El auge del movimiento ukraniano
El autor de este artículo es uno de los res ukranianos que viven en el veste, y que han participado en el Congreso de fundación del Movimiento popular ukraniano por la reestructuración (Roukh). Este artículo ha sido redactado antes de la caida de brejneviano Volodymyr Chtcherbytsky, Primer secretario del Partido Comunista de Ukrania. Lo imposible se produjo los dias 8, 9 y 10 de septiembre pasado, en Kiev, capital de la República soviética de Ukrania. Más de mil militantes políticos opuestos al orden de Moscú celebraron un congreso para construir el Movimiento popular ukraniano por la reestructuración (Roukh). Los delegados representaban organizaciones regionales del Roukh. La sala del Instituto politécnico de Kiev estaba adornada con las banderas nacionales azules y amarillas con tridentes, prohibidas hasta ahora. Los delegados habían adornado sus pechos con pegatinas que reproducian estos símbolos de la independencia de Ukrania. En el exterior del local una multitud importante de partidarios del movimiento, con banderas azules y amarillas, escuchaba los debates gracias a altavoces. No lejos, estaba la milicia de Kiev, con tropas antidisturbios especiales, dispuestas para intervenir. Por primera vez en Kiev, nadie fue detenido por haber llevado una bandera o una pegatina ukraniana.
Tras tres días de debates tensos y caóticos, que, en un momento dado, estuvieron a punto de hacer estallar el Congreso, el Movimiento ha adoptado unos estatutos, un programa y resoluciones, y ha elegido a sus dirigentes.
Cuando fue debatida por primera vez la idea del Movimiento, en enero de 1989, los fundadores habian propuesto que reconociera el papel dirigente del Partido. Sin embargo, en el Congreso, esta cuestión ni siquiera apareció en el programa propuesto, y no fue debatida. La reivindicación más inmediata del Congreso fue la celebración de elecciones directas y democráticas a la presidencia y al soviet supremo de Ukrania.
En la noche del domingo, tras el fin del congreso, los delegados y los partidarios del Movimiento desfilaron con sus banderas hasta la estatua de Tarass Chevtchenko, principal protagonista del
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JAROSLAW KOSHIW despertar de Ukrania en el siglo XIX. Allí tuvieron una entusiasta reunión nocturna en la que intervinieron líderes del Movimiento, así como Adam Michnik y Volodymyr Mokry de Solidaridad (Polo-
En el Congreso se produjeron numerosos momentos intensos. apariciones en el podium de Leonid Kravtchouk, jefe del departamento de ideología del PC ukraniano, sorprendieron mucho a los delegados. Pidió al Movimiento una cooperación con los elementos reformistas del Partido, lo que daba una dimensión nueva e inesperada a los debates. Previno al Movimiento de que era menos poderoso que las fuerzas que se oponían a él y le llamó a moderar sus reivindicaciones. La aparición de un representante de la cara más aceptable del PC, Ivan Salyi, uno de los dirigentes de Kiev, fue aclamada por los delegados. Su liamamiento a la dimisión de Chtcherbitsky fue acogido con una salva de aplausos
El congreso fue galvanizado por la intervención de un dirigente de las tropas soviéticas, originario de Ukrania occidental, el coronel Vilei Martirosian, también diputado al Soviet supremo como representante de la ciudad ukraniana de Rivno, y miembro del Roukh. Dijo a los delegados que él, y otros dirigentes del ejercito que comparten sus opiniones, han decidido que se colocarían al lado del pueblo si se intentara imponer una solución militar a los problemas políticos de Ukrania. Como si esto no bastara, el jefe de la milicia de Kiev, Chapotchka, envió sus deseos de éxito al Congreso.
Amplísima participación La presentación de antiguos prisioneros políticos, entre otros y sobre todo, la de
Viatcheslav Tchornovil, e Ivan Hel, constituyó otra momento importante. El obispo Pavlo Vasylyk, de la prohibida iglesia católica ukraniana, pidió desde la tribuna la legalización completa de la Iglesia y la restitución de sus bienes. Un representante de la Iglesia ortodoxa autocéfala (independiente del patriarcado ortodoxo ruso) pidió igualmente a los delegados su ayuda para la legalización de su Iglesia.
