El PCP, ¿la excepción a la regla?
PORTUGAL:
Nuno Pinheiro El Hotel Victoria, en el centro de Lisboa, es un viejo edificio de arquitectura musoliniana que ha hecho escuela en Portugal. Es ahí donde se ha instalado la sede del Partido Comunista Portugués (PCP). Esta imagen de los años 40, se adecúa como anillo al dedo, a un partido que ha mantenido no sin dificultades, las posiciones de la URSS. En intentan desmarcarse de esas posicioimpide seguir perdiendo terreno, el PCP no dudó, de acuerdo con su posición de apoyo incondicional desde primera hora a Jaruzelski, en organizar un mítin de amistad PCP-POUP en una de sus regiones clave.
Portugal es un país que reivindica vigorosamente su originalidad histórica. El PCP se ha puesto a la cabeza de esta reivindicación, cuya expresión más reciente fue "la vía portuguesa hacia el socialismo" en 1974-1975. Pero la originalidad más interesante es quizá Partido mismo, un partido de los años 40 en 1984.
Una de las razones generalmente aducidas para explicar el declive de los PC de Europa Occidental y su distanciamiento hacia la URSS es el hecho de que el modelo de socialismo soviético ha perdido su poder de atracción para una clase obrera que, a pesar de la crisis del capitalismo, conserva un nivel de vida superior al de la media de la población soviética, sin los inconvenientes de la represión burocrática.
(1). A raiz de este golpe de Estado realizado por militares de derecha, el Parlamento politicos los partidos fueron disueltos y la prensa censurada. Antonio Oliveira de Salazar, nombrado ministro de Finanzas en 1928, fue designado primer ministro en 1931 y estableció una dictadura que duró hasta la revolución de 1974.
Pero los salarios portugueses son los más bajos de Europa: el salario mensual mínimo es de airededor de 14.000 pts. La inflación ha alcanzado una tasa del 33% en 1983, mientras que los salarios sólo subieron un 18%. El número de parados supera los 750.000 en un país de 10 millones de habitantes. Y sólo el 10% de los parados tiene seguro de desempleo. Ahora mismo se da el caso de 150.000 trabajadores que continúan trabajando para no perder el empleo, aunque desde hace meses no ven ni un céntimo de su salario. La situación de los servicios de sanidad o de asistencia social, de vivienda, de ayuda a la vejez, y más recientemente, de educación, se ha degradado considerablemente. aunque el trabajador portugués pueda sentirse más próximo a sus parientes emigrados a Francia o Alemania, la URSS no le parece de ninguna manera tan "repugnante" como pudiera pretenderse. Vamos a ver si esto es suficiente para explicar la situación excepcional del PCP en el movimiento obrero europeo. Los origenes del PCP
Para comprender la situación actual del PCP, es indispensable volverse hacia la historia agitada y mal conocida del movimiento obrero portugues y de sus organizaciones. A pesar del carácter tardío de la industrialización portuguesa y de la existencia de una clase obrera poco numerosas y dispersa en pequeños talleres, los esfuerzos de organización de la clase obrera comienzan desde mediados del siglo XIX, culminando en la formación del Partido Socialista (sección de la la Internacional) en 1875. A pesar de la existencia de este partido, la mayoría de la clase obrera iba a encontrarse, a finales del siglo, a remolque del radicalismo republicano burgués, que derrocaría la Monarquía en 1910. El PS no fue nunca más que un pequeño grupo de in telectuales, sin influencia ni raices en la
Use mantiene hasta la desaparición del PS en 1930. Con un PS paralizado y comprometido al lado de la República burlos anarquistas pudieron convertirse en la gran corriente proletaria del periodo situado entre 1910 y 1923, durante el cual la clase 'obrera se organiza, gana conciencia y afirma su independencia.
