Durante las dos décadas de dictadura | régimen militar. Al principio, apoyaron al
Brasil
EL PT,
militar que comenzaron en 1964, Brasil conoció un gigantesco desarrollo capitalista que afectó tanto al campo como a la ciudad. En la agricultura, la producción capitalista a gran escala para el mercado internacional (de azúcar, soja carne) se expandió enormemente, expulsando de su tierra a los pequeños granjeros, aparceros y propietarios; los resultados tueron una proletarización creciente de la fuerza de trabajo rural y una emigración masiva a las ciudades. En algunas de las ciudades más grandes (particularmente en Sao Paulo) tuvo lugar un vasto proceso de industrialización, promovido principalmente por empresas multinacionales (del automóvil, el acero y la industria química).
Esta transformación de la economía y la sociedad brasileñas adoptó, sin embargo, la forma clásica de "el desarrollo del subdesarrollo" (para utilizar la conocida expresión de André Gunder Frank): agravó las disparidades regionales (entre el sur industrial y el noreste hambriento), las desigualdades soabsorbidos por la industria moderna (la economía del trabajo) y pasaron a constituir una masa de habitantes de barrriadas pobres viviendo una existencia precaria -lo que la economía cieron acrecentando su hostilidad al
UN NUEVO TIPO
DE PARTIDO
Michael Lowy movimiento opositor conducido por la burguesía liberal (el Movimiento Democrático Brasileño o MDB), pero a finales de los setenta los sectores más activos y conscientes del movimiento obrero sintieron la necesidad de tener su propia representación política. Los nuevos sindicalistas ligados a la nueva clase obrera concentrada en las nuevas áreas industriales -como las ciudades ABC (San Andrés, San Bernardo del Campo y San Cayetano) cercanas a Sao Paulo- constituyeron la vanguardia de este proceso. La formación del Partido de los Trabajadores (PT) fue el resultado de la profundidad de las contradicciones sociales derivadas del desarrollo del capitalismo dependiente en Brasil. El significado del PT La fundación del PT en 1979 marca el inicio de un nuevo capítulo en la historia del movimiento obrero en Brasil: la construcción de un partido de masas que expresa la independencia política de la clase obrera y el pueblo trabajador, de un partido democrático, pluralista y militante libre de todo vínculo con las clases dominantes y su Estado y con un programa claramente anti-capitalista, y de un partido solidario con las luchas obreras del mundo entero independiente de la política de algún Estado post-capitalista en particular (la URSS, China, etc.). Lo que en realidad está en juego es un nuevo tipo de partido cuyo significado e interés van más allá de Brasil. No se trata de un partido socialdemócrata dirigido por parlamentarios y organizado como una máquina electoral bajo el usual programa reformista neokeynesiano y con una organización atlantista. No se trata de un partido co-
munista burocrático con su aparato omnipotente y su sumision política e deológica a Moscú. No es, tampoco, un partido populista, como el peronismo o el viejo Partido de los Trabajadores Brasileño (PTB), dirigido por políticos burgueses carismáticos con un programa vagamente nacionalista y una burocracia corrupta constituida por sindicalistas "amarillos". Finalmente, no es la típica secta revolucionaria organizada al margen del movimiento obrero real y ocupada en los dogmas y los rituales rigidos En realidad, es difícil encontrar analogías y equivalentes. Desde el punto de vista histórico, el ejemplo más cercano sería el Partido Obrero independiente, el primer partido de los trabajadores ingleses, formado en 1893 por un combativo grupo de dirigentes sindicales, militantes socialistas (incluyendo algunos marxistas) y cristianos de izquierda, que conto con la aprobación del viejo Engels (carta a Sorge del 18 de enero de 1893).
