Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

La lucha por la memoria comunista

· Inprecor n.º 57, diciembre de 1987 · pp. 27-34 · 6.729 palabras

LA LUCHA POR LA MEMORIA

El discurso de Mijail Gorbachov en el 70 aniversario de la revolución de

Octubre ha zanjado, por el momento, las expectativas que se habian creado sobre un paso adelante de la dirección del PCUS en la rehabilitación de los revolucionarios calumniados, torturados, asesinados,..., en los procesos de Moscú. Pero incluso las reacciones críticas ante el discurso de Gorbachov, incluso por parte de figuras representativas de las instituciones culturales soviéticas, muestran las dificultades para mantener los estereotipos de la versión burocrática de la historia de la

URSS, el PCUS y el movimiento comunista internacional, dentro de la dinámica de reformas abierta por la perestroika. Esta situación hace aún más urgente y necesaria la defensa en Occidente de la rehabilitación

Ernest Mandel escribió el artículo que sigue poco antes del discurso de

Gorbachov. Salvo cuestiones de detalle, el artículo conserva y aún aumenta su actualidad e interés tras conocer el texto de ese discurso.

NOTAS: (1). Los verdaderos. "inventores" de la teoría de las ondas largas de la coyuntura económica capitalista son dos teóricos marxistas de antes de 1914, el ruso Parvus-Jelphand y el holandés Fedder Van Gelderen.

URSS

COMUNISTA

completa de los condenados en los Procesos de Moscú. El 16 de julio de 1987, la Corte Suprema de la URSS ha rehabilitado penalmente al gran economista ruso Nicolás Kondratiev y los •coacusados del proceso de 1930 en el que habían sido condenados a largos años de ;prisión. Con su gusto por el humor macabro, Stalin había titulado este proceso como el del "partido de la industria". En • realidad se trataba de un proceso ante todo de técnicos agrónomos que trabajaban en el Instituto de Economía Rural en Moscú, así como a algunos colaboradores del Instituto de Coyuntura Internacional, dirigido el primero por Alejandro Chayanov,: y el segundo por Kondratiev.

Eran dos personalidades intelectuales importantes de la Rusia de después de la revolución: de Octubre, los dos no comunistas y no marxistas, cuya actividad totalmente legal da fe del grado elevado de libertad intelectual que reinaba en la URSS antes de la consolidación de la dictadura stalinista. Kondratiev, presentado a veces, equivocadamente, como el inventor de la teoría de las ondas largas de la coyuntura(1), fue ciertamente el que formuló su versión académica sofisticada. Creó uno de los primeros institutos de estudio sistemático de la coyuntura económica internacional, cuyo prestigio fue considerable. Su teoría continúa teniendo autoridad en los medios académicos, aunque fuera sometida a una crítica muy dura por parte de los marxistas soviéticos, comenzando por León Trotsky.

Alejandro Chayanov fue uno de los principales teóricos de la "agricultura campesina no-mercantil" ', de inspiración populista, en Rusia. Mucho menos conocido internacionalmente que Kondratiev, es,

Ernest Mandel sobre todo, el autor de un célebre artículo sobre "La teoría de los sistemas económicos no capitalistas", aparecido en alemán en 1924, campesina"/"Viaje de mi hermano Alexis una curiosa "utopía al país de la utopía campesina"). Fue un militante destacado del movimiento cooperativo soviético tras la revolución de Octubre.

El verdadero motivo de ataque de la fracción stalinista contra los acusados del proceso de 1930 fue el apoyo que dieron a Bujarin y Rykov contra la política de colectivización forzada de la agricultura y de industrialización precipitada, en la que Stalin se había embarcado a partir de 1928-29. Hay que subrayar que Kondratiev y Chadayev, que no fueron en absoluto miembros del PCUS, mantenían sus distancias respecto de la oposición de derechas, contentándose con plantear datos, estadísticas, análisis y previsiones, sobre los que Bujarin podía apoyar en parte su argumentación.

Numerosos observadores han visto en la rehabilitación penal de Kondratiev la confirmación de que Bujarin será también oficialmente rehabilitado con prontitud. Desde la época de Kruschev, la viuda y el hijo de Bujarin, Yuri Larin, entablaron un procedimiento oficial de rehabilitación. Tras un largo y penoso procedimiento, la comisión de control del partido rechazó esta rehabilitación en el verano de 1977.

Actualmente se multiplican en la prensa soviética, así como en algunas publicaciones chinas, las alusiones positivas a la persona e incluso a la orientación política de Bujarin. La Literatournaia Gazeta del 22 de julio de 1987 publicó el texto de una

