Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Tema

Revolucionarios en el Este

· Inprecor n.º 83, abril de 1991 · pp. I-III · 3.036 palabras

Revolucionarios en el Este: una conversación con Jozef Pinior y Petr Uhl

[La situación en Europa del Este sigue caracterizada por un alto grado de malestar e inestabilidad social, pero también por una cierta consolidación de regimenes políticos, cuya naturaleza plantea problemas de interpretación bastante serios y, sobre todo, cuya actividad plantea problemas

Este TEMA se compone de dos trabajos realizados desde perspectivas diferentes. El primero es una entrevista con dos militantes de nuestra corriente, Jozef Pinior y Petr Uhl. El segundo es un texto del sociólogo norteamericano James Petras sobre el papel de las nuevas élites intelectuales

Inprecor: Desde hace un año, asistimos a profundas transformaciones, tanto en Checoslovaquia como en Polonia, que habían comenzado con luchas sociales. Hoy, sin embargo, la movilización social está ausente, al menos a esa escala. ¿Por qué?

Uhl: El nivel de las luchas era diferente en nuestros dos países. mucho tiempo en el seno de Solidaridad polaco-checoslovaca (SPCh) y constate que habia muchas mas mujeres y hombres que se comprometían en esa batalla en Polonia que en Checoslovaquia. No hay que olvidar que en Polonia la lucha por la emancipación de los trabajadores y de la población dictadura burocrática era un movimiento de masas que duró diez años. En Checoslovaquia, la protesta era llevada a cabo por un puñado de "disidentes", que sólo sobrepasaron el millar un año antes de la revolución. No intervenían en el terreno político o sindical, sino en primer lugar en el de los derechos humanos, la defensa de la paz, la cultura, la religión y la ecología. Timothy Garton Ash dijo que: la revolución en Polonia ha durado diez años, en Hungría diez meses, en la RDA 10 semanas y en Checoslovaquia durará diez dias" equivocó: ¡en realidad, sólo duró siete dias! La situación era pues diferente.

En Checoslovaquia, no había una vanguardia constituída, a diferencia de Polonia. El Forum Cívico (FC) se consti-

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graves de orientación a la gente de izquierda.

Men estas sociedades. tuyó dos días después de las grandes manifestaciones de Praga, el 19 de noviembre de 1989, a partir de dos grandes corrientes: la de los disidentes (militantes de grupos independientes, sobre todo la Carta de los Derechos Humanos o por cuestiones cívicas) y de los clubs políticos que habían surgido a partir de 1987, pero que tenían muy poco peso; y el de los intelectuales y artistas que habían estado en la carcel (entre ellos Vaclav Havel) y que habían creado reagrupamienos independientes en las estructuras oficiales en las que trabajaban. El FC era pues sobre todo algo de los intelectuales; los obreros jugaban en él un papel secundario y marginal.

El FC se dirigió a continuación a toda la población y especialmente a los trabajadores, y, gracias a la predominancia del sentimiento entre la población de la necesidad de acabar con el sistema, pudo obtener un apoyo importante en la clase obrera (representantes de los comités de huelga -que se consideraban el núcleo de fundación de nuevos sindicatos- también tomaron su lugar en el FC) y hacer la unión. Pero el peso de la clase obrera en el FC y la defensa de sus intereses eran nulos; con el tiempo, incluso disminuyó; para quedar reducido

Hay ahora una SPCh renovada, con gente nueva, activa en las regiones fronterizas, que puede ser visto como

El sentimiento antipolaco, tradicional en Checoslovaquia, se ha agravado, debido a la desigualdad económica, pues Polonia ha liberalizado totalmente los precios: todo es dos veces más caro en Polonia que en Checoslovaquia, lo que es una invitación al contrabando. Y se inducen reflejos nacionalistas de temor. Pinior: ¿No crees que la los procesos de emancipación en Europa del Este, el movimiento tradicional de la revolución política antiburocrática, ha encontrado , en diferentes momentos y en los diferentes países, nuevos y desconocidos problemas?. En Polonia, debe afrontar los nuevos mecanismos mercantiles de explotación y de dominación. ¿No crees que este movimiento no tiene recetas para resolver estos nuevos problemas? ¿No es una de las razones de esta frustración, de esta desorientación, de que esta emancipación no tenga ya hoy el apoyo masivo que tenía en Checoslovaquia, hace un año, en Polonia hace diez

Estamos confrontados al hecho de que los objetivos que nos planteábamos, no los hemos alcanzado aún: esa revolución antiburocrática no ha sido acabada. Hemos liquidado ciertamente las viejas mafias, pero nuevas mafias les han sustituído; nuestra lucha antiburocrática se hace poco a poco anticapitalista y no estamos aun acostumbrados a este cambio.

