El fondo de los actuales planes de reforma de la enseñanza es cómo disuadir suavemente a las clases populares de su voluntad de acceder a la cultura y al conocimiento (especialmente a niveles superiores). Acceso que se ha hecho posible gracias al enorme aumento de la productividad del trabajo de las últimas décadas, que ha sido consentido (parcialmente)
por el propio poder durante los años de crecimiento económico sostenido,
Enseñanza
CRITICA DE LA REFORMA
MARAVALL
La suavidad es una condición imprescindible de la reforma de la enseñanza, no sólo orque el curso pasado hubo más de di illones de estudiantes en lucha y porqi es el último escaparate que queda de cambio (tan impresentable ya en temas como el paro, la reconversión, la justicia o la OTAN), sino porque resulta esencial -para el gobierno, y también para el sistema en su conjunto- no quebrar uno de los pocos mitos integradores que subsisten: el de la promoción social por el estudio, en un momento en que las enormes tasas de paro (especialmente entre los jóvenes) han hecho añicos el mito gemelo de la promoción social por el trabajo. Pero la reforma sólo puede ser suave si va acom. NOTAS:
F. Cruells es considerado como un gasto improductivo insoportable en nuación que el sistema económico funcionaba perfectamente bien con una cantidad relativamente pequeña de mano de obra "ilustrada"' y que no había perspectivas de que esa proporción fuera aumentar en los próximos años. Y acababa preguntándose: ¿para qué queremos "parados educados"?.
Curiosamente no se respondía a sí mismo con un rotundo "para nada", , que le hubiera llevado a la brutal propuesta de colocar el cartel de "reservado el derecho de admisión" no sólo en la Universidad, sino en el propio BUP: Para evitar esta respuesta poco conveniente situaba el problema no en un "exceso de educación", sino en la falta de adecuación entre el sistema educativo y el mundo laboral, sobre todo en los niveles educativos más elevados (y especialmente en las enseñanzas no técnicas), en los que se graduaría más gente de la que demanda el sistema productivo. En coherencia con el diagnóstico, su propuesta era «conectar el sistema educativo al productivo haciendo abstracción (aunque no olvidándose) de los aspectos formativos y culturales». Y 'esto se concretaba en una serie de medidas, cuya similitud con lá actual reforma educativa no es pura coincidencia:
1. Un par de cursos de prolongación de la escolaridad.
2. Detrás de los cuales se bifurcarían las enseñanzas para profesiones medias: FP de un lado y bachillerato de otro. Se trataría de reformar y "prestigiar" la actual FP-2 y conectarla al ciclo corto de la Universidad,
(2). Manuel Sacristán, la Universidad y la división: del trabajo; en Panfletos y Materiales II,
Icaria; Barcelona 1985.
(3). Proyecto para la reforma de la enseñanza,
Ministerio de
1987.
Vi PERT
convenientemente ampliado en su oferta de diplomas. . 3. Dejar de pensar en la Universidad en singular, para hacerlo en las universidades realmente necesarias, que son tres: aluna de masas, que daría albergue a la mayoria de las saturadas carreras de letras; blotra profesional, con el grueso de las carreras técnicas, conectada estrechamente a la empresa; clotra de élite, dedicada a la ciencia y a la investigación.
La conciencia tecnocrática del Sr. Velasco no le permitía, sin embargo, afirmar que su complicada reforma iba a permitir dar trabajo a los nuevos titulados, ni siquiera a los provenientes de la FP y del ciclo corto, supuestamente "conectados" al mundo laboral. Debía reconocer que los empleos no se crean en la Universidad, sino en la economía y que ésta se encuentra en un período recesivo, en el que todo aumento de la productividad ligado a la implantación de nuevas tecnologías (y a nuevas profesiones) se traduce, sobre todo, en un aumento del paro. Por otra parte el título no es, ni mucho menos, ni una garantía ni el principal requisito para acceder a los relativamente pocos nuevos puestos de trabajo.