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NOTAS: (2). En la misma ocasión, la Academia Agraria de Moscú fue suprimida y sus principales miembros arrestados. Kondratiev y Chayanov fueron ejecutados en 1937. (3). El tercer Proceso de Moscú tuvo lugar del 2 al 13 de marzo de 1938. Krestinsky se distinguió al comienzo de ese proceso, siendo el único acusado en declararse no culpable y en rechazar en bloque todas las acusaciones infamantes del procurador Vichinsky. Llegó a afirmar que las : confesiones que había hecho durante la instrucción le habían sido arrancadas por la fuerza (Prozessbericht. versión alemana del acta estenográfica pp.56-59). En una sesión ulterior del proceso, reiteró sin embargo su confesión, bajo el efecto de las horribles torturas sufridas mientras tanto, según informaciones dignas de crédito. (4). Ver principalmente los recuerdos del jefe del Estado Mayor del Ejército soviético, el mariscal A. Vassilevski, La Causa de toda una vida (Moscú, Editions du Progres, 1984. La edición en lengua rusa data de 1975), que lleva, tras la página 80, una foto de grupo titulada "Los primeros mariscales de la Unión Soviética"' mostrando a Tujachevsky, C. Vorochilov, A. Fegorov, S. Boudionny y V. Blucher en 1935. Tres de estos mariscales fueron fusilados. por Stalin en 1937. (5). Trotsky fue personalmente reconocido culpable por el veredicto del primer proceso de Moscú (19-24 de agosto de 1936). Este veredicto termina con las siguientes palabras: «Trotsky, Lev Davidovitch, y su hijo Sedov, Lev Davidovitch, que permanecen actualmente en el extranjero, han sido encontrados culpables (''uberfuhrt" en alemán) sobre la base de las declaraciones de los inculpados Smirnov. N. Golzman E.S., Dreitser, V. Olberg, Fritz David, I.I. Krugljanski y Berman-Jurin, así como por el material de este proceso de haber directamente preparado, así como dirigido personalmente, la organización de acciones terroristas en la URSS, contra los dirigentes del PCUS (b) y del estado soviético. En el caso de que sean encontrados en el territorio de la URSS está ordenado su arresto inmediato así como su traslado al Tribunal del Colegio Militar del Tribunal Supremo de la URSS». (Prozessbericht, Moscú 1936, p. 185 de la versión estenográfica alemana de! proceso verbal. Traducción nuestra). (6). Trotsky ha destacado gran número de estas falsificaciones históricas más sutiles en su libro La revolución desfigurada (En inglés: The Stalin School of Falsification).

DEL SEU ASSASSINAT PER L' ESTALINISME

pieza en un acto que pone en escena dos personajes, uno debatiendo a favor de la colectivización forzada y el otro defendiendo las tesis gradualistas de Bujarin. Por primera vez, Bujarin ya no es sólo representado como un hombre simpático y amable, aunque adversario de Lenin, sino como alguien que defiende una línea justa. El autor de la obra es Fedor Bourlatsky, uno de los principales portavoces intelectuales y públicos de Gorbachov.

Dada la rehabilitación de Kondratiev., de Chayanov y de sus asociados, el rechazo de una rehabilitación penal de Bujarin colocaría a las autoridades judiciales de la URSS en una situación delicada. Después de todo, Kondratiev fue un antiguo minis. tro de Kerensky, Bujarin un antiguo dirigente de la Revolución de Octubre, miembro del Buró Político bolchevique, llamado por Lenin en su testamento, el "niño mimado del partido". ¿Se puede rehabilitar al primero y negarse a hacerlo con el segundo, cuando aparentemente están en cuestión las mismas ideas?.

Lo que hace la rehabilitación de Bujarin bastante probable, es que la de Kondratiev y sus compañeros de infortunio no es en absoluto un hecho aislado(2). Desde 1985, uno de los principales acusados del 3° Proceso de Moscú, el antiguo comisario del pueblo de finanzas, antiguo embajador soviético en Berlín, Nicolás Krestinsky, ha sido igualmente rehabilitado, con cinco de

ANDREU NIN

1892 - 1937

REVOLUCIONARI MARXISTA

CATALÁ I INTERNACIONALISTA

EN COMMEMORACIÓ DEL 50$ ANIVERSARI

MAIG 1987

(7 sus coacusados(3).

Es cierto que, contrariamente a la rehabilitación del mariscal

Toujatchevsky y de los demás dirigentes del Ejército Rojo fusilados en 1937, la rehabilitación de Krestinsky se efectuó de forma muy discreta. Mientras que los jefes militares se apresuraron a hacer aparecer los de antiguos retratos sus camaradas, asesinados por Stalin en los libros de recuerdos que publicaron(4), así como en* los manuales de historia, el nombre de

Krestinsky sigue sin ser apenas mencionado en la URSS.

Sin embargo, visto el espíritu de continuidad que caracteriza la historia "oficial"

del PCUS, la rehabilitación de Bujarin podría esbozarse al final del proceso que ha comenzado por la rehabilitación

Krestinsky,

- incluso siendo impreciso.

Después de Bujarin... ¿Trotsky?. Alexander Adler así lo afirma un poco rápidamente

(Liberation 10 septiembre 1987).

momento, los únicos índices precisos son las referencias públicas menos hostiles concernientes al papel histórico de Trotsky, que comienzan a aparecer en la prensa y en algunas obras de teatro y narraciones literarias. Por otra parte, uno de los amigos políticos más cercanos del fundador del

Ejército Rojo, el viejo bolchevique y héroe de la guerra civil, Mouralov, condenado en el segundo proceso de Moscú, ha sido

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•igualmente rehabilitado por la Corte Suprema.

