Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Oriente Medio

20 años de lucha de liberación nacional del pueblo palestino

· Inprecor n.º 49, junio de 1986 · pp. 21-31 · 7.361 palabras

DE LIBERACION NACIONAL

Los acontecimientos de los últimos años, sobre todo a partir de la guerra de agresión del Estado sionista en el Líbano plantean difíciles problemas le análisis y de orientación para los revolucionarios. Dentro de la |' nternacional se desarrolla un debate especialmente sobre el movimient nacional palestino. El texto que publicamos es una resolución política de nuestros camaradas de la LCR de Israel. Esperamos publicar en próximos

20 AÑOS DE LUCHA

DEL PUEBLO PALESTINO

números de INPRECOR nuevas contribuciones a este debate. 1. Desde la revuelta de 1939 hasta la guerra de junio de 1967, el pueblo ara be de Palestina no tuvo dirección nacional. Su suerte dependia de los regímenes árabes que, en nombre de la "solidaridad árabe", se habían comprometido a utilizar sus recursos en la lucha para liberar la patria palestina La formación de la Organización de Liberación Palestina (OLP) en 1964 por el régimen egipcio no había supuesto un giro a este respecto. La OLP de Shukeiri no era más que una rama de la Liga Arabe y no tenía ni autonomía, ni base de poder independiente.

La derrota sufrida por los regímenes árabes, especialmente por el régimen de Nasser, en junio de 1967 demostró sin la menor duda que la liberación del pueblo árabe de Palestina no podía ser levada a cabo más que por el propic pueblo palestino y su movimiento nacional de liberación. La formación del "Fath" en 1965 fué el primer paso hacia la organización de un movimiento palestino de liberación autónomo. El objetivo de Yasser Arafat, Farouk Kaoumi, Halil Al-Wazir y sus camaradas, era crear un movimiento de liberación nacional independiente y militante como el FLN argelino, el FRELIMO mozambiqueño y otros movimien"tos del tercer mundo. La creación del Fath supuso un cambio en el sentido en que ésta ya no se apoyaba en los regímenes árabes y adoptaba una estrategia ligando la lucha nacional movimiento árabe anti-imperialista.

sesiones cuarta (1968) quinta (1969) del Consejo Nacional Palestino (CNP) confirman la creación

Run nuevo movimiento nacional palestino en el que el Fath asume un:

LCR-Israel papel de vanguardia tanto en la nueva organización como en el conjunto del pueblo palestino.

En los años siguientes, el movimiento nacional palestino alcanza su apogeo. Este desarrollo va ligado a la creciente percepción de la bancarrota de los regímenes árabes consiguiente momento, el movimiento nacional palestino aparecia como la única espe ranza tanto para el pueblo palestino como para el conjunto del mundo ára-

En consecuencia, no es sorprendente que los regímenes árabes -desde la izquierda del Baag en Siria hasta los autócratas de Arabia Saudita- acuerden ayudar a la OLP prometiendo un apoyo financiero ilimitado a cambio de una no intervención en sus asuntos internos. Sin embargo, el gran prestigio del que gozan los combatientes palestinos constituye en sí mismo un factor desestabilizador decisivo para todos los regímenes árabes: efectivamente, como un estimulante de los movimientos de masas en los paises árabes. A pesar de los esfuerzos de los dirigentes de la OLP, la "intervención" del movimiento en los asuntos jordanos socava la monarquía hachemifrontal contra los combatientes palestinos que habían levantado "un estado dentro del estado" en territorio jor-

En el "septiembre negro" (1970), el movimiento palestino sufre una derrota en su principal fortaleza, que marca el comienzo de una apreciación distinta de su estrategia. Pero sólo en la decimosegunda sesión del CNP, que tiene lugar tras la guerra de 1973, esta

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nueva apreciación se expresa bajo la de «aceptar un plan de formación de un Estado palestino en Cisjordania y Gaza».

Para la mayoría de la OLP, especialmente para el Fath, el Frente Demo-

By la Saika, subordinar la lucha militar a una estrategia política que, al mismo tiempo apuesta por la acción diplomática de los regímenes árabes y se esfuerza por insertarse en el marco de un acuerdo establecido por las superpotencias. Este giro político provoca un debate en la dirección de la OLP y la creación del "Frente de Rechazo" dirigido por el Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP).

Cuando seis años más tarde se reúne la quinceaba sesión del CNP, es evidente que la estrategia política de la OLP no ha hecho avanzar la causa palestina más allá de lo conseguido por la anterior estrategia militar. De esta forma, se crea una nueva unidad, basada fundamentalmente en aceptar el principio según el cual la solución tratada se realizaría por etapas. Según lo interpreta un amplio sector de la dirección de la OLP, esto significa que el proyecto sólo llegaría a cabo tras una lucha prolongada y un cambio en la relación de fuerzas en la zona.

Hasta la guerra del Líbano, la dirección de la OLP se esfuerza maniobrando entre iniciativas diplomáticas, movilización de masas palestinas en los territorios ocupados y una ofensiva militar limitada. No se deben minimizar los logros diplomáticos; sin embargo, nada permitía esperar la inminente instauración de un estado palestino.

