Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Energía nuclear: La política energética de Washington

· Inprecor n.º 5, mayo de 1979 · p. 6 · 1.069 palabras

Men que la radio anunciaba que se habia produ• cido una nueva fuga de sustancias radiactivas en la central de Three Mile Island, el 30 de marzo, el secretario para la Energín James Schlesinger, ехропіа Washington ante una comisión del Congreso, el punto de vista de la Administracion Carter sobre la energia nuclear.

La energía nuclear "sigue siendo un elemento esencial" de la política de la nación de cara a lograr su independencia energética, declaró Schlesinger. *Históricamente" , dijo, el "expediente" de la energía nuclear es "excelente" y los riesgos de los reactores de agua ligera, como el de Three Mile Island, son "relativamente insignificantes" en comparación con los de las centrales alimentadas con carbón y petróleo.

Es evidente que justo antes del desastre de Three Mile Island, la Administración Carter se preparaba para lanzar una ofensiva importante a favor de la producción de energia nuclear. El pretexto debia ser el temor a una nueva *crisis energética" que Washington habia intentado provocar con ocasión de la revolución iraní. Los principales artículos de la prensa financiera subrayaban la necesidad de esta campaña.

*Las luces de la industria nuclear estadounidense se apagan una tras otra", se quejaba la revista Business Week, en un informe especial del 25 de diciembre. *Los ped, pas de o de to1 en 19 dia en

La revista Fortune inició una serie de articulos bajo el título, por ejemplo, de terminar la guerra santa contra la energía nuclear". "Hoy en día, dice Fortune, los Estados Unidos extraen el 12,5% de su energía eléctrica de 72 centrales nucleares. Esto ya basta para establecer una diferencia vital para el caso de que se reduzca el suministro de petróleo extranjero o que los mineros lancen una huelga de larga duraEl plan Carter

La Administración Carter ha intentado dilapidar desde el principio la creciente oposición a la energia nuclear. El nombramiento de James Schlesinger reveló la posición de la Casa Blanca. Schlesinger había encabezado antes la Comisión de Energía Nuclear, despues habia sido secretario para la Defensa, y desde siempre es un declarado defensor de la energía nuclear,

En su primer discurso sobre la energia, pronunciado en abril de 1977, Carter dió luz verde, sin ambages, a la producción de enerRía nuclear: Tenemos que... incrementar nuestra capacidad de producción de uranio enriquecido combustible para las centrales nu-

La política

energética

de Washington

cleares de agua ligera."*

*Tenemos que reformar también los trámites para la implantación de las centrales," prosiguió Carter. Y se lamentó: "no deberían necesitarse diez años para autorizar la construcción de una central" "Reformar" significa poner trabas a la posibilidad de indagar sobre la seguridad y los riesgos ecológicos a la hora de tramitar una autorización.

El interés de Washington en la energia nuclear proviene de las necesidades, tanto militares como económicas, del capitalismo norteamericano, Fue la producción del armamento atomico la que dio impulso, al principio, a la energía nuclear. El programa de los "atomos para la paz" fue lanzado por la Comisión de Energía Atómica (Atomic Energy Comission, AEC) fundada a comienzos de los años 50 para promover el desarrollo nuclear.

El mismo nombre de la campaña revela uno de sus objetivos: la producción de energía nuclear podía ayudar a desviar la atención

Dick ROBERTS de la produccion ininterrumpida de armas nucleares para el mortifero arsenal del Pentágono. El secreto

El Gobierno, las empresas que fabrican los reactores nucleares y los servicios públicos conspiraron para ocultar los peligros de la producción nuclear.

Cuando Schlesinger era director de la AEC, por ejemplo, el 1971-73, se realizó un estudio sobre los problemas de seguridad en los reactores nucleares. "El gran número de incidentes en los reactores, y el hecho de que muchos de ellos no son nada despreciables desde el punto de vista de la seguridad... plantea un problema importante en relación con los exámenes e inspecciones practicadas corrientemente por la industria nuclear y la AEC." La AEC mantuvo en secreto este informe. Se publicó gracias a los esfuerzos de la Unión de Científicos Afectados por los problemas de la energía nuclear, en 1974.

En el corazón de este proce encontramos a dos de los prin pales bastiones del capitalismodustrial norteamericano: Westa house y General Electric, las en presas que emprendieron desde comienzo, junto con la AEC desarrollo de la tecnología nuclea

Desde los años 90 del sigl XIX, General Electric y Westing house son los sectores clave de imperio financiero de J.P. Morga & Company. Este poderoso grup bancario, concentrado actualmes te en torno al Morgan Guaras Trust, controla también las en presas AT&T, US Stell y gran ni mero de compañías ferroviari Controla asimismo un sinfin d compañías eléctricas.

Westinghouse y General Elec tric venden tres cuartas partes d los reactores fabricados en el pa Venden reactores nucleares al e tranjero. Y controlan una parl considerable del combustible ni cesario para la producción d energia nuclear.

Las otras dos compañías qu fabrican reactores nucleares soc Babcock & Wilcox Division de l Ray McDermott, y la Combustia Engineering. Los beneficios

Estos monopolios esperan ol tener inmensos beneficios de l construcción en serie de centrale nucleares, Hoy en día, una unida de 1.000 megawatios cuesta cere de 1.500 millones de dólares ().

Segun la Business Week, es] industria "más prometedora" las previsiones del Gobierno e cuanto al crecimiento de la inda tria nuclear en el transcurso di proximo decento giran en torno las 180 centrales nuevas. Lo qu representa un valor de 270.00 millones de dólares!

Son estas enormes inversione y beneficios potenciales los qu mantienen la presión a favor d desarrollo de la energía nucai

-y no el pretendido agotamient de los combustibles fósiles en la EE.UU. En realidad, el territori continental de los EE.UU, es mi rico en fuentes energéticas, sobr todo en carbón y gas natural.

El mito de la penuria enera tica se lanzo a bombo y plati para ayudar a Washington a leva tar el control sobre los precios di petróleo doméstico y el gas nati ral. Las compañías petrolen redujeron deliberadamente la por ducción de petróleo en los EE.UL acumulando reservas para el di en que puedan venderias en mercado mundial a precios no s glamentados.

Al tiempo que agitan la bandi ra de la "independencia energéte de los Estados Unidos" , los giga tes petroleros norteamericant obtienen inmensos beneficios la importación de petróleo de la países de la OPEP (Organizaci de los Países Exportadores de P tróleo). Estas sociedades norte mericanas -asociadas