populares y en todas las vias rapidas del interior de la capital.
Nicaragua
BARRICADAS
EN MANAGUA.
Durante tres días de julio Managua se llenó de barricadas.
Se levantaron centenares de ellas en todos los puntos neurálgicos del cinturón de la ciudad, en los barrios
Esta es la historia de un pueblo que no se dejará derrotar fácilmente.
Lo que decidió al Frente Nacional de los
Trabajadores (que agrupa a todos los sindicatos sandinistas) a recurrir a ese despliegue de fuerza, fue la voluntad expresada por el gobierno y la presidente de la UNO de romper la huelga general de los trabajadores, obligándoles a volver al trabajo el lunes 9 de julio so pena de despidos inmediatos. El ultimátum se hizo cuando la huelga estaba en su apogeo y abarcaba a la mayoria de enseñanlos trabajadores industriales, tes, personal sanitario, empleados de las adminstración, banca, empresas de transporte público y obreros agricolas.
Después de romper las negociaciones con la FNT, el gobierno intentó acabar con la movilización de los trabajadores combinando el palo (amenaza de despidos masivos) y la zanahoria (la oferta unilateral de un 43% de aumento de los salarios iguales o inferiores a 33 millo-
-unos 75 nes de córdobas mensuales dólares USA- y para los salarios más elevados un incremento fijo de 14 millones de córdobas). Este aumento salarial era inferior a la tasa de inflación de los dos últimos meses.
El Gobierno anunció su ultimátum el viernes 6 de julio. Durante el fin de semana el FNT;
apoyado por el FSLN, decidió impedir la vuelta al trabajo manteniendo la ocupación de las fábricas y de las administraciones públicas (que llevaban haciendo varios días) y levantando barricadas durante la noche del domingo al lunes.
El fracaso del gobierno fue total: ninguna empresa abrió sus puertas y toda la administración permaneció cerrada.
Más aún, la huelga se extendió, se cerró el aeropuerto y pararon los servicios de telecomunicaciones, de producción y de distribución.
Además del mundo del trabajo entraron en lucha los estudiantes (huelga to-
Eric Toussaint tal y ocupación de las universidades e institutos superiores), ocupación de los centros de salud pública por los numerosos inválidos de guerra... y, gracias a la construcción de barricadas, pudieron participar en la acción miles de habitantes de los barrios.
En el campo, los trabajadores agrícolas afiliados a la ATC sandinista ampliaron las ocupaciones de las granjas del Estado (integradas en el Area de Propiedad del Pueblo, APP): que están amenazadas de expropiación. Por cada granja del Estado amenazada los trabajadores ocuparon una gran explotación privada perteneciente a dirigentes o miembros de la UNO. En las ciudades de provincias la huelga abarcaba tanto a la función pública como a los obreros de la empresa privada.
El día 7 de julio había en el país 80.000 huelguistas, 120.000 el 9 y 150.000 el 10 La moral de los militantes sandinistas El éxito de las barricadas y el mantenimiento de la huelga con ocupación dieron confianza a los activistas del FSLN. Confianza que había quedado tocada por el fracaso electoral. La sensación de ser minoría y la crisis que atravesaba de arriba a abajo al FSLN desorientó a los militantes. El fenómeno era particularmente visible en aquellos barrios donde la población se dividió en dos en el momento del voto.
Los activistas y simpatizantes del Frente que construían las barricadas la noche del domingo al lunes se preguntaban sobre el tipo de reacción de quienes votaron a la UNO en su barrio. ¿Qué harían esos vecinos? ¿Insultarían a la familia sandinista que levantaba la
barricada? ¿Se unirían para desmontar la barricada? ¿No produciría esa reacción enfrentamientos desgarradores? ¿Hablarían de nuevo las armas? ¿Qué haría la policía sandinista si el gobierno le exigía enfrentarse a los manifestantes? ¿Y el ejército? ¿Y los contras, se rearmarían para asaltar las barricadas? ¿Intervendrían los USA como en Panamá?.
Estas preguntas y muchas más estaban en la cabeza de todos y todas. Se puede decir que en determinados barrios, particularmente divididos, los simpatizantes sandinistas tenían realmente miedo.
