Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

«Saludo y apoyo a la perestroika»

· Inprecor n.º 60, abril de 1988 · pp. 29-30 · 1.076 palabras

Alexandre Dubcek trabajó como guarda forestal a partir de 1969 lasta su reciente jubilación. Veinte años después de la Primaver:

de Prio de Partido Comunista dalo un primera c

«SALUDO Y APOYO A LA

PERESTROIKA»

-a saludo y la apoyo porque encuer o en ella una profunda conexión con que se nos presentó a nosotros hace veinte años, teniendo en cuenta, por supuesto, diferencias de época y de situación(1). Lo que hoy sucede en la Unión Soviética, pensando en nuestro 1968 y en la manera en que nació, es la confirmación del carácter estimulante y vivo que tenían nuestras ideas. Con esto no quiero decir que durante todos estos años no se haya hecho nada en Checoslovaquia. Se ha hecho mucho, pero hay problemas de fondo en el terreno político, económico y cultural que siguen planteados. Hubo un tiempo en que nuestro país estaba entre las diez naciones más avanzadas del mundo, y hoy se sitúa al final de las veinte primeras.

¿Cuál es la verdadera relación entre su experiencia y la evolución actual de la URSS?.

No se puede hacer una correlación mecánica entre nuestro 1968 y la perestroika soviética. El tiempo ha creado nuevos problemas, nuevos modos de pensamiento. La revolución cientificoécnica ha progresado, entra ya en si uarta fase. No identifico la evolució NOTAS:

Alexandre Dubcek L 'Unità. A continuación re de masas culturales y otras, activas er la sociedac ses sociales y económicos individuales tido y la sociedad, estimular el debate general, también en el terreno político, y a iniciativa de las masas trabajadoras v utilizar todos los recursos y ventajas que ofrece el socialismo en tanto que mejor opción para el porvenir de la civilización.

¿Qué piensa de las recientes declaraciones del actual grupo dirigente del Partido Comunista Checoslovaco sobre la evolución que vive la Unión Soviética?.

Estoy contento con que la dirección política de mi país se haya pronunciado también por la perestroika y la glasnost. Pero de momento, no se trata más que de palabras, no de hechos. La distancia que nos separa de 1968 y de lo que sucedió en la URSS y en los demás países socialistas, confirman que el socialismo no puede soportar ya durante mucho tiempo los estereotipos, los modelos, la momificación, el dogmatismo y el sectarismo. Estos países deben regenerarse en armonía con las nuevas exigencias. No hay identidad, pero una similitud notable une los conceptos y las ideas originales de la perestroika soviética y las tentativas de los comunistas checos de 1968. Por el contrario, hay identidad en que durante veinte años la ola renovadora ha sido bloqueada. Son estos elementos los que generan mi apoyo y el de mis compañeros, que como yo, apoyan la perestroika sovietica. Y puedo añadir que se trata de un apoyo sincero, leal y sin ambigüedades.

‹Qué se propone usted hoy para salir de esta larga fase de bloqueo de la renovación?.

La responsabilidad incumbe a los que

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11 nos gobiernan. Pero la palabra decisiva pertenece a los ciudadanos, que deberían tener la posibilidad de defender sus propias ideas, de intervenir activamente y no sólo formalmente en la discusión que ha comenzado a abrirse, para que algo realmente sustancial empiece a cambiar. Y hablando de esto, no puedo dejar pasar la ocasión de expresar mi rotesta y mi desaprobacion por habe ido calificado, sin poder responde como heraldo del anti-socialismo y del anti-sovietismo. Siempre he estado a favor de un programa socialista. El porvenir no se construirá sobre el 21 de agosto de 1968, sino sobre una nueva forma de proceder política y programáticamente. Considerar a fondo la verdad histórica con lealtad y franqueza y formular un nuevo programa político del Partido Comunista de Checoslovaquia pueden ser la vía para poner de acuerdo al Partido y a la sociedad y creo que si las decisiones son otras, será difícil para la población otorgar su confianza a la reestructuración de la sociedad.

¿Tiene algo que reprocharse?.

No pienso que deba cubrirme la cabeza con ceniza. No encuentro nada sustancial que reprocharme. En plena con-

/ la política puesta en práctica triuntaro entre el pueblo checo. Sólo fueron barri e restituya mi honor político. Y no s

, sino el de todos los demás camaradas afectados. Un proverbio lice que la esperanza es lo ultimo que s pierde. Quien la pierde, pierde tambie en realidad el sentido del porvenir. Mi contianza y mi esperanza provienen so re todo de la convicción de que nues tro programa de acción de hace veinte años era justo. Quien lo lee ahora, debe reconocer que decía cosas válidas para hoy: dar un nuevo impulso a la reforma

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económica, conjugar la democracia con el socialismo y el socialismo con la democracia, definir mecanismos para una acción más cercana a los principios y más abierta del Partido Comunista ante el pueblo. Los hechos, que han confirmado mis convicciones, me dan confianza y esperanza. La idea de que la política de renovación sigue viva en el partido y en nuestro pueblo y no ha podido ser sofocada para siempre. No está muerta, vive, se ha conservado en lo más profundo de la conciencia popular. Ahora, hay que darle una nueva cara, una forma que responda mejor a la actualidad, más adaptada al hoy y al mañana. Retomando lo que decía vuestro Gramsci, la confianza nace en mí de la filosofía de la praxis.

¿Piensa hoy que habría sido posible evitar la intervención militar de 19687.

Una persona no implicada podría pensar que habría podido ser evitada. Es posible, pero con una sola condición: que nosotros mismos hubiéramos llevado a cabo el programa de acción y el proceso de renovación, con nuestras propias fuerzas, y por fuerzas entiendo el recurso al ejército, a la policía, a la milicia. Pero nadie estaba dispuesto a hacerlo. No hay que olvidar que nuestro pueblo afrontó, sin violencia, la intervención militar y que exigió con firmeza y sin ninguna vacilación el retorno a la patria de los altos dirigentes del Partido y del Estado. El tiempo ha demostrado que en este juego político, el programa de acción, el método no violento de su realización, eran determinantes. Con total franqueza, para que mi respuesta sea aún más clara, yo le diría que si el PCUS hubiera tenido la dirección que tiene actualmente, la intervención armada de los cinco países (RDA, Polonia, Bulgaria, URSS, Checoslovaquia, ndir) habría sido

Entrevista realizada para L'Unita por

Renzo Foa. Praga, 19 de diciembre de 1987