Pero de ahí no se deriva que la rehabilitación penal de . Leon Trotsky está ya conseguida(5). Los indicios en sentido contrario no faltan. En la Feria del Libro de Moscú, que se ha abierto la segunda quincena de septiembre de 1987, el libro de Orwell "Rebelión en la granja", célebre sátira alegórica cuyo eje es el conflicto Stalin-Trotsky, ha sido requisada y prohibida. Lo mismo ocurrió con la biografía de Stalin de Isaac Deutcher, a pesar de las protestas de los representantes de las editoriales inglesas allí presentes (The Times 12.9.87). Y el jefe de la KGB y miembro del Buró Político del CC del PCUS, Chebrikov, ha pronunciado el 10 de sepdiscurso conmemorativo del 110º aniversario de Dzerjinsky, el fundador de la Tcheka, discurso que comporta una referencia muy hostil a Trotsky (The Independent 12.9.87). Lo menos que se puede decir es que el asunto no está zanjado. ¿Es que los dirigentes del PCUS dan a propósito una de cal y otra de arena? ¿Están dividiCualquiera que sea la respuesta que se de a esta cuestión, la utilidad y la necesidad de una presión del movimiento obrero internacional a favor de la rehabilitación. de todos los acusados de los procesos aparece La represión stalinista

Para comprender el alcance de una rehabilitación jurídico-penal de estos acusados - de todos los acusados y no sólo de los principales dirigentes bolcheviques asesinados como consecuencia de aquellos simulacros infames de procesos- hay que distinguir tres aspectos de la represión stalinista hacia los viejos bolcheviques.

—La falsificación histórica más burda, que consiste en callar completamente Su papel en la revolución rusa, e incluso en el movimiento obrero ruso antes de la revolución, en la construcción y la dirección del Estado soviético y del PCUS entre 1917 y 1928, o a mencionarles sólo bajo apelaciones difamatorias: espías imperialistas, agentes de la Gestapo, traidores, contr revolucionarios, asesinos, terroristas, sa boteadores, etc. Esto ha sido la regla desde la gran purga de 1934-38.

- La falsificación histórica más sutil, que consiste en deformar ciertos aspectos de su actividad y algunas partes de las ideas que defendían, callando una parte de su actividad real y atribuyéndoles concepciones que nunca defendieron. Esta fue la regla de comportamiento de la fracción stalinista en su lucha contra las diferentes oposiciones entre 1923 y 1928, deslizándose progresivamente entre 1929 y 1934 hacia calumnias innobles del primer tipo(6).

- La condena formal, bajo la forma de sentencias en procesos, por crímenes que no habían cometido nunca y la ejecución como consecuencia de esas condenas (salvo en los casos de Radek, de Rakovsky y de algunos otros que fueron condenados a largas penas de prisión. Murieron en los campos de concentración, bien a causa de las privaciones, bien asesinados: nunca se sabrá la verdad). Estas condenas conlle-

"muerte civil"' e implicaron entre otras cosas que los escritos de todos estos líderes y cuadros comunistas permanezcan prohibidos hasta hoy en la URSS.

Para salir de esta situación con el menor gasto, la burocracia puede limitarse a rectificar sólo una parte de estas secuelas de los crímenes de Stalin, por ejemplo, ocasión del 70 aniversario de la revolución de Octubre. Puede suprimir las falsificaciones históricas más burdas e infamantes, como es el caso en la nueva edición de la Bolchaia Entsyklopedia restablecer toda la verdad histórica sobre las víctimas de los Procesos ni admitir la reedición y la libre circulación de todos sus escritos. También podría suprimir todas las falsificaciones más burdas y una parte de las falsificaciones más sutiles, tolerar la reedición de una parte de escritos de los viejos bolcheviques pero no de todos. Aún son posibles más variantes.

Desde el momento en que se ve todo posibilidades, comprende la importancia decisiva de una rehabilitación total, sin exclusivas y pública de todos los acusados de los procesos de Moscú, y consecuentemente la necesidad de una campaña vigorosa en favor de tal rehabilitación. Esta rehabilitación implica necesariamente que el Estado reconozca, ante las masas soviéticas, que

T

Trotsky, Zinoviev, Bujarin, Rykov, Rakovsky, Piatakov, . Krestinsky, Radek, Smirnov, y otros dirigentes del partido en la época de Lenin y la inmediatamente posterior, no sólo no fueron ni traidores ni contrarrevolucionarios, ni agentes imperialistas, ni fascistas, ni asesinos ni terroristas. Debe reconocer que fueron los principales. dirigentes, del Estado y del Partido, miembros del Buró Político y del comité central, algunos de ellos los únicos mencionados con Stalin en el Testamento de Lenin, que fueron revolucionarios y comunistas convencidos y honestos y que por ello sus ideas merecen ser estudiadas y sus escritos reproducidos.

Si hay que hacer críticas, deben efectuarse de forma objetiva, es decir, fundadas en lo que esos escritos contienen realmente, y no sobre "intenciones" o "un doble sentido" que se les atribuye, la mayor parte de las veces con la ayuda de burdas falsificaciones. Por ello, no sólo es inadmisible escondidos escritos, sino también lo es la reproducción parcial y selectiva. Ningún debate, ninguna referencia a lo que pasó en la URSS desde 1917 hasta el asesinato de los viejos bolcheviques, y hasta hoy, será ya aceptable sin que se les vuelva a dar, por fin, la palabra. El sentido de la rehabilitación

Es evidente que no hay que confundir la cuestión de la rehabilitación penal/legal de los acusados en los procesos de Moscú —incluído el restablecimiento de todos los