Pinior: Observando la situación en Checoslovaquia desde Polonia, tengo la

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impresión de que nos enfrentamos a una división en ese movimiento antiburocrático, el Foro Cívico; una parte de la dirección está modificando el programa original, que no era un programa capitalista, sino más bien una tentativa de ligar los derechos humanos, la alternativa ecológica y antimilitarista, de ligar la justicia social y la libertad; y dar una respuesta nueva a los problemas del mundo actual. No era sin duda la búsqueda de una "tercera vía", sería demasiado fuerte formularlo así.

Uhl: No creo que esa fórmula sea demasiado fuerte.

Pinior: ... Y ahora esto se acaba. La gente que comienza a dar el tono en el seno del Foro Cívico se parece demasiado a lo que conocemos en Polonia: Balcerowicz, el programa del Fondo Monetario Internacional(FMI), etc.

Uhl: Desde el comienzo, el FC, que era la expresión del movimiento cívico (de ahí su nombre), no se reclamaba de una única ideología y nunca había necesitado palabras como "socialismo", "capitalismo" o "tercera vía". El programa sobre la base del cual, los diputados del FC en el seno de la Asamblea Nacional, habíamos sido elegidos, era claramente pluralista tanto desde un punto de vista político como económico. Se pronunciaba por el pluralismo de las formas de propiedad de los medios de producción. Ahora por primera vez se trata de hacer del FC, movimento libre oluralista, un partido político con una línea liberal o liberal-conservadora. Cuando se le planteó a Klaus la pregunta de si era liberal o conservador, ¡respondió que conservador!. También se plantea rechazar cualquier aspecto social o social-ecológico de la reforma. En tal situación, una parte de los que seguimos aún en el FC -porque mucha gente lo ha abandonado ya decepcionada y que no estamos de acuerdo con estos dos cambios , vamos a proponer a quienes quieran estos cambios que creen su propio partido, que podrían llamar por ejemplo el Partido Liberal de la Gran Democracia. Pero es evidente que esto significa la desagregación, la caída y el fin del FC. Además, contrariamente a Walesa, Klaus no es populista, por ahora. Inprecor: El proyecto de Klaus está claro, todo el mundo sabe lo que quiere. Pero quienes se oponen a él -tengo esa impresión- no tienen proyecto. Quieren mantener al FC, cuando el propio nacimiento de la corriente de Klaus muestra

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83 que esta forma es ya insuficiente. ¿Es posible conservar el FC en su forma original o bien, por el contrario, el propio desarrolllo político de ese movimiento y la toma de conciencia en su seno de las divergencias de intereses ponen en cuestión su unidad? Lo que hacía la unidad del FC era la lucha contra la burocracia, y hoy ya no es esta batalla la que está al orden del día.

Uhl: En su creación, el FC defendía la posibilidad de organizar la vida política no sobre la base de los partidos, a la occidental, como en las democracias burguesas, sino sobre la de un movimiento cívico en el que diferentes reagrupamientos pudieran crearse sobre tal o cual problema, con pluralidad de opiniones. Esto debería permitir hacer participar a simples ciudanos en los debates políticos, en la toma de decisiones, etc. y enriquecer progresivamente la democracia parlamentaria con elementos de la democracia directa. Esta concepción puede parecerse a riencias hechas en la Unión soviética así como en Checoslovaquia tras la Segunda Guerra mundial o en polonia en los años 80.

Pinior: Pienso que hay un problema más general, más profundo: hoy, en Europa del Este -pienso ante todo en Polonia, en Checoslovaquia está venir- estamos confrontados a nuevos métodos de explotación y de dominación fundados en el mercado y no en la posición política de la burocracia. Muy frecuentemente esta burocracia, que hasta ahora dominaba fundándose en métodos políticos y represivos, intenta actualmente perpetuar su posición basándose en el mercado. Es una nueva situación. Quizá las tentativas de todos quienes se definían como una alternativa a los movimientos políticos de derecha, como movimientos cívicos, alternativos clásicos, son hoy insuficientes. La fuerza de choque ideológico y paganda que acompaña a estos nuevos métodos de mercado es tan fuerte que la respuesta tradicional que aportábamos bajo la forma de movimientos cívicos o alternativos es demasiado débil y abocada a la marginación.

