«Cuantas veces habéis oido decir que los jóvenes de hoy no son como sus padres y sus abuelos... Pero si los que construyeron este sindicato pudiesen vernos hoy, saludarían con orgullo el ejemplo de estos jóvenes, hombres y mujeres» (Arthur Scargill, el 15 de sep-
Estos constructores del sindicato de los que hablaba el líder del NUM, son fundamentalmente aquellos que se encontraron en el corazón de la Huelga General de 1926 en Gran
Bretaña. Recordemos brevemente esos acontecimientos, tan poco conocidos en el continente, que siguen marcando profundamente la historia del movimiento obrero británico.
El 30 de abril de 1926 en los pozos de todo el país aparecieron carteles anunciando el cierre patronal hasta que los mineros aceptasen una reducción de salarios y un aumento de la jornada de trabajo. Ese mismo día, el gobierno conservador de Baldwin había decretado el estado de urgencia y había puesto en marcha "la organización para el manteni-
La burguesía inglesa se había preparado largamente para esta prueba de fuerza con los mineros y el conjunto del proletariado británico. «Creo que todos los trabajadores de este país deben sufrir una reducción de salarios para ayudar a la industria a recuperarse»,
UNA REFERENCIA:
La Huelga General de 1926 tiembre último en la concentración de Barnsley, Yorkshire).
Un formidable movimiento desde abajo miento del aprovisionamiento y de los transportes".
había declarado el primer ministro al "Daily Herald", el 31 de julio de 1925. Sin embargo, a los propietarios de minas que exigían reducciones de salarios inmediatas, el gobierno prefirió ofrecerles una subvención durante 9 meses. Nombró una comisión real —presidida por Herbert Samuel— para hacer una encuesta y arbitrar. En realidad, la burguesía inglesa demoraba los plazos de la prueba de fuerza para prepararse mejor. La subvención acordada a los patrones mineros finalizaba, precisamente, el 30 de abril de 1926.
Durante esos 9 meses la dirección del TUC buscó una solución "honorable y satisfactoria para todos", en palabras de J. H. Thomas, presidente del sindicato de los ferroviarios, en abril de 1926. Pero frente al cierre patronal que afectaba a los mineros y trente al estado de urgencia, la dirección sindical debió convocar inmediatamente una conferencia de todos los sectores sindicales. Los 800 delegados, que representaban al conjunto del proletariado, decidieron prácticamente por unanimidad dar poderes al TUC para llamar a "la acción coordinada". El término "Huelga General" se evitaba cuidadosamente
A pesar de lo tardío de la convocatoria, la respuesta de la base fue inmediata. El 3 de mayo, solamente 3 sindicatos nacionales, sobre un total de 1.000, habían rechazado moverse. El Consejo General del TUC había proyectado dos fases de huelga, dejando fuera de ella a muchos sectores vitales. Pero el entusiasmo de la base aseguró desde el primer día la práctica paralización de la industria. En uno de los primeros comunicados, el
Consejo General afirmaba: «De todas partes hemos recibido informaciones que sobrepasan todas nuestras previsiones...». Dió la orden a los "trades councils" (coordinadoras permanentes que reagrupaban a los representantes de todos los sindicatos en una ciudad) de trabajar conjuntamente con los permanentes sindicales organizando el conflicto "de la manera más eficaz para preservar la armonía y el orden". En la práctica, en a causa de su tonalidad revolucionaria.
muchos casos, los representantes directos de los trabajadores de una ciudad —y no solamente los permanentes— se apuntaron a los órganos de coordinación. Muchos de estos se llamaron a sí mismos "comité central de huelga" o "comité conjunto". Al menos en 54 ciudades —lo que no gustó al Consejo General— se proclamaron a sí mismos
La amplitud de la coordinación a nivel local se opuso netamente a la timidez y se encargaron de un amplio abanico de actividades: la concesión de permisos, mítines y entretenimientos; ayuda mutua; comunicaciones y propaganda. Algunos de ellos - 11 exactamente— se dotaron de milicias obreras de defensa. Pero en general, se ponía el acento en piquetes combativos. En aquellos sitios en que había influencia comunista, una planificación y una organización elemental convirtieron el entusiasmo espontáneo en instrumento eficaz como para llegar a afrontar a la administración gubernamenzación del consejo de acción de Newcastle se hizo tan eficaz que el Civil Commisioner debía dirigirse al consejo de acción para pedirle que se asegurara el mantenimiento de
Una característica de la huelga fue el surgimiento de un gran número de boletines y hojas locales para contrarrestar la propaganda gubernamental. De algunas de estas hojas se distribuían diariamente 10.000 ejemplares. La instrucción enviada el 5 de mayo situación al material distribuído por el TUC y no añadir nada más" no era respetada, sobre todo en las zonas industriales. El contenido político de estos boletines era desigual, pero
"Councils of action" (Consejos de acción).
confusión de las "alturas".
a los patrones, tal de urgencia (los los servicios esenciales.
desde el consejo general a los comités y consejos,
. A pesar de lo limitado de su mandato, los comités de huelga para el transporte de bienes; la organización de piquetes masivos;
"civils commissioners", —gobernadores de urgencia-). La organi-
"de limitar sus declaraciones sobre la
muchos de ellos planteaban problemas decisivos como la nacionalización de las minas,
No hay que exagerar, por supuesto, las consecuencias de esta autoorganización obrera en el terreno de la conciencia política. Para amplios sectores de trabajadores, el conflicto seguía siendo defensivo y reivindicativo. La fuerza y los límites de esta autoorganización
El 12 de mayo, nueve días después del inicio de la huelga general, el consejo general
- incluída su ala izquierda— aceptó la petición gubernamental de una rendición sin condiciones. La orden de huelga fue anulada sin ningún compromiso por parte del gobierno, e incluso sin la promesa habitual de que no habría represalias contra los huelguistas. La decisión fue tomada tras discusión con Samuel, el presidente de la Comisión real. Las propuestas de Samuel — fin del cierre patronal y vuelta al trabajo en las condiciones anteriores — no representaban en absoluto la posición gubernamental, pero el TUC las presentó como un ultimatun a los mineros: hay que aceptarlas, o se anulará la huelga.
completo aislamiento obligaron a los mineros a retomar el trabajo bajo las condiciones
Sin lugar a dudas lo que estaba en juego durante los 3 ó 4 días que siguieron a la rendición del TUC era la existencia misma del sindicalismo británico. