Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Centroamérica: Marxismo, Teología de la Liberación e "Iglesia popular"

· Inprecor n.º 49, junio de 1986 · pp. 32-36 · 2.428 palabras

La experiencia de la revolución nicaragüense ha avivado el debate sobre el papel de los cristianos en los procesos revolucionarios. Desde el punto de vista político, este debate tiene una larga tradición y ha aparecido en todos los países de mayoría católica sometidos a crisis políticas profundas, sobre todo cuando éstas se han dado bajo regimenes dictatoriales. Desde hace algunos años, el desarrollo de la "teología de la liberación" ha añadido un importante aspecto teórico a este debate, que plantea problemas nuevos al marxismo en su crítica de la religión, terreno en el cual no puede decirse que haya habido grandes aportaciones, ni hay

Para dar a conocer los elementos centrales de este debate desde el punto de vista de los creyentes comprometidos en la lucha revolucionaria, nos ha parecido interesante reproducir el texto que sigue de Giulio Gerardi, profesor de Filosofía

Política en la Universidad de Sassari (Italia). El texto fue publicado en la revista

ESTOY SEGURO DE

QUE PUEDE HABER

UNA SOLUCION

PACIFICA

MARXISMO, TEOLOGIA

DE LA LIBERACION

E "IGLESIA POPULAR"

ahora grandes avances.

nicaragüense "Nuevo Amanecer".

Para entender el trastorno que la teología de la liberación provoca, hay que volver a su opción fundamental: la identificación fundamental: la identiticación con los oprimidos. Tal descubrimiento en la trayectoria de muchos creyentes, sacerdotes, religiosas, religiosos, ha producido como un quiebre, como una conversión. Es emblemática al respecto la evolución de Monseñor

Romero. El fue nombrado Arzobispo

Salvador, por ser conocido

Giulio Gerardi como moderado y prudente, capaz de restablecer el orden en la diócesis, después del "progresista" Monseñor Chávez. Efectivamente, en los primeros días el nuevo Arzobispo habla "desde la Iglesia", y por lo tanto desde rechaza "toda forma de violencia, que una posición política tercerista, sea de derecha como de izquierda. Sin embargo, su regla de conducta era ya entonces la identificación con el pueblo.

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La muerte de uno de sus colaboraGrande, asesinado produce sobre él un efecto traumático. La sangre inocente que lo mancha lo obliga a salir de la "neutralidad". E toma partido por el pueblo. Siempre quizás no habia entendido que, para ser consecuente, la identificación con el pueblo implicaba la toma de partido en el conflicto, entre el pueblo y sus

Ahora nos interesa aquí subrayar la que fue, según sus colaboradores, la primera expresión teológica de viraje: la Iglesia decía no existe para sí misma sino para el mundo, pobres, para el pueblo. Los pobres son el criterio con el cual la Iglesia tiene que tomar sus opciones, el punto de vista de los pobres tiene que ser el suyo. El lugar de la Iglesia anunciar auténticamente Jesús en el mundo no es el poder sino la debilidad La alternativa radical: ¿centralidad de la Iglesia o de los marginados?

Esta es para todo creyente hoy día la alternativa fundamental, la cuestión decisiva: centralidad de la Iglesia o centralidad de los marginados. Si la afirmación de la centralidad de la Iglesia impuso alianzas con los poderes imperiales, la centralidad de los marginados, exige alianzas con las fuerzas que en la historia representan sus intereses, que llevan su lucha, que defienden su cultura. Con la percepción de esta alternativa radical, tenemos una clave para solucionar nuestro problema.

Para entender por un lado la convergencia objetiva, a pesar de la diversidad de motivaciones subjetivas, entre la Iglesia y el imperialismo, entre la jerarquía nicaragüense y la burguesía opositora. En las últimas décadas, la jerarquía se ha preocupado mucho de todo planteamiento filosófico o teológico que teorizara una convergencia entre cristianismo y marxismo. Pero no se ha preocupado ni se preocupa por la convergencia entre cristianismo e imperialismo, que ha marcado decisivamente su historia desde que ella decidió aliarse con el poder imperial romano.

En esta perspectiva geopolítica también se entiende el sentido de la contradicción entre personas y grupos que profesan la misma fe, y que tal contradicción llegue al nivel de la incomunicabilidad. Es que los sectores opuestos pertenecen a mundos en conflictos y piensan en gran medida dentro de culturas antagónicas. Digo "en gran medida", porque en la experiencia de los creyentes la te permanetanto la posibilidad de comunicación y

Pero se hace más difícil y enemigo, una actitud crítica frente a sí mismo y a sus propios recelos. Actitud que por otro lado, no es incompatible con un convencimiento firme y combativo del valor de sus propias opciones.

