EL SALVADOR:
"El enemigo es
poderoso y es
un error inmenso subestimarlo"
(Entrevista de la revista nicaragüense "Pensamiento Samayoa, uno de los más antiguos dirigentes de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), y miembro de la
Político-Diplomática del FMLN-FDR) Pensamiento Propio: ¿Qué balance haría del proceso de diálogo iniciado
15 de Octubre en El Salvador?¿En ganado cada parte?
Salvador Samayoa: En primer lugar, el diálogo iniciado es una conquista popular, revolucionario, en la medida que se ha efectuado de la forma que nosotros propusimos: sin condiciones previas, con agenda abierta, sin que implicara para nosotros ninguna forma de deposición de armas.
En segundo lugar, la continuidad del dialogo tambien nuestra en la medida que sólo así concebirse • como una contrapuesta tanto a una invasión militar norteamericana, como a la tesis. de las elecciones como modelo de politica, nosotros lo entendemos. Claro está, que una vez abierto, sus resultados no absoluto, y depende de cómo trabaje cada una de las partes. Nosotros hemos ganado mucho en dos sentidos fundamentales: la reactiviación de los movimientos de masas, a partir de la consigna del "diálogo", "la paz" y "una solución
, también el reconocimiento de nuestra fuerza a nivel internacional.
El régimen de Duarte ha ganado internacional. Internamente, Duarte se ha legitimado como un presidente que tiene voluntad proyecto democrático y cierta capacidad imponer un proyecto, a los otros sectores del pais
P.P:¿Si admitimos que el ejército se encuentra ahora a la defensiva, y las divisiones que este diálogo esta ocasionando en la institución armada, cómo es posible que Estados Unidos lo apoye y no lo corte?
S.S: Yo diría que hay dos elementos que valorar. Primero, que la Administración Reagan ha tenido algunos errores de cálculo político. Calculó tres alternativas. Una, que no aceptáramos. Dos, que no tuviéramos capacidad fisica de presentarnos a la primera aceptáramos y el poco tiempo con que se planteó apoya esta hipótesis. Tres, que en La Palma, nuestra posición fuera tan rigida e intransigente, que le facilitara a Duarte demostrar que no teníamos voluntad seria de diálogo, y asi cortarlo sin mayor costo político. Ni en La Palma ni en Ayacucho resultó nada de eso. Indudablemente ha habido un error de cálculo.
Pero hay otro elemento. Es claro que ha jugado con ciertos margenes de autonomía, no en cuanto al proyecto estratégico político global norteamericano, pero sí en cuanto a formas, al momento... examen actual resiste la tesis de que ahora, absolutamente todo lo que ocurre en El Salvador, es producto del Imperialismo. Y aquí, entra el tercer factor: el diálogo se dá en momentos en que existe cierta disputa interna dentro de la Administración Reagan sobre todo a partir de su reelección, que le ha impedido estar al tanto de cada paso seguros de que si en un momento determinado la administración piensa que el diálogo está desencadenando una dinámica negativa e irreversible para sus intereses, hará todos los esfuerzos por cortarlo.
P.P: ¿En ese marco, como debe entenderse este apoyo? ¿Cómo parte de la política contrainsurgente, como un instrumento de "disputa de masas"?
S.S: Sí, de disputa de masas y de legitimidad. Incluso si después lo rompen y para responsabilizarnos de ello a nosotros. Tienen después toda su superioridad en medios de difusión. De todas formas la alternativa militar quedaría legitimada. Pero el diálogo también responde a urgencias coyunturales, surge en un contexto regional donde la • Administración Reagan tiene problemas con Contadora, cuya propuesta le supondría un retiro de bases militares, asesores,
ayuda militar... El diálogo surge como contrapropuesta Contadora, pero sin injerencias externas. Con ello ganan tiempo politico y no tienen que tomar una decisión ni de aceptar ni de rechazar Contadora. La dejan a un lado. Eso está claro.