Desde la revolución de 1917-20,
Ukrania no había conocido reunión política con tal abanico de opiniones. Estaba claro para todos los participantes que el Congreso representaba el punto de partida de nuevas relaciones de fuerzas políticas en Ukrania.
En el Congreso participaron tres reagrupamientos principales. El más importante estaba constituido por delegaciones de las regiones de Ukrania del Oeste. Lviv, Rivno, Ternopil e IvanoFrankivsk, cuya convencimiento y determinación de llegar hasta la independencia de Ukrania están basadas en un apoyo popular masivo. Dos semanas antes del congreso, en el aniversario del pacto germano soviético entre Stalin e Hitler, cuando Ukrania occidental había sido "liberada" por el ejército rojo, dirigieron grandes manifestaciones en toda la región. En las ciudades de Lviv, Ternopil e Ivano-Frankvisk se realizaron manifestaciones de más de 100.000 personas.
Del otro extremo de Ukrania, el Donbass, vinieron delegaciones de representantes de los comités de huelga mineros. Estaban encabezadas por el principal dirigente de la huelga, Petro Pobejny, de Donetsk, que como los demás representantes de los mineros no tiene el mismo fervor nacionalista que los Ukranianos del oeste. Estos representantes apoyan la reivindicación de que el ukraniano sea la lengua oficial del Estado, pero reivindican también el derecho de poder tratar sus asuntos locales en ruso, lo que no es muy agradable a los oídos de muchos militantes activos de Ukrania occidental. Sin embargo, gracias a su victoriosa huelga del verano pasado, dieron pruebas de más confianza en sí mismos que los ukranianos del oeste. Fueron igualmente favorables a todas las iniciativas prácticas por el control político de las ciudades mineras del Donbass.
Maniobras del aparato Algunos comités de huelguistas instalaron sus locales en edificios de las organizaciones locales del Partido, desde donde administraban los distritos. Intervinieron con brío en el Congreso, donde pusieron en guardia a los delegados advirtiendo que si la bandera azul y amarillo era adoptada como simbolo
nacional ukraniano, el Movimiento sería rechazado por los habitantes rusófonos
Los delegados de Kiev, que tenían a su cabeza a lo mejor de la literatura ukraniana, intelectualidad universitaria, y se apoyan en una gran implantación en los lugares de trabajo, tuvieron el mayor impacto en la conferencia. Fueron ellos los que la organizaron, los que prepararon el programa, y estos elementos dispares en una dirección común. Finalmente ellos fueron elegidos como dirigentes del Mo-
Durante los debates se hizo evidente que los organizadores, conducidos por Volodymyr lavorisky, Dmytro Paviyichko e Iván Dratch (los tres miembros del Partido comunista), habían llegado a un acuerdo con otros elementos reformistas del Partido, con el objetivo de conducir al Congreso no a la confrontación, sino a una cooperación con un PC ukraniano a punto de ser reformado.
Esta tarea incumbió a Dmytro Pavlytchko que presidió numerosos debates, induciendo con éxito a los delegados hacia el rechazo o la suavización de las resoluciones conflictivas. Las resoluciones demasiado radicales, desde el punto de vista del Partido, eran apartadas o se atrasaba su votación, de forma que se permitiera a oradores comprometidos en la maniobra preparar otras. Por ejemplo, las resoluciones sobre el accidente de Tchernobyl, incluída la referida a la exigencia de un proceso público a Chtcherbytsky y otros dirigentes del Partido, no fueron presentadas a voto. Los delegados fueron fácilmente orientados hacia la aprobación de una resolución sobre la ecología, poética ciertamente, pero vacía de contenido y que no comprometía al Movimiento a ninguna acción especitica.
