ascenso de la izquierda?
La revista uruguaya "Tupamaros" ha entrevistado al conocido especialista en temas de Latinoamérica y en el estudio de la socialdemocracia, James Petras. en ella analiza la evolucion global de la situacion regional tras los ultimos acontecimientos internacionales, deteniendose especialmente en la situación de
América Latina
¿Un nuevo ciclo de
la izquierda.
En una extensa y compleja nota de la que eres autor, publicada en "Brecha", en el mes de abril, haces un
"transformaciones globales y el futuro del socialismo en América Latina" Ahora bien, a cuatro meses de distancia, el curso de los hechos no sólo ha confirmado tus previsiones, sino que las ha superado: la crisis del socialismo real se ha profundizado aún más, el retroceso de las fuerzas progresistas de América Latina se ha acentuado y en estos días se ha verificado en San Pablo un hecho de relevancia con el encuentro de la izquierda latinoamericana...
Creo que el derrumbe de los regímenes estanilistas es un hecho consumado y tenemos que ir más allá de él para comprender que se está operando una transición dentro de la transición. Los intelectuales neoliberales, que llegaron al poder en el periodo post-estalinista, están entrando rápidamente en crisis. Si hace tres meses hablábamos de la crisis del estalinismo, ahora la realidad nos muestra la crisis de post-estanilismo, del neoliberalismo, que debe afrontar huelgas obreras, y campesinos que hasta ayer eran anticomunistas hoy se ven lazados a una campaña de protesta activa contra la política neoliberal.
En Hungría, el régimen está enfrentado a la clase obrera y circulan rumores de una inminente huelga general, y en la RDA seguramente en el mes de octubre se va a generalizar la protesta que ya se ha encendido a través de dos importantes huelgas, declaradas esta semana, contra la política de precios y salarios. Con esto quiero decir que si el capítulo sobre el estalinismo está escrito, el correspondiente al neoliberalismo aún no lo está. Y no digo esto en nombre de ningún artículo de fe, sino como análisis concreto de los acontecimientos más recientes y de sus proyecciones sobre el futuro.
En cuanto al segundo punto, la misma formulación contradictoria de la afirmación que haces da para pensar. Porque hablas de retroceso de las fuerzas progresistas y, simultáneamente, caracterizas como hecho relevante
San Pablo. Esa contradicción refleja el desarrollo desigual de la Izquierda en América Latina; ya que si bien en algunos lugares hay efectivamente cierto retroceso -y pongo por ejemplo a Peru y Chile- en otros países el cuadro es más complicado, como en el caso de Uruguay, donde se verifica un avance electoral de la izquierda en el mismo contexto de un estancamiento de la participación de masas. En Argentina, partiendo de una base muy endeble, se comienza a verificar una acumulación interesante, comprobable cuando en la conmemoración del primero de mayo la izquierda convoca a 100 mil trabajadores. Mientras, en Brasil el PT testimonia un ascenso que también está lleno de contradicciones, ya que registra un desgaste sensible en a administración de la municipalidad paulista. En suma, se podría decir que es un momento de extrema volatilidad. Mientras que en Nicaragua el FSLN re cibió una relativa derrota, en Guatema la el movimiento guerrillero está extendiendo su influencia en el campo y recuperando fuerzas en las organizaciones de masas. Otro caso interesante es México, donde el PRI no tuvo oposición fuerte durante muchos años y ahora tiene que recurrir al fraude para no ser desalojado del gobierno cierto que la tendencia insurreccional en América Latina está debilitada, pero esto se da en beneficio de una conceptualización más amplia de la lucha de las masas, que incorpora incluso sectores reformistas electorales y movimientos sociales. El panorama es muy complejo y tenemos que ser muy cuidadosos y no dejarnos influir por la propaganda de los grandes medios de comunicación que se limitan a pintarnos un cuadro hecho de derrotas y retrocesos. Precisamente, el encuentro de la está en el cruce de las dos caras de la realidad: expresa el retroce-
Entrevista a James Petras so de la política tradicional pro-Moscú, y también el surgimiento de nuevos movimientos políticos de la izquierda.