El PT es el resultado de un siglo de esfuerzos de los trabajadores brasileños por darse una expresion politica propia. A comienzos del siglo, los anarco-sindicalistas lucharon, con admirable energía y espíritu de clase, por una orientación proletaria independiente, pero su doctrinarismo los llevó a rechazar la idea de un partido político de masas. Probablemente el intento más importante de cons-truir un verdadero partido de los trabajadores en Brasil lo constituyó el Partido Comunista Brasileño (PCB), pero a pesar de la abnegación y el espíritu de sacrificio de sus militantes y sus cuadros, fue conducido por la lógica del estalinismo a una política de subordinación a la burguesía "nacional". Esta dependencia ideológica respecto a la URSS y la ausencia de democracia interna, llevó a una serie de escisiones que desde 1962 hasta la fecha lo han dividido y debilitado (la mayoría de sus dirigentes "históricos" ha abandonado el partido durante este periodo). Por otra parte, el PTB fundado por Getulio Vargas en 1945 y dirigido más tarde por Joào Goulart y Leonel Brizola, nunca fue algo más que un aparato parlamentario, con una amplia base electoral en las masas obreras pero (al margen de excepciones individuales) sin compromisos orgánicos, políticos o programáticos con la clase obrera. Y esto también resulta válido para el MDB, el único partido de oposición tolerado por la dictadura militar desde 1964 hasta la reciente reforma política. Finalmente, por lo que
La los pequeños grupos de la "izquierda armada" de los sesenta y los setenta, éstos nunca ganaron una presencia real al interior del proletariado, y a pesar de su heroísmo y su valor ejemplares tuvieron un final trágico debido a su práctica minoritaria y a su aislamiento de los trabajadores urbanos y rurales. El PT marca, entonces, la aparición por primera vez de la expresión propia de un partido de masas de los trabajadores en su lucha contra el capital y su Estado, una organización partidaria enraizada en la clase obrera, el campesinado y la intelectualidad. Los orígenes La iniciativa de constituir el PT surgió del interior de una clase obrera nueva, después de 1964, sin relación con el estalinismo o el populismo, que sobre la base de su propia experiencia en la lucha de clases entendió la necesidad de una organización política independiente. Dirigentes sindicales que con su pragmatismo y su "instinto de clase" representaban la nueva perspectiva fueron reunidos gradualmente por varias generaciones de militantes marxistas que habían extraído lecciones del pasado y que aportaron al PT su conocimiento del pensamiento socialista. Así, la formación del PT durante los
1976-1986 confluencia de diversas
CoLor
AMOS CONS IR UM BRASE NOVI una de las cuales aportó su particular sensibilidad y su contribución a la construcción del partido: 1) miembros de sindicatos "auténticos", iniciadores y conductores del proceso, que constituyen la expresión de un nuevo sindicalismo masivo, combativo y clasista y para los que la región de ABC (el suburbio industrial del creciente Sao Paulo donde el "nuevo proletariado" está concentrado) es a un tiempo baluarte y símbolo; 2) la oposición sindical, que durante años ha dado una difícil lucha en las empresas y los sindicatos en contra de la estructura sumisa al Estado (estructura establecida por Vargas a comienzos de los cuarenta bajo la inspiración de la Carta del Lavoro de Mussolini) y de la burocracia sindical "amarilla", conocida como los pelegos (una palabra del argot popular originalmente referida a la alforja de piel de carnero, que hace referencia a los dirigentes obreros corruptos controlados por el gobierno); 3) sindicatos rurales y ligas campesinas, a menudo de inspiración cristiana; 4) las Comunidades Eclesiales de Base (CEB), las organizaciones de la Iglesia
AOS COMSTRLNRYLE
BS
que unen a sacerdotes y católicos laicos en el trabajo con campesinos sin tierra (pastoral da terra) y trabajadores urbanos (pastoral operaria), y a otros cristianos de tendencia socialista; 5) antiguos militantes del
Comunista o de la "izquierda armada" que abandonaron sus organizaciones; 6) grupos revolucionarios de diferentes tendencias (trotskistas, etc.); 7) intelectuales: sociólogos, economistas, maestros, escritores, periodistas e investigadores atraí dos por el movimiento obrero o la teoría marxista; y 8) representantes parlamentarios, originalmente pertenecientes al
Hasta cierto punto, se puede decir que la creación del PT representa el encuentro histórico entre la clase (los trabajadores) y "sus" intelectuales, dos fuerzas sociales que habían seguido convergentes pero frecuentemente bastante divergentes.
El proceso a través del cual se formó el PT presenta algunas características específicas propias de Brasil y el actual momento histórico, como por ejemplo el importante papel jugado por las CEB y la pastoral da terra. Por otra parte, este proceso sorprende como si se tratara de un ejemplo extraído directamente de ciertos textos clásicos de Marx o Engels: un movimiento obrero que surge centros de gran concentración industrial moderna; un movimiento sindical que descubre, en el curso de sus luchas económicas, la necesidad de un partido de los trabajadores; y un partido que hace confluir a diversos estratos sociales populares bajo la hegemonía de la clase obrera.
