Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Cuba

La revolución estrangulada

· Inprecor n.º 84, mayo de 1991 · pp. 17-21 · 3.861 palabras

La revolución estrangulada

Como era previsible, tras el desfondamiento del Consejo de Ayuda Económica Mutua (CAME)

la crisis cubana se agrava por momentos. A partir de agosto de 1990, la Isla ha entrado en momento más grave que la revolución haya atravesado en sus 32 años de existencia.

Cuba "periodo especial en tiempos de paz" El desarrollo económico del país, programado hasta el año 2000 en el marco de la llamada división socialista del trabajo, esta puesto en entredicho. La industrialización, basada en la entrega de petóleo garantizada por la URSS, debía apoyarse en estrechas especializaciones: los derivados de la caña de azúcar; el desarrollo de la biotecnologia, estimulado por las conquistas cubanas en materia de salud -el descubrimiento de la vacuna contra la meningitis B así lo prueba-; la responsabilidad en la fabricación de elementos de microinformática (en asociación con la ex-RDA); la modernización de las centrales azucareras; la puesta al día en materia tecnológica en las refinerías de níquel. De igual forma, la prospección pretrolera y la construcción de una central nuclear debían crear las condiciones que permitieran a Cuba superar su mayor desventaja: la carencia casi total de cualquier recurso energético, hecho que coloca al país en una situación de terrible dependencia que la producción azucarera no puede compensar en un contexto internacional caracterizado por la volatilidad de los precios de las materias primas y su manipulación a merced de los acontecimientos.

En efecto, la guerra del Golfo reveló la fragilidad y el carácter especulativo del mercado del petróleo. La oferta de Irak, inmediatamente después del embargo decretado por la ONU, de abastecer gratuitamente de petróleo a los países más desprotegidos no pasó despercibida: la mayor parte de los países del Tercer Mundo importadores de petróleo se abastecen al costo más elevado posible, en pequeñas cantidades y a corto plazo, porque carecen de la financiación que les permitiría solventar sus compras a largo plazo. Gracias a la URSS, hasta 1989 Cuba se evitó esos problemas. Esta era, sin duda alguna, la ventaja esencial de una ayuda económica por lo demás mucho más compleja y contradictoria de lo que generalmente se dice. En consecuencia, toda reducción de la entrega de petróleo supone inmediatamente una desorganización del transporte y del trabajo, y tiene consecuencias tanto en el plano industrial como sobre la producción alimenticia y el aprovisionamiento de una población cuyas dos terceras partes son urbanas.

Por otra parte, la defensa del país está asegurada por un ejército considerado como el más poderoso de América Latina, después del brasileño -de una u otra forma, el 15% de la población realiza ejercicios militares- y su potencial militar ha sido presentado con frecuencia como una amenaza directa para el sur de los Estados Unidos. Jean Kirlpatrick evocó recientemente el riesgo de destrucción de la central nuclear de Turkey Point, en Florida, por un comando castrista(1). Afirmaciones de este tipo, cuya función política es presionar al gobierno soviético para que apriete todavía un poco más las tuercas, omiten precisar el carácter fundamentalmente defensivo del ejército cubano, limitado también por su dependencia casi total respecto a las fuentes exteriores en materia de petróleo y sus derivados, así como en relación a los repuestos.

Por todas estas razones no es exagerado considerar que realmente está

Janette Habel , eutemismo con el que se intenta caracterizar el

PATRIA O MUERTE

LUENCEREMOS.

en juego la supervivencia de la revolución. Por primera vez no hay que temer al riesgo de una intervención militar directa, sino a la combinación más sutil de una crisis económica muy grave -consecuencia de la ruptura con el bloque del Este-, el reforzamiento del bloqueo por parte de los EE.UU. y las dificultades extremas de la vida cotidiana conjugadas con cambios políticos reales pero bastante superficiales. Esta combinación podría desembocar en explosiones internas de los sectores más desmovilizados, cuya dinámica es imprevisible. ¿Un respiro temporal? Elaborados a lo largo de ocho meses de discusión -durante los cuales la inquietud de la parte cubana tocó techo-, los protocolos de los acuerdos firmados en Moscú a última hora, el 29 de diciembre de 1990, concluyeron provisionalmete las negociaciones iniciadas en mayo del mismo año. Provisionalmente, porque si bien significaban el fin de una época, las nuevas relaciones comerciales bilaterales están lejos de haber que-

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dado definitivamente establecidas.

