Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Tema

Democracia, Revolución, Socialismo

· Inprecor n.º 56, octubre de 1987 · pp. I-XVI · 14.691 palabras

Democracia, revolución,

Cada vez más, la democracia se convierte en uno de los terrenos sensitivos de la lucha política e ideológica entre el capitalismo y el socialismo. Históricamente, el imperialismo norteamericano y las nantes latinoamericanas respondían a las crisis económicas y políticas imponiendo dictaduras militares. Así fue durante la depresión de los años 30, lo mismo décadas posteriores a la Revolución Cubana (1960-1970), en que cuartas partes de los habitantes de América Latina vivían bajo regímenes dictatoriales. Hoy en día los Estados Unidos y sus aliados burgueses en Latinoamérica están recurriendo nuevo a mostrar la cara de la democracia representativa a fin de recuperarse del desgaste producido por las formas dictatoriales utilizadas en el pasado. Esta estrategia imperialista con la toma del poder por el sandinismo en Nicaragua, y a medida que avanza el cuestionamiento de masas en toda América. imponer o sostener dictaduras militares como respuesta a la profundización económica y política de la crisis, los Estados Unidos abandonar e incluso dar de baja a sus dictadores; Argentina, Brasil, Uruguay y Perú, muestran el primer paso, salida de Duvalier en Haití y de Marcos en Filipinas ilustran el segundo.

Los Estados Unidos están obligados a anticiparse ideológica y políticamente al desencadenamiento re. volucionario de los hechos, ya que son

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH socialismo

(Agenda para un debate)

La marcha de la revolución política más clases goberciviles recuerdo.

tiempos en las tres las nuevas inversiones y préstamos.

tándose a programas de austeridad y de pro-norteamericanos

Honduras, El Salvador y Costa Rica(1).

arrecia torales democráticos controlados y la restructuración de las darles una

En vez de este proyecto.

Estados

Unidos prefieren zando torrentes de fondos hacia las arcas de sus políticos la y reformar la burocracia estatal. Una fundamental parte escaramuza

USA" es la campaña para penetrar y controlar instituciones de la sociedad civil,

56

pocos los paliativos económicos que pueden ofrecer a la crisis económica que esta devastando a la mayor parte del tercer mundo. Más aún, dado el déficit fiscal galopante norteamerica- cas no, aquellos días en que se podían destinar billones de dólares en ayuda económica quedan cada vez más en el

Ya pasaron también los en que las multinacionales norteamericanas y los bancos corrian hacia América Latina y El Caribe con decenas de billones de dólares para Los Estados Unidos pueden ofrecer muy poca asistencia económica, limipréstamos condicionados a gobiernos como los de

En esta guerra ideológica y política, el esfuerzo fundamental norteamericano es la promoción de procesos elecgobiernos para fachada reformista. Centroamérica es la muestra piloto de

En esta region, los están financiando directamente las elecciones, canalifavoritos y colocando asesores norteamericanos en ministerios claves para modernizar de esta democrática "made in vez sean sindicatos, partidos políticos, gremios de prensa o instituciones académicas y profesionales(2). Expertos en relaciones públicas y especialistas en operaciones psicológitrabajan con los gobiernos locales, periódicos y estaciones de televisión para manipular la opinión pública. En las ondas internacionales de comunicación, los Estados Unidos utilizan la Voz de los Estados Unidos de Norteamérica, Radio Martí (dirigida hacia El Caribe), e incluso emisoras locales, para transmitir sus mensajes pro-norteamericanos anticomunistas.

Este es el programa descrito por la Comisión Kissinger en sobre la situación en Centroamérica en 1984. El informe instaba a la modernización de los Estados centroamericanos y a la creación de sociedades permeadas de valores norteamericanos. Este documento es uno de los aportes más valiosos en la carrera de Kissinger como defensor del imperio Logró mezclar el viejo programa libeconsistente desarrollar el Estado-nación en el tercer mundo, con la ardiente cruzada anticomunista de los conservadores(3).

Aquí está el desafio principal que la izquierda debe afrontar si pretende ganar la guerra contra el imperialismo norteamericano. Ya no será suficiente denunciar a los gobiernos dictatoriaguerrilleros para combatirlos. organizar movimientos

Cada habra menos situaciones maniqueas como las dictaduras de Batista, Somoza o Duvalier.

Página II

Para poder enfrentar el desafío del quierda tendrá que impulsar, junto a las otras formas de lucha, la bandera de la democracia como nunca antes lo

Un punto de partida para desarrollar un nuevo proyecto revolucionario es que la lucha revolucionaria misma es una fuerza explosiva, demoindependientemente sea orientada por reformistas o socialistas. Los movimientos de masas que

Vestas luchas son innataparticipativos, sienten que su presencia en un movimiento en particular puede definirlo y que ellas pueden cambiar la realidad Esta es la democracia participativa en su forma y aspecto fundamental. En este proceso, el individuo se identifica manera dos tendencias opuestas de la sociedad contemporánea.

Más aún, las masas en los procesos alienación, imdividualismo, el aislamiento y la instintivamente contrario: fraternidad, igualdad, solidaridad y democracia. Esta dinámica básica estuvo presente en las luchas políticas y sociales de los años 60 en los Estados Unidos, en los acontecimientos estudiantiles y de masas del estuvo presente en Nicaragua en 1978-

La batalla ideológica por la democracia

El papel de la democracia como bandera de lucha junto al resto de banderas revolucionarias, marca un giro sustancial en la forma como han competido en el pasado los movimientos revolucionarios y el imperialismo por alcanzar legitimidad ante las masas. Por varias décadas, las dos fuerzas se enfrentaron solamente en aspectos de índole económica. La izquierda pregonaba y reclamaba que sólo el socialismo podía cubrir las necesidades de las masas para aliviar el hambre, subempleo y los problemas generales del subdesarrollo. El capitalismo respondía señalando que era el sistema más eficiente en la historia de la humanidad y, que en la medida en que el tiempo pasara, la riqueza se des-

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH beneficiando a todo éxitos en esta competencia. El capicapitalistas también en muchos países del tercer Países socialistas como Cuba han demostrado que a pesar de no ser una potencia en aplicaciones tecnológicas ni en fuerzas productivas como el capitalismo, pueden de techo y vestuario a su pueblo de una manera más igualitaria.

Estos temas económicos van a conimportantes luchas revolucionarias, particularmente en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, la crisis económica global que afecta tanto a las sociedades revolucionarias como a las capitalistas en el tercer mundo, obliga a ambos sistemas a tomar en consideración los asuntos políticos e ideológicos a fin de legitimar sus posiciones ante las masas.

medida en que la crisis se acentúa en América Latina y El Caribe, se profundiza la campaña de Estados Unidos para sostener su hegemonía política e ideológica. Esto no quiere cosas serán sencillas para el imperialismo norteamericano, quien acusa muchas debilidades en la lucha por la bandera de la democracia. Las condiciones de inestabilidad por las que atraviesan muchas de las democracias formales de América Latina en la medida en que la crisis económica se agudiza, el apoyo histórico de la administración norteamericana a las dictaduras, y su obsesión por prevenir el acceso al poder de cualquier gobierno que esté abierto a las alianzas con la izquierda y partidos políticos comunistas, son los factores que dificultan a los Estados Unidos la apropiación de la bandera de la democracia sin aparecer oportunistas e hipócritas.

Sin embargo, la izquierda también tiene un pasado poco claro cuando se trata de erigir la bandera de la democracia; por años, ha ignorado olímpicamente el asunto de la democracia política. Tanto en los Estados Unidos irrespetado la democracia, mientras paradójicamente desarrolla un programa concreto que promueve su progreso. El control burgués sobre las instituciones democráticas existentes en los países capitalistas, es de hecho la razón central por la cual la izquierda se ha excluído de la discusión sobre la democracia. Esta, no obstante, es una bandera revolucionaria, una bandera que tiene impacto en

Por lo tanto, es imperativo encontrar Estados Unidos y América Latina, a fin de entregarla al patrimonio revoluciorazones históricas que explican porqué los marxistas han encontrado difícil esgrimir la bandera de la democracia. En primer lugar, encontramos un gran prejuicio doctrinario por tamiento farsante y cínico con que la burguesía ha manejado este tema; en segundo lugar y ligado al primero, el socialismo ha centrado el alma de su doctrina en los aspectos económicos, y en este caso no ha reconocido más democracia permitiendo que la derecha usufructue sus aspectos políticos, sociales y culturales. La mayoría de los países socialistas — estén en Europa del Este o en el tercer mundo— no han sido democracias políticas o culturales ideales. Puede existir democracia participativa a nivel de las bases en las sociedades socialistas, pero muchos partidos comunistas como ellos mismos lo señalan en sus autocríticas, autoritarios, burocraticamente verticalistas y sesgan con facilidad su comportamiento

Otro factor causante de las limitaciones democráticas en el socialismo ha sido el enfoque reduccionista del marxismo-leninismo, por un lado, y las circunstancias históricas en que nació el socialismo, por otro.

La vigencia del reduccionismo económico en las sociedades en transición plantearía la prioridad del desarrollo de las fuerzas productivas, incluso por encima de la voluntariedad del campesinado o de los trabajadores en general, disociando así los aspectos económicos de los políticos sociológico la prioridad de la clase obrera aún en detrimento del resto de sectores populares, olvidando que la participación de estos sectores parte sustancial de la estrategia del propio proletariado. Resaltando así los aspectos coercitivos de la dictadura contenido democrático de la revoluque tanto Lenin como Marx plantearon.

Cuando se enfrentaba el desafío del imperialismo, la visión reduccionista

Página III

de las clases y los asuntos económicos condujo a muchos partidos comunistas a poner de relieve el concepto dictadura del proletariado, entendiéndolo como la conducción vertical por el partido en nombre de la clase obrera y excluyendo la necesidad de lograr paulatinamente la hegemonía basada en el consenso general. Se priorizó el desarrollo económico en el que el gobierno jugaba un papel central, destacando de esta manera las tendencias autoritarias del Estado socialista. Y debido a la creencia ciega de que el proletariado tenía que ser hegemónico antes de que finalizara el período de la dictadura quedo poco espacio para que otros sectores sociapolítico de los gobiernos comunistas olvidando que el mismo Lenin definía la "dictadura del proletariado como una forma especial de alianza entre el proletariado, vanguardia de los trabajadores, y las numerosas capas no proletarias intelectuales, etcétera) o la mayoria de

Algunos hechos históricos específicos contribuyeron a este desarrollo autoritario. Casi todos los Estados socialistas se enfrentaron inmediatamente a agresiones contrarrevolucionarias e imperialistas; empujó en dirección autoritaria puesto que tuvieron que poner el énfasis en lo militar, en la seguridad nacional, y la represión de cualquier grupo que cuestionara la revolución o se alineara con el imperialismo. Y en cierto sentido, ello formaba parte de la estrategia im-

Más aún, en las sociedades no revolucionarias como las de América Latina, los partidos de izquierda proclaman su compromiso con las masas y la democracia, pero algunas veces se han dedicado más a montar acciones guerrilleras contra los gobiernos existentes que a trabajar en los movimientos de masas. El foquismo, la creencia de que un pequeño grupo guerrillero podía derribar un gobierno, fue la manifestación mas extrema de esta tendencia militarista en los años 60 y 70. Aún hoy, algunas organizaciones político-militares de América Latina se preocupan exclusivamente de las operaciones militares y le restan importancia al trabajo de masas.

