Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Europa: ¿Hacia la integración militar?

· Inprecor n.º 72, octubre de 1989 · pp. 30-34 · 3.476 palabras

INTEGRACIÓN MILITAR?

Durante estos últimos años, y especialmente desde 1984, se constata cooperación militar de Europa occidental, en forma de resurrección de alemana, rearme del Estado español, etc. Estos esfuerzos son a veces

"liberación" del compromiso de Estados Unidos en el teatro europeo, que sería supuestamente consecuencia del tratado INF y de la nueva fase de acercamiento entre Washington y Moscú. Estos esfuerzos de cooperación militar son considerados de forma diversa por las grandes

Europa

¿ HACIA LA una intensificación de los esfuerzos realizados para llegar a una la Unión de Europa Occidental (UEO), cooperación militar francointerpretados como un deseo de crear un sustituto a la pretendida corrientes políticas de la izquierda y del movimiento obrero.

En la RFA, la mayoría del SPD estima que la integración política para la seguridad de Europa occidental es una contribución a la estabilidad de la situación europea y un fortalecimiento de la parte europea de la Alianza Atlántica. Así razona Hans Jochen Vogel, este año, en

Munich, y este es tambien el discurso de Huntzinger, del PS francés. En consecuencia, aceptan igualmente las iniciativas militares que serán resultado d estos acuerdos de integración: Por otr lado, un amplio sector de los Verdes, el

KPD, en parte también la izquierda de la socialdemocracia, ven en una integración de Europa occidental una posibilidad de construir una alternativa en favor de una política de paz basada en la idea de Gorbachov de una "alianza por la paz en la casa común que es Europa".

Esta interpretación sobreestima mucho la dinámica de desarme pretendidamente desencadenada por el tratado

INF, que, en este sentido, debería llevar a una segunda fase de la política de

Mirándola más de cerca, la interpretación que pretende que los es fuerzos de rearme de Europa occidental sean una alternativa al dominio de los

Estados Unidos en la OTAN constituye una interpretación errónea.

El debate sobre el rearme europeooccidental no puede ser disociado de la política militar de Estados Unidos, ni de debate sobre la estrategia a seguir en e seno de la OTAN. Los han aportado dos cambios esenciales

Angela Klein que conducen ahora a una nueva formulación de la estrategia de la OTAN. ¿Un giro de EEUU en su política de armamento? La insistencia americana sobre una "mayor distribución de cargas" seno de la OTAN, que en sí no es una novedad, se han intensificado mucho, sobre todo porque a consecuencia de su persistente declive económico, EEUU ya no está en condiciones de jugar solo el papel de gendarme del mundo. En el curso de estos últimos años, EEUU ha podido obtener éxitos parciales en esta vía: varios países miembros de la OTAN han asumido funciones logisticas y milltares en el golfo Pérsico; la RFA ha ampliado el campo de actividad de su marina de guerra en el mar del Norte y • en el Mediterráneo; la RFA "alivia" a EEUU aumentando su ayuda militar a Turquía y Portugal. Hay que decir también que EEUU no ha podido imponer a sus aliados de la OTAN su petición de un aumento real del 4% de presupuesto militar. Ha sufrido también algunos reveses parciales, como, por ejemplo, la modificación de las condiciones financieras de sus bases aéreas de apoyo en el Estado español, previéndose desarro-

Hasta ahora, los EEUU no han conseguido romper la paridad nucleoestratégica con la URSS, que reina desde la mi-