3. La OLP no es solamente un movimiento nacional que lucha con las armas; al mismo tiempo es el logro organizativo del pueblo palestino. Incluye instituciones nacionales, politicas, culturales y militares y engloba a todos los sectores del pueblo palestino, especialmente entre los refugiados. Por esta razón la OLP ha sido reconocida como su única representante por la inmensa mayoría del pueblo palestino. El apoyo de masas ha asegurado a la OLP una relativa autonomía y la capacidad de resistir a las presiones del sionismo, del imperialismo y de la reacción árabe. Nuestra actitud ante la OLP

1. La OLP es un movimiento nacional de liberación. En tanto que marco organizativo que reúne a todas las tendencias significativas de la lucha de liberación nacional, la OLP es el movimiento nacional de liberación del pueblo árabe de Palestina y su único representante legítimo.

Un movimiento de liberación nacional -a saber, un movimiento que une

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a un pueblo oprimido con el fin de realizar su liberación nacional— no tiene una orientación de clase específica respecto a sus objetivos y a las fuerzas que quiere unificar. La OLP es un movimiento nacional y nosotros definimos nuestra postura respecto a él considerándolo como tal y no como un partido político. La prueba decisiva para un movimiento de liberación na cional reside en su actuación consecuente para conquistar la independencia y la liberación del pueblo que re-

La OLP es un movimiento revolucionario en la medida en que rompe el orden imperialista de la zona, animando movimientos nacionales perialistas en Oriente Medio, y socava las bases del régimen

Este papel revolucionario se basa en el concepto de "lucha arma-

, definida como la lucha independiente de las masas palestinas en contraposición a una concepción basada en la ayuda exterior de los regímenes árabes o de instituciones cionales. Está dispuesta a derribar cualquier fuerza que cierre el camino de la liberación nacional palestina.

Igualmente carácter revolucionario de la OLP se expresa por su actitud ante los judíos de Israel, una de las más progresistas que nunca haya conocido un movimiento de liberación nacional ante un pueblo opresor: la aspiración a vivir juntos en pié de igualdad y mutuo respeto.

2. La actitud de los comunistas revolucionarios respecto —como ante cualquier movimiento de liberación nacional—, es de apoyo incondicional. Esto no implica necesaacuerdo con la dirección de la OLP o con su línea. Más bien significa que hay que apoyar a la OLP a pesar de los desacuerdos (en caso de que existan desacuerdos). En otros términos, frente al régimen sionista estimamos que si existen desacuerdos, existen en el seno del mismo campo.

Nuestro apoyo a la OLP se basa en la idea de que cualquier victoria del movimiento de liberación palestino debilita al régimen sionista, responsable de la expropiación del pueblo palestino, de la ocupación y de la guerra. Es más, cualquier victoria va más en interés de las masas de la región, incluídas las masas judías de Israel.

La liberación del pueblo palestino del sionismo lleva consigo la liberación simultánea de los judíos del Israel del sionismo; por ello la lucha de la OLP es también nuestra lucha. Esta postura que, según nuestra organización, expresa los intereses tanto de los judíos como de los árabes que viven en el Estado de Israel, significa que nos consideramos como parte integrante del movimiento por la liberación de Palestina que, en última instancia, será un movimiento de liberación de todos los que viven en Palestina-Israel, sean judíos o arabes.

Nuestra voluntad es contribuir a la transformación de la OLP de movimiento de liberación nacional palestino que opera en nombre de todos los que residen en Palestina, en movimiento de liberación binacional de todos los residentes de Palestina-Israel. La Liga Comunista Revolucionaria ocupará el lugar que le corresponde en tal movimiento y en sus ins-

3. La naturaleza de clase de una tendencia política depende de factores: las sociales en las que se basa, el origen social de sus miembros y de sus dirigentes, su ideología y sus relaciones políticas con otras tendencias.

La dirección de la OLP proviene de la población palestina refugiada y es producto de tal medio. De él extrae su fuerza y recibe apoyo. En este sentido, la OLP es un movimiento de masas basado en las capas inferiores del pueblo palestino. Sin embargo, la especísituación del pueblo palestino —el hecho de que una parte importante de este pueblo vive lejos de su patria y fuera del territorio dominado por los que le oprimen directamenteha obligado a la OLP a buscar el apoyo de los regímenes árabes.. A su vez éstos han aprovechado la ocasión para quitar al movimiento nacional palestino su potencial revolucionario.

El origen social de la dirección de la

OLP, especialmente de la del Fath, se expresa por su ideología que reduce la liberación a la independencia y a la soberania y que no necesariamente quiere derrocar el orden capitalista en la zona o suprimir las divisiones de clase en el interior del pueblo palestino. En consecuencia, la dirección de la OLP está al mismo tiempo bajo la presión de las masas palestinas, especialmente de los refugiados, que presionan por un cambio radical que podría implicar el derrocamiento del orden burgués en la zona, y bajo la presión de los regímenes árabes, que explotan sus ayudas financiera, política y militar para encerrar a la OLP en el orden reaccionario que ellos representan y ligarla a su política. Cuál de estos dos polos ejerce más presión sobre la dirección de la OLP. En cada momento depende de forma decisiva de la relación de fuerzas global en la zona.

