Enmiendas sobre Nicaragua Estas enmiendas proponían una línea alternativa y fueron defendidas por el camarada Alain JONES, miembro del Secretariado Unificado. Obtuvieron 7 votos a favor, 82 votos en contra, 17,5 abstenciones y 6,5 NPV. Añadir al final del punto 7 lo siguiente:
La opción fundamental ante la que se ven enfrentados los trabajadores de Nicaragua y el FSLN es clara. No es incorrecto en principio hacer concesiones tácticas limitadas a los capitalistas. Sin embargo, es completamente ilusorio creer que un relanzamiento serio de la economía capitalista puede producirse con concesiones puramente formales a la burguesía. No habrá aumento serio de la producción sobre una base capitalista si no va acompañado de medidas significativas de austeridad contra la clase obrera - medidas que desorientarían y desmovilizarían a sectores de trabajadores y facilitarían ampliamente el margen de maniobra de los capitalistas.
Sin embargo, lo que la burguesia exigiria por un aumento significativo de la producción sobre una base capitalista serían garantías de que no será expropiada, garantías que no podrían ser puramente verbales sino que deberían suponer un freno a la organización y la movilización de las masas. Esta condición decisiva no está hoy cubierta en Nicaragua y no podría serlo sin un proceso que pusiera gravemente en peligro la revolución.. Por esas razones no habrá una seria recuperación de la producción sobre una base capitalista en Nicaragua.
Por esas mismas razones, toda ilusión según la cual mediante concesiones "hábiles" se puede mantener un largo periodo de coexistencia con la burguesía es, en la actual relación de fuerzas, extremadamente peligrosa. El FSLN no escapará a la necesidad de optar entre avanzar hacia la expropiación de la clase capitalista, o bloquear las movilizaciones de las masas para conservar una alianza con sectores de la burguesía. Esto último provocaría inevitablemente una modificación significativa de la relación de fuerzas a favor del capitalismo.
La opción entre una u otra alternativa se hará todavía más clara por la política que adoptará el imperialismo. Es completamente erróneo pensar que para el imperialismo se opongan una política de concesiones económicas y otra de presiones militares permanentes. Al contrario, ambas se complementan. Su intención será la de empujar a las masas nicaragüenses a la opción aparente entre una intervención sangrienta del imperialismo si se dirigen hacia una solución "cubana" y el establecimiento de un Estado obrero, por un lado, o, por otro, la ayuda económica y una cierta mejoría si hacen concesiones al capitalismo. Este planteamiento doble será indudablemente aplicado de modo creciente en los próximos meses a medida que la situación económica siga deteriorándose y en particular a comienzos del próximo año, cuando se desarrollen condiciones reales de crisis económica, mediante el paro y, literalmente, el hambre como fenómenos de masas. .
Será también utilizando esos medios como la clase capitalista en Nicaragua, que está hoy muy debilitada, puede tener detrás suyo el apoyo del imperialismo. Las fuerzas capitalistas en Nicaragua, incluidas las que están en el GRNN, van a intentar aparecer ante las masas prometiendo una situación económica mejor y una ayuda económica ante los problemas inmediatos, en el caso de que sus soluciones fueran aceptadas. Esta combinación militares externas y de económicas internas, la política del Plan Marshall, es una política clásica del imperialismo.
En este juego recíproco de los factores políticos y económicos, es siempre el último el que lleva la mejor parte. Toda concesión económica limitada a los capitalistas que pueda ser considerada útil hoy, debe ser firmemente situada en el contexto según el cual sólo intensificando la movilización y la organización de las masas se puede mejorar la relación de fuerzas entre las clases que existe actualmente. Hoy en Nicaragua, cualquier paso atrás en la movilización y la organización de masas es mucho más peligroso que cuaiquier insuficiencia en las concesiones económicas tácticas a hacer a sectores capitalistas. 2.Sobre el gobierno
1. Sección 10, párrafo 9, añadir al final después de "'esta fase transitoria":
La presencia de representantes de sectores de la burguesía en este gobierno, aunque sea en estos momentos muy limitada, ofrece a la clase capitalista una plataforma: potencial para frenar, y en una etapa
posterior, cuestionar los progresos de la revolución. Ese será el caso si están ligados al imperialismo internacional y a los intereses capitalistas, política que será conscientemente estimulada por el imperialismo. Todo desarrollo importante de la revolución provocará inevitablemente un enfrentamiento con esas fuerzas burguesas y una escisión en el gobierno. Por consiguiente, la transformación social y política de Nicaragua en un Estado obrero no tendrá lugar sin escisión del GRNN Este es, en último término, y a pesar de las medidas radicales que toma, un gobierno burgués.