Otros partidos de izquierda que no cautivados por la guerra de guerrillas, están más ocupados disputas sectarias que en desarrollar

56 ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH un programa democrático que refleje los intereses concretos y las necesidades de las masas. A pesar de los signiesfuerzos en la República México, la falta de una práctica unitaria constituye un obstáculo para enfrentar la represión y el reformismo de la derecha. Muchas veces la izquierda se aferra y apela a que tiene la verdad histórica o teórica y no se. real y concretamente por ganársela en as raíces democráticas en el marxismo

Uno de los mayores problemas del

Yes que tiene un legado teórico ambivalente sobre el tema de la democracia. Prácticamente todos los clásicos del marxismo, incluyendo a Marx, Engels y Lenin, tenían una democrática de una revolución política; pero no se abundó en señalamientos o mecanismos concretos por medio de la nueva sociedad podría avanzar sobre el camino de la demo-

En sus escritos, Carlos Marx dejó sin duda alguna, que una sociedad comunista sin clases solamente se podía lograr en una democracia plena. Nunca discutió en profundidad cómo podría ser construida una sociedad comunista, a pesar de sus reflexiones sobre el levantamiento de la Comuna de París en 1871, en las que planteó algunas de las características de una sociedad "en la que el pueblo actúa para sí mismo y por sí mismo". Dentro de los atributos de este tipo de sociedad se encuentra: la abolición de un ejército permanente y su reemplazo por el pueblo armado; la no separación de la legislación y las funciones ejecutivas; el fin de los fun-

By de la burocracia; las incluyendo a los jueces, a constante control electoral sobre el revocación, y las limitaciones de los salarios del gobierno a los salarios de los trabajadores como un todo en la

En El Estado y la revolución, Lenin discutió en detalle el concepto del goantes y durante el levantamiento que guió la revolución bolchevique, Lenin proletariado es el más democrático de todos los sistemas, ya que es la primera dictadura de las mayorías. Todos los trabajadores y sus aliados participarían en esta sociedad, excluyendo de la participación solamente enemigos del nuevo Estado. Hace un llamado a "quebrar de una vez y por todas la vieja maquinaria del burocra-

"la construcción de una nueva que nos permitirá gradualmente ir reduciendo todos los círculos burocráticos". El Estado comenzaría "extinguirse" y se formaría un nuevo gobierno en el que las "masas de la población accederían a la participa-

Este trabajo de Lenin ha sido calificado como irreal o utópico: Murió sin poder señalar los temas más difíciles tales como: los medios usados para tratar a la oposición o el papel del partido o la vanguardia en la nueva sociedad. Existen indicadores de que en 1924, en el momento de su muerte, Lenin había revisado sus puntos de vista sobre el potencial y las ventajas inmediatas de la democracia en nueva sociedad, admitiendo que Rusia era "un Estado socialista burocráticamente deformado".(7)

Esta crítica al desarrollo de la política socialista no significa que no se continúen gestando tendencias democráticas en su interior. En algunos países socialistas existe una cierta tensión positiva entre las aspiraciones democráticas de las organizaciones de masas y las tendencias autoritarias del partido y del Estado. Asociaciones comunistas, sindicatos, organizaciones de mujeres o de jóvenes, organizaciones de masas en general proveen de un contenido democrático a muchas sociedades socialistas, y ello explica por qué -con las excepciones importantes de Polonia y Checoslovaquia en la Europa Oriental — la mayoría de los gobiernos comunistas por décadas grandes convulsiones sociales.

En América Latina, las revoluciones de Cuba y Nicaragua han avanzado significativamente en el desarrollo de la democracia consultiva y participativa, tanto en los aspectos económicos como políticos e incluso, en el

Nicaragua, también asuntos relacionados con la democracia representativa.

Existe plena conciencia de que es imperativo para los movimientos revolucionarios llevar a cabo la tarea de la

Página IV

construcción de la democracia socialista. Es obvio, pues, que este aspecto constituye uno de los caminos que los partidos revolucionarios en América Latina y en los Estados Unidos deben seguir para adquirir legitimidad a finales del siglo XX: única forma de sostener la iniciativa ideológica contra el imperialismo, así como de neutralizar el anticomunismo fanático de la demagogia burguesa.

Los nuevos revisionistas

El bloqueo democrático al que se enfrenta el marxismo-leninismo es uno de los factores que ha llevado al surgimiento de la escuela revisionistapopulista en América Latina y los Estados Unidos. Muchos de los que apoyan esta posición son revolucionarios desilusionados de los años 60 y trotskistas, foquistas o marxistas-leninistas. Como consecuencia de las deEstados Unidos, América Latina y EI estos activistas desilusionaestrategias completamente nuevas y premisas políticas para desafiar

Aunque hay una gran diversidad entre aquellos que mantienen estos puntos de vista, uno puede detectar tres temas políticos que atraviesan el movimiento (revisionista-populista:a) la que el marxismo, el marxismo-leninismo y los conceptos de la vanguardia, así como el análisis de clases, han sido superados por la realidad de finales de este siglo, b) una creencia casi romántica de que las masas y los movimientos de masas son la única esperanza para el futuro, restando toda importancia a la lucha de clases, al papel de la vanguardia y revolucionario socialismo, y c) la creencia de que se puede alcanzar cualquier logro aún trabajando el marco del sistema capitalista.(8)

En los Estados Unidos estas posiciones están recogidas por los Socialdemócratas de América y la Escuela Democrática de Administración. Los primeros argumentan que es posible que los socialistas tomen el claves en los Estados Unidos como el

EMA=

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH sostiene que los obreros, al demandar participación fábrica y aún comprando acciones de compañías, puede empezar a controlar sus propias vidas y causa del socialismo. En Chile, Perú, Bolivia y Venezuela la posición de los revisionistas tiene raices en los movimientos revolucionarios pero hoy trabajan dentro del sistema establecido persiguiendo

Algunos intelectuales posiciones similares en sus escritos. activistas políticos, aunque no toman la causa del populismo revisionista, se marxismo y desarraigados políticamente. Sienten que las viejas fórmulas políticas y el lenguaje de la izquierda es irrelevante, pero no ven ninguna alternativa en el horizonte.

La escuela revisionista y otras de la izquierda decepcionada han planteado correctamente la eliminación de las posiciones doctrinarias y autoritarias que se derivan de gran parte de grupos trotskistas y marxistas-leninistas. Muchas de estas tendencias son los ejes de los debates políticos sectarios que desgarran el pensamiento marxista de izquierda en todo el mundo.

Sin embargo, la crisis de los "ismos" no significa que el marxismo y lo pensamiento práctica revolucionaria que emana del haya capitalismo, burguesía e imperiamarxismo que elimine al marxismo; a lo sumo, podrá haber crisis pero para actualizarlo, enriquecerlo o Ilarlo. Los pilares fundamentales de un movimiento revolucionario todavia se encuentran en esta básica tradición estos pilares y aplicarlos al mundo contemporáneo. Estamos acuerdo en que necesitamos desespefórmulas políticas; sin embargo, éstas debe surgir de la tradición marxista y no dejarse arrastrar fatalmente por la perspectiva reformista.

de conceptos y categorías marxistas por parte de los nuevos revisionistas conduce a dos fallas interrelacionadas en el programa político del movimiento populista: a)la falta de un análisis de clases claro, y b) la falta de una visión estratégica del socialismo. En vez de embarcarse en un análisis de clases sistemático de la postulan que hay dos fuerzas sociales fundamentales: por un lado, el pueblo, masas, y por otro lado, las oligarquías dominantes. Para ellos, los intereses de la burguesía y sus aliados por un lado, y los intereses de la clase obrera con sus aliados por el otro, dejan de análisis de la sociedad. de forma oportunista aquello que le falta a la izquierda doctrinaria (el trabajo concreto con las masas), y esconden el elemento en que aquellos abundan, al menos teóricamente (la estrategia del proyecto

Esta falta de un análisis de clases claro, explica la segunda falla de los revisionistas, la falta de una visión estratégica del socialismo. Al señalar exclusivamente rechazar la necesidad de un partido de vanguardia, están adoptando efectivamente • una posición empirista y romántica a la vez, realidad de que las masas en los inicios de la mayoría de las luchas están casi inevitablemente influenciadas, si no dominadas, por los valores del anticomunismo está profundamente arraigado en la conciencia popular y seguirá así durante mucho tiempo.

Cualquier movimiento que quiera desafiar el orden dominante que trastocar estas actitudes de las masas, y solamente podra hacerlo ejerciendo un liderazgo fuerte. Es este liderazgo el que puede transformar una visión y un programa político, no sólo luchando contra las ideas atradel movimiento, sino también confrontando a los enemigos contrarevolucionarios y manejando las tenmovimiento. Sin un análisis marxista y una agenda socialista, estas tensiones y contradicciones podrían conducir inevitablemente a la derrota o a ser burgueses e incluso burgueses refor-

A fin de poder acceder al reclamo de 'la tradición democrática revolucionaria, hay que empezar por reconocer que algunas de las críticas específicas que han hecho los revisionistas acerca del comportamiento de

Página V

muchos partidos marxistas-leninistas son correctas. Para contrarrestar estas debilidades, los principios democráticos enunciados por Marx y otras figuras revolucionarias deberán incluirse en la estrategia de la revolución, incorporando las experiencias reales que se han dado en el interior de los procesos de cambio, antes y después de la toma del poder.(10)

Pluralismo en la revolución

El pluralismo la revolución comienza con la forma de elegir las banderas de lucha, a la hora de inventariar las necesidades y reivindicaciones de las masas, en el momento de motivaciones de la la estrategia a Durante la etapa de la toma del poder, un primer problema surge de la forma de aplicar el centralismo democrático pricipio alrededor del cual se organizan los partidos marxistas-leninistas. En teoría, esto significa que las bases pueden influenciar y participar en la manteniendo la disciplina aprobada en el cuerpo del partido. En cambio, en la práctica, muchas veces sucede que un pequeño grupo de individuos maneja la organización desde arriba hacia abajo, dejandose poco espacio para discusiones y participaciones democráticas. Después de la toma del poder, la falta de pluralismo se expresa en la concepción y en la práctica de lo que se llama la revoluvanguardia decide para el pueblo, pero sin la participación de las masas en el ejercicio del poder.

