los casos, los gastos de arroz representan el 50 % del presupuesto mensual. El 2 de enero, la Federación de la Unión de Trabajadores de Thailandia, apoyada por el NSCT (Centro Nacional de Estudiantes Thai landeses), llamó a la huelga general por el mantenimien to de los anteriores precios, y por el suministro de una ayuda financiera a los granjeros. El dia 5 se manifesta ron 10 000 huelguistas, y la oposición parlamentaria a -menazó con aprobar una moción de censura al Gobierna Kukrit respondió modificando éste último y disolviendola Asamblea el 12, tras haber aceptado las reivindica -ciones de los huelguistas.

La FLUT (Federación de la Unión de Trabajadores -de Thailandia) es un sindicato entregado a la colaboración con el Departamento de Estado para Asuntos Socia les : su base se sitão en el sector público, uftraconserva dor. En esta ocasión, los trabajadores de las empresas -públicas se lanzaron a la calle. Esta es otra de las ca -racteristicas permanentes de la vida polfica thailande -sa: la presión social conjunta, rural y urbana.

Las experiencias nuevas se acumulan en las luchos o breras, en ocasiones muy avanzadas. Particularmente -en el caso del textil, en donde los sindicatos, "reformis tas" y "radicales", se disputan la influencia en un pro -letariado joven, esencialmente femenino. En mayo del 75 te habla desencadenado ya una huelga dura, con ocu pación y piquetes de autodefensa frente a los ataques de la policia patronal y oficial, en la Standard Garment que terminó con la victoria de los trabajadores.

En otra ocasión fueron los obreros de la empresa Ha -ra los que desarrollaron una larga lucha con ocupación. Después de infructuosas negociaciones, cambiaron el -nombre a la empreso y pusieron en marcha la producción por su propia cuento. Su primer stack lo entregaron a -los campesinos del norte y del noroestedioteca de victimas de una oleada de frío, en señal de solidaridad. mediaramen

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te organizaron la venta en los mercados a un precio muy bajo (por ejemplo, un jersey, que antes costaba 190 -baths, era vendido solo por 50), a pesar de lo cual loso breros ganaban mucho más que anteriormente. La expe riencia fue muy educativa, sobretodo si se tiene en cuen ta la sobreexplotación a que se ve sometido el proleta -riado thailandés.

En este mismo año se han producido otros movimien -los importantes: tres minas de estaño que producen el -27% de este mineral, pertenecientes a la Anglo-Orien tal Co., se han visto paralizados. Tres fábricas de bol sos ( Gunny Bag Factories) de Bangkok y provincias se pusieron en huelga arrastrando a la lucha a 5000 traba -jadores, por la mejora de los salarios, de las condicio -nes de trabajo, y contra la privatización de la fábrico -de la capital. Los trabajadores portuarios de Bangkok -llevaron también a cabo un paro total. La campaña =lectoral no interrumpió las luchas sociales |

Pero si bien la huelga de la empresa textil Hara es un testimonio de los extraordinarios progresos experimen rados en los últimos dos años, viene también a confirmar la debilidad del conjunto del movimiento. Las respueslas centrales son dificiles de organizar. Sillen esta aca sión la solidaridad estudiantil estuvo presente con todaregularidad (mitines comunes y clases realizadas con la ayuda de los estudiantes del NSCT), la manifestación -que se organizó ante la casa del Primer Ministro tras el gnuncio de la intervención de la policio, erd insu -Ficiente para evitar que la fábrica fuera nuevamente to nada por las fuerzas del orden. En 1975 una de las huelgas más largos emprendidos en la capital, la del Dusit Thani Hotel, fue quebrada por las dificultadas en contrados a la hora de la extensión de la respuesta.

La tensión social rural y urbana se ve amplificada -por las luchos de las minorios étnicas y religiosas. En -las provincios meridionales del pal la situación se ha degradado bruscamente. En estas provincias, el 80% -de la población son musulmanes, mientros que la minoría budista es la que detenta los altos cargos de la admi mistración, de la policia y del ejército. En noviembredel 75, los "marines" en ung operación " contrasubversi va", asesinaron a 5 ciudadanos. El Gobierno trató de ocultar el asunto, pero durante 45 dias, varios millares de musulmanes ocuparon la mezquita central de Pattani, hasta que sus reivindicaciones fueron satisfechas: deten ción de los culpables, cese del Gobernador, y presen -cia personal de Kukrit... Mientras que la derecha bu -dista, ligado a la administración, incrementa su activi dad, la tensión continúa presente entre ambas comunida des.

