Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Dossier Nuevas tecnologías y movimiento obrero: Los sindicatos alemanes frente a las nuevas tecnologías

· Inprecor n.º 52, enero de 1987 · pp. 28-32 · 3.796 palabras

LOS SINDICATOS ALEMANES

Ulrich Briefs es uno de los militantes sindicales que, en la primavera de

1985, figuraba como cabeza de lista de los Verdes en las elecciones al parlamento regional de Düseldorf. Trabaja en el Instituto de Ciencias

Económicas y Sociales (WSI) de la DGB (Confederación Sindical de la

Peter Bartelheimer y Werner Hulsberg discutieron con él sobre las contradicciones y problemas de la política tecnológica de los sindicatos.

NOTAS: (1). El objetivo de la IG-Metall en Baden-

Nürtenberg era el mantenimiento del nivel calculado que en la región de Stutgart sin el mantenimiento de los salarios obtenido por la huelga, cerca del 40% de los trabajado-. res del metal habrían perdido hasta el 25% de su salario neto. El objetivo de la IG "Druck und Papier" era el mantenimiento obrero cualificado en la introducción de los sistemas de composición electrónica.

de participación válidos durante toda la duración de la aplicación de las nuevas técnicas (contrariamente a la participación limitada a la toma (3). Horst Kern y Michael Schumann: Das Ender der... (¿El fin de la división del trabajo? Racionalización en la producción industrial). Munchen (Beck) 1984.

República Federal Alemana:

FRENTE A LAS NUEVAS

TECNOLOGIAS

el "ecosocialismo" y las elecciones al Bundestaa en 1987.

En estos últimos años, en toda una serie de sindicatos, sobre todo en los sindicatos del Metal (IG-Metall) y de

Artes Gráficas (IG-Druck un Papier), la aceptación sin reservas del "progreso técnico" ha sido sustituída cada vez más por un rechazo a la aplicación ca.

pitalista de la técnica. En el programa de base de la DGB de 1981, todavía se podia leer: «Los sindicatos aprueban esencial de la elevación del nivel de vida y de la disminución del trabajo humano». Por el contrario, el nuevo programa de acción "Trabajo y Técnica" constata: «No son las máquinas, sino el sistema de los "propietarios de las máquinas —las relaciones de propiedad y el poder exclusivo para disponer del desarrollo, utilización y organización de las má. quinas y de la técnica— la causa de la inseguridad social así como de las consecuencias negativas de la reestructuración para los asalariados y la sociedad entera».

¿Cuál es tu opinión?, ¿no es el robot industrial el que destruye empleos, sino el empresario que lo aplica con este fin?. ¿Hasta qué punto es "alter. nativa" la política de los sindicatos en materia tecnológica?.

Nuestra actitud hacia las nuevas tecnologías relanza toda una serie de debates que existían ya antes: sobre el consenso social, la reducción tiempo de trabajo, la participación en la gestión de las empresas. Y precisamente en el debate sobre las nuevas tecnologías, hemos asistido al cuestionamiento del consenso social, al menos en amplios sectores del movimiento sindical. La confrontación con las nuevas tecnologías ha hecho que los sindicatos cambien su actitud ingenua hacia el progreso. A pesar de hacer, hay que reconocer que ya en los años sesenta, cuando reinaba aún el "pleno empleo", los sindicatos habían presentido que esto podía cambiar, por ejemplo en la conferencia sobre la automatización de "IG-Metall". Sin embargo, la discusión no sería hoy tan viva si la situación en el mercado de trabajo no se hubiera deteriorado a mediados de los años setenta.

Las controversias sobre un gran número de nuevas tecnologías en las empresas, cuya utilización apenas ha comenzado, ha provocado que los sindicatos de la RFA cambien fundamentalmente su actitud, tradicionalmente "ingenua" hacia el progreso técnico.

Use dice que el técnico" en sí es positivo, que es neutro y aporta aumentos de productividad, y que nosotros, los sindicatos, vamos a hacer lo necesario para que los salarios y las prestaciones sociales sean justas, que vamos a interve. nir aquí y allá por la reducción del tiempo de trabajo o por ligeras mejoras de las condiciones de trabajo, y eso es todo. Así, en el congreso nacional del DGB, en 1982, la dirección se ha visto obligada por una moción a comprometerse en rechazar categóricamente la aplicación del sistema de identificación "informatizada". Este voto constituye una intervención concreta en el desarrollo tecnológico en curso y tiene como objetivo impedir este desarrollo y no sólo su utilización. El OTV (Sindicato de los transportes y servicios públicos), del que no se puede decir que sea una "organización revolucionaria". , había tomado ya la decisión, en su congreso de 1980, de impedir la puesta en pie de nuevos sistemas de identificación informati-

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zados y de abolir los ya existentes. Así, se han producido nuevos conflictos no sólo en las empresas sino también a propósito de la política a seguir en los convenios colectivos.

