RADER
MARANA
BSTREKE TILL
República Federal Alemana
La insaciable avidez
Winfried Wolf "Ahora podemos desarrollar lo que nos pertenece en común" ", estas palabras de Willy Brandt han sido rápidamente desmentidas. Pues, como dice el escritor Gunter Gras, no se trata de desarrollo sino de saqueo, despreciando los intereses y derechos de la población, y "tras cada medida se encuentra una avidez de ganancias sin límites". Es el primer balance que hay que sacar de las consecuencias sociales y económicas de la anexión de la República Democrática Alemana (RDA) por la República Federal Alemana (RFA).
El 27 de septiembre de 1990, una semana antes del "anschluss, der, que era entonces presidente de la
Federal de Éstadísticas de Wiesbaden, y Arno Donda, su homólogo de la RDA, presentaron, en una reu-
"el último balance anual de los dos estados alemanes" y los primeros datos sobre la nueva Alemania. A pesar de la decisión, tomada estas últimas semanas por el gobierno de Bonn, de avanzar con cuidado y evitar toda propaganda ruidosa sobre la "fuerza de la gran Alemania", las cifras hablan por sí mismas.
En primer lugar, el territorio de Alemania ha aumentado unos 108.000 kilómetros cuadrados y cubre ahora una superficie de 357.000 kilómetros cuadrados; ocupando el tercer lugar en Europa, tras Francia y el Estado español. La población ha pasado de 62,6 millones (el número de habitantes de la RFA en 1989) a 79 millones en la Alemania unificada; alcanzando el primer
Europa comunitaria. Hay que añadir a esta cifra los trabajadores de origen extranjero, aún privados de sus derechos políticos, de personas, es decir, el 6,4% de la población global que, por su estructura social y su presencia ya antigua en el país, contribuyen a la producción de la plusvalía de forma más importante que el alemán medio con un pasaporte ario. El conjunto de este gran potencial humano constituye un elemento productivo esencial a dos niveles. Por un lado, porque como trabajadores asalariados • amas de casa aseguran la reproducción de la mercancía/fuerza de trabajo (por ejemplo: a través del trabajo doméstico y la custodia no remunerada de los niños) y son productores de la plusvalía. En segundo lugar porque se trata de una clase obrera que goza de una formación profesional superior a la media, con un valor creado por hora de trabajo superior a la de la mayor parte del resto de los países europeos. que significa aumentar la base material de todos los sueños capitalistas. Por otra parte, esta población, la más numerosa de Europa, constituye también el mercado nacional más amplio. Esto implica que una parte más importante del valor y de la plusvalía de las mercancías producidas será realizada en el interior mismo del mercado nacional, escapando así a las fluctuaciones munA la cabeza del mercado mundial. La posición dominante de la economía alemana es evidente cuando se ven las cifras de la producción y del mercado internacional. La Alemania unificada efectua alrededor de la tercera parte de la producción europea de acero bruto; en lo que a la exportación de mercancías y de capitales se refiere, este país se ha hecho -tras un período de adaptación de unos dos años- tan poderoso como sus dos principales competidores de la Comunidad Económica Europea (CEE) juntos. En el mercado mundial, la Alemania reunificada se convierte en una "gran Alemania"; durante estos últimos años la RFA estaba ya a la cabeza, con los EEUU. El debilitamiento de la fuerza económica norteamericana y el reforzamiento paralelo de la economía alemana, gracias al anschluss, proyectan a la gran Alemania, tras una breve fase de adaptación, hacia una posición dominante en el mercado mundial, con una cierta ventaja sobre los EEUU y acentuando su distancia de debe tener en cuenta también dos elementos estratégicos: las posibilidades que se abren al capital alemán, tras la
. de las sociedades no capitalistas de Europa oriental y las dificultades de la Unión soviética, y, al mismo tiempo, el proyecto imperialista de creación del mercado único europeo para 1992. Estos dos aspectos son esenciales, a la hora de examinar las consecuenicas sociales y políticas del "anschluss" Nos limitaremos aquí a algunas consi-
El imperialismo alemán podrá beneficiarse, más que sus competidores, la caída de los regímenes del Pacto de Varsovia. Parte en mejor posición, gracias a su situación geográfica, a sus incomerciales más intensos y a sus numerosos contactos con e
La próxima etapa de penetración del capital alemán en Europa del Este podría tomar la siguiente forma: la construcción por la industria alemana de centenares de miles de alojamientos en la URSS, para los soldados del Ejército rojo que viven actualmente en el suelo de la antigua RDA; los bancos alemanes podrán proporcionar a la URSS nuevos créditos por varios miles de millones de marcos(DM); la absorción (posible) de la fábrica de automóviles Skoda por Wolskswagen; un "programa de ayuda" para los territorios de Polonia occidental -fronterizos con Alemania- y sobre todo para las minorías alemanas en Polonia, Rumanía, Checoslovaquia y la Unión Soviética.