No obstante, hasta ahora la dirección de la OLP ha sido consecuente con sus objetivos incluso cuando ha tenido que pagar el precio de acciotrastornan el orden imperialista y reaccionario de la zona. Esto justifica que la caractericemos como una dirección nacionalista revolucionaria. Mientras siga subordinando todos los demás intereses al desarrollo de la liberación nacional palestina y mientras tenga el apoyo de la mayoría del pueblo palestino, la dirección del Fath tendrá derecho al apoyo de las fuerzas revolucionarias у proletarias, en el movimiento palestino y en el mundo entero

Al mismo tiempo, los objetivos de la revolución palestina exigen una actitud diferente frente al orden imperialista y un enfoque distinto de la lucha de clases en el mundo árabe: exigen una estrategia que sólo una dirección proletaria puede asegurar. Si las contradicciones en la zona y en el movimiento palestino se intensifican, los propios límites de una concepción nacional pequeño-burguesa pueden llevar a una situación en que la dirección del Fath, sucumbiendo a la presión reaccionaria, ya no esté en condiciones de actuar en pro de la liberación nacional de Palestina. Por esta razón estimamos que es necesario construir una dirección proletaria del movimiento palestino, una dirección que, mas que nacionalista revolucionaria, será

El proceso de burocratización. El hecho de que los recursos y el patrimonio del movimiento palestino no provengan de las masas palestinas, sino más bien de los regímenes árabes, y la naturaleza pequeño-burguesa de la dirección y de los combatientes de la OLP, han tenido un efecto decisivo en la formación en el seno del mo-

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vimiento de una capa burocrática que de ventajas materiales y que tiene sus propios intereses.

Esta capa burocrática cada vez se ha ido alejando más de las necesidades y aspiraciones de las masas palestinas. Al mismo tiempo ha tendido a contar cada vez menos con las masas Los intereses del aparato político de la OLP, quẹ considera que debe actuar como un aparato de Estado aunque no su propio Estado, divergen de los intereses y de las aspiraciones de las masas palestinas. Si este proceso continúa y si esta capa toma el consu dirección puede separarse del pueblo y cambiar la na turaleza de la organización; el movimiento revolucionario de liberación nacional se convertiría en un aparato de Estado sin Estado, aliado a la reacción árabe y enfrentándose a los intereses legítimos del pueblo Palestina. Si tal guión se desarrollase, la OLP se extinguiría y una de sus dos fracciones se convertiría en una fuerza contra-revolucionaria que el pueblo palestino y su dirección deberían barrer para avanzar en su lucha. Hay que decir que no se trata más que de un guión posible; no se puede excluir una rectificación del proceso en cuestión.

La OLP único representante del pueblo palestino. Nuestro apoyo a la OLP y nuestro reconocimiento de que es la única representante legítima del pueblo palestino acuerdo con un líder dado o con un programa dado. Tampoco depende de que una institución dada (por ejemplo la ONU, la Liga Arabe, etc) reconozca a la OLP. Nuestra postura se basa exclusivamente en el hecho de que la OLP es un movimiento nacional de liberación y que es el único movimiento que cuenta con el apoyo del pueblo palestino. Si esta situación cambia, nuestra actitud también deberá cambiar. Si la OLP no fuese ya un movimiento de liberación nacional o si se dividiese en dos movimientos -gozando ambos de apoyo entre los Palestinos—, estaríamos obligados a rectificar nuestra actitud en funcion de las nuevas condiciones paresaciones de liberación del pueblo

Nuestro objetivo: la estrategia comunista de liberación

1. Mientras la OLP dice que su objetivo es la liberación de la patria palestina y la formación de un Estado laico y democrático en Palestina, el fin de los comunistas revolucionarios es la combinación de una serie de objetivos ligados entre sí: la liberación nacional del pueblo árabe de Palestina haciendo realidad su derecho a su autodeterminación; la liberación de israelitas del sionismo porque éste las transforma en eternas máquinas de guerra, impide el desarrollo de una sociedad libre y demotencia en la zona; la expulsión de las fuerzas del imperialismo de la zona; la liberación de los obreros, tanto judíos como árabes, del yugo de la explotación para que puedan convertirse en dueños de su propio destino en una sociedad basada en la libertad y en la igualdad, es decir la instauración de una sociedad socialista.

En realidad, estos cuatro objetivos no son más que uno. No habrá una verdadera liberación del pueblo palestino sin una solución progresista a la cuestión judía. Esto también es cierto en lo concerniente a la liberación del imperialismo y de sus aliados en la zona. Igualmente, la paz, la libertad y la seguridad no se podrán obtener sin solucionar globalmente la

Estimamos que ninguno de estos objetivos es prioritario respecto a los otros ni más importante que los demás. Son complementarios y constituyen aspectos interdependientes de una batalla común.

La realización de estos objetivos implica abolir el régimen sionista. En tanto que empresa colonial y cabeza de puente del imperialismo, el régimen sionista se basa en la negación de los derechos nacionales del pueblo arabe de Palestina y constituye una fuente constante de guerra y de usurpacion territorial. Ni la paz, ni la libertad, ni la seguridad, ni la prosperidad, podran ser obtenidas mientras exista un ré: gimen que, intrínsecamente, se opone a las aspiraciones legítimas del pueblo palestino y de los pueblos arabes en general. El régimen sionista es la roca en la que se basa el orden existente y toda tentativa de introducir un cambio deberá entrar en conflicto con

2. La necesidad de un movimiento palestino independiente. El pueblo palestino es la primera victima directa de la empresa sionista: por ello representa la vanguardia de la lucha antisionista. La liberación de Palestina debe ser realizada por el propio pueblo palestino, organizado en un movimiento nacional unificado e independiente.