Los temores comenzaron a disiparse el lunes, poco después de las 9 de la mañana: toda la ciudad estaba bloqueada, en todos los barrios se habían levantado barricadas, los incidentes provocados por la UNO eran limitados. En definitiva, el FNT y el FSLN estaban a punto de triunfar en su demostración de fuerza. Algunas razones del éxito Las tres cadenas de radio bajo control sandinista -Radio Sandino, Radio Ya y La Primerísima- jugaron entonces un papel muy importante. Sus informadores y sus redes de corresponsales informaban del triunfo de la movilización y extendían la consigna: "O Chamorro negocia con el FNT, o se va. Huelguistas: ¡Ni un paso atrás!". Algunos informadores se calentaron hasta el punto de hablar de insurrección...
Un segundo factor de éxito fue la actitud de la policía sandinista, rebautizada policía nacional por el nuevo gobierno. "Invisible" a primeras horas de la mañana, por orden de la presidencia tuvo que aparecer en las barricadas día para desmantelarlas. Pero espero a que las empresas y la administración no fueran ya capaces de abrir sus puertas... Por su parte, la mayoria de quienes levantaron las barricadas habían vuelto a casa a descansar para la próxima noche, y para evitar todo enfrentamiento inútil con activistas de la UNO o con la policía.
ninguna paro a a no resur a se asi.
dad a la población.
Los acontecimientos tomaron un giro más radical durante la tarde del lunes 9 de julio. Los estudiantes ocuparon durante dos horas la Radio Nacional, progubernamental, a fin de difundir un programa explicando su lucha. Despues, el televisado oficial de las 8 de la tarde fue sustituido por una edición especial del informativo que controlan los sandinistas mediante pago (emitido habitualmente a las 10 de la noche). La iniciativa se tomó con el acuerdo mayoría de los trabajadores, técnicos y periodistas de la TV. Y despues de que la policía sandinista tomara los locales de la televisión para ponerla a disposición del Gobierno, pero este no pudo encontrar un equipo de trabajadores capaz de emitir de nuevo. La pequeña pantalla estuvo sin imágenes durante
Mientras tanto, la momentánea toma del control de la radio y de la TV nacionales permitió a la huelga llegar a todos los rincones de Nicaragua, lo que tuvo efectos positivos en el progreso y la extensión de la huelga a las provincias al dia siguiente. Polarización social Las capas populares estaban y siguen estando profundamente divididas. una serie de barrios populares, habitantes de condición modesta participaron en el desmantelamiento de algunas barricadas y comenzaron a arreglar las calles. Esa actuación tenía lugar tras la partida de quienes construyeron las barricadas y antes de su vuelta, horas mas tarde, a la caída de la noche. En los barrios mas populares el apoyo activo o pasivo a la formación de las barricadas dominaba claramente y las calles estuvieron impracticables durante 3 dias.
Lo que inclinó la balanza a favor de la movilización fue que todas las capas populares y la juventud estaban descontentas de la política del gobierno de la UNO. A esto hay que añadir la incapacidad de la UNO para organizar una gran concentración de sus partidarios: como mucho 200 ó 300 personas respondieron a su convocatoria de manifestación el viernes, justo antes de la formación de las barricadas. Durante los días de la movilización la UNO fue incapaz de reunir una manifestación. Muchos comentaristas subrayaban que la dirección de la UNO parecía haber olvidado por qué la mayoría de los electores la llevaron al
Nomalmente la polícia sandinista llegaba tarde a desmontar las barricadas gobierno. La promesa de una mejora sustancial del nivel de vida y el fin de la guerra fueron los dos motivos principales del voto a favor de la UNO. Pero, aunque el gobierno puede jactarse de haber organizado finalmente la desmovilización de la contra, en lo referente al nivel de vida su balance es catastrófico. Así, Violeta Chamorro es aún popular entre no pocos nicaragüenses, pero la política de su gobierno produce un profundo descontento.
La capacidad del FNT y del FSLN para organizar la respuesta de toda la población, junto al hecho de que la policía sandinista y el ejército no recurieran a la represión (lo que evidentemente es producto de la línea del FSLN), acabó impidiendo que la polarización social aguda se transformara en enfrentamientos de la población.