La diversidad de fuentes de las que el PT surgió se traslada a la composición de su dirección. Predominan en ella los dirigentes sindicales: Luís Ignácio da Silva, más conocido como Lula, presidente del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de San Bernardo (despedido de su trabajo por el régimen militar y senador electo en las elecciones de noviembre de 1986); Jacob Bittar, del Sindicato de Trabajadores de los Campos Petroquímicos; Olivio Dutra, presidente del sindicato de trabajadores bancarios de Puerto Alegre; viejos dirigentes revolucionarios, como el legendario Apolónio de Carvalho, dirigente comunista desde 1935, combatiente de las Brigadas Internacionales en el Estado Español y en la Resistencia Francesa (condujo la liberación de varias poblaciones francesas en 1944); y conocidos intelectuales, como Francisco Wettort, sociólogo de la Universidad de San Paulo y autor de notables trabajos sobre la historia del movimiento obrero
La rapida constitución del PT, que tuvo lugar en dos años, sorprendió a la mayoría de los grupos que en Brasil están adheridos a una línea socialista o comunista. Algunos de ellos decidieron integrarse al partido, pero la mayor parte de los sectores "atrasados" de la izquierda, sobre todo aquellos grupos de formación estalinista -bien el pro-soviético Partido Comunista Brasileño (PCB) y la corriente representada por el periódico A Hora do Povo, bien el pro-albanés Partido Comunista de Brasil (PC de Brasil), que rechazó el derecho a participar en las elecciones- prefirió permanecer dentro de las filas del PMDB, el partido de la oposición burguesa liberal.
En 1978, año en que se dibujaron los primeros esbozos del nuevo sindicalismo (clasificado apresuradamente por ciertos sociólogos como "corporativista", "apolítico", "de corte estadounidense", o como representante de una "aristocracia obrera"), la idea de un partido de los trabajadores autónomo comenzó a ser promovida por varios dirigentes sindicales "auténticos" -idea probablemente procedente de sus experiencias iniciales en una serie de huelgas históricas, de su choque con el aparato político-militar estatal y, para algunos, de una valoración de las luchas sociales en la historia reciente del país (posterior a 1964). Por ejemplo, en 1978, en un Encuentro por la Democracia, promovido por la oposición liberal y de izquierda en Río de Janeiro, Lula, con el apoyo de otros dirigentes sindicales presentes en el Encuentro, rechazó su tesis predominante: reunir en torno al MDB un "amplio frente democrático". Significativamente, invocó la experiencia de 1964 como un argumento en contra de esta tradicional política de subordinación del movimiento obrero al populismo burgués: "Si nosotros, los trabajadores, no vigilamos la unidad de las fuerzas de oposición, podemos sufrir derrotas como la de 1964 en que la burguesía rompió con los trabajadores, les dio la espalda y los dejó plantados". Sin negar la necesidad de una posición unida en contra del régimen militar, Lula destacó la importancia de una política obrera independiente: "La clase obrera proseguirá su camino irreversible hasta conseguir sus objetivos. Tarde o temprano creará un partido político. La clase trabajadora no debe ser un simple instrumento. Es esencial que participe directamente manifestando la fuerza que representa. Y en el terreno de la política, participación implica que la clase constituya su propio partido" (Em Tempo, número 42 del 25 de diciembre de 1978). Su constitución En octubre de 1979, se desarrolló en San Bernardo del Campo, la fortaleza obrera del sindicato de Lula, el primer encuentro nacional del PT. En términos prácticos, el encuentro marcó la fundación del nuevo partido y la elección de su primera dirección provisional. En esta
conferencia se aprobó una breve declaración política en la que se afirmaba claramente el objetivo del partido: "El PT apuesta su lucha a que todo el poder económico y político sea directamente ejercido por los trabajadores. Esta es la única vía para poner fin a la explotación y la opresión" Al mismo tiempo, el documento hacía un llamado a "todas as fuerzas democráticas a formar un amplio movimiento de masas en contra del régimen dictatorial". El PT inició también su lucha por la constitución de una confederación sindical, la Central Unica de los Trabajadores (CUT), enfatizando que "su construcción sólo puede ocurrir con la caída de la actual estructura sindical sumisa al Estado".
