Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

URSS

El golpe y después (observaciones desde una perspectiva histórica)

· Inprecor n.º 88-89, octubre de 1991 · pp. 10-14 · 3.565 palabras

NOTAS

1. A diferencia de la carta antes mencionada, el autor no usa comillas en su artículo cuando hace referencia a los democratas. N ha habido tiempo para clarificar este punt con el autor antes de ir a prensa, pero parece sugerir una ambigüedad basica que existe en la misma situación política actual. Todas las notas que siguen son del editor.

2. Una organización nacionalista de extrema derecha gran-rusa, que gozó del apoyo de un sector del aparato, después implicado en el golpe de Estado.

3. Un golpe de estado militar contrarrevolu ionario que tuvo lugar en agosto de 191.

4. Regimientos de guardias soviéticos muy conocidos en el país

URSS

El golpe y después

(observaciones desde una perspectiva histórica) (Este articulo fue escrito en Leningrado en los movimientos obreros y socialistas de su ciudad. En una carta fechada el 29 de agosto escribía: "Todo esta llegando a su fin: la euforia, las inespe

Con la oca abra, mongol al

de los "demócratas" de los medios de omunicación; la caza de brujas, que no encontró ninguna resistencia pol parte de gente que se encontraba sumida en el estupor por lo repentino de "demócratas" se asustan de su alcan ce. Hablando con rigor, todo lo que hicieron los golpistas tenía una apariencia de constitucionalidad (Yanaev reemplazó a Gorbachov), y muchos, en sus corazones, acogieron con simpatía el "restablecimiento del orden". En cualquier caso, el 19 de agosto, aquellos que no querían dudar no tuvieron base jurídica formal para hacerlo... Y por lo tanto ahora hay millones de personas asustadas y temblorosas, porque cualquiera puede señalarles con el dedo acusarles de "haber apoyado las accio nes anticonstitucionales del auto-procla-

Nikolai Preobrazhenskii ¿Cuando tendrá lugar la próxima escaramuza, el siguiente intento de solucionar violentamente las contradicciones? ¿Quien y qué fuerzas políticas estaran detrás? Hace dos siglos, muchos franceses sólo se dieron cuenta de que su país estaba viviendo una revolución varios años después de la toma de la Bastilla. Pero tras de los acontecimientos de agosto, es evidente para todos nosotros que nuestro país atraviesa una revolución. La lógicade una revolución La lógica de la revolución es su desarrollo de crisis en crisis, la alternancia de periodos de amor universal por otros de fiera confrontación, de euforia y desilusión, del disfrute de las libertades más plenas y de represion severa de las mismas. Como en los Estados Unidos en la época de Lincoln, en la Alemania de 1918 o la Francia de 1848, nuestro país vive su segunda revolución, setenta años después de la Revolución de Octubre.

Como consecuencia de esta crisis, los acontecimientos se suceden a velocidad de vértigo. La fase liberal (que podemos llamar provisionalmente, "gorbachoviana") de nuestra revolución se está agotando, y su fase democrática (1) (o, también provisionalmente, Eltsiniana) está empezando. La nueva fase será, sin lugar a dudas, más corta que la anterior, y acabará, tras inevitables y rápidos giros, con la escisión de los propios demócratas. El movimiento popular es demasiado heterogéneo; los grupos sociales que constituyen su base tienen con frecuencia intereses completamente opuestos.Sólo puede

Página 11

mantenerse unido contra un enemigo común, especialmente en momentos de peligro mortal. Pero a medida que se debilita el enemigo, aparecerán contradicciones irreconciliables en el campo de los oponentes al antiguo régimen. En un par de años, cuando se analicen los acontecimientos acaecidos a partir de agosto de 1991, lo que hoy aparece como un momento de ruptura histórica sera meramente un episodio importanLa primera etapa La resistencia de agosto es típica de la primera etapa de la revolución popular. Dejando de lado al pequeño estrato de miembros de las vielas y nuevas nomenklaturas y al de los militantes sociopolíticos, el conjunto de la población adoptó frente a la declaración del estado de emergencia posiciones basadas no tanto en sus intereses materiales y concretos como en orientaciones puramente ideológicas. Por lo que se refiere a aquellos que fueron hostiles al golpe, puede decirse que el estado de emergencia hizo posible una breve e históricamente extraña unidad de partes muy significativas de la población. La ilusión de una unidad general embargó a este grupo. Pero cuanto mas fuerte sea la unidad mas amarga sera la desilusión.