Pero, también, es cierto que es un instrumento de disputa de masas, pricipalmente de cara a las próximas elecciones. Duarte espera capitalizar anhelos de paz del pueblo salvadoreño elecciones,
Legislativa implementar algunos de los proyectos que hasta ahora ha podido impulsar. Los cambios hasta cosméticos, obviamente
P.P: Tengo entendido que el único acuerdo concreto habido hasta ahora es el de la "humanización" de la guerra". ¿Qué ha avanzado al
S.S: Lo único que hubo fue un acuerdo general de que la Comisión Mixta estudiaría el tema y después ha habido una discusión larga y tensa en Ayagualo, sobre la humanización, que en realidad lo único que produjo fue un acuerdo parcial relativo a los prisioañadidura no pudo incluirse en el comunicado público, porque la delegación gubernamental se negó a ello. Si ni siquiera en esto hemos podido llegar a alguún acuerdo, mucho menos en ninguno de los temas sustantivos del diálogo.
P.P: De la primera a la segunda reunión del diálogo, el FMLN obtenia una serie de victorias militares como la caída de Monterrosa o el derribo de varrios helicópteros. ¿Sitúa esto a la guerrilla en una posición de fuerza? ¿Qué significado tienen estos golpes
S.S: Creo que con estos golpes se empieza a derrotar la táctica de los heliotransportados. Pero no significa que esté derrotado ya, que todas las unidades y fuerzas 16 situación militar operativa hayan asiderrotar helicópteros. Es una derrota parcial importante, pero parcial. Monterrosa ha levantado polémica. Hay quien dice que ha cambiado la correlación de fuerzas al interior de la relación a la posición militar hacia el diálogo, esto es posible. Pero en lo que se refiere a posiciones políticas sustantivas, no cambia nada. Esta gente,
Monterrosa e incluso López Nuila, lo único que han hecho es asimilar más integralmente la estrategia norteamericana, que pasa entre otras cosas porque la Fuerza Armada recupere cierta imagen ante el pueblo y a nivel internacional. Esto no implica tanto concesiones, como un buen manejo político. Y, en ese sentido. Monterrosa tenia muy buen manejo político. Era un oficial atípico dentro de la institución armada salvadoreña.
P.P: Sin embargo, estos golpes suceden a toda otra serie de derrotas sutridas por el ejército, ¿Usted cree que todo este desarrollo no puede llegar a cuestionar la propia concep estrategica norteamericana pienso que esto esta lejos todavía?
S.S: No, lejos, no. Pero no hay consistentes de que estén ya modificando su estrategia. Nosotros creemos que el hecho más importante del período no es la caída de los helicópteros en Sumitoto o la caída del mando estratégico del Oriente. Lo decisivo en este período es, que todas las fuerzas del FMLN, ahora:sí a nivel nacional, comienzan a asimilar de forma más clara la readecuación táctica que se viene impulsando a partir de los primeros meses del año en favor, de una dislocación de las fuerzas revolucionarias.
Esta dislocación de fuerzas responde a bastantes cosas: primero, a un factor correctivo de balance. Se hizo en 1983 un gran esfuerzo por crear unidades regulares y esto nos dejó desbalanceados otros aspectos relativos al crecimiento de fuerzas sobre columnas guerrilleras fuerzas milicianas. Con todo orgullo estamos diciendo a fines del pasado año que ya la unidad operativa básica del FMLN es el batallón, y, bueno, eso ciertamente es una conquista, pero tiene costos militares graves para el FMLN, y también costos Aqui entramos en el segundo proble-
El querrer funcionar solamente a base de este tipo de unidades, -batallones, brigadas— supone una modificación drástica de la . relación de nuestras fuerzas armadas revolucionarias con la población, en primer lugar, porque el ritmo de crecimiento estas unidades no se correspondía probablemente con el ritmo de incorporación natural a partir del trabajo político. Por otra parte, el propio desplazamiento y asentamiento de unidades grandes, plantea problemas.
No es lo mismo que por un cantón o caserio pase a una columna, a que pasen 700 hombres, con dos tiempos de comida que acaban con todo lo que tiene el caserio. También hay problema económico obvio: no cuesta lo mismo mantener estas unidades, que las columnas pequeñas. Es decir, hay problemas logisticos. mente, hay el problema táctico, de tener menor capacidad para responder a las tácticas del enemigo, a los aviones espías, a los bombardeos. Pueden ubicar más fácil las grandes concentraciones. Por todo este tipo de razones no es que no vayamos a seguir construyendo unidades regulares de ejército o a renunciar a concentrar fuerzas. pero si lo vamos a articular con otras formas de organización.