La gran contribución del Fath ha sido comprender la necesidad de construir un movimiento nacional palestino organizado e independiente y haber dado los primeros pasos prác-

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ticos en este sentido. La formación del Fath y la transformación de la OLP de instrumento en manos de los regimenes árabes en movimiento nacional de liberación, representaron una etapa cualitativamente nueva no sólo en lo que concierne a la lucha del pueblo patambién respecto a la lucha revolucionaria contra el régimen sionista y la hegemonía imperialista

El concepto de lucha armada de masas que llama a la movilización y a la organización independiente del pueblo palestino para liberar a su patria, ha sido consecuencia directa de la formación de un movimiento nacional independiente. Los fedayines han representado el símbolo y el eje central de la lucha nacional del pueblo palestino y de una lucha armada dirigida a reconquistar sus derechos y su patria.

3. Revolución palestina y revolución

A. El hecho de haber arrancado la cuestión palestina de las manos de los regímenes árabes para hacer de ella propias masas palestinas fue sin lugar a dudas un gran paso hacia adelante condiciones totalmente específicas en las que se desanacional palestina más exactamente el carácter único de la colonización sionista exigen que se

1) A diferencia de otros movimientos nacionales de liberación, el movimiento palestino ha llevado su lucha sobre todo desde fuera, ya que centenares de miles de palestinos fueron expulsados de sus casas.

2) En consecuencia, la lucha palestina ha sido llevada en el marco de una política árabe y en el contexto árabe global.

3) La capacidad de acción del régimen sionista va bastante más allá de las fronteras de Israel-Palestina, y el conflicto palestino-israelí no es pues, más que un elemento -aunque sea central— del conflicto más entre el imperialismo y sus aliados por una parte y el movimiento de liberación árabe por la otra.

4) En el territorio dominado por los sionistas el pueblo oprimido repreminoría mientras que el pueblo opresor está estructurado en una sociedad de clases hoy todas las contradicciones y todos los conflictos que se desprenden de

Así, desde un punto de vista objetivo, la lucha palestina no debe enfrentarse únicamente al sionismo: también debe enfrentarse al orden imperialista en el conjunto de la zona, incluido el reaccionario cualquier movimiento de liberación ésto sería una tarea de gran amplitud. Es una tarea aún más dura para un movimiento que no actúa en condiciones normales (es decir, en el seno de la desarrolla en países extranjeros, que tienen todos ellos intereses específicos, la lucha palestina no puede evitar en un momento dado entrar en conflicto con estos intereses.

B. El callejón sin salida del centrismo palestino. Veinte años de lucha han desvelado los límites estratégicos que se desprenden de la idea de que la lucha palestina pueda ser separada de su contexto árabe general a través de un combate con el único frente del conflicto palestino-israelí. En esto reside el callejón sin salida del centrismo palestino.

La propia dirección del Fath llegó a esta conclusión cuando tras la guerra de octubre de 1973 comenzó a desarrollar un análisis político coordinado con la ofensiva diplomática y militar de los regímenes árabes e integrado en esta ofensiva. El giro posterior a 1973 le llevó a admitir que la lucha había llegado a un "impasse" y que era necesario adoptar un enfoque diterente, ampliar los parámetros de la lucha palestina.

La cuestión que se planteaba en aquel momento y que continúa planteándose en el movimiento palestino es fundamentalmente la siguiente: ¿su lucha debe estar ligada a la de los regímenes árabes o a la de las masas árabes?. En tanto que marxistas revolucionarios, pensamos que las dos ramas de la alternativa son cualitativamente distintas y que esta diferencia implica dos estrategias, divergentes y contradictorias.

C. El análisis de la OLP: de la no intervención a la integración.

En un principio, la dirección de la OLP adoptó una política de no intervención en los asuntos internos de los Estados árabes: pretendía ser neutral

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en los conflictos entre estos regime-

A cambio, Estados árabes se comprometían a no interferir en los asuntos internos de la OLP y a asegurarle la ayuda financiera y militar que necesitase.

Pero, al margen de su voluntad, el movimiento armado palestino se vio implicado en los asuntos internos de los regímenes árabes. La lucha palestina es intrínsecamente subversiva y no puede sino socavar la estabilidad regimenes reaccionarios bes. Al mismo tiempo no puede sino animar y reforzar la lucha de las masas el imperialismo y sus agentes locales, como claramente se demostró tanto en los sucesos de Jordania hasta el 1970 como en los del Líbano hasta la invasión israelí.

En realidad, el conflicto de Jordania era inevitable, a pesar de que el deseo de la dirección de la OLP era no entrar con el régimen

La participación de los palestinos guerra civil del Líbano era también inevitable, a pesar de la desesperada voluntad de la dirección de la OLP de permanecer al margen de esta lucha asesina. Pero, en lugar de sacar la conclusión lógica de que la de no intervención era ina›licable, la dirección de la OLP extrajo a conclusión inversa: a partir de ese momento, debía actuar reforzando su alianza con los regímenes árabes mas reaccionarios, insertar a la OLP en sus maniobras estratégicas y ligando asi al movimiento palestino a las necesidades globales de la reacción árabe.

Tal política sólo puede conducir a un suicidio político ya que los regímenes burgueses árabes - desde Arabia Saudita hasta Siria- están interesados en suprimir la lucha palestina para evitar que esta lucha pueda derrocarlos. La sustentan del mismo modo que la cuerda sotiene al ahorcado.