En el terreno político, se puso de manifiesto la hegemonía total de los demócratas, sin diferenciaciones entre ellos. Todos los pequeños grupos políticos e ideológicos de la izquierda (por ejemplo, los anarquistas) y de la derecha (como Pamiat (2)) demostraron su insignificancia en relación con la corriente básica y general democrática. Aparecían como exóticas curiosidades políticas, pero poco más. Los acontecimiemntos pusieron de manifiesto la monstruosa debilidad de nuestros recién nacidos partidos, su falta de raíces en el pueblo. No fueron los ejes alrededor de los que se reagrupó el pueblo y se organizó la resistencia. Ese papel fue asumido por los nuevos organos democráticos de poder. En el intervalo breve y enfebrecido, los propios miembros de estos partidos se olvidaron de ellos. Ello apunta una importante diferencia con los acontecimientos de mayo y junio de 1989 de Pekín: no hubo alli organos de poder democráticamente elegidos y la resistencia fue incapaz de autoorganizarse. La aceleración El fracaso de la contrarrevolución ha provocado una gran aceleración de todos los procesos políticos. Siempre es así en la historia de las revoluciones: la kornilovada (3), el putsh de Kapp en Alemania en 1920, el intento de golpe del general Spínola en marzo de 1975 en Portugal tuvieron todos consecuencias análogas. Incidentalmente, también fue así como empezó la Comuna de París. Se han tomado, y se tomarán, decisiones muy rápidamente. Naturalmente, no todas se llevarán a cabo Algunas sufrirán posteriormente modificaciones y revisiones. Pero, con todo, unas cuantas reformas permanecerán.

En el "calor de la victoria" (cuando la oposición ha desaparecido temporalmente) veremos muy probablemente una catarata de transformaciones socio-económicas, y como resultado de ello una aguda intensificación de las contradicciones sociales y el desarrollo acelerado de nuevas crisis, y nuevos intentos de resolver las contradicciones por la fuerza. Y puede ocurrir que la resistencia que ofrezca la oposición a la introducción de nuevas relaciones so. ciales resulte bastante mayor que la fuerza combinada de los regimientos Taman y Kantemirov (4). El futuro promete, además de la escisión que está teniendo lugar ya en el campo democrático, un reforzamiento inevitable de las fuerzas mas extremas y radicales: la derecha (clásica) y la izquierda (cláLos problemas permanecen Por el momento, los dirigentes democráticos, con Eltsin a la cabeza, "después de haber luchado como leones por la democracia", así como por salvar su propio poder y, seguramente, por sus propias vidas, están en la cumbre de su popularidad. Pero la fortuna política es caprichosa y tornadiza. Los golpistas declararon el estado de emergencia movidos por su ambición personal. El golpe fue la consecuencia lógica de la situación en el país, de la enorme cantidad de contradicciones no resueltas. Fue un intento de resolverlas cortando el nudo gordiano.

El golpe fracasó. Pero todos los problemas que lo provocaron permanecen: sociales, económicos, étnicos, interrepublicanos. De hecho, ahora son más agudos y han aparecido nuevos problemas. (Por ejemplo, se ha acelerado la huída de la parte "no originaria" de la población de las repúblicas, la creación de fuerzas armadas paralelas ha alcanzado un carácter explosivo, como en Yugoslavia...). El país ha engendrado en sus entrañas el golpe y el estado de emergencia, y el embarazo no ha ter-

Con toda certeza, los dirigentes del Ejército, del KGB, del Ministerio del Interior, tanto a nivel de la Unión como republicano, estan analizando con todo cuidado las causas del fracaso del golpe, de los errores que se cometieron en la organización y ejecución de las operaciones que tuvieron lugar del 19 al 21 de agosto. Y se sacarán conclusiones para el futuro. Muy brevemente, puede señalarse que las dos debilida-

Página 12

5. El autor se refiere a los acontecimientos de diciembre de 1989 en la capital de Geor gia, cuando las tropas usaron gases venenosos para disolver a los manifestantes ante e Soviet georgian

