Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Europa: El dilema de la defensa europea

· Inprecor n.º 81, enero de 1991 · pp. 4-9 · 4.333 palabras

SECRETARY GENERAL

Lord Carrington, secretario general de la Alianza Atlántica

Europa

El dilema de la defensa europea

C. Gabriel

Todo el mundo lo dice: la guerra fría se ha terminado. Lo que es lo mismo que decir que el sistema de defensa occidental debería cambiarse de arriba a abajo. Por otra parte, la crisis del Golto efecto, ahora que los rojos para son ya lo que eran 2 Cual seria el no son ya lo que eran ¿cual seria el nuevo gran peligro para las naciones civilizadas, depositarias de la medida universal de la democracia?

Página 5

El tercer mundo, devastado por la crisis social y económica, aparece aún más peligroso. Se hace todo lo posible para pintar un tercer mundo misterioso y enigmático, consiguientemente fuera de las normas; todo ello se ve favorecido por el racismo, pero también por un pensamiento político dominante que tiende a remitir cada acontecimiento al cedazo del bien y del mal (¿cuántos nuevos "Hitlers" ocultarán potencialmente los países pobres?). Este maniqueísmo que moldea las opiniones públicas y prepara el terreno para todas las guerras absorbe facilmente el caso de la Europa del Este, en la medida en que las incertidumbres que actualmente reinan en ella pueden efectivamente conducir a una cierta "tercermundización". El imperialismo ningún sistema económico, capaz de reproducirse, se impone rápidamente en esos países, irá aumentando el peligro de que ocupen ese vacío el caos social, las guerras civiles y los enfrentamientos raciales o nacionales.

Por esta razón se entremezclan dos

En primer lugar, el que se refiere al tipo de armamento. La

Centre Washington y Moscú ya no está al orden del día, consecuentemente, los sistemas militares deben tomar en consideración el ascenso de los peligros en el tercer mundo. Frente a las cada vez más frecuentes -sin hablar de los riesgos de explosiones socialeshay que reforzar las capacidades de intervención rápida y de interposición. Hace falta un armamento, medios de transporte y tropas que correspondan a situaciones tan diversas como las que se dan en los países del tercer mundo. A la guerra del petróleo de hoy puede muy bien sucederle una guerra del café, o del cacao. La guerra de la coca, llevada a su manera por la administración americana, es otro ejemplo específico de ello. No olvidemos que durante los últimos meses tropas imperialistas han intervenido directamente en Pana-

Men Gabon, en Liberia, en Arabia Saudita y en Rwanda. ¡Un record!

El segundo debate versa sobre el futuro de la misma OTAN, que durante más de cuarenta años ha estructurado, alrededor de la hegemonía americana, una buena parte de la doctrina militar ple mutación de la OTAN, que seguirá siendo un marco de seguridad en caso de caos en la URSS o en otras partes de Europa del Este? ¿Deberá dar nacimiento a una nueva institutición, esencialmente dirigida hacia el tercer mun-

Estas interrogantes no derivan únicamente de la política militar. Sin duda, la forma en que se integra la cuestión de la defensa europea muestra bastante bien el lugar que ocupan otras consideraciones, políticas y económicas. En otros términos, más allá de la unanimidad de fachada sobre la defensa del occidente democrático, se juega partida dura en la que está en cuestión el declive americano y el ascenso como de Alemania y Japón. Por otra parte, la política de Bush en el

Yes independiente de estos problemas. Pues cuando la doctrina de occidental está puesta en cuestión, objetivamente, por el derrumbamiento de los regímenes del Este; en el Oeste, el liderazgo americano aparece cada vez más anacrónico, al menos en el terreno político y económico. La correspondencia entre estos a la cuestión de la defensa europea un Intereses industriales enormes Hay diferentes formas de enfocar estas cuestiones, cada una muestra una faceta particular del problema. Pero hay que reirse siempre de quienes se desgañitan explicándolo todo sólo en términos militares. Evidentemente, Inmensos lobbis industriales actúan más allá de la pantomima de los generales y de los ministros de defensa. Y, singularmente, una parte de los nuevos debates afectan a las restructuraciones industriales de las empresas del armamento. Esta "rama" tiene los mismos problemas que los demás grandes sectores industriales. Muchas de las grandes empresas atectadas sólo trabajan parcialmente en el terreno militar, aunque en general sea una parte muy sustancial de su trabajo. Las ramificacioindustriales se entremezclan y se entrentan a los mismos desatios financieros, tecnológicos y comerciales. En este sentido, en lo que concierne a los grandes grupos europeos militar-industriales, el proceso no es diferente que se conoce en el automovil, la informática o la química... Las restructuraciones se dan en Europa y en todo el