Si, pese a todo, "parados educados" seguirá habiendo los mismos ¿cuales son las razones de fondo de la reforma que propugnaba el Sr. Velasco y que está llevando a cabo el gobierno?. Una primera es explícita desde el principio en el razonamiento del buen tecnócrata: reducir el gasto público improductivo y; por tanto, el de educación. Porque está claro que sería más caro permitir que la presión del pueblo hacia el conocimiento llegara a la Universidad, que desviarla, estancarla o desgastarla en el complejo laberinto de la nueva formación profesional, de las numerosas diplomaturas de nuevo cuño y de la pobremente dotada Universidad de masas. Pero no se trata sólo de una cuestión económica, sino también de un problema político mucho más profundo, que ya puso de manifiesto: Manuel Sacristán(2) hace más de quince años: «Fabián Estapé proponía recientemente: "En la Universidad hay que ir poniendo, como en los bares el Reservado el derecho de admisión". Pero la táctica que se impondrá no será probablemente la de esta torpe zafiedad. Igual en los USA que en Francia o España; el poder capitalista se propone enfrentarse a la presión del pueblo hacia el conocimiento mediante un malthusianismo mucho más sutil. Se trata de recomponer la universidad tradicional introduciendo o reforzando barreras horizontales que produzcan aún más estratificación, estamentalización intra-universitaria: graduados de primera, de segunda, de tercera. Esa política es inteligente: tiende a anular precisamente el sentido revolucionario de la masificación de la universidad, a saber, que esa masificación, al provocar subempleo o paro intelectual, y, consiguientemente, si el fenómeno Educación y Ciencia; Madrid, se hace crónico, pérdida del valor de
cambio de los títulos y del conocimiento, tiende a destruir la justificación. de la jerarquía en la división del trabajo. La estratificación capitalista reacciona reforzando la jerarquía ya en la misma titulación, reforzando más el prestigio ideológico del principio jerárquico. El modelo es el sistema norteamericano». La reforma de las enseñanzas medias
Después de aclarar el sentido general de la reforma educativa en curso, es necesario pasar al análisis más detallado de sus diferentes aspectos, para demostrar que son coherentes con este sentido general y no con las diferentes explicaciones aducidas por el gobierno.
La primera novedad de la reforma de la enseñanza es la extensión de la escolaridad obligatoria desde los 14 hasta los 16 años, con lo cual desaparece, además, la FP-1 que existía hasta el momento(3). Es conveniente distinguir entre las razones que aconsejan, en general, esta medida, de las que pueden haber decidido al ministerio a aplicarla en el momento y la forma elegidos. Entre las primeras: está la tendencia general a una educación básica polivalente hasta una edad más avanzada y las críticas a la anterior bifurcación de las enseñanzas desde los 14 años, que constituía un injusto filtro social. Pero la principal razón del gobierno parece haber sido el estrepitoso fracaso de la FP-1, no sólo desde el pünto de vista de los alumnos, sino también de los empresarios. Estos la consideraban ya sencillamente inútil preferían contratar gente procedente del BUP y darles un cursillo de adaptación profesional en la propia empresa, que a gente teóricamente especializada en una profesión determinada. Por otra parte la disminución de población juvenil en edad de cursar EGB, ha ido liberando (y lo seguirá haciendo en el futuro) aulas y profesores, que pueden ser reinvertidos a bajo coste en la escolarización de los jóvenes hasta los 16 años. Pero el sistema elegido indica ya cuál es su talón de Aquiles: la calidad de la enseñanza. Esta exigiría un aumento importante de gastos en materiales y equipos, así como un gran esfuerzo de perfeccionamiento de profesores. De lo contrario la prolongación de la escolaridad será un simple aparcamiento de la gente mayor de 14 años, con una baja de la calidad para aquellos que antes iniciaban el BUP.
A partir de la enseñanza obligatoria se ha diseñado una bifurcación. Unos cursarán el primer nivel de la educación técnico-profesional (2 cursos) para, a continuación, intentar encontrar un empleo o cursar el segundo nivel de educación técnico profesional (previo paso del filtro de una formación complementaria), desde el cual volver a intentar lo del trabajo o dirigirse a unas pocas carreras del ciclo corto de la Universidad. El resto de alumnos cursará el bachillerato, de dos años de duración y tres especialidades, después del cual se puede intentar superar la selectividad. universitaria, encontrar trabajo o hacer el segundo nivel de formación profesional. Esta división de los alumnos a los 16 años sigue siendo criticable, tanto por la discriminación social que supone, como por lo poco fundamentada que está desde punto de vista pedagógico o de adecuación a las técnicas de producción. En lo que sigue vamos a recoger las críticas hechas por Javier Díaz Malledo(4) a los sistemas de formación profesional recogiendo, a su vez, la opinión de numerosos estudiosos del tema:
Madrid, 1986.