6. El Soviet Supremo es elegido por el Con greso de Diputados del Pueblo des organizativas básicas fueron la ausencia de una voluntad unificada y e ntento de combinar elementos intrínse. camente opuestos: dar al golpe una apariencia de legalidad fue como pedir peras a un olmo. Nuevas contradicciones Después de remover a los conservadores, el bloque de demócratas v liberales que se han hecho con el poder se enuentra en una posición poco envidia le. Por una parte, parece como si tu viera las manos libres. Pero por otra, ya no podrá acusar a nadie de sus propios errores. Objetivamente, la lucha popular contra el golpe ha hecho surgir nuevas contradicciones. Como señaló Marx, "la revolución es la fiesta de los oprimidos". En términos puramente psicológicos esta contradicción se expresa así: una persona participa en manifestaciones, levanta barricadas, arriesga su vida y fortuna por un ideal sublime, / al día siguiente tiene que volver a u rabajo en el que no disfruta de ningú tipo de derechos, y a una vida fuera del oropio trabajes mas agotadora que e a actividad de masas que salvó los líderes democráticos no desaparecerá sin dejar huellas. Permanecerá para perseguirlos. Porque el éxito de la política que planean (la privatización, el exige unas masas pasivas y aquiescenlos Cenaron irenenen frontal

El Ejército = 19 de agosto, las fuerzas armadas intervinieron por primera vez a grar conflictivas. A pesar de todas las decla aciones, e incluso de los deseos since le los acontecimientos en el país h onducido a lo contrario. El 19 de agos

Sindrome de Mostra desaparecera,

FEEE

No debe uno dejarse engañar por e hecho de que muchas estructuras de

Ejército no tuvieran ninguna prisa por obedecer las órdenes de los golpistas No sabemos como hubieran actuado si las mismas órdenes hubieran partido de otro tipo de autoridades, más legítimas o más populares, o si la operación hubiera estado mejor preparada, conducida por generales más populares El con mayores posibilidades de éxito. 19-21 de agosto reveló los primeros signos de una escisión en las fuerzas armadas. Y esta escisión, por lo que parece, se agravará. El mando se librara de los oficiales dudosos por varios medios. Las actitudes golpistas, que son provocadas por la agravación de los problemas del país, no sólo permanecerán sino que aumentarán en una parte del cuerpo de oficiales. Y ninguna purga puede acabar con ellos, de la misma manera que es imposible barrer el polvo de un camino para siempre. ¿Unanimidad? Después del 21 de agosto, nuestros medios de comunicación se vieron arrastrados por una corriente de "unidad político-moral" como no se veía desde los tiempos de Breznev. En esencia, hay en marcha una enorme operación de lavado de cerebro. Los medios de comunicación son tan unánimes en la condena del golpe como lo hubieran sido en justificarlo, si éste hubiera triunfado. Apunto lo anterior no porque quiera acusar a nadie de falta de sinceridad. Mi reproche es de otra naturaleza: como consecuencia de este tipo de "pluralismo", es como si ya no existiera aquella parte de la población, significativa, de decenas de millones que acogió favorablemente el golpe. Hay una distorsión premeditada de la auténtica situación de la opinión pública. La mayoría de la población en este país adoptó una actitud pasiva ante los acontecimientos, unos más y otros menos. Quienes se opusieron activamente, salieron a la calle. Pero aquellos que apoyaron el golpe, se comportaron como ciudadanos obedientes de las le-

El problema de las revoluciones es que sólo una minoría va a las barricadas, pero todo el mundo vota. Se puede asumir con toda seguridad, aún hoy, en medio de esta avalancha de euforia y propaganda, que si hubiera elecciones sus resultados no serían tan unánimes como nos harían creer las bonitas imágenes de la Plaza del Palacio o de la "Casa Blanca". Y mucho más si se tiene en cuenta que las provincias -y las provincias no europeas o no rusas mucho más que las otras- son más conservadoras que las grandes ciudades. No es casualidad que se esté hablando de elegir al presidente a través de mecanismos que no sean unas elecciones generales directas.