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7). Kruschev no mencionó nominalmente, en su "informe secreto" al XX Congreso del PCUS, más que a los miembros de la fracción stalinista víctimas de las purgas. (8). Estos esfuerzos no sólo son proseguidos bajo Breznev, sino aún muy recientemente. Cuando Gorbachov se creyó obligado a citar el nombre de Stalin en su discurso conmemorativo del 40 aniversario de la victoria de la URSS contra la Alemania nazi, fue interrumpido por frenéticos aplausos surgidos del patio de butacas de "aparatchiks". Intentó pararlos dos veces: dos veces fracasó.

derechos civiles para ellos, sus compañeras y sus descendientes - con la cuestión de la aprobación política concedida a todas o a la mayor parte de las opiniones que profesaron en oposición a la "línea general"' de la mayoría del CC del PCUS, es decir, de la fracción stalinista.

En primer lugar, tal aprobación política se enfrenta con la dificultad manifiesta de que estos acusados defendieron ideas muy

Contrariamente al mito inventado por los servicios de represión y propagados por el grupo Stalin-Molotov en la URSS y en la Internacional Comunista, nunca existió el "bloque de los trotskystas y los derechistas" en el PCUS, ni antes ni después de la exclusión de los opositores.

Zinoviev y Kamenev no fueron "trotskystas"; llegaron a asociarse públicamente y abiertamente — no clandestinamente, por no se sabe qué "conspiración"-, con la Oposición de Izquierda en la Oposición Unificada de los años 1926-27, oposición unificada apoyada por otra parte también por la viuda de Lenin; N. Kroups-

Los acusados de los procesos de Moscú menos en cinco categorías diferentes: los "trotskystas" propiamente dichos (aunque este término en sí mismo se presta ya a sería decir, adherentes a las ideas de la Oposición de Izquierda); los zinovievistas; los partidarios de la oposición de derechas llamada bujariauténticos stalinistas de los años 1923-29 que rompieron con Stalin sobre puntos políticos durante el comienzo de los años 30(7); y algunas personas sin convicciones políticas muy precisas. imposible afirmar que sus opiniones polítodas justas, dado que se excluían parcialmente las unas a las otras.

Además, la cuestión de las víctimas de

Stalin no puede ser jamás la aceptación (o el rechazo) de sus opiniones políticas precisas, por la sencilla razón de que al hacer esto, se entraría en el mismo terreno de

Stalin, se aceptaría la base "ideológica" de los procesos y de la represión terrorista.

Esta consiste precisamente en construir una identidad, o al menos una filiación directa entre opiniones políticas, cionistas" o no, "correctas" o no, y actos criminales. Hay que rechazar categóricamente esta identidad o esta filiación, que implica directamente el delito de opinión y de rebote el dogma de la infalibilidad del partido (mejor sería decir de la mayoría de su dirección, reducida si se tercia a algunas personas, incluso a una sola persona). Hay que reafirmar el derecho al error político, sin el que ninguna democracia, ningún debate sincero es posible. Si expresar una idea que luego se revela errónea implica más o menos automáticamente, un comportamiento criminal que conlleva la represión, la deportación o la muerte, nadie expresará ideas diferentes a las del secretario general. Y como la historia ha probado abundantemente que ningún comité central, ningún secretario general, son infalibles, este silencio engendra la incapacidad de corregir los errores - incluso los errores catastróficos- durante largos

Seguimos convencidos de que, en lo esencial, Trotsky y la Oposición de Izquierda tenían razón en las grandes controversias que desgarraron al PCUS entre 1923 y

Pero nunca pediremos que una resolución del CC del PCUS y aún menos un veredicto del Tribunal Supremo de la verdicto pertenece a la historia. Pertenece a los obreros e intelectuales revolucionarios de hoy y de mañana. Evidentemente, nos haría felices que la mayoría o una minoría substancial de ellos lo reconociera y dedujera las conclusiones políticas y organizativas que se derivan lógicamente de lo anterior. Ninguna "instancia" sustituir a la historia. Pero las instancias pueden y deben pronunciarse carácter, fundado o calumniador, de los actos criminales atribuidos a los inculpados de los procesos de Moscú. Deben admitir la evidencia: las acusaciones están desprovistas de todo fundamento. Por ello, la campaña por la rehabilitación de los acusados de estos procesos es indispenUna batalla actual dentro de la URSS

Lo es más aún porque la cuestión de la rehabilitación de las víctimas de los procesos de Moscú es objeto en la propia URSS de una batalla política virulenta y abierta (salvo en sus avatares en el seno del aparato que siguen en secreto) a pesar de la extensión real pero aún muy insuficiente del glasnost. Y es que la rehabilitación penal de los acusados de los procesos de Moscú crítico sobre Stalin, el stalinismo, los prinde la "línea general" "errores" de la época stalinista y de sus secuelas, buscando una explicación materialista y no simplemente psicológica, ideológica o puramente política. Implica igualmente un juicio sobre los

"desestalinización" bajo

Kruschev, en fin, una revisión crítica de toda la historia de la URSS, del PCUS y del "movimiento comunista internacional" dumás de medio siglo. Las implicaciones de este exámen sobre los orígenes y la naturaleza de las reformas gorbachovianas son también evidentes.

El que fracciones del aparato no acepten tal reexamen alegremente es algo evidente.