7). La reforma de las enseñanzas universitaria linisterio de Educación y Ciencia; Madri 1987. 8). Manuel Sacristán, Consideraciones acerc le la reforma del plan de estudios de la facu Barcena, Atletos y Materiales Il, Icaria;
1. La gran mayoría de puestos de trabajo para los que se supone que debería preparar la FP, requieren escasos conocimientos específicos que «podrian absorberse con relativa rapidez en el propio puesto de trabajo, con la ayuda quizá de unos breves cursos teóricos previos o alternando con dicho trabajo».
2. Circunstancias externas a la escuela se «combinan para convertir a muchas modalidades de formación profesional en irrelevantes a efectos de los "primeros empleos" disponibles». 3. Por el propio contenido de los estúdios, «quienes hayan seguido un ciclo de enseñanzas profesionales tendrán - SI quieren estudiar alguna especialidad academica o general- que realizar un estuerzo. muy superior al requerido por quienes en el nivel previo han cursado estudios mas absrato), en cambio, parece funcionar com ‹una protección frente a cambios tecnol los puestos de trabajo altos, desempeñarán probablemente puestos nada impide que lo hagan a satisfacción. Más satisfactoriamente quienes los ocuparían siguiendo una trayectoria más "profesional"».
6. Por todo lo anterior es probable que el objetivo fundamental de mantener la Formación Profesional como subsistema educativo de segunda categoría, sea cuar" y "dotar de realismo" a «las aspiraciones de una parte sustancial de la población que, debido al incontrovertible hecho de la existencia de un número exiguo de puestos de trabajo "buenos", deberá resignarse a desempeñar funciones menos satisfactorias».
7. Para eliminar, al menos, algunos de los rasgos más negativos de la FP sería necesario: al«retrasar lo más posible momento de la separación de los alumnos y de la diversificación de las distintas enseñanzas... y a la equiparación formal de los títulos»; c)iniciar un movimiento de "desespecialización", reduciendo la especialización prematura y el número de especialidades, considerando que «la mejor formación profesional es una educación general sólida y de elevada calidad».
8. La conclusión general del estudio es que, si bien alguien tendrá que seguir
cubriendo los puestos intermedios o bajos del sistema productivo, no se necesita para ello la preparación que dan las actuales escuelas de FP, ni es necesario que estos puestos sigan desempeñados por los de
(Si no estuviéramos, añadimos nosotros, en un sistema de enseñanza que refuerza y división social clasista del trabajo, en lugar de dar los pasos que son objetivamente posibles para su superación).
Mariano Fernández Enguita(5) ha analizado cómo los cambios en la producción manufacturera taylorismo, mecanización y ción) son los que han provocado la descualificación de la mayoría de los trabajadores sobrecualificación pequeña minoría), disminuyendo la necesidad de que las escuelas cualifiquen para el trabajo y explicando la tendencia a una ampliación del período obligatorio de escolaridad y su carácter comprehensivo:
dictados de una formación integral y las exigencias de los empleadores pueden encontrar cierto terreno de coincidencia, o de no colisión,... lo que hoy debe ofrecer la escuela, salvo a lo que concierne a una minoría de trabajacapacitación general que permita la adaptación en un plazo breve a empleos diversos... En definitiva, esto es lo que tantas veces se resume en la idea de una formación polivalente inicial».