D. El enfoque comunista revolucionario: reforzar la alianza con las masas árabes.

Asi pues si el movimiento palestino quiere vencer al régimen sionista, a los imperialistas que lo apoyan, y a los regímenes reaccionarios árabes, debe reagrupar tras él a otras fuerzas. Estas fuerzas no pueden provenir de las filas de quienes basan su fuerza y su poder político en el apoyo a los enemigos del pueblo palestino. Sólo sociales cuyos intereses coinciden con los intereses del movimiento palestino pueden palestina. Se trata pues de las masas obreras y campesinas árabes (y de la mayoría de la población de como veremos más adelante).

La lucha por la liberación nacional de Palestina es una lucha palestina.

La victoria sobre el sionismo exige una

1948

Fundación LOAN Beirut: AO ANULO tras la guerra (1846) GOLAN Lí Tiberiades :CISJOF Mar Mediterráneo

Rio Amman GAZA? 2 Mar Muerto Wa NEGLEV TRANSJORDANIA NUDAR AT SINAI Taba se lE Accaba EGIPTO ARABIA SAUDI lucha común, llevada a cabo por el movimiento nacional palestino, el movimiento nacional anti-imperialista arabe y los trabajadores israelitas.

Durante la guerra del Líbano se hizo aún más evidente que incluso el extraordinario coraje de los palestinos y la creciente oposición a la guerra en Israel no bastaban para vencer al Estado sionista. Los regimenes árabes permanecían queriendo verse implicados directamente en el conflicto. Desgraciadamente, lo que faltó fué un régimen revolucionario árabe —o regimenes revolucionarios árabes— que se pusiera a disposición de la lucha palestina. Tal régimen sólo puede ser instaurado por una revolución popular.

Se debe clarificar dos aspectos. En primer lugar, no pedimos a la OLP que rompa sus lazos con los Estados árabes. Se debe emplear todo para obtener la ayuda financiera y militar necesaria, incluído el mantenimiento de buenas relaciones. En segundo lugar, tampoco pedimos a los palestinos que derroquen a los regímenes árabes sustituyendo a los obreros árabes. Pero, a nuestro parecer, no se deben hacer ilusiones sobre las relaciones con los regímenes árabes: hay que comprender que se trata de alianzas temporales, hechas posibles hoy por una relación de fuerzas que obliga a estos regímenes en un momento dado a re conocer a la OLP y a ayudarla. El mejor medio de presionar a los regímenes árabes para obligarles a ayudar a los palestinos es animar a las masas árabes a hacer presión sobre los dife rentes regímenes de sus países y no

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frenarlas. Por esta razón la alianza estratégica con las fuerzas nacionalistas y obreras de los países árabes es esencial, aunque pueda provocar a los regímenes actuales.

El movimiento palestino debe estar dispuesto a un conflicto con los regímenes árabes en caso de que se diese un cambio en la relación de fuerzas en el seno de un país dado, que pudiese concluir con que el régimen se debilitaba y el movimiento de masas se re forzaba.

Un reparto de tareas entre las instituciones de la OLP y las organizaciones palestinas puede facilitar este análisis, como lo demuestran la experiencia del régimen soviético en los años de la revolución y la actitud del gobierno revolucionario cubano: las instituciones estatales pueden mantener relaciones diplomáticas normales mientras el partido desarrolla relaciones con los movimientos populares de masas.

En definitiva, sólo un movimiento árabe anti-imperialista militante puede representar una base sólida para la lucha nacional palestina y esta perspectiva debe convertirse en eje del movimiento nacional palestino. LOS regímenes reaccionarios árabes, sean cuales sean sus propósitos y la forma de sus relaciones con el imperialismo y el sionismo en un momento dado, en el mejor de los casos sólo pueden asegurar a los palestinos un insuficiente apoyo. En el peor de los casos pueden convertirse en los enemigos más directos de la lucha palestina. En el momento de crearse, el Fath lo había comprendido así. Hay que partir de esta idea para salir del "impasse". Esto no debe de ninguna manera llevar consigo un nuevo aislacionismo palestino. Al contrario, es necesário reforzar los lazos con el movimiento anti-imperialista de las masas árabes y estimular este movimiento.

4. Integrar a los judíos de Israel en la lucha anti-sionista.

La actitud de la OLP respecto al pueblo de Israel es una de las manifestaciones de su carácter progresista. Pocos movimientos de liberación han incluido en su programa un llamamiento a la coexistencia con el pueblo opresor. Tal actitud positiva por parte de la aplastante mayoría de la OLP se explica tanto por la naturaleza progresista de ésta como por su comprensión de la naturaleza compleja y única del pueblo de Israel.

Sin embargo la actitud de la OLP, aunque liberal y progresista, no nos satisface en tanto que internacionalistas. No tiene en cuenta la realidad social israelí. Toma a los israelitas como un conjunto de colonos que siguen siendo un elemento extraño en la región. De aquí deducen la prioridad a consignas como "liberación de

Palestina" o el "retorno", que parecen reducir el problema a la llegada de ex. tranjeros que han expulsado a los palestinos. Así, el fin es volver y liberar Palestina, aunque se garantizaria a los conquistadores el derecho a permanecer.

La realidad es más compleja. En el marco de la colonización sionista se ha formado una nación judía israeli o una entidad no-árabe de Palestina que posée un conjunto de experiencias y de actitudes comunes. Así, el deseo de liberar numerosos judíos de la trampa del sionismo no sólo es justo, sino que constituye una precondición necesaria para el éxito de la lucha palestina. El conflicto social está polarizando a la sociedad israelita y la mayor parte de los israelitas —todos los que, en el fondo, no tienen nada que ganar con el aventurerismo sionista y se arriesgan a perder todo lo que tienen — están interesados en dar la espalda al proyecto sionista y ligarse al movimiento de liberación palestino.