Las repercusiones de las nuevas tecnologías ya fueron objeto de huelgas lanzadas por el IG-Metall y el IG-Drucke und Papier(1) en 1978 Fueron el origen de la reivindicación de las 35 horas. En 1984, durante la huelga por las 35 horas, más allá de algunos dirigentes, los trabajadores у trabajadoras en las empresas tenían también conciencia de que en las condiciones sociales dominantes, las nuevas tecnologías no sólo suprimen tiempo de trabajo socialmente necesino que también destruyen empleos en un grado mucho más elevado que nunca. Allí donde el IG-Metall para los huelguistas ante las puertas de las empresas, el tema central era a menudo las nuevas tecnologías (por ejemplo en la "Opel" de Russelsheim).

los mítines que preparaban la huelga se sentía que los trabajadores y las trabajadoras eran muy sensibles frente a los peligros ligados a las

Hoy se es consciente de que en adelante hay que intervenir sobre estas cuestiones, en su desarrollo y planificación. Saber si se sacan siempre las conclusiones correctas o si existen respuestas en el marco del consenso social, es otra cuestión. Es evidente que para la microinformática y las tecnologías modernas, desarrollo y aplicación en la empresa son interdependientes. El sistema de banco de datos a nivel de las empresas, por ejemplo, no ha sido introducido desde el extesino que se ha desarrollado laboriosamente en cada según condiciones particulares. esta razón han cambiado mucho algusobre la cogestión en las empresas. "Cogestión" significa cada vez menos la realización de acuerdos, negro sobre blanco. Se trata de constituir comisiones paritarias o de afirmar el principio de una participación permanente(2), como ha sido el caso en "Opel". El cambio se expresa hoy mejor por la fórmula: abandonar la política del «sí, pero» por una política del «no, a menos que».

La última conferencia de la DGB sobre la política tecnológica en el otoño de 1985 parece haber supuesto un giro. La revista "Welt der Arbeit" (El mundo del Trabajo) ha escrito que la

DGB quiere «ocuparse con optimismo de la tecnología» teniendo como objetivo el que los comités de empresa y los delegados del personal «participen en la aplicacion de la técnica».

¿Se trata de un comienzo de vuelta atrás?.

Hay sectores en los sindicatos que quieren ignorar los conflictos. Hay que ver las cosas tal cual son: en primer lugar, los dirigentes locales no quieren oir nada sobre las nuevas tecnologias, sobrecargados veces tienen también cargos municisocialdemócratas— y desbordados. Y en segundo lugar, dudan en lanzarse en un nuevo industriales puesto que al mismo tiempo tienen un montón de otros problemas que afrontar como cierres de fábricas, juicios y muchos más. Los sindicatos y en particular la DGB (puesto que se trata de un proceso que afecta a todos los sectores profesionales) han descuidado la puesta en pie de estructuras de concertación sobre cuestiones de las que los dirigentes no tenían todavía ni la menor idea.

Pero esto no basta para explicar el "giro de la política tecnológica" que se anunciaba en la conferencia Bonn. Este giro ha tomado la forma de una doble posición crítica: por un lado, contra la política tecnológica de la industria, ingenua y optimista, y por otro contra el catastrofismo del movimiento alternativo. Nunca había pasado

Todo esto indica que el giro anunciado tiene bases políticas.

Hoy en los sindicatos, hay un con-

Rappe del IG-Química —una política a favor de los asalariados que tienen antigua posición según la cual debemos representar los asalariados, incluídos los que no tienen empleo; lo también que actuar para que esos intereses estén presentes en la conciencia de los tra-

En la DGB, son los sindicatos de rama los que tocan la música, aunque con partituras muy diferentes. Esto ya nos ha debilitado en la lucha por la reducción del tiempo de trabajo. También en el terreno de la política tecnológica, la DGB cede hoy a la presión más fuerte. Esta presión está actualmente Química y algunos otros sindicatos de rama que proponen soluciones según su propia visión, que va desde la política sindical más corporativa hasta la gran coalición. La conferencia sobre la politica tecnológica ha estado completamente marcada por esta actitud Por una parte, los permanentes estaban superrepresentados y los tantes particularmente subrepresentados y por otra, la IG-Metall y la IGBruck und Papier no se han procurado los medios para ejercer una presión quedado en un segundo plano.