Y basándose en estas premisas propone una reforma de la enseñanza secundaria
1. «Una reforma comprehensiva. o, lo que es lo mismo, una prolongación del tronco común; 2. una reforma del curriculum que incorpore al mismo el trabajo productivo y reequilibre académicos, prácticos, personales y sociales del mismo; 3. una oferta diversificada que combine un programa común con un régimen paralelo supongan en ningún momento decisiones irreversibles; y 4. una triple vía al cabo del tronco común en la que, a la enseñanza académica o profesional y el trabajo a tiempo completo, se añada la posibilidad de combinar escuela y trabajo a tiempo par-
El proyecto del gobierno no sólo mantiene bastantes de los aspectos más criticables de la formación profesional, sino que conduce a mantener los aspectos más academicistas del bachillerato (tanto mayor cuanto menor sea la inversión en instalaciones y materiales y los esfuerzos para la transformación del profesorado). La propia
OCDE(6) sugería cambios en el proyecto del gobierno: «Un ciclo diversificado de 2 ó
3 años con un fuerte énfasis profesional en las distintas materias, consideradas del mismo valor, y que supone las mismas posibilidades de acceso a cursos universitarios, es una alternativa qué vale la pena explorar, puesto que está más en linea con los sentimientos generales, las actitudes de los empresarios y las características del mercado de trabajo en una perspectiva a corto plazo». La razón de esta falta de atención del gobierno a las sugerencias de la OCDE sobre la reforma de las enseñanzas medias las veremos más adelante, después de analizar el proyecto de reforma de las enseñanzas universitarias que, •como es lógico, está estrechamente relacionado con el primero. La reforma de las enseñanzas universitarias
Las características más sobresalientes de la reforma de enseñanzas universitarias, son las siguientes:
1. La selectividad continuará siendo una característica esencial del acceso a la Universidad, y no sólo debido a la existencia de una prueba de acceso (que se mantendrá), sino principalmente por el numerus clausus y la nota mínima exigida para estudiar en una serie de centros (por cierto que, mientras la ideología oficial argumenta que sobran titulados de letras y faltan técnicos, la nota mínima exigida para entras en los centros técnicos "con futuro" es mucho más alta que la de las facultades de letras; con lo cual el discurso oficial debe ser interpretado en el sentido de que, en el futuro, también se hará mas difícil estudiar una carrera de letras).
2. Se proyecta una gran proliferación de títulos universitarios, que van a pasar de unos 50 a más de 150, entre diplomaturas y licenciaturas. En algunas carreras como Medicina, se mantiene una sola licenciatura y se crean 5 diplomaturas; mientras que. en Filosofía se introducen nada menos que 7 licenciaturas y 5 diplomaturas.
3. Existe una fuerte potenciación de las enseñanzas de primer ciclo o ciclo corto (diplomaturas), «con una clara y nitida orientación profesional que actualmente carecen de continuidad en un segundo ciclo. No obstante, el nuevo modelo cíclico permitirá "en algunos casos" (entrecomillado nuestro) elaborar cursos de adaptación para que dichos diplomados puedan continuar sus estudios en los segundos ciclos más afines»(7). Existen otras enseñanzas de primer ciclo que dan derecho a un título, con formas de continuidad establecidas hacia el segundo ciclo. Pero en su conjunto, las enseñanzas de primer ciclo se configuran como una especie de formación profesional de rango superior, desde •la que existen notables dificultades para continuar las enseñanzas de segundo ciclo aunque, en teoría, el sistema de créditos y la posibilidad de elaborar el propio currículum, lo debería facilitar.
4. Es más que probable la introducción de una selectividad interciclos, especialmente por el mecanismo de exigir la aprobación del primer ciclo completo antes de poder empezar el segundo.
5. La fuerte proliferación de títulos (especialmente grande en las carreras de letras), se combina con una elevada troncalidad (contenidos homogéneos mínimos del mismo título oficial), confirmando que el objetivo del gobierno no es tanto diversificar la oferta educativa, posible con un sistema de pocos títulos, aunque obtenidos con currículums bastante diferenciados(8), como la división de los futuros graduados en estamentos o categorías de contenidos muy uniformes dentro de cada
6. Esta proliferación de estamentos se estimula también a través de los títulos no homologados oficialmente, que puede ofrecer cada Universidad en uso de su autonomía. En cambio esta misma autonomía no permite a las nacionalidades desarrollar una enseñanza superior con lenguas y contenidos nacionales.