EI PCP nació de las filas anarquistas, pues en ellas se encontraban los militantes obreros más avanzados. Así en 1919, se constituyó la Federación Maximalista Portuguesa (FMP) que reagrupaal periódico "Bandeira Vermelha" , a militantes cuyo denominador común era su simpatía por la revolución rusa, y para quienes cheviques (...) no significaba renunciar a libertarios" ("'Bandeira Vermelha", , 3.IX.1919). La dictadura del proletariado era aceptada como inevitable, pero la necesidad del partido revolucionario no era siempre bien comprendida. El PCP se formó en 1921, habiendo perdido muchos de los fundadores de la
Sus posiciones políticas eran todavía basante ejemplo, no aceptaba el centralismo democrático; su perspectiva política era la de la "revolución inmediata", hasta el punto de llegar a considerar que con las manifestaciones de Lisboa en 1924, se había producido algo equivalente a la revolución de febrero en Rusia... En realidad, Portugal, no era solamente el país de Europa más alejado geográficamente de Rusia, sino también el más alejado de la posibilidad de una revolución. Los militantes se desmoralizaron y abandonaron el partido. Los primeros años del PCP estuvieron marcados por graves crisis que, en ausencia de una vida democrática interna, llevaron a la intervención de la Internacional comunista. Esta intervención, si bien contribuyó a una clarificación política, especialmente a partir de 1924, se tradujo también en una extinción progreșiva del partido, que colaboró en 1925 en un frente electoral con el Partido Republicano, sin conseguir a pesar de ello ni un sólo diputado. El balance de este período se refleja en el hecho de que el partido, que contaba con 1.000 militantes en 1921 (cifra probablemente exagerada), se redujo a 500 militantes en 1924 y a 70 poco después del golpe militar de 1926(1), antes incluso de haber sido tocado por la represión. En 1929 no contaba con más de 30 miem-
Desde el golpe de estado de 1926, que se desarrolló prácticamente sin resistencia obrera, hasta su "reorganización" en 1929, el partido continuó en declive, sin otra perspectiva que la esperanza de un golpe de Estado republicano. La reorganización se apoyó en el sindicato del arsenal de la marina y en delegación que visitó Moscú ocasión del 10° aniversario de la revolución de Octubre. En esta delegación se encontraba Bento Gonzalves, trabajador del arsenal, todavía miembro del partido, pero que iba a llegar, dos años más tarde, en 1929, a ser su Secretario General. La
(2). Entre 1928 У 1934 la linea ultraizquierdista de la Internacional comunista, llamada "tercer periodo", implicaba especialmente una actitud ultrasectaria hacia los partidos socialdemócratas, que fueron denominados "social-fas. cistas". (3). A partir de 1934, y sobre todo el 7° Congreso de la In. ternacional comunista en 1935, los PCS adoptaron la linea de "frente popular" que preconizaba alianzas con las fuerzas burguesas "democráticas" contra el fascismo.
continuidad histórica del partido era, política iba a cambiar también, al ritmo de los cambios de la Internacional Comunista. El PCP entró entonces en su "tercer período"(2). En ausencia, o casi, de socialdemocracia, el órgano del PCP, "O Proletario", , ¡acusaba a los anarquis tas de social-fascismo!. El período de 1926 a 1934 fue de reforzamiento del régimen, pero también el momento en que el PCP construyó sus posibilidades de futuro, principalmente porque los
By los republicanos se contentaban con esperar en un "contragolpe" que no llegó jamas.
