Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Checoslovaquia 1968: 8 meses de primavera

· Inprecor n.º 61, mayo de 1988 · pp. 10-13 · 3.276 palabras

8 MESES DE PRIMAVERA

A comienzos de enero de 1968, el "presidium" del Comité Central del

Partido Comunista Checoslovaco (PCCh) nombró a Alexandre Dubcek primer secretario del partido, después de duros enfrentamientos. Así mente por los tanques del Pacto de Varsovia que invadieron el país el

21 de agosto de 1968. Todavía se prolongaría durante varios meses la resistencia de los trabajadores y los estudiantes. La normalización sólo llegará a lo largo de 1969. En base a textos publicados por Anna Libera y Charles-André Udry en el periódico del PSO suizo La Breche, la redacción de INPRECOR ha elaborado este informe sobre los hechos de entonces. El artículo de uno de sus protagonistas, Petr Uhl, que publicamos

Checoslovaquia 1968:

empezó lo que vino a llamarse "Primavera de Praga" a continuación, los analiza desde la perspectiva actual. El 4 de marzo de 1968 empezaron a circular confidencialmente unas actas detalladas de la reunión del CC de enero. En ellas se leía: «Durante la discusión, se han enfrentado lo nuevo y lo viejo respecto a la acción política del partido. Se ha expresado una primera tendencia que, en mayor o menor medida, no tiene en cuenta el nivel alcanzado en el desarrollo socialista de nuestra sociedad y se ha afanado por defender formas periclitadas de trabajo del partido; a su juicio, las causas de nuestros errores están ante todo en las dificultades encontradas en la marcha de la economía, las insuficiencias del trabajo ideológico, la falta de rigor y las actitudes liberales en el terreno ideológico, los efectos de las maniobras de diversión ideológicas de Occidente (...) Frente a esta posición se expresaron tendencias muy claras (...) que reclamaban urgentemente un nuevo curso (...) a partir de elevar la acción política al nivel correspondiente a la evolución contemporánea de nuestra sociedad, teniendo en cuenta los efectos de la revolución científica y técnica. El desarrollo de la economía y sus nuevas formas de dirección requieren un cambio inevitable de los métodos de dirección del partido, con el fin de dominar un campo suficientemente amplio para la iniciativa y la actividad pública de los grupos sociales como tales». La primera tendencia estaba representada por el lasta entonces principal dirigente de 'Cch, Novotny. La segunda, heteroge nea, encontró su portavoz en Dubcek.

La nueva dirección no se planteó cambios radicales inmediatamente después de su victoria; pretendia transtormar gradualmente el partido desde el interior, utilizando a los intelectuales para remover un poco el aparato conservador. Su proyecto era que a finales de 1969 o

Anna Libera y Ch.A. Udry , aplastada brutalen 1970, un Congreso sancionara el proceso transformador ya realizado. Pero el debate sobre los problemas del país debía abrirse desde el comienzo. Así se hizo en prensa, radio y TV. Compromisos efímeros

Dubcek intentaba evitar la confrontación abierta con Novotny, cuya fracción conservó en un primer momento sus puestos en la dirección del partido. Pero rápidamente se supo que Novotny había intentado organizar un golpe de Estado militar tras la victoria de Dubcek. La presión popular por la dimisión de Novotny se hizo imparable. Todos los sectores de la sociedad se movilizaron: los estudiantes crearon un "parlamento" independiente, los sindicatos exigían el restablecimiento del derecho de huelga, aparecían embriones de partidos políticos... ¡hasta los censores exigieron la abolición de la censura! Novotny dimitió de la presidencia de la República el 21 de marzo, siendo sustituído por Svoboda, un jefe militar y héroe nacional. Pero. Dubcek era consciente de que la dinámica del movimiento de masas estaba desbordando los límites fijados.