En abril-mayo de 1980, estalló la gran huelga de los 250 mil obreros metalúrgicos de San Bernardo. Después de la intervención policíaca y militar (que implicó el arresto de Lula y de los principales dirigentes de la huelga y el control militar del sindicato a través de un "mediador"), el movimiento fue detenido. A pesar de ello, su capacidad de organización masiva (diariamente se desarrollaban encuentros de decenas de miles de trabajadores) reveló la sorprendente fuerza del nuevo sindicalismo, cuya vanguardia era clara beneficiaria de la formación del PT.
En los meses de mayo-junio, se realizó una nueva conferencia nacional del PT con la presencia de delegados de 22 estados brasileños que representaron aproximadamente a 30 mil miembros del partido. Se aprobaron un manifiesto y un programa que definían al PT como "la expresión política real de todos los explotados por el sistema capitalista" y como un partido de masas, de amplia base, abierto y democrático. Su objetivo es, decían los documentos, desmantelar la maquinaria represiva del presente régimen y crear "una alternativa de poder para los trabajadores y los oprimidos que avance hacia una sociedad sin explotadores y explotados. Al construir esta sociedad, los trabajadores son conscientes de que su lucha está dirigida en contra de los intereses del gran capital nacional e internacional". No obstante, por ningún medio el PT ha elaborado una "doctrina"; muchas cuestiones y definiciones programáticas han quedado deliberadamente abiertas para permitir los más amplios debates y una "maduración" progresiva de su militancia como un todo. Esto es particularmente el terreno internacional, aún considerando que algunas posiciones ya han sido claramente adoptadas, como por ejemplo la solidaridad con la revolución sandinista y la lucha de los trabajadores polacos por alcanzar libertades sindicales (Lula publicó un artículo en la prensa brasileña titulado "Las demandas de los polacos y las nuestras son unas y las mismas", y se entrevistó con Lech Walesa en Roma). No cabe duda de que los militantes y dirigentes del PT no desean repetir el trágico error de la vieja izquierda brasileña y se niegan a hacer de su partido un vasallo de este o aquel Estado "socialista realmente existente". Su composición Una de las características particulares del PT como partido "abierto" es la existencia en su seno de un cierto número de grupos, organizaciones o corrientes de izquierda (generalmente marxistas) que frecuentemente tienen su propia estructura y su propia prensa. Algunos de estos grupos ven como tarea principal construir al PT como un verdadero partido de masas con una base militante y apuestan a su futura transformación en una fuerza conductora de un proceso de cambio social revolucionario en Brasil; otros, por el contrario, lo ven
"frente de masas táctico" como un instrumento de expresión política legal de los trabajadores dentro de cuya estructura hay que construir al "verdadero" partido de la vanguardia marxista leninista: su propia organización. Uno de los dirigentes del partido, Apolonio de Carvalho (que durante varios años condujo a un grupo de vanguardia clandestino) redactó un texto para abrir la discusión dentro del partido sobre esta delicada cuestión; desde su punto de vista, las corrientes políticas de izquierda dentro del PT pueden hacer una contribución significativa a condición de ser capaces de asimilar el carácter original del PT como un partido de masas y como expresión directa de la nueva cualidad del movimiento obrero y popular en Brasil. Así, su función es doble: enseñar la ciencia social y aprender la nueva realidad. pero para jugar este papel, estas corrientes deben superar la falsa concepción que considera al PT como un frente político de masas -esto es, como un acuerdo táctico y transitorio entre diversas entidades en torno a objetivos coyunturales- y entender su naturaleza como un nuevo tipo de partido político, un partido de las masas y de lucha, profundamente democrático (lo que no excluye la centralización), y orientado primero y sobre todo hacia la práctica política autónoma de las masas mismas (ver Em Tempo, número 121 del 4 de febrero de 1981). La lucha por su reconocimiento legal
En el curso de 1980, el PT dió su primer paso en su constitución como partido legal dentro de la estructura de a "reforma política" establecida por el régimen militar. En contra de las expectativas de las autoridades, el PT cubrió con éxito las condiciones extremadamente difíciles demandadas por la nueva "Ley de partidos políticos" para la formación de un partido todavía no representado en el parlamento (por ejemplo, el requerimiento de comités del partido en un 20% de los municipios del país), y la Corte se vio obligada a conceder al PT el carácter provisional de partido legal (para que el carácter definitivo sea concedido deben alcanzarse condiciones todavía más draconianas). En realidad, el PT convirtió en ventaja la campaña por su legalización al extenderse a través del país y ensanchar considerablemente sus filas, organi zando núcleos (grupos centrales), que constituyen la base de su operar activo
