Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Chile: "El programa de la concertación no asume los intereses populares"

· Inprecor n.º 77, julio de 1990 · pp. 17-18 · 1.605 palabras

"EL PROGRAMA DE CONCERTACIÓN NO

ASUME LOS INTERESES POPULARES "

Pedro Vuskovic es una referencia ineludible para conocer la situación política chilena y las perspectivas de la izquierda. Quien hasta 19/2 tuera ministro de Economía del gobierno de la Unidad

Popular ha vuelto a su pais desde su exilio mexicano. Esta es la entrevista que le na hecho ernesto

Chile Herrera para Inprecor-América Latina. Las elecciones del 14 de diciembre confirmaron la victoria de la oposición a la dictadura y abrieron una nueva situación política en el país. Sin embargo, la "transición" parece mucho más controlada o "tutelada" que en otros lugares del Cono Sur. Incluso se advierte un cierto sentimiento de frustración en la izquierda, al punto que un dirigente del Partido Comunista Chileno (PCCh) ha declarado que con las elecciones "ganó la gente pero perdieron los militantes". ¿Cuál es su opinión al respecto? Hay que comenzar por interpretar correctamente los resultados electorales. Es evidente que la votación mayoritaria tuvo el sentido de ser un repudio a la dictadura y un rechazo a su continuidad, asi como una afirmación inequívoca de aspiración a la democracia y a la libertad. En función de este hecho, muchos acallaron reservas y recelos en torno a las personalidades por las que votaron y lo hicieron sin que su decisión se basara en un conocimiento suficiente o en una coincidencia total con un programa determinado. La misma izquierda pagó un precio muy alto al aceptar la limitación de planteamientos que por naturaleza le corresponden.

Aún así, no sería justo que la Democracia Cristiana dijera ahora que el voto por la "concentración" fue un voto de apoyo sin reservas al programa específico a través del cual expresaron sus compromisos las alianzas triunfantes. A partir de ahora, la coherencia o la contradicción entre este programa y la afirmación de un proceso de democratización efectiva de la vida social se constituye en tema de legítima consideración y controversia. Sobre todo en su aspecto económico, el programa de la "concertación" no asume los intereses populares. Este hecho abre el riesgo de que en Chile se inicie un proceso en el que el objetivo de democratización no encuentre correspondencia con una política económica de claro corte antipopular y antinacional. En Chile se repite la experiencia de otros países que luego de salir de dictaduras militares aplican políticas económicas coincidentes con lo propuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI). De ser así, las luchas populares por mejores condiciones de vida y por la democratización van a estar al orden del día y la "legitimidad" del nuevo gobierno puede verse erosionada rápidamente. ¿Cree entonces que se cuestionaría la validez del proceso en curso? En efecto. Es difícil imaginarse la validez de un proceso de reconstrucción democrática que parte de la convalidación de todo lo hecho por la dictadura. En este sentido, hay que esperar a ver qué proyección se da en la práctica a los enunciados contenidos en el programa de la "concertación". Aún así, resulta claro que la atención de las demandas populares, quedará subordinada al mantenimiento de los "equilibrios macroeconómicos". Los propios representantes de la "concertación" han reiterado su propósito de darle continuidad a la política económica diseñada por la dictadura. Esto significa que el peso de la crisis continuará cayendo sobre los hombros de los trabajadores, sólo que ahora bajo el manto de una dominación "democrática". En rigor, así es. Se pide a los rabajadores lo que no se pide a otras capas sociales. El problema es que la entrevista a Pedro Vuskovic legitimidad de las demandas populares encuentra un fundamento adicional en el hecho de que el grave retroceso social vivido por los trabajadores no tue compartido por ninguna otra capa social. Incluso las personalidades ligadas a la dictadura sugieren que el supuesto éxito del esquema económico sólo trajo beneficios para algunos sectores. No es por azar que los estudios realizados estos últimos años coincidan en analizar tanto la "extrema riqueza" como la "extrema

El desafío inmediato consiste en encarar y revertir esta tendencia. Pero, en rigor, este desafío va más allá de la propuesta del nuevo gobierno de "solidaridad con la pobreza". No se trata de que siete millones de chilenos "no pobres" aporten algo para aliviar la situación de cinco millones de chilenos que viven en

Y en este desafio radica una de las mayores dificultades de la fase que se inicia. Porque el problema es que se sentimientos y conceptos que calaron muy hondo en el pueblo chileno durante los años de la dictadura. Con toda la intención del mundo, se busca que los legítimos anhelos de paz y seguridad no se identifiquen con los postulados de grandes transformaciones sociales, pues contrario -dicen- se puede perturbar el ansiado clima de convivencia. Aún así, estos primeros pasos hacia la reconquista de la democracia han sabido resolver las contradicciones y las diferenciaciones sociales exacerbadas al extremo por la política puesta en práctica. Todo este panorama que usted presenta encuentra un problema adicional de importancia cardinal: en su conjunto, la izquierda chilena reconoce que atraviesa por una profunda