2. En el punto 10, casi al final, sustituir "esto puede abrir la vía bien al proceso seguido por la revolución argelina, bien al que ha seguido la revolución cubana", por:
O las fuerzas imperialismo, irán frenando y bloqueando la revolución llegando a la reconstrucción de un poder burgués, o el gobierno se romperá, inaugurando la instauración de un gobierno obrero y campesino y una ruptura entre las clases que no puede culminar más que en la instauración de un Estado obrero o en la derrota del gobierno obrero y campesino les decir, un desarrollo a la cubana o a la
3. Añadir un nuevo párrafo al final del proyecto del SU después de "en la estructura gubernamental":
Un gobierno obrero y campesino basado en las organizaciones populares de masas puede conducir a la revolución al enfrentamiento final con la burguesía y. a la creación de un segundo Estado obrero en América Latina.
Una línea política para el poder estatal y para resolver la cuestión del gobierno Nicaragua concentrarse en la construcción, la consolidación y la centralización de las organizaciones de masas que se han desarrollado durante y después de la guerra civil. La coordinación de los CDS y de las milicias marca el camino a seguir.
El objetivo ha de ser el de construir la base necesaria para la estructuración nacional de las organizaciones de masas con el fin de crear un gobierno obrero y campesino independiente de la burguesía. 3. Sobre el papel de Cuba
Añadir dentro del punto 12:
El papel jugado por la dirección cubana es un elemento importante en el intento de resolver estos problemas.
Amplios sectores de la dirección del FSLN han tenido una formación política y militar dentro de la línea cubana.
Cuba ha puesto recursos materiales esenciales a disposición de Nicaragua, y el prestigio y las relaciones de la dirección cubana con los principales cuadros del FSLN al igual que con las masas son inmensos.
En lo que se refiere a la ayuda material ofrecida por el
Estado obrero cubano, ejemplar. Si las direcciones burocráticas de los otros Estados obreros, y en primer lugar de la URSS, dedicaran, en comparación con Cuba, una pequeña parte de sus recursos a una ayuda a Nicaragua, la situación material y política se habría transformado. La ofensiva burguesa e imperialista, que consiste en decir que la única alternativa a su línea de ayuda imperialista y de economía capitalista es la crisis económica y la miseria, perdería así mucho del impacto que puede tener. El hecho de que la URSS se niegue a hacerlo, en interés de la "distensión" con Estados
Unidos, revela una vez más cuál es la naturaleza de la burocracia soviética. El hecho de que el Estado cubano esté dispuesto a dar una ayuda material esencial a Nicaragua es saludado por todos los revolucionarios.
Pero no podemos ofrecer ese apoyo entusiasta y sin equívoco alguno, cuando se trata de los consejos y propuestas políticas hechas por la dirección cubana. Indudablemente, las masas cubanas quieren ver destrucción del capitalismo en Nicaragua y la creación del segundo territorio libre de las Américas. Pero, en la relación de fuerzas que existe hoy en América Central, ese. objetivo no exige solamente intenciones firmes y honestas sino también una clara orientación política hacia la creación de un Estado obrero y las medidas y la dinámica necesarias para concluir el proceso.
Sin embargo, a nivel político la dirección cubana no ofrece hoy una clara orientación de lo que hay que hacer, especialmente en relación a la alianza con las fuerzas burguesas. En Etiopía, en Angola, en Jamaica, lo que propone es una política de alianzas a largo plazo con sectores de la burguesía. En la Conferencia de PCs en La Habana en 1975 esa orientación ha reafirmada para América Latina. En relación a Nicaragua, Castro lanzó sin ambigüedades la consigna de "Viva el gobierno de reconstrucción nacional de Nicaragua" (ver discurso 26 julio 79), es decir, de un gobierno de coalición con sectores de la burguesía; y rindió homenaje a "algo nuevo en las relaciones en América Latina, algo que constituye un ejemplo para las otras regiones del mundo, y ha sido el hecho de que los gobiernos de Panamá, de Costa Rica, de México, así como los países miembros del Pacto Andino (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela), hayan actuado en común y solidariamente para nicaragüense (ver Discurso en la ONU, 12 Octubrc. 79). conseguir una justa solución problema Fidel ha hablado de "un amplio frente democrático, por la independencia y antiintervencionista que se ha desarroIlado tácitamente en América Latina, una cosa de una importancia enorme y que tiene alcance histórico"'; y ha declarado que "a propósito de la creación de ese frente democrático antiintervencionista debemos citar los nombres de las personas y no solo de los países: Torrijos, Carazo, López Portillo, Manley y Bishop. Y es deber de justicia recordar el nombre de una persona que, aunque no esté ya a la cabeza de su país, ha contribuido mucho al desarrollo de esa solidaridad con la lucha sandinista: el antiguo presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez" (del Discurso del 26 de Julio 79).
Debemos decir abiertamente que no estamos de acuerdo en absoluto con esas concepciones. Estas declaraciones no son las que corresponden a la vía que ha abierto la revolución cubana, sino a la de los dirigentes de la URSS y del partido comunista que tanto daño han hecho, y durante tanto tiempo, al pueblo latinoamericano.