Hoy podemos decir que la mayor parte de las unidades han asimilado la táctica del dislocamiento de fuerzas y la prueba es que sólo desde la reunión de La Palma, hasta la de Ayagualo, el ejército sufrió más de 1.200 bajas, a un promedio diario de 25 bajas. Para la fuerza armada es dificil asimilar este ritmo de desgaste de tropa y oficiales.
En sintesis, volviendo a la táctica de dislocación de fuerzas, nosotros tenemos que cuidar de que ciertas victorias tácticas no se nos conviertan en desgaste estratéaico. Aparentemente, podemos estar teniendo victorias, pero en cambio estamos comprometiendo nuestro desarrollo en el plano estratégico
P.P: ¿La nueva táctica también tiene un carácter preventivo frente a una posible invasión norteamericana?
S.S: Yo diría que el FMLN está hoy dispuesto a enfrentar no sólo una intervención de tropas norteamericanas, sino cualquier situación de abrumadora inferioridad de fuerzas y de efectivos militares. Estamos obligados a enfrentarla. Como primera fase, le haríamos el vacío a esas fuerzas. hecho en la operación "Bienestar para San Vicente", en junio del 83, nosotros la enfrentamos así. El ejército llegaba con miles de efectivos y no encontraba a nadie. De esta forma durante tres y cuatro meses, el enemigo no hizo un muerto, ni un solo muerto.
Si hubiera intervención de tropas extranjeras, centroamericanas estadounidenses, nosotros primero tendríamos preservar nuestras fuerzas y hacer el vacio para luego comenzar la fase de desgastarlo. Pero tiene que haber un aprendizaje desde ahora sobre esta forma de organización, de operatividad. Otro problema que vamos a tener es el logístico. Ya, durante el período de elecciones ellos intentaron que desgastaramos parque, municiones. Nosotros lo enfrentamos haciendo uso intensivo de explosivos de fabricación casera. Este es un recurso del que cualquier ejército revolucionario siempre dispone, porque lo recupera a partir de la cantidad de decenas de miles de libras de explosivos que nos tiran con las bombas. Esta es parte importante de la materia prima para construir distinto tipo de minas.
Por otro lado, no creo que esto suponga ninguna pérdida de capacidad para golpear objetivos estratégicos. Una muestra: el pasado 1 de diciembre aniquilamos integramente un batallón, en El Salto. Lo dejamos fuera de combate.
P.P: En sintesis: ¿Dirías que con todo esto ha cambiado la correlación de fuerzas político-militares?
S.S: Yo no diría que ha cambiado la correlación de fuerzas. Lo que si puede haber cambiado es la percepción que de la situación militar tenía el propio Duarte, la burguesia, e incluso el alto mando del ejército, que en septiembre estaban diciendo con bastante arrogancia que estaba mejorando mucho su situación militar. La tendencia de la guerra ha estado marcada por nuestra ofensiva constante, a pesar de los periodos de desaceleramiento, y esto no ha cambiado.
P.P: Hablemos de esos periodos de desaceleramiento: ¿Dirías que las nuevas tácticas del ejército, desde mediados del 63, han tenido un costo para el FMLN?
S.S: Ese es un punto importante. La propaganda revolucionaria tiene una especie de vicio que, a veces, sẹ convierte en vicio de analisis también, y es el vicio de la unilateralidad, de pensar que para la revolución todo y en todo momento tienen que ser victorias... Pero, ¡si el enemigo no está pintando en la pared! El enemigo es poderoso, y es un error inmenso subestimarlo...
Y es cierto lo que preguntas. La readecuación táctica que hemos hecho nos ha significado un desaceleramiento, pero este es también producto de la táctica enemiga. Nos causa perjuicio. Coyunturalmente o en un periodo, nos causa perjuicio la innovación de medios técnicos por parte del enemigo, o también sus saltos cuantitativos. Por ejemplo, en el caso de los helicópteros, tenemos que decir que el batallón de
heliotransportados es militarmente bueno. No vamos a decir que se le derrota en una partida o en dos. La fuerza aèrea es buena. No hay que olvidar que llevan cinco años bombardeando todos los días, y en vuelo combativo, con todo lo que eso significa de experiencia para sus pilotos.