Es cierto que el número de los que están implicados personalmente en los crímenes de las grandes purgas se ha reducido por razones ante todo biológicas. Por ello hay.

hoy menos miedo de "represalias" y de las consecuencias, incluso penales, de una rehabilitación de las víctimas de Stalin, que en la época del XX Congreso.

Pero también es cierto que toda una

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capa de la Nomenklatura —la que tiene 60 o más años- ha sido, si no cómplice, al menos testigo pasivo y tolerante de estos

By sobre todo testigo de los esfuerzos frenéticos por limitar la desestali'nización entre 1953 y 1963, y por corregirla después de 1965.

Las maniobras de esta fracción de la Nomenklatura, también por elementos más jóvenes que participan en ella por razones de conveniencia y juicio político, van muy lejos, como prueba el siguiente hecho:

«Los archivos judiciales soviéticos de los años 30, 40 y 50 están siendo destruidos actualmente a un ritmo de 5.000 dossieres por mes bajo el pretexto de que "'falta sitio" disidente Glasnost en su última entrega.

boletín, publicado antiguos detenidos políticos, entre ellos M. concernientes a millones de soviéticos víctimas del terror stalinista están vados en los archivos del College (Tribunal) militar y de la Corte Suprema de la URSS. «Los archivos del ministerio fiscal de la URSS y del ministerio de justicia han sido "limpiados" de ese tipo de dossieres en los años 60 y 70. En lo que se refiere a los de la KGB, prácticamente nadie sabe donde se conservan». «Durante - escribe Glasnost- dos presidentes de la Corte Suprema, M. Gorkine y Sirnov, consiguieron "salvar los archivos de la destrucción". Pero cuando el ministro de justicia Vladimir Terebilov pasó a ser presidente de la Corte Suprema, con Serguei Goussev como primer adjunto, la "limpieza" de los archivos comenzó súbitamente. Esta operación continuaría desde hace dos años. Estos dos responsables tomaron posesión del cargo en abril de 1984.

principio archivos fueron quemados en la chimenea del palaciao de la Corte Suprema. Pero, revela Glasnost, «eso hace mucho humo en la ciudad. Ahora, se queman fuera de Moscú».

(Le Monde 23-24 agosto 87) Intentos de rehabilitación de Stalin

Junto a los esfuerzos emprendidos para hacer formalmente difícil, incluso imposible, la rehabilitación de todas las víctimas de las purgas, hay agresivos intentos de "rehabilitar" en parte a Stalin y al stalinismo(8), subestimando sistemáticamente las secuelas de los crímenes de Stalin -en el terreno humano y en el movimiento comunista, en el plano económico, social, militar, ideológico, cultural-, y destacando e lado "positivo"' de los años 30. El n° 2 de la jerarquía burocrática, Ligachev, un habitual de este tipo de esfuerzos, vuelve incansablemente sobre el tema en casi todos sus discursos (ver sobre todo su discurso del 26

Gorbachov se expresa de forma más prudente sobre ello. Pero también, se sintió obligado a afirmar en principalmente en su muy difundida entrevista a "L'Humanité"' en febrero de 1986, que «el stalinismo es una noción inventada por los enemigos del comunismo y ampliamente explotada para dañar la imagen de la Unión Soviética y del socialismo en su conjunto». ¿No es esto retomar lo esencial de las calumnias contra todas las tendencias opositoras en el seno del PCUS de la época de Stalin, es decir, el punto de partida ideológico de las infamias de los procesos

El debate que avanza silenciosamente en las esferas supremas del aparato, se desarrolla de forma más franca en la calle. Así,

"Novedades generalmente considerado como el órgano del ala más combativa de los intelectuales gorbachovianos, en la avanzadilla del glasnost, se ha podido leer recientemente, en el número del 20 de agosto del 87, un artículo del economista Boris Bolotine que justifica la colectivización forzada de la agricultura y reclama que se reimpriman los trabajos

Stalin, principalmente «los problemas económicos del socialismo en la

Por otra parte, Literatournaya Gazeta del 19 de agosto de 1987 publica una serie de cartas sobre la famosa novela "Los hijos de Arbat" de Anatoli Rybakov, que denuncia severamente el terror stalinista. La mayoría de esas cartas aprueban al novelista. Pero el períodico publica también una serie de ellas que acusan al libro de ser "perjudicial" y que llegan a reclamar sanciones contra Ribakov.

Este debate llega ya a enfrentamientos públicos dramáticos. El periódico austríaco Profil cuenta, en el número del 13 de julio de 1987, dos reuniones públicas mantenidas recientemente en Moscú. La primera, discretamente mediante un

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(9). Borisov ha sido seriamente desautorizado al pronunciar la misma conferencia el 13 de abril de 1987 ante escritores en la Casa Central de la Cultura. En esta ocasión, los oradores en la sala le confrontaron con hechos precisos y terribles. Un historiador que trabaja en los. Archivos citó el dossier del interrogatorio del gran escenógrafo Meyerhold, una de las víctimas de las purgas. Meyerhold fue torturado, como lo reconoció el teniente general de la GPR, Rodos, que le inte-