Entonces el debate de fondo consiste en cómo ajustarse a esta realidad compleja y contradictoria, por lo que me parece que el encuentro apunta a desagregar y hacer una nueva síntesis acorde con la nueva realidad. Es como si nos encontráramos simultáneamente con el fin de un periodo y con el comienzo de otro; pero en un momento en el que aún no se ha saldado el pasado y las líneas del futuro son aún difusas.
Sin pretender parecer demasiado optimista, creo que estamos inaugurando un nuevo ciclo de ascenso de la izquierda. Creo que el neoliberalismo se está desgastando a un ritmo desigual. Veamos si no. Los relevos -de Alfonsín a Menen, de Sarney a Collor-, estos cambios no han mitigado el descontento y mucho menos estimulado una consolidación y recuperación de la hegemonia capitalista. En tanto se suceden estos cambios en la élite dirigente y fermenta abajo el descontento, comenzamos a visualizar una recuperación de la iniciativa de la izquierda y hay un momento de ruptura, que no alcanzamos aún a percibir en su configuración cocreta, ni sabemos que alcance puede tener. Pero si los años ochenta fueron la década del liberalismo, en la próxima década éste va a comenzar su declive, que inicialmente se va a expresar en la creciente incapacidad para controlar los factores de poder. Con relación al tema de la introducción del neoliberalismo en las sociedades de Europa Oriental, pareciera que el impacto que ha causado desencadena una confrontación social que pemanecia relativamente enmascarada en el régimen anterior.
Eso es cierto. Lo absurdo es decir que esto es el final de la historia. Se
debe entender que si se aplica una poque rebaja el nivel de vida 40% en cinco meses, como sucedió en Polonia; cuando aumenta el paro en progresión geometrica. como en Hungría; cuando el 30% de la empresas cierra, como en Alemania... tienes que pensar que los atectados son zombis para descartar la capacidad de acción colectiva. La resistencia al neoliberalismo empieza a mănitestarse con la gran protesta de los mineros en Rumania. Cuando el gobierno de lliescu, legítimamente elegido por el 84% de lös votantes, con observadores internacionales impecables, en jaque por un puñado de estudiantes derechistas que tratan de ilegitimarlo ante la pasividad de polícias y militares entonces Tos mineros intervienen de una forma muy proletaria y los desato-
_Este es un indicador de que llega el momento que los obreros reconocen que el gobierno de lliescu, con todos sus defectos, tanto por el aparato estatal intacto sobre el que asienta su gobierno como por sus limitaciones políticas, con todo eso, prefieren un gobierno socialdemócrata a una política de la ultraderecha. Lo mismo en Bulgaria, el voto para el Partido Socialista Búlgaro es otro indicador de que en las elecciones libres, frenta a opciones socializantes o neoliberales, las mayorías optan contra la experiencia brutal de la aplicación del programa neoliberal, tal como se expresó en Polonia y Hungría. La presencia del neoliberalismo también se ha manifestado en el seno de la izquierda. Por su congénito eclecticismo, por su don de ubicuidad, es muy difícil de cararterizar, precisamente por su falta de carác ter. No obstante, algunos de sus ras gos se repiten: la negación de la organicidad política, preconizando i reces sutilmente la muerte de las ideologías. ¿Cual es el origen de esas tendencias?
Es una mezcla incoherente de ideas mal consumidas de teóricos de Europa y los Estados Unidos. Cuando yo era
Men los años 50, el macarthysmo, encontramo todo el bagaje ideológico que ahora esán pasando como la última novedac El término "fin de las ideologias" lo había acuñado Daniel Bell, y lo usaba para celebrar la fuerza del capitalismo de los años cincuenta. Y cuando llegó la década del sesenta, con las protestas de los negros con el nuevo ciclo toda la agitación social, se acabó. derechista reaganiano volvió a aparecer. Es como Lázaro, un muerto que constantemente revive. Pero quienes utilizan la palabra "ideología" como instrumento de castigo del pensamiento antide dugos sonanden da, os nuevos ideólogos. Sus propias formulaciones sobre estructuras de clase, configuraciones de poder, son una ideología que minimiza el poder ecónmico del que prioriza ideas y cultura como si existiesen en el limbo. La interacción entre ideología y poder económico es muy evidente en la propia formulación de la misma ideología liberal. Proviene de un proyecto económico y de clase específico: los exportadores, el capital internacional, que quiere romper las barreras a su penetración. El individualismo también es expresión precisamente de una ideología que quiere disfrazar el poder concentrador del capital. Entonces habla de una teología individualista en momentos en que el individuo está sometido a las presiones más grandes de la historia.
