Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

China

El trotskista Sheng Chaolin, liberado

· Inprecor n.º 9, noviembre de 1979 · pp. 35-37 · 2.108 palabras

a revolución China se ha

L beneficiado mucho del he-

cho de haber nacido a la sombra del Estado soviético; pero también se ha visto muy perjudicada.

El PC chino había recibido de Moscú el impulso inicial para su constitución como orcomo un flujo regular de ayuda material y la posibilidad de entrenar a sus cuadros superiores. Al mismo tiempo, Moscú ha sido el origen de una serie equivocadas, que temporalmente podian servir a los intereses de Stalin, pero que provocaron auténticos desastres para los comunistas chinos.

Moscú fue asimismo la fuente de una concepción de la vida del partido y de la política general, calcada del modelo stalinista. Los comunistas chinos pudieron desembarazarse de determinadas concepciones estratégicas equivocadas, sobre todo después de que Mao (que jamás visitó la URSS hasta la victoria de la revolución) haya establecido su poder sobre la dirección del partido. Pero la concepción estalinista del partido, que considera los debates - internos como un lujo inadmisible y favorece un centralismo extremo y la represión de las oposiciones, no fue puesto en cuestión, aunque sólo raramente fuera aplicado con el mismo grado de violencia que en la Unión Soviética. La forma militar predominante que tomó la revolución en China y el traslado de los métodos militares al terreno politico, contribuyó a reforzar las normas estalinistas en el terreno organizativo.

Los trotskistas figuran entre las principales víctimas de esta represión, tanto en China como en la URSS. Independientemente de las divergencias entre los distintos grupos y fracciones de la dirección china, en el transcurso de los últimos 30 años todos estaban de acuerdo al menos en torno a este punto: que el dirigente trotskista Zheng Chaolin debia permanecer en prisión.

Ahora acabamos de recibir la extraordinaria noticia de que el

China

El trotskista

Zheng Chaolin ha sido liberado en China

Gregor BENTON siete últimos años de su cautiverio.

5 de Junio de 1979, nuestro camarada Zheng, a los 78 años de edad, ha sido puesto en libertad, asi como su mujer Wu

Jingru, vieja militante revolucionaria, que compartió voluntariamente los últimos siete años de su cautiverio.

La sección del Frente Unico del gobierno de Pekín y la Corte Suprema de la República

Popular han declarado al camarada Zheng inocente de todo crimen y lo han puesto en libertad, junto con otros siete camaradas. Acto seguido los han invitado a cenar, los han visitar acompañado

Shanghai, para mostrarles las

Acabamos de recibir la información extraordinaria de que el

5 de Junio de 1979, nuestro camarada Zheng, de 78 años de edad, ha sido liberado, así como su mujer Wu Jingru, vieja militante revolucionaria, que compartió vountariamente los conquistas del régimen. Zheng y Wu han recibido del ayuntamiento de esta ciudad un piso en el centro de Shanghai.

Desde la caída de la llamada

«banda de los cuatro», el nuevo gobierno ha puesto en libertad a millares de «derechistas» detenidos hacia finales de los añios 50, durante y después de la Revolución Cultural les posible que las detenciones acaecidas durante los últimos meses hayan invertido esta tendencia).

Varios centenares de acriminales de guerra del Kuomintang» también fueron liberados por Deng en 1975. Lo que diferencia el caso del camarada te Zheng del de los «derechistas», es que no es una victima de la fracción maoista, sino del partido en su conjunto. Su detención tuvo lugar en diciembre de 1952, antes de la polarización del PCC en dos fracciones. La responsabilidad de su detención no incumbe por tanto tan sólo a los maoistas. Hay que exigir que los dirigentes de Pekin nos explique el caso del camarada Zheng —las razones de su detención injustificada, no atribuible a la «banda de los cuatro»-, aunque seguramente sea ingenuo que den esta expliesperar cación.

Zheng Chaolin es un miembro fundador del PC chino y de su corriente trotskista, que tenia bastante influencia. Ha pasado casi la mitad de su vida en la cárcel, primero como «peligroso revolucionario» bajo el régimen del Kuomintang, Y después como «contrarrevolucionario» bajo el régimen del PC chino.