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crisis. No se trata sólo de su fragmentación orgánica sino, en algunos casos, de una crisis de identidad. No parece haber una salida a corto plazo. Usted ha participado en foros y ha planteado la alternativa de izquierda, de carácter socialista. ¿Cree usted que las condiciones lo permiten? Este tema obliga tanto a consideraciones sobre el presente como a previsiosobre el futuro. No admito -como algunos lo sugieren- que la izquierda tiene cuatro años para definir su propuesta al pueblo chileno, al tiempo que "transita" bajo un gobierno en el que sin tener posición hegemónica no sólo puede sino incluso -como otros así lo piensan- debe participar. Tampoco admito que se justifique la conducta inmediata a través de la promesa de que dentro de cuatro años será "nuestra hora".

Pienso que éste es el momento de plantear nuestra propuesta. El castigo que el pueblo chileno ha sufrido es demasiado grande como para seguir esperando. Las posibilidades de la izquierda dentro de cuatro años van a depender no sólo de lo que en ese entonces plantee sino, además y sobre todo, de lo que ocurra en este periodo y del papel que juegue en el mismo.

La izquierda no puede ignorar que e s términos mismos de su constitució la "concertación" conlleva un grave contenido de inequidad. El programa de ictual gobierno debe constituirse en ur eferente insoslayable para la izquierda El programa condiciona el compromiso, impone limites a la participación directa en el gobierno y la formulación de propuestas alternativas que expresen con mayor tidelidad los intereses y las aspiraciones de la zue pa depende de su fosion y su capacidad de representar los intereses populares y nacionales. La IZquierda tiene que cumplir el papel de una dirección política, lo que entre otras restar ideas propagadas por las clase dominantes. Es preciso decir con tod

Dar forma a esta propuesta alternativa s, por lo tanto, una tarea urgente par a izquierda. Debe emprenderla, ade más, sin complejos de ninguna especie, unque para ello tenga que enfrentars mitos profundamente arraigados

Usted ha hablado de la existencia de un "espacio socialista" en el entendilo de recuperar la trayectoria de u socialismo anticapitalista y revolucio nario contrapuesto al proceso de socialdemocratización que vive buena parte de la izquierda y que en lo fundamental se expresa en el actuar del Partido Socialista Chileno (PSCh), hoy unificado y participando en el gobierno de Aylwin. Pero esta recuperación significa pensar en la construcción de un nuevo partido. La unificación de Almeyda y Arrate no acaba con los problemas del socialismo chileno. En parte, porque una porción significativa de la base partidaria no se siente comprometida con la nueva realidad "orgánica" que surgió de esta fusión. Además, el procedimiento superestructural y cerrado no dio posibilidades de participación a la base militante. Finalmente, los términos en que se proclama la unificación no guardan fidelidad con los valores que históricamente representado el PSCh.

El PSCh no es la organización que habrá de ejercer una indudable gravitación en el presente y en el futuro. Y no lo es en dos sentidos. Primero, porque no representa políticamente los intereses de las masas trabajadoras, de los marginados y de los excluidos (sectores dicho sea de paso, se encuentran huérfanos de representación frente "gobierno de la transición"). Segundo, porque ha dejado de expresar ai proyecto histórico que le dio origen en los treinta, proyecto definidamente antiimperialista y latinoamericanista y capaz de asumir las formas más avanzadas de participación y de democracia.

Este hecho nos lleva a reconocer que el espacio legítimamente llenado por el socialismo chileno ha quedado vacío, situación objetiva que necesariamente tendrá que llevar a la construcción de una nueva fuerza socialista. ¿Cómo ubicar esta idea en el marco internacional de la caída de los regímenes burocráticos de Europa del Este (lo que usted llama "la crisis de los paradigmas"), situación que ha creado una gran confusión ideológica al seno de la izquierda marxista? Es cierto que la necesidad de una nueva alternativa y de una reformulación programática de la izquierda nacional se enlaza con todo lo que viene ocurriendo en el plano internacional y, particularmente, en los países identificados como del "socialismo real".

La crisis del "paradigma socialista" es inocultable y. el desenlace de la es impredecible. Por ello mismo, hoy en día resulta totalmente insuficiente convocar a una "transformación socialista" enunciándola de manera global j abstracta. Es indispensable hacer explí citos el tipo de socialismo por el que se lucha, la relación entre libertad y justicia social y entre socialismo y democracia y las formas específicas de organización social propuestas para alcanzarlo. L