Le rompieron la mano izquierda, le obligaron a beber su propia orina (informe en el diario de izquierda de Berlín TAZ, del 27 de julio (10). Con su excepcional intuición política, Trotsky había terminado su libro "Los crímenes de Stalin" con estas proféticas palabras: «La historia no perdonará ninguna gota de sangre sacrificada al nuevo Moloch de la arbitrariedad y los privilegios. El sentimiento ético encuentra una suprema satisfacción en la certeza inquebrantable de que el veredicto de la historia corresponderá a la amplitud del crímen. La revolución abrirá todos los armarios secretos, verificará todos los procesos, desquitará a todos los calumniados, erigirá monumentos a la gloria de las víctimas de la arbitrariedad y cubrirá con la maldición eterna los nombres de sus verdugos».

cartel manuscrito pegado a la puerta del Instituto de Historia y de Archivos, atrajo a varios millares de personas a fines de marzo de 1987. La "leksija" (lección, conferencia) fue pronunciada por el profesor Yuri Borisov bajo el titulo "Stalin, político y hombre". En resumidas cuentas fue una apologia del dictador, aunque admitiendo que hizo errores y abusos.

La gran mayoría del auditorio reaccionó de forma indignada. Las preguntas y protestas fueron: rehabilitadas ha sabido? ¿Cuántos habido?. Muchos oradores mencionaron explícita mente el hecho de que sus padres perecieron en los campos stalinistas, que sus madres fueron deportadas. (9)

En junio de 1987 la organización de las Jüventudes Comunistas, Konsomol, organizó una discusión pública con Youri Astoria de a diretoy del astuto, de el director del Instituto. de de la crítica vigorosa a Stalin. La sala

Centenares de personas debieron permanecer en el exterior. Se hicieron llegar al orador preguntas escritas. Una de ellas fue la siguiente: «¿Está Vd. a favor de la publicación de las obras de Trotsky?». Afanasiev respondió: «Sí, estoy a favor de que nuestros estudiantes puedan leer y estudiar toda la literatura de la histoTrotsky». Detrás de mí, un anciano exclamó de forma indignada: «¡Lo que nos faltaba!». Inmediatamente, algunos se volvieron hacia él: «¿Ha leído usted sus obras? ¿Sabe usted lo que escribió?». «Si, sé lo que escribió», se defiende el hombre.

respuesta excita más a «Entonces está claro de dónde viene usted. Usted ha leído a Trotsky y está tranquilamente aquí sentado. ¿Sabe usted cuantos fueron enviados a Siberia sólo por eso?».

Gentes cada vez más numerosas se mezclan en la discusión, estallando un pequeño tumulto antes de dirigirse de nuevo a la tribuna. Con una violencia insospechada, reaparecen los recuerdos, surgen sentimientos que han debido inhibirse por decenios. Se alzan frentes cuya explosividad da miedo a los reformadores.

Otro episodio de la misma reunión indica cómo es profundamente sentida la necesidad de saldar finalmente las cuentas. Un papel del público pide que se deje de una vez de hablar de "culto a la personalidad", de errores o de desviaciones. Stalin ha sido culpable de crímenes contra la humanidad. Que se erija un monumento a sus víctimas

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(10) y que se le condene como criminal.

Afanasiev lee la pregunta, en voz alta, forma pensativa. Apoya la propuesta de erigir el monumento, no reacciona a la otra propuesta. público estalla en una ovación, larga y rítmada. Me doy la vuelta y veo un mar de rostros serios, resueltos, como si quisieran decir: «/ Ya hemos esperado bastante. Ahora nos toca a nosotros!». A pesar de todo mi escepticismo, siento en ese momento la resolución de esas personas de no retroceder ya, una vez más, como en la época de Breznev. (Profil 13 de julio de 1987).

No tenemos el derecho de abandonar a esos hombres y mujeres valientes en la

URSS a un combate aislado. Es nuestro deber, el de todo el movimiento obrero internacional, apoyarles con todas nuestras fuerzas en su lucha histórica por la verdad y la justicia. Por eso es indispensable hoy la campaña por la plena rehabilitación penal de todos los acusados de los procesos de Moscú.

Decimos bien, es un deber "de todo el movimiento obrero internacional". Pues no se trata sólo de un deber elemental de solidaridad con todos y todas los que luchan por esta causa en la propia URSS Hay que recordar que los acusados de los procesos eran casi todos militantes internacionalistas: Zinoviev y Bujarin uno tras otro presidentes de la Internacional Comunista; Rakovsky dirigente del PS de Bulgaria y de Rumania; Trotsky, Rakovsky, militantes de la Il Internacional antes de ser dirigentes de la III Internacional; Trotsky, autor del manifiesto de Zimmerwald, autor del llamamiento a la Conferencia constitutiva de la Internacional Comunista (IC), autor de los Manifiestos de los cuatro primeros congresos de la IC; Radek durante años secretario de la IC después de haber sido uno de los dirigentes de la socialdemocracia polaca y militante de la socialdemocracia alemana; Piatakov delegado de la IC en el PC alemán durante las semanas revolu•cionarias de 1923 y otros muchos funcionarios de la IC..

Una gran parte del movimiento obrero internacional faltó a su deber -con la honorable excepción de Fiedrich Adler, secretario entonces de la Internacional Socialista - cuando se imponía defender.a los viejos bolcheviques contra sus asesinos en 1936, 1937 y 1938. Este error de omisión no puede repetirse por segunda vez. La necesidad de la campaña

A veces, para poner en duda la necesidad, o la oportunidad de la campaña favor de los acusados de los procesos de Moscú, se afirma que esta campaña es inútil puesto que la rehabilitación ya se ha conseguido. Dicha campaña sería incluso perjudicial porque debilitaría a Gorbachov desviando la atención del presente hacia el pasado.