Y las alianzas no obedecen sólo ni principalmente a deseos políti-

Por tanto el sector militar-industrial se enfrenta a nuevas tensiones que es necesario identificar:

* Los costos de producción del armamento moderno, ultrasofisticado, son cada vez más desmesurados. La parte de investigación y desarrollo llega a alcanzar el 30% de este costo. Los riesgos son considerables, lo que empuja a alianzas y bodas de conveniencia. búsqueda de economías de escala impone progresivamente armas cuyo mercado previsto sobrepasa evidentemente el marco nacional. En esta como en otras industrias, para aguantar el choque, es cada vez más necesario ocupar el primero o el segundo lugar mundial.

LOs EEUU han intentado sistematizar esta cuestión, para bajar los riesgos de la competencia y también para mantener su hegemonía relativa. Así produjeron el concepto de "familias de armas" con el fin de intentar cierta división del trabajo entre americanos y europeos La racionalización de los sistemas de armas favorece a los monopolios y tiende a garantizar un mercado a largo plazo a las empresas americanas.

* El mercado está saturado. La caída de los precios del petróleo hasta la guerra del Golfo limitó las finanzas de os paises productores, grandes compradores de armamento. A la vez, surgian nuevos competidores para toda una serie de material, sobre todo algunos Estados del tercer mundo. Para los europeos los mercados del "Sur" constituyen lo esencial de sus exportaciones de armamento, lo que hace muy importante la cuestión de la solvencia. La deuda iraquí por la compra de armas es un hermoso ejemplo de las contradicciones que esto hace aparecer. En 1989 las exportaciones francesas de armamento disminuyeron un 40% debido a las dificultades financieras del tercer mundo. Bélgica, que exportaba más de 25 mil millones de FB, en 1981, pasó a menos de 10 mil millones ac-

* La baja tendencial de los presupuestos, debido al endeudamiento de los Estados, impondrá una racionalización parcial de los mercados públicos de armamento. En los EEUU, por ejemplo, el presupuesto de 1990 será el quinto en experimentar una baja en términos reales. Sobre todo, esto se combinará con una reorientación del tipo de armas producidas: menos gasto, pero también armamentos muy orientados hacia los nuevos conflictos.

Este conjunto de datos acelera los ritmos de una reorganización mundial de la industria de armamento. Es importante insistir en ello para subrayar mejor las contradicciones y dificultades de la puesta en marcha de una defensa propiamente europea e integral. Pues no hay ninguna duda de que la política militar no es independiente de los recursos industriales y de las alianzas

No hay que descuidar el análisis de las restructuraciones industriales para abordar estas cuestiones de estrategia La complejidad de las restructuraciones En el debate sobre la defensa europea se mezclan varias consideraciones. En primer lugar está la cuestión económica y financiera de una rama industrial de primera magnitud. En ella, como para otras, hay dos grandes tendencias que se combinan y a veces se oponen. La

Página 6

Elicópteros franceses en Arabie Saudí primera se refiere al intento de las empresas de determinar libremente alianzas y cooperaciones internacionales. No actúan a priori como empresas "europeas" moldeando un espacio industrial y capitalista... europeo. Defienden su cuota de mercado mundial, incluso si para ello tienen que acomodar-

Run socio americano, o incluso japonés. La segunda tendencia consiste en considerar la entidad política institucional de Europa -principalmente de la CEE- para enfrentarse a la competencia americana. En un pais como Francia, por ejemplo, donde una parte im portante de esta producción la hacen empresas nacionalizadas, no es despreciable el aspecto de "voluntad política". También es una buena razón para que los franceses sean los mejores defensores de una detensa europea, que pase de una forma de proteccionismo a

Dado que los pedidos del Estado son determinantes en este terreno y que las exportaciones dependen en parte las decisiones diplomáticas, la industria del armamento es más sensibles que otras a los planteamientos político-estratégicos. Le Monde recordaba, el 29 de septiembre, que los "exportadores franceses y británicos temen que los americanos les sustitusaturando el mercado saudí por medio de la expedición al Golfo. El desbloqueo de tropas en Europa también favorecerá la venta a precio de saldo de material de segunda mano por seviéticos y americanos. Estos han "inundado" ya Egipto y Marruecos con carros M60 (Le Monde, 26 junio