Lo más importnte de lo acordado sólo atañe a 1991. Posteriores negocia ciones deberán precisar los nuevos mecanismos que regirán las futuras relaciones económicas y comerciales. Según Ricardo Cabrisas, ministro cubano de Comercio Exterior, esta incertidumbre se debe en parte al hecho de que las negociaciones tuvieran lugar cuando todavía no estaban aprobados ni el olan para 1991 ni el presupuesto de la Unión soviética(2). Tampoco esta garantizado su cumplimiento, dado que los negociadores tienen que determinar aún importantes detalles, incluidos ciertos precios. Pero, sobre todo, porque la crisis económica y política que sacude la URSS no permite seguridad alguna en cuanto al futuro de cualquier acuer-

El viejo sistema del clearing (com-

31 de marzo at palis de osa haa, lol

intercambios comerciales deberán efectuarse en divisas, y los precios de los productos deberán establecerse sobre la base de los vigentes en el mercado mundial(3). Pero, incluso a estos precios y cualquiera que sea la calidad de lo intercambiado, Cuba no tendrá otras alternativas; ya que las piezas de repuesto son de origen soviético en numerosos sectores industriales, equipados por la URSS desde hace años.

Por otra parte, la utilización de los precios del mercado mundial no resulta evidente para productos como el azúcar. Cabrisas señala que estos precios no reflejan ni las transaciones comerciales entre la Comunidad Económica Europea (CEE) y los países ACP (Africa, el Caribe y el Pacífico), por una parte, ni la existentes entre los Estados

Jnidos y sus tradicionales proveedores, por otra, transaciones que se realizan a un precio netamente superior al del mercado mundial. Finalmente, la URSS se comprometió a compar 4 millones do. Las entregas de petróleo serán d

10 millones de toneladas (bruto y der vados) -es decir, 3 millones de toneladas menos que en el pasado-, al precio de 20 dólares el barril (precio que en este momento no significa ninguna ventaja con relacion al mercado mundial,

El costo del transporte correrá po cuenta de Cuba y también se cubrira en divisas. Además se aplicaran numerosas restricciones a otras entregas deci su vez, los acuerdos anteriormente establecidos con 62 instituciones sovie ticas involucran ahora a 25 mil institutos autorizados para comerciar con la isla(4). Esta situación ya ha tenido serias consecuencias. Dado que algunos contratos aún no habían sido cerrados con los productores afectados, hubo que centrarse en lo más urgente y, en enero, proceder rápidamente a la entrega de petróleo con el fin de evitar una