Sin embargo, la derecha dedicó muchas energías a agudizar las tensiones. El periódico La Prensa presentó la huelga y las barricadas como un intento de golpe de los sandinistas con el objetivo de derrocar a la presidenta legítima. La Prensa afirmaba en sus páginas que los activistas sandinistas, armados con fusiles ametralladores y pistolas, agredían a los trabajadores que intentaban ir a su trabajo. En tono más alto, Radio Corporación llamaba a la población a acabar con los sandinistas. Este era el sentido de su mensaje: "Mientras Daniel Ortega pasee libremente por las calles de Mangua, el pueblo no vivirá en paz. Hay que unirse a la Resistencia Nacional (la contra). Violeta, tendrás que deshacerte de los ministros sandinistas de tu gobier-
El gobierno sometió a una presión constante a la policía sandinista para que desalojara a los trabajadores de las empresas y las administraciones ocupadas (lo que sólo hizo en la televisión), y exigió del ejército que interviniera con
palas mecánicas para destruir las barricadas (el EPS lo hizo, pero normalmente tarde). La actividad de la contra. Al mismo tiempo, los líderes de la UNO, entre ellos el vice presidente Godoy, organizaban tropas de choque dirigidas por mercenarios contras y sólidamente armadas. A estos matones fascistas se unieron activistas del sindicato comunista CAUS y de la CTN(A) "demócrata-
Esas fuerzas operaron de tres formas. En primer lugar, asaltando con fusiles ametralladores y pistolas empresas ocu
Texnicsa (1 muerto), e depósito principal de los autobuses urbanos (Enabus), una granja de Estado ocupada por los obreros agricolas en Matagalpa (1 muerto). La decisión de los huelguistas, algunos de ellos también armados, y la intervención de la policía sandinista impidieron el éxito de la acción de los rompehuelgas
El segundo aspecto de la lucha armada contrarrevolucionaria fue el intento selectivo de asesinato de activistas, preferentemente durante la noche y por civiles armados que se desplazaban en moto (1 muerto, varios neridos).
Por último, la contra y los activistas de la UNO ocuparon durante dos días las calles vecinas a Radio Corporación con el pretexto de protegerla contra los sandinistas. Unos 100 ó 200 contras armados, dirigidos por el famoso "Tigrillo", intentaron controlar ese sector del barrio popular para establecer en él una base de apoyo en la ciudad. En ese perímetro ocuparon barricadas, inspeccionaron vehículos del ejército haciendo prisioneros a algunos militares, irrumpieron en algunas casas intentando encontrar armas en manos de los sandinistas e hicieron reinar el terror en todo el barrio.
Su técnica de aproximación a la población era execrable: siempre agresivos y groseros, algunos permanentemente. Sin embargo la amenaza era seria, montaron un improvisado hospital en el edificio de Radio Corporación. Hasta 2 días tuvo que esperar la policía sandinista para lograr un permiso de intervención. El martes 10 de julio a las 10 de la noche, una escuadra de policías limpiaba el barrio teniendo que recurrir a descargas de armas de fuego. Balance: 17 heridos entre los activistas de la UNO y otros contras.
La UNO utiliza contras,y los cascos azules les ayudan.
Hurtado, ministro del Interior, impidić que los contras arrestados por la policía tueran detenidos y acusados. Ordenó su inmediata liberación: El vicepresidente
Godoy, ayudado por varios ministros, organizó claramente las tropas de choque de los activistas de la UNO, encuadradas por jefes contras recientemente desmovilizados. Por su lado, vehículos de los cascos azules de la ONUCA condujeron hasta la puerta de la empresa Enabus a comandantes de la Contra, entre ellos al comandante Rubén expresamente desplazado del enclave contra de El Almendro, situado en el sureste de Nicaragua. Más tarde les llevarian a sus residencias y hoteles o, en el caso de los contras que ocupaban los alrededores de Radio Corporación, les trasladaron a lugar seguro (el pequeño semanario dirigido por el cardenal Obando) tras la intervención de la policía sandinista. La juventud entra en acción Las tres noches de barricadas consecutivas dieron ocasión a un rápido despliegue del trabajo de barrio de los activistas del FSLN. Trabajo cada vez más abandonado en los últimos años, lo que produjo una profunda crisis de los Comité de Defensa Sandinistas (CDS). A pesar de los estuerzos de reactivación realizados por la dirección del FSLN, los CDS se encogieron como una piel de plátano y acabaron por desaparecer. La autocrítica del Frente sobre su verticalismo llegó demasiado tarde y era insufi-
El resultado electoral del 25 de febrero hizo más difícil la intervención en los barrios, dado que un hogar de cada dos no había apoyado al Frente.