Dubcek intenta contemporizar, pero la batalla en la dirección es cada vez más dura. Los conservadores tratan de bloquear las medidas de liberalización que pone en marcha el gobierno Cernik desde el mes de abril (leyes sobre el derecho de reunión y asociación, sobre la libertad de prensa, sobre la delimitación de competencias del Ministerio del Interior, sobre los Consejos Obreros, etc.), que obtienen un importante apoyo en la población. La batalla en el interior del CC concluye con la exclusión de Novotny. Es inevitable la convocatoria de un Con-

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ga lugar en septiembre. Se inicia inmediatamente un proceso de elección democrática de delegados en congresos regionales.

En este marco, un documento, conocido por "Las dos mil palabras", va a desempeñar un papel considerable. Escrito por Ludwik Vaculik, refleja la frustración de un sector de la intelectualidad frente a las ambigüedades del equipo Dubcek y el miedo a un retroceso si no se institucionalizaba la democratización. La idea central del documento era saludar las iniciativas positivas tomadas por la dirección del partido desde enero, pero advirtiendo frente a una confianza ciega en ella y llamando a los trabajadores y los jóvenes a "tomar ellos mismos" la dirección de la lucha por la transformación de la sociedad

El documento estará en el centro de los debates para la elección de delegados al Congreso. Los conservadores lo exhibirán como una confirmación de todos sus temores. Los liberales, por su parte, intentarán limitar el alcance del texto, destacando las buenas intenciones de sus autores, y denunciando únicamente "las cuarenta palabras desgra-

", es decir, las que llamaban a la acción independiente de masas. Este será el pretexto por los "países hermanos"

para aportar su "ayuda internacional" al partido checoslovaco, amenazado por "la ofensiva de las fuerzas contrarrevolucionarias" Los consejos obreros

Hubo que esperar tres meses después de enero de 1968 para que los trabajadores comenzaran a moverse a través de la brecha abierta por la crisis en la dirección del partido. La dirección del Morios (ROH), organización oficial, tenía muy poco apego por las reformas. Su secretario, Miroslav Pastryk, escribía en enero en el periódico del sindicato, Prace, que el ROH debía «servir incondicionalmente al socialismo» (léase, al partido) y «reforzar la unidad ideológica de las masas». Esta es una perfecta ilustración de la concepción stalinista del sindicato como correa de transmisión del

La tendencia Novotny, bien anclada en el aparato sindical, hizo campaña en las empresas contra los reformadores. Dubcek y su equipo reaccionan y a mediados de marzo es destituída la dirección del ROH. Los reformadores deben dar confianza a los trabajadores de que van a disponer de más medios para la defensa de sus intereses; es una especie de moneda de cambio contra la introducción de reformas que afectarían a las condiciones de trabajo y empleo. Además frente a los obstáculos que suponen los burócratas incompetentes que colonizan la dirección de las empresas, hay que apoyarse en los productores: El "Programa de Acción" adoptado por el CC del PCCh el 5 de abril afirma: «...el Partido considera que es indispensable que todo el colectivo de trabajo que soportará las consecuencias, tenga también una influencia sobre la gestión de las empresas. Así nace la necesidad de órganos democráticos en las empresas, que tendrían poderes delimitados en lo que concierne a la dirección de la

Sin embargo, el programa precisa los límites de estos "órganos democráticos": «Naturalmente, cambia en nada la autoridad indivisible y el poder de los cuadros dirigentes en la

En el mes de mayo estallan una serie de huelgas que con frecuencia tienen en su punto de mira a directores de empresa incapaces y corrompidos. El dirigente de los sindicatos de Eslovaquia, Daubner, escribe en el periódico Pravda de Bratislava, que los managers «no han comprendido que ha tenido lugar un cambio y que debían considerar a los sindicatos como un interlocutor serio».