La medida política más imprevista atañe al pago de la deuda cubana con la URSS, cuya anulación Castro esperaba desde hace mucho tiempo. Estimil millones de rublos (evaluación necesariamente aproximada), a partir del año que entra se cubrirá en divisas a una tasa de cambio todavía desconocida. Teniendo en cuenta la grave escasez de divisas convertibles que padece la economía cubana -escasez agravada por la imposibilidad de reexportar una parte del petróleo soviético en otros tiempos fuente de divisas adicionales-, los años noventa se anuncian con los más sombríos auguRestricciones y racionamiento Cuba goza de un importante potencial agrícola. Sin embargo, a pesar de los progresos alcanzados, ni la producción agrícola ni la ganadera resultan suficientes para alimentar a la población. Esto se debe a la prioridad concedida a los cultivos de exportación (de entrada, a la caña y a los cítricos), al insuficiente rendimiento sobre todo de las granjas estatales, y a la importancia de las importaciones (fertilizantes, semillas, piezas sueltas), sin olvidar el costo de en energía de la mecanización del corte de caña y de la modernización de la agricultura, concebida como un medio de paliar la falta de mano de obra en el campo. En este terreno, también la dependencia externa y anteriores decisiones político-económicas cuestan caro. De ahora en adelante las importaciones en materia de alimentos se reducen drásticamente, lo que repercute sobre el abastecimiento de la población y sobre el consumo urbano, en particular sobre el de La Habana, donde vive el 20% de la población. La importancia capital concedida el plan alimentario se explica por la necesidad, en la coyuntura actual, de asegurar la autosuficiencia alimentaria del país. Las alarmantes carencias de 1990 han alarmado a todo el país: el retraso en la entrega de trigo soviético ha provocado escasez de pan; la falta de granos para alimentar a las aves se ha traducido en la caída espectacular de la producción de huevos -antes de venta libre y ahora estrictamente racionados a cuatro o cinco por semana-; los pollos búlgaros o la cerveza checoslovaca no han llegado;

finalmente, hubo que disminuir la cantidad de arroz importado, cuando se tra ta de un alimento básico para la alimentación...

Ciertamente la población cubana no está al borde del hambre. Por una par-

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NOTAS de marzo de al Herald Tribuno (HT) 30 4 91 2. Granma, 3 de febrero de 1991 3. Informe Latinoamericano, 7 de febrero de 4. Ibid. 5,9i, Cabrisas, Granma, 3 de febrero de 6. Investir, 8 de abril de 1991.

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te, porque la libreta garantiza una alimentación básica poco variada pero suficiente y, por otra y sobre todo, porque la gente hace como promedio una comida diaria en las estructuras colectivas, los centros de trabajo, las escuelas, etc., instancias que gozan de su propia red de aprovisionamiento. Pero a situción no es precisamente llevadera, dado que la restricción se suma a los graves problemas de distribución que hacen de la vida cotidiana un rompecabezas insoportable: ahora las colas duran horas y requieren una organizacion verdaderamente compleja: se utiliza a los miembros de la familia que disonen de más tiempo (los abuelos soore todo), se organizan "relevos" boletos numerados y aumenta el absentismo laboral.

Además, desde finales de 1990, crece el número de artículos racionados. Es el caso de 242 artículos de consumo corriente, como el calzado, la ropa, los muebles, los jugetes y los productos higiénicos (el detergente, el jabón, el champú y las navajas de afeitar pasaron recientemente a ser productos inencontrables en ciertos sectores). La venta de aparatos eléctricos se ha limitado a fondo por razones de ahorro de energia y porque falta dinero para importarlos. De esta manera, en un país tropical como Cuba, en 1991 no habrá frigoríficos, los aparatos de aire acondicionado (herencia urbana de la época americana) serán sustituidos por ventiladores chinos, y sólo los recién casados podrán obtener planchas... Ha comenzado la era de la bicicleta -china también- al precio de algunos graves accidentes; este medio de locomoción era desconocido en un país acostumbrado al uso del automovil en la ciudad, y al del caballo en el campo.

En cuanto a la prensa, el número de periódicos, su número de páginas y su circulación han sido estrictamente reducidos sin que la calidad de la información mejore (aunque éste es otro problema). La escasez de papel también provoca una grave crisis en la industria del libro. Según la edición del 9 de febrero de The Economist, hasta 1990 se publicaban cerca de 500 nuevos títulos por año, ya que "los habitantes de la isla son lectores ávidos y los libros se venden tan bien que el Instituto Cubano del Libro sostiene una crónica semanal de los diez títulos más vendidos"... Y hay que recordar, como lo hace el coresponsal del periódico en La Habana, "que en 1959 un cuarto de la población cubana era analfabeta", lo que permite medir la revolución cultural realizada en 30 años, pero también la brutalidad del choque actual. En este terreno, los científicos cubanos intentan encontrar una solución, sobre todo transformando el bagazo de la caña en papel. Mientras tanto, ya no se imprimen libros.