En el fondo, hay que comprender esta conferencia sobre la política tecnológica como una tentativa de arras. trar a los sindicatos por la vía de la "política de modernización ecológica" del SPD incluso con vistas a las elecciones al Bundestag proyecto de la socialdemocracia es la modernización. Para ello hacen falta orden y calma. Así lo ha dicho claramente el representante de un comité automóvil: «Tenemos que buscar la coalición con la fracción modernista de la patronal». Y para ello, hay que vencer a las fuerzas que buscan el conflicto y que existen hoy en muchos comités de empresa y entre numerosos delegados del personal.

El estudio de sociología industrial de Horst Kern y Michael Schumann(3)

del que desde hace un año se discute ampliamente, constata que en las empresas más informatizadas, no habrá sólo víctimas de la racionalización,, sino que también habrá asalariados que se beneficien de ella. Se pueden sacar dos conclusiones: o bien los sindicatos deben oponer respuestas división, o bien deben intentar asegurarse una base reducida pero estable entre los "beneficiados". ¿Puede ser

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explotado este estudio por grupos que tienen interés en derrotar a las fuerzas más combativas?.

Pienso y espero que no haremos una política unicamente para la minoría, es decir una política para los beneficiados por la racionalización y que la aceptan. Kern y Schumann ven ahora tesis suscitan cantidad de contexto en que nuevas concepciones de la producción podrían desmantelar el sistema de división del trabajo y conducir a una recualificación en el proceso de producción. No hay que olvidar que su estudio no hace previsiones más que para los próximos diez

Pero entramos en una fase de conmociones a largo plazo del mundo del trabajo y paralelamente en una crisis a largo plazo, que en muchos aspectos es comparable a la de los años veinte y treinta. Así pues, las respuestas de deben plantearse amplio período. Incluso en diez años, la puesta en pie de nuevas tecnolo gías no será realizada más que muy parcialmente. Lo que es característico de estas técnicas, es que se de sarrollan en un proceso de larga duración en el interior de cada empresa. Por esta razón, en esta fase de introducción de nuevas tecnologías, la industria tiene necesidad de una fuerza de trabajo cualificada y por otra de un clima tranquilo en las empresas para poder resolver los problemas organizativos iniciales que son enormes. Y las ganancias de productividad no se

La perspectiva a largo plazo es por el contrario completamente diferente. aumento de la productividad mucho elevado que hasta ahora. Sin embargo, esta vez, la reducción del tiempo de trabajo socialmente necesario no irá parejo con un crecimiento de la masa de valores de uso, como se tecnológicas. En las condiciones exis. tentes, significará supresiones masivas de empleo, lo que Kern y Shumann no niegan. Además, conducirá a una tos en todos los estadios del proces‹ de trabajo. La inversión acelerada de capital y el aumento de las cargas fijas en relación a las variables -por ejemplo en los servicios que hasta anora no estaban telematizados y en los que ahora se trabaja con el denador- determinan la necesidad económica de suprimir empleos. En este contexto, hay que observar con un ojo mas crítico la teoría de la división entre personal estable y personal fluctuante, y la división social

"asalariados privilegiados" "marginales". En efecto, el peligro de tecnologías amenazará igualmente y cada vez más a los "asalariados privilegiados". En la fase inicial, las empresas todavía tienen necesidad de ejemplo, se introduce un complejo informatico para modernizar las máquinas herramientas tradicionales, se tiene necesidad de obreros cualificados para corregir eventuales faltas de programación. Pero, a largo plazo, las nuevas tecnologías acarrean también un ataque masivo contra los obreros

Hay que plantear la cuestión: ¿supervisar los controles de un sector de producción es verdade-

"nueva actividad" en el sentido indicado por Marx cuando habla de un ser humano, rico de potencialidades, enriquecido por las rela-

Pero existe una dificuitad, que dado el grado de conciencia actual, no tiene solución, la presión del mercado exterior. ¿No están asustados por su propia audacia los sectores críticos del movimiento sindical?. Porque las técnicas alternativas se enfrentan con los límites de la economía de mercado. En última instancia, la alternativa no es: o reestructuración capitalista u otro sistema social?.