Sin embargo, a partir de su opción por los marginados, y consecuentemente, por los pueblos oprimidos, la teología de la liberación tiene cuestionar la organización del mundo, instaurada por la colonización y fortalecida por la afirmación del imperialismo norteamericano. Por eso mismo la teología de la liberación tiene que cultura y la teología solidaria con esta organización del

Esto justamente la jerarquía no lo puede tolerar. Aqui está objetivamente, el motivo fundamental (el "principio determinante", según el lenguaje de la instrucción) de su reacción. La teología de la liberación, por ser un cuestionamiento de la Iglesia de la conquista, aparece como un cuestionamiento de la Iglesia como tal.¿No sera porque la Iglesia de hoy y su teología no difieren esencialmente de las de la conquista?.

La raíz dei maientendido estructural que hemos constatado es justamente que los diversos sectores de la Iglesia miran a la historia desde puntos de vista diversos y en gran medida antagónicos con respecto a las luchas de liberación de los pueblos y de los grupos. Pertenecen por lo tanto a culturas diversas y antagónicas: La cultura de la colonización y de la liberacion. Raiz del malentendido estructural: la contradicción estructural

A nivel mundial, la raíz del malentendido estructural dentro de la Iglesia es la contradicción estructural entre el Norte y el Sur, entre el imperialismo norteamericano con sus aliados y los pueblos oprimidos en lucha. contradicción entre los que conside ran la organización actual del mundo, con sus estructuras de dominación y de servidumbre, como legítima o por lo menos como la única concretamente posible y los que la cuestionan y luchan para construir una alternativa. centro de la historia actual: en función de su éxito, se decide en gran medida el sentido de la historia. De aquí la radicalidad del antagonismo político y cultural entre los sectores eclesiástiOcultación del conflicto estructural y mecanismos que lo provocan

Sin embargo, los conflictos estructurales más radicales, a nivel nacional e internacional, tienen tendencias a quedarse invisibles, porque los grupos dominantes dominación ocultándola y presentándola como una relación necesaria y natural. Por otro lado, la jerarquía cuando se alinea dominantes contribuye a la ocultación de las relaciones estructude dominación proporcionando sus propias justificaciones.

Además, para la misma institución eclesiástica y particularmente para la jerarquía, sus posiciones de clase, sus alianzas objetivas económicas y polícon los grupos y los pueblos son a menudo cientes. Lo que ella persigue conscientemente son sus objetivos pastorales y su propia hegemonía.

La búsqueda del poder económico y político, las alianzas con las clases y con los grupos dominantes, la convergencia objetiva de intereses con el cultural, pueden ser inconscientes. La jerarquía puede por lo tanto con sinceridad que ella está al lado de

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los pobres y no del imperialismo. Su intención subjetiva puede estar en contradicción con el impacto objetivo de su praxis y de su pensamiento

Existen por lo tanto, en la dinámica institucional eclesiástica, mecanismos culturales inconscientes, que ocultan el conflicto estructural entre opresores y oprimidos, implicado en la lógica capitalista e imperialista. Ocultan por eso mismo el papel de objetivo apoyo a la opresión que la Iglesia juega a menudo, el contraste con sus constantes declaraciones de intención. Desplazamiento de la contradicción

Uno de los más importantes de estos mecanismos es el "desplazamiento de la contradicción"; de lo politico-económico a lo ideologico y teológico; de la lucha de clases nacio nal e internacional, a la contradicción entre marxismo cristianismo, ateismo y religión; del conflicto Norte-Sur al conflicto Este-Oeste.

¿Cómo se realiza esta transposición?. Para que ella sea posible y eficaz es necesario que la contradicción ideológica y teológica esté clara y que ocupe en la opinión pública el centro de la atención. De aquí la importancia de un modelo de marxismo y de sandinismo, que no deje lugar a dudas sobre su carácter ateo y anti-cristiano. Se entiende así el papel que juega en la estrategia ideológica de la jerarquía católica y en la del imperiadogmático, que hemos analizado anteriormente. También se entiende la necesidad de establecer a toda costa su estricta vinculación con la teoría de la liberación, con la iglesia

En el mismo orden e ideas se entiende el papel de los "modelos" de "teo. logía de la liberación" y de la "Iglesia popular" que la jerarquía elabora para condena, porque si la teología de la liberación y la iglesia popular fueran realmente lo que dice la jerarquía, sería evidente para todo creyente que ellas se auto-excluirían de la comuque ningún teólogo liberación y ningún miembro de la aquellas descripciones.

son por lo tanto modelos; "construcciones", que no reflejan las realidades a las que se refieren; que sin embargo responden a exigencias reales y cumplan una función objetiva: la exigencia y la función de encubrir las contradicciones fundamentales, el conflicto Norte-Sur, y particularmente el involucramiento en él de la misma Iglesia; de encubrir por lo tanto la convergencia objetiva a nivel internacional, entre la hegemonía del imperialismo y la de la Iglesia institucional.