Un problema similar se origina y proviene de la naturaleza subversiva y conspirativa del movimiento, especialsu etapa militar. mente, en las situaciones revolucionarias y pre-revolucionarias hay necesidad de cierto grado de compartimentación y de cierto centralismo en la toma de decisiones debido a la naturaleza represiva del Estado. Sin embargo, esta necesidad ha sido muchas veces exagerada por los comités centrales. Más sobresaliente aún es el hecho de que estas tendencias en los estilos de organización han funcionado como factores desmovilizantes que han minado los impulsos naturales de participación de las masas en un movi: miento revolucionario. Los nuevos

EMA=

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH partidos de vanguardia no debieran evitar ser a su vez frentes de masas, en los cuales las bases jueguen un papel central contribuyendo a la orientación y programa del partido. La democracia soslayado muchos partidos revolucionarios una vez que toman el poder, tendrá que ser parte integral en el avance y sobrevivencia del movimiento revolucionario. Cada vez más aparece la necesidad, para mantener la hegemonía revolucionaria, de sostener amplios debates sobre la propia naturaleza de los procesos revoluciona-

En los países capitalistas avanzados y especialmente en Latina, la secretividad de los partidos centralizados ha limitado seriamente •la capacidad de los revolucionarios para construir una base popular. Los fácilmente vulnerables a las imputade la burguesia de que son totalitarios y antidemocráticos por su propia naturaleza. Por supuesto que podría esgrimirse lo antidemocraticos que son los partidos políticos de la burguesía dominante en capitalismo explotador. Sin embargo, este argumento elude la realidad de que en los países capitalistas avanzados, las masas creen en gran medida que viven en sociedades democráticas y que los partidos políticos dominantes responden a sus intereses. Esta realidad tan fundamental sólo puede superarse Si los partidos revolucionarios son capaces de demostrar que sus propias estructuras. políticas sus propios programas políticos son verdaderamente democráticos y que su lucha es para ampliar y no para restringir el espacio de participación democrática. Ningún movimiento político podrá triunfar en las Américas -en los Estados Unidos, o en cualquier país de El Caribe o América Latina— a menos que las masas estén convencidas de que sus derechos democráticos fundamentales van a ser impulsados. Habría que recordar de nuevo que la disputa con la burguesía no es sólo una disputa en el terreno de los principios filosóficos, sino fundamentalmente una disputa en el terreno de la práctica diaria, es decir, en el terreno concreto de la lucha de clases en una formación social determinada. La democracia, no únicamente a partir de los objetivos últimos que vislumbra la vanguardia, sino también a partir de los objetivos inmediatos y concretos que reclaman las masas, debe ser parte integrante de los programas y motivaciones de la lucha: la lucha contra la explotación no podría excluir la lucha contra la opresión, la lucha contra el sistema no podría excluir la lucha contra el régimen, la lucha por los intereses de la clase obrera no podría excluir los intereses de todas las clases explotadas y oprimidas de la sociedad, y en fin, la lucha por los valores socialistas y revolucionarios no podría excluir los valores progresistas y patriotas que anidan en el pueblo.

En los Estados Unidos, el mayor problema que enfrenta la izquierda es el grado de separación alcanzado entre la política y la vida diaria de las masas. Situación que proviene de la revolución burguesa de finales del siglo XVIII en que se institucionalizaron las energías políticas de las masas y se las redujo a las elecciones periódicas. Hoy en día, mientras la burguesía se esfuerza por empadronar a todos los sectores y conducirios a las urnas electorales, profundiza simultáneamente el divorcio entre la democracia y los problemas y necesidades diarios del pueblo en conjunto. La centralización del poder económico ha conllevado la centralización del poder político. Las disputas electorales se reducen a contradicciones en el interior de las élites dominantes y las decisiones políticas nacionales se alejan cada vez más de los niveles locales. Ultimamente, los problemas electorales giran alrededor del miedo de turno introducido en el alma de las masas —al comunismo,. al terrorismo, a la pérdida de seguridad nacional, a la droga, etcétera- y las plataformas electorales se gastan millonadas de dólares para convencer encuentra en cualquiera de las bandepartidarias,

Para los marxistas, la existencia de esta estructura política e ideológica dificulta enormemente avanzar una agenda por el socialismo. Las masas están hartas de la política y su falta de entusiasmo crece junto al ausentismo electoral. Sin embargo, esta situación tampoco favorece a los partidos de izquierda, en quienes no ven mucha dife-. rencia de lo que actualmente recha-

Para enfrentar estos obstáculos, los movimientos revolucionarios tienen que luchar por eliminar el divorcio entre la política y los problemas

Página VI

locales y concretos del pueblo. El pluralismo político incluye no solamente la diversidad de sujetos sociales en el Proceso revolucionario, sino también diversidad banderas permitan expresar las necesidades cotidianas de la población.

El pluralismo político

Men la vanguardia

Lo mismo que pasa dentro de la revolución, ocurre en el interior de la vanguardia donde también diferentes niveles de conciencia y de compromiso. Hay clases que son más revolucionarias que otras, pero la revolución se hace con todo el pueblo; hay sectores e individuos que son mas conscientes y comprometidos que otros, pero la vanguardia y los frentes de lucha tienen que arrastrar a la mayor cantidad de militantes. En otras palabras, hay vanguardia en la sociedad y vanguardia dentro de la vanguardia. Ello hace necesario una comprensión flexible para diferenciar lo que son cuestiones de principio y de unidad, de lo que son cuestiones tácticas, entendiendo que tanto la revolución como la vanguardia son procesos homogéneos-heterogéneos que se van construyendo en el camino. Así como el arte de la unidad y de las alianzas es el arte de preservar la hegemonía, también el arte de la hegemonía está en la capacidad de forjar la unidad y las alianzas dentro de sociedades multiclasistas y donde coexisgresistas y revolucionarias.

De hecho, se esta dando entre los movimientos revolucionarios un nuevo pluralismo en su perspectiva política, un pluralismo que es innovador democrático. Muchos de los llamados marxistas-leninistas son hoy sólo una de las corrientes que existen en el tercer mundo y en los países industrializados en el sendero de la revolución. No podríamos seguir esgrimiendo teóricamente el monopolio dogmático de que nuestro marxismo-leninismo es la verdad sacrosanta y que el resto no tiene ninguna validez práctica porque así lo definen los principios revolucionarios. Hoy, el pluralismo político dentro de la conducción y dentro del grueso del movimiento revolucionario está sobre el tapete, y hay que reconocerlo y discutirlo. No estamos hablando de un pluralismo que reduce la vanguardia a

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH una coordinación o síntesis ecléctica de diferentes posiciones. Nos referimediado por la unidad alrededor de principios y de una estrategia revolunicaragüense— marcan la frontera de la ascendencia exclusiva del marxismo-leninismo ortodoxo en los movimientos revolucionarios como fórmula doctrinaria-partidaria para la toma del poder. El Movimiento 26 de Julio que tomó el poder en Cuba en 1959, de era un partido marxista-leninista, ni la mayoría de sus líderes marxistas-leninistas. después de la incesante agresión del imperialismo norteamericano y de la consolidación de la alianza con la Unión Soviética la dirigencia de la Revolución Cubana se autodeclaró marxista-leninista. Debe reconocerse también el hecho de que la vanguardia cubana, a diferencia de otros partidos en el poder, manitesto y trabajó desde el primer día del triunfo en mantener la participación de los otros partidos en el movimiento general de la revolución, así como en la necesidad de ampliar la participación

A la Revolución Cubana la siguió, veinte años mas tarde, la Revolución Popular Sandinista que ha matizado la marxistas-leninistas ortodoxos de que política que puede participar en la re-

Frente Amplio de la nicaragüense compuesto por dirigentes de origen marxista, marxista-leninista, teólogos de la liberación, social-cristianos y socialdemócratas radicalizados. Junto a Marx aparecen señalados por la dirigencia sandinista, líderes como Sandino (al igual que Martí en Cuba), Benjamin Zeledón, e incluso el mismo Bolívar. Pocas revoluciones triunfantes han tenido un frente ideológico tan pluralista como la que tomó el poder en Nicaragua, sin que ello haya menoscabado los principios y el liderazgo del FSLN. Y de hecho hoy en día, el planteamiento del FSLN sobre la liberación nacional, el antiimperialismo, la economía mixta, el pluralismo político y el no alineamiento, es parte sustancial de la doctrina y de la practica sandinista. En la revolución nicaragüense conviven partidos de orientación cristiana y de orientación trotskista, al igual que liberales, conservadores y comunistas, dentro de un proceso que los va haciendo a todos cada dia más sandinistas. La sociedad revolucionaria nicaragüense es multiclasista, multiètnica, pluridoctrinaria, económicamente mixta, pluralista políticamente, y a la cabeza de la misma no se encuentra un caudillo sino un frente amplio, y a la cabeza de frente amplio se encuentra partido que está a la vanguardia de todos —el FSLN—, y a la cabeza del

Use encuentra una Asamblea Sandinista y la Dirección Nacional como dirigente máximo, líder colectivo compuesto por nueve compañeros militantes del FSLN y de la Revolución Popular Sandinista.

El gobierno de Salvador Allende en Chile, durante 1970-73, también fue particular, en el sentido que marcó la primera experiencia en que una coalición de partidos políticos trató de trabajar unida para establecer una sociedad socialista en las Américas. Los esfuerzos fracasaron, no porque estuviera vanguardizada por una coalición pluralista, sino porque los partidos que comprendían el gobierno de Unidad Popular no tenían programa para la toma del poder, aunque sí para la toma del gobierno, o al menos de una parte del gobierno (el ejecutivo). El escaso poder ejecutivo que tenian lo económicos, descuidando el control del ejército y otras instituciones del Estado dominadas por la burguesía. Este error tan fundamental tenía sus raíces, no en la composición pluripartidista del gobierno de Unidad Popular sino en un análisis histórico equivocado de la naturaleza de la tradición democráti-

En años recientes, a lo largo América Latina han surgido partidos no marxistas-leninistas con contenido Movimiento 19 de abril (M-19) en Colombia y el Partido Revolucionario de Trabajadores (PRT) en Brasil (*). En los Estados Unidos, uno puede inclusive referirse a la coalición del Arcoiris de Jesse Jackson en 1984, como el primer esfuerzo inicial por construir organización política con una agenda revolucionaria. De nuevo aquí no hay que confundir lo idealmente revolucionario con lo más progresista (*). Nota de la Redacción: Probablemente los autores se refieren al Partido dos Trabalhadores (PT).

Página VII

revolucionario del momento, donde, como decían Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, tiene que estar el apoyo de los comunistas.

¿Qué significa toda esta nueva proliferación de movimientos?. Sobre todo refleja un pluralismo ideológico que debe tomarse en cuenta en todos los procesos revolucionarios del futuro. Este es un fenómeno excepcional, un fenómeno que está generando un desborde enorme de energía política e intelectual creativa. Corrientes como el marxismo, el marxismo-leninismo, el trotskismo, la socialdemocracia, movimiento ambientalista, los movimientos pacifistas, feministas, anarquistas, la teología de la liberación, cristianos revolucionarios y otras, no excluídos de la conducción del movimiento revolucionario. El desafío más grande para estos grupos es garantizar el mecanismo de trabajo colectivo, prevenir que las diferencias ideológicas no se conviertan en un obstáculo que los distraiga de la tarea fundamental y que incluso pierdan de imperialismo norteamericano y las clases dominantes locales—. Para su éxito, durante el curso de la lucha se debe desarrollar entre las corrientes una visión y una estrategia política unificada. Pluralismo y alianzas en el interior del movimiento progresista y revolucionario en el que la hegemonía no es un negocio regateado al comienzo de la lucha para ninguno de los paremulación con que la práctica histórica va decidiendo las posiciones alcanzadas de acuerdo al grado de consecuencia en el recorrido de la lucha.