Pero a pesar de un incremento en los precios del 50% las reservas siguen desapareciendo de los estantes de las

Pero el síntoma más significativo del agravamiento de la situación es el severo control de la distribución de medicamentos anunciado por el gobierno en marzo pasado. De ahora en adelante se reducirá la venta de numerosas medicinas en las farmacias públicas, se controlaran las recetas médicas individuales y las prescripciones esenciales se harán en los hospitales. Con el fin de evitar todo consumo superfluo, se aumentará al precio de ciertos medicamentos. Cuando se conoce el orgullo cubano respecto a su sistema de salud

-uno de los más avanzados del Tercer

Mundo-, puede valorarse en toda su profundidad la gravedad de la crisis que estas medidas indican.

Atender lo más urgente

Cuba debe prepararse "para la peor de económicas", advirtió

Fidel Castro el 17 de febrero de 1991.

"Debemos ganar tiempo en esta primera etapa de 'periodo especial' y preparamos para la segunda y la tercera etapa". Tercera etapa que podría desembocar, en el peor de los casos -si el acuerdo actual con la URSS no es res petado-, en la instauración de una suerte de comunismo de guerra en tiempos de paz. Para evitarlo, la dirección castrista apuesta por la extensión de sus intercambios económicos con China y

América Latina, al desarrollo del turismo, a la creación (¿y en qué condiciones?) de "joint ventures" (empresas asociadas) con empresas europeas y al fin del bloqueo americano -por desgracia más hipotético que real-. Y esto sin tener en cuenta que habrá que definir una política económica, y una política a secas, que permita al pueblo cubano llegar hasta el final del túnel, y a la solidaridad internacional actuar. Mientras tanto, hay que prepararse para lo peor, ahorrar en todos los terrenos -en particular en el de la energía- y ganar tiem-

Por otra parte, el gobierno ha modificado su enfoque sobre las empresas mixtas. En el sector del turismo ya se han creado numerosas "joint ventures": empresas españolas y canadienses participan en la construcción de nuevos hoteles, contratando y despidiendo en función de sus necesidades.

Hasta ahora, recurrir al capital extranjero no vinculaba a sectores industriales. Por primera vez, sin embargo, el gobierno ha roto con esta tradición de más de 30 años al autorizar a un consorcio francés, integrado por la empresa Total y la Compagnie Européenne des Pétroles (CEP), comenzar la exploración off-shore de la costa norte de Cuba -la CEP, especializada en la exploración y la producción de hidrocarburos, es una filial de Interagra, grupo dirigido por Michel Doumeng, quien tiene un profundo conocimiento de los países del Este y mantiene contratos en Vietnam y Laos(6)-. El contrato a seis años en La Habana fue firmado con la Unión del Petróleo de Cuba, en diciembre de 1990, bajo condiciones financieras no públicas y, según un diplomático cubano, implica que si se encuentra petróleo comercializable "las ganancias serán

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7. Financial Times, 8 de marzo de 1991. 8. IHT, 1 de abril de 1991. 9. IHT, 5 de abril de 1991. 10.Según el Acuerdo de San José, México y Venezuela alimentarán de petróleo a los países del Caribe bajo condiciones preferenciales. El Acuerdo fue revisado en enero de este año y como resultado estos dos exportadores de crudo se han comprometido a que el 80% del pago por la entrega de petróleo sea objeto de préstamos a cinco años a título de cooperación economica. Informe Latinoamericano, 7 de febrero de 1991. 11. "Agricultura y alimentación: las propuestas del abastecimiento", Denise DouzantRosenfeld, en Problémes d'Amérique latine, número 99, enero-marzo de 1991. 12. Fernando Arrabal. La mercantilización de la criminalidad en Cuba: efectos actuales y peligros futuros, abril de 1990, AFP, La Habana.