El primer argumento es sencillamente

Ramón Mercader, militante del PSUC, falso: por el momento la rehabilitación de todos los acusados de los Procesos no está conseguida en absoluto. El asunto sigue en suspenso. Se ejercen presiones en sentidos campaña internacional constituye justamente una presión más y segundo argumento se oye en la URSS más aún que en diferentes PCs y PSs fuera de la URSS. Pero contrariamente a lo que pasa en el movimiento obrero de los países capitalistas, no proviene de los medios más favorables a Gorvachov, sino de los medios más conservadores.

En ocasión de su nombramiento como rector del Instituto de Historia y de Archivos de Moscú, Afanasiev había lanzado en enero de 1987 un llamamiento en favor de un reexamen crítico de los manuales de historia del PCUS. "Novedades de Moscú" fueron publicados amplios extractos de su discurso inaugural el 11 de enero de 1987; en el que afirmaba particularmente «Tomemos como ejemplo aunque sólo sea la forma en que las últimas cartas y los últimos artículos de Lenin son presentados en algunos de nuestros ma-

Se expone ampliamente (el contenido de) sus últimas cartas y de sus últimos artículos mientras que sólo se consagran al plan (al texto) de Lenin propiamente dicho, una o dos páginas. El resto abunda en generalidades sobre la época de transición de la humanidad del capitalismo al socialismo... es decir, sobre cosas que Lenin no planteó nunca salvo raras excepciones. Las apreciaciones de Lenin en sus últimas cartas sobre los dirigentes del CC han tenido menos suerte aún. Aisladas de la exposición de su plan, son transferidas al capítulo que se refiere al XII Congreso del PC (b) de Rusia. Son citadas de forma unilateral; todas las apreciaciones positivas sobre los futuros opositores han sido retiradas y sólo quedan las características negativas. Resulta de ello que la lucha encarnizada de las ideas y las personas concretas, el drama vivo de esta época, sustituye por historias propias de novelas policíacas, o por un estéril esquematismo».

Esta toma de posición ha provocado una virulenta reacción por parte de historiadores que no sólo defienden sus escritos y su cocido, sino también a sus amigos, es decir a toda un ala de la burocracia. Están obligados a defender a Stalin, y de paso el stalinismo, retomando a la vez lo esencial de las calumnias contra los opositores, co-

Las Novedades de Moscú publicaron algunos extractos del abundante correo que recibieron sobre el asunto. Anatoli Borissov, hablando en nombre "unánime" (sic) de todos sus colegas de la cátedra del Instituto de Historia en el que trabaja, así como de los miembros del consejo científico y metodológico de la sección de la sociedad "Znanié"' (conocimiento, saber) de la región de Moscú, escribe:

«El autor (Yuri Afanasiev) se ha enfrentado a problemas para los que carece de preparación. Lo quiera o no, hace el juego a la historiografía burguesa (...) Los intentos de arrastrarnos a discusiones sobre el pasado amenazan con distraernos de las tareas de la perestroika adoptadas por el XXVII Congreso del PCUS, y frenar todo lo que hay que decidir y hacer hoy». (Novedades de Moscú, 24 de mayo de

Más clara es aún la carta firmada por de cátedra de historia del PCUS, entre los que se encuentra el de la Academia de ciencias sociales adjunto al CC del PCUS, L. Chirikov:

«Afanasiev no se refiere más que a las cartas de Lenin "Al Congreso"" (es decir el llamado testamento de Lenin) a la vez que calla la dura y larga lucha que Lenin y el partido llevaron antes y después Octubre contra Trotsky y los trotskystas sobre la cuestión del carácter de las fuerzas motrices y de las perspectivas de la revolución en Rusia, de la victoria del socialismo en nuestro país...

(...)tras la victoria del fascismo en Alemania en 1933 (...) Trotsky esperaba el derrocamiento por la fuerza del gobierno soviético y la utilización, para sus "objeti-

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(11). No es en absoluto un caso aislado. especialista de la "lucha contra el trotskysmo", Nikolai Vasetski, ha redactado un folleto titulado "El trotskysmo contemporáneo contra la paz y la distensión", impreso en numerosas lenguas en 1986 y ampliamente difundido por las embajadas de la URSS, incluso en Cuba en lengua española. Se puede leer en él: «Los trotskystas ligaron a la guerra la esperanza de poder saldar sus cuentas con la dirección soviética (...) Esperaban que la URSS sufriría la derrota en caso de guerra. Y por ello, no economizaron los elogios a la Alemania fascista. He aquí dónde encontraron su verdadero aliado en la lucha contra la URSS. En directivas enviadas a sus colaboradores, Trotsky les llamó a establecer contactos directos con los gobiernos de la Alemania fascista y del Japón militarizado». Todo esto "probado" por una citada por Radek en el 2º proceso de Moscú, que no era más que una burda falsifivos de jefe", de una posibilidad de derrota 'inevitable" de la Unión Soviética en la futura guerra contra el fascismol...)

