Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Debate: Ideal, real y posible

· Inprecor n.º 56, octubre de 1987 · pp. 33-34 · 757 palabras

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IDEAL, REAL

Y POSIBLE

Las dos primeras cuestiones van liga- / das. Czeslaw Wilko las aborda basándose únicamente en un estudio de Lafargue, publicado en alemán por, Karl Kautski. Se trata de dos vertientes de una argumentación que puede resumirse así: 1. Las etnias indias de la región, los guaranís en particular, colonización de los jesuítas no fue mefuera menos sangrienta; en cualquier caso, nada de

Michel Lequenne

Estamos ante la tesis —generosa y simpática— del anticolonialismo de fi nales del siglo XVIII y, ante todo, del gran Diderot. No es extraño encontrarla en Lafargue, cuyo marxismo (tan poco apreciado por Marx) siempre fue muy francés, es decir poco dialéctico. La espiral de las ideas, con la ecología. y la etnología de vanguardia, nos lleva de nuevo a aquellos conceptos. Pero...

Es dudoso . que las sociedades indias de las selvas de Sudamérica fueran idílicas, las de los "buenos salvajes" del Siglo de las Luces. Lo que

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NOTAS: (1). Ver Yves Benot, Diderot, de l'athéisme a 'anticolonialisme (Diderot, del ateismo al anticolonialismo); Ed. La Découverte y Raynal, Histoire philosophique et politique des deux Indes (Historia filosófica y política de las dos Indias). Ed. La Découverte; así como, siempre sobre el problema de las misiones, Muratori, Relation des missions du Paraguay (Relación de las misiones del Paraguay), mismo editor.

hoy se sabe con certeza al respecto no

No había ningún "comunismo primitivo" allí. Es dudoso que haya existido alguno, nunca y en ninguna parte. Precisamente porque

"paraísos" primitivos no se puede reprochar a los humanos haber auerido salir de sus situaciones "actuales", hacia un porvenir incierto, lleno de nuevos problemas frecuente-

Use trata ahora de

Ciertamente, nada de esto justifica la colonización, cualquiera que sea. Pero no se trata de justificar. La historia sólo puede constatar. El juicio del historiador es relativo y no es de la his-

La colonización era una fatalidad de diferencial de nentes. Partiendo de esta constatación, se puede juzgar sin interés la forma en que fue llevada a cabo, en nombre de que, en todas partes, se

Run etnocidio. sigue siendo un juicio, una actitud de moralista (respetable), no de historiador. Las lecciones de la historia no son directas y evidentes, como precisamente se pensaba en el Siglo de las Luces. Pero, por mi parte, aunque no sea perceptible inmediatamente, comprender la dialéctica de las intenciones, los actos y sus conse-

EI "Estado" jesuíta del Paraguay no era una utopía sino una sociedad concreta. Lo utópico era su proyecto. La realización de un proyecto utópico, ya que toda utopía es unilateral, siempre lleva consigo la aparición de brutales contradicciones. En el debate del siglo XVII sobre las misiones, la defensa, a de Voltaire se queda coja, subtendida por su aprobación de la colonización, para él en principio progresiva y civilizadora, lo que le hace no tener en cuenta su hostilidad hacia los jesuítas en provecho de una "colonización humana". La hostilidad del viejo Diderot, subtendida por la lucha que lleva contra el oscurantismo católico, cuyos soldados jesuítas, se queda inversamente coja. Pero su radicalismo conduce, paradójicamente, en su amigo Bougainville, a la aprobación del peor colonialismo genocida, contra el que Diderot pronto llamará a la "revolución colonial" en su colaboración a la obra de Raynal(1).

Lafargue, que guerra anticlerical, toma el relevo de Diderot. El cuadro que hace de la "esclavitud" de los indios de las reducciones, en el pasaje traducido por negro. La realidad era más compleja, más matizada. Es posible que estos indios estuvieran "embrutecidos", como los miembros de las sectas actuales, pero no trabajaban bajo el látigo ni hasta la muerte, como en las planta-

Si la colonización jesuíta hubiera sido una esclavitud, no se comprende por qué hombres armados, y en masa, habrian luchado como leones para defender un sistema de explotación feroz. Sabían a la vez lo que tenían ante ellos y tras ellos.

Es cierto que los jesuitas raptaron indios por la fuerza —y con ayuda de conversos; pero tardíamente. El inicio de su colonización se realizó a través seducción y "políticos". Sí que era "otra colonización", cuya asimilación a una explotación de tipo capitalista me parece simplificadora.

Ya que actualmente es habitual decir "desde donde se habla", ¿qué subtiende misiones pues mi interés por las

Evidentemente, dialéctica de la transformación social voluntarista, la de la revolución/contrarrevolución, de Estados fundados por gente con la que compartimos, remotamente, la utopía de una sociedad armoniosa. Es decir que este interés no tiene nada de aprobación. O