El pluralismo polítuco que surge entre los movimientos revolucionarios interacciona con el pluralismo político que ya existe entre los sectores

Las masas Latina, así como las de los Estados económica políticamente-. Es lógico que tengan tendencias y programas políticos difepolíticos atraigan a diferentes sectores sociales. En países como Colombia y Perú la existencia de un buen número de partidos políticos de izquierda explica claramente por qué el movimiento revolucionario sólo podría tomar el poder a través de amplias alianzas compuestas de una variedad de partidos y movimientos de masas. Esto también implica la necesidad de

EMA

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH sostener amplias discusiones abiertas sobre la orientación que tomarían las nuevas sociedades. Y una vez en el la disputa no excluiría el mecanismo consultivo de la urna electoral, donde cada una de las disorganizaciones revolucionarias competiría con las demás alrededor de los diferentes programas políticos.

El modelo nicaraguense

-de democracia participativa

La necesidad de una nueva agenda revolucionaria hace a la revolución nicaragüense un modelo tan importante. A pesar de que Nicaragua es un pequeño país subdesarrollado, el desarrollo de su proceso revolucionario proporciona elementos y leçciones a los movimientos revolucionarios a lo largo del hemisferio occidental.

La dirigencia sandinista afirma que el marxismo o el marxismo-leninismo es solamente una de las fuentes doctrinarias de la revolución, y la definición del movimiento se inclina mas, en esta etapa, a la liberación nacional que a la liberación social, o socialismo, como la superación inmediata del caextranjeros ven este hecho como un esfuerzo por ocultar el verdadero contenido de la revolución, o como una justifiquen la agresión de la adminis-

Reagan u otros enemigos rechazo de la revolución a la adopción de una nomenclatura socialista tiene causas y raíces más profundas, tales como: a) los procesos internos de la revolución; b)su confrontación con el imperialismo y c)la fuerza que tiene para la revolución sandinista los principios de economía mixta, pluralismo político y no alineamiento, valores hasta ahora no identificados con las definiciones de socialismo encontradas en las revoluciones socialistas an-

El punto de partida para comprender el contenido ideológico de la revolución nicaragüense es la declaración caracterizando la revolución "democrática, popular: y antiimperialista". A primera vista, esta declaración es similar a las proclamas hechas en las etapas iniciales de las revoluciones rusa y cubana, por ejemplo, en las que se erigieron frentes políti-

Sin embargo, en Nicaragua esta fase de la revolución se está prolongando y profundizando debido a dos causas interrelacionadas. En primer lugar, la actitud desafiante del imperialismo norteamericano obliga a la dirigencia revolucionaria a mantener el sistema más amplio alianzas de clases. Un dirigente de la expresaba: enemigo principal es el imperialismo norteamericano. Esto es lo que define el curso de la revolución" (11). Un país tan pequeño (con una población similar a la de un barrio de New York o Moscú) y tan cercano a los Estados Unidos, está encarando una agresión prolongada e intensa. tiene la ventaja geográfica de ser una isla como Cuba, lo que podría facilitar la vigilancia o derrota de las tropas apoyadas por los Estados Unidos que desembarcaran en sus costas. Nicaragua, por el contrario, tiene fronteras abiertas y está rodeada de enemigos.

razón debe convocar la participación de todos los sectores de la sociedad, incluyendo a la burguesía patriótica, en la lucha militar, política y económica contra el imperialismo.

La otra razón fundamental por la cual Nicaragua ha prolongado la etapa de la liberación nacional y popular se debe a la estructura de clases de la sociedad nicaragüense. Esta no fue una revolución de la clase obrera en el sentido clásico. En otras revoluciones como la soviética y la cubana, la clase obrera era mucho más importante, tanto en términos cuantitativos como cualitativos; situación que no es necesariamente característica única de los países desarrollados. En Nicaragua, las clases populares —los habitantes barrios, los artesanos, pequeños comerciantes, las mujeres, los intelectuales, pequeña burguesía etcétera— constirevolución. El Frente Sandinista en sí mismo refleja esta realidad. No es un partido político en el cual la clase obrera sea predominante; es más un frente de masas compuesto por obreros, medianos y grandes productores, campesinos, mujeres, jóvenes, estudiantes, profesionales e intelectuales en general. Con esta realidad, es lógico que el Frente Sandinista se cencontenido democrático y popular de la revolución.(12)

Otro elemento clave para entender la naturaleza política de la revolución

Página VIII

sandinista es el reconocimiento de la internacionalización de la lucha de clases, tal como afirmamos en la introducción de esta agenda. Aquí, más que la contradicción lógica de la lucha importa la esta lucha se expresa concretamente, tanto a nivel nacional como a nivel internacional. Y hoy en día nosotros creemos que la correlación internacional de fuerzas en el mundo cuenta tanto como la correlación interna, contenido interno de las revoluciones nacionales. La revolución sandinista Caribe y de América Latina con el imperialismo norteamericano, la consubdesarrollado y los gobiernos de los países desarrollados. La guerra que el sandinismo está ganandole al imperialismo es apenas una batalla en la lucha entre América y el imperio.

También es importante el hecho que concentrado responsable y fundamentalmente en aplicarse a las tareas de la revolución en cada momento denombre y apellido doctrinario a la revolución, bastando para ello los principios y las tradiciones democráticos, populares y antiimperialistas de las nicaragüenses. podría decir que también expresa el prejuicio en cuanto al papel jugado por mundo donde las masas están aún muy prejuiciadas, tanto por los valores anticomunistas dominantes como por el sectarismo ideológico de las propias izquierdas.

Esta posición se vió reforzada por el hecho de que muchos de los miembros del Frente Sandinista formaron parte del amplio movimiento político de los años 60 y 70, abundante en desilusiones sobre las fórmulas marxistas tradicionales y ortodoxas. Algunos militantes del Frente fueron miembros de organizaciones maoístas, trotskistas, marxistas-leninistas de todos los colores, y otras. La división del Frente en tres tendencias en 1977 constituyó parte del esfuerzo por abandonar viejas fórmulas y desarrollar un programa viable arraigado a la realidad nicaragüense, sin que ninguna de ellas deșcuidara la tarea histórica fundamental: luchar política y militarmente contra la dictadura y contra el impe-

56 ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH

El rechazo a ponerle etiqueta socialista o marxista-leninista no significa que el socialismo y el marxismo no estén contemplados en el programa comandante Víctor Tirado, uno de los miembros de la Dirección Nacional, declaraba: "El único socialismo es el socialismo científico". El comandante Humberto Ortega, miembro de la Dirección Nacional afirma que "desde el punto de vista doctrinario nos guía fundamentalmente la doctrina científica del marxismo". El comandante Bayardo Arce, también miembro de la Dirección Nacional, sostiene que "en Nicaragua un marxista es necesariasandinista". El comandante Wheelock, miembro de la Dirección Nacional, plantea "que todas las revoluciones van a tener que escoger un camino no capitalista. Y si es cierto lo que dicen todos los teóricos, después del capitalismo viene una manera de convivir y de producir de carácter socialista" (13). Categorías tales como burguesía, proletariado, vanguardia, colectivización e imperialismo, enmarcan el análisis político del Frente y la evolución de su programa político. La genialidad del Frente estriba en que ha fusionado el marxismo con el sandinismo, la tradición nacionalista y apostando políticamente por la tendencia histórica-estructural de esa misma realidad, buscando estrategias alternativas al modo de producción capitalista, subdesarrollado y dependiente, pero sin abandonar las tareas tácticas dentro de la formación social nicaragüense; recuperando prácticos de las revoluciones modernas y contemporáneas.

Estos factores ayudan a explicar porqué la revolución nicaragüense ha respondido a desafíos internos y externos no declarando la dictadura del proletariado como otras revoluciones anteriores lo han hecho, pliando el contenido democrático de la revolución, sin abandonar las tareas que precisamente llevan al desarrollo económico, social y político de dicha formación social, y por ende el fortalecimiento del proyecto socialista o proletario(14). Esta estrategia es evidente en cada una de las crisis a las que la revolución se ha enfrentado. Fue evidente por primera vez en mayo de 1980, cuando las fuerzas burguesas encabezadas por Alfonso Robelo presionaron al gobierno para que las organizaciones no sandinistas tuvieran la mayoría en el Consejo de

Estado (el cual tenía poderes legislativos). El Frente Sandinista rechazó estas presiones y respondió nombrando en el Consejo a representantes de las organizaciones de masas. Esto hizo que sectores de la burguesía, incluyendo a Robelo, se retiraran del gobierno, estando en minoría. Más importante aún, este hecho marcó el inicio de un proceso en el que las organizaciones de masas tienen cada vez un papel más amplio en el gobier-

Otro hecho significativo en cuanto a ampliar el papel de las clases populares se dio en 1983, coincidiendo con la invasión de EE.UU. a Grenada.

este momento, la Dirección Nacional adoptó la consigna de "Todas las armas al pueblo" comenzó a distribuír más de 200.000 'armas a las milicias y organizaciones populares en todo el país. Lo mismo podría afirmarse de momentos posteriores; por ejemplo, la integración progresiva de todos los ciudadanos entre 25 y 40 años a los centenares de Batallones del Servicio Militar de Reserva. Si a ello le agregamos los jóvenes entre 17 y 25 años integrados al Servicio Militar Patriótico, hoy uno de cada cinco habitantes en el país está armado y preparado militarmente para la defensa, lo que constituye un verdadero poder popular que tiene que alimentarse participativa ideológicamente a fin de que la revolución pueda seguir contando con

Existe un hecho que muestra el potencial que tiene la dinámica democrática del proceso nicaragüense, como es el proceso de autonomía para las comunidades indígenas de la Costa Atlántica. Sin una experiencia étnica revolucionaria, tradición latinoamericana de programas revolucionarios exitosos en el seno de los movimientos de liberación nacional, bajo el expediente separatista de las pretensiones imperialistas, el FSLN logra después de sus primeros errores en relación a los miskitos, conducir y enrumbar las contradicciones y aspiraciones de las comunidades hacia el camino de la autonomía. En gran parte, gracias a la dinamica democrática y participativa del proceso revolucionario.

Tal vez el ejemplo más claro de cómo cierto protagonismo revolucionario le ha permitido a Nicaragua realizar avances cualitativos a lo largo del camino de la

Página IX

democracia lo podemos ver elecciones de 1984. La fundamental para sostener elecciones se derivó del compromiso que la dirigencia sandinista hizo antes de 1979 con todas las populares y democráticas que dentro y fuera del país contribuyeron al triunfo de la revolución. Cuando a inicios de 1984 la Dirección Nacional decidió procedimiento formal significado para el desarrollo de la revolución. Sin embargo, una vez que se tomó el compromiso y la decisión de enfrascarse en un proceso electoral movimiento toda una seriamente las elecciones y a ampliar os procedimientos democráticos del país. Las organizaciones de masas, impulsaron un diálogo y un programa educativo interno que elevó considerablemente económicos resultado de ello, el Frente obtuvo una victoria indiscutible en el momento más crítico de la contrarrevolucionaria economía en deterioro. Las elecciones demostraron que un revolucionario puede consolidar su poder no a partir de medidas cada vez más dictatoriales, sino por el contrario con medidas democráticas.