Sin embargo, los gobiernos no tienen total libertad para tomar decisiones trictamente industriales. Los imperativos tecnológicos y comerciales alcanzan tal nivel, debido al importe de las inversiones requeridas, que a veces la opinión gubernamental pesa muy poco sobre la elección de alianzas o en la posibilidad de defender un producto "nacional". El ejemplo del avión de combate francés Rafael es típico de estas nuevas presiones. La idea de que se pudiera, con el actual nivel de riesgo, producir un nuevo tipo de avión -¡francés!- y aguantar como en el pasado (con los Mirages) la competencia americana es una engañifa. El mercado mundial ha cambiado. Lo que es imposible a nivel nacional apenas es más fácil a escala

Pero aceptando incluso que en el terreno de la industria de armamento hay mayor imbricación de lo político que en otras, en lo referente a la restructuración industrial y las cooperaciones. Patronos y políticos pueden sintonizar más que cuando se trata de la televisión de alta definición, de la fabricación de memorias de gran capacidad o del automovil. Pero es este, en última instancia, un punto fuerte para un proyecto específico de defensa europea. Ser o no ser de la defensa europea En una conferencia de prensa sobre el conflicto con Irak, F. Mitterrand declara-

Página 7

ba: "Sabemos hace ya mucho que no existe una defensa europea propiamenpuesto que trabajamos por conseguirla... Ello no quiere decir que Europa esté tan dividida; los miembros de la UED se ponen de acuerdo, incluso los observadores, y no he oído voces divergentes en su seno. Asi pues, hay progresos, pero es cierto que la defensa europea por el momento pasa por las alianzas existentes" (Le Monde

Por tanto, las decisiones a este nivel ya no incumben sólo a los intereses In-

"construcción tiene que ver con una estrategia a largo plazo. Obedece a imperativos de restructuración mundial (aperturas y mercados y mundialización de la producción) pero tiene que ver, tambien, política particular de una Europa capitalista hoy globalmente más productiva que los Estados Unidos, pero amenazada por los niveles de Japón. La integración europea se acelera por voluntad de ciertos sectores industriales y financieros (icontra otros!), y de los

Ahora el objetivo es la Unión económica y financiera (UEM), con el punto de mira puesto en el Ecu como moneda común. Ahora bien, generalmente son precedidas por una tusión política. El reciente ejemplo de la absorción de la RDA por la RFA prueba, por el momento, que sin embargo es preferible tener un poder político único para lograr el gran salto monetario. Por ello, gente como Mitterrand aboga por una Unión política llevada a cabo de forma paralela a la UEM. Pero esto se enfrenta a una montaña de dificultades y de contradicciones. Todo el mundo entiende, en efecto, que va a ser dificil poner en pie de la nada un Estado europeo que se atribuya una parte de la "legitimidad" y de las prerrogativas de los actuales Estados. ¿Cómo "fabricar" tal Estado? ¿Cómo definir sus poderes y sus objetivos?... Y finalmente, cómo establecer lo que son los intereses mundiales comunes: comerciales, diplomáticos y militares de un capitalismo europeo en transformación.

La puesta en pie de una doctrina de defensa europea supone entonces un medio (y no una conclusión) para tomar un cierto número de decisiones industriales y estratégicas que tavorecen en última instancia la integración política.

Aunque la operación sea muy precaria, muchas cosas actúan en ese sentido: tenemos que concederlas la máxima atención.

En febrero de 1990, nueve países europeos llegaron al acuerdo de constituir un mercado común del armamento

Se pretende abrir así la posibilidad para algunas empresas de responder a los pedidos realizados por los ejércitos de los diferentes países firmantes.

El 29 de junio de 1989, los ministros de defensa ratificaban un proyecto de investigación común en materia de armas ("Euclides"), una especie de hermano pequeño militar del programa euban 845 millones de francos franceses para la primera entrega, evidentemente en beneficio

La definición de una defensa europea autónoma pasa pues por una independencia tecnológica e industrial, respecto a los EEUU, para las nuevas ciones de armas. (El presupuesto Pentágono es dos veces y media mayor que el presupuesto militar de Estados de la CEE).