Sólo hubo un momento en el que tracasó la habilidad de Pavlytchko para controlar el curso de las resoluciones: el voto de la resolución sobre la nueva ley electoral de la República ukraniana. La ley electoral propuesta por el partido suponía garantizarle la mayoría de los delegados en el soviet supremo ukraniano y, por este medio, la presidencia. El
Congreso adoptó una ley electoral diferente, que estipula que la elección de todos los delegados y de la presidencia se efectuará directamente.
El fervor de los delegados alcanzó su punto culminante en la discusión sobre la actitud a adoptar en caso en que el
Partido promulgara su propuesta de ley electoral. A pesar de los esfuerzos de
Pavlytchko por diferir el voto sobre esta cuestión el Congreso votó a favor de un
74 llamamiento a una huelga nacional en Ukrania, en el caso de que se adoptara a pesar de todo la ley electoral oficial.
Además de los tres principales grupos regionales, los delegados de las ciudades que se encuentran entre la región de Kiev y el Donbass formaban un grupo distinto, aunque poco importante. Basaban su fuerza en su implantación en los centros de trabajo. Aunque adoptaran la bandera azul y amarilla con el tridente, deseaban, como los delegados de Kiev, moderar las reivindicaciones nacionalistas sobre la cuestión lingüística, a fin de preservar unas relaciones estrechas con los comités de huelga de los mineros del Donbass.
El peso de los diputados Por otra parte, 35 diputados del Soviet supremo de la URSS apoyan al Movi-
Estos diputados son todos representantes de los grupos mayoritarios en el Congreso. Con los nuevos diputados que pronto serán elegidos al soviet supremo ukraniano están destinados a jugar un papel de dirección en un futuro próximo, que será ciertamente un periodo tumultuoso de la historia política de Ukrania. Los miembros reformistas del PC, dirigidos por Kravchuk, y más aún por Salyi, jugarán también un papel clave en el futuro desarrollo del Movimiento y de la situación política. Evidentemente existen oposiciones abiertas a Chtcherbytsky, al menos en el aparato
Pero en las regiones, especialmente en las ciudades de Kharkiv y de Odesa, la resistencia al cambio es muy fuerte en los dirigentes locales del Partido. El
Partido de Odesa envió al Congreso una delegación muy escogida para enfrentarse a la elegida por los miembros del Movimiento en Odessa. Cuando los mandatos de los delegados designados por el Partido fueron rechazados por la
Comisión de mandatos del Movimiento la televisión ukraniana aprovechó la ocasión para denunciar que el Congreso no era democrático. En razón de esta falsa información, y otras, la televisión ukraniana fue excluída por los delegados del Congreso. En Kharkiv, durante el desarrollo del Congreso, el dirigente del Partido orquestó una manifestación contra los "nacionalistas" reunidos en
Kiev, lo que demuestra como un cierto tipo de oposición popular puede ser organizada contra el Movimiento por dirigentes conservadores del Partido acorralados.
El Congreso eligió a Ivan Dratch como principal dirigente, por un periodo de dos años. Dratch, cuya integridad personal no ofrece ninguna duda, tiene sin embargo la talla suficiente para enfrentarse políticamente a los dirigenregionales políticamente. Esto es tambien cierto en el caso de su asistente, Serhii Koniev, un buen orador y un radical apreciado, diputado al Soviedt supremo de Dniprodzerjynsk, ciudad del corazón indus-
Las dos personalidades políticas más fuertes se encuentran en el Secretariado permanentes elegido para administrar el Movi-miento. Mykhailo Horyn, que presidirá el secretariado, es el partidario más encarnizado del movimiento por una República ukraniana independiente. Igual de decidido, pero menos inteligente políticamente hablando, es Dmytro Poyezd, un joven inspector de policía, que ha organizado la docena de miembros del servicio de orden, que portaban brazaletes azul y amarillo, que guardaban enérgicamente todas las puertas de la sala del Congreso, para protegerlas de la multitud que las asediaba. Desde el podium, hablando como un futuro ministro del Interior, Poyezd llamó a la organización de equipos de autodefensa contra la represión en toda Ukrania...