A comienzos de junio se constituyen dos consejos obreros en dos empresas claves: CKD de Praga y Skoda de Pilsen. A finales de junio, los trabajadores de CKD elaboran unos "Estatutos de la autogestión": «Los trabajadores de la fábrica CKD, realizando uno de los derechos fundamentales de la democracia socialista, el derecho de los trabajadores a gestionar sus empresas, y deseando una unión más estrecha de los intereses de toda la sociedad con los de cada individuo, han decidido fundar la autogestión de los trabajadores que toma en sus manos la gestión de la fábrica». Estos estatutos definen el lugar respectivo de la Asamblea de Autogestión de la empresa (órgano soberano, en el cual participan todos los empleados, menos el director) y del Consejo de los Trabajadores (elegido por la Asamblea). El puesto de director se saca a concurso por el Consejo y la Asamblea. Esta dinámica atraviesa la reunión de la Conferencia Nacional del ROH, a mediados de junio. En ella, la huelga es reconocida como un medio de defensa de los intereses de los asalariados y además se incita a los asalariados a la creación de Consejos de Trabajadores. Así pues, en Checoslovaquia el movimiento de los consejos se apoya en el movimiento sindical, aunque delimitando las tareas respectivas del sindicato (defensa de los intereses sociales) y de los consejos (ges-

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Cuando se produce la invasión soviética, los trabajadores organizados en las empresas ocupan un lugar central en la resistencia: los metalúrgicos, cuya federación agrupa a 900.000 trabajadores, representan el ala más radical. EI XIV Congreso, clandestino, del PCCh, tiene lugar en la fábrica CKD de Vysocany, en las proximidades de Praga, y traduce la fusión entre la resistencia obrera y nacional a la ocupación y la voluntad de extender los instrumentos de autogestión.

El desarrollo de los consejos tiene lugar después de agosto. En junio, habia 19, en octubre 113 y 140 estaban en fase de organización. Pero el 24 de octubre, Dubcek hace adoptar un decreto para bloquear la extensión de los conse jos; ésta es una demostración de la función que Dubcek asume en la primera fase de la "normalización". La oposición obrera contra esta medida es tan fuerte, que la dirección del ROH debe denunciar públicamente el decreto el 11 de no-

A pesar de todos estos obstáculos, el

Ron gor un Congreso en a time

Skoda que reúne a delegados de 200 consejos, los cuales deciden crear una asociación nacional de los consejos. Pero esta movilización no encuentra articulación en el terreno político; Dubcek desmoviliza e impide, a la vez, la emergencia de una alternativa.

Los normalizadores han puesto manos a la obra. La alianza entre los "directores generales y los directores de las

"amigos soviéticos" termina produciendo un proyecto de ley sobre la "empresa socialista" en febrero de 1969. En el se propone un "Consejo de empresa" en el cual el peso decisivo lo tienen los organismos del Estado y

El VII Congreso del ROH, que se reúne en marzo de 1969, muestra la amplitud del rechazo al proyecto de ley. La resolución del sindicato, aunque hace concesiones al gobierno, insiste «en la creación de los Consejos de Trabajadores, en tanto que órganos democráticos supremos de gestión en las empresas...

na parte decisiva de los miembros s Consejos de Trabajadores deben s elegidos entre los empleados de las em-

La ofensiva normalizadora va reto!

ándose. En abril de 1969, el Consej paso a la liquidación de la propiedad so ial global». La normalización consigu del "socialismo", contra la democracia socialista en la sociedad y las fábricas. Los "países hermanos"

Pero recuperemos el hilo de los acontecimientos. La presión y las amenazas del Pacto de Varsovia van a convertirse en un elemento central de la situación desde junio de 1968. La llegada de Dubcek al poder no habla despertado ningunainquietud entre los dirigentes soviéticos. Se le consideraba un aliado fiel de la URSS. Pero a partir del desarrollo del movimiento de masas esta actitud cambia. La pérdida de control del partido, simbolizada en la convocatoria del Congreso extraordinario de septiembre, se considera el dato decisivo.