Por tanto, Los gobiernos no son indiferentes a la cooperación industrial que pueda abrir el camino a una cohesión militar de la CEE. A comienzo de los años 70, se daba una cooperación entre Aerospatiale (francia) y MBB (Alemania) para la producción de misiles anticarro y tierra-aire. British Aerospace, MBB y Aeritalia colaboraron en el avión Tornado. En octubre de 1989, el grupo francés Thompson y el británico Aerospace propusieron a sus gobiernos un proyecto de concepción común para

1989, Matra (Francia) adquiría el 20% de BGT, primer fabricante alemán de misiles aire-aire. A MBB reiteraban su colaboración lanzando el proyecto de helicóptero francoalemán. (Le Monde, 22 febrero 1990); su coste sería 6.800 millones de t.t.. La asociación se supone ampliable a empresas italianas, holandesas y, muy significativo, eventualmente americanas.

El mismo mes los gobiernos de Francia, Alemania y Gran Bretaña firmaban un acuerdo para la fabricación radar de defensa contra baterias enemigas. Costo de la puesta en marcha del proyecto: mil millones de f.f.. En marzo del mismo año, Francia propone al Estado español la construcción de submarinos convencionales. En mayo

1990, se Vuelven a encontrar los mismos compadres, Matra, Aérospatiale y MBB para el proyecto de misil Roland. También se forma otro consorcio entre Thomson, Aérospatiale y Selenia

(Italia) para la fabricación de una famiconjuntamente a firmas

La cooperación europea en materia de satélites no son independientes del aspecto militar, no hay que olvidarlo. La empresa europea Ariane-espace está evidentemente muy ligada a una serie de mercados militares.

Más allá de los acuerdos inmediatos de producción vemos formarse algunos grandes truts, cuyo peso europeo y mundial en materia de tecnología y armamento jugará un papel esencial en la eventual definición de una defensa europea independiente. En este terreno hay que recordar el dominio sobre Plessey (Gran Bretaña) de la alianza del GEC (Gran Bretaña) y Daimler (Alemania). La última se fusionaba en el mismo periodo con MBB Messerschmitt. Este nuevo grupo DM-MBB tendría así relación con una veintena de productos militares, en cooperación con empresas francesas, británicas, italianas, suizas, así como americanas y canadienses (Libération, 18 septiembre de 1989). El nuevo grupo pesa 7 mil millones de DM en el sector militar, es decir, el 60% de los pedidos del ministerio de defensa alemán (ver Memento Defense-Désarmement 1990, GRIP.

A este movimiento general le pañan concentraciones nacionales. Por ejemplo, la fusión en Italia de Aeritalia y Selenia, que acabó con la formación del séptimo grupo aeronaútico mundial, con 26.000 asalariados. También está la formación en Francia del Groupement Industriel des Armements Terrestres (GIAT), que reune empresas del Estado, y cuyo actual estatuto le permite llevar a cabo alianzas con empresas ¿Cuáles son los obstáculos? A pesar de la tendencia general a la formación de un amplio lobby militar-industrial europeo, sigue habiendo algunos obstáculos en el camino hacia una defensa europea propiamente dicha.

* La cooperación industrial no es exclusivamente intereuropea. Como se vió cuando los Británicos eligieron, en junio de 1989, el misil nuclear aire-tierra americano SRAM, antes que el francés. También cuando Daimler decidió, en marzo de 1990, una amplia cooperación con Mitsubishi (Japón), en especial en lo concerniente a aeronaútica. Por último, es el caso de colaboraciones entre empresas británicas o francesas y empresas americanas (Financial Times, 28 marzo 1990).

* Las "familias de armas" favorecen una fuerte dependencia entre europeos y americanos. La industria americana conserva un peso considerable dado que, por razones históricas, japoneses y alemanes no pueden entrar en competencia totalmente. El peso americano pais como Francia, por ejemplo, en el transporte aéreo o la observación (dependencia del avión radar Awacs). En consecuencia, por el momento, hay un límite relativo a la independencia militar

* La industria britanica, que juega un papel de primera magnitud en el entramado militar europeo, está muy com-

Página 8

prometida en su relación con los americanos. Mientras los franceses han privisobre todo la alianza con los grupos alemanes, esa falta de simetria posibilidades de un gran proyecto militar europeo.

Los dos países provistos del arma atómica, Francia y Gran Bretaña, llevan a cabo en este tema políticas radicalmente distintas, París defiende el principio de independencia de su fuerza nuclear en relación al mando de la

Una fuerza europea integrada este terreno. Desde hace años los fran-

"disuasión" clear común europea. (ver declaración de Rocard en Le Monde, 23 de octubre de 1990). Pero en realidad esto plantea el problema del lugar específico de Alemania en tal integración.