La profundización de la reforma constituye paso más en el proceso democrático de Nicaragua. La presión tierra, particularmente en las zonas de guerra, hizo que muchos campesinos demandaran expropiación tanto de fincas estatales privados. En vez de contener reclamos impulsando la organización cooperativas orientadas por el Estado, el Frente decidió distribuír títulos privadas y estatales a los campesinos.

En el agro, esto constituyó reconocimiento fundamental derecho de los habitantes rurales de determinar las propias organizativas de sus comunidades y de sus vidas. La adopción nueva constitución en 1986 paso adelante en el democrático nicaragüense. documento redactado por la Asamblea

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH en las Constituyente electa razón estas proceso de discusión, se sostuvieron una serie de "cabildos abiertos" en los fuerzas diferentes barrios y comarcas del país donde el pueblo y las organizaciones cambios al documento inicial. Casi de hicieron públicos sus comentarios en relación con el contenido y la forma de instituciones Finalmente la Constitución terminó aprobándose por consenso de todos los partidos políticos existentes en el parlamento. incorporando elementos políticos que enriquecen el concepto y la práctica de la democracia socialista. Esto no quiere decir que el país sea un estado democrático ideal: tiene limitaciones serias, entre ellas una burocracia con muchas trabas y debilidades, la falta de cuadros técnicamente instruídos en diferentes niveles y necesidades, una agresión sin precedentes que la emergencia, una crisis económica que guerra dificulta la satisfacción igualitaria de de una las necesidades y, sobre todo, la falta de una tradición democrática. Todos gobierno estos factores ayudan a explicar por autoritarias que han caracterizado a las revoluciones anteriores también están presentes en Nicaragua. Sin embargo, salta a la vista que en las aspecto político de la democracia es económico, sobre todo tomando cuenta que las limitaciones en desarrollo de los avances en el orden productores hasta podrían compensarlo (15). Los cimientos del de tierras

Run del formas nicaragüense los elementos de una es otro proceso

El

EMA= los partidos de oposición

Constitucion.

componentes

En resumen, en Nicaragua se están subdesarrolladas, creyentes), socialismo naciente. Por el contrario, socialismo democrático democracia socialista auténtica. Esta tiene que perseguir dos objetivos fundamentales: a) el fin de sociales, y b) la participación plena de las masas en las estructuras políticas y económicas del país. Conscientes de ambos objetivos desarrollarse simultaneamente, obvio que lo primero puede darse sin lo segundo, en cambio, lo segundo • lleva necesariamente a lo primero.

Estos objetivos básicos solamente se pueden lograr creando un sistema político que combine la democracia económica con la democracia política Ya dentro de esta última, articulando participativos y representativos. Los consultiva y participativa son socialistas de democracia directa. Involucra la creación y el desarrollo de distintas organizaciones de masas, responsabilidades sustantivas en sus producción oficinas administrativas o escuelas. La igualdad económica y social solamente se puede alcanzar si los trabajadores (en su acepción mas amplia) juegan un papel en la gestión instituciones económicas y administrativas democracia y el pluralismo reducen a la práctica de los partidos políticos, sino que por el contrario tienen que introducirse cada vez más asociaciones gremiales y de todo tipo, en el campo de la cultura, en la actividades comunales, en el deporte, en el campo educación, en las relaciones internacionales, etc.

La democracia representativa ha burguesa. Sin embargo, la democracia excluírse de la vida política sociedades socialistas si se pretenden autoritarias. En el caso de Nicaragua, los líderes de la nación fueron elector directo del pueblo con una participación variada de candidatos y partidos políticos. Lo mismo pasó con la elección de la Asamblea Legislativa,

Página X

e igual se está proponiendo con los representantes municipales fundamental con el sistema burgués ya que además de la representación de los propios partidos combinación de un parlamento donde representadas organizaciones de masas, constituiria la estructura básica de lo que debiera ser una democracia socialista.

El desafío más dificil las sociedades socialistas lucionarias podría ser el rrollo de un sistema pluralista que involucre a los partidos que compiten por el poder. Como se anteriormente, sociedades revolucionarias existencia de un partido de vanguardia no debería excluír por principio la existencia de una variedad de partidos revolucionarios, cada

Nalgo diferente para la socialista. Estos partidos tendrían que políticos y electorales para el debate público de sus diferentes puntos de manera tal que la dirección pueda ser decidida por todo un cuerpo político que exprese las diferencias que todavía existan en la sociedad en

Más aún, si debates públicos y elecciones implicaría que los partidos políticos tendrían que acceder libremente a los comunicación. partido político necesitaría su propio periódico, imprenta, librerías y salas de lectura, así como igual acceso a las estaciones de radio y televisión. Un ejemplo radical de esta situación se revolucionaria, donde, a pesar de la agresión feroz desatada militarmente por la administración revolución llevó a cabo las elecciones y discutio publicamente y con todos los partidos políticos el proyecto de la

La existencia de pluralismo político entre los partidos revolucionarios también hace plantearse el interrogante sobre el papel que tendrían en una sociedad socialista los partidos no revolucionarios. Se supone que estamos

56

ORLANDO NUNEZ Y ROGER BURBACH hablando de una democracia en el seno de una sociedad revolucionaria y de un proyecto revolucionario, lo que

Run pluralismo cuestiones pueblo y en que difícilmente podría mantenerse por mucho tiempo partido que en la práctica es rechazado por la mayoría del pueblo; tal como partidos políticos o sectores que están o estuvieron a favor de la intervención diferente estaría mostrando que no se trata de una sociedad revolucionaria, salvo en lo que concierne a las intenciones de la dirigencia.

Si este fuera el caso, surgiría el interevolucionarios y cuáles no lo son. Dada la posición hegemónica de los revolucionarios en una sociedad socialista, sería ventajoso para la sociedad en su conjunto permitir la participación de cualquier partido. Esto serviría como valvula de escape para los elementos incontormes y simultáneamente como barómetro político de los partidos revolucionarios para hacer ajustes en sus líneas revolucionarias en caso de que partidos no impulso. Las democracias burguesas cuando se sienten seguras en el poder dan espacio a los partidos marxistas en los comicios electorales; no hay razon por la cual en una sociedad socialista donde se gobierna mayorías, se tenga temor a tolerar a los partidos no revo-

Estos valores democráticos son parte integral de la amplia lucha por una sociedad comunista que enunciaran Carlos Marx y Federico Engels en el Manifiesto Comunista hace más de un siglo. Luchamos por el fin de la explotación del hombre por el hombre, por el fin de la alienación, de la propiedad privada, del Estado y del concepto tradicional de la monogamia y la familia patriarcal. Estamos a favor de la ción, de la democratización y humanización de la familia. práctica significa que los revolucionarios nos sentimos con el derecho de reflexionar, pensar, discutir, mostrar decirle al mundo quiénes somos y transformar ese mismo mundo, sin hipocresía y sin farsa, sin complejos de culpa y sin mojigatería, ocupados radical y consecuentemente por la justeza y eficacia de nuestros principios. En estas sociedades las creencias individuales de todos deben ser respetadas. Se puede ser cristiano, ateo, judío o islámico. Estas creencias asunto individual; debemos oponernos solamente a creencias y religiones que tratan de imponerse a otros o se utilizan para fomentar la enajenación. Ello no quita que cada posición trate de hegemonizar sus propias concepciones. Lo contrario sería erigirnos en vanguardia infalible y sacrosanta y pretender imponerle al pueblo por la fuerza nuestros más avanzaqueremos que sea la sociedad; terminariamos perdiendo el poder antes de haberlo conquistado, tal como le ha pasado a infinidad de grupos radicales de derecha o de izquierda.

En una sociedad socialista, también debe haber un amplio margen para que los individuos y los grupos desarrollen sus propios intereses. Marx decía que en el comunismo, uno podría trabajar o divertirse cuando uno quisiera. Mas importante aún, en una sociedad socialista debería haber fle xibilidad para que todos logren sus intereses productivos y creativos. Las empresas personales o cooperadas entre los individuos (en pequeñas es calas) serían elementos tolerables en una sociedad socialista. Muchos de searían desarrollar sus pequeñas industrias artesanales, sus propios centros. culturales, deportivos o re creativos. Los objetivos macroeconómicos o de gran escala tendrían que estar determinados por la sociedad en su conjunto, al igual que los mecanismos para impedir la mercantilización y diferenciación social, lo significa que el espíritu emprendedor a nivel del individuo tenga que reprihablando de una sociedad donde los instrumentos materiales y los valores culturales excluyen todo espacio para intentar de nuevo la ganancia, la explotación, o incluso la más mínima o simple mercantilización de las cosas o de la cultura. La democracia como desolamente significa el derecho a participar en la orientación de la socieimportante aún, el derecho a escoger lo que cada uno quiere hacer con su vida; así, el bien de todos sería un resultado. En última instancia, de esto trata el comunismo: de la liberación completa del individuo para buscar

Página XI

intereses que redunden en beneficio sociedad en su conjunto, y viceversa.(16)

Existe hoy una guerra desatada en

Américas entre el imperialismo norteamericano y la Cuba socialista, económicamente hace veinticinco años. Una guerra entre el imperio intervencionista del norte (a través de los mercenarios somocistas) y las fuerzas armadas revolucionarias de Nicaragua. Una guerra entre el gobierno de Estados Unidos (a través de los ejércitos locales) y las fuerzas guerrilleras de Colombia, El Salvador y Guatemala. Es también una guerra escenificada por trabajadores en huelga y en demostraciones urbanas contra la represión policíaca y las fuerzas militares en República Dominicana, Uruguay, Brasil, Chile y Haití. medio de una crisis histórica, una crisis que tiene sus raíces en la decadencia del imperio norteamericano. No es ningún accidente región en donde el moderno imperio su consolidación principios del siglo -El Caribe y Centroamérica, así como parte de América escenario de sublevaciones y conflictos. El derrocamiento de los regímenes militares en Brasil, Argentina, Uruguay y Perú, la protestas masivas en contra del programa de austeridad impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la República Dominicana, Brasil y Bolivia y la inestabilidad política de los gobiernos de Ecuador, Jamaica y Panamá, son señales de la agitación política de las masas, así como el cuestionamiento al orden existente y la búsqueda de nuevas alternativas.