7. Aunque se supone que la labor investigadora y científica de la Universidad se debe desarrollar en el tercer ciclo (doctora do), no hay indicaciones precisas respecto. Actualmente se dedica sólo el 5% del presupuesto total de educación superior a este propósito y la mayoría del mismo se invierte en la investigación aplicada. La propia OCDE(6) recomendaba: «España no sólo tiene que aumentar el porcentaje del PNB dedicado a la investiga:
ción y desarrollo, sino también invertir en lá promoción de su capacidad científica ge-
neral». Por tanto el tercer ciclo parece más destinado a expender certificados de élite (no necesariamente de carácter científico), que a desarrollar una labor investigadora.
Alguien podría pensar que esta proliferación de títulos y estamentos universitarios es, por lo menos, una exigencia del mercado de trabajo. Pero no es asi de ninguna manera, como puede deducirse de la ponencia del Sr. Emilio Lamo de Espinosa, Universidades, en marzo de 1985, cuando presentaba los estudios encargados a la empresa EDIS sobre los titulados en las grandes empresas y la Administración. Vamos a resumir y a comentar estos dos titulaciones acumulan 81,5% de los empleos y no se distinguen por una gran especialización. Así en la Administración predominan las carreras de •letras (Filosofía y Letras y Derecho), la formación del profesorado de EGB y las sanitarias (Medicina, ATS y diplomados en
En las grandes empresas predominan las carreras técnicas (Ingeniero industrial, de Caminos y telecomunicaciones), así como los peritajes o ingenierías carreras más demandadas conjuntamente por ambos colectivos son Derecho, Económicas y Empresariales.
2. Los títulos que previsiblemente se van a demandar más en el futuro, por parte de la Administración son: Derecho («pues parece seguir siendo un cajón de sastre, más o menos adaptable a los nuevos retos Económicas, Informática y la novedad radica en las politécnicas («confirmando así tendencias.. de una cierta ruptura de la especialización excesiva»).
de formación permanente y reciclaje es otro leiv motiv... Se parte del axioma de que el mundo es demasiado cambiante y demasiado exigente, y que hace falta, consecuentemente, altas dosis de permanente actualización de conoci-
3. Las grandes empresas afirman que para la selección de personal titulado sin experiencia, sólo conceden un 23,3% valor al expediente académico y un 44,8% a las cualidades personales. La mayoria de ellas dedica un período de formación a los titulados contratados, que varía entre los 10 meses para un ingeniero de minas y los 6 meses para un médico o un asistente social
En cuanto a los títulos que previsiblemente van a ser más demandados en el futuro, no Ingenieros industriales, Económicas y Empresariales, Ingenieros Técnicos Industriales, Informática, etc. Como puede verse, tampoco existe ninguna petición clara de cuanto a las mayores deficiencias de los tulados, se citan: una formación poc ráctica, sin incorporación de las tecnol
Importancia a ya creado de darse más
siones no satisfechas por la Universidad, las respuestas fueron: formación a cargo de la empresa (77,2%), cursos en el extranjero (8,9%), títulos privados -ICADE, ESADE, IESE,... - (8,9%)
Men las universidades extranjeras
Si el Sr. Lamo de Espinosa y el Ministerio saben perfectamente que no existe una real demanda de una tran grande proliferación de títulos, ¿cuál es la verdadera razón de la misma? La respuesta eștá implícita en la ponencia del Secretario general del Consejo de Universidades que venimos comentando: «la propia reducción de la demanda social de titulados acrecentaría en lugar de frenar la demanda de estudios (sobre todo en la Universidad) y en la continuaría, sólo que trasladándose a niveles superiores (hasta llegar al doctorado, como en los USA)». Luego la razón de esta proliferación de graduados de primera, de segunda y de tercera, no es otra que la que había predicho Manuel Sacristán a principios de los años 70: enfrentarse a la presión del pueblo hacia el conocimiento.
Existen, sin embargo, formas diferentes de enfrentarse a esta presión. Antes hemos visto que el gobierno no había hecho caso de la recomendación de la OCDE de unificar en un ciclo único el bachillerato y la formación profesional. Tampoco ha seguido sus sugerencias en materia de política universitaria, que consistían en: revisar la del sistema de dos ciclos, acortar las carreras para que no duraran más de 4 ó 5 años, desplazar la especialización excesiva hacia el doctorado; a cambio, sería necesaria una "selección más estricta en la fase de admisión", un incremento del númerus clausus y una reducción de las cuatro convocatorias: Las recomendaciones de la OCDE son otra forma de enfrentarse a la presión del pueblo hacia el conocimiento y adquieren un carácter mas racional dentro de cada nivel, a costa de expulsar a los estudiantes de la educación superior "a motor abierto", con demasiado social. El gobierno ha optado por realizar la misma operación pero "'con silenciador": la expulsión de los estudiantes hace menos ruido porque va perdiendo presión a lo largo de la formación profesional y del La lucha por la igualdad
De este análisis de las reformas educativas y del marco global en que se inscriben, es posible extraer una conclusión de carácter general.