La actual ofensiva de la derecho militar no trata si no de responder a esta escalada de la lucha de clases y de las luchas de las minorías, pero no cuenta actual -mente con los medios para acabar con estas movilizacio nes sociales. Para ello necesita recomponerse, tanto = más como consecuencia de que el peso de la victoriosarevolución indochina es todavía muy fuerte.

USA go home La situación geopolítica de Thailandia continúa siendonorteamericanos. Thailandia es, a la vez, el puesto a el eje de su vida polftico y de las alternativas de los -vanzado de las posiciones occidentales frente al desarro llo de la revolución asiático, y el país en que más ha in cidido el impacto poltrico y social de la victoria indo = china.

A pesar de los conflictos obreros y campesinos, aunque la lucha de clases juegue un papel importante, la presen cia de los fuerzas americanas se ha convertido, en los = visperas de los elecciones, en la cuestión central. Se -gún los acuerdos firmados por el Gobierno de Kukrit -después de su nombramiento, los últimos Gl's debian 9 bandonar Thailandia antes del 20 de marzo. Pero poco antes de la Fecho aún continuaban en Thailandio más de 4000 hombres, y el alto mando militar thai hizo saber -que un contingente de 3500 soldados permanecería inde finidamente en el pais, planteando de este modo una = prueba de fuerzo. El Gobierno insistió en sus condicio nes : retirado efectivo de los tropas y control de todas = las instalaciones americanas. La embajado americana -se negó a satisfacerlas, y reclamó el estatuto diplomáti co paro el personal americano de las diferentes bases. = La respuesta de Kukrit fue la siguiente : "Debemos deci dirnos, queremos 4000 embajadores americanos en Thailandia ?" (FEER, e.4.76). Tras un acuerdo con los estudiantes, se anunciaron manifesfaciones para el 20 de marzo, al tiempo que el ACIUF amenazaba con realizar una contramanifestación. El ejército fue puesto en esta do de alerta. La embajada americona anunció entonces un comunicado de un "People's Action Center of Thai -landia " en el que se "exponía" un supuesto plan del PC con vistas a la toma del poder. El golpe de estado pare cía estar en marcha cuando, repentinamente, Washing -ton dio marcha atrás, aceptando la retirada de los tro -pas antes del 20 de julio (pero permaneciendo 270 "con sejeros"), y el paso de las instalaciones militares a lajurisdicción gubernamental.

Por más de una razón, el abandono del complejo de bases thailandesas resulta muy molesto para los USA, pe ro estos ya han previsto, probablemente, un repliegue -regional : las bases militores y aéreas se desplazarian ho cia Corea del Sur, Japón, Filipinas (Clark Field y Su -bic Base), Guam y las marianas; el centro de radiocomu nicación de Utapao( situado entre Diego Gercia y. lar Filipinas), ost como la base naval de SatighiR erighunicacio trasladados a Singapur o Indonesia: quedan por elssel oral

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zar la base electrónica de Ramasum( escucha de rodio), Ta estación de satélites del Kuh Hua, mientras que la co bertura militar de la región puede ser asegurada a partir de los bases insulares, por la VIl Flota, e incluso por -Australia.

Sin embargo, dada la importancia estratégico de = Thailandia y el ejemplo dado por este país, que podriaencontrar eco mañana en las Filipinas o en el Japón, los USA desmantelan su red muy a su pesar. Si lo hacen es por que se ven obligados a ello, ya que no se pueden g criesgor o verse metidos en una nueva confrontación en el cóntinente, y, tanto la presión indochina, como el movimiento de masas, son demasiado fuertes como para no ser tenidos en cuenta. El nuevo Gobierno, por su -puesto, puede poner en cuestión las decisiones tomadas por el anterior, pero esto lo hario aparecer con demasia da rapidez como un instrumento de los USA. Los ameri canos, si quieren permanecer en Thailandia (mediantesus "consejeros" y a través de las relaciones entre la ie rarqula militar y el Pentágono), se van a ver obligados, probablemente, a aceptar su retirada relativa.