Si Torrijos, Portillo o Pérez han ayudado a la lucha en Nicaragua, la razón de esto se encuentra en la presión de las masas de sus países, que han sido solidarias con la lucha del pueblo nicaragüense, y no en que sean miembros de un "frente democrático antiintervencionista"' y buscaran una "justa solución para
Nicaragua"'. Torrijos, Portillo o Pérez y otros personajes semejantes están implacablemente en contra de la creación de un Estado obrero en Nicaragua, única vía que puede realmente conseguir la liberación nacional y satisfacer las justas necesidades del pueblo nicaragüense.
Preferirían ver a Nicaragua bajo la bota del imperialismo antes que ver un segundo Cuba en América Latina. Pedir y aceptar la ayuda material de Panamá, de Venezuela o de cualquier otro pais, es correcto. Pero tener alguna confianza en los dirigentes actuales de esos países, o creer que van a defenderlo seriamente contra los ataques
imperialistas, sería un grave error.
Por eso en Nicaragua no decimos con Fidel "Viva el gobierno de reconstrucción nacional"'. Por el contrario, pensamos que los burgueses de ese gobierno van a intentar frenar y destruir la revolución. Todo progreso hacia el socialismo, única solución para la liberación nacional de Nicaragua, conducirá a una ruptura y a una escisión en ese gobierno con la burguesía, y no a su supervivencia. Toda tentativa de frenar la revolución, de forzar una alianza a largo plazo con la clase capitalista sería un desastre.
Estamos convencidos de que el camino por el que ha de avanzar Nicaragua no es el que propone Fidel sino el que el propio pueblo cubano tomó en los años 1959 y 60. Recordamos precisamente que la única opción es o revolución socialista o caricatura de revolución. Los miembros capitalistas del GRNN no forman parte de un "frente democrático antiintervencionista" , sino que son los Urrutia, los Pazos y los Fresquet de Nicaragua. Rendir homenaje a la revolución cubana no es seguir las palabras de sus dirigentes sino acordarse hoy de sus grandes acciones, cuando derrocaron al capitalismo e instauraron el primer Estado realmente liberado del imperialismo en América Latina.
Saludamos la amistad inmortal de los pueblos nicaraguenses y cubano. Saludamos la ayuda dada por el gobierno y el pueblo cubanos a Nicaragua. Saludamos todo llamamiento de Fidel y otros dirigentes de Cuba a seguir la vía que siguió realmente esta revolución en su nacimiento. Pero llamamoa a luchar contra todas las concepciones, aunque vengan de Cuba, que aten a los obreros nicaragüenses con la clase capitalista en el gobierno, en la economía o a nivel internacional. La gran lección que Fidel Castro y el pueblo cubano han dado a América Latina no ha sido la de una "frente democrático antiintervencionista" sino la de que la única opción es o revolución socialista o ninguna revolución. 4. Sobre la sección de la IVª Internacional (Este punto es el párrafo final del texto que sustituye al proyecto del SU):
Para aplicar la línea de esta resolución es necesario construir una sección de la IVª Internacional en Nicaragua. Dada la situación concreta de ese país, la forma concreta de hacerlo es la de organizar una corriente en el FSLN y las organizaciones de masas que controla o ha construido.
Teniendo en cuenta el carácter de esta organización, su dirección en el derrocamiento revolucionario de Somoza y el papel heroico y revolucionario de sus militantes, esta actividad no tiene nada que ver con el entrismo en los partidos reformistas de masas. Actualmente no ponemos ningún límite al FSLN ni a ninguno de sus sectores, incluida su dirección, para desarrollar posiciones marxistas revolucionarias, y nuestra orientación se basa en esto mismo. En tanto que el FSLN defiende los intereses revolucionarios de la clase obrera, actuamos como militantes leales organizados de esa organización tratando de ganarla para la discusión democrática a las posiciones que consideramos correctas. Pedimos al FSLN que construya un partido obrero de masas y no frene ese proceso. Si se compromete en la construcción de un partido de otro tipo, lucharemos para que se convierta en el partido obrero que queremos. Trabajaremos y lucharemos en ese sentido en todo partido construido por el FSLN.
En el caso en que el FSLN no estuviera de acuerdo en que participaramos de esa manera como corriente organizada o no constituya un partido, y en que por consiguiente nos viéramos obligados a constituir un grupo independiente, continuaríamos actuando respecto al FSLN con el mismo comportamiento. Demostraríamos con nuestra acción que no hay contradicción entre nuestro programa y las aspiraciones, de los militantes revolucionarios del FSLN; al contrario, trataríamos demostrar mediante la lucha y el debate honestamente fraternales, que nuestras ideas expresan mejor los ideales revolucionarios por los cuales luchan los combatientes sandinistas. No maniobramos, sino que expresamos honestamente nuestra posición según la cual seremos militantes leales, ejemplares, de un FSLN que defiende los intereses revolucionarios de la clase obrera. Todos nuestros militantes deben comportarse dentro de ese espiritu, a pesar de que hoy estemos fuera del FSLN, y deben tratar de demostrar con su actividad en Nicaragua y mediante la campaña internacional de la IVª Internacional, el derecho de los trotskistas a tener su lugar como corriente organizada en el seno del partido leninista de masas que ha de ser construido.