(...)la línea del trotskysmo conducía a la reinstauración URSS». (Novedades de Moscú. 10 de nayo de 1987).(11 in su respuesta, aparecida en el mismo número de la revista, Afanasiev esquiva la cuestión de las verdaderas posiciones de Trotsky, de su falsificación, de las calumnias que se encuentran en la base de los procesos de Moscú y de las masivas y monstruosas purgas, es decir de la masacre de los viejos bolcheviques y de centenares de miles de comunistas. Todas las contradicciones y todo el dilema de Gorbachov se omisión. Pero al mismo argumento de «contentémonos con las taproblemas del pasado». El mismo título de proclama claramente contrario: «Hablamos del pasado pero está en juego el futuro del socialismo». E incluso llegar a plantear la posibilidad de la democracia socialista cuando, escribe, «la lucha de opiniones, la búsqueda de la auténtica via revolucionaria y las diferencias que oponían a los dirigentes del partido eran calificados de tramas urdidas por un enemigo invisible. A posteriori, se atribuía a estos reagrupamientos la etique-

"anti-partido" con móviles contrarevolucionarios. Las divergencias de orden político eran reemplazadas por fantásticas tomadas de capítulos del código penal».

Un nuevo títular de la cátedra de historia del PCUS de la Academia de las Ciencias Humanas adjunto al CC del PCUS; Nikolai Maslov, discute más concretamente el contenido que debería tener el nuevo manual de historia del partido para la enseñanza secundaria y superior, para cuya redacción, acaba de convocar un concurso el Ministerio de Enseñanza Superior de la URSS. Cita las palabras de Lenin: «Nuestra fuerza reside en la verdad». Da como ejemplo una antología sobre el leninismo aparecida en 1925 y que contenía principalmente artículos de Martov, de Trotsky, de Bujarin, de Chliapnikov y de otros revolucionarios con los que Lenin había polemizado durante su vida. Digamos de pasada que también Maslov da algunos retoques a la verdad histórica, pues en la lista de las obras de historia del PCR (b) aparecidos tras la Revolución de Octubre que enumera no menciona la Historia de Zinoviev.

Más perentoria es la toma de posición de

"gorbachoviano" importante, escritor Alexander Nejnyi: bajo el título "La curación por la verdad. Notas sobre la refundición de la conciencia", escribe particularmente:

educación moral pierde casi todas sus cualidades si se le priva de las vitaminas de la verdad. Los dueños del silencio, los magos de la demagogia, los falsos guardianes de la moral del pueblo existían y siguen existiendo. En gran medida gracias a sus esfuerzos ha sido como nuestros mejores trabajadores han sido borrados y difamados sin ruido, en "petit comité", sin publicidad (...) han inventado multitud de instrucciones abiertas y secretas en las que algunos imponían casi automáticamente el "veto" sobre cualquier información sobre el estado real del entorno, o daban a los trabajadores de los archivos del Estado y del partido no sólo el derecho a verificar las notas hechas por el investigador, también el de suprimir las que, según ellos, naturalmente, eran inútiles para el historiador o el escritor (...). (Novedades de Moscú 21 de junio de 1987).

El meollo está resumido en fórmulas lapidarias, cuyo buen sentido salta a la vista. Stalin ha «infligido al movimiento revolucionario en Rusia derrotas más grandes que ninguno de nuestros adversarios» proclama el escritor gorbachoviano Mihail Chatrov en la revista Ogonyok (citado en Le Monde de julio de 1987). «No se puede tener la perestroika sin una perestroika de la memoria», le hace eco el poeta Evtuchenko. Y la Literatournaia Gazeta había dado el tono desde su número del 22 de octubre de 1986: «Si nos volvemos hacia el pasado, es para recibir respuestas a las preguntas que nos torturan». En etecto, las tiones centrales que se encuentran en el Gorbachov son: ¿ cómo se ha podido llegar esta situación, después esfuerzos y tantos sacrificios de las masas trabajadoras? ¿Cómo se podrá salir de ella, sin ver reproducirse el inmovilismo y la crisis de aquí a algunos años?.

La respuesta a estas dos preguntas está indisolublemente ligada a toda la historia del PCUS y del país. Remite a los problemas del stalinismo y a los debates de los años 20, principalmente a las cuestiones de los destinos y contradicciones de la NEP y de la evolución mundial del capitalismo. Remite inevitablemente, también, a los problemas del "socialismo en un solo país", es decir, a los problemas del "trotskysmo". Todo ello implica, a la vez, cuestiones de contenido -de qué discutir— y de formas — cómo discutir-. Todo ello plantea el problema de la democracia socialista y del poder de los trabajadores. He aquí lo que asusta a toda la burocracia y hace dudar a Gorbachov.

Desarrollando la campaña por la rehabilitación penal y entera de las víctimas de los Procesos de Moscú, el movimiento obrero se bate por principios de los que depende en buena parte su propio futuro: eliminar definitivamente, en todas sus organizaciones, el empleo de la calumnia, de la falsificación de textos, de la violencia, de la represión, del terror masivo y del asesinato como medio de zanjar diferencias políticas e ideológicas, cualquiera que sea su alcance. Estos métodos debilitan la causa de la • revolución y del socialismo. Son perjudi-

Desacreditan el socialismo. No llevarán a la victoria. Este es el balance de la trágica experiencia stalinista. Esta es la importancia histórica real de la campaña. D