Una gran carencia del movimiento sindical es no tomar esto en consideración. El problema es que todo lo que se puede hacer en el interior del orden económico existente es falso. Si se racionaliza y moderniza (poco importa que haya o no florituras ecologicas), las contradicciones económicas internas así como el paro masivo serán agravados inevitablemente. Si no se racionaliza, entonces existe el peligro de que por la pérdida de mercados exteriores, aparezcan otras crisis a corto o largo plazo: en este caso también el resultado sería el aumento del paro. El tema central de la política sindical es y sigue siendo la política económica y lo que sorprende curiosamente, es que ha permanecido marcada por la lógica del sistema de mercado durante muchos años. Ni los sindicatos ni el SPD recogen este dilema. Los únicos que lo comprenden un poco son los Verdes y no todos. Y la única respuesta que se puede dar es desarrollar la perspectiva de la retirada del mercado mundial anárquico. El

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debate sobre este asunto no ha hecho incluyendo todas sus estructuras

01-504000-2 del Banco de Vizcaya. Agencia urbana Glorieta de Bilbac sino comenzar. Para estimularlo en los sindicatos, hago siempre referencia a reivindicaciones fundamentales como la planificación social, el control de las inversiones y la socialización. Hasta ahora, todo esto ha permanecido a un nivel muy superticial, pero hoy se puede abordar ya este tema en cualquier sitio, aunque sea con conceptos diferentes. Los militantes y delegados sindicales notan también que a nivel internacional, por ejemplo en la Comunidad europea, existe una política de investigación industrial y tecnologica mucho más avanzada y se preguntan: ¿se puede resolver la cuestión sin acción a escala internacional?. Sin embargo, hay que decir que no hay hoy nada más lamentable que las estructuras sindicales internacionales oficiales.

¿Se pueden reducir estos debates que plantean el problema de una nueva utopía social a la discusión sobre lo que se llama el "ecosocialis. mo?.

Los socialistas no son en realidad una corriente, sino que engloban todo un abanico de posiciones diferentes.

posibilidades de desarroIlar una utopía social.

En primer lugar, reducción radical del tiempo de trabajo. Debemos decir a la gente: u os convertiréis en parados, puesto que uno de cada dos Alemania Federal ha estado en el paro durante los últimos cinco años, o (si tenéis suerte y encontráis trabajo)

vez más explotados y amargados hasta los 55 ó 58 años.

En segundo lugar, hacen falta modicualitativas decisivas en las condiciones de trabajo. Pues habrá quizá aquí o allá fábricas en las que ya no habrá fuerza de trabajo humana, pero no habrá unidades de produccion cerradas en las que robots construirán robots. Así pues, el trabajo social será siempre necesario y en el dominio de la producción esto nunca será Jauja.

El trabajo implicará siempre obligaciones e incluso si introducimos las nuevas tecnologías para reducir el trabajo de todos, siempre pagaremos un precio. Por ejemplo el trabajo en un ambiente informatizado será más intenso. Tendremos que adaptarlo a ese funcionamiento. Tenemos pues que procurarnos otras oportunidades que nos permitan sacar partido y desarrollar en la empresa nuestras facultades humanas. El objetio no es sólo una modificación de las relacio-:

nes de propiedad, sino una democratización radical del funcionamiento de la empresa, y en particular de la dirección de la empresa. Se trata pues de. sistema, 0

"expropiar" todo un judiciales y culturales. Si queremos tener una democracia en las empresas, tenemos que descentralizar. Las empresas descentralizadas no podrán sin embargo orientar su producción en el marco anárquico del mercado mundial. De lo que tendrán necesidad es de relaciones transparentes entre vendedores y compradores.

El aumento de tiempo procurado por la reducción del horario de trabajo debe utilizarse para permitir pausas de recuperación (necesarias en razon de la tensión del trabajo) y para crear posibilidades de formación contínua en la empresa. El proyecto de los Verdes de una nueva organización del tiempo de trabajo, que prevé una hora semanal para reuniones de grupos de trabajo en la empresa va en este sentido. Si en los años 90 tenemos la semana de 25 ó 30 horas, ¿por qué no podríamos consagrar algunas semanales a la democracia en las relaciones de producción, es decir introducir el control y la participación los trabajadores?. Damos por supuesto que estos camal corazón de las estructuras de poder en las empresas encontrarían una resistencia mucho más fuerte que la política tradicional de reducción del tiempo de trabajo.

En tercer lugar, controlar las técni-

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cas significa apoyar algunas evoluciones y.frenar otras. Esto exige tambien una modificación radical de las relaciones internas en la empresa para crear otros complejos de producción para "desjerarquizar" las estructuras organizativas y para destruir los trusts.