El aumento de la productividad del trabajo en sociedades desarrolladas, del mismo ' modo que permitiría una sustancial reducción de la jornada de trabajo, posibilitaría un acceso generalizado de la juventud. a la cultura y al conocimiento, incluida la enseñanza superior. Lo cual, a
su vez, podría abrir paso progresivamente a una superación de la división social del trabajo basada en las clases (y legitimada por la titulación), por otra que atendiera sólo a criterios funcionales, en la cual el título dejara de dar derecho a un privilegio económico y social. La educación se convertiría así en un servicio público, regido por criterios igualitarios.
Pero estas potencialidades derivadas del desarrollo de las fuerzas productivas se ven no sólo trabadas, sino corrompidas, por la organización capitalista de la sociedad, económica. Esta organización capitalista es la que transforma la posibilidad de trabajar todos con una reducción de jornada del 20% en una tasa de paro del 20% de la población. La posibilidad de una formación básica polivalente con acceso generaliza"do a una enseñanza superior de calidad, se transforma en una separación clasista en diferentes circuitos de enseñanza y en una defensa del carácter elitista de la Universidad. La posibilidad de una división funcional del trabajo, se convierte en un reforzamiento de estructura clasista jerárquica. En definitiva, las posibilidades de ocio creativo, acceso al conocimiento e igualitarismo social, se transforman en paro, enseñanza devaluada y aumento de •la jerarquización de la sociedad.
Las reformas de los planes de estudio no tienen como función principal, ni mejorar la calidad de la enseñanza, ni hacerla asequible a más gente, ni facilitar la obtención de un trabajo al terminar los estudios, sino el gasto público destinado a la educación disuadiendo a las clases populares de su presión para acceder. al conocimiento. Una oposición revolucionaria a principio fundamental radicalmente opuesto, que puede ser asumido por amplias capas de estudiantes y de la población: el igualitarismo consecuente en el acceso al conocimiento, para lo cual necesita ir más allá de los planes de estudio y de la problemática estricta de la
La necesidad de un principio claro y sólido desde el que oponerse a la reforma de la enseñanza, no debe confundirse con una propuesta de detallados planes de estudio alternativos, que el movimiento estudiantil ni puede elaborar, ni tiene relación de fuerzas para imponer. La preocupación fundamental no debe ser ofrecer una alternativa detallada en positivo, sino organizar una resistencia lo más masiva y prolongada posible, que incorpore el máximo de sectores sociales posible (ante todo los. profesores, pero también las asociaciones de padres, de vecinos, los sindicatos, etc), alrededor de unas pocas reivindicaciones claras, basadas en el igualitarismo consecuente y que puedan abrir brechas en la línea de flotación de la reforma. A través de esta lucha prolongada es posible ir reforzando el sector más activo y consciente, que vaya preparando las condiciones para la transformación de la lucha contra la estructura capitalista de la enseñanza, en una lucha anticapitalista general.
La mayoría de las reivindicaciones fundamentales capaces de articular la resistencia prolongada a la reforma han sido ya elaboradas por el movimiento estudiantil. Lo que sigue es sólo una selección y reordenación de las mismas, con el ánimo de mostrar que el principio del igualitarismo las puede dotar de una coherencia alternativa:
1. Rechazo de la estructuración de la enseñanza en sistemas separados, porque discriminan socialmente a la población:
- Sustitución de la FP por un bachillerato técnico adecuado, o bien, como mínimo, que los estudiantes de FP tengan la misma titulación y los mismos derechos que los de bachillerato, especialmente para el acceso a la Universidad.
— No a la privatización de la enseñanza superior a través de convenios con grandes empresas y multinacionales.
