Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Dossier ex-URSS: Entrevista a Vadim Damier

· Inprecor n.º 87, octubre de 1991 · pp. 8-10 · 717 palabras

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contra los golpistas, contra el fascismo, contra toda restricción de los derechos democráticos. Afirmábamos también que, en principio, ninguno de los dos bandos tenía razón, que ninguno era democrático y que ambos eran partidarios del capitalismo. Sin embargo, como la Junta había declarado desde el comienzo que limitaría los derechos democráticos, prohibiría las huelgas, etc., hemos querido mostrar claramente que lucharíamos contra todo eso, pero señalando que eso no debería ser considerado un signo de apoyo a Boris Eltsin. Para nosotros, las huelgas deberían basarse en la autoorganización a todos los niveles. Lamentablemente, hemos tenido débiles posibilidades de

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acción por la falta de tiempo y de recursos: no tuvimos acceso ni a una fotocopiadora, ni a una imprenta. Hemos distribuído y pegado nuestra hoja en las barricadas, pero la acogida era generalmente bastante negativa, porque la mayor parte de los activistas era partidaria de Eltsin. Después del golpe la situación se ha acelerado. Parece que los partidarios de Eltsin están tomando el control de lo esencial del aparato de Estado, incluso a nivel de la Unión. Eltsin gobierna por decreto y ha tomado una serie de "medidas de emergencia", algunas de las cuales distan de ser democráticas. ¿Qué piensas, por ejemplo, de la suspensión temporal del Partido Comunista de Rusia (PCR), del cierre de varios periódicos del PCUS y de la confiscación inmediata de todas las propiedades del PCR, con el acuerdo aparente de

Desde luego, esta compleja. Es evidente que una gran parte del PCR es estalinista y que un debilitamiento de los estalinistas sería positivo para la izquierda; incluso se puede experimentar un placer morboso ante eso. Pero el reforzamiento de Eltsin es inquietante y lleva a pensar que aguardan tiempos difíciles para la izquierda soviética. Evidentemente, Eltsin va a limitar los derechos democráticos como lo había hecho la Junta. Los ataques contra el PCUS engendran sentimientos anti-estalinistas, pero también anti-comunistas y anti-bolcheviques. Hoy la bandera de los zares flamea sobre Moscú y las banderas rojas han desaparecido. Los muros están llenos de pintadas que dicen: "PCUS=SS" o "Abajo el comunismo". Así, la atmósfera no es solamente anti-estalinista, sino también hostil a la izquierda. Sin embargo, la gente no deberia olvidar que el PCUS y su Comité Central, cuyo local ha sido confiscado, no han participado en la preparación del golpe. En estas condiciones, métodos como los utilizados contra el PCUS podrían en el futuro usarse contra otros partidos o grupos.

Eltsin y su organización, Rusia Democrática, son los héroes del día: gozan de la confianza de la población y tienen su luz verde para aplicar las reformas de mercado pro-capitalistas. Esto llevará a privatizaciones, ataques contra los derechos de los trabajadores, paro y alzas de precios. tes soportarán esto durante un periodo, pero nadie sabe lo que durará.

En la hoja que distribuímos en el momento del golpe, decíamos: "La dictadura de los militares y de la nomenklatura no debe transformarse en una dictadura de los amigos de Eltsin". Por desgracia, una dictadura así puede llegar a materializarse. Eltsin podría utilizar la situación actual para echar a

Gorbachov del poder; hay que tener en cuenta que en Moscú la atmósfera no le es particularmente favorable. Los poderes acrecentados de Eltsin y el apoyo que tiene actualmente de la población podrían servir de base a un régimen autoritario. Pero no es posible predecir cómo puede evolucionar la situación. Finalmente, ¿cuáles te parecen las tareas actuales más importantes de la izquierda?

Yo pienso que la izquierda debería decir claramente que, por el momento, Eltsin y su movimiento constituyen los peligros principales. El estalinismo en su forma tradicional ha muerto. Ciertamente, fuerzas influyentes de ese sistema subsistirán en el ejército y en el KGB y podemos imaginar que han jugado un papel clave en los recientes acontecimientos, o incluso que así ocurrirá también en el futuro. Pero el estalinismo en tanto que dictadura del Partido ha desaparecido. Ahora el principal peligro es la aparición de una nueva forma de autoritarismo populista de derechas. Deberíamos sacar conclusiones sobre nuestras debilidades durante el golpe e intentar desarrollar relaciones entre los grupos de izquierda para crear posibilidades de reaccionar más rápidamente y con más flexibilidad en el caso de una crisis similar a la que ahora hemos vivido.

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CCCP

Dossier ex-URSS

El inmoderado apetito de Eltsin

Poul Funder Larsen