El 18 de enero de 1934, se convocó una huelga general contra un decreto del régimen, que pretendía acabar con habían mantenido, hasta entonces, una existencia semilegal. El PCP y los anarquistas colaboraron en esta huelga. A pesar de su derrota, constituyó uno de los episodios determinantes de la resistencia contra la Dictadura. A partir de este momento, y habida cuenta del endurecimiento anarquistas desaparecieron casi total. mente y el trabajo
La una clandestinidad aún mayor. Este período fue para el partido, el del viraie del "tercer período" a la línea de "frente popular"(3). Se podía encontrar entonces en su literatura ex. clase" y "frente único por la base", o
"revolución democrática popu-
', mientras que en la práctica el par-
"frente único por arriba" y la búsqueda de alianzas con la burguesía liberal, con la organización de un soviet en Marinha Grande, pequeña localidad obrera del centro del país... Pero a partir de la organización de la "Liga contra guerra y el fascismo" en 1934, el PCP entró de lleno en 1935, en la línea de los frentes populares, caracterizada por la organización de una serie de frentes dirigidos sobre todo hacia la pequeña burguesía. Con el encarcela miento de la dirección en 1935, se abrió un periodo de confusión organizativa tal, que incluso aparecieron dos PC, dos Avante (órgano central), y las relaciones con la URSS fueron canceladas. Esta situación se clarificó con una nueva reorganización en 1941, confirmada por el 3º Congreso del partido, en 1943, que una dirección que es, esencial, la que hoy se encuentra a la cabeza del partido. Del partido de 1929, y con mayor razón del partido de 1921, no queda practicamente nadie.
La consolidación en la clandestinidad
Los años de guerra fueron fundamentales para el reforzamiento del partido, tanto por su participación en las luchas obreras, como por la organización del "Movimiento de Unidad Nacional Antifascista" (MUNAF) y del "Movimiento de Unidad Democrática" (MUD), frentes antifascistas con sectores burgueses liberales. Siendo la única oposición al régimen después de la guerra, y frente a intentonas siempre fracasadas de reorganización del PS, el Partido Comunista se reforzó, a pesar de la represión de los años 50
A comienzos de los años 60, comenzaron las guerras coloniales. El PCP se opuso a la deserción que tomaba proporciones crecientes, y expresaba una radicalización de la juventud. La desorientación de sus militantes, que era consecuencia de esta línea de acción, se acentuó con la aparición de nuevos "polos de referencia" internacional, sobre todo China. La ruptura chino-soviética tuvo como efecto provocar la primera escisión de tipo maoista, del PCP. Enseguida, llegó el impacto de las revoluciones argelina y cubana, que dieron lugar al nacimiento de corrientes que propugnaban • la lucha Finalmente llegó el influjo del Mayo francés en 1968. Durante este período, se formaron las organizaciones de extrema izquierda, que el PCP intentó contrarrestar creando él mismo el colectivo 'Acción Revolucionaria Armada" (ARA) y tomando la iniciativa de acciones de sabotaje anticolonialista.
En 1968, Salazar fue retirado por enfermedad, y el nuevo dictador, Marcelo Caetano, prometió una liberalización en la cual creyeron sectores de oposición. A pesar de la total desilusión en que concluyó esta perspectiva, los trabajadores obtuvieron conquistas importantes, en particular por la elección de direcciones sindicales de oposición, que fueron, en 1971, el origen de la Intersindical (Confederación sinampliamente mayoritaria). En el último período de la dictadura se una radicalización obrera y de la juventud, que tuvieron influencia hasta en oficiales, tomaron la iniciativa del derrocamiento del régimen. La revolución de 1974
A pesar del fracaso de una tentativa
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(4). Sobre el proceSO revolucionario en Portugal, en 1974-1975, ver el INPRECOR n° 37 de abril de 1984, articulo de Francisco Louça.
de golpe de Estado un mes antes, el PCP, cuando sobrevino el golpe de los jóvenes oficiales el 25 de abril, no creía en la posibilidad de un derrocamiento del régimen por los militares(4). En un comunicado publicado algunos días antes del 25 de abril, decía: "Todas las ilusiones en cuanto a un derrocamiento fácil de la dictadura tascista, no acer sino que más bien retrasan derrocamiento, y apartan a numerosos portugueses de la lucha" ("Documentos Políticos del Comité Central" 1974). De hecho, el partido no estaba preparado para la nueva situación y su perspectiva no iba más allá del derrocamiento de la dictadura. Desde el punto de vista organizativo, contaba como máximo con 5.000 militantes y cerca de 100 permanentes, concentrasu mayoría en Lisboa y en el Alentejo (región agrícola del Sur). Su dirección estaba formada por una veintena de miembros elegidos Comité Central en 1965, todos permanentes, muchos de ellos en la cárcel o el exilio, como el mismo Alvaro Cunhal rimer secretario del Partido, que volvic al país el 30 de abril de 1974.