Estos judios israelitas no tienen ningún marco viable alternativo al del sionismo.. En realidad, tienen que elegir o una muerte lenta ó un lugar -adquirido por derecho propio y no por gracia concedida- en la nueva sociedad que se construirá sobre las ruinas del proyecto sionista. Un movimiento revolucionario palestino

1967

Ocupaciones en la guerra de los seis dias OLAN Lí Tiberiades CISJO

Mar Mediterráneo

Tel Arty l ISRAEL Amman GAZA Mar Muerto NEGUEV JORDANIA SINAI 1 Accaba

EGIPTO

ARABIA SAUDI :Mar Rojo debe emplear lo que haga falta para hablar al corazón de las masas trabajadoras de Israel y convencerlas de elegir la coexistencia. Sin embargo, en el fondo, de antemano no es evidente que los judíos se liberen del sionismo.

Use convencerá a las masas israelitas con palabras bonitas. Su forma de pensar. no podrá cambiar más que gracias a un doble enfoque:

conscientes del, cada vez más. elevado, precio que deben pagar al aventurerismo sionista y al mismo tiempo ver una alternativa que pueda garantizar su existencia nacional. Limitándose a presentar una alternativa al statu quo, no se avanza gran cosa: ¿por qué abandonarían los judíos un barco que funciona bien? Igualmente, si el pueblo israelita se dá cuenta del gran precio que le hace pagar el apoyo del sionismo pero no ve ninguna alternativa al statu quo, el sentimiento de que "no hay elección" se reforzará cada vez más.

Una perspectiva de integración de los obreros judíos en la lucha contra el sionismo conducida por el movimiento palestino será necesariamente una perspectiva de clase. terreno donde un denominador común judios y los de las masas palestinas es

5. Mejor que "Liberación de Palestina", "Liberación y construcción de

= 1982. Ocupación de Libano 1979 1982

Creación del Estado Libre de Libano Marzo. 1979. Camp David Se acuerda la retirada Damasce de Sinai, que concluye en 1982 GOLAN

Tiberiades CISJORI Mar Mediterráneo

Tel Avieja Amman ISRAEL GAZ Mar Muerto NEGUEV ANDARA SINA! ucoa • Accaba EGIPTO

ARABIA SAUDI :Mar Rojo

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Gelly:

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Palestina-Israel". Ya hemos indicado que existe una diferencia entre la finalidad de la lucha del movimiento palestino como la concibe la dirección de la OLP y los objetivos de esta misma como los proyectan los comunistas revolucionarios. La Palestina de 1948 ya no existe, ni económicamente, ni desde el punto de vista de la infraestructura humana, ni siquiera ecológicamente. Es imposible "volver a Palestina" sin encontrarse al lado de los judíos que viven en ella. Una solucion progresista y revolucionaria del problema palestino-israelí debe llevar consigo evidentemente la realización del derecho a la autodeterminación del pueblo árabe de Palestina y el derecho de todo palestino a volver a su patria. Pero, si hay que arrinconar los sueños reaccionarios de una restauración de las fronteras de 1948, ésto no será posible más que si liberación de la patria significa también su reconstrucción, teniendo en cuenta los cambios demográficos, económicos, sociales y nacionales que han

Por ejemplo, con la cuestión de la tierra tan impensable es pisotear los derechos de los refugiados sobre sus tierras, como desmantelar las estrucinstaladas contienen las semillas del progreso

El único medio de combinar los derechos de la población judía israelita y los progresos económicos y sociales realizados en construir una sociedad socialista planificada centralmente y basada en el recursos del pais en interés de todos sus habitantes y no de una pequeña minoría. Este es el tiempo liberación de todos sus habitantes, sean judios o árabes.

Si tenemos en cuenta la realidad tal o cual es, una Palestina socialista deberá ser binacional. Para los socialistas, tal marco exige no solamente igualdad de los ciudadanos, también igualdad de los pueblos.

En cuanto a la forma en que se concreten los derechos nacionales de los judíos israelitas -tederación, conferegional, etc.—, serán ambos pueblos quienes lo diluciden entre sí en el futuro. Esto dependerá, sobre todo, del proceso de formación de una sociedad nueva y del grado de unidad que se haya alcanzado antes de la liberación. Sería vano dar de antemano una solución detallada. Es suficiente decir que para nosotros el principio de una Palestina socialista y binacional tiene importancia capital. A este respecto, no excluímos el reconocimiento del derecho a la autodeterminación de los judios de Israel,. •pero no tendría sentido adoptar ahora una consigna

En primer lugar, los judíos ejercen actualmente su derecho a la autodeterminación e incluso, lo han ejercido de forma excesiva y deformada, ya que han negado el mismo derecho, en principio y en la practica, al pueblo pales tino. En segundo lugar, cualquier concesión de la soberanía palestina sobre cualquier parcela de territorio palestino deberá ser resultado de negociaciones y de acuerdos reciprocos entre los dos pueblos. Esto también es válido como condición para una eventual entrada del Estado de Palestina-Israel en una unión árabe. apoyan la unión socialista de la región árabe como paso hacia la explotación racional de los recursos existentes, como instrumento de defensa contra nuevas incursiones imperialistas y como realización de las aspiraciones de las masas árabes a la unidad nacional. De esto se desprende que el objetivo de la Liga Comunista Revolucionaria sea la instauracion de un Estado obrero palestino binacional que forme parte de la federación socialista de la región árabe. Este es el objetivo que proponemos a los dos

6. Autocrítica. En el pasado, maniuvimos la afirmación del objetivo antes solución o consigna que no correspondiese a nuestros objetivos estratégicos. Esto era producto de una doble incomprensión. En primer lugar, era erróneo ignorar o descartar programas susceptibles de movilizar a las masas. En segundo lugar, si algo no corresponde a nuestra idea de lo que es un objetivo estratégico correcto, ello no quiere decir que necesariamente esté en contradicción con él.