La historia revolucionaria del siglo XX latinoamericano arranca con la Revolución Cubana. Existe sin embargo una diferencia fundamental entre la coyuntura histórica que enfrentamos ahora con el despertar de la revolución nicaragüense, y la que prevaleció después de la Revolución Cubana. En los años 60 y gran parte de los 70, el capitalismo constituía una fuerza extremadamente dinámica en América Latina. Aquel dinamismo alteró profundamente económicas del hemisferio, desarrollando nuevas actividades de acumulación en el campo y la ciudad. Una nueva burguesía productiva emergió en la industria y la agricultura. El campesinado invadió las ciudades en

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH busca de trabajo y los sectores medios se expandían al ritmo de la urbaniza-

Ahora en los años 80, la dinámica extinguido, dando lugar a un estancamiento. La crisis económica global muestra el agotamiento de su período expansivo Si algún sector de la burguesía latinoamericana mantiene cierto dinamismo es más que nada el sector especulativo, que parasita en las actividades bancarias, del mercado negro e incluso del tráfico de drogas.

nuevo sector económico que surge basado en las importaciones y especulaciones financieras, al mismo tiempo que la burguesía productiva periclita. El Chile de los años 70, con sus famosos teóricos económicos, los "Chicago boys", fue el primer laboratorio para enfrentar los nuevos malestares del capitalismo y su primera muestra de incapacidad para lograrlo.

Cuando los déficit comerciales arreciaron y la recesión económica vulneraba aún más la economía de principios de los años 80, los auxilios del financiamiento externo sólo precipitaban el desenlace crítico de la deuda externa, arrastrando a la mayoría de los países de América Latina a un profundo compromiso con el capital financiero internacional. Bajo la supervisión del Fondo Monetario Internacional, los programas de austeridad y las medidas económicas para el libre mercado se encargaron de eliminar las capital internacional y recuperar el capital interno a costa de la subordinación económica de las colapso del sistema financiero internacional, los propusieron un apoyo económico artificial a los regímenes aliados, a través de préstamos especiales del Banco Federal de Reserva, de la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) y de una variedad de instituciones bajo Tesoro de los Estados Unidos cuya puesta en práctica lleva el nombre de Plan Baker. Todos estos préstamos países del tercer mundo, incluso a los más cercanos a los Estados Unidos.

En América Central, las repúblicas reemplazadas actualmente por las "repúblicas

Estos pequeños paises subsidiados anualmente por cientos de millones de dólares a condición de que desempeñen un papel de quinta columna en la política estratégica de los Estados Unidos frente a la revolución nicaragüense. Los militares de América Central y las élites locales acceden a un apéndice del reparto regular de la economía de los Estados Unidos mientras sus países son devorados por la guerra y por la caida de los precios mundiales de la materia prima. Este flujo de fondos corrompe a los militares y a la burocracia, y fomenta el desarrollo de un pequeño mercado especulativo como única perspectiva.

Es paradójico notar que los militares y las élites locales en América Central le deben su nueva prosperidad enteramente a la revolución nicaragüense. Si ios sandinistas no hubieran llegado al poder, ellos se encontrarían con pocos mercados para vender la soberanía centroamericana, soportarido económico y político que agita el continente. La venta regateada de la revolución sandinista es la única moneda regularmente pagada por el imperio a cambio de su fidelidad en la lucha contra el espectro del comunismo.

En América del Sur, la actual crisis económica ha tenido un efecto difeburguesía, que se han beneficiado durante años del imperialismo, sufren hoy por primera vez la subordinación económica al imperio. Son los Estados el FMI los que están golpeando a las burguesías locales, restringiendo el mercado doméstico con sus programas de austeridad, y obligando a los países a abrir sus mercados a las importaciones de los Estados Unidos o de transnacionales norteamericanas radicadas en el continente. Estas burguesías, que enfrenuna competencia superior de productos, se ven sujetas a una cínica restricción por parte del mercado norteamericano. Estas burguesías y estos gobiernos se encuentran cada vez más multitudes populares que maduran su propia alternativa y el imperio que profundiza la suya. Esto los obliga ambigua y vacilantemente a apoyar la defensa de la soberanía latinoamericana que hoy en día enarbola la revolución sandinista. Para entender la crisis económica y ramificaciones políticas, vale la pena abordar los distintos tipos de economías que prevalecen actualmente en América Latina y.

En primer lugar, están las economías monoexportadoras en estado de

Página XII

verdadera parálisis. Estas economías dependen de una o dos actividades, agrícola, pecuaria, mineral, o de cualquier otra materia prima en general. Frente a un mercado externo depresivo y dentro de una estructura de intercambio desfavorable en el mercado internacional, estas sociedades anidan en su crisis un gran potencial revolucionario. Las burguesias y los gobiernos se juegan la carta de la de mocracia representativa pero ninguna posibilidad de reformas económicas significativas al sistema intervenido, mientras tanto el pueblo y sus vanguardias cuestionan y asedian

Morden establecido, acumulan fuerzas y multiplican sus formas lucha. Nos referimos principalmente a los países de América Central, República-Dominicana, Haití y otros países de El Caribe.

En segundo término, se encuentran aquellas economías que pasan por una etapa intermedia de desarrollo, principalmente localizados en la costa del Pacífico de América del Sur. Estos países han desarrollado significativas estructuras industriales, pero continúan siendo fuertemente dependientes en exportaciones primarias, tanto minerales como agrícolas. Perú, Ecuador, Colombia, Chile y México pertenecen a esta categoría. En estas sociedades la CriSIS es también profunda: las burguesías locales son mucho más fuertes que en Centroamérica, pero están más alejadas del imperio, y los militares siguen intactos y mantienen un equilibrio en contínuo deterioro. Las fuerzas populares comienzan a acosar realmente el poder dominante, especialmente en Chile y Perú.

Finalmente, están aquellos países con las más diversas y desarrolladas infraestructuras capitalistas en América Latina, como Brasil y Argentina. Aquí la crisis económica también hace pagar cierto tributo, pero la burguesía dispone de un alto grado de recuperación. En Brasil, la élite económica del país ha sido capaz de enfrentar la pretensión de ajuste recesivo impuesta por el FMI y enrumbarse en un nuevo período de crecimiento. Estas sociedades tienen mayor similitud con la sociedad de los Estados Unidos. El potencial revolucionario no es quizás tan grandioso como en otros países de América Latina, pero revelan, al igual que en los Estados Unidos, ciertas fisuras donde comienzan a incidir los sindicatos fabriles.

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH

¿Qué presagia esta situación económica para el futuro de los movimientos revolucionarios? La tradición marxista ha tratado de ver las crisis económicas como un ingrediente esencial para el derrumbe del capitalismo y la precipitacion de un movimiento revo-

Crisis económica y revolución

En realidad, las crisis económicas creación de situaciones revolucionaeconómica del capitalismo, la deprerevolución socialista. Y durante el periodo contemporáneo, ni la revolunicaragüense se produjeron por crisis o depresiones económicas. Más bien, la economía de ambos países se encontraba finalizando períodos de expansión en el momento de la lucha revolucionaria.

Si la historia tiéne algunas lecciones que enseñarnos sobre los movimientos revolucionarios, es que existen dos condiciones para una revolución política: 1) la existencia de contradicciones y conflictos tales en el interior de la clase dominante, que la obliga a una recomposición del bloque en el poder, y 2) la existencia de una vanguardia a la cabeza de un dinámico movimiento popular con un programa revolucionario. Las sociedades capitalistas no caerán jamás por su propio peso o contradicciones económicas. Durante la Gran Depresión, existían ciertamente conflictos interburgueses, pero las clases populares no eran lo suficientemente fuertes para impedir la consolidación de dominantes o su recompensación en el bloque capitalista del poder, que se movia entre dos opciones: reformismo y fascismo. Después de la Segunda Guerra Mundial, el socialismo penetró precisamente por la fisura producida por el conflicto interburgués, protagonizado por las vacilaciones entre los bloques reformistas y fascistas en que se dividieron los países capitalistas.

Actualmente existen serios conflictos entre las clases dominantes, que abren una nueva fisura y potencian la sistema de dominación. Pero esta crisis en el bloque dominante no conducirá a ninguna parte si los movimientos populares y las fuerzas revolucionarias no actúan en conseimperialismo de

Estados Unidos bajo la actual administración ya ha puesto en marcha una doble ofensiva para

Américas. Lo que contempla, por un lado, la ofensiva en contra del pueblo trabajador de los Estados Unidos, incluyendo la baja de los salarios reales y la reducción de los programas sociales, y, por el otro, América Latina y El Caribe y la imposición de drásticas medidas económicas que benefician a los intereses de las multinacionales norteamericanas. El objetivo final es aumentar las ganancias económicas disponibles para la burguesía de los Estados Unidos, reconstruir sus bases económicas y enfrentar la crisis de acumulación que está padeciendo.

El éxito o fracaso de este programa radica en la respuesta e iniciativa que las clases populares y los movimientos revolucionarios puedan crear en América Latina, El Caribe y los Estados Unidos. Dejada a su propio criterio e iniciativa, la clase dominante de los Estados Unidos podría fácilmente concluir exitosamente su ofensiva. Sólo una fuerte oposición y cuestionamiento por parte de las clases populares, así como el dinamismo y la audacia de una izquierda revolucionaria podria detener al imperialismo de los Estados Unidos. La lucha no será facil. Cada día que pasa se necesitaran más de dos años y mucho más de una docena de guerrilleros radicados en la Sierra Maestra para llevar a cabo una revolución política.

Las luchas que se avecinan aparecen mas prolongadas y difíciles. Las

América latina y El Caribe son mucho más complejas, y el imperialismo acumula agresivamente las lecciones de resuelto a no permitir que surjan otra

Nicaragua, nosotros estamos convencidos que no podrá impedir que surja toda una América Latina revolucionaria. Como se observó en Filipinas y en Haití, los Estados Unidos ayudaron a precipitar la los dictadores que ellos mismos habían sostenido y apoyado, con la esperanza de detener el triunfo del movimiento revolucionario alrededor de una bandera anti-dictatorial.

Debemos situarnos un paso adelante del imperialismo norteamericano y sus aliados locales, impulsando y llevando la lucha revolucionaria a todos

Página XIII

los niveles de la sociedad civil — a las escuelas y universidades, a las iglesias, a los centros del arte y la cultura, a los sindicatos, a las asociaciones gremiales de todo tipo, a todas las instancias y medios de comunicación, etcétera-, es decir, ahí donde exista un espacio para potenciar ideológicamente la conducta revolucionaria de las masas. La lucha en el frente político debe estar cada vez mas acompañada de una lucha en el frente ideológico, a fin de garantizar la insurrección en todos los campos de la vida(17).

La sociedad civil como escenario de la lucha de clases

Hasta ahora los revolucionarios han dado mayor importancia a lo que se llama la sociedad política, es decir, a las luchas electorales, a las luchas parlamentarias, a las polémicas alrededor de problemas concernientes al régimen político, a las luchas militares o guerrilleras contra el aparato reresivo. Pensamos que estas luchas siguen siendo válidas, pero su preparación y desenlace depende cada vez más de lo que pasa en la sociedad civil donde anida la principal legitimacion del régimen y del sistema, pero también sus mayores posibilidades de superación consciente. Si la lucha en el frente político tiene como objetivo la destrucción del poder reaccionario, la lucha en la sociedad civil persigue además la creación y fortalecimiento del poder alternativo y revolucionario. Su campo de enfrentamiento está en la concientización, organización y movilización de las masas, en el trastocamiento de los valores y de las normas de conducta, en el cambio de las relaciones sociales de producción, en el mundo ideológico cotidiana, en el cambio en la concepción del mundo, en la alteración permanente del orden establecido.