El retorno de Cunhal fue presentado como una reedición de la llegada de Lenin a Petrogrado en abril de 1917. El prestigio del PCP era, sin ninguna duda, grande. Esto puede veriticarse por la tirada del primer "Avante" legal, 500.000 ejemplares, lo que debe constituir un récord absoluto para la prensa portuguesa, pero que descendería a 100.000 ejemplares en 1975, después a 85.000 en 1976, para situarse hoy en unos 40.000.
La táctica del PCP en los primeros momentos de la revolución tenía como primer objetivo colocar el mayor número posible de sus militantes en el aparato de estado, mientras que el movimiento de masas se desarrollaba y sobrepasaba rápidamente los objetivos limitados de la estrategia del PCP de "revolución democrática nacional". No habituados a la disciplina, a la moderación y a la "responsabilidad"
partidos reformistas, las masas estimaera posible, llamamientos a la moderación no
El PCP participó en los primeros gobiernos. Además de haber obtenido el ministerio de Trabajo, consiguió la nominación de Cunhal como ministro sin cartera, con el mismo título que Mario
Soares, dirigente de un PS constituído menos de un año antes, sin ninguna implantación obrera y que contaba con apenas 200 militantes, y con el mismo título que Sa Carneiro, por el Partido Popular Democrático, entonces en formación. El PCP veía en ello la confirmación de la alianza de las capas antimonopolistas en la revolución democrático-nacional: la clase obrera (el PCP), la pequeña burguesía (el PS) y la media burguesía (el PPD), según sus propios términos. No creyendo en la posibilidad de establecer un régimen democrático burgués, su objetivo era un "régimen democrático-nacional", expresión de una alianza de las clases mencionadas más arriba, posible una transición pacífica al socialismo.
Dos cosas, iban a perturbar al partido en esta época. Por una parte, la enorme afluencia de militantes —el partido pasó de menos de 5.000 militantes a comienzos de la revolución a 15.000 en julio, a 50.000 en septiembre, a más de 100.000 en mayo, a 115.000 en septiembre y a 200.000 hoy.
desconfiaba de estos nuevos militantes. Aunque Cunhal, haya pretendido, en sus informes al 7º y 8° congresos (1974-1976) que no había que hacer ninguna diferencia entre los que entraron al partido antes de 1974 y los que entraron después, lo cierto es que el congreso de octubre de 1974 ni siquiera eligió una nueva dirección, remodelando simplemente la dirección elegida no añadiendo más que algunos miembros cooptados.
Pnr otra parte, el movimiento de masas tendía a desbordar las barreras impuestas. En el momento de su congreso de octubre de 1974, el PCP no lo había comprendido aún, pero ya comenzaban a aparecer algunos aspectos originales del proceso en curso: control estructuras de autoorganización, como los comités de trabajadores, ocupaciones de tierras. Nada de esto se reflejó en los documentos del Congreso. El acento se puso en el "reforzamiento del Estado democrático", que sería conseguido mediante "la colocación en los puestos clave de personas que tengan toda la confianza de las fuerzas democráticas" (informe de Cunhal al 7º Congreso). El PCP no vió en las ocupaciones de tierras, o en la multiplicación de las comisiones de trabajadores o de vecinos, más que una posibisuplementaria de presionar al aparato del Estado, y asi en febrero de 1975, favoreció la constitución de una primera "asamblea popular" en Almada. Pero esta asamblea fue limitada a ser un órgano para-partidario, a la manera
(5). Golpe de Es. tado realizado por una coalición de fuerzas de derecha y de centro en las fuerzas armadas, cuyo verdadero res. ponsable fue el futuro presidente Ramalho Eanes. Este golpe de Estado restableció la autoridad del Estado burgués y preparó el camino hacia una instauración de un régimen parlamentario. Ver el articulo de Francisco Louça ya citado.