De hecho, hoy en día estimamos que la perspectiva de la dirección de la OLP respecto a la formación de una Palestina laica y democrática para todos los habitantes del país no está contradicción corresponda totalmente con él. Apoyamos esta reivindicación-solución constituye una solución progresista respecto a lo que existe actualmente y porque puede movilizar al pueblo palestino llamándole a realizar sus aspiraciones, rechazando el colonialismo sionista. Tal solución no va tan lejos como a nosotros nos gustaría, pero es una reivindicación progresista que independientemente que pueda o no concretarse. rechazo total a la reivindicación de

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"Instauración de un Estado palestino en los territorios ocupados en 1967" Hasta hace algunos años rechazábamos esta consigna, considerandola como intrínsecamente contradictoria con nuestro objetivo de liberación nacional palestina y conflictiva para el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación. Hoy, estamos convencidos de que ésto no es cierto: se trata de una reivindicación justificada y progresista que lleva consigo la negación del actual estado de cosas. Además, esta reivindicación puede movilizar a las masas en una lucha por conseguirla. Sin embargo, rechazamos cualquier enfoque abandonista de la realización de este fin, porque ello sólo puede poner trabas a la liberación nacional en conjunto, o incluso cortarde raíz el cumplimiento de este objetivo parcial.

Desde luego, seguimos rechazando la consigna "por la formación de un Estado palestino junto a Israel", así como la consigna "Israel-Palestina, dos Estados para dos pueblos" porque tanto una como otra expresan la idea de que una solución a la cuestión palestino-israelí debe poner el acento en el reconocimiento del Estado de Israel. Tales consignas, presentadas como soluciones, dan a 1985 1986

: 1985. Retirada parcial de Liban mantenendo el sur del fisi LiBANO Belrut SIRIA OLAN ( Tiberiades CISJOAC

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EGIPTO

ARABIA SAUDİ :Mar Rojo entender que la abolición del régimen sionista no es obligatoria. Y lo que es más, en la medida en que aceptan las fronteras de 1967 como una realidad y aceptan la naturaleza judía del Estado marco de estas fronteras, a pesar de la presencia de los Palestinos ("dos Estados, dos pueblos"), hacen que la formación de un Estado palestino dependa de la existencia y del reconocimiento de la legitimidad "Israel-Palestina, dos Estados, dos pueblos" es una solución utópica reaccionaria. "Un Estado palestino en los territorios ocupados" solución. Se trata de una reivindicación legítima y de una línea de acción razonable para desarrollar la lucha por la liberación del pueblo palestino. Por una Palestina socialista binacional

Es difícil prever cuáles serán las formas y los ritmos de la lucha pales-

Men los próximos años. En gran medida, vendrán determinados por la relación de fuerzas global en la zona. No obstante, no se puede mantener la idea de que el régimen sionista pueda ser derrocado sin etapas intermedias.

Nuestro papel — y el papel de la direcnacional palestinareivindicaciones y fijar objetivos que por una parte correspondan a la actual relación de fuerzas y por la otra puedan provocar cambios positivos en ella. Algunas de estas reivindicaciones pueden ser conseguidas ya que estimulan la movilización de las masas. Otras no podrán ser totalmente satisfechas y entonces erá necesario avanzar ciones en el marco de la lucha por conseguirlas.

Tal programa de transición es pues un puente entre la situación actual y estratégico, puente basado en reivindicaciones parciales susceptibles de desarrollar la lucha y la formación de un movimiento de masas y, en consecuencia, mejorar la relación de fuerzas

1. Instauración de un Estado palestino en los territorios ocupados 1967. En sí misma, esta reivindicación no puede resolver la cuestión palestina ni la cuestión judeo-palestina. No obstante, marca un objetivo sobre el que las masas pueden movilizarse y crear condiciones más favorables para la continuación de la lucha. En caso de que la relación de fuerzas evolucionase positivamente, esta reivindicación

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по " DSTI CUTI parcial podría incluso conseguirse. En esta eventualidad, un Estado palestino en Cisjordania y Gaza sería un estímulo para proseguir la lucha anti-sionista y anti-imperialista.

Es utópico pensar que sea posible obtener la creación de un Estado palestino en Cisjordania y Gaza "moderando" la lucha palestina, ligándola a la reacción árabe y obteniendo compromisos con el imperialismo. Israel y los Estados Unidos sólo aceptarán la instauración de un Estado soberano palestino si no les queda otro remedio. Incluso en este caso, hacen todo lo que pueden por vaciarlo de todo contenido subversivo y militante.

