Europa
•L resultado de esta radicalización, que se ha producido en un contexto político distinto, en que las-relaciones de fuerza evolucionaban a favor de la clase obrera, y cuando los trabajadores italianos habian obte nido las ventajas más importantes de toda Europa capitalista, fue una serie de medidas que reconocieron la igualdad de la mujer en el plano legal.
A partir de 1971 se votaron leyes sobre los siguiente te- Derechos de las mujeres trabajadoras
Derecho al divorcio
Derechos de la mujer en la familia (abolición del estatuto del marido como cabeza de familia) - Derecho al aborto (este derecho, sin embargo, ha sufrido importantes restricciones. No incluye a las menores de edad. Los médicos tienen el derecho a negarse a practicar abortos gracias a una "cláusula de conciencia", y debido a la gran influencia de la Iglesia Católica, muchos lo hacen)
- Igualdad de hombres mujeres en el puesto de trabajo. Entre otras cosas, esto implica para los padres, al igual que para las madres, el derecho a tomar horas libres para ocuparse de los niños. El importe de las pensiones puede ser trasladado a cada uno de los esposos en caso de defunción; es una manera de compensar determinadas discriminaciones del pasa-
Estos derechos obtenidos sobre el papel, son el punto de partida de una nueva serie de luchas que permiten la radicalización de las mujeres en el lugar de trabajo, en particular, y en los sindicatos.
No es casualidad que duran* te estos últimos años, los sindicatos se hayan visto obligados a sentirse afectados por las ventajas, problemas y derechos de las mujeres trabajadoras. Las mujeres empiezan a desempeñar un papel en los sindicatos, y obligan a las direcciones a asumir la defensa de sus derechos.
El hecho más importante, y
Italia
Las mujeres trabajadoras empiezan a luchar por sus derechos europeos, hemos asistido al desarrollo de la radicalización de las mujeres. Por primera vez, las mujeres han participado en las movilizaciones, han entrado en las organizaciones políticas y sindicales. Al mismo tiempo han tomado conciencia de los problemas vinculados a su condición de mujer, y han creado los primeros grupos y colectivos de mujeres.
que hay que subrayar, es que las luchas de las mujeres tienen dinámica que conduce una inevitablemente a un enfrentamiento con el capitalismo y su organización del trabajo. Esto genera profundas contradicciones con la estrategia adoptada por el movimiento sindical, que ha aprobado la resolución presentada a la Asamblea de la EUR en 1978(1).
Algunos ejemplos recientes bastan para demostrar cómo a partir de la lucha por sus reivinparciales dicaciones especificas, las mujeres han tomado conciencia de sus problemas, los han planteado en
Pina SARDELLA Desde 1969, en Italia, al igual que en muchos otros países el seno de los sindicatos y han suscitado también la cuestión de la línea política de las direcciones.
En Mondadori, una de las editoriales más importantes, empezó a reunirse un grupo de mujeres. Reclaman un local donde puedan invitar a mujeres trabajadoras a reunirse para discutir los problemas de la mujer en el puesto de trabajo. Entre los problemas abordados, están el de la Sanidad, la doble jornada de trabajo para las mujeres trabajadoras, las discriminaciones con respecto a las mujeres en el terreno de la promoción y el papel marginal que se le otorga en la vida polltica y sindical.
Las reivindicaciones fueron planteadas a la dirección sindical. Por ejemplo, las mujeres exigieron que se сгеага un servicio médico especializado para consultas sobre los problemas sanitarios.
Una vez obtenidos estos derechos, las mujeres trabajadoras -que siguen estando aisladas, y de las que frecuentemente desconfian los hombres - han de hacer frente aún a problemas más generales, vinculados a la organización del trabajo, y a aquellos factores que comportan de hecho una discriminación de las mujeres, particularmente de las madres, a pesar de la ley.
Esta elevación del nivel de conciencia condujo a las mujeres a Mondadori a trabajar con el Consejo de Empresa, lo que tuvo por fruto la redacción de un documento general que presentaba una serie de reivindicaciones. Las mujeres exigieron que estas reivindicaciones fueran incluidas en las negociaciones de los Convenios y discutidas por el sindicato en su conjunto.
A partir de esos problemas
Men tanto que mujeres, trabajadoras de Mondadori, en SU documento, formulaban las siguientes reivindicaciones: aumento y no disminución del número de categorías de trabajadores, en las que deberían reservarse determinados cupos a las mujeres; derecho al control sobre la contratación; ningún trabajo a tiempo parcial: reducción de la semana de trabajo para resolver los problemas del paro entre las mujeres.
En el debate en torno a las reivindicaciones a avanzar en la negociación de los convenios en 1978, la coordinadora de mujeres de la FLM se alzó contra la propuesta de trabajo a tiempo parcial realizada por la burocracia sindical. Revelaron el ataque contra las mujeres trabajadoras que represente la propuesta, por la dirección, del trabajo a tiempo parcial controlado por el sindicato. Las mujeres obtuvieron una primera victoria, consiguiendo que esta propuesta fuera
retirada de la lista de reivindicaciones sindicales.
Pero las mujeres de la FLM no se quedaron ahí. Protestaron ruidosamente contra la doble jornada de trabajo que tienen que soportar las mujeres y contra las discriminaciones de que son objeto a todos los niveles, las condiciones de vida que empujan a las mujeres a pedir empleos a tiempo parcial y las consecuencias que de ello se derivan en lo que se refiere a la adquisición de una cualificación y a la posibilidad de ejercer una actividad política y sindical.