En tales condiciones, la Comunidad Europea de 1992 se perfila aún más claramente como un proyecto de construcción de un bastión imperialista bajo la dirección de los bancos y los trutsts alemanes. Es difícil predecir con certeza si los objetivos ligados a la creación de un mercado único de la CEE podrán ser alcanzados. Sin embargo, una cosa es segura: todo paso adelante realización -supresión de las fronteras aduaneras, puesta en pie de obstáculos comunes contra la penetración comercial exterior, unión monetaria, etc- será un paso adelante en el sentido del refuerzo del capitalismo alemán. Inluso si otros Estados de la CEE se resisten a puntos particulares del proyecto peo, la gran Alemania mente tuerte para controlar una parte importante de la CEE y, sobre la base de su crecimiento económico, lanzarse a la conquista de nuevos mercados. Los campeones del paro Cuando se elaboró el proyecto de "anschluss", principalmente con la terapia de choque de la unión monetaria,
se publicaron varios estudios analizando las consecuencias sociales polític; hubo quien llegó a hablar de
'política aventurera" del capital financiero alemán. Lo que al comienzo del año 1990 o cuando la unión monetaria parecía un pronóstico aún incierto, precisó claramente durante el otoño como una realidad social a la que no se le podía dar la espalda.
que actualmente 1,5 millones de ciudadanos de la RDA están en el paro: sólo 350.000 son reconocidos por el gobierno y reciben un subsidio. Hay ya con un millón de asalariados a tiempo parcial, de los que el 90% en realidad no trabajan en absoluto": estas son las dramáticas revelaciones del presidente de la Asociación de Parados de la RDA (DDR-Arbeitslosenverband). Hacia mediados de octubre de 1990, el número de parados subvencionados y de trabaen el conjunto de Alemania afecta a 4 millones de personas, sin contar las categorías que no figuran en las estadísticas oficiales.
entonces, los medios de comunicación hablan claro (aunque toda la verdad sólo se conocerá tras los resultados de las elecciones del 2 de di-
1990 -ver más adelante). Según el Instituto Alemán de Investigaciones Económicas (Deutsche Institut fur Wirtschaftsforschung, DIW) de Berlin, en 1991, en el territorio de la antigua RDA, el paro afectará oficialmente a 1,5 millones de personas y el trabajo a tiempo parcial a 1 millón; al mercado de trabajo oestealemán llegarán pronto personas, contribuyendo agravar el número de parados que ya es de 2 millones. Según el DIW, en 1991, la cifra oficial total de trabajadores en paro sobrepasará los 4 millones. Mientras tanto, salen a la luz nuevos datos proporcionados por el Instituto de Ciencias Económicas (Institut fur Wirtschattswisenschaften, IWW) y por el Instituto Central de Ciencias Económicas de Berlin (ex-RDA), que ha trabajado antigua RDA, así como las ayudas pre. vistas por el gobierno de Bonn. En priner lugar, hay que subrayar que los
"marxistas" de este Instituto se declaran ahora "científicos del mercado". En su documento, se puede leer lo siguiente: "En una república independiente (la RDA), la situación sería aún peor. Las crecientes pérdidas habrían provocado en algunos años el hundimiento económico.". Las previsiones fundamentales - A fines del año 1991, el número de parados en los territorios de la antigua
RDA alcanzará los 3,5 millones, sin contar los trabajadores a tiempo par-
- Se generalizará la jubilación antici-
- Se asistirá, en particular, al "éxodo hacia el Oeste de la fuerza de trabajo cualificada". Según los especialistas de la IWW, hasta 1994 Alemania occidental deberá acojer a más de 1 millón de
- El paro se extenderá sobre todo en los complejos industriales de la antigua RDA. De 8,5 millones de quedarán más que unos 4,7 millones a fines de 1991.
