İNiTiATi
Suiza
UNA EXPERIENCIA
ANTIMILITARISTA EJEMPLAR
Entrevista a Paolo Gilardi (PSO)
El 26 de noviembre pasado, el pueblo suizo votó en las urnas la iniciativa "Por una Suiza sin ejercito y una politica global de paz". El resultado fue que un 35,6% de la población votó OUI/
JA/SI a la iniciativa. Dos cantones, Ginebra y Jura, han aceptado la propuesta con un 50,4% y un 55,8% respectivamente. Este buen resultado ha sorprendido a los enemigos de la iniciativa, en primer lugar, el Ejército y la derecha, y a los mismos promotores.
Aunque ha pasado un tiempo, creemos que la experiencia es muy interesante para todo el movimiento antimilitarista y pacifista europeo. Por ello hemos entrevistado, al portavoz del
"Groupe pour une Suisse sans armée" (GSsA) en la Suiza francesa, y militante del Parti
Socialiste Ouvrier (seccion suiza de la IV Internacional), Paolo Gilardi.
¿Cómo aparece la iniciativa "Por una Suiza sin ejército y por una política global de paz"?
Creo que en primer lugar, tenemos que hacer referencia a una particularidad suiza: la posibilidad de lanzar una iniciativa, si más de 100.000 ciudadanos/as la avalan con su firma. Una vez recogidas las firmas necesarias, la iniciativa es sometida a votación popu-
En concreto, esta iniciativa es la convergencia entre el movimiento por la paz de principios de los años 80 y sectores de la juventud radicalizada también de esa época. En 1981-82, hay grandes movilizaciones por la paz y muchos jóvenes que eran activos en otros sectores (centros autónomos para los jóvenes, tiempo libre, etc.), han participado de una manera bastante radical. La iniciativa logra la convergencia de estos sectores que querían seguir activos. Al principio de un lanzamiento, la iniciativa apareció para la mayor parte de la población, como algo poco serio y muy marginal. Se han necesitado tres años para que se lance verdaderamente la iniciativa. En este momento, la única organización que la apoyaba, eran las Juventudes Socialistas, que fueron amenazadas por el Partido Socialista de cortar toda subvención si continuaban sosteniéndola. Tuvieron el coraje político de mantener su apoyo a la misma, pero en un momento dado, se quedaron en 60.000 firmas. En 1986, el PSO decide sostener la iniciativa y logra en poco tiempo más de las 40.000 firmas suplementarias mas, necesarias para realizar
A pesar de todo, durante un año o año y medio, el debate queda casi paralizado, para reaparecer con gran fuerza hace un año. Durante este tiempo, se ha formado el "Grupo por una Suiza sin Ejército" (GSsA) que ha contado con más de 5.000 militantes y que ha sido el movimiento de masas más importante que se ha conocido en Suiza en los últimos tiempos. Esta campaña ha permitido que trabajen juntos una generación de jóvenes que se han radicalizado con militantes revolucionarios que llevaban
Pero no debemos olvidar, que la iniciativa contiene, también, elementos de ilusión sobre las posibilidades de la democracia burguesa; muchos jóvenes pensaban que por medio de una votación se podría suprimir uno de los pilares básicos del Estado burgues. Estos jóvenes tenían confianza en las instituciones parlamentarias burguesas y eran partidarios de una actividad legal que debería definirse con una votación, la gran mayoría no se sentían partidarios de un movimiento colectivo por un cambio radical de la sociedad.
A partir de la votación del 26 de noviembre, la calidad y los temas de debate dentro del Grupo han cambiado de naturaleza de los debates, hoy día se discute, sobre qué política, qué estrategia, qué medios, etc., para el movimiento y para una Suiza diferente. ¿Cuáles son los partidos y los sectores sociales que han apoyado la
En relación a los partidos políticos, la cosa es simple, las JS apoyaron desde el principio, después el PSO. El Partido Socialista estaba en contra y amenazaba a sus juventudes que la sostenían. El Partido del Trabajo (PdT), partido comunista-, denunció en un día la iniciativa, por considerarla negativa y que sólo supondría un plebiscito a favor del ejército. En el momento en que se han dado cuenta de la amplitud que estaba tomando el movimiento que apoyaba la iniciativa, cambiaron de posición en diciembre de 1988; pero no estaban por la eliminación del ejército, sino por un ejército más moderno y más democrático. En cuanto al PS, ha conocido un debate muy vivo, que concluyó con un Congreso extraordinario que, a pesar de que la mayoría de los delegados/as estaban por el apoyo a la iniciativa, se decidió por la "libertad de voto".