El Soviet Supremo Ruso fue desde el

Página 13

comienzo mas radical que el Congreso de los Diputados del Pueblo Ruso (6), y esta diferencia se ha acentuado en las últimas semanas. La correlación de fuerzas en el Soviet Supremo de Rusia no se corresponde con la distribución real de posiciones en la población. Probablemente, las decisiones radicales en materia socio-económica del Soviet Supremo se convertirán en una fuente de conflictos, chocando con la oposición de una parte significativa de la población. Más aún, el mismo hecho de estar en el poder en medio de una crisis que se agrava, reduce el número de los que le apoyan. Se puede esperar, por lo tanto, que sean convocadas pronto nuevas elecciones, porque la situación actual es la mejor de las posibles para los que hoy son demócratas. Antidemocratismo revolucionario Como en cualquier revolución, la parte victoriosa ha empezado ya a aplicar medidas antidemocráticas. En el futuro, historiadores, políticos y ensayistas discutirán si estas medidas fueron una "necesidad revolucionaria", o el resultado del simple deseo de marcarse unos tantos políticos adicionales y de estrangular al enemigo. La respuesta, naturalmente, estará determinada por la posición política de quien conteste a esta pregunta histórica.

Bajo la excusa totalmente ridícula de su "colaboracionismo" con los golpistas, la "indeseable" prensa central ha sido prohibida. Incluso si se acepta este argumento, ¿por qué no se cerró también Trud, el periódico de los sindicatos, y Krasnaya zvezda, el del Ejército, que simpatizaron en no menor medida con el golpe? Entre los periódicos cerrados se encontraba también casualmente el único periódico de masas que se había opuesto a Eltsin y los demócratas, Sovetskaya Rossiya. Decenas de millones de personas no pueden leer ahora la prensa que querrían. Un sector del espectro de la opinión pública ha sido privada así de medios de auto-expresión. La prensa central sólo tiene ahora una misma voz. La dirección rusa se hizo con la television y la radio de la Unión y con la agencia Tass. La información indeseable sencillamente no se transmite o tiene que ser maquillada hasta ser aceptable. Los comentarios y editoriales expresan sólo los puntos de vista de los triunfadores.

Todo el mundo recuérda como hace unos años, cuando Eltsin viajaba por el país, prometio respetar la soberanía de todos, hasta de cada poste telefónico: "Tomad tantos derechos como queráis". En vez de ello, las regiones de Rusia se encuentran hoy bajo el estricto control del centro ruso. Como en la Revolución Francesa, el centro envía a las localidades comisarios presidenciales con plenos poderes. Elegido al Congreso de los Diputados del Pueblo con

"Todo el poder a los Soviets", el presidente ruso ha adquirido enormes poderes constitucionales, que fueron incrementados, antes incluso de la crisis de agosto, con poderes de emergencia. Y hoy, incluso estos poderes, se ven aumentados.

Un mes antes del golpe, apareció el decreto prohibiendo la existencia de organizaciones de partido en los centros de trabajo. El deseo de sacar de las empresas la lucha política no se casa muy bien con las autoproclamaciones democráticas del presidente ruso. Por otra parte, si se tiene en cuenta la atrofia de los comités de empresa y el carácter "patronal" de los sindicatos, esta medida aumenta aún más el poder arbitrario de los directores de las fábricas. A pesar del conservadurismo, de la debilidad e incluso en algunos casos del caracter ficticio de las organizaciones de base del PCUS, algunas de ellas, junto a las células de base de las nuevas organizaciones socio-políticas, se podrían convertir, en las actuales condiciones de crisis creciente, en los ejes en torno a los cuales cristalizase la protesta en los centros de trabajo. Los motivos básicos del decreto fueron tanto prevenir esta posibilidad como debilitar la base del PCUS. Algunos aspectos internacionales Como en la esfera doméstica, el fracaso del estado de emergencia tambien acelerará en la política exterior procesos que ya se encontraban en marcha. Durante el golpe, Occidente ayudó no sólo con declaraciones, sino también con sus servicios de inteligencia, organizando sistemas de comunicación especiales. Se intensificará por lo tanto el acercamiento a Occidente, su influencia y la orientación pro-occidental de la política exterior soviética. Se acabará o se reducirá drásticamente el apoyo y ayuda a los movimientos de liberación. El fin de la ayuda a Cuba y Afganistán tendrá consecuencias trágicas para estos regímenes. Los acontecimientos en la Union Soviética tendrán un impacto en la opinión pública de los aún "países socialistas", favoreciendo todo tipo de oposición. Ayudarán a desestabilizar el actual equilibrio en Mongolia, a favor de la oposición, y es posible una intervencion de China si la desestabilización alcanza un cierto nivel.