La construcción de las barricadas permitió de nuevo a la gente de los barrios participar en una lucha de conjunto. Fue claramente un triunfo, de una noche a la siguiente el número de barricadas aumentó sensiblemente (¡se duplicaron!).
En ellas las discusiones y la politizacion se reanudaron con fuerza.
La organización por barrio es vital en
Managua donde la mayoría de la población no es asalariada (forman parte del sector informal - pequeño comercio, minúsculos talleres-, son parados o amas de casa). La lucha en el barrio es el complemento irremplazable a la organización y a la acción en los lugares de trabajo.
Por otra parte, la entrada en lucha de jóvenes adolescentes supone una importante garantía para su continuidad y el rejuvenecimiento de las organizaciones de masas. Casi la mitad de la gente que construyó las barricadas eran adolescentes que vivían por vez primera una lucha urbana, aprendiendo de sus conocieron el levantamiento de 1979, una técnica clave del combate de calle.
El lunes 9, andando entre las barricadas del barrio de la Universidad, la
UCA, en compañía de Lea Guido y Orlando Nuñez, miembros de la Asamblea
Sandinista, vi el rostro de Lea iluminarse: "Ya. está, el futuro está asegurado.
Mira, todos estos estudiantes no vivieron directamente el 79, pero levantan barricadas". Más tarde Orlando añadía: "En esta lucha ha nacido una nueva generación de militantes sandinistas". El movimiento obrerose refuerza. Otro elemento clave es el peso adquirido, en este primer semestre de 1990 por la lucha sindical por medio de la huelga con ocupación. Es preciso recordar que en la lucha por la toma del poder, en los años 70, el movimiento sindical jugó un papel secundario. Se reforzó durante los años 80, pero sin hacer de la huelga un arma decisiva; ya que fue claramente prohibida en varias ocasiones por el poder sandinista, para ser luego desaconsejada salvo mos meses de 1990, en las empresas
Con la ola de luchas sindicales, urbanas y rurales, de estos dos últimos meses, el movimiento obrero está ganando un mayor peso tanto en la sociedad como en el FSLN. La Central Sandinista de Trabajadores, el principal sindicato sandinista (sus afiliados trabajan en la industria, privada y pública; en el transporte; en el comercio...), se radicalizó mucho en estos últimos meses. mantener la línea moderada del FSLN, buscando un acuerdo nacional con la burguesía, tuvo que oponerse a una voluntad de los patronos y de los ministros de enfrentarse en todas partes con los trabajadores y acabar con la fuerza de la CST. Para defenderla los líderes de la CST debieron volver a métodos de lucha dura. La primera experiencia de este tipo se realizó en septiembre-octubre de 1989, en las negociaciones para los convenios de empresas, pero luego se le puso sordina a las luchas por presión de la dirección del FSLN, que quería ir a las eleccionwa de febrero de 1990 en una atmósfera de reconciliación (Las luchas de septiembre-octubre de 1989 están descritas con detalles en el semanario sindical sandinista TRINCHE-
Otra organización sindical sandinista muy activa es la Unión Nacional de los Empleados (UNE), que agrupa a los trabajadores de las administraciones públicas, que son uno de los principales objetivos del gobierno. Esta organización, casi desconocida hace un año, está en vanguardia de la combatividad FNT, donde tambien se encuentra la ATC -as y los trabajadores agrícolas asalariados, tradicionalmente el sindicato más activo-, la FETSALUD -trabajadores de la salud- y ANDEN -enseñantes-, este último sin duda el más débil como consecuencia de la austeridad de los años. 88-89; en los últimos meses aparecieron algunos sindicatos independientes de enseñantes.