Desde el punto de vista sindical, la situación es interesante; los sindicatos no se lanzaron a un apoyo a la campaña. No querían comprometerse con una iniciativa "izquierdista" que pensaban que sólo obtendría un 10%. Más tarde, la amplitud del movimiento que apoyaba la iniciativa les hizo también cambiar de posición. Así federaciones enteras apoyaron las iniciativas. Los sindicatos cristianos conocieron los mismos debates y algunos de ellos apoyaron la iniciativa, como ocurrió en Ginebra.
Pero lo mas interesante es lo que ocurrió en la sociedad suiza considerada en su conjunto. Esta iniciativa ha permitido unir en torno a ella a todos los sectores que luchan por una Suiza diferente: sectores que trabajan en relación al "Tercer Mundo", sectores que luchan por una política diferente para los refugiados y, en definitiva, todos/as aquellos/as que luchan por una Suiza abier-
En todo este gran movimiento, ha habido un aspecto mũy negativo: la actitud del movimiento pacifista tradicional y el movimiento de objetores de conciencia, que se han perdido en los meandel legalismo, negándose a apoyar la iniciativa, por considerarla muy peligrosa. Sólo en los dos últimos meses la ¿ Cual ha sido la actitud del Partido
El Partido Ecologista ha tenido un gran debate. A nivel suizo, han dado libertad de voto y en Ginebra han sufrido grandes diferencias. Así algunos diputados cantonales han apoyado la inicia-
tiva, creando una organización llamada "Verdes por la vida" y han denunciado a sus compañeros de partido que estaban en contra de la iniciativa como, nas enfermas de un cáncer en las
Un sector muy importante que nos ha apoyado ha sido el movimiento cristiano. Incluso, algunos militantes conocidos del Partido Demócrata Cristiano, como una diputada de Mujeres por la Paz y miembro de este partido.
Otro sector muy importante y que ha tenido muchas repercusiones, ha sido e apoyo que nos han dado algunos intelectuales, como Max Frisch que nos desde el principio, dándonos un importante apoyo financiero, escribiendo una obra de teatro en apoyo de la iniciativa, costeando el sólo miles de carteles, etc. También han apoyado la iniciativa el director de cine Alain Tanner y otros intelectuales cono-
Durante la campaña, hemos logrado recoger detrás nuestra todos los sectores que están por una Suiza diferente frente a una Suiza encerrada en sí misma y reaccionaria. Uno de los logros de la iniciativa, es lo de haber sabido catalizar las aspiraciones de una gran parte de la juventud suiza, al igual que la de otros sectores. ¿Qué balance hacéis en re-
Para nosotros la actitud de la juventud ha sido capital. Así por ejemplo, en Ginebra, en algunos colegios ha habido votaciones simbólicas (ya que no tienen la edad para votar) y en todos ellos el apoyo a la iniciativa ha sido mayoritario.
Para muchos de ellos, la iniciativa les ha permitido integrarse en la "vida política" de una manera activa. Por vez primera se sentian participes de una ac tividad que la sentían como suya, han comprendido que el resultado de la misma condicionaba su porvenir.
Muchos de ellos sí tenían edad para votar, es la primera vez que se acercaprimera vez en Suiza no se han abs-
Drero liman, odiados de
Asilo a los refugiados, etc.
Otro elemento importante que ha tenido la iniciativa, es lo de revelar la crisis de identidad nacional en que se encuentra Suiza. La Suiza que se construyó a partir de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial: paz social, flujo inmigratorio, prosperidad, etc., crearon un mito de una Suiza al margen de todo conflicto, "un paraíso" sobre la tierra. Pero en esta Suiza de 6 millones de habitantes, hay un millón de extranjeros que viven y trabajan, (pagando sus impuestos) y que no tienen los más mínimos derechos democráticos.
Otro elemento de crisis de la identidad suiza, ha sido la aparición, en el mercado de trabajo, de la mujer: por ejemplo en Ginebra el 55% de las mujeres trabajan fuera del hogar. Estas mujeres tienen que renunciar a 3 semanas de vacaciones por año (el servicio militar suizo se hace a los 20 años, cuatro meses y luego hasta los 40 años, 3 semanas cada año) para poder ocuparse de los niños, mientras sus maridos hacen el servicio militar.