Corea del Norte, tras perder su aliado del norte y dado el incierto futuro de China, acelerará el desarrollo de su bomba atómica. Vietnam, Laos y Kampuchea se verán en una difícil situación. Como en China, en Vietnam se verá reforzada la posición de quienes defienden una linea dura y el acerca-

Página 14

7. Un plan de inspiración norteamericana, en 1924, que buscaba ayudar a Alemania a acer frente a las reparaciones de guerra tra u derrota en la / Guerra Mundial. Su objetiv era evitar la naciente alianza germano-soviética.

8. Pravda, 5 de julio de 1990.

miento chino-vietnamita recibirá un nuevo impulso. Ello puede ayudar a alcanzar un acuerdo en Kampuchea. También han recibido un apoyo moral de los acontecimientos soviéticos los separatistas de todas las nacionalidades de Yugoslavia y la oposición serbia. Incidentalmente, es posible suponer que fue el inicio de la guerra civil en Yugoslavia, junto al decreto de Eltsin prohibiendo la presencia de células partidarias en las fábricas y el borrador del Tratado de la Unión, la gota de agua final que provocó la decisión de remover a Gorbachov e introducir un estado de emergencia preventivo.

El examen de los acontecimientos de Europa del Este en 1989-90 revela que durante las revoluciones democráticas en los países satélites, los antiguos regimenes no dispararon contra el pue olo. Todo ocurrió sin derramamiento de sangre. Donde, como en la RDA, había una disposición a usar la fuerza, fue prevenida sin intervención soviética. Por otro lado, en los países "socialistas" independientes de la Unión Soviética, los dirigentes no han dudado en como en China, Rumania y Albania. La razón es clara: estos regímenes siempre contaron en sus propias fuerzas. Será interesante observar como tiene lugar la inevitable transición a la democracia en países como Cuba, Vietnam, Corea del Norte y por supuesto, detrás de la Gran Muralla china.

No deberíamos tener demasiada confianza en el consejo y la ayuda extranjera. En este terreno hay ejemplos tanto negativos como positivos. Muchos se acuerdan ahora del Plan Marshall, pero muy pocos del Plan Dawes (7). Con grandes alabanzas se celebra la llega da de los expertos americanos, pero la gente parece haberse olvidado de los resultados de los consejos de los expertos americanos en Irán.

Es curioso que poco aprende la gente de las desgracias ajenas. El primer vicedirector de la KGB, Victor Grushko, ha sido detenido por su participación en el golpe. Pero se trata de la misma persona que jugó tan importante papel en otoño de 1989 en la organización de la caída de Milos Jakes en Checoslovaquia. Llegó a Praga el 14 de noviembre, y el día 17 sus colegas checoslovacos ya habían provocado la primera manifestación estudiantil y su consiguiente represión utilizando todo tipo de métodos violentos, y también montaron el "asesinato" de un estudiante por la policía, aunque en realidad se trataba de un teniente de la policía política. En general, fue un magnífico trabajo, aunque se pasaron un poco: provocaron, sin que nadie lo esperara, una revolución, y por culpa de la talta de cuidado, todo el régimen cayó con Jakes. Y en ese momento en Checoslovaquia ni había libertad de expresión, ni partidos, ni sindicatos, ni órganos democráticos de poder y además las tropas cumplieron sus órdenes impecablemente. Con esta experiencia, el teniente general Grushko y el general Kriuchkov no podían por menos que comprender las posibles consecuencias y los riesgos que implicaba jugar con golpes en la Unión Soviética de hoy. A pesar de ello se dejaron arrastrar a esta aventura

Los golpistas de agosto consideraron que el país estaba al borde de la guerra civil o de una serie de guerras civiles locales y veian sus actos como un último intento de evitar la revolución que se avalanzaba inevitablemente como consecuencia de la política de Gorbachov. Quienes estén interesados en este tema deben leer el discurso del hasta hace poco último jefe de la KGB, Kriuchkov, en el Congreso del PCUS hace un año, en el que se refirió abiertamente a la posibilidad de una revolución (8). Como en Checoslovaquia, acabó ocurriendo justo lo contrario de lo que se deseaba: en vez de evitar la revolucion, los conspiradores la aceleraron... Y por lo que se refiere a la guerra civil, tendremos que esperar y ver qué pasa. En cualquier caso, por el momento, la situación en el país se parece más a la Alemania de los años veinte (o quizas aun más, a la China de los años treinta) que al Occidente de los noventa, al que aspiran los demó-

(publicado en la revista Alternatives, que se publica conjuntamente en Cana lá y Rusia. Traducción de G. Buster)