¿El caso del Cerrón Grande? No es que obtuvieran un cierto éxito. En el desembarco helitransportado tuvieron batallón a la par de nuestras unidades, en cuestión de minutos, justo en el lugar donde menos esperamos, que era el más difícil de todos.
A mi no me cabe ninguna duda de que la Fuerza Aérea Salvadoreña es, en este momento, la mejor de Centroamérica. Por esto, nosotros no podemos subestimar al enemigo.
P.P: Tal vez donde más ha afectado la actual estrategia de bombardeos, de patrullaje continuo, y hasta de tierra arrasada es a la base social del FMLN. ¿Cómo le ha afectado?
S.S: El fenómeno más general es la despoblación, que naturalmente es un perjuicio para el movimiento revolucionario. Y, en esto, el enemigo tiene unos planteamientos bien certeros. A veces se utiliza en la propaganda: "bombardeos indiscriminados contra la población" ¡No son indiscriminados! Son perfectamente bien calculados. Y eso nos ha creado una situación difícil.
El enemigo nunca va a bombardear una población que sea base socia! del régimen. Sólo bombardea los lugares donde estan nuestras masas, para aterrorizarlas, amedrantarlas. Esto tiene un efecto directo sobre el crecimiento o sostén de las fuerzas militares de la revolución. En este sentido, el bombardeo no es indiscriminatorio. Otra cosa es que el apoyo de la población a nuestras fuerzas es amplio, y es grande, y es en muchos lugares, y por eso tienen que bombardear muchas zonas, pero no porque sea indiscriminado. Otra cosa es que sea injustificable, desde un punto de vista ético. Pero sólo éticamente. Politicamente.... depende.
P.P: ¿Se podría decir que la represión se ha hecho más selectiva?
S.S: Yo diría que sí. Hay un viraje político y militar en la represión. Pero en eso tienen problemas. Nosotros estábamos ubicando en un mapa los bombardeos, en períodos comparativos a lo largo del 82, 83 y 84, y evidentemente, se han desplazado los bombardeos hacia las zonas centrales, y eso es contradictorio para sus objetivos políticos porque bombardean muy cerca de su retaguardia social y política. Este es un fenómeno muy nuevo... de este último año. Ellos se han visto obligados a esto, porque la guerra se está desenvolviendo principalmente en torno a la Carretera Panamericana, al centro político, poblacional, demográfico, industrial y militar del país.
P.P: ¿Crees que esa nueva presencia de las fuerzas revolucionarias en la franja central del país, si se consolidara, podría llevar a un cambio drástico en la correlación de fuerzas de la guerra?
S.S: Ese es un aspecto importante de la guerra, más que El Paraíso y otros golpes espectaculares. El desplazamiento del teatro de operaciones a esta franja central en si mismo no marca un cambio en la correlación de tuerzas, pero es importante por la posibilidad que abre en ese sentido, de cara a la incorporación de la población a nuestras fuerzas, de un mayor desgaste del enemigo. Pero depende de nosotros el cómo utilicemos esas posibilidades. No es algo automático.
P.P: Tengo entendido que se ha producido una readecuación de la política de masas, en el sentido de redimensionarla y además ampliarla hacia otros sectores.
S.S: La readecuación es desigual porque el desarrollo y las situaciones de nuestras fuerzas eran desiguales. Oriente, por ejemplo, es una zona donde se necesitaba más esta readecuación, por varias razones: primero, porque el enemigo ha implementado en esa zona planes de población de zonas de forma mucho más consistentes intensivas que en otras partes. Y lo ha hecho porque entiende que Oriente tiene que ser la retaguardia militar estratégica de la revolución. Ellos indujeron a centenares de campesinos nuestros a desplazarse a zonas de control del enemigo. No lo hacian por la fuerza, sino de forma inteligente. Les quitaban sus cosas y les decian: mire, alli en San Miguel, en Ciudad Barrios, usted las puede recoger y además le damos tierras para que pueda quedarse. Y lo hacían así. En cambio nos traían a nuestra retaguardia población de su confianza. Esto era un plan de Monterrosa específicamente. Era un manejo inteligente, y nos afectó 'no sólo en zonas bajo control sino incluso en zonas de expansión.
En Oriente, el enemigo nos está dis-
putando terreno y masa, pulgada a pulgada. Monterrosa llego a tener su base social En Oriente la situación era y sigue siendo la más difícil para e
FMLN.O