Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

URSS

Los sindicatos soviéticos en la encrucijada

· Inprecor n.º 74, febrero de 1990 · pp. 17-23 · 5.189 palabras

Los límites de un cambio

LA CRISIS

DE LOS SINDICATOS SOVIETICOS

David Seppo El pasado 9 de octubre, tras un agitado debate, el Soviet Supremo de la Unión Soviética legalizó el derecho de huelga. Sin embargo el ejercicio efectivo de este derecho está limitado por toda una serie de procedimientos y prohibido en numerosos sectores clave, como los transporte, la energia, la comunicación, la detensa, la administración, los hospitales y las fábricas que funcionan con turno continuado. El gobierno presentó también un decreto pronipiendo todas las huelgas por un periodo de dieciocho meses pero, sometido a la presión del movimiento, el Soviét Supremo rechazo esta ultima proposición. La misma presion de pase se ha hecho sentir en la sexta sesión plenaria del Consejo de Sindicatos de la Uniór (CSU), que se realizó del 5 al 8 del pasado mes de septiembre.

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NOTAS (1). Los informes de este plenario se publicaron en Trud (diario de los sindicatos soviéticos, que edita 18 millones de ejemplares) os días 6 al 9 de septiembre de 1989. (2). Trud 16 de julio de 1989. El diario sindical destacaba la consiga "abajo los precios concertados", que figuraba en los carteles de os mineros en huelga. Los redactores ni intentaron explicar como coincidía esto con su afirmación de que el movimiento apoyaba la perestroika.

El funcionamiento real de los sindicatos soviéticos ha cambiado poco bajo Gorbachov, a pesar de la creciente apertura de la prensa sindical y sus llamamientos a la democratización de los sindicatos. Los trabajadores y trabajadoras siguen viendo a los sindicatos sobre todo como los administradores de los programas

Pero que cuando toca defender los intereses obreros son meros apéndices de la dirección de la empresa y del Estado

La reciente huelga del carbón significó un voto masivo de desconfianza en los sindicatos. Los mineros los desbordaron por completo, eligiendo sus propios comités de huelga y exigiendo en todas partes nuevas elecciones democráticas de los comités sindicales.

Varias razones explican esta situación. La tradición de subordinación sindical tiene casi sesenta años. En los años 20 los sindicatos soviéticos disfrutaban de una amplia autonomía. Las huelgas eran legales y realmente se hacían. Lenin justificaba la autonomía de los sindicatos en un Estado de los trabajadores, porque este Estado sufría una "deformación burocrática" y los trabajadores y trabajadoras tenían que poder defenderse. Pero, a finales de los años 20, Stalin elevó finalmente esta deformación a la categoría de virtud y destruyó a los sindicatos. En adelante su papel sería el de "correa de transmisión" de la política del Estado.

Pero esta tradición explica poco por sí misma. Nunca fue aceptada de buena gana por la gente trabajadora. Era un hábito asentado en la omnipresencia de la amenaza de la represión. La masacre de 1962, que puso un final trágico a la huelga general de Novocherkassk -ocurrida en el momento cumbre de la "desestalinización" de Khrushchev- fue la demostración objetiva de que no se tolerarían acciones de colectivos independientes, sin mencionar organizaciones.

Represión y paternalismo

También a nivel de empresa los directores poseían un impresionante arsenal de poderes arbitrarios para abortar toda veleidad de independencia sindical. Que incluían, entre otros: la pérdida en las primas y la base salarial (en su cálculo reinaba la arbitrariedad), la perdida de puesto en la lista para conseguir casa, el cambio a trabajos menos deseados, la degradación en la escala profesional y el despido. Aunque hubiera lugar a algún tipo de recursos legales y en instancias superiores del poder, las posibilidades de éxito eran muy escasas y requerían sacrificios que la mayoría de la gente no estaba dispuesta a hacer.