-Fin de las subvenciones a la
privada que, en su mayoría, constituye un circuito privilegiado para los alumnos, discriminatorio para los enseñantes, y con contenidos ideológicos y pedagógicos por los propie-
- Acabar con el enorme déficit de plazas de pre-escolar y con su casi monopolio privado, construyendo escuelas infantiles públicas y gratuitas para todos los niños, liberando a las mujeres de un trabajo social que debe ser asumido colectivamente.
2. Reducción del número de titulaciones previstas en la Universidad. Todo nuevo título no perfectamente justificado debe ser eliminado. Menor troncalidad para menor número de titulaciones, para que exista realmente autonomía universitaria y posibilidad de elección por parte del estudiante; es en el certificado de estudios donde deberían indicarse los conocimientos reales adquiridos, sin necesidad de una exagerada multiplicación de los títulos. No a los títulos no homologados. Lucha contra el corporativismo, contra los privilegios derivados de la simple posesión de un 3. Supresión de la selectividad, porque la Universidad debe ampliarse hasta convertirse en un servicio público. Por el acceso directo con el título de bachiller (y el de FP si subsistiera esta enseñanza), sin numerus clausus ni notas mínimas. No a la selectividad interciclos, ni a primeros ciclos sin posibilidad de continuidad.
4. La mayor selectividad es la económica. La falta de dinero fuerza a abandonar
La los 16 años y la falta de que imposibilita costear cualquier estudio post-obligatorio. Seguro de desempleo para todos los jóvenes obligados a abandonar los estudios y que no encuentran trabajo.
5. La discriminación y la desigualdad se expresa, a todos los niveles, respecto a los sexos. La escuela a través de sus métodos y contenidos, fomenta la división entre los roles masculino y femenino, es la que prepara a la mujer para aceptar la reclusión en la familia, la discriminación en el trabajo (su confinamiento a profesiones femeninas) y el ser las primeras en engrosar las listas del paro. Eliminación del sexismo en la enseñanza.
6. En las nacionalidades debe existir un pleno desarrollo de la lengua y los con(9). El País, 8./X.87. (10). Luis Meana, Héroes sin dioses; El País, 24XI-87.
tenidos nacionales a todos los niveles de la soberanía en el terreno de la educación (en la limitadísima autonomía hoy
7. Por un aumento general de la calidad de la enseñanza. Contenidos más polivalentes en los primeros niveles, que faciliten la lucha contra la descalificación; introducción de más horas de prácticas y de las nuevas tecnologías; profesorado suficiente y cualificado; desarrollo de la investigación básica y aplicada en la Universidad.
8. El aumento de calidad exige más inversión en la enseñanza pública, que debe ser gratuita a todos los niveles, incluida la universidad. En esa dirección debe asegurarse de inmediato, como mínimo, la congelación de las tasas universitarias y un aumento sustancial de las becas.
Al menos hay que doblar las previsiones de gastos educativos del gobierno, que se fija un plazo de 10 años para pasar del 3,9% del PIB actual, hasta el 5,5% (9). Con este ritmo, dentro de diez años estaremos al nivel de países como la RFA, Australia o Canadá ya habían alcanzado hace diez años 14,6%, 5,9% y 7,4% del PIB en gastos de educación, en 1979). Para este aumento de los gastos de educación es posible extraer importantes recursos de otras partidas del presupuesto, como los gastos militares; notablemente antisocia-
Por la democratización enseñanza, porque la igualdad sólo es posible sobre la base de decisiones tomadas democráticamente. Por el libre ejercicio de los derechos democráticos en los centros de estudio. Por la paridad de profesores y alumnos en las estructuras representativas. Por el reconocimiento de las estructuras asamblearias representativas de los estudiantes.
10. La escuela no debe ser igualitaria sólo en el acceso, en los títulos que imparte y en su funcionamiento, sino también en el servicio que presta a la sociedad. Debe estar al servicio de toda ella y no de la minoría de poderosos. Y eso es especialmente importante para la Universidad, que debe ser crítica, científica y productora de conocimientos emancipadores para la humanidad. La reciente polémica sobre el nazismo de Heidegger(10) ilustra bien la aberración de una universidad de "calidad" al servicio o en connivencia con la barbarie. O
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