Durante la huelga los principales diri-
La contra actuó en Managua. gentes del FNT recorrieron constantemente las empresas y las administraciones ocupadas, lo que es un hecho nuevo. También fue nuevo el arresto de la dirección del FNT durante algunas horas por orden del gobierno. El arresto, ocurrido la semana anterior a las barricadas, llevó a las direcciones sindicales a no utilizar locales oficiales y recuperar costumbres semiclandestinas. ¿Derrocar el gobierno o forzarle a negociar? Las formas de lucha utilizadas por los huelguistas y sus simpatizantes eran muy radicales: huelga ilegal con ocupación, ocupación de las tierras de muchas grandes propiedades construcción de barricadas, autodefensa
No obstante, el objetivo pretendido era limitado: obligar a Chamorro y sus ministros a negociar y hacer concesiones. La idea de derrocar al gobierno era extremadamente minoritaria, casi inexistente. Parece que no se planteó por asambleas de huelguistas. Entre los militantes del FSLN con los que hablé, y eran de los más radicales, no plantea-
Los tres pequeños partidos de extrema izquierda tampoco. El periódico del MAP consideraba excluida esa perspectiva. El MUR, que es el único que tiene un diputado, Mosses Hassan, se dividió totalmente. Mientras Hassan iba a entrevistarse con Chamorro a la cabeza de una delegación de 5 partidos llamados independientes (el MUR y 4 partidos de derecha, entre ellos el PSC) para contar lo bien que les parecía la propuesta de dialogo nacional hecha por la Presidencia..., el sector esdel MUR. llamaba al derrocamiento de la misma Chamorro. A fin de cuentas, Hassan fue denunciado por el
MUR por su "inclinación hacia la UNO" (según Semper, vice-presidente del MUR), pero el MUR tampoco utilizó la consigna de derrocamiento de Chamorro. Este partido ha entrado en una fase de crisis muy aguda exacerbada por la actitud de su presidente-diputado, que adoptó una posición contrarrevoluciona-
Preguntados sobre la posibilidad de derrocar a Chamorro, los militantes sandinistas respondían en resumen lo siguiente: "La situación es chocante: por un lado muchos elementos clave están en nuestras manos, tenemos las fábricas, todas las grandes administraciones, las telecomuniacines, la distribución de la electricidad y del agua, la TV y la radio nacionales, el aeropuerto nacional, las fronteras terrestres maritimas; hay barricadas en toda la capital, además, aunque estén a las órdenes de Chamorro el ejército y la policía siguen siendo sandinistas, una parte del pueblo está en armas y sabe usarlas... Están reunidas varias precondiciones decisivas para recuperar todo el poder. Pero hay un gran PERO: el estado de ánimo de las masas no es comparable al que había mayoritariamente antes de la ofensiva final contra Somoza. Para las masas Violeta no es Somoza. Aunque Violeta sea claramente la contrarrevolución, llegó al poder presidencial llevada por un sector mayoritario de las masas que no está aún dispuesto a deshacerse de ella. En segundo lugar, el contexto internacional es completamente adverso, seríamos condenados por todas partes, incluido Gorbachov; nos cortarian toda la ayuda económica que subsiste. Los USA podrían intervenir directamente para socorrer al gobierno legal derrocado por un pretendido golpe de Estado. En tercer lugar, una vez recuperados todos los centros de poder, seríamos incapaces de mejorar
las condiciones de vida de las masas. El resultado final sería el contrario, pues todas las ayudas nos serían cortadas, el bloqueo sería total. Tenemos más bien que intentar acumular fuerzas y reconstituir la base social que puede sostener el proceso revolucionario. Ya es una victoria obligar a Violeta y sus ministros a negociar, a pesar de la presión de su ala extremista (Godoy y varios ministros) y de los USA, sobre todo si podemos parar los principales ataques que han lanzado (sobre todo las reprivatizaciones). Otra ocasión, mejor, se presenLa firma de un acuerdo de compromiso. A partir del miércoles 11 de julio, la dirección del FSLN y el FNT todo su peso en obligar a Chamorro a echarse atrás, retirando su exigencia de ver a los trabajadores volver al trabajo antes del comienzo de las negociacio-