repartidas entre la CEP y los cuba-

Cuba también estaría pensando en autorizar la participación de capital ex-

Men ciertas empresas con una proporción superior al 49%, límite fijado por la ley de inversiones extranjeras en 1982. Según el presidente de la Asociación de Economistas Cubanos, Luis Cardet Hermando, "las inversiones extranjeras permitirán eliminar la dependencia económica respecto a un solo mercado" que Cuba sufre, al tiempo que tavorecerían inversiones en centrales azucareras, los derivados de la caña de azúcar, la biotecnología y las computadoras, inversiones en otros tiempos planificadas en el marco del Acuerdo con China Otro acontecimiento significativo tuvo

Pero, según Granma, es en materia de cooperación donde se presentan mejores perspectivas. Los chinos acordaron conceder créditos que posibilitacio entre Cuba y China revela intereses económicos -China busca ampliar sus relaciones con América Latina y Cuba quiere salidas a los productos que antes vendía en Europa del Este- pero, también, una decisión política. Esto podría ser una alusión a las modalidades de pago previstas por el acuerdo

1991-1995, que no se han dado a co-

Tradicionalmente, el comercio entre estos dos países se efectuaba en dólares. Pero es posible suponer que el gobierno chino ha hecho concesiones en este terreno, habida cuenta de la escasez de divisas que Cuba padece.

Desde marzo de 1990, China decidió conceder facilidades de pago y créditos en condiciones preferenciales. Con todo, a pesar de que los intercambios parecen estar llamados a ampliarse, lejos están, por el momento, de alcanzar el nivel que Cuba requiere para compensar las pérdidas sufridas

El tercer vector de un posible alivio de las tensiones económicas es el.turismo. En 1989, más de 320.000 turistas visitarón la isla -más que en cualquier otro año antes de la revolución. La tasa anual de crecimiento de este sector durante los últimos seis años ronda el 10%. En 1992, el gobierno intenta cuadruplicar el número de plazas hoteleras, lo que implica incrementar las empresas mixtas con el Estado Español, Italia, Austria, Francia y Finlandia. Pero, a pesar de que el número de turistas procedentes de Canadá y Europa ya es elevado -debido a las cómodas tarifas establecidas-, una expansión más amplia supone un incremento sustancial en la llegada de los vecinos más próximos, los turistas americanos. Ahora bien, la estancia de los estadunidenses en Cuba está fuertemente reglamentada (excepción hecha de los periodistas, la familia cubano-estadunidenses o los investigadores) y las multas pueden llegar hasta 250.000 dólares o 12 años de prisión(9). Incluso tratándose de hipotéticas sanciones, en el marco del embargo resultan lo suficientemete eficaces como para disuadir a

Finalmente, no hay que subestimar el resentimiento y el malestar de la población por lo que alguna gente llama el "apartheid turístico". Y es que el contraste entre un sector privilegiado y protegido y las dificultades de la vida cotidiana de la población produce una desigualdad necesariamente conflictiva. Navegar a tientas En teoría y gracias a la ruptura de sus lazos con Europa Oriental, Cuba deberá reinsertarse en el cuadro geopolítico que le corresponde: el continente latinoamericano. En la práctica, el país ya no está aislado y las relaciones comerciales se desarrollan, aunque siguen siendo limitadas. La limitación es producto del endeudamiento excesivo de los países latinoamericanos y del mantenimiento de la presión del bloqueo. "El grupo de los tres" (México, Venezuela, y Colombia), que producen hidrocarburos y a los que Cuba podria comprar el petróleo que le hace falta con un menor costo de transporte, no están dispuestos a hacer la menor concesión financiera, habida cuenta de las negociaciones en que se han comprometido con los Estados Unidos. En materia de petróleo, la renegociación del