Por último hay una crisis de identidad económica; dos centros de interés económico se han desplazado a Zurich, Ginebra y la Suiza francesa conocen una crisis importante en los sectores tradicionales, como el caso del sector industrial. De 25.000 puestos de trabajo se ha pasado a 5.000, lo que juega como detonante frente "a la solidaridad
Y tampoco podemos olvidar que el carácter de una posible guerra ha cambiado. ¿Qué podría hacer un pequeño país como Suiza frente al arsenal atómico que existe, en una posible guerra mundial? Y no obstante Suiza es el país del mundo, conjuntamente con Israel, más militarizado. El ejército se gasta 10.000 millones de francos suizos por año; cuando aún en nuestro rico país, hay un 20% de la población que vive con un ingreso mínimo vital.
La iniciativa ha logrado unificar todas estas contradicciones y a la gente que busca una nueva alternativa. ¿Qué balance hacéis de la campana y a qué atribuís el buen resultado? ¿Cuáles son las circunstancias que han permitido que la iniciativa pase en los cantones de Ginebra y del
El balance de la campaña es muy positivo. No sólo por el resultado, sino también por el gran movimiento que hemos logrado construir. Durante más de un año, más de 5.000 personas ha militado constantemente en todos los rincones del país. También otro elemento muy importante, es que hemos logrado ocupar un terreno político de gran importancia al margen de las organizaciones tradicionales. Hoy día, jugamos el papel de conciencia alternativa
Los resultados expresan también el porcentaje de personas que están por otra sociedad y una sociedad donde no caben los militares. Según un sondeo de la Universidad de Berna, más del
60% de los votantes por la iniciativa han votado por la abolición simple y llana del
ejército y no por unas reformas, como han querido explicar, después de la votación, los militares.
El GSsA, pienso, que es la plataforma a partir de la que se puede construir un gran movimiento alternativo a esta so-
En cuanto a los buenos resultados en el cantón de Jura y de Ginebra, el asunto es muy simple: en el cantón de Jura, hay una tradición antimilitar histórica, por el papel que ha jugado el ejército en este cantón. Han sido ocupados militarmente dos veces, en su historia reciente. En este cantón el ejército es visto como policía interior, que ha reprimido los deseos autonomistas del
En Ginebra, creo que el buen resultado es debido a varios factores: primero, desde el punto de vista militar, Ginebra es indefendible. Segundo, la crisis de identidad nacional es más fuerte en Ginebra que en ningún otro cantón. Tercero, Ginebra tiene memoria y se acuerda de los asesinatos de 13 trabajadores en 1932 por el ejército.
Cuarto, el movimiento contra el ejército, en este cantón es muy fuerte. Aquí hemos logrado hacer una campaña ejemplar con una gran cantidad de militantes y con una campaña imaginativa. ¿Cuáles son las perspectivas para el
El movimiento ha sido muy fuerte. Es normal que el grado de militancia va a bajar, pero los buenos resultados y la fuerza que hemos logrado nos animan a seguir. Lógicamente hay diversas opiniones de la vía a seguir, pero creo que hay varios ejes centrales que nos unifican a todos. Así trabajaremos por una Suiza abierta y desmilitarizada al nivel global. En cuanto a las tareas mas concretas, vamos a participar en una campaña contra la compra de 34 aviones de combate, que costarán más de 3.000 millones de francos, previstos para el
También vamos a trabajar en dirección al reconocimiento de la objeción de conciencia. Suiza es el único país de
Europa, junto con Turquia, que no reconoce el derecho a la obieción de conciencia. Vamos a hacer una campaña por la amnistía para los objetores.
En Ginebra y Jura, vamos a hacer campaña para que estos dos cantones se declaren zona libre de militares. No queremos que haya ni cuarteles, ni militares en estas regiones.
Bueno, el eje central es por el reconocimiento de la objeción de conciencia. Actualmente hay muchos objetores que están en prisión como si fueran asesinos.
También pensamos organizar el 26 de noviembre próximo (primer aniversario de la votación) una Conferencia Mundial de los Pueblos por la Paz y el Desarrollo Solidario. Queremos invitar a los verdaderos representantes de los pueblos y no a los gobiernos (por ejemplo, el Foro Cívico de Checoslovaquia, el ANC, el FMLN, etc.) Queremos demostrar que una política de paz es posible y hay que construirla con los sectores que verdaderamente están comprometidos con ella. •