Zheng. nació en 1901 emigrado a Fancia, en 1920, para proseguir sus estudios, al tiempo que trabajaba como obrero, formaba parte del primer grupo comunistas chinos que fueron a Moscú para estudiar en la famosa Universidad de los Trabajadores de Oriente. En 1924 volvió a China para convertirse en el secretario de la sección de propaganda del Partido, asi como el redactor jéfe adjunto principal órgano de prensa del partido. Era un lingüista de talento, que conocia varios idiomas europeos, además chino. Tradujo al chino particularmente el ABC del Comunismo de Bujarin y Preobrashenski. Este libro fue el texto de educación básica de toda una generación revolucionarios chinos. Zheng fue también un apreciado autor de articulos y ensayos que aparecian en la prensa del partido.

Durante el verano de 1927 Zheng fue nombrado responsable del comité provincial del PCC de Hupei, que dirigió las luchas revolucionarias de la ciudad de Wuhan, junto al rio Yang-Tse, durante aquelos meses tumultuosos. Zheng fue también uno de los delegados que, en número inferior

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a la veintena, participaron en la Conferencia extraordinaria del partido, en agosto de 1927, que marcó un giro decisivo en la politica del PCC.

Una de las activistas del partido en Wuhan más conocidas era la camarada Wu Jingru, una joven mujer nacida en una familia rica de mandarines de Kunming. La camarada empezó a trabajar en el departamento de agitación y propaganda del partido, a la edad de 19 años, y se casó con Zheng en 1927, sin ceremonia ni registro formal del matrimonio, como era ya habitual entre la juventud radical de la época en

China.

Tras la derrota de la revolución, ese mismo año, la pareja se desplazó a Shangai, donde reinaba un clima de terror sangriento. Zheng trabajó alli bajo la dirección de Quibai, como redactor jefe del periódico Bolchevique y organizó al mismo tiempo las actividades clandestinas de los autores y artistas de izquierda en Shangai. Wu cumplió nuPancarta contra los "radicales". Sobran purezas ideológicas en los nuevos tiempos. merosas misiones clandestinas para el partido, maniobrando para escapar de las garras de las patrullas militares y de la policia politica de Tchang Kai-Chek.

La derrota de 1927 llevó a muchos militantes del reducido núcleo de comunistas de las ciudades chinas a poner en cuestión la estrategia del partido y de la Komintern, dirigida por Moscu, En Moscú mismo se desarrolló una corriente trotskista entre los estudiantes chinos, afirmando que tenia el apoyo de la mitad de ellos. Muchos de estos trotskistas chinos fueron detenidos y murieron en los campos soviéticos. Pero un puñado de ellos pudieron volver a China y se llevaron documentos secretos relativos a las posiciones y propuestas de la Oposición de Izquierda. En China se ganaron el apoyo de un número importante de activisatas del partido, entro otros a Zhen Du-siou, el fundador del movimiento comunista chino, y primer secretario general del PCC, que había sido convertido en chivo expiatorio del fracaso de la estrategia del Komintern en China.

Zheng y Wu se pronunciaron con entusiasmo por la linea trotskista, figuraban entre los 81 firmantes de la plataforma política del grupo de Chen Du-siou en 1929. Tras su expulsión del partido oficial concentraron sus energias en la construcción de una tendencia trotskista independiente. En 1931, Zheng

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fue elegido al Comité central de la Oposición de Izquierda del PCC, nombre que se dió la tendencia trotskista. En mayo de 1931, él, su mujer y la mayoria dirigentes trotskistas fueron detenidos por el Kuomintang. Wu fue puesta en libertad tras varios meses de prisión y malos tratos, pero Zheng fue condenado a 15 años de prisión.

A comienzos de los años 30, Wu mantuvo valientemente el contacto con el movimiento trotskista ciandestino y sus dirigentes encarcelados, particularmente con Chen Du-siou. De 1934 a 1936, dirigió una escuela profesional para mujeres en Shanghai, donde ganó nuevas simpatizantes para la causa revolucionaria, entre las activistas femeninas. En 1938, Zheng fue puesto en libertad gracias a una amnistía general proclamada tras el estallido de la guerra con Japón. Habia pasado 7 años en prisión. Estaba en muy malas condiciones físicas y se retiró durante algún tiempo a un pueblo en Ahui, donde Wu le cuidó hasta que su salud quedó restablecida. Durante esta estancia en el campo, Wu dió a luz al único hijo de la pareja, que denominaron Frei, en un gesto internacionalista para celebrar la libertad reconquistada (1). Frei murió en Shanghai de tuberculosis, a los 4 años de edad.