Uno de los aspectos fascinantes del PT durante este período fue la manera en que los organizadores actuaron para cubrir los complicados requerimientos legales de una ley autoritaria -que buscaba mantener a los trabajadores al margen de la política- y al mismo tiempo construir una estructura organizativa partidaria democrática desde las bases. Como resultado, el partido tiene hoy en día una doble vía de funcionamiento: la legal, puramente formal, en la que ningún tipo de decisión es tomada: y la real, en la que los delegados, elegidos democráticamente por los nucleos (que no tienen existencia "legal"), se reúnen en las convenciones locales, votan sobre la orientación del partido y eligen a los delegados a las convenciones estatales (los que, a su vez, eligen a los delegados a la convención nacional). En el momento en que importantes desacuerdos se presentan en su dirección, es a las bases a las que corresponde decidir. Por ejemplo, en 1984, algunos de los dirigentes (y la mayoría de los diputados federales) querían que el PT participara en las elecciones presidenciales indirectas (congresionales) impuestas por la dictadura y votara por Tancredo Neves (el candidato que representaba un compromiso entre el PMDB y secciones del PDS, el anterior partido del régimen militar). La dirección del partido decidió consultar la opinión de los núcleos, cuyos delegados en convenciones locales, regionales y nacional se pronunciaron abrumadoramente en contra de tal participación. Su funcionamiento Los núcleos son de una importancia fundamental para el PT. Son los que hacen de él un nuevo tipo de partido, radicalmente diferente de otros partidos legales existentes en Brasil. Al posibilitar la intervención activa en las luchas sociales y los movimientos, los núcleos -presentes en fábricas, bancos, centros de trabajo, vecindarios, barriadas, escuelas, universidades, granjas iudades- han permitido al PT conver tirse en un instrumento de educación, organización y acción cotidiana y de
participación contínua en las movilizaciones. En otras palabras, le han permitido convertirse en un partido de militantes y no simplemente de adherentes / votantes. Recogiendo el legado posi ivo de las organizaciones marxistas y las CEB, los núcleos constituyen la fuente principal de vitalidad del PT como un "partido de vida cotidiana", construido orgánicamente en la clase obrera. Además, en su papel de estructuras populares o de base, con prerrogativas y poderes que le permiten controlar a la dirección, y de centros de libre debate sobre la política del PT y sus intervenciones, los núcleos constituyen una de las principales garantías del carácter democrático del partido. Finalmente, constituyen la condición esencial para asegurar el carácter del PT como partido de masas, carácter indispensable para que juegue su papel y su base no se transforme en una base militante pasiva, amoría y atomizada, circunscrita a un aparato burocrático omnipotente (sea parlamentario/tecnocrático como en la socialdemocracia, o autoritario/monolítico como en el estalinismo).
Los adversarios del PT critican su heterogeneidad política y su falta de una definición programática más precisa. Ambas características proceden de la diversidad de fuentes que convergen en el partido y de su naturaleza amplia, abierta y democrática, lo que ha permitido e incluso estimulado debates internos y discusiones -mientras en la mayode los partidos de la izquierda brasileña (de formación estalinista) el debate fue sistemáticamente ahogado (y en tal magnitud que esta práctica se volvió irrefrenable) y condujo a escisiones y recriminaciones mutuas. Las características del PT proceden tambien del deseo de los fundadores y dirigentes del PT de no imponer una "fórmula" particular sobre las masas de trabajadores, sino sobre todo de permitir que el programa, y el partido mismo, se levante
'desde las bases", construyéndose a partir del desarrollo real y concreto de la conciencia de clase del proletariado ur-
Después de casi medio siglo de control hegemónico de la clase obrera bra-sileña oor aparatos estatales populistas y burocráticos, el PT parece en cierto sentido haberse ligado de nuevo a las mejores tradiciones del movimiento obrero "clasista", autonomo y anti-capitalista que existía hasta 1935
1937 (antes del golpe del "Nuevo Estaobstante,
Carvalho y Mario Pedrosa (fundador en
1929 de la Oposición de Izquierda Comunista en Brasil y participante en 1938 en el Congreso de Fundación de la Cuarta Internacional)-, sino ademas porque las actuales formas de organización y su base de masas (particularmente en el campo) son muy diferentes de las que existían antes de la guerra. Pero el compromiso del PT es romper con una pesada herencia -predominante durante 40 años- de pasividad y desmovilización de las masas, de maniobras de alto nivel y estructuras burocráticas, de subordinación al Estado y/o a varios sectores de las clases dominantes (supuestamente "democráticos", "progresistas" o "nacionalistas"), de limitación del sindicato a una institución de asistencia social y de una política de búsqueda del
En otras palabras, la idea-fundamental, decisiva y esencial que preside la formación del PT, y que ha servido hasta ahora como su compás político, no es otra que la idea asentada por Marx en el programa de la Asociación Internacional de los Trabajadores: la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos.