El conflicto en la sociedad civil ya está muy avanzado. En Argentina y

Guatemala organizaciones de madres desaparecidos, justicia para sus hijos e hijas, están retando y minando las instituciones re-

América Latina: los militares locales.

En Perú, la lucha en la sociedad civil se lleva a cabo en muchos frentes: en los barrios o pueblos jóvenes, donde programas políticos, económicos y educativos se desarrollan pro-

EMA

56 ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH gresivamente; en grandes demostraciones y huelgas convocadas por sindicatos y partidos políticos de izquierda; y también en la participación de los partidos de Izquierda Unida en las temas del socialismo y la liberación

En Brasil, la lucha en la sociedad civil está siendo conducida dentro de la iglesia católica, el bastión del viejo orden en décadas pasadas; en la mosindicatos; en la dinámica del movimiento cristiano; en la polémica cotidiana que discurre sobre las alternativas posteriores a la superación del régimen político-mili-

En Jamaica, sociedad civil se está reflejando en la violencia progresiva que recorre las calles de la capital, Kingston, enarbolando nuevas banderas y valores que deslegitiman el sistema político imperante. En Honduras, la Unidos está minando lentamente, pero cuando organizaciones campesinas y de mujeres, periódicos locales, y aún miembros del Congreso local protestan por la entrega del país a los intereses norteamericanos.

La cultura es otra frontera crítica en esta lucha. A través de los años, la cultura de la izquierda ha impulsado valores e ideas para influenciar grandes sectores de la sociedad. La novela de protesta social que comenzó con Asturias en la Guatemala de los años 50, ha contribuido notablemente a deslegitimar la figura y la presencia de los dictadores, y se ha multiplicado alrededor del mismo tema y de variados autores, incluyendo a Carpentier, García Márquez, Cortázar, Carlos Fuentes, Eduardo Galeano, Isabel Allende, y muchos otros. No exagerariamos al decir que la novela latinoamericana ha contribuido mucho más que las ciencias sociales a concientizar amplios sectores del continente contra las dictaduras militares. El campo de la poesía ha tenido también muchos portavoces notables en la izquierda, incluyendo a Pablo Neruda y Ernesto

La canción revolucionaria de Carlos Puebla o Silvio Rodríguez en Cuba, los cantos de protesta del Chile de Allende, y una música contestataria a lo largo del continente, incluyendo los

Estados Unidos, han tenido la inicia: tiva frente al orden dominante desde la década de los 60. El cine, igualmente, ha llegado a ser un medio para impulsar las perspectivas progresistas y aún revolucionarias, no solamente en países como Brasil y Argentina, sino también en los Estados Unidos y cuando desde Hollywood Cannes se emiten películas progresistas a favor de la liberación del tercer mundo. La literatura social también ha mantenido espacios significativos dentro de la sociedad civil de los países capitalistas, al igual que la pintura, el dibujo, teatro, el circo y otras formas de arte y expresión. Incluso se podría que el campo religioso, a partir de la teología de la liberación, muestra un gran potencial a favor de las luchas

La importancia que la cultura contestaria adquiere en la lucha de clases comienza a entenderse por parte la burguesía y el imperialismo, quienes pretenden recuperarla desde

By perspectivas; el empeño represivo de sus fuerzas militares no les ha impedido irrumpir con fuerza en los mecanismos ideológicos del consenso y la hegemonía. No es que anteriormente no hayan usado la cultura, sino que ahora se inserta dentro de un discurso polémico contra los gobiernos revolucionarios y socialistas. Ayer lo utilizaban para enmascarar la explotación y la dominación, hoy pretenden denunciar los males del comunismo y la revolución. A medida que las revoluciones se establecen en el poder, la derecha también aprende de las experiencias de la izquierda: si ayer el imperialismo sólo sabía reprimir con sus ejércitos, hoy aprende a "guerrillear" con sus mercenarios, tal como lo hace desde Nicaragua hasta

Teoría y estrategia política en la sociedad civil

Una gran debilidad de la actual lucha en la sociedad civil es que contínuamente estamos librando batallas en forma descoordinada, sin ninguna estrategia integrada en que se acumulen fuerzas para el movimiento en su conjunto. Nuestras luchas irrumpen en áreas particulares y sus efectos son casi siempre minimizados porque existe un conocimiento limitado de lo que ello significa para la evolución de la sociedad como un todo. Si las luchas en la sociedad civil tienen que

Página XIV

alcanzar un nuevo nivel de sofisticación y desarrollo, es importante entender la interrelación entre. los movimientos y el interior del proceso revolucionario. Lo que implica abordar la relación existente entre la teoría y la estrategia política revolucionaria.

Nosotros creemos que la com-

Yes parte y garantia de la transformación profundización de la lucha en todos los frentes de la sociedad civil genera condiciones para una revolución política a través de las Américas. La de la transformación socio-económica tiene que dar cuenta de la teoría sobre las transiciones particulares, y ambas tienen que incluir la teoría concreta ciones políticas. La teoría de la huelga general insurreccional tiene que dar cuenta de una estrategia que permita que las huelgas parciales que a diario se suceden en el continente se encadenen en el tiempo y en el espacio hasta desencadenar la huelga general. tienen que dar cuenta de la teoría de las crisis políticas y de la estrategia de lucha ideológica. De igual manera, las acciones políticas que cotidianamente se suceden en el continente tienen que incluir la referencia teórica necesaria que alimente y garantice la legitimidad estrategia de la toma del poder no puede descuidar la teoría sobre la construcción del poder popular. estrategia de la revolución política no debe abandonar la preocupación teorico-pedagógica para que las masas revolucionarias alimenten su práctica con la concepción de una sociedad sorrollada como la dependiente, tiene que ser minada a partir del trabajo político-ideológico en la sociedad La hegemonía burguesa no está basada solamente en los controles de las instituciones políticas. Su verdadera capacidad para mantener y aparentar la institucionalidad democrática y aclimatarse a las sucesivas y severas crisis económicas se debe a penetración de los valores e ideas burguesas en muchos campos de la sociedad civil. Si su fuerza está en el aburguesamiento de las sociedades actuales, su debilidad radica asímismo en la socialización ideológica y material del proyecto revolucionario. - XIV

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH

Esta es la razón por la que asignamos tanta importancia a las fuerzas ideológicas de la sociedad, a lo que hemos denominado tercera fuerza. Es esta amplia agrupación, y particularmente la pequeña burguesía y la clase media, quienes mantienen posiciones importantes en los centros culturales e ideológicos ejemplo en los medios de comunicauniversidades y en socio-políticas que operan a nivel de la sectores sociales opiniones" de la sociedad contemporánea, y un cambio en sus perspectitendría amplias repercusiones

El alcance de la lucha revolucionaria en la esfera política dependerá cada vez más del avance en la socielos principales errores de los izquierdistas, particularmente en los Estados Unidos, ha sido creer que los cambios revolucionarios por simples cambios en las instituciones políticas. Ello constituye un punto de vista limitado, unidimensional y antidialéctico de cómo forjar un movimiento revolucionario.

El surgimiento de la llamada "República Socialista" de Berkeley, California, demuestra la importancia que tienen los cambios en los valores y en la propia ideología de la sociedad civil para lograr cambios en la política electoral. En los años 60, Berkeley llegó a ser el centro del activismo intelectual y social en los Estados Unidos. El libre movimiento del pensamiento guiado por Mario Savio, el líder de las demostraciones contra la guerra, el surgimiento de periódicos alternativos, las intensas discusiones cultura y política, el desarrollo de dialternativas vida, el levantamiento del poder negro y la concientización de los sectores provenientes del tercer mundo, retaron a través de todas estas actividades los valores de la burguesía tradicional de Berkeley y los alrededores del área sociales, las iglesias, las escuelas, e incluso los sindicatos y la clase trabajadora, fueron impactadas por las blancos radicales y grupos de la clase organizaciones del tercer mundo en una alianza política acerca del control de la renta, problema de la vivienda, la represión policíaca y los servicios comunitarios, se sentaron las bases para la elección de un alcalde socialista en el consejo de la ciudad de Berkeley. Actualmente, la izquierda está atrincherada de tal forma que la nueva derecha no tiene una presencia visible y son los liberales demócratas los que están tratando de plantear una alternativa viable a los líderes de la "ciudad socialista"

El ejemplo de Berkeley revela que las elecciones políticas sólo tienen eficacia y sentido para la izquierda si se hace un trabajo extensivo en la sociedad civil. La verdadera debilidad de los movimientos reformistas de la izquierda, como los Socialistas Demócratas de América (DSA), es tratar de llevar a cabo una estrategia electoral cuando los valores básicos de la sociedad no han sido alterados. Ellos afirman que se pueden obtener logros simplemente por presentar y discutir un programa socialista en la arena política. Esta estrategia está condenada al fracaso, especialmente cuando la meta es la de tomar el control del Partido Demócrata, objetivo autoproclamado por el DSA. Dichos esfuerzos no tienen posibilidad de éxito a menos que el liderazgo del Partido Democrata se encuentre fraccionado por un cuestionamiento en la sociedad civil.

La coalición Arcoiris en los Estados Unidos, liderada por Jackson, representa otra alternativa política interetrabaja en el interior del Partido Demócrata, presentando candidatos polítilas elecciones primarias y tratando de influenciar este partido para que tome una posición progresista en apoyo a ciertos temas políticos. Pero a diferencia del DSA, la coalición Arcoiris no ve su futuro inevitablemente ligado a los objetivos del Partido Demócrata. Sus objetivos básicos no son ganar nominaciones partidarias, paquete de principios políticos y en una gama de posiciones que sean norteamericana. Su compromiso con los derechos y libertades civiles para •los negros, latinos, mujeres y homosexuales; su oposición federales a programas domésticos y la defensa de un nivel de vida decente para los pobres; su apoyo a la reducción de armamentos y al congelamiento del armamento nuclear, y su firme oposición a la intervención de

Página XV

los Estados Unidos en el extranjero, son principios y posiciones que la coalición no parece negociar. Un candidato político puede ganar su solamente si defiende estos

Simultáneamente, la coalición tiene externa". Trabaja Partido Demócrata, pero también hace fuera del partido y en todos los niveles de la sociedad a fin de avanzar en sus propios programas políticos. Moviliza a la gente alrededor de un conjunto de problemas y planteamientos y no alrededor del Partido Demócrata. La idea es construir un bloque de poder independiente, que pueda ser utilizado para avanzar en una serie de posiciones políticas progresistas, así como en una agenda social, y no para potenciar los saltos electorales del líderes de la coalición Arcoiris, existen ciertos peligros en esta estrategia política. La coalición podría verse muy estrategia electoral dentro del Partido