La cuestión militar
En la situación de esta época, es nemilitar. La alianza del pueblo y del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) se convirtió para el PCP en la expresión de la alianza de las "capas antimonopomás, la polarización social se profundizó, sobre todo a partir de la intentona de golpe de Estado de la derecha, el 11 de marzo de 1975. Empauna parte su condición de partido del gobierno, y por otra parte la aceleración de la movilización de masas, el PCP se encontró en una situación difícil. Quería aparecer como el motor del proceso, mientras que al mismo tiempo hacía todo lo posible para desviarlo y limitar sus objetinombre de alianzas de clase inexistentes conquista de puestos estratégicos en el aparato de Estado. Después del 11 de marzo y la ruptura de alianzas susceptibles de limitar la revolución, el PCP y el PS se designaron mutuamente como el enemigo principal. Los conflictos se agudizaron en las fuerzas armadas, mientras que los órganos potenciales poder se generalizaban, aunque su centralización seguía siendo muy limitada. Como hemos visto el PCP participaba en estos órganos o incluso los impulsaba. En las organizaciones de extrema izquierda surgieron entonces ilusiones sobre la posibilidad de "obligar" al PCP a hacerse revolucionario. En el mismo periodo hubo, según el informe de Cunhal al 8° congreso en 1976, sectores del partido que defendían una alianza con los "izquierdistas". • En agosto de 1975 se formó el Frente de Unidad Revolucionaria (FUR), que agrupó, además del PCP, el Movimiento Democrático Popular (MDP) controlado por el PCP, el Movimiento de la Izquierda Socialista (MES), el Partido Revolucionario del Proletariado (PRP), el Frente Socialista Popular (FSP), la Liga de Unidad y Acción Revolucionaria (LUAR), y la Liga Comunista Internacionalista (LCI), sección portuguesa de la IV Internacional. Algunos días más tarde, el PCP abandonó el FUR alianza con los militares moderados próximos al PS
La organización autónoma de masas ya a punto de desbordar los límites tolerables a ojos del PCP. Los órganos de "poder popular" comenzaban a vislumbrar que ellos podían constituir algo más que grupos de presión. Se comenzó a hablar de una Asamblea Popular nacional, que sería un órgano decisivo de un futuro poder de Estado. El movimiento autónomo de soldados se convirtió en factor de reagrupamiento y disipó las ilusiones todavía alimentadas por el MFA, arrastrando en sus propias manifestaciones a amplias capas de trabajadores, incluídos trabajadores del PS. La situación prerrevolucionaria comenzó a reunir condicionês para transformarse en situación revolucionaria. El golpe de noviembre
Estas posibilidades fueron cortadas de plano por el golpe de Estado del 25 de noviembre de 1975(5). Para el PCP, este hecho significó un cierto retroceso en las posiciones conquistadas, pero apartaba al mismo tiempo el peligro "izquierdista" , gracias, especialmente, a la destrucción de las organizaciones autonomas de soldados. La posición del PCP frente al golpe de Estado ha sido objeto de muchas controversias. La derecha y el PS le han acusado de querer tomar el poder. Sin embargo, lo
Yes que el PCP no movilizó siquiera a sus militantes, en respuesta al golpe. Las confesiones, como sucede a menudo, aparecieron más tarde. Así, en su informe al 8º Congreso, Cunhal reconoció que el golpe no había sido tan aparecía: "La tendencia, que se ha confirmado hacia la estabilización democrática (y la permanencia de miembros del PCP en el gobierno después del 25 de noviembre constituía un indice de contrariaba los planes reacción"; la estabilidad era siempre preferible a la inestabilidad, y además, más útil pensar en no perder aparato de Estado, pérdida que, sin embargo, se ha producido poco conservar sus posiciones, "el PCP tuvo la lucidez de análisis, la serenidad de comportamiento y el contra la desconfianza mutua, para impulsar el acercamiento de sectores que se habían enfrentado, para defender todas las formas de cooperación posibles entre el pueblo y las fuerzas armadas" (Informe de Cunhal al 8º Congreso). Estos llamamientos del PCP no encontraron sin embargo gran eco. Conservó sus carteras ministeriales, pero muchos fueron "depurados" de sus puestos de trabajo, mientras que la "izquierda militar", la del MFA, perdió casi todas sus posiciones. La burguesía podía prescindir en adelante de los leales servicios de los stalinistas.