A nivel nacional en Nicaragua los modelos citados cumplen la función de encubrir las contradicciones económicas y políticas de clase, y el involucramiento en ellas de la jerarquía, así mismo la convergencia entre la hegemonía de la oposición burguesa y la de la jerarquía católica.

esto, queda más los dos niveles del debate sobre la teología de la liberación, que hemos distinguido desde un principio. El nivel radical, estructural, donde está en juego la liberación de los pueblos y su enfrentamiento con el imperialismo; la liberación de todos los marginados y su enfrentamiento con los grupos dominantes. El nivel sobreestructural, ideológico y teológieclesiástica contra el marxismo, la teología de la liberación, la Iglesia popular y donde se mueve particularmente la instrucción sobre la teología de la liberación. El vínculo entre los dos niveles es establecido, como vimos, por los mecanismos inconscientes que actúan para desplazar la atención y el debate nacional e internacional de las contradicciones económico-político a las ideológicas.

Queda claro, a partir de este análisis nuestra respuesta a las preguntas que nos hemos planteado sobre las rela-

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ciones entre marxismo, teología de la liberación, Iglesia popular. La relación con el marxismo no es de ningún modo el punto de vista central para entender la teología de la liberación, sino que ha sido puesto artificialmente en el centro del debate por exigencias polémicas. Sin embargo no hemos rechazado el debate a este nivel, que tiene su importancia, aunque limitada. Pero nuestra preocupación principal fue de mostrar cómo las respuestas últimas debían ser buscadas a nivel estructural, desenmascarando los intentos de ocultarlo. Conclusión

En este sentido la polémica sobre el marxismo constituye un buen punto de partida para replantear más allá de esta polémica los problemas centrales y las alternativas fundamentales.

Quiero concluir formulándolos aquí

¿Es cierto o no, que la Iglesia insti-: tucional en el transcurso de la historia ha aliado constantemente con poderes políticos y económicos opresores y que en nuestros días ella sigue cultivando estas alianzas?.

¿Es cierto o no, que la organización del mundo moderno, la occidental cristiana" surge de conquistadoras y de la Iglesia?..

¿Es cierto o no; que hoy Iglesia católica desarrolla una política objetivamente convergente con la de la administración norteamericana, y con su proyecto imperial?.

cierto o no, que las dos potencias tienen, según la fórmula de Reagan "intereses comunes"?.

¿Es cierto o no, que estas alianzas políticas ejercen un influjo objetivo aunque inconsciente, sobre la Iglesia y los cristianos a nivel cultural y teológico?. ¿Que la Iglesia ha sido llevada por estas alianzas a leer el evangelio en cierta medida desde el punto de vista de los poderosos, de los pueblos y grupos socialde dominantes? ¿que la çultura y la teología cristiana tienen carácter euro-céntrica?.

¿Es cierto o no, que hoy día un intento de releer el evangelio desde el punto de vista de los pobres, y de los pueblos oprimidos, lleva consigo un práctica y de la teoría de la Iglesia?.

A estas preguntas, se les puede dar respuestas distintas y antagónicas. Pero ellas no dependen de la adhesión al marxismo: aunque esta teoría puede proporcionar herramientas para sistematizar y profundizar ciertas respues-

En último término, la opción fundamental frente a la cual la teología de la liberación nos pone, se refiere como vimos, a la pregunta ¿qué significa ser cristiano? ¿qué es en el mensaje evangélico lo esencial, la Iglesia o los marginados?. La actitud de la jerarquia es clara y coherente, desde la óptica de la centralidad de la Iglesia. La actitud de la teología de la liberación es clara y coherente, desde la centralidad de los pobres y de los marginados: en otras palabras, desde la centralidad del amor fraterno. Dicha actitud tiene como eje el convencimiento de que la identificación con los marginados es el mandamiento nuevo y renovador, y de que aquí está la esencia de la conversión para todo creyente y para la misma Iglesia.

Pero esta pregunta evoca irresistiblemente otra con la que quisiera concluir la reflexión, ¿la alternativa de frente a la cual nos encontramos no tiene nada que ver con aquella frente a la cual se ha encontrado Jesús?. ¿No tiene nada que ver con la opción entre primado de la ley o primado del amor?. ¿Primado del sábado o primado .del hombre.?. ¿Y la condena de la teología de la liberación, no tiene nada que ver con la condena de Jesús?.[

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«(...) En su ardor y apresuramiento por probar la misión benéfica y civilizadora del imperialismo —y consiguientemente, por implicación, demostrar que las revoluciones socialistas en los países "menos desarrollados" son un rodeo costoso e inútil—, Warren minimiza sistemáticamente los horrores de la época imperialista, convirtiéndose así en una especie de doctor Pangloss moderno que intenta convencer a los parias de la tierra de que viven en realidad en el mejor de los mundos posibles. Llega hasta pretender que "la historia colonial, considerando la inmensa cantidad de gèntes implicadas, ha estado notablemente desprovista de brutalidad masiva'(19). Lo menos que se puede decir de tal interpretación, es que debe más a Cecil Rodhes que a Karl Marx, cuyo capítulo de "El Capital" sobre "La génesis del capitalismo industrial" es una de las denuncias más virulentas de la brutalidad colonial que hayan sido nunca escritas(...)» (M. Lowy. "Capitalismo versus democracia").