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tad de los años setenta, afirmando una nueva supremacía cualitativa. Los obietivos de la primera Administración Reagan, consistentes en obligar a la Unión Soviética a un rearme que la dejaria "exangüe" mientras que los grandes gastos militares americanos conducirían a un nuevo boom económico en EEUU, no han sido alcanzados. Desde el punto de vista de la técnica militar, el pilar de esta nueva carrera por la supremacía habría debido ser la famosa Iniciativa de Defensa Estratégica "Guerra de las Galaxias", Pero la crítica a la posibilidad de realización de este proyecto se ha acentuado mucho, incluso en las filas de los expertos militares Recientemente, el Office of Technology Assessment (OTA) se ha manifestado ante el Congreso de EEUU, por medio de un estudio de novecientas páginas del que resulta que es probable que "la IDS iría hacia un fracaso catastrófico (...) si fuera utilizada por vez primera (y probablemente, última) en una guerra real", ya que el software del mando automático de los diferentes sistemas es demasiado complejo y defensa posibles, demasiado numeroLa variante mas realista Tras la publicación de este estudio, el ministro de Defensa americano, Carlucci, afirmó que los EEUU habían optado, en el intervalo, por una "variante más realista": como primer paso, sería ahora recomendable una defensa basada en la tierra, limitada, con la tecnología tradicional (los misiles), que debería servir sobre todo para defender las bases militares. Lo cual no permite "llevar a cabo una guerra atómica para ganarla". Recordando los objetivos político-militares que planteamos antes, esto constituye un revés bastante más grave que el desmantelamiento de los misiles en Europa occidental.

Este fracaso y las evolución económica que ha llevado a EEUU a ser el país más endeudado, constituyen las causas esenciales del curso político-militar que se esboza actualmente en EEUU. ven señales de él en el estudio "Disuasión discriminatoria", presentado al presidente de los EEUU por la Commission on Integrated Long-Term Strategy. Se trata de un estudio de la estrategia global de EEUU hasta el año 2010. Expertos militares de primera línea, Samuel Huntington, Fred Ikle, han colaborado en él. En e fondo, este estudio defiende la idea de que es posible precaverse ante un "ataque de los países del Pacto de Varsovia", incluso con armas convencionales. Este estudio no se ha convertido en la doctrina oficial de EEUU. Sin embargo, es bastante significativo que tanto pacto sobre los INF como las propuestas de EEUU para una política de la OTAN post-INF, subrayen especialmente que la intervención en los países del Tercer Mundo incumbe a la OTAN (Carlucci designa a las Islas del Caribe, junto al Cercano Oriente, como otro flanco sur de la OTAN) y que el armamento mente mejorado. Este último punto afecta especialmente a la producción de las pretendidas armas convencionales "inteligentes" y permite comprender la razón por la que EEUU se opone tan violentamente a la transmisión a la URSS del high tech know how (los conocimientos en alta tecnología). Las propuestas a la OTAN subrayan también que, en el marco de una estrategia avanzada, las tropas aliadas deberían ser estacionadas en mayor número más cerca de la frontera inter-alemana.

Tanto esta concepción como el tratado INF han sido interpretados por una parte de la OTAN como una "retirada" de Europa de los EEUU. Una sector de la izquierda (socialdemócratas, verdes y comunistas) argumenta de forma similar cuando interpreta el desarrollo político-militar americano como un "desenganche" y los esfuerzos de integración militar europeo-occidentales como la búsqueda de un sucedáneo a la "fuerza de protección de los EEUU".

Pero no se trata de eso en el momento actual. No es posible pretender seriamente que los EEUU asistan pasivamente a cambios socio-políticos en Europa occidental (ya sean provocados por medios pacíficos o militares), ni que exista una alternativa a la presencia militar americana en Europa. No es concebible reemplazar los trescientos veintiséis mil soldados americanos, las cuatro mil cabezas nucleares, las escuadras de portaviones del Mediterráneo, que suponen una plataforma ofensiva avanzada muy completa. Todavía es menos concebible que un país europeo pueda realizar esto completamente solo, o que se pongan de acuerdo los Estados miembros de la OTAN para llegar a este nivel de fuerzas por medio de un reparto de tareas. Los debates en la OTAN Para ciertos medios de la OTAN, el problema del tratado del INF reside precisamente en que significa un nuevo distanciamiento respecto a la estrategia de disuasión nuclear (considerada por medios burgueses, y también socialdemócomo estrategia que impide la guerra), sin que se realice previamente una compensación en el terreno convencional. Los debates de la OTAN giran en torno a la forma de hacer frente a esto. Una de las soluciones -entre otras-, a la que es favorable el ministro de Asuntos Exteriores de la RFA, Genscher, consiste en utilizar la oferta Gorbachov de un desarme convencional. Y ello de forma que la URSS se vea obligada a un desmantelamiento unilateral de su armamento blindado, mientras permanecería intacta la superioridad aérea de la OTAN. Los programas de equipo de la OTAN prevén incluso el refuerzo de las armas aéreas. Otra solución al problema planteado a la OTAN consistiría en un refuerzo del equipo de armas convencionales y en un rechazo de hecho a las ofertas soviéticas. Estas dos estrategias tienen por finalidad la supremacía convencional, ya existente hoy, de la OTAN y su crecimiento.