- Cifras tan brutales como estas son previsibles también en la administración pública y en la agricultura. De los 1,74 millones de empleos que existen en los servicios públicos de la RDA (sin contar los correos y ferrocarriles), desaparecerán alrededor de la mitad. En la agricultura será aún peor: de 840.000 empleos existentes a comienzos de 1990, se cuenta con la supresión de la mitad o de los dos tercios, unos 600.000.
El estudio del IWW subraya también un enorme aumento de la productividad en los territorios de la antigua RDA. Para 1994, debería haber aumentado un 76%, conservando todavía "un retraso del 46,6% respecto a los lander occidentales", sobre todo a causa de la emigración masiva ya mencionada.
Sólo se espera ayuda bajo la forma de "aumento de las inversiones" del sector occidental. El estudio adelanta la hipótesis de una inversión suplementaria de 200 billones de DM, entre 1991 y 1993, que permitirían la creación de 680.000 empleos. En esa visión optimista, el paro en la antigua RDA se limitaría a unos 3 millones de personas. En tal contexto, los investigadores subrayan que cualquier inversión importan-
Alemania Oriental no producirá resultados más que al cabo de algunos años. Por ejemplo, Volkswagen ha previsto una producción anual de 250.000 coches (modelo Golf) en las fábricas de Mosel, cerca de Zwickau; pero este objetivo sólo se alcanzará en 1994. Amenazas en el horizonte Todos estos análisis remiten más o menos directamente a dos factores; la evolución de la economía mundial y las consecuencias del explosivo aumento del endeudamiento.
Casi ningún economista pone ya en duda que 1990 marcará el fin de una ola de crecimiento los EEUU, la recesión ha comenzado a principios de año; el sector automóvil ha entrado, a su vez, en un periodo de recesión a nivel internacional (con la excepción de la RFA). La crisis del Golfo acelera aún más esta evolución, agravando las dificultades de los bancos y haciendo caer las bolsas por de-
COU
die zukunfe bajo de las previsiones coyunturales más pesimistas. "La aceleración de la crisis amenaza ahora a todos los países industriales, igual que durante comienzos de los años 80", declara el profesor Wilhelm Hankel, antiguo director de la Hessischen Landesbank. En su opinión, la situación actual está marcada por "un potencial recesivo peligroso". Al mismo tiempo, según W. Hankel, se puede prever que la reacción afecte a los países industrializados con excepción de Alemania. En este caso, "la reunificación de dos economías (impone) un programa coyuntural excepcional de unos 100 mil millones de marcos al año". Y añade, "no se había visto nunca nada comparable". Es casi cierto: sólo se vió algo comparable a comienzos de los años 80, cuando Ronald Reagan lanzó el programa de rearme y dobló el déficit del Estado. La fuerza destructiva del mercado. A este propósito, hay que señalar que apenas se puede prever si, con la llegada de la recesión a nivel internacional, el país que tiene la parte más importante del mercado mundial será el que mejor pueda salir de ella. Lo menos que se puede decir sobre este elemento de riesgo, es que la evolución
Helmut Kohl komini Chemnitz COU de la economía mundial tendrá repercusiones económicas y sociales negativas sobre la de Alemania
El segundo elemento que hay que señalar se deriva del hecho de que las cajas del Estado alemán están amenazadas por un riesgo de crisis financiera. En 1990, a pesar de sus declaraciones sobre la estabilidad, el gobierno Bonn ha multiplicado por dos su endeudamiento en relación con las previsiones. Esto ha tenido, hasta ahora, consecuencias importantes financiero. El endeudamiento, que se pronosticaba alrededor de 25.800 millones de DM, alcanzó en 1990 la suma de 67.000 millones. Los economistas del IWW preven, para 1991, un déficit financiero de al menos 75.000 millones de DM. Si la inversión suplementaria de la que hemos hablado agujero financiero alcanzará entonces 90.000 millones en 1991 y casi 100.000 millones en 1992. Si añadimos a esto el proyecto de transformar los territorios de la antigua RDA en una especie de zona franca, es evidente que este aguiero financiero será muy difícil de superar. Además, estas cifras no tienen en cuenta las deudas suplementarias del Estado con el Fondo por la Unidad Alemana, que se cifran en 100.000 millones de DM. Por el momento, este défi cit se encuentra oculto en alguna parte, exactamente igual que hizo el gobierno
Nie wieder
Sozialismus
Freiheit und
Wohlstand
D U norteamericano con el endeudamiento suplementario creado por el fracaso del de las cajas aumento dramatico de la deuda pública no puede explicarse sencillamente por la "ampliación" del Estado nacional. El aumento del Producto Nacional Bruto no tiene nada que ver con la multiplicación por dos, incluso por cuatro, de las deudas del Estado, y esto al menos dusacar ya una conclusión: en el marco de la política de anexión, el gobierno federal sigue una política de endeudamiento aventurera, seguida en el pasado por Grecia, Italia o los EEUU, que llevó a las finanzas de estos Estados al borde de la ruina.