Más o menos, la dirección del FSLN debió decirle a la Chamorro: "Si Vd. no dialoga, no garantizamos ya nada, la situación será insostenible y puede desembocar en una situación casi insurreccional que no deseamos. Si por el contrario Vd. hace verdaderas concesiones, puede convencerse al FNT de dejar la huelga y poner fin a la construcción de barricadas". Este mensaje fue oído, y se reunió una comisión de negociación al más alto nivel, bajo la dirección de Violeta y de Daniel Ortega. Tras la firma de un preacuerdo, en la tarde del miércoles 11 de julio, comenzó una nueva sesión de negociaciones entre todos los dirigentes del FNT y todos los ministros. Casi al mismo tiempo se desarrollaba una conferencia de prensa cuyos oradores principales fueron Violeta Chamorro, Humberto Ortega (jefe del Ejército Popular Sandinista) y René Rivas (jefe de la policía nacional y excosandinista). Violeta anunció en ella su voluntad de diálogo, Humberto confirmó la lealtad de las fuerzas armadas a la presidenta y llamó a los civiles no autorizados a tener armas a entregarlas. Finalmente, René Rivas se felicitó de la actitud de la policía nacional, que en circunstancias muy duras había sabido evitar toda efusión de sangre entre policías y huelguistas. Declaró que en cualquier otro país de América Latina, la policía habria intervenido para desalojar a los huelguistas de las empresas y administraciones ocupadas, lo que habría producido entrentamientos sangrientos. René Rivas precisó que los muertos y los heridos se produjeron en los enfrentamientos entre huelguistas y rompehuelgas, y entre policias y elementos extremistas armados (es decir
La conferencia de prensa era un poco al personiticar Chamorro la contrarrevolución "pacífica" y Humberto y René lo que queda de los sandinistas al más alto nivel del aparato del Estado. El llamamiento de Humberto al desarme de los civiles me produjo un escalofrío Pregunté a muchos sandinistas que declararon que Humberto no podía decir otra cosa en esas circunstancias; añadieron que nunca se dejarían desarmar por nadie, ni por el EPS. Esta cuestión del armamento del pueblo (decenas de miles de armas de guerra están aún en manos de civiles) me parece decisiva. Constituiría un peligro mortal para la revolución que el FSLN dejara desarmar a
El acuerdo definitivo llegó finalmente al alba del jueves 12 de julio. Quienes mantenían las barricadas y ocupaban las fábricas lo acogieron con alegria. El trabajo comenzó con normalidad el jue-
El acuerdo se presentó con la forma de una resolución gubernamental, que marca un verdadero retroceso del gobierno aunque sólo satisíaga una pe• queña parte de las reivindicacioens. El retroceso es evidente en lo que respecta al intento de privatización (el famoso decreto 10-90) de las granjas del Estado. 650.000 Ha. podrían ser alquiladas y luego vendidas (al cabo de un año) de forma privada. Según el acuerdo, solo 7.000 Ha. lo serán, apenas un 1% (para el gobierno se trata naturalmente de un aplazamiento, puesto que el decreto 10-90 no está derogado). Por otra parte, los salarios aumentan el 43% según las modalidades previstas una semana antes por el gobierno. Se restablecen Los carnets de transporte gratuito concedidos a los estudiantes y a ciertas categorías de trabajadores. El gobierno compromete a no hacer ningún despido por huelga; a realizar una discusión en la Asamblea Nacional de una ley que instaure el salario mínimo; a poner en marcha comisiones paritarias en las empresas agrícolas; a indemnizar a los funcionarios despedidos, todos de forma ilegal, tras el 25 de abril (son más 1.000); a relanzar los sectores económicos con más dificultades...
Varios de los compromisos sólo eran promesas. Los trabajadores de ciertos sectores controlados por los dirigentes más extremistas de la UNO se cuenta en cuanto volvieron al trabajo. El alcalde de Managua, un somocista de la UNO puro y duro, anunció el despido de 78 empleados, mientras que su homólogo de ENABUS (los autobuses de Managua) despedía a 40 chóferes.
Apenas terminada la huelga aparecen de nuevo puntos de tensión, el FNT se plantea la lucha para lograr que todos los despedidos sean reintegrados a sus puestos de trabajo y exige la destitución del alcalde de Managua.
Los próximos meses pueden ser muy tensos, de nuevo son posibles grandes
22 de agosto de 1990