La estrategia de "convencionalización" supone también la modernización de los misiles nucleares de corto alcance decidida por la OTAN durante su sesión de Montebello en 1983. Esta cuestión revela en qué medida los intereses nacionales de los diferentes miembros de la

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OTAN sale a escena cuando los EEUU, no queriendo ya, o no estando ya, en condiciones de soportar solos y sin restricción los riesgos de una confrontación en Europa, buscan, a través de un mayor reparto de las cargas, una solución en una estrategia militar más flexible. Mientras que, desde la salida de los Pershing II, la modernización de los misiles nucleares de alcance inferior a 500 Km es recomendada por los EEUU y Gran Bretaña, porque este tipo de misiles es parte integrante de una concepción de guerra tradicional, esta modernización es vehementemente rechazada por los medios dirigentes de la RFA ya que afectaría sólo al territorio alemán,

Precisamente es el ala más nacionalista de los reaccionarios de Alemania Occidental, que gravita en torno a Alfred que, por esta razón, se ha opuesto más violentamente a la retirada de los Pershing Il y l, con los que era posible alcanzar el territorio soviético. Haciendo suyo el argumento del propio movimiento por la paz, Alfred Dregger dice: "Este país con fuerte densidad de población (la RFA) puede ser destruído por el arma atómica pero no puede ser defendido nuclearmente (...) Nos negamos a buscar una compensación a la pérdida de los misiles de medio alcance en el campo de los misiles de corto alcance. (...)El desmantelamiento en el campo del medio alcance no ha hecho el desmantelamiento de los misiles de corto alcance, sino que lo ha convertido en algo más urgente aún". El objetivo a largo plazo al que apunta Dregger principalmente en esta cuestión es una solución para la división de Alemania, según una óptica capitalista na-

El nudo crucial es que no hay alternativas a la hegemonía militar de EEUU, cuando a causa del declive de su hegemonía económica, éstos deben imponer restricciones a sus compromisos en este terreno. Una solución a considerar sería la constitución de una superpotencia militar de Europa occidental. Pero los obstáculos que se presentan actualmente ante esta perspectiva son mayores que sus posibilidades de realización. El más importante reside en la constitución de Europa en base a Estados soberanos. Las doctrinas militares de seguridad, los programas de abastecimiento y otras cuestiones relativas a ello son aún dictadas, ante todo, por los intereses de cada Estado y no por los de la

Alianza. Esta situación no podria ser superada más que si hubiera un gobierno de Europa occidental supra-nacional. El arma disuasoria europea

Se ve un primer ejemplo ilustrativo de este hecho en el debate sobre la siguiente cuestión: ¿el desmantelamiento del potencial atómico americano en Europa podría ser compensado por un arma atómica disuasoria propia de Europa occidental? En las presentes circunstancias, esto no podría realizarse más que si, junto a EEUU, Francia tomara el papel de "potencia protectora atómica", al menos respecto a la RFA. La otra parte de la alternativa -hacer de la RFA una potencia nuclear- no sería aceptada, ni el interior de Alemania, ni por los demás aliados de la OTAN. Indepen dientemente de ello, hay que señalar los esfuerzos realizados por la RFA para asegurarse la posibilidad técnica de poder fabricar por sí misma en todo momento armas atómicas.