La extrema izquierda creía en la posibilidad de una revolución socialista. El FSP escribía: "1975, año de la revolución". Pero Cunhal y su partido no proyectaron nunca llegar a ella. Por eso su informe decía que "la revolución portuguesa no estaba terminada" y no quedaría concluída mientras la democracia no estuviera definitivamente consolidada. La duplicidad continuaba: se
"defender ', pero el término "revolucionario" figuraba en el informe para satisfacer y engañar a las masas. Después de 1976
La estabilización iba a marcar dos puntos. En abril de 1976, fue aprobada una Constitución, que reflejaba las contradicciones del año precendente. Una constitución que fue y continúa uno de los principales caballos de batalla del PCP, a pesar de la pérdida de la mayor parte de las conquistas de 1975. El PCP mostró asi su imagen de partido de la estabilidad y del orden democrático. El mismo mes, en las elecciones a la Asamblea de la República (Parlamento), el PCP aumentó sus votos del 12,5% al
20.000 votos en el distrito obrero de Setúbal, y aumentando su fracción parlamentaria, que pasó de 30 a 40 diputados.
El segundo paso en la estabilización iba a darse en junio del mismo año, con República de Ramalho Eanes, el general que dirigió las operaciones militares del 25 de noviembre. El PCP presentó a dirigentes, Octavio Pato, que, con una no confrontación a Eanes, perdió casi la mitad de los votos del PCP en beneficio del mayor Otelo de Carvalho, sostenido por varias organizaciones de la izquierda revolucionaria.
En las tesis oficiales del PCP, la pueblo-MFA" presentada como el "motor de la revolución", pero el partido se encontraba cada vez más a remolque del aparato de Estado, y después de la formación del gobierno socialista, en 1976, dirigido por Mario Soares, más y más inclinado hacia Eanes en persona. Desde 1976 a hoy, el apoyo a la Constitución y a Eanes, en particular con ocasión de su reelección en 1980, han sido los rasgos dominantes de la política del partido. El sindical, cuya importancia era muy modesta antes del 25 de abril, siguió siendo el pariente pobre en los momentos más álgidos del período revolucionario. Su verdadera construcción se producirá sobre todo alrededor de la resistencia a la ofensiva antiobrera desencadenada a partir de 1976. Identificado a estas luchas y a las conquistas de la revolución, el PCP continuará creciendo hasta el punto de contar con alrededor de 200.000 militantes, y cerca del 20% de los votos. Su sectarismo hacia un PS que ha lanzado muchos • ataques contra los trabajadores, es una de las causas de este crecimiento. Sin embargo, en ausencia de claras perspectivas de acción por parte de las direcciones sindicales, en su mayoría ligados al PCP, y cansada de servir de fuerza de presión sin resultados concretos, poco a poco comenzó a retroceder la resistencia obrera, sobre todo después de las dos generales de 1982, que tuvieron sino un éxito limitado, porque las direcciones sindicales dominadas por el PCP rehusaron Ilamar a la unidad de acción con los otros sindicatos ligaentonces, movimiento sindical ha permanecido relativamente paralizado y el PCP ha sufrido un cierto estancamiento.