A mediados de julio, la URSS, Polonia, la RDA, Hungría y Bulgaria se reúnen en Varsovia y envian una carta a la dirección del PCCh -que unos días antes había rechazado una invitación para comparecer en pleno ante ellos- llamando la atención sobre «la ofensiva llevada a cabo por la reacción con el apoyo del imperialismo contra el partido y las bases del régimen socialista». También expresan su desconfianza hacia los dirigentes del PCCh, que no son conscientes de estos peligros, y denuncian la presencia de contrarrevolucionarios en el propio seno de la dirección del PCCh. La situación es tan grave, dicen, que ya no es competencia solamente de la dirección PCCh y exige la intervención de la "comunidad socialista"

La respuesta de la dirección del PCCh rechaza las acusaciones y defiende la línea seguida desde enero. En el país se desarrolla un amplio movimiento contra lo que se considera una intolerable ingerencia. Todas las instancias del partido y las organizaciones de masas ratifican la carta del partido y prosigue la preparación del congreso. Los delegados están elegidos a comienzos de julio: más del 80% son "progresistas" (el 10% de ellos son considerados "radicales").

Para tranquilizar a los soviéticos se realiza un encuentro bilateral entre la URSS y Checoslovaquia el 29 de julio. No se conocen los datos de la reunión, pero a su regreso Dubcek informa de la «comprensión de los soviéticos». Quizás trataba de convencerse a sí mismo, desoyendo a algunos generales que le informaban con inquietud de movimientos inhabituales de las tropas del Pacto de Varsovia, que entrarían en el país el

Dubcek esperó hasta el final poder conciliar lo que es inconciliable mundo burocrático: la democratización y el "papel dirigente", el monopolio del partido; la independencia nacional y la aceptación de una subordinación a los intereses geopolíticos de la burocracia del Kremlin. Así habrá suscitado las esperanzas de los trabajadores y, a la vez,

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dejado la puerta abierta a aquellos cuyo único fin es aplastarlas. La invasión

La invasión militar soviética buscaba con su masividad paralizar a la población. Contando con que ningún sector del ejército checo pasaría a la resistencia y que las masas no habían conquis. tado medios de autodefensa en la lucha precedente, se consideraba poco probable un enfrentamiento de tipo húngaro. Así pues, para los soviéticos se trataba en una primera fase de utilizar la presencia de tropas para restablecer el control burocrático sobre las instituciones políticas para que, en una segunda fase, esas instituciones pudieran vencer al movimiento popular. La dirección Dubcek iba a mostrarse, desgraciadamente, un instrumento dócil de ese proyecto. El movimiento espontáneo y masivo de resistencia no armada a la ocupación revelaba el profundo apego de los trabajadores y los jóvenes a los ideales de la "Primavera de Praga". Pero su misma amplitud iba pronto a revelar el retraso existente en la aparición de una dirección independiente antes de la intervención. Pese a la notable actividad de resistencia de numerosos comunistas de izquierda, no consiguieron organizar esa dirección en la obligada clandestinidad posterior a la invasión. Junto a la capitulación de Dubcek, éste será el dato central que permitirá la victoria de la normalización a lo largo de 1969.

Los soviéticos no tenían en todo caso un trabajo fácil. No querían una solución puramente militar, sino utilizar la presión militar para resolver políticamente la crisis. Querían restablecer la legitimidad de un PC a sus órdenes. Para ello necesitaban la capitulación de Dubcek y su equipo, que ellos mismos deshicieran el movimiento que habían suscitado. Estos fueron llamados a Moscú y allí firmaron un protocolo en el que aceptaban el "estacionamiento temporal" de tropas del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia. Las concepciones políticas de la dirección dubcekiana explican esta rendición: siempre habían considerado sus divergencias con Moscú como problemas tácticos, subordinados a su relación prioritaria al "movimiento comunista internacional", es decir, al poder del Krem-

No faltaron las tensiones y contradicciones, incluso en el aparato del partido. Desde el anuncio de la invasión, la dirección del partido en Praga lanzó un llamamiento a la resistencia pacífica y a la fraternización con los soldados, creando una red de comunicación por radio y TV y convocando la reunión inmediata del XIV Congreso del PCCh enla fábrica CKD de Praga. No había la menor duda de la legitimidad de este Congreso, en el que estuvieron presentes dos tercios de los delegados elegidos democráticamente en los congresos regionales previos. El Congreso condenó la invasión y eligió un nuevo CC, que el 27 de agosto rechazó el protocolo firmado en Moscú entre Dubcek y los soviéticos. Pero a su regreso de Praga, Dubcek declaró nulo el Congreso y restauró el CC elegido en 1966, con algunos miembros elegidos en el XIV Congreso. La resistencia