En el curso de estos últimos años, Francia se ha armado mucho en el terreno atómico, en particular con misiles de cabezas neutrónicas que ha propuesto instalar en la frontera interalemana. Pero hay litigio en los círculos franceses para determinar si estas armas deberán tener un valor táctico o simplemente pre-estratégico, es decir, si deberían ser utilizadas como armas de combate o solamente concebidas como disuasión. La RFA solo aceptaría la segunda variante. Esta discusión también se hace eco del debilitamiento de la opinión, predominante en Francia, de que las armas atómicas francesas no debe rían servir más que para la disuasión y, en consecuencia, que todo ataque contra unidades francesas sería remediado por represalias atómicas masivas. En la medida que en Francia se propaga la idea de que "la seguridad de Francia comienza en el Elba", se debate también sobre la oportunidad de tratar de forma "flexible" los campos de utilización de las armas atómicas. Si estas ideas se llegaran a concretar, Francia no haría sino recuperar una reflexión ya manifestada hace veinte años en el seno de la OTAN y que entonces fue violentamente el gobierno francés: aceptar el informe Harmel, que sustituía la doctrina de represalias masivas por la convicción de que, en el marco de la paridad nuclear con la Unión dotada de armas atómicas, no se anulaba la legitimidad de la guerra, pero sus consecuencias se volvían aún más ca-

Aún independientemente de que el estacionamiento de armas atómicas francesas en tierras alemanas chocaria con obstáculos de política interior idénticos a los que afectaban al estacionamiento de armas atómicas americanas, al menos dos grandes problemas opondrían a este papel de Francia: su no-integración en la dirección militar de la OTAN, postura que aún mantienen sus gobernantes, a pesar de su "apertura atlántica"; y, por otra parte, la cuestión de la segunda "llave" para las armas atómicas francesas, exigida por el gobierno de la RFA. Para éste, la colaboración franco-alemana es un medio de volver a integrar plenamente a Francia a la OTAN. Por su parte, Francia se

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atiene a su papel específico, y pretende, por el contrario, establecer un contrapolo a la hegemonía de EEUU en Europa. Los avances institucionales Hasta ahora, los progresos más importantes en los esfuerzos de integración realizados a nivel institucional, al sacar adelante la UEO y crear un Consejo de Defensa germano-francés. Pero la brigada franco-alemana, que debía ser llevada a las fuentes bautismales de Böblingen el 1 de octubre, tiene un valor militar limitado: no podrá trabajar al abrigo del alto mando de la OTAN; por parte alemana, son soldados del ejército territorial los que serán destinados esta brigada, soldados que tampoco están al mando de la OTAN. Pero, a causa de esto, las misiones de la brigada se limitarán a la instrucción y a la seguridad. En caso de guerra, es concebida como reserva de intervención de la OTAN en el marco de los acuerdos entre la OTAN y Francia. Es evidente que también se han realizado progresos con la integración del Estado español en la OTAN, así como en la cooperación en el terreno de los armamentos, en ciertos proyectos de compra de equipos tales el PAH2 y las investigacioanes para la navegación espacial, etc.

Los esfuerzos realizados por la comisión de la Comunidad Europea por armonizar los tipos de armamento europeo chocan sin embargo con la vigilancia muy celosa de cada uno de los Estados, en cuanto a la autonomía de su para la RFA una asociación de Daimler-Benz y de MBB (el trust más poderoso de armamentos de la RFA, que trabaja únicamente en esta rama) complejo civil-militar gigantesco, convirtiéndose Daimler-Benz a nivel europeo en el mayor fabricante de armas de la RFA y siendo promovido, al mismo tiempo, al rango de competidor de potencia igual a los grandes consorcios de armamentos franceses y británicos. La situación en el Mediterráneo El Mediterráneo es otro espacio en el que los Estados europeos de la OTAN se estuerzan ahora por reemplazar con sus propias fuerzas a las de EEUU. En el curso de estos diez últimos años, en acuerdos bilaterales con EEUU, los cuatro Estados de la OTAN afectados -Estado español, Turquía, Grecia e Italia- han reforzado su marina de guerra con el objetivo de poder controlar el Mediterráneo con sus fuerzas. Pero, con el desarrollo de las armas dirigidas con precisión a distancla, este objetivo se ha alejado mucho: efectivamente, les falta el apoyo aéreo • apto para asegurar su seguridad, apoyo que sus limitados medios económicos no les permiten constituir. A esto habría que añadir que estos Estados, y también los Estados de la OTAN "más péqueños" -Holanda, Bélgica y Luxemburgo-, observan la colaboración germanotrancesa con cierta desconfianza. A este respecto, también se ha abierto un debate en Italia en el seno del Estado Mayor para determinar qué objetivos deberían determinar el programa de armamento en el futuro: o un sistema de seguridad regional para el Mediterráneo, asegurando la defensa del flanco sur de la OTAN, o la participación en un programa de armamentos que desplegaría su tuerza de choque principalmente contra el Este. Esta última orientación tiene como finalidad impedir una preponderancia germano-francesa en el seno de la OTAN, lo que se corresponde también con la actitud de otros Estados europeo-occidentales de la Alianza. Por otra parte, en Gran Bretaña la opinión preponderante sería que no hay que constituir estructuras parciales en la OTAN, que podrían vaciar de su sustancia a la solidaridad atlántica. De este modo, los diversificados intereses políticos de los Estados nacionales se traducen en opciones político-militares diver-