Uhl: Si es demasiado débil y marginada en Polonia, entonces en Checoslovaquia sera diez o cien veces peor, pues entre nosotros el número de quienes han tomado parte en el movimiento cívico es cien o mil veces inferior a Po lonia. Vemos una única solución, la movilización de quienes están contra Havel y que, en Checoslovaquia, no participaron nunca en las luchas antiburocráticas, el 99% de la clase obrera. ne experiencia de lucha antiburocrática en los sindicatos independientes, vivía en una situación material más bien correcta y sufría limitaciones de los derechos humanos porque no podía viajar, estaba limitada en el terreno de la cultura, de la religión y ha constatado, hace un año, que el país estaba devastado en el terreno ecológico y que hay una crisis económica amenazadora, causada por los 40 años de gestión burocrática de la economía. Es un impulso suficiente para a la vez ser antiburocrático y no pedir la vuelta del estalinismo y a la vez anticapitalista, combatiendo por la justicia social, la función correcta de los sindicatos y sobre todo su propia participación en las decisiones en la empresa, es decir la autogestión económica; esta es una cuestión a la que es difícil de responder hoy. Las viejas tradiciones obreras en Checoslovaquia y las de la democracia burguesa, son sin embargo positivas. Vosotros en Polonia podeis seguir contando con los diez millones de obreros que estaban en Solidaridad y las decenas de miles que militaban cotidianamente, que hacían los panfletos, que organizaban y eso durante largos meses y largos años. Tenían 20 o 30 años entonces y hoy tienen diez más. Nosotros, podemos discutir con los ancianos, sobre como eran las luchas anticapitalistas justo antes de la Segunda Guerra Mundial y sobre las luchas antinazis durante la guerra. Es una gran diferencia. Inprecor: Los dos sois representantes conocidos de la tradición de izquierdas. Ambos, en uno o otro momento, habéis formado parte de la dirección de la oposición. Jozet en el seno de Solidaridad y Petr en el seno de la Carta 77 y del VONS. Jozef se ha encontrado en un momento dado fuera de Solidaridad. Petr, tu eres hoy atacado por algunos de los que estaban en tu mismo movimiento...

Uhl: Quien discute más vigorosamente la presencia de la izquierda en el Foro Cívico, Vaclav Klaus, no es un viejo militante; llegó 14 días antes del fin del antiguo régimen, y de esos 14 dias yo pasé 7 en prisión: así que ino es mi amarada!. Está apoyado por gente qu nunca he conocido. ne recientement al consejo del FC para defender mi posición y la del reagrupamiento al que pertenezco, la Alternativa de Izquierdas; as dos terceras partes de la gente que estaba allí me era totalmente desconocida y fueron ellos quienes votaron a fa-

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vor de excluirnos; quienes me conocían votaron contra.

Polonia tiene un año de ventaja sobre nosotros en la liberalización de los precios, en la reforma de la economía, etc. En la situación polaca podría sin duda ser diputado a la Dieta, pero no podría estar en la estructura política de una fuerza como Solidaridad o el Foro Cívico si tuvieran la misma política explícita; pero el FC no tiene tal política explícita. Es por ello que Jozef ya no está en esas estructuras y yo aún sí.

Pinior: La situación es muy diferente entre nuestros dos países, es la propia evidencia. ¿Cómo se presenta hoy la situación del movimiento obrero en Checoslovaquia? Porque estamos de acuerdo en que es el movimiento obrero el que decidirá el futuro. Sabemos como se presenta hoy esto en Polonia. Personalmente, cuento sobre todo con los nuevos movimientos venidos de abajo, que surgen en el seno mismo de Solidaridad, en las empresas , y que van a buscar una alternativa en el terreno económico de Balcerowicz, a la vez que organizan a los obreros para luchar contra fenómenos como el chovinismo, el antisemitismo o el racismo. Tales estructuras existen ya y espero que se desarrollen. Pero ¿cuál es la situación en Checoslovaquia? ¿Está totalmente dominado el movimiento sindical por el antiguo aparato estalinista? ¿Cómo se han modificado, si lo han hecho, esas estructuras? ¿Son dinámicas y se puede contar con ellas para el futuro?

Uhl: Se puede decir que, en el terreel cambio es total. No se ni si jurídicamente los antiguos sindicatos existen y si llevan aún las últimas batallas ante los tribunales sobre la propiedad sindical. Las personas que se han hecho con las funciones en los nuevos sindicatos son

1989. Son ellos quienes habían organizado la amenaza de huelga general y los comités de huelga para preparar los nuevos sindicatos. Si había en el viejo "Movimiento Revolucionario de los Sindicatos" unas 16 o 18 uniones de rama, hoy hay aproximadamente 80, independientes las unas de las otras y coordinadas por un centro que felizmente es bastante fuerte. Además la mayor parte de esas uniones están aún federadas -una en los países checos, la otra en Eslovaquia, con una cierta coordinación; otras son unificadas, checoslovacas. No hay pluralismo sindical, los trabajadores no lo han querido. Esto quiere decir que, por ejemplo, entre nosotros hay una Unión de Perio-