En cuarto lugar, hay que crear empleos alternativos por medio de una producción alternativa, la búsqueda de un proyecto alternativo, subvenciones del Estado para un programa de reestructuración ecológica, como ei que hemos propuesto en Renania del Norte de Wesfalia.

En quinto lugar, es inevitable plantear la cuestión de las relaciones de propiedad en la sociedad.. Esta cuestión no viene al comienzo, sino al final de toda una cadena reflexiones sobre lo que se debe hacer para acercarse a una utopía concreta y real.

¿Por qué los Verdes no están a la ofensiva hacia los socialistas en el terreno político y programático?. ¿Por qué la corriente ecosocialista intenta, al menos, oponer estas posiciones a la producción ideológica de, por ejemplo, Peter Glotz?.

Hay una cierta parálisis en los Verdes en:lo que concierne a las contribuciones al desarrollo político y so-

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(4). "Die Tageszeitung", 19, marzo, 1985.

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cial. Espero que superemos pronto esta fase. Hay materia para la controversia. Johannes Berger, con quien antes de las elecciones regionales he tenido un debate contradictorio sobre económica en "Tageszeitung"(4), piensa que el liberalismo es el gran terreno inexplorado de los Verdes. No tiene en cuenta las inherentes al sistema de libre mercael proyecto de una cooperación sin problemas de las fuerzas libertarias y liberales, así como con el proyecto reformista clásico del ala de los "realos" (el ala llamada "realista" de los Verdes), corremos el riesgo de un fracaso parlamentario de los Verdes.

Lo que es característico de la corriente ecosocialista, es que toma como punto de partida el mundo del trabajo y la masa de los asalariados para desarrollar un programa de modificaciones cualitativas en todos los dominios de la vida. Si cuestiones fundamentales son sacrificadas a consideraciones electoralistas o de táctica de coalición, como hacen los "realos", fracasaremos en 1987 en las eleccio. nes al Bundestag. Tenemos que hacer frente común de entrada contra todas las tendencias conservadoras y neoconservadoras. Por otra parte, frente al SPD, debemos afirmar con argumentos de fondo que sin nosotros no habrá cambios. No será difícil pues, en BOLETIN DE SUSCRIPCION

D.P..

el fondo, el SPD ya no tiene más que decir.

Willi Hoss ha explicado brevemente que los Verdes no deberían cerrar los ojos ante la posibilidad de un gobierno socialdemócrata por miedo de ser utilizados por el SPD. Con ello sugiere también acentuar el proceso de diferenciación en el interior del SPD.

Según tú qué deben hacer los Verdes tras 1987?.

Lo que debemos realizar hasta 1987 es una concepción de desarrollo social que apunta a cambios fundamentales y que fija al mismo tiempo conducta para situaciones inmediatas. Es imposible determinar por adelantado el camino por el que se puede presionar al SPD para que se comprometa a cambios ecológicos y sociales verdaderamente esenciales. Verdes, propondría una función de control, a toleraríamos gobierno socialdemócrata, cooperaríamos con el SPD; ello depende de la situación concreta. Pienso que sería peligroso repetir la experiencia del gobierno de coalición en Hesse, donde se han sacrificado completamente posiciones de fondo. Estoy por formular reivindicaciones de fondo muy firmes como en Renania del Norte-Wesfalia para a continuación marcar puntos.

hemos intentado estar en el Parlamento para imponer cambios de fondo al estado burgués sino para tener una tribuna política; por ejemplo, para participar como parlamentarios en ocupaciones de fábricas. Al menos sobre una cosa debería haber un acuerdo en el seno de la izquierda: si los Verdes desaparecen, ya no habrá oposición parlamentaria en los próximos diez años. En 1987, los Verdes deben obtener más del 5%, pues el SPD sólo no puede hacer nada contra las fuerzas de la derecha, y la política del SPD que consiste en modernizaciones capitalistas no puede más que conducir a una agravación de las con| tradicciones sociales.

¿Qué ocurre cuando cuentas en una reunión sindical que militas con los Verdes?.

Depende. Hay un "sentimiento de simpatía" hacia los Verdes en los sindicatos que es bastante amplio. Casi en cada curso de formación, en cada conferencia, muy a menudo en las empresas y comités de empresa, encuentro compañeros que apoyan a los Verdes, incluso entre los permanentes y los llamados "socialistas tradicionales". Sencillamente, buscan oposición coherente. Por otra parte, siempre hay tentativas de marginación. A ello opongo siempre que somos un sindicato unitario. O