Tras el restablecimiento de Zheng, la pareja volvió a Shanghai en 1940, donde participó activamente en la resistencia clandestina antijaponesa. Wu dirigió una de las dos escuelas obreras creadas por los trotskistas en la periferia obrera occidental de Shanghai, ante las narices de los ocupantes japoneses. Se trataba de una escuela que oficialmente era una escuela primaria privada, donde sólo enseñaban mujeres, para instruir a los hijos de familias obreras durante el dia y a los adultos por la noche. La escuela se convirtió en una fuente de reclutamiento de obreros para la resistencia trotskista. Durante la ocupación japonesa, Zheng se ocupó sobre todo de la traducción de las obras marxistas al chino. Redactó asimismo una biografía de Chen Du-siou, una historia del reformismo en China y una novela política titulada «Diálogo de los tres viajeros».

Al acabar la guerra, Wu prosiguió con sus actividades de educación, mientras que Las tropas chinas en octubre de 1949. El ejército popular venció a las tropas de Tchang-Kai-Chek. Una dirección nacionalista tomó el poder en China, no la clase obrera. Zheng se dedicó a la publicación del nuevo órgano revolucionario La nueva bandera, que aparecía cada 15 dias en Shanghai. En 1949, tras una escisión en el seno del movimiento comunista Zheng pasó a ser el dirigente del Partido Obrero Internacionalista. El número de sus adherentes sobrepasó algunos centenares. Dejará de existir poco después de la victoria del PC chino a nivel nacional, aunque Zheng, Wu y otros se esforzaron valerosamente en continuar manteniendo la organización en condiciones difíciles. Los antiguos amigos de Zheng en el seno del nuevo gobierno, que reconocian su considerable talento, le contactaron a través de Li Weihan, que le había conocido en Paris, y le insistieron en que concluyera un acuerdo con el régimen, pero él se negó.

En la noche del 22 de diciembre de 1952, las fuerzas de seguridad del PCC detuvieron entre 200 y 300 trotskistas y simpatizantes trotskistas en el transcurso de una redada a nivel nacional. Entre ellos estaban Sheng y Wu. En el transcurso de un proceso secreto,

Wu fue condenada a 5 años de prisión. Tras su liberación en

1957, tenia las dos piernas paralizadas. Puesto que hacía tiempo que habia roto con su rica familia, se encontró sin vivienda. Unos antiguos vecinos le procuraron una pequeña ha- l bitación y sobrevivió gracias a pequeñas cantidades de dinero e que recibía de vez en cuando n de unos amigos de Hongkong,

No se sabe nada de la suerte e de los demás trotskistas detenidos en aquel momento. Al-. gunos de ellos han sido recien- a temente adoptados Amnesty International. Esta or- 1 ganización desarrolla actual-; mente una campaña por su li-l beración. Es posible que se encuentren entre las 7 personas invitadas por el Ayuntamiento de Shanghai a la cena mencionada más arriba. Si es así, habrán alcanzado una edad bastante avanzada.

¿Por qué tuvo que pasar Zheng un cuarto de siglo tras los barrotes de una prisión «comunista»? No se le acusó des otro crimen que el de la defensa de sus convicciones politicas. Consagró toda su vida: consciente al servicio de la revolución. Sus amigos le conocen como un hombre gentil, mártir más que héroe, motivado exclusivamente por un amor indomable a la humanidad. Estamos tentados concluir que Deng Xiaoping ha esperado el momento en que la energía de su viejo amigo estuviera lo suficientemente minada por la edad y la enfermedad, antes de intervenir para asegurar su puesta en libertad, aunque tenemos noticias de que desde su liberación Zheng ha confirmado que no ha cambiado de convicciones.

Se trata evidentemente una conclusión que rechaza duramente las pretensiones de los dirigentes postamoistas de representar la democracia y la legalidad socialistas, aunque haya que saludar la medida de

Deng Xiaoping como un gesto humanitario.

La liberación de Zheng debe comprenderse en el contexto de toda la oleada de recienes rehabilitaciones, pero puede que la campaña de Amnesty International desempeñado un papel decisivo. Si asi fuera, esto indicaria una nueva sensibilidad

Pekín con respecto a la presión de la opinión pública internacional, sensibilidad que entonces habria que saludar.

(1) Frei = libre (en alemán)