El origen social y étnico de los delegados En el Congreso se efectuó una encuesta sobre los antecedentes de los delegados: los 1.158 delegados elegidos en todas las regiones de Ukrania representaban 280.000 miembros activos. Al
Congreso asistieron 1.108 delegados. Las delegaciones más importantes venían de las ciudades de Kiev, Lviv,
Rivno, Ternopil e Ivano-Frankvivsk; tres de los veinticinco regiones de Ukrania,
Crimea, Voroshylovhrad y Trascarpatia no tuvieron congresos regionales.
En el terreno de las nacionalidades,
944 delegados eran ukranianos, 77 rusos, 9 judíos, 6 polacos, 6 bielorrusos,
2 armenios y había igualmente un Coreano, un Griego, un Húngaro, un
Checo y un Tártaro de Crimea. La aparición de un norcoreano, que hablaba ukraniano, fue uno de los momentos más exóticos del Congreso.
En el terreno profesional los delegados se repartían así: 329 ingenieros,
130 profesores, 121 universitarios, 109 trabajadores, 104 trabajadores de la cultura, 48 médicos, 42 periodistas, 25 abogados, 16 agricultores, 6 permanentes del Partido, 6 trabajadores inde-
pendientes y media docena de estudiantes, de curas, de arquitectos, de empleados de comercio, de actores, etc Dos de los delegados estaban
Había 228 miembros del Partido comunista y 24 miembros de los Konsomols (Juventudes Comunistas). La pertenencia de los delegados a los diferentes grupos no oficiales no pudo ser contabilizada. Había al menos algunas docenas de miembros de la Unión Ukrania Helsinki que es, de lejos, el reagrupamiento no oficial mejor organizado políticamente en Ukrania. Todos sus principales líderes, como Levko Lukianenko y Viatcheslav Tchornovil, fueron delegados y pronunciaron discursos
Entre los invitados extranjeros se encontraban reprsentantes de Polonia, de Chevoslovaquia y de Rumanía. Venidos de Polonia, Adam Michnik y Volodymyr Mokry (ukraniano miembro del parlamento polaco), hablaron en nombre de Solidaridad. Era chocante constatar que no había más que un sólo invitado de
74 cada país "occidental" representado: el profesor Taras Hunczak de los EEUU, Khrystyna Krylyn de Canadá y Jaroslav Koshiw de Gran Bretaña.
No se comprende por qué se negaron los visados a numerosas personas que querían venir desde los EEUU. El periódico controlado por Chtcherbysky, Pravda Oukrainy, publicó un artículo calumnioso durante el Congreso, acusando a Hunczak y a Krylyn de ser enemigos del Estado soviético. Esta maniobra tuvo su consecuencia cuando el Congreso invitó a los acusados a la tribuna y les saludó de forma muy entusiasta.
¡Unidad! Entre las numerosas consignas coreadas a voz en grito por los delegados, la que dominó a todos los demás fue la de "¡unidad'". Los delegados sintieron que las posibilidades de ruptura eran reales en los temas de la cuestión lingüística, de los símbolos, de la independencia y de las relaciones con el
La libertad de palabra se está convirtiendo en la norma en Ukrania, en el Congreso y en la calle. Quedan por venir la libertad de prensa y de los medios audiovisuales, así como el derecho a organizar partidos políticos. Pero se han dado ya los primeros pasos en esa
El congreso decidió igualmente publicar su propio periódico, Narodna Hazeta, y eligió su redactor jefe, Anatolv Chevtchenko. El periódico debería ser publicado por la imprenta de Kiev que imprime todos los mayores periódicos de Ukrania, y cuyos trabajadores son partidarios del Movimiento. Esto, y la posibilidad para el Movimiento de tener su propio edificio en Kiev, han sido la zanahoria que ha conducido incluso a los nacionalistas más foribundos a aceptar una moderación de las resoluciones del Congreso. El realismo político presalida final del Congreso. El movimiento popular ukraniano había