Por otro lado, no hay que descartar completamente algunos aspectos del nuevo pensamiento, sobre todo porque hay matices dentro de esta "Nueva Izquierda". Por ejemplo, hay una critica del partidismo del pasado que yo comparto, dirigida a criticar la actitud canibalesca de quienes se limitaban a extraer militantes de las organizaciones sociales debilitándolas e instrumentalizándolas, siendo desleal con las propuestas y los compromisos, subestimando el poder del movimiento cuando la estructura es heterogénea. El problema es complejo y tal vez consistiria en dar con la forma de articular organizaciones políticas con el dinamismo de los movimientos. Porque éstos, si bien tienen una gran capacidad de convocatoria carecen de perspectiva a nivel de las luchas locales y cotidianas. La gran interrogante es la de cómo combinar esta capacidad de convocatoria a nivel local con una organización política con proyección hacia el poder. Un excelente referente en ese sentido parece ser la experiencia del PT brasileño.
Tienes razón, es un excelente punto de partida para articular organización política y movimiento de masas. Hay toda una gama de frentes de lucha que van desde los barrios, las tabricas, minorías raciales; desde la ecología a las
En este contexto hay dos factores importantes, la capacidad de entender la pluralidad de las luchas, pero también entender que un movimiento político que pretenda transformar la sociepuede ser una simple agregación de sus sectores. Con respecto a la propuesta que ha lanzado George Bush por estos días, que básicamente se refiere a la transformación de América en una gran zona franca: ¿Comporta esta propuesta alguna novedad con respecto a las formas tradicionales utilizadas por el imperialismo para profundizar la dependencia?
Es una extensión y radicalización de la neoliberal. Hace tres decía que la deuda no era el problema central, que era un instrumento para capturar los mercados, las empresas nacionales y el conjunto de la estructura productiva. Y decía que eso era facilitado por la presencia en América Latina de una nueva clase social, que yo llamo el capital latinoamericano transnacional, que funciona como una especie de lazo interno, que tiene en gran parte sus inversiones en el exterior, y que funciona como una expresión local de los intereses internacionales del capital. En este contexto, Bush está exel capital latinoamericano transnacional y sus asociados en el exterior. En definitiva, la propuesta de Bush es un acto de pillaje: consiste en la apropiación de mercados existentes, de empresas existentes, y no significa un impulso a nuevas, dinámicas, diendo los mercados, creando nuevos consumidores. No es nada de eso. Es simplemente el pillaje. Y no tiene que ver con el hecho de que en los Estados Unidos el capitalismo dominante no es el vinculado al sector industrial sino al especulativo. Y uno puede ver la incapacidad desarrollista de capital norteamericano en un hecho: cuando Kohl propone unificar Alemania pone sobre la mesa 40 mil millones de dólares para financiar la infraestructura y montar el marco para las inversiones privadas; cuando Bush habla de la zona franca propone 20 millones de dólares para financiar. Si no fuera trágico seria una mala broma. Con eso podría financiar vacaciones en Punta para sus cipayos locales. En todo caso, esta propuesta tiene fuerza no por su realismo, no por sus proyecciones históricas, sino como expresión de la consolidación de la alianza con los gobiernos locales y las clases transnacionales que representan. Quiero insistir en que es un tipo de penetración estático, que va a protundizar la miseria, el estancamiento y el dualismo en la economia, entre un sector minoritario que crece en función de su control sobre las exportaciones, las finanzas y las materias primas, y un sector de productores locales, cada vez más marginados. El momento actual, cuestionador en todos los sentidos, tampoco deja de lado los temas referidos a la teoría. Conceptos clásicos como el del Estado, el de la organización política, caen dentro del cono de luz de la revisión. ¿En qué medida los conceptos básicos del leninismo quedan cuestionados por el derrumbe del socialismo real?