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distas de los grandes medios de comunicación (radio, televisión, agencia de prensa nacional -la CTK) y como hay algunos obreros de la imprenta de la CTK, son miembros de la Unión de los Obreros de las Artes Gráficas. Pero no hay otras uniones más a la izquierda o más a la derecha. En la metalurgia, por el contrario, hay una sola federación de los metalúrgicos. Por supuesto, en el aparato de los sindicatos hay también viejos burocratas, pero no tienen una in fluencia decisiva. Los sindicatos va han protestado contra ciertas nuevas leyes. Se expresan en un periódico sindical (Prace, que no les pertenece; era antes propiedad de los antiguos sindicatos). Hacen campañas, como, por ejemplo, recientemente a propósito del proyecto de ley sobre el derecho de huelga, uno de cuyos párrafos prohibía la huelga llamada política. En esta ocasión, se dirigieron al primer ministro, Marian Kalfa, diciéndole: "¿Cómo un gobierno, salido de una huelga política, puede negar el derecho de los trabajadores a una huelga política?". Esta ley no ha sido aún aprobada, está en discusión y todo el debate, en el seno del Parlamento, pasa a través de los grupos políticos. Claro, el Partido Comunista Checoslovaco (que ha recogido 13% de los votos), está ahora a favor de los derechos sindicales al 100%. Pero las cinco otras fuerzas de la Asamblea -el FC, el Público contra la Violencia, el Movimiento Demócratacristiano, los regionalistas moravos y los nacionalistas eslovacosestán divididos; una parte de ellos votan a favor y otra en contra. En el seno del FC algunos dicen "son argumentos bolcheviques y hay que terminar con la situación en la que durante 40 años, los sindicatos influenciaban de forma negativa la producción". No es cierto, porque no había verdaderos sindicatos en el sistema burocrático, era una comedia.

Pinior: Has dicho que la revolución antiburocrática no ha sido llevada hasta su conclusión. ¿Qué entiendes por eso?

Uhl: El proceso checo no ha ido tan lejos como el polaco, donde los responsables políticos del antiguo régimen se organizan en el marco del mercado. Existe entre nosotros tendencias de ese tipo a través de la creación de sociedades anónimas, de cooperativas, pero es aún algo marginal. Pero a nivel intermedio, sobre todo en la producción, siguen siendo los antiguos funcionarios, rectores de fábrica, los adjuntos, los jefes de los sectores, etc. quienes siguen ahí. Se plantea un verdadero problema de competencias, de formación, de cuadros; la gente está descontenta. Pero esto comienza a cambiar: las elecciones van a cambiar toda la estructura en los escalones inferiores, en los barrios y en las ciudades. El sistema de gestión impuesto por el Estado será reemplazado por un sistema de una autogestión territorial y ciertos funcionarios perderán su poder. En las ciudades que tienen entre 10.000 y 20.000 habitantes sigue habiendo mafias: el fiscal, algunos agentes de la policía secreta, el presidente del Tribunal, directores de fábricas, de una cooperativa local, el alcalde, incluso si tienen más de 60 años, pues era una verdadera gerontocracia aquí, han guardado sus posiciones o han descendido un escalón pero manteniendo sus redes; es un poder paralelo. La gente lo sabe y dice: "Un año después de la revolución, eso sigue existiendo". Inprecor: Hay elecciones territoriales en Checoslovaquia. En Polonia, esas elecciones ya han pasado; las nuevas estructuras de autogestión territorial se han visto por un lado muy limitadas por la nueva estructura estatal, pero incluso sin esa limitación, se han opuesto muy duramente a la población...

Pinior: No podía ser de otra forma, pues, en mi opinión, la revolución antiburocrática no puede hacerse en el marco de este paso hacia los nuevos mecanismos mercantiles de dominación y explotación. Está claro que en el contexto de apertura al mercado mundial, no puede haber revolución antiburocrática pues la burocracia ex-estalinista está bien colocada en esta situación y puede sacar provecho de estos nuevos mecanismos. En la medida en que esta estructura burocrática no ha sido tocada, la gente que ha entrado en esos conseios locales funciona en ese viejo marco. Y consiguientemente, es más bien la estructura la que cambia a la gente y no a la inversa. De ahí, que esos nuevos consejos se comporten de la antigua manera: son ineficaces, y sobre todo no son democráticamente controlados por

(traducción): Alberto Nadal