Tras las primeras reacciones frente a los tanques, y dada la ausencia de dirección del movimiento de resistencia, no hubo un desarrollo de grandes acciones de calle, pero sí una extensión de los consejos y la autoorganización, al que ya nos hemos referido en un punto an-

Había un cierto atentismo, una tímida esperanza en que Dubcek al menos conseguiría salvar lo esencial de las reformas. Pero estas ilusiones se disiparon rápidamente. El 28 de octubre, aniversario de la creación del Estado checoslovaco, hubo manifestaciones masivas exigiendo la retirada de las tropas so-

Los estudiantes fueron los primeros en comprender que era necesario relanzar la acción contrala ocupación y orgauna dirección independiente Dubcek. Crearon un comité de acción con representantes de todas las facultades, que en diciembre se transformó en un Parlamento estudiantil. Bajo el impulso de Karel Kovanda, Jiri Müller y Petr Uhl, el comité llamó a una manifestación el 17 de noviembre que fue prohibida y transformada inmediatamente en dos días de ocupación de universidades e institutos en todo el país. Además lanzaron una "Carta a los camaradas obreros y campesinos", de contenido muy general, pero cuya importancia estuvo en el mismo hecho de existir. La carta pasó de fábrica a fábrica. | Dirigentes obreros fueron a las facultades ocupadas. En numerosas fábricas se votó el compromiso de ponerse en huelga si se atacaba a los estudiantes. La asamblea de Skoda de Pilsen se pronunció por la elección de una nueva dirección «que se comprometa a aplicar el proceso de democratización política y organizativa». Los 22.000 obreros de la siderurgia de Kladno exigieron la dimisión de los dirigentes opuestos a la democratización. Posiciones similares fueron adoptadas por los mineros de Ostrava y los obreros de CKD, que llegaron a convocar una huelga preventiva el 22 de noviembre cuando los estudiantes desafiaron la orevacuación de las facultades

Se desarrollaba una vanguardia unitaria entre estudiantes y dirigentes obreros de grandes empresas. Se firmó un pacto entre el sindicato metalúrgico y el sindicato estudiantil de Praga, cuyo programa según las autoridades de la "normalización", convertía al manifiesto de las 2.000 palabras en un "cuento de hadas". Pactos similares se firmaron en otros lugares

Una movilización de esta amplitud no podía mantenerse indefinidamente un proyecto político. Pero los cuadros que podían transformar esta poderosa acción de resistencia en una ofensiva política que habría podido dividir la dirección del partido y así minar el instrumento político de los ocupantes, estaban dispersos. Eran muy activos en la resistencia, pero se encontraban sumergidos dentro de las organizaciones de masas, sin relaciones entre ellos, sin proyecto.

A finales de febrero de 1969 Dubcek declaró: «Hemos conseguido superar la fase más aguda de la crisis». Tenía razón. Ya no era de ninguna utilidad para los ocupantes. A finales de marzo, el equipo de hockey checo gana al de la URSS 4 a 3. La victoria desencadena manifestaciones populares contra la ocupación: El Kremlin aprovecha la ocasión para destituir a Dubcek y poner en su lugar al fiel Husak. Dubcek será nombrado embajador en Turquía: En enero de 1970, pese al escrupuloso silencio que habia mantenido desde su destitución, será expulsado del partido.

La normalización exigió en realidad la expulsión de centenas de miles de militantes del PCCh. Otras formas de represión, la cárcel, el exilio, los despidos, el chantaje sobre los estudios de los hiJos,.... se generalizaron para aplastar el movimiento de resistencia. Así se segó la primavera de Praga. O