Acuerdo de San José(10) con los países de la región no involucra a Cuba, salvo en lo relativo a imponer a la isla condiciones políticas que Castro no pa-

En el marco de drásticos apremios intenacionales y de un ambiente inme-

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diato por el momento poco favorable, la política económica se define día a día. La tendencia parece ser a la descentralización: las empresas cubanas de comercio exterior ya gozan de mayor autonomía respecto a los ministerios, y la Cámara de Comercio de Cuba debera jugar un papel más importante en los intercambios con el exterior. Por su parte, el Tribunal de Arbitraje del Comercio Exterior se reorganiza con el fin de resolver los conflictos que pueden surgir entre las empresas cubanas y las extranjeras, saltándose todo lo que pueden la tutela de la burocracia.

El problema esencial está en saber si esa descentralización llegará también al terreno social y político. En otras palabras, si se darán poderes de control y gestión reales tanto en las empresas como en el plano local, en una situación en la que el desbarajuste burocrático sólo agrava la escasez y exaspera a la población. En el terreno de la agricultura, la necesidad de establecer mercados libres y estimular a los campesinos privados para mejorar el abastecimiento parece, al menos en La Habana, como una exigencia ampliamente compartida(11). Las desigualdades provocadas por los mercados libres se utilizaron para justificar su prohibición. Pero hay que preguntarse si las desigualdades producidas por el mercado negro resultan preferibles... rido combatir el enriquecimiento de los campesinos y de los intermediarios pero, según un informe oficial que sigue siendo oficioso, ción de la criminalidad en Cuba: efectos actuales y peligros futuros(12)", el desarrollo de una economía subterránea favorece "un verdadero proceso de capitalización a partir de sus crecientes ganancias comerciales."

Los principales problemas de funcionamiento de los circuitos de distribución constituyen un problema adicional, son incontables los chistes que hacen escarnio de la ineficacia del sector estatal y de los despilfarros de los que, sin embargo, se benefician los funcionarios corrompidos, cuyo "teque-teque" (referencia a su lenguaje estereotipado) enmascara la "doble moral".

En su informe, Barral pone en evidencia "El crecimiento continuado de la actividad delictiva en nuestro país, tanto cuando se aplicaba una política penal severa, como después de la despenalización" y el peligro que existe, al utilizar el Código Penal, si se "reduce a hechos individuales los fenómenos sociales". Barral estima que tres sectores de la población están implicados en la búsqueda de ganancias ilegales: "el grupo marginal o antisocial, reforzado más que inhibido por la represión penal; la capa de empleados y funcionarios corruptos, que conforma la delincuencia ocupacional; la capa neoburguesa, formada por los intermediarios у comerciantes ilegales y los restos de elementos de la antigua pequeña burguesía", cuya característica común es que "tienen intereses creados a los que no quieren renunciar, y de hecho les sería difícil hacerlo (...) Como esos intereses son antagónicos con los de la Revolución, constituyen un gran grupo social de elevada peligrosidad potencial, cuya ideología en sentido consu mista y neocapitalista, en determir da coyuntura favorable (...) pueden generar un movimiento político espontáneo de considerable explosividad contrarrevolucionaria... Nuestra opinión es, por lo tanto, que el Orden Interior se aboca en un futuro no muy lejano a un posible vuelco del conjunto de la criminalidad hacia actitudes políticas negativas, que pueden dar lugar a movimentos espontáneos de connotación contrarrevolucionaria, cuyo peligro sería aún mayor si en ese momento hay grupúsculos de intelectuales que les ayudan a tomar conciencia de sí, de la identidad de sus intereses, si configuran ante ellos al

Men la persona de las instituciones revolucionarias y les proveen de plataformas y líderes".

Es en este explosivo contexto que se prepara el IV Congreso del Partido Comunista Cubano, que, según algunos cubanos, deberá ser el de una "refun-

, pero cuya fecha exacta en 1991 todavía no se ha dado a conocer.

10 de abril de 1991