En la Conferencia nacional de septiembre de 1981, la etapa final de su constitución legal, el PT se declaró abiertamente por el socialismo como su objetivo programático. En varias conferencias y entrevistas, Lula rechazó tanto a la socialdemocracia como al socialismo burocrático, planteando la necesidad de otra vía para la revolución y el socia-
Gracias a una campaña de afiliación masiva el PT ha alcanzado un crecimiento espectacular: a finales de 1982 ya tenía 245 mil miembros a lo largo de todo el país. El grueso de sus miembros está concentrado en los estados más industrializados, en la región central y sur de Brasil: Sao Paulo (64 mil), Minas Gerais (35 mil), Río de Janeiro (36 mil) y Río Grande del Sur (16 mil). En 1987, se estimaba que la fuerza numérica del partido superaba los 400 mil miembros: Sus resultados electorales En 1982, el partido participó en la campaña electoral con una plataforma cuya consigna era "trabajo, tierra y libertad".
La plataforma llamaba al fin de la dictadura militar en Brasil, a dar el poder a los trabajadores y el pueblo y a la construcción de un Brasil socialista. El porcentaje nacional de votos obtenido por el PT fue un decepcionante 3,5% con ocho diputados federales electos.
No obstante, el hecho es que un millón
600 mil personas votaron por un programa inconfundiblemente clasista, antidictatorial y anti-capitalista, socialista y democrático. En el estado de Sao
Paulo, el principal centro económico del país, el PT obtuvo casi el 10% de la votación. La maquinaria electoral, de
lejos más poderosa, de los partidos tradicionales y la presión por emitir un
"útil" -esto es, votar a favor del principal partido de oposición, el PMDB (una coalición democrático-liberal)- explica la limitada votación para el PT en
En el área de la actividad y la organización sindical es donde la experiencia del PT ha resultado decisiva. El año 1983 dio la formación de la CUT, organismo que coordina las actividades de los sindicatos obreros y campesinos y representa a diez millones de trabajadores. Los principales dirigentes de la primera organización central sindical de masas en la historia moderna de Brasil son miembros o estan cercanos al PT. Derrotada en la lucha por la hegemonía en el movimiento obrero, la corriente reformista (influenciada por el Partido Comunista) se retiró de la CUT y formó su propia estructura nacional, la Coordinadora Nacional de la Clase Trabajadora (CONCLAT), que mas tarde adoptó el nombre de Confederación General de los Trabajadores (CGT). Hoy en día, algunas negociaciones se realizan sobre la eventual unificación o cuando menos la unidad de acción entre estas dos organizaciones.
En las elecciones de noviembre de 1986, el PT dobló su porcentaje electoral, que pasó entonces al 6,5%, y obtuvo 17 diputados federales (un incremento respecto a los ocho que previamente había alcanzado). Lo que tue verdaderamente nuevo en estos resultados electorales es que el partido creció principalmente fuera de Sao Paulo, su baluarte tradicional. ¡Mientras su votación no se incrementó en Sao Paulo, se multiplicó por cuatro en otras áreas del país! Unos cuantos años antes estaba de moda descartar al PT como un fenómeno simplemente paulista, confinado al área industrial de los alrededores de Sao Paulo. Pero en 1986 quedó en evidencia que se trata de un partido nacional, cuyos votantes están, en su mayoría (el 55%), fuera del estado de Sao Paulo. Además, aunque el PT tiene su base principal en los grandes centros industriales, su mayor crecimiento en estas elecciones tuvo lugar en pequeñas ciudades y área rural, particularmente en aquellos lugares en que la iglesia ha girado hacia la Izquierda y las CEB se han desarrollado.
El gran ganador de las elecciones fue el PMDB. Gracias a la política de "choque poco ortodoxa" del Plan Cruzado (que liberó simultáneamente salarios y precios) la población tuvo la impresión de que el gobierno del presidente José
Sarney (el sucesor de Tancredo Neves) -una coalición bajo la hegemonía del
PMDB- había sido capaz de controlar la inflación, que en años anteriores había alcanzado niveles por encima del 100% anual. La popularidad del Plan Cruzado explica la victoria del PMDB y la relativamente baja votación del PT -así como la del Partido Democrático de los Trabajadores (PDT) de Brizola, igualmente en oposición al gobierno.
Menos de una semana después de las elecciones, sin embargo, el gobierno lanzó el Plan Cruzado Il, que permitió un incremento en los precios al tiempo que los salarios continuaron congelados. La inflación se elevó inmediatamente y el pueblo reaccionó con coraje, sintiéndose defraudado por las promesas del PMDB. Demostraciones masivas tuvieron lugar en Brasilia (violentamente reprimidas por la policia y el ejército) y el 12 de diciembre de 1986 la CUT (con el apoyo de la CONCLAT) llamó a la huelga general paralizando la mitad del país. De acuerdo al servicio de información militar (SNI) "sólo" diez millones de trabajadores tueron a la huelga, pero la CUT habló de 25 millones de huelguistas. En todo caso, quedó de manifiesto el descontento masivo con la política gubernamental y el nuevo espacio social y político abierto a la CUT y el PT.
La rebelión popular contra el gobierno Sarney, la "Nueva República" y los partidos burgueses que la dirigen se politizó rápidamente y en 1988 se produjo el triunfo del PT en las elecciones municipales, alcanzando la alcaldía de varias ciudades, entre ellas algunas capitales regionales como Porto Alegre y, sobre todo, Sao Paulo, la más grande ciudad industrial de Brasil y de toda América Latina. Hay que añadir que la candidata elegida en Sao Paulo, Luiza Erundina -que se declara "marxista cristiana"- fue seleccionada democráticamente por la base del partido en contra de la opinión de la dirección, que la consideraba demasiado radical para poder ganar las elecciones...
Esta radicalización de las capas explotadas y pobres de la población se expresó también en el primer turno de las
Agora, el sou,
elecciones presidenciales, en el que Lula, el candidato del PT, venció a sus rivales "de izquierda" -el populista Brizola y el socialdemócrata Covas- y llegó al segundo turno. Aún cuando no resultó electo -gracias a la formidable campaña de las redes de televisión y los medios de comunicación a favor del candidato burgués supuestamente "apolítico", "moderno" y "anti-corrupción", Collor de Melo-, Lula reunió el impresionante porcentaje del 47% de los votos en torno a un programa clasista y combativo que apuntaba hacia el socialismo, hecho sin precedentes en Brasil y, en general, en toda América Latina desde la victoria de Allende en 1970.
El PT no es un partido puramente electoral. Después de estas elecciones seguirá desarrollando e intensificará su actividad cotidiana y su acción en las bases populares para preparar los triunfos futuros de la clase trabajadora.
El apasionado interés con que el desarrollo del PT ha sido seguido en América latina y Europa deriva del hecho de que, al tiempo que estrechamente ligado a las características específicas de Brasil en una situación histórica determinada, el PT tiene un significado más general y un sentido más amplio como un intento casi sin precedentes de ir más allá -dentro de la estructura de una organización de masas- de los modelos usuales de hacer política en el movimiento obrero: el reformismo neo-keynesiano, el cretinismo parlamentario, el centralismo burocrático, el sectarismo doctrinario, el sustitucionismo del aparato. Se trata de un intento enfrentado a innumerables contradicciones y amenazado por considerables peligros. Esto, sin embargo, sólo lo hace más importante y más precioso a todos aquellos que en Brasil o en cualquier otra parte del mundo aspiran a la democracia so-
Mulheres do
----- photo credits and running heads -----
R