* La constitución alemana prohibe al ejército federal un despliegue de tropas fuera del contexto de la OTAN. Esto es un obstáculo suplementario, en un momento que hace necesario recentrarse sobre el tercer mundo. Como se constata hoy con la intervención imperialista en el Golfo: Kohl no sutre por no tener que enviar tropas, sin embargo ya ha anunciado que tendría que hacerse una revisión constitucional, permitiendo a Alemania jugar el papel de gendarme que corresponde a su pode-

* La OTAN y la Alianza Atlántica siguen en pie por el momento. Su suerte discusión. Los EEUU utilizan esa inercia para obstaculizar el proyecto de defensa europea. Sea lo que sea mismos europeos se enfrentan a un difícil dilema. La pregunta es: ¿se puede prescindir en Europa de militar americana? O en otros términos: ¿hay que pasar definitivamente la página de la OTAN, cuando mañana la anarquía y el desorden pueden campar a nuestras puertas, en Europa del Este • el Mediterráneo? (Ver entrevista a Manfred Woerner, secretario general de la OTAN, Libération, 17 octubre de 1990. Gorbachov acaba de hablar del riesgo de "libanizacion" de la

URSS). En parte, el futuro de la OTAN se jugará en términos de negociación del desarme en Europa: CFE para las fuerzas armadas convencionales y

START para el armamento estrategico.

¿Qué hacer con la OTAN?

Los europeos quieren mantener las dos posibilidades, su propio proyecto integrado y la cooperación americana, no por simple preocupación diplomática.

Como se vió en el asunto de la unificación alemana, la pertenencia a la OTAN puede ser la piedra angular de una negociación con el Kremlin. A pesar del debilitamiento relativo de los medios americanos, la melancolía de dirigentes europeos muestra a las claras la estrechez de su margen de maniobra. Marc Eyskens, ministro belga de Asuntos Exteriores explicaba, el 23 de noviembre de 1989: "Soy partidario de un pilar europeo en la OTAN. Sov euroatlantista. Si Europa se diluye, la distensión y el establecimiento de una paz calurosa pueden conducir fácilmente a un acuerdo de condominio americano-soviético".

Y los americanos están buscando una nueva misión para la OTAN que evite su marginación. En su discurso en Berlín, el 12 de diciembre de James Backer recordaba: "hay que reflejar el hecho de que la seguridad americana -desde el punto de vista político, militar y economicoligada a la seguridad de Europa" de forma que es preciso continuar formación de planteamientos occidentales comunes" frente a todo tipo de

A pesar de ello el debate está a tope, dado que como dice Claude Julien, editorialista de Le Monde Diplomatique, a propósito del papel militar de los EEUU: "el gendarme no tiene un duro" (Le Monde Diplomatique, octubre de 1990). En el centro de lo que se ventila está el problema de la Unión Europea Occidental, UEO, que hasta ahora sólo era una asamblea sin medios, y sobre todo la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE).

Esta última nació de las negociaciones de Helsinki, en 1975. Agrupa, con la excepción de Albania, a todos los Estados europeos, EEUU y Canadá. Algunos Estados europeos intentan hacer de ella, más o menos, un punto de partida para un marco de seguridad controlado sólo por los Estados del viejo continente. Esto confluiría con el proyecto de confederación europea evocado por F. Mitterrand. Hubo, por ejemplo, la propuesta del belga Mark Eyskens de dotar a esta asamblea de un "consejo de seguridad" sólo para europeos (Nouvelles Atlantiques, 2 marzo

1990). El pasado septiembre, era el

Consejo: de Europa quien proponía la puesta en pie de una Asamblea que agrupara a los paises europeos miembros de la CSCE.

Todo esto no complace a Washington, que por el contrario quiere mantener paralelamente a la OTAN como marco superior de defensa, estrictamente "occidental". Finalmente ese es el camino tomado, en el mismo mes de septiembre, durante una reunión en

EEUU de los ministros de Exteriores de los 35 países europeos, EEUU, Canadá y la URSS. Esta vez se trataría de un proyecto situado por encima de todas las alianzas actuales, cuya sede podría ser Praga, quedando la OTAN como la estruciura esencial de defensa de la

Europa del Oeste.