También se encuentra con frecuencia, y bajo diversas formas, la ambición de construir una superpotencia militar europeo-occidental. Así, se debate la posibilidad de transformar la brigada franco-alemana en un cuerpo europeo (Europa Korps), con participación española, italiana y británica, que se establecería en el interior de la UEO. Tendría la ventaja

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de poder actuar también como grupo de intervención fuera de los límites OTAN. Pero hoy estos proyectos no son realizables y tropiezan no con menos dihace veinte años, sino más bien con más.

El rearme convencional de los Estados de Europa occidental no alcanza, ni de lejos, el nivel

Yes decir el 4% del PNB anual real. En las filas de la OTAN, oponentes al tratado INF se acogen a que actual-

Use procede al desmantelamiento atómico y que no se ha realizado ninguna compensación convencional. Los únicos Estados de la OTAN que aumentaron su presupuesto para la Defensa en 1988 son Italia, Luxemburgo, Noruega y Turquía. Más bien, los ejercitos proceden a una disminución de sus efectivos: en la RFA, tiene lugar un debate público sobre la Bundeswehr, compuesta hasta ahora por 450.000 hombres, pero que no podrá mantener este nivel (se preve una reducción a 350.000); el ejército belga quiere reducir a 30.000 hombres su contingente en la RFA; el ejercito británico del Rin debe ser aligerado 56.000 hombres.

También parece que para EEUU se trata de retirar de Europa 100.000 hombres. La presencia de bases americanas de apoyo aéreo ha sufrido reveses: la base de los F-16 en el Estado español parece que va a ser evacuada y se prevé una medida similar en Grecia

Todos estos obstáculos muestran claramente que por las fuerzas burguesas de Europa los esfuerzos realizados occidental para llegar a ser más independientes de los EEUU en el terreno militar se enfrentan a límites muy estre-

Aunque los diferentes gobiernos decidan programas de compra de materiales que engullen miles de millones, no se puede hablar de grandes programas de rearme acelerado porcentaje de PNB al de la Administración Reagan. La burguesía de Europa occidental no intenta salir de la crisis principalmente por la vía del rearme. Apuesta por el mercado interior de la Comunidad Europea y por una ampliación de mercados en países tales que la Unión Soviética o países semi-industrializados del Tercer Mundo.

El debilitamiento de la superpotencia que son los EEUU lleva a una situación en la que cada país busca una salida reforzando su propio armamento. Por esta razón, los revolucionarios debemos combatir la falsa idea según la cual "que Europa se haga cargo de sus propios intereses" y la separación de EEUU supondrían un crecimiento de las posibilidades de paz. En condiciones capitalistas, lo cierto es lo contrario. Deberíamos extender la subversiva idea mantenida por el movimiento por la paz según la cual Europa occidental no puede ser defendida más que con la muerte de las armas atómicas; tampoco puede ser ya defendida por medios convencionales, en primer lugar a causa del potencial de destrucción que han alcanzado actualmente. La única posibilidad de evitar el suicidio es acabar con la competencia capitalista y los Estados actuales. ello somos resueltos adversarios de todo tipo de rearme convencional y de una integración militar de Europa OccI-