El problema del Estado, que hoy está en debate, creo que es más inteligible aprendiendo de las clases dominantes del mundo occidental, que con nuestros compañeros de colegio. Washington tiene una perspectiva muy leninista sobre la naturaleza del Estado. Es obvio que es muy flexible en relación con los cambios de régimen; si es un gobierno civil o militar, no importa, depende de la coyuntura. Pero son de una rigidez extrema en lo que se refiere a cambios en el Estado: una cosa es cambiar un gobierno y otra cosa es quebrar la institucionalidad del Ejército, de los procesos judiciales, de la policía o de los sermiento que represente un desafío al sistema político va a encontrar la resistencia feroz de los Estados Unidos. Esta actitud es expresión del reconocimiento de la diferenciación distintos niveles de poder, sobre qué es estrategico y qué es coyuntural, y creo que los académicos socialdemócratas, que contunden las dos cosas -regímenes y Estados- están haciendo un flaco servicio a los sectores progresistas. Hablan de una democracia sin adjetivos, cuando Washington funciona con una conceptualización de la democracia, y con adjetivos. El tema del poder militar es particularmente sentido por los latinoamericanos, y en particular por los uruguayos. ¿Cómo entender la nueva función que el sistema asigna a las FFAA?
Obviamente, en ese plano hay una gran continuidad con el pasado, incluso en Chile está institucionalizado a través del pacto Aylwin-Pinochet, y está de acuerdo con lo que anteriormente hablábamos acerca de la política de Washington al respecto: permitir e incluso apoyar cambios de régimen para dividir a la oposición. Incluso Pinochet lo explicitó: "Hay que distinguir entre los opositores antirégimen y antisistema."
El problema que veo en relación con cualquier proceso verdaderamente democrático radica en las formas de rees-
tructurar las FFAA, para crear las mejores condiciones para la supervivencia del régimen electoral. En primera instancia hay que romper la separación de los militares de la vida civil, lo que los transforma en casta y, consiguientemente, su autocontrol. Las escuelas militares, que se basan en el autoreclutamiento, en la autoformación, deben ser entrenadas en materias que hacen a la formación ciudadana, pero dentro de las universidades, para que se acostumbren a debatir y no a imponer políticas, y a reflejar más las realidades de su pais y no el punto de vista de una casta. En segundo lugar, yo creo que la discriminación en la que se basa el reclutamiento debe salir de la órbita militar. Se debe crear más pluralismo en la selección; de esa manera la institución se autoreproduce. En tercer lugar, con el fin de la guerra fría casi todos los países europeos han hecho un recorte de alrededor del 50% de su presupuesto militar. En cuarto lugar, creo que el punto más importante para la consolidación de la democracia es la integración y subordinación de los militares a la justicia. Si ese principio no se respecuando los militares tienen u en que los men a sus puertas. Por último, usted es un viejo conocedor de nuestro país; lo conoció en anterior al advenimiento AN COM
ME
AB
PROCARRILES
NO SE VENDEN
COMO VOS
de la dictadura; se reencontró con él al restablecerse la democracia; participó a su manera de la peripecia de los uruguayos y de sus fuerzas más progresistas. ¿Cómo ha encontrado a este Uruguay?
Es necesario ver el impacto que la derrota del movimiento popular uruguayo ha provocado sobre la conciencia de la gente, y los cambios que resultaron de esa derrota en la estructura social y en la conformación del Estado. Un ejército que surge de esta derrota fortalecido, y lo digo en el sentido del peso que tiene sobre la sociedad en su conjunto. Su peso es mucho mayor que en los sesenta, cómo consecuencia del proceso que hizo. Y aún más: es nececontemplar el surgimiento de los transnacionales uruguayos y construccion de su proyecto económico, y la intromisión ahora mucho más grande de los funcionarios de los bancos internacionales, que actúan como virreyes, como factores de poder directo, en política. Hay que poner en el debate los cambios que han acontecido en estos veinte años. No se puede repetir la política de entonces en un nue-
Acontecimientos grandes, can toda una ruptura en la historia, una ruptura que abarca desde la conciencia popular hasta la estructura de la clase dominante y las relaciones con el imperialismo. Todo eso comporta una enorme transformación para el Uruguay. Lo acontecido aquí no se salda con la simple apelación a la existencia episódica de un gobierno militar, violador de derechos humanos, que luego de ser desalojado del poder dejó todo como estaba
FERRO GRAN PAIS?