Entonces, ¿Hay o no un nuevo atlantismo? Manfred Woerner, responde:

Página 9

Soldados británicos de la 7ª Brigada -apodados "ratas del desierto"- se preparan para partir

"La CSCE puede ser muy útil para prevenir las crisis -o para resolverlas

¿Pero podría reemplala OTAN?. Con treinta y cuatro estados muy diferentes, cada derecho a veto, ¿qué haríamos si estaverdadero conflicto?" tion, 17 octubre 1990).

En realidad, el problema para la definición de una defensa europea indpendiente no es ya la potencia económica americana. Por el contrario, la insuficiente cohesión de los intereses diplomáticos y comerciales europeos permite a los americanos conservar una hede la crisis del Golfo, cuando las políticas de los principales Estados de la CEE demostraron sus diferencias.

Por lo que se refiere a la UEO, que agrupa nueve Estados (los de la CEE, excepto Dinamarca, Grecia e Irlanda), apenas tiene papel que realizar. En la crisis del Golfo no se reunió hasta el 23 de agosto, es decir, quince días después de la decisión americana; y sólo para recordar posiciones de principio. Unicamente los franceses utilizaron este acontecimiento para hacer creer que se trataba de una nueva etapa en la marcha hacia la unidad europea.

mismo puede aparecer como un eslabón útil para los partidarios de una integración política rápida. Tiene la con la CEE (ver el informe| adoptado por la Comisión Institucional, el 2 de marzo de 1990). Pero también tiene un inconveniente: no adaptada a la petición de adhesión a la CEE de estados "neutrales", como por ejemplo Austria. Los límites de la integración política El movimiento ha comenzado, es un hecho importante a tener en cuenta. La brigada franco-alemana es un primer intento de integración. Depende de un grupo de cooperación franco-alemán, ejecutivo del Consejo franco-alemán de defensa y seguridad. La experiencia es pero los alemanes querrían reproducirla con otros países europeos. Sin embargo, se constata la dificultad para emprender abiertamente la integración económica, monetaria, política y militar. De nuevo aparecen aquí todas las contradicciones de un amplio proyecto europeo multi-dimensional, en el que se nota la cruel ausencia de un Estado federal.

Pero en adelante habrá que integrar esta dimensión a los nuevo desafíos que debe enfrentar el movimiento obrero europeo. Los partidos tradicionales -socialdemócratas y ex-estalinistas- van a estar seguramente a favor de ese proyecto militar. Su apoyo incondicional a los intereses industriales nacionales y europeos, sin ninguna otra preocupación social y política, les llevan de cabeza a esta nueva renuncia.

No obstante se trata de algo muy diterente de la simple reconversión pacífisistemas de defensa de la guerra fría. Se pondrá en marcha un sistema integrado, en relación con los nuevos apetitos imperialistas, que podrá actuar tanto en el tercer mundo como en Europa en caso de disturbios sociales. El ejército continúa su mutación integrando la dimensión europea. Las "misiones" que le confiere la nueva situación mundial empujan a una profesionalización reforzada. La conscripción tiende a convertirse en una necesidad marginal para los Estados que la usan. La alta tecnología de los cuadros militares, en función de la sofisticación del armamento, no es una garantía de respetabilidad y de "democratización" del ese cuerpo social. Incluso es muy significativo que cuando se habla, aquí y

"deficit" democrático de una construcción europea hecha a golpe de decretos, los gobiernos se pongan a trabajar en la constitución de una seguridad militar europea cada vez más integrada, cada vez más ligada a un lobby industrial internacional y cada vez menos abierta a las presiones de la sociedad. (En Italia acaba de descubrirse la red Gladio, operación antisubversiva secreta montada a fines de los

60... en colaboración con la

Esto demuestra que el antimilitarismo europeo debe abrirse resueltamente a la dimensión continental. Debe buscar tan rápido como sea posible los medios para una acción concertada y global. No habrá en Europa un antimilitarismo real que no tenga en cuenta el marco global europeo, político y economico. Es un nuevo argumento contra la idea de luchas y de organización "nacionalmente" autosuficientes. Otra buena razón para el surgimiento de un nuevo internacionalismo. La desobediencia civil, la negativa a pagar por todas las guerras sucias, la solidaridad con los pueblos del tercer mundo agredidos, la lucha incansable contra la militarización de las sociedades... todo ello es urgente para crear un nuevo movimiento antimilitarista europeo.