Incluso en esto hipótesis, Thailandia sigue siendo y: na base de agresión para Indochina. El Molinak (supues to '"Movimiento de Liberación Khmer") hizo conocer su. existencia desde Bangkok. En el norte y en el noroeste de Thailandia es donde se constifuyen los comandos que organizan atentados y operaciones de saboteamiento en Laos. En este mismo pais se reagrupan esencialmente los refugiados indochinos, y de él parte la campaña de des prestigio anticomunista internacional. Los vietnamitas no se equivocan cuando advierten de que deben mante -nerse vigilantes. La cuestión antiimperialisto continúa siendo una de las claves de la lucho de masos en Thai -landia. Preparar un golpe Constitucional Los resultados de las altimas elecciones legislativas pa recen conceder a la burguesta thailandesa un mínimo de estabilidad politica tamporal, lo que aplaza la perspec fiva de un eventual golpe de estado militar. Pero para ce diffeil que, ya sea un Gobierno civil o un grupo de oficiales, puedan hacer una reforma social profunda, da do el peso de la burguesta terrateniente, el interés direc to de la jerarquía militar en las empresas imperialistas , las atoduras entre el mando supremo militar y el Pentó -gono, la importancia del tráfico de mercancías (entreellas el de la droga), y la presión comunista. En con -secuencia, el problema del golpe militar sigue estandopresente, máxime si se fiene en cuenta que los movimi -entos sociales maduran lentamente, y que el PCTse re fuerza progresivamente.

Durante la campaña electoral se produjeron varios -enfrentamientos armados, y la guerrilla se fortalece a -un ritmo que se sitúa en forno al 15 y 20 % anual. Las cifras absolutas de los partidarios del PCT varian, según las diversas fuentes. Anders Tandrup, en el For Estern Economic Review del 27,2.76, trata de hacer una estimación, partiendo de las tres categorias de aldeas de finidas por el PCT ( aldea de combate, controlando a un 80% de la población, ciudad en expansión, el 50%, ciudad de contacto o de influencia, con menos del 50) y de las cifras calculados por los servicios gubernamen tales o especiales, lanzando la hipótesis de unos 10 000 guerrilleros, y un millón de partidarios organizados (50 bre uno población de 42 millones de habitantes). Laim plantación del PCT se halla repartida desigualmente, -siendo el norte donde cuenta con una mayor influencia, y el centro su punto mãs débil. Sin embargo, es en el noroeste en donde la retirada norteamericana puede _Te ner consecuencias sociales más graves (desempleo), en donde el PCT ha progresado ostensiblemente.

El imperialismo ha sido incapaz de superar su mayor dificultad: su política de esperar y dejar que nuevas -fuerzas revolucionarias se organicen, premeditar un "gol Pe", Y, como consecuencia de ello, empujar a los bro -zos del PCT o numerosos militantes que, politicamente, se hallaban aún alejados de él. En este contexto, es -probable que los servicios americanos y el mando mili -tar thailandés traten de reunir en estos momentos las con diciones de un "golpe militar constitucional" que, sin -poner en cuestión la polftica de detente con Chino, les permito gobarnar por decreto y reforzar el aparato repre sivo.

Los amenazos de "golpe" se han visto confirmadas -en varias ocasiones. Un intento de los jóvenes oficiales se realizó durante el viaje de Kukrit a la conferencio. -Asean ( Asociación de naciones del sudeste asiático). Par otro lado, el general Boonchal Bamrungphong ha "'confesado" que existe un grupo de oficiales "desconten tos por la indecisión del Gobierno, que piensan que éste debe de intentar hacer algo" (FEER del 27,2.76). En marzo se celebró en Bangkok un "cocktail-party" muy -especial, en el que el alto mando militar fue invirado -por el almirante Sa-Ngad Chalawyoo, jefe de las tres -armas. Este Gitimo habria declarado que los militares -"cumplirán con su papel si la izquierda comienza a mo veise", que saben esperar y que "Yo os advertiré cuan -do llegue el momento" (The Voice of the Nation, del 14.3.76)

Los militares deseaban lo disolución de la Asamblea Nacional, ya que la crisis del gobierno Kukrik abria el camino a la formación de una coalición de izquierdas. El nuevo equipo va a disponer de mejores medios para -gobernar "a la derecha". En estas condiciones, el gol pe de estado podria ser simplemente el decreto de la ley marcial, con el apoyo moral del rey (que ya ha acusado al Vietnam de preparar una "agresión directa contra el pais", FEER del 2.1.76), el consentimiento del Partido Demócrata, y la ayuda americana. • Paul Peritjean Notas : 1. El Partido Demócrata era el único partido de la oposición bajo la antigua dictadura, y su dirigente gozó du rante mucho tiempo de una reputación de Honradez, 2. Paddy, arroz sin descascorillar.

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