Estos datos van a pesar en el futuro del PCP, pero más importante aún serán las cuestiones políticas que se plantearán inevitablemente en los proximos años. El discurso del PCP ha tenido como constante la referencia al pasado, en el cual se combinan el antifascismo y el período de la revolución: defender las conquistas de Abril e impedir el retorno del fascismo. Todo esto se refleja en la estrategia de "revolución democrática nacional". Pero esta línea pierde actualidad y credibilidad, y su fuerza de agitación va debilitandose. La línea de conquista de posiciones de fuerza en el aparato del Estado se revela igualmente, cada vez más inútil. Era sin embargo la razón fundamental del apoyo cada vez más abierto a Eanes, e incluso al partido "eanista", que se ha tratado de formar varias veces desde 1978, con diversas formas, y que presentará, sin duda, una candidatura a las elecciones presidenciales de 1985. No pudiendo legalmente aspirar a un tercer mandato, en el interior de esta corriente desarrolla una lucha por la elección del candidato.
Con el "eanismo", el PCP juega una peligrosa baza. Los sindicatos que controla pierden fuerza y dinamismo. El partido está aislado, y para muchos de sus militantes se plantea la cuestión de su utilidad. Por el momento el PCP, se esfuerza en influir en la corriente "eanista", concentrando sus declara-
ciones contra la candidatura de la señora Pintasilgo, que fue durante tres meses primer ministro, en 1979, y representa la izquierda "eanista", sin dejar de ser un candidato de la burguesía. El PCP no solamente preferiria un candida. to militar, sino que incluso lamenta el impacto que produce en sus filas el estilo populista de Pintasilgo. Sea lo que sea, el PCP tiene pocas posibilidades de influir realmente en la elección. Ya en 1980, aportó sus votos a Eanes sin conseguir nada por ello. Y ocurrirá probablemente lo mismo en 1985. Los "eanistas" para comprar los votos del PCP, si pueden obtenerlos gratis.
El año próximo, además de la elección presidencial, habrá elecciones municipales. Desde el 25 de noviembre de 1975, el "municipalismo" ha sido una de las bases principales de las ilusiones en cuanto a la posibilidad de conquista gradual del aparato de Estado, a la luz de los múltiples éxitos del PCP en este tipo de elecciones. Pero el juego electoral, corre el peligro de ser doblemente modificado para las próximas elecciones, por un lado por la aparición de un partido que podria quitar votos al PCP, y por otro lado por la constitución de una coalición PS-PSD (Partido Social Demócrata, formación burguesa que forma actualmente coalición gubernamental con el PS), que podría superar al PCP en muchos municipios. Estos dos factores podrían concurrir en un debilitamiento sustancial de la base municipal del PCP.
El PCP tiene cada vez más dificultades para llenar las funciones de un partido reformista. No está en posición de diálogo con el poder. Su burocracia sindical es cada vez menos eficaz. Toda la ofensiva en dirección al "eanismo" trata de romper este aislamiento. Con o sin retratos de Stalin -que nunca ha utilizado en sus campañas públicas-, más o menos ligado a la URSS, tratando a los eurocomunistas de "traidores", el PCP deberá transformarse en partido re formista cada vez más inserto en el aparato de Estado burgués, y la vieja direccion de la época de Stalin ! nolotov debera abrirse al diálogo. E •PCP ha jugado ya un papel decisivo para salvar el régimen burgués, e incluso si la burguesía le vuelve hoy la espalda con ingratitud, puede tener de nuevo necesidad de sus servicios: su margen de maniobra es ya ahora estrecho, y corre el riesgo de que lo sea más aún tras las próximas elecciones. O