Las mujeres de la FLM denunciaron el Plan Pandolfi, que exige fuertes recortes en los gastos del Estado y por consiguiente ahorrar en el terreno de los servicios públimuy particularmente la necesidad de mantener, mejorar estos servicios.
Sobre la base de estas reivindicaciones, y a partir de estos comité coordinador de la FLM consideran que la reducción de la semana de trabajo es la mejor solución y la única susceptible de unificar a todos los trabajadores y dar garantías contra el aumento del paro. Estos ejempios que en los sindicatos y en otros lugares, el nivel de conciencia de las mujeres ha aumentado en el transcurso de los últimos años. El proceso se inició a partir de sus problemas especificos, pero evolucionó rápidamente. Lo que ahora ponen en tela de juicio, es la organidel trabajo en conjunto, la estrategia de los sindicatos y las cuestiones
Para obtener el refuerzo de la ley sobre la igualdad, habia que haber algunos sectores esto habría sido duro. Este fue el caso, particularmente, de los jóvenes en paro. La ley 285 estipula que deben hacerse listas de solicitantes de empleo y que los empresarios estén obligados a respetarlas. En primer lugar, los patronos intentaron negarse a contratar a mujeres, pretendiendo que los puestos a cubrir "no convenian a mujeres". Unas luchas duras, llevadas por los sindicatos. ron a los empresarios a poner fin a las discriminaciones contra las mujeres en este sector.
Además, recientemente hubo una acción importante en una gran empresa automovilistica de Milán. Algunas mujeres, que figuraban en la lista de solicitantes de empleo de la fábrica Alfa, fueron contratadas y enviadas a trabajar a los hornos. En otras fábricas, la introducción de turnos de noche provocó luchas no sólo por parte de las mujeres, sino de todos los trabajadores, contra las malas condiciones de trabajo y los horarios nocturnos.
Las mujeres son más sensibles a los problemas de la salud, de la organización del trabajo y de los servicios sociales.
Pero la solución de estos prohlamor naca anhialmente nne un enfrentamiento contra la política de austeridad de los dirigentes sindicales y el Plan Pandolfi del Gobierno. La aceptación de las reglas de juego del capitalismo no permite otra alternativa. Esto equivale a aceptar sacrificios para los trabajadores, el paro y la reducción del nivel de vida. Las mujeres son las primeras afectadas por todo ello y las primeras que tienen que pagar el precio.
Satisfacer las reivindicaciones de las mujeres, sin embargo, exige una politica de inversiones en los servicios sociales y un incremento del gasto público para que estos servicios se adapten a las necesidades. Ello implica la reducción de la semana de trabajo y mejores condiciones de trabajo para todos.
Entonces la lucha de las mujeres se sitúa a un nivel politico. Hasta tal punto que si los sindicatos en su conjunto se muestran incapaces de asumir estos problemas, la lucha de las muieres se encontrara en un atolladero. Hoy en dia, en Italia es el movimiento obrero entero el que debe retomar estas reivindicaciones y exigencias surgidas de la radicalización de las mujeres. Deben formar parte de una política global contra la austeridad del gobierno y contra la de las direcciones sindicales, que exigen sacrificios a los trabajadores.
Las mujeres todavia no pueden lanzar esta ofensiva política. Su lugar en los sindicatos es aún demasiado marginal. Influyen también los factores objetivos: las tareas domésticas y el cuidado de los niños recaen aún casi totalmente sobre las mujeres. Una de las tareas del movimiento obrero es la de conseguir los medios necesarios para crear estructuras estables para las mujeres en los sindicatos.
Ha habido experiencias importantes, como la Asamblea
Interprofesional en Turin. En esta asamblea, las mujeres han venido asumiendo durante varios afios los problemas como el del derecho al aborto, las condiciones de trabajo y los centros para niños; han logrado que los sindicatos tomaran an anneirararifn actre nhioti.
Europa vos y que se organizara la lucha para obtener la satisfacción.
Sin embargo, últimamente, la Asamblea Interprofesional de mujeres, asi como los grupos y colectivos de mujeres, han atravesado por una crisis bastante grave. Es el resultado tanto de los errores cometidos en el pasado, cuando el Partido Radical, burgués, encabezaba el movimiento, como situación marginal de los colectivos de mujeres en los sindicatos.
La crisis capitalista ha contribuido también a agravar crisis del movimiento de la mujer. Ha aumentado las dificultades de la vida, sobre todo para
Muchas mujeres, en los sectores radicalizados por primera vez y que han contribuido a politica. Actualmente parece dificil lograr que estas mujeres se comprometan de nuevo en la lucha unitaria o al menos, que lo hagan en el próximo
Pero hay una nueva capa muy distinta de mujeres trabajadoras, como se observa en ejemplos citados más arriba, una capa de mujeres proletarias. Estas mujeres han radicalizado por primera vez en torno a la cuestión del aborto, en el momento preciso en que la dirección del Partido
Radical abandonaba esta lucha partiendo de un argumento
"no debía haber ninguna ley sobre el cuerpo de las muje res"
El movimiento obrero nc debe dejar de prestar toda st atención a esta nueva capa de mujeres. Existe un potencia para una movilización polítice amplia contra la crisis capitalis ta y para llevar a la práctica una solución que iría en el interé:
de la clase obrera. Y es en e contexto de esta solución qui podrán ser satisfechas las rei vindicaciones de las mujeres.
(1) Esta Asamblea, celebrada en e
Palacio de la EUR en Roma sancionó el cambio de orienta ción de las direcciones sindice les y la aceptación de la politic da suetarirlar del nnhiernn