En la etapa actual, la reivindicación de la instauración de un Estado palestino en Cisjordania y Gaza no es contradictoria con la movilización de las masas. Por el contrario, puede estimular esta movilización. Pero ésto sólo es válido en el marco de la actual relación de fuerzas. Si esta relación de fuerzas cambiase o en una situación diferente (ocupación prolongada y proceso de anexión, movilización de masas en una ola creciente lucha anti-imperialista árabe, disgregación del régimen sionista antes del fin de la ocupación, etc.), esta reivindicación debería ser reexaminada partiendo de un ángulo diferente.

2. Un plan de paz palestino-israelí. En la actual relación de fuerzas —que implica la existencia de un movimiento palestino fuerte, pero no suficiente

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como para vencer a Israel— es posible avanzar un plan de paz que movilice por una parte al movimiento nacional palestino y por la otra a las masas israelitas. Este plan no debería depender de la posibilidad de realizarlo con éxito. El criterio debe ser: ¿podría favorecer la movilización de la mayoría de los palestinos y el inicio de un movimiento de masas en Israel?. Este plan será realista y podrá movilizar a las

La) El reconocimiento de la existencia de los dos pueblos y de su derecho a vivir como tales en Palestina; negociaciones entre la OLP y el gobier-

Mb) Un alto el fuego entre Israel y los palestinos a cambio de la retirada de todos los territorios ocupados en junio de 1967; la instauración de un Estado palestino independiente y soberano; el derecho a la autodeterminación de todos los palestinos que viven en Israel; el compromiso de Israel a colaborar a la resolución del problema

Gc) La decisión de que, tras un plazo que se fijaría en el marco de un acuerdo, todas las cuestiones restantes deberían ser llevadas a la mesa de negociación para ser zanjadas (soberanía, relaciones entre los dos Estados y solución al problema de los refugia-

Una etapa de transición deja sin resporque actualmente no hay una base

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común a los dos pueblos para resolverlas. Pero tal etapa de transición puede contribuir a resolver los problemas más acuciantes y permitir a los dos pueblos establecer relaciones de tipo diferente que abran el camino a una solución progresista para la soberanía, los refugiados, etc.

3. Programa de transición para la des-sionización de Israel. Es imposible marginar totalmente la posibilidad de Ilevar a cabo el plan de paz que acabamos de bosquejar y que supone concesiones que pueden hacerse actualmente y que pueden, pues, movilizar a las masas contra el régimen sionista y sus aliados. Si tal acuerdo se convierte en una posibilidad real, provocará palestinas. De ésto se desprende la importancia Estado judio una campaña de propaganda y movilización contra el sionismo, los factores de guerra y el expansionismo, explotando las relaciones de coexistencia logradas en la fase anterior. Este es el programa que los comunistas revolucionarios avanzan para la des-sionización de Israel, que ya había sido elaborado en textos programáticos anteriores

Hay que añadir que este programa es importante, incluso si se considera la segunda posibilidad antes mencionada, la de un período prolongado de ocupación y de anexión de hecho. En tal situación, deberíamos avanzar un programa para la democratización de Israel, es decir para la des-sionizacion del Estado y su transformación en un Estado para todos sus habitantes; en otros términos, un Estado binacional.

Sustancialmente, el plan no supone solamente la abolición de las leyes de también la reivindicación de la autonomía de la población palestina como un paso en el camino a la plasmación de su derecho a su auto-determina-

4. Tareas inmediatas del movimiento palestino. La tarea urgente del movimiento nacional palestino es restablecer la relación de fuerzas que se deterioró tras la guerra del Líbano.. Mejorar la relación de fuerzas es necesario para que las iniciativas diplomáticas den resultado.

El esfuerzo esencial debe realizarse en este sentido: reactivación de la población palestina en los territorios ocupados, que constituye hoy en día la mayor concentración de palestinos. Esta población palestina no ha sido vencida e incluso se ha hecho más fuerte en el transcurso del último decenio. Lo que falta es una dirección política local capaz de organizar a la población y de presentarle un programa de reivindicaciones concretas por las que movilizarse: no solamente en un momento dado sino durante un período prolongado. Así pues, lo que se plantea es la cuestión de la dirección y de la organización política que podría desarrollarse si y cuando la dirección de la OLP anime a los residentes de los territorios ocupados a actuar de forma independiente y al mismo tiempo anime la creación de una dirección autónoma en sus filas.

Una de las tareas del movimiento nacional —especialmente en los territorios ocupados- es llamar la atención sobre la necesidad de mejorar las relaciones con los grupos israelitas que se oponen a la ocupación. Se debe resistencia a la política de ocupación y

Pero, especialmente, al movimiento nacional palestino le corresponde me jorar la relación de fuerzas entre la regímenes árabes, adoptando una política ofensiva hacia estos regímenes y reforzando los lazos con los movimientos nacionales de los Estados árabes. Tal enfoque ofensivo podrá poner en peligro logros diplomáticos y llevar a las organizaciones palestinas a la época en que no eran habitualmente recibidas en los palacios de Riad o de El Cairo y tenían su sitio entre las masas. Pero tal "desgracia" podrá tener efectos positivos en la medida en que los logros del movimiento palestino no tienen un gran peso real si no hay una relación de fuerzas más favorable.

La movilización y la lucha del pueblo palestino son la única garantía de los logros reales del movimiento palestino tanto en el terreno diplomático como en el terreno político y militar. Sólo así se podrá crear una situadión donde los compromisos y los acuerdos podrán realizarse con más eficacia. Ahora es el momento de poner todo el esfuerzo para reforzar la movilización y la lucha, el momento de ligar cualquier otra • iniciativa a este objetivo. O