To en el otro extremo, podría formar un partido separado y como le ha ocurrido a muchos otros terceros partidos en la historia política de los Estados Unidos. La clave de su futuro dependerá de su capacidad para llegar a ser una nueva fuerza social en los Estados Unidos, para ampliar sus bases sociales creando simultaneamente una nueva perspectiva ideologica que movilice las masas y proponga alternativa a la desigualdad social, económica y política que es parte integral del sistema de los Estados Unidos. Quizás esta forma de abordar las cosas no lleve a una victoria política inmediata, pero puede dinamizar los movimientos sociales y las causas más progresistas desde el punto de vista político, evitando las fragmentaciones e insertando sus temas e intereses en la agenda: política nacional.(19)

Una concepción -y una política integralde la insurrección

De lo que se trata ahora es de apostar de nuevo a la revolución en

América Latina, lo que significa apostar también a la solidaridad y al avance de las fuerzas progresistas en el interior de los Estados Unidos,

56

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH conscientes de que la derrota del imperialismo se lleva a cabo dentro y fuera de cada una de las sociedades. Entendemos por insurrección no solamente el momento final de la lucha por el poder, sino un proceso permanente de la conciencia: en la vida cotidiana, en las organizaciones donde militamos, en la práctica que mundo que forjamos y en los sueños limitar nuestras demandas a la esfera sería caer trampa del capitalismo, ya que es-

Men donde la sociedad mercantil tiene una ventaja

Se trata de arrebatar la iniciativa ideológica a la nueva derecha, poner fin a nuestro aislamiento histórico y emprender la lucha de clases en todas las batallas que hoy libran los pueblos de las Américas en la sociedad civil. Dada la naturaleza compleja de las sociedades capitalistas determinación del imperialismo de sostener el viejo orden, la guerra será ardua y prolongada. No es una casualidad que la lucha en Chile, en El Salvador, en Colombia y en Filipinas dure ya varios años. Las victorias venderán, pero serán difíciles de ganar y duras de mantener. El optimismo apa-

Men la revolución combinarse con el temple y la frialdad en el combate, la prisa en preparar la lucha revolucionaria con la tranquilidad para preparar cada batalla.

Hoy en día en que cada país, cada organización, y cada uno de nosotros se encuentra en diferentes niveles de la lucha, es imprescindible para los revolucionarios y para la izquierda en general hacer a un lado sus diferentes sectarismos y conjuntamente. Esta fue la llave del triunfo de los sandinistas. Si las tres del FSLN no se hubieran unido no hubiera habido victoria. La vanguardia no puede estar desligada, ni mucho menos anteponerse, a la lucha por "Debemos enfrentarnos juntos o la reacción nos enfrentara separados" Frentes políticos, coaliciones y bloques de partidos unificados se convierten en opciones necesarias. imperativo empezar a coordinar nuestras actividades para lograr una revolucionaria división política del tra-: bajo. En los años recientes ha habido avances significativos en las prácticas políticas de muchos países y se evidencian importantes señales de que el dogmatismo y el sectarismo están cediendo ante la mayor creatividad colectiva y fraternal que galopa por las Américas. La lucha legal se acompaña de la lucha clandestina, la lucha armada se articula a la lucha de masas. Los cambios más significativos se pueden observar en la estrate gia política del Partido Comunista de Chile, en la unificación de las organizaciones de izquierda de El Salvador en el FMLN, y en el surgimiento de la Coordinadora en Colombia. La unidad de la izquierda se observa ya en las muchas organizaciones de izquierda Unida existentes.

Es también importante para la formación revolucionaria expandir sus horizontes internacionales y aprender de otras experiencias. El entusiasmo y el contagio revolucionario tiende a apropiarse de las Américas en los próximos años. Ya empezó incluso en los Estados Unidos, en donde sociedad civil ha sido profundamente afectada por las guerras imperialistas. radicalizados tienden a compartir experiencias de sus hermanos y hermanas del sur. El socialismo y el comunismo que germinan pequeños países del sur difícilmente puede ser percibido como el fantasma que amenaza la integridad de la nación norteamericana y, por lo tanto, muchos sectores de la sociedad que fueron una vez manipulados por temor ahora una perspectiva política más

Estados Unidos y en cualquier lugar, la batalla en la sociedad civil significa que a largo plazo tendremos que debatir y ganar amplios sectores de la población para socialismo, incluso para comunismo, como la alternativa frente al capitalismo. La misma ofensiva ideológica desatada por la nueva derecha, obliga a los movimientos revolucionarios a sembrar raíces profundas en toda la sociedad, en la lucha por la transformación de los valores y las ideologías. Esto significa que la ideología de la nueva sociedad tendrá que ir germinando aún antes de la toma del poder o de la victoria final. Así como el sistema feudal - fue penetrado por el capitalismo, también el capitalismo tendrá que ser minado internamente por los valores e ideas socialistas.

Página XVI

Ciertamente, la última trinchera del capitalismo en el hemisferio occidental estará en los Estados Unidos. Y esa fortaleza tendrá manera simultánea por dentro y por fuera. Grandes sectores de la poblares y sectores de la clase media de los Estados Unidos, se volverán en contra del orden capitalista imperial y de destructivas que representa. Las revoluciones latinoamericanas, incluenciarán especialmente cuando la concientización, organización y movilización por la solidaridad internacional y por la

Men importancia interior de los Estados Unidos. Pero también serán importantes las necesidades y reivindicaciones de amplios de la población Estados Unidos en contra de los intereses egoístas de la clase dominante capitalista.

La revolución política ya comenzó en las Américas. No solamente porque Cuba y Nicaragua sean indica los avances de la revolución política son las convulsiones sociales, económicas y políticas que se apoderado de las Américas, creciendo horizontalmente y haciéndose cada vez más intensas y profundas. Los frentes de las guerrillas urbanas rodrimovimiento popular en las comarcas y ciudades de Haití, el estado avanzado de la organización política y social en Perú, el movimiento de los trabajadores y sindicatos militantes en Brasil, la desestabilización de la reacción y el levantamiento popular en Central, la depresión económica y el descontento de las masas en México, y el crecimiento del movimiento de solidaridad y la coalición Arcoiris en los Estados Unidos, son todas señales de que las estructuras económicas y políticas dominantes se están derrumbando y que asistimos al desencade namiento de un proceso que conduce inexorablemente hacia la revolución política.(20) •

ENO!

(1). Burbach, Roger and Flynn, Patricia: The Politics of Intervention: The United States

Central America.

56

Bureau of Public Affairs, 1985.

and Central

National julio 1986.

Commission

MacMillan Publishing Co., New York, 1984.

Siglo XXI editores, Madrid, 1976, p.55.

(5). Draper,

(6). Lenin: El Estado

Editorial Progreso, Moscú, 1975.

Bengelsdorf,

Society in the Transition to Socialism". En:

Third World Socialism, Ed. Richard Fagen, et.al. Monthly Review/CENSA, New York,

1986.

(8). Un ejemplo de cómo el nuevo revisionisdespertar del mo intenta descartar potencial para analizar democráticos

Samuel and Gintis, Herbert: Democracy and

Capitalism: Property,

Contradictions of Modern Social Thought.

Basic Books, New York, 1986.

(9). Hay muchas obras que diserten este

Charles: Algunos problemas actuales del socialismo. Siglo XXI, Madrid, 1977. Un valiente análisis desde la izquierda sobre lo que verdaderamente pasa con el marxismo en los países socialistas es la obra de

Bahro, Rudolph: Alternativa: Contribución a la crítica del socialismo realmente existen-

Alternative in Eastern Europe, New Left

Deutscher, Isaac: Stalin, biografía política.

Charles: Las luchas de clases en la URSS, segundo período, 1923-1939. 2ª ed. México,

Siglo XXI, 1979.

(10). LacClau, Ernesto and Mouffe, Chantal:

Hegemony and Socialist Strategy: Towards a Radical Democratic Politics.

London, 1985.

¿Dictadura o democracia? 8ª ed. Siglo XXI,

Monthly

México, 1979.

EMA

ORLANDO NUÑEZ Y ROGER BURBACH

Bill and Norsworthy,

Kent: Davia ana Goliath: The U.S. War

Nicaragua.

Department of State, Foreign Assistance nes sociales

Supplemental Request, Washington, D.C.:

Wheelock,

(2). U.S. Department of State: The U.S.

America: Implementing

Bipartisan commission

Report.

Bureau of Public Affairs, Washington, D.C.

1984.

(3). National Bipartisan Commission: The

National

Bipartisan

(15). Núñez,

America.

París, 1986.

(4). Lenin, citado por Stalin: El gran debate

(1924-1926). El socialismo en un solo país.

democracia

Hal: Karl Marx and Frederic

Engels: Writing on the Paris Commune.

Roman, Peter:

Monthly Review Press, New York, 1971, p.

Petras".

Michael:

y la revolución.

cialism".

Carolle:

"State and

Transition and Development: Problems of tad política, el marxismo y su guardia,

Panamá, 1986.

Bowles, se encuentra

Community and the giosa.

Véase:

Alianza Editorial, Madrid, 1980. (The

Véase también:

sociales y

Ed. Verso, está

Harnecker,

Marta: Cuba:

(11). Wheelock Roman, Jaime: Habla la vanguardia. DAP-FSLN, Managua, 1981. (12). Vilas, Carlos M: La revolución sandinista: liberación nacional y transformacio-

Men Centroamérica. Editorial Legasa, Buenos Aires, 1984.

Sandinistas. Editoria/

Vanguardia, Managua, 1984. (14). Centro de Investigaciones y Estudios de la Reforma Agraria: La democracia participativa en Nicaragua. CIERA, Managua,

Orlando: Luttes de classes au Nicaragua 1979-1986, Tesis de Doctorado, (16). Hay un debate sobre el socialismo y la

Men: Petras, James: "Authoritarianism, Democracy and the Transition to Socialism". En: Socialism and Democracy: The Bulletin of the Research Group on Socialism and Democracy, N° 1 y

"A Critical Response to Ibid. Véase también: Lowy, "Mass Organization, Party and State: Democracy in the Transition to So-

En: Transition and Development, ed. Richard Fagen, et.al.Op.cit. dirigenass a prenderan cia que los nicaragüenses confieren factores ideológicos tales como la volunestrategia diseñada y la posibilidad de lograr conductas revolucionarias en las masas, en la reciente entrevista de . Marga Harnecker a Jaime Wheelock: Nicaragua, el papel de la van-

Centro de Capacitación Social, (18). La estrategia de baja intensidad de la administración Reagan ha apostado al potencial contestatario de los elementos menos integrados en las actuales revoluciones en el poder: la cuestión campesina, la cuestión étnica y la cuestión reli(19). Sobre este tema son muy ilustrativos los textos situacionistas que alimentaron las concepciones revolucionarias en 1968.

International Situationiste 1958-1969, Van Gennep. Amsterdam, 1970. (20). El concepto y la práctica insurreccional es entendida como sinónimo de revolución política y lucha por el socialismo. La revolución política se plantea hoy en día como una lucha latinoamericana contra el imperialismo norteamericano. El socialismo como una lucha por la liberación nacional, la democracia y las transformaciones económicas a favor de las fuerzas populares. En este sentido, nada excluido del debate, nada está excluido de la acción, pero creemos que todo debería girar, a corto o mediano plazo, alrededor de la estrategia insurreccional.