Estas consecuencias sociales y económicas de la política de "anschluss" son el resultado lógico de la fuerza del mercado. La extensión de esta política económica a un espacio en formación ha acentuado su acción devastadora.
Incluso los ideólogos del capitalismo lo reconocen. Esta política de destrucción ha sido practicada de forma consciente: incluso se enumeraron oficialmente sus consecuencias socialmente destructivas.
A fines de agosto de 1990, Julitz escribió un editorial en el "Frankfurter Allgemeine Zeitung" sobre la ideología de esta política económica,
con el título de: "A través del valle de la destrucción". Preveía la destrucción debida a la intervención de las autoridadesi ministro de finanzas de Bonn, Otto Schlecht, hizo previsiones parecidas; afirmaba que en los dos o tres próxi-
"entre 2,5 y 3 millones de personas (de la ex-RDA) se convertiran en demandantes de empleo", de empleo que sin embargo 30% de la fuerza de trabajo, ahora ocuque está a punto de desaparecer. Por tanto, "Tras el giro (...) ya no es posible conservar tales estructuras a de los contribuyentes de la exclusivamente para mantener Una lógica irracional. Un sólo ejemplo práctico basta para probar la irracionalidad del funcionaesta economía de mercado, que no busca la satisfacción de las necesidades humanas sino la ganancia. La empresa Pentakon, de Dresde, se declaró en quiebra total; se trata de la fábrica más importante de maquinaria fotográfica de Alemania y del mundo. En el reciente salón del cine y la foto-
Colonia, Pentakon un nuevo modelo que, a medio plazo, podría ser competitivo en mundial. Pero la fuerza destructiva del mercado emitió otro veredicto: es más rentable, desde el punto de vista capitalista, hundir una gran empresa y mandar al paro a 4.000 trabajadores antes que financiarla durante algunos años -4000 parados cuestan alrededor de 80 millones de DM por año, sin contar la pérdida que esto supone para la economía nacional-. Pentakon producía 400.000 aparatos de fotos Praktika por año; si los 80 millones de marcos que cuesta hoy el cierre de la empresa fueran invertidos cada año en la producción ¡representaría una subvención de 200 marcos por máquina de fotos! Y el precio de una Praktika varía entre 200
La conclusión es pues la siguiente: con los recursos que la sociedad debe gastar para financiar a los parados de Pentakon, esta empresa podria producir cámaras y distribuirlas gratuitamente en el mercado. Evidentemente, un plan de adaptación habría implicado inversiones considerables y medidas con consecuenicas importantes en el terreno social. Tal política no sería contradictoria con las prácticas de una economia de mercado, como lo demuestra su aplicación en otros sectores como la agricultura, la siderurgia y la construcción; pero es contradictoria con la
¿Se pueden sacar conclusiones de ese análisis? El balance sigue siendo en cualquier caso muy sombrío. Está completamente claro que las grandes tandencias que aparecen en la RDA no pueden conllevar más que repercusiones negativas, incluso mania Occidental, para el movimiento