embargo, aunque fundamental, la represión era sólo un elemento del sistema. Su aceptación de mala gana por parte de los trabajadores, especialmente durante el periodo de Brezniev, también dependía de la naturaleza paternalista de sus relaciones con la dirección de la empresa y con el Estado. Algunos han llamado a esto contrato social, a pesar de que no se les dio a los trabajadores ninguna oportunidad de elección. A nivel de empresa, a cambio de cerrar los ojos a las malversaciones de la dirección y a las pésimas condiciones de trabajo, los trabajadores y trabajadoras podían contar, en compensación, con la seguridad en el trabajo, la garantía de un salario (hasta el alza de finales de los 70) a menudo más altos de lo que legalmente les correspondían y, generalmente, con una actitud tolerante por parte de la dirección en torno a la disciplina laboral. El impacto de la perestroika La perestroika ha cambiado fundamentalmente esta situación. Por un lado, bajo la liberalización del régimen, la gente trabajadora ha perdido gradualmente el miedo a la represión. Por otro. los cambios económicos que Gorbachov ha introducido eliminan el paternalismo de la empresa. La seguridad del trabajo y la garantía del salario están empezando a ser algo del pasado. Y, en cualquier caso, la inflación y el recorte cada vez más importante de artículos de consumo ha causado un serio declive del salario real en los últimos 18 meses.

El nuevo interés de la dirección de las empresas en economizar en los costos salariales la hacen, por lo general, menos tolerante en sus relaciones con los trabajadores. En teoría, la reforma económica tiene prevista la autogestión de la empresa, a través de consejos colectivos de trabajo elegidos democráticamente. Pero, al igual que los sindicatos, estos consejos han sido piezas del juego de la dirección. En realidad el régimen no quiere organizaciones independientes de los trabajadores y trabajadoras. A su nivel entiende que realmente es lo menos que puede ofrecer al pueblo trabajador, que se enfrenta a una reforma económica que amenaza algunos de sus intereses fundamentales, sin poder ofrecerles a cambio un incremento del consumo a corto y probablemente medio

Pero, al mismo tiempo, es renuente a favorecer tal organización, porque podría sabotear, o incluso impedir, las reformas de mercado y toda la reestruciuración del poder burocrático, en las que la reforma económica es un aspecto

Con respecto a la gran mayoría de los directores, ven la democracia en la empresa y los sindicatos independientes, en el mejor de los casos, como algo innecesario y causante de complicaciones en su trabajo y, en el peor, como una amenaza a sus posiciones.

Como resultado de ello los trabajadores y trajadoras han empezado a or-

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ganizarse y a actuar independientemente de los sindicatos y de los consejos colectivos de trabajo. La huelga del carbón, el punto más alto de una ola de huelgas sin precedentes (por el momento) en la era soviética, ha dado un tremendo impulso al proceso. En las cuencas carboníferas los comités de huelga se han transformado en comités obreros, dispuestos a reemplazar a los sindicatos si, después de las próximas elecciones, no se transforman en organizaciones combativas de los trabajadores. Organizaciones análogas han empezado a aparecer en otros sectores, como los del petróleo y los ferroSer o no ser La crisis de los sindicatos oficiales fue el punto de discusión central en la sexta sesión plenaria del CSU, Consejo de los

Sindicatos de la Unión'. Según declaraba un representante de los campos de petróleo de Turkmenia: "La pregunta es ¿van a seguir existiendo los sindicatos o no? "Las alternativas... ya existen de forma embrionaria", apuntó el portavoz del Conseio de Sindicatos (CS) de

El fondo de la crisis es que la situación material de los trabajadores empeora cada día que pasa. Según el presidente del CS de Moscú: "La reforma económica, la contabilidad autónoma de las empresas, el crédito y las cooperativas, a pesar de las expectativas que despertaron, han resultado ser fenómenos negativos y han agravado la situación socioeconómica del pais (...) La situación no sólo no mejora, sino que empeora constantemente"

Un signo de la gravedad de la crisis era la presencia de Chebrikov, miembro del Politburó y la secretaría del Comité Central -pocos podían recordar la última vez que un miembro del Politburó había asistido a una reunión de estas, lo que demuestra el interés por el sindicato en el sistema soviético-. También se invitó por primera vez a representantes de los comités sindicales de empresas y de los comités de las regiones carboníferas

El informe de Shekaev, portavoz de la CSU, empezó dentro de la línea oficial que caracteriza la huelga del carbón como una expresión de "apoyo decisivo a la perestroika", incluso a pesar de tomar "una forma peligrosa, dramática e inusual para nuestra sociedad". Pero el resto del informe y de la discusión que le siguió mostraban un cuadro devastador de la situación de los trabajadores bajo la perestroika.

"No hay duda de que la contabilidad autónoma y la autofinanciación, el mercado y el crédito, las cooperativas y la creación de empresas con participación de capital extranjero, amplían significativamente la independencią económica de las empresas y facilitan el crecimiento de la eficacia en la producción. Pero al mismo tiempo estas nuevas forgestión, en muchos casos, especialmente en el periodo-de transición, van acompañadas de una serie de fenómenos negativos que golpean directamente los intereses de los trabajadores y empleados.

"En muchos colectivos de trabajo se han producido irregularidades en el pago del salario; se está desarrollando el egoísmo corporativo en ciertas categorías de trabajadores; el deseo de obtener un máximo de ingresos relega al último lugar la salud y el descanso, así como la seguridad en el trabajo. En este mismo sentido baja la producción de artículos de consumo baratos, incluyendo los destinados a la infancia y a as personas de más edad. Con gran disgusto nos encontramos, cada vez más a menudo, con situaciones donde los colectivos olvidan las necesidades de sus mayores y de las familias numerosas, cuando despiden a mujeres con niños pequeños y, con frecuencia, a trabajadores enfermos. También se da frecuentemente el caso de que se cierra el acceso a los colectivos de contabilidad autónoma a los jóvenes que aún no han adquirido un nivel suficiente de cualificación." Abusos, malas condiciones de trabajo y caída del nivel de vida La reforma salarial también ha permitido toda una serie de abusos. Aunque esto no sea nuevo para los trabajadores y trabajadoras soviéticas el hecho es que han aumentado de manera notable, y su reacción a ello es cada vez más agresiva. Los abusos incluyen injustificadas normas de incremento de producción; la reducción arbitraria de los grados de especialización; el fraude completo en el cálculo de salarios y frecuente retrasos en su pago. Los trabajadores están cada vez menos dispuestos a trabajar los sábados y hacer horas extras para compensar los fallos del sistema económico y la deficiente dirección de la

Las malas condiciones de trabajo, especialmente en lo relacionado con la sanidad y la seguridad, son otras de las fuentes de insatisfacción que la perestroika no ha hecho nada por solucionar. Según Shekaev, la mortalidad laboral en la construcción de maquinaria, las industrias electricas y madereras, y en la matalurgia están entre tres y ocho veces por encima de la media nacional. En estas ramas "del 10% al 26% de los trabajadores están trabajando en unas condiciones que simplemente degradan la dignidad humana"

Al mismo tiempo el nivel de vida está bajando. Los oradores atribuían esto a diferentes opciones políticas del gobierno, relacionadas entre sí. En primer lugar a la subida incontrolada de precios. Además, la búsqueda de "beneficios" en las nuevas condiciones económicas ha llevado a las empresas del sector de consumo a especializarse en productos caros y a bajar la producción de los baratos. Por otra parte, las subidas de los precios se justifican en base a cambios mínimos en las características de los productos, que se presentan como mejoras en la calidad. Igualmente interviene la venta a precios concertados, es decir no regulados, de bienes de consumo producidos al margen de las ordenanzas estatales. Un plenario del partido, en marzo, contra la oposición de la CSU, decidió permitir los precios concertados para las patatas, frutas y verduras, incluyendo las conservas. Oficialmente esto debería haber empezado el primero de enero, pero no todos los proveedores están esperando?.

Los trabajadores "están muy insatis-

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(3). Id. 6 de septiembre de 1989. (4): Ver N. Menitskaya, "No quiero ser parado", Rabotnitsa, n° 7 1989. 1-12. Según Menitskaya: "Los precios de coste dictan unas reglas duras, introducen nuevas relaciones de producción en el colectivo. La productividad laboral está subiendo, no sólo debido a las mejoras tecnológicas sino también por al incremento del trabajo. No hay escapatoria a esta opresión física y psicológica, es algo de sentido común: si se trabaja poco alguien ocupará tu lugar y te encontrarás en la calle con tres meses de subsidio. Pero si trabajas para no ser despedido, ¿te quedará alguna energía para atender a tu familia? Y la fábrica no tiene ni guardería ni un espacio para la juventud. (5). Trud 7 de septiembre de 1989; Komsomol'skaya pravda, 29 de julio de 1989.

fechos con la subida incontrolada de precios", se quejaba un capataz de la ábrica metalúraica de Novolipetsk. "Unc tiene la impresión de que nadie en el país se preocupa por ello". Las pensiones subieron recientemente a 70 rublos al mes, lo que significa igualarlas al salario mínimo. Pero, "si los precios continúan subiendo a este ritmo, incluso una persona con una pensión de 120 rublos se encontrará pronto por debajo del limite de la pobreza."

Las cooperativas, fuertemente atacadas por prácticamente todos los oradores, fueron también condenadas como fuentes de la inflación. Se las acusaba de comprar productos baratos en las tiendas del Estado, contribuyendo a la escasez, y revenderlos luego a un precio triple o cuádruple después de haberles añadido muy poco o ningún trabajo propio. Estas mercancías sólo son accesibles a personas con altos ingresos, producto de la "economía sumergida".

Esta progresiva liberalización de precios -sin esperar la introducción oficial de la "reforma de precios" que la opinión popular ha rechazado unánimementecausa todavía más indignación debido a que los aumentos salariales del sector de producción se han congelado en el 3%. De acuerdo con la nueva ley sobre la fijación de la masa salarial de las empresas estatales; cuando la masa salarial sube más del 3% por cada rublo de incremento se paga un rublo de impuesto. Si la subida se sitúa entre el 5% y el 7% se pagan dos rublos de impuesto por cada rublo de aumento; si es de más del 7% tres rublos. Esto significa que cada aumento de más del 3% queda anulado por la subida de imcima del Sque cualquier subida por en-

• supone actualmente una pérdida de ingresos netos. Un orador señaló: "La inflación es hoy del 7% y la subida de salarios está limitada en la práctica al 3%, deliberadamente estamos poniendo las bases para la baja del nivel de vida".

Después del 1 de enero, cuando los precios concertados sean introducidos oficialmente para verduras y frutas, se puede esperar que los precios multipliquen sus subidas. Esta congelación de salarios que, es preciso señalarlo, tue promulgada por el nuevo Soviet Supremo, indica hasta que punto este último está alejado de los intereses popu-

Otra de las inquietudes crecientes de los trabajadores, mencionada por varios oradores, es la pérdida de la seguridad en el trabajo y el incremento del Bajo la presión de las medidas de reforma para economizar en la masa salarial, los directores de empresas están poco dispuestos a mantener (o a contratar) a los trabajadores menos productivos. Esto atañe en primer lugar a las mujeres con hijos de corta edad, a los trabajadores y trabajadoras de más edad, a pensionistas y jóvenes. Si el desempleo no es un problema nuevo en zonas de Asia Central, está haciendo su aparición ahora en las ciudades industriales de la Unión Soviética europea'. Un mecánico de locomotoras se quejó en el plenario de que la reducción de personal en los ferrocarriles estaba llegando al punto en que se ponía en peligro a los pasajeros y al personal por la imposibilidad de mantener adecuadamente el equipo.

"Las medidas para mejorar el mecanismo económico que se están preparando y discutiendo en el Soviet Supremo de la URSS y en las repúblicas no deberian crear las precondiciones para la aparición del desempleo", según dijo el delegado del CS de Moscú. Pero, ¿no ha prometido Gorbachov que no habría paro bajo su reforma? El presidente de un comité sindical de Kuybyshey se quejaba de que: "Hoy, a nivel nacional, no existe un programa para los obreros sobrantes que se quedan sin trabajo, ni para readaptarlos profesionalmente. En consecuencia tampoco hay programas a nivel regional o de rama. (...) Necesitamos un programa para crear nuevos puestos de trabajo, un sistema de formación profesional y garantias sociales ¿Cómo podemos callar ante esta situación?". Esto sucede casi dos años después de la reunión conjunta partido-estado-sindicatos que hizo un llamamiento para la puesta en marcha de ese sistema de formación y al establecimiento de estas garantías.

Las cooperativas fueron el objeto de las críticas más fuertes del Congreso, reflejando el estado de ánimo de la población. Una de las reivindicaciones de los mineros en huelga de la cuenca de Donbass y Karaganda era el cierre de las cooperativas médicas, comerciales, los negocios de alimentación e intermediarios. En muchos casos ya las han cerrado los comités de trabajadores. En una ciudad de Turkmenistan, en que las autoridades locales ignoraron la reivindicación de los habitantes de cerrar las cooperativas, 29 de ellas fueron saqueadas en una sola noche. El asesinato de dos dueños de cooperativas por un oficial del ejército, en la ciudad de Chita, fue acogido con una satisfacción manifiesta por la población".

La política del gobierno consistido en lavarse las manos, potenciar el sector privado forma parte de la retorma económica. Su regulación se ha dejado a los gobiernos locales, con el acuerdo implicito de que sólo deben actuar cuando la tensión social no deje otra elección. "Tenemos que formular la siguiente pregunta al gobierno", declaró el presidente del sindicato de industrias químicas y petroquímicas: "¿Cuándo va a poner orden en la economía y en el país para defender a los trabajadores de ladrones, estafadores, especuladores, timadores y de los precios de las coope-

Los oradores no se oponían a las

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cooperativas como tales. aquellas que consideraban tapaderas para la especulación y los ingresos especulativos. Un trabajador de Liptesk explicó: "Teníamos nuestras esperanzas puestas en la mejora del comercio y los servicios para la población (...) en el desarrollo del movimiento cooperativo. cooperativas buscan sus ganancias no realizando correctamente su trabajo, sino explotando a su favor como parásitos las deficiencias del comercio estatal. Cuando uno se baja del tren, en cualquier estacion, se encuentra con todas las "delicias" del movimiento de cooperativas. Allí hay que pagar tres veces más por todo, desde por un vaso de agua hasta por ir al servicio, con perdón. Todo está en manos de los cooperativistas. Las llamadas cooperativas de compra arruinan la estabilidad de los mercados, y son la causa de la subida de precios y de la especulación.

"Los obreros estamos "a favor" de las cooperativas, pero de las que utilizan materias primas locales, que producen y procesan sus propios productos agrícolas, que fabrican los bienes que necesita la población; pero no de aquellas que compran y revenden (...) En la primera mitad de este año las cooperativas de Lipetsk recibieron 11 millones de rublos de los bancos, pero sólo devolvieron dos millones. Mientras tanto los trabajadores no siempre han podido cobrar sus salarios o recibir préstamos para construir sus casas, porque los bancos

El Soviet de Lipetsk ha decidido cerrar estas cooperativas. Pero: "alguien debe cargar con la responsabilidad sobre la utilización de los fondos, y puede que sea a un nivel más alto que el de la La explosión de las cooperativas "Las cooperativas médicas están creciendo como champiñones" dijo un trabajador de Voroshilovgrado. "Hasta ahora decíamos que la asistencia sanitaria era gratuita en nuestro país. Los hospitales carecen de las medicinas más simples, pero se pueden encontrar en las cooperativas ¡al triple de su precio!... ¿Quién se encarga de todo esto?" , se preguntan los trabajadores alarmados.

Muchos oradores denunciaron la creciente práctica en las empresas estatales de alquilar a las cooperativas, en condiciones muy beneficiosas, cafés. tiendas y secciones enteras de las fábricas. Los altos salarios de estas cooperativas causan el traslado de trabajadores y trabajadoras cualificadas, a expensas de la producción básica, y enfrentan a los mismos trabajadores entre si. La prensa también ha informado del aumento de los casos de corrupción que implican a directores de empresas estatales y cooperativas.

En el plenario todos estaban de acuerdo en que los sindicatos, si quieren sobrevivir en estas circunstancias, tenían que dar prioridad a la defensa de los derechos de los trabajadores y de sus intereses, tanto al nivel del Estado como de las empresas. Esto se reflejó en la resolución. "El periodo actual y las

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tareas de los sindicatos" que llama a:

reestauración radical de la actividad de los sindicatos, un cambio de sus objetivos hacia la defensa de los trabajadores" y el abandono de las actividades relacionadas organización de la producción que por derecho corresponden a la dirección de

Entre otras medidas las encargadas de defender a los trabajadores y trabajadoras con "la utilización del derecho de huelga, en los límites que marca la ley, como forma de lucha para preservar sus intereses cuando el de medios se hayan agotado". Al mismo tiempo la resolución pedía una

"digna de confianza y eficaz" para resolver conflictos colectivos. Debe tenerse en cuenta que la ley recientemente publicada sobre conflictos colectivos prohibía, en la práctica, la huelga en sectores enteros donde supusiera "una amenaza a la vida y salud de la población". Como anotó un trabajador,

User interpretado tan ampliamente que incluiría a casi todos los sectores. Sin embargo, ni esta ley ni el papel de las huelgas se tocaron casi en el plenario, al menos de acuerdo con el informe publicado. Una resolución con aires reivindicativos En la resolución se anima a los sindicatos a utilizar los acuerdos colectivos y la mayor autonomía de las empresas para mejorar las condiciones de los trabajadores y trabajadoras. A luchar por el pleno empleo y presionar al Soviet Supremo para que adopte un plan de lucha contra el paro, incluyendo la creación de puestos de trabajo y un plan de empleo nacional. A retorzar las garantías de incremento salarial para los pacondicionés que favorezcan el empleo juvenil, de pensionistas y personas minúsválidas: A reforzar las garantías contra el despido a iniciativa de la administración. Los comités sindicales locales logran una mayor autonomía y sus afiliados de base deberán tener la posibilidad de elegir directamente delegados y delegadas en la estuctura de dirección del sindicato: Finalmente, la resolución salió en apoyo de la más amplia autonomía económica de las repúblicas y de su soberanía efectiva a la hora de tratar cuestiones sociopolíticas y de cultura nacional; a la vez que hace un llamamiento a los sindicatos para promover los valores internacionalistas y a distanciarse de aquellos que minar la integridad de la Unión

Sobre el tema de nivel de vida la (6). Id. 31 de agosto de 1989. resolución pedía la congelación de pre(7). Sotsialisticheskaya industriya 26 de julio cios de los productos de primera neceside 1989. dad y la plicación de un precio máximo para las patatas, frutas y verduras (8). Trud 19 de julio de 1989. (como ya sucede en Ucrania). Hacía un llamamiento al gobierno para que mantenga un control estricto en los precios de los servicios estatales y de las cooperativas; para que se compense .completamente la pérdida de ingresos reales debida a la inflación; y a eliminar, en los próximos meses, la penuria de bienes de primera necesidad, como la leche para los niños, jabón, pasta de dientes y cuadernos escolares.

En cuanto a las cooperativas los sindicatos únicamente apoyarán a las que vendan productos y servicios a precios estatales, y no a las que obtienen ganancias ilícitas a través de acuerdos con empresas industriales y comerciales estatales. La resolución pedía al gobierno llevar a cabo un nuevo registro de todas las cooperativas, y cerrar aquellas que se hayan dedicado a revender productos estatales o importados a precios especulativos; y también a las formadas por empresas estatales que venden mercancías por encima de los precios fijados por el Estado.

Al mismo tiempo, el Estado debería reforzar su control financiero de las cooperativas y asegurarse de que se formen principalmente por personas que no tengan empleo en el sector estatal (pensionistas, inválidos, amas de casa, estudiantes). Finalmente aconseja la delimitación estricta de la utilización del contrato laboral en las cooperativas ya que, en la mayoría de los casos, se utilizan formas de trabajo sumergido. ¿Se está produciendo un cambio? ¿Estamos ante un cambio en los sindicatos soviéticos? Ciertamente hay un nuevo tono y contenido en estas resoluciones. Pero dado que esto sucede después de cuatro años de perestroika, cuando la presión desde la base de los trabajadores y trabajadoras amenaza con barrer los sindicatos oficiales, uno debe dudar de la sinceridad de este cambio de intereses, tanto en los niveles superiores de la burocracia sindical como en la del Estado y en la del partido que controla a ambas.

Sería ilusorio pensar que este "giro hacia los trabajadores" forma parte de sus principios (sus consecuencias son impredecibles y dependen sobre todo del grado de la movilización de los trabajadores); en realidad se trata de un compromiso con lo inevitable, con la esperanza de que permitirá al régimen mantener un cierto control sobre el movimiento obrero, mientras lleva a cabo una reforma que entra en conflicto directo con las aspiraciones e intereses de los trabajadores y trabajadoras. Las resoluciones del plenario pedían al gobierno que hiciera muchas cosas que, en la práctica, son contradictorias con las orientaciones básicas de su reforma. Aún así nadie puso en cuestión la reforma (al menos en el informe publi-

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cado). A primera vista esto es sorprendente, dado que en la discusión estaba implícito que el gobierno llevaria a cabo su reforma económica que es ajena a los intereses de los trabajadores.

Después de todo el fenómeno que se está padeciendo no es realmente una aberración, sino la consecuencia directa de las medidas de la reforma, consecuencias que sería ciertamente mucho más serias si la reforma de mercado avanzara significativamente. De hecho, la dimensión antiobrera de la reforma se reconoce, implícitamente, en la petición que hacían algunos delegados de la capacidad real de veto de los sindicatos sobre las medidas del gobierno que afecten a los trabajadores. Pero, ¿no es la gente trabajadora la gran mayoría de la población? y ¿no se supone que este es un gobierno popular, ya que no de-

Otros propusieron meter trabajadores, incluso una mayoría de trabajadores, en el Politburó. Es muy posible que éstas y otras propuestas similares sean una maniobra de burócratas conservadores y contrarios a la perestroika, en un intento desesperado de crearse una base popular. Su falta de un programa en positivo hace dudar de sus posibilidades de éxito. Pero sean sinceros o no, sus críticas a la reforma reflejan una preocupación real y creciente entre la clase ¿Qué sociedad queremos? "¿Qué tipo de sociedad vamos a tener?", preguntó el presidente del comité central del sindicato del trans"Tenemos que hacerlo todo por sal- en carretera y de autopistas. yaguardar el sistema socialista, el más justo y democrático. Debemos tener en cuenta las lecciones de Polonia, donde

1 los líderes de Solidaridad dijeron al principio: 'estamos por el socialismo, pero después de tomar el poder dicen que Polonia será el primer país en restaurar el capitalismo. (...) Los lideres de ciertas corrientes están intentando llevarnos por este camino, aunque se escondan tras el escudo de la perestroika (que está muy de moda ahora). Pero, tras ese escudo, el capitalismo y el nacionalismo enseñan la oreja. El director del departamento de comunismo científico de la Universidad marxista leninista de Leningrado, llegó a decirle a la Zaslavskaya, portavoz de la Asociación Sociológica, que "insultaban a la sociología marxista", y que su sociología económica era un plagio de los trabajos de un autor norteamericano.

Mucho más sincera, una obrera de una empresa química de Grodno decía: "La mayoría de los miles de trabajadores de nuestro colectivo intentan comprender como es posible que, en condiciones de democracia y de glasnost, cuando se proclama la prioridad de los trabajadores, reine práctica la indiferencia más total hacia ellos, en particular por parte de las más altas autoridades económicas". Esta declaración expresa la posición de la mayoría de los trabajadores y trabajadoras soviéticos. Estan descontentos de los actuales resultados de la reforma económica, pero el aparato de propaganda, ganado para el liberalismo, les dice que es porque los malos burócratas no la dejan ir más lejos. Se oponen a la mayoría de las medidas concretas que torma parte integrante de la reforma, tales como reforma de los precios, el paro, el aumento de salarios basado de manera desigual en criterios de mercado, privatización de los servicios básicos, etc. Pero se les dice que esta es la única forma de "civilizar" igualar su nivel de vida al nivel de los países occidentales. Se les dice que la reforma de mercado es la única alterna-

"economía planificada" de la burocracia, totalmente desacreditada, que es la alternativa "democrática" al sistema de "dirección administrativa" (un término que lo engloba todo, desde el terror de Stalin a la planificación y regulación en cualquier Estado, ya sea autoritario o democrático).

Ciertamente no es el aparato sindical "reestructurado" quien liderará al movimiento obrero en su lucha por una alternativa de los trabajadores, aunque es posible que, sometido a la presión de la base, se transforme en una oposición leal que apoye reivindicaciónes parciales de los trabajadores. La aparición de una alternativa obrera depende de la formación de un auténtico movimiento independiente de los trabajadores. Las huelgas mineras han dado un fuerte impulso en esa dirección (que el aparato sindical "reestructurado" tener bajo su control). La convergencia entretrabajadores e intelligentsia Pero esa alternativa también necesita un movimiento ideológico independiente, estructura que será más difícil de construir sin contactos orgánicos con la minoría marxista de la intelligentsia. La huelga ha dirigido claramente la atención de los "movimientos informales" (fundamentalmente intelectuales) hacia el potencial político de los trabajadores y trabajadoras. El presidente del Cs de Donetoblast se quejaba en el plenario de "el activismo de algunas organizaciones extremistas... que envian constantemente emisarios a Donbass". El periódico Sotsialisticheskaya industriya hizo una referencia despreciativa a la aparición en Karaganda, durante la huelga del carbón, de Boris Kagarlitski como representante del Frente Popular

Las condiciones "objetivas" parecen estar madurando. La huelga de mineros creó las condiciones políticas para una organización independiente de los trabajadores. Como se demostró en el pleno, el impacto de la reforma ha hecho a los trabajadores cada vez mas críticos. En medio de esa huelga Gorbachov decía que: "recientemente el aumento de la influencia de las posiciones de izquierda en estratos sociales significativos es evidente. Las ideas populistas y la especulación izquierdista, en demanda de justicia social en el espíritu de igualdad universal, están circulando ampliamente"

Lo que continúa faltando es el ele: mento "subjetivo", una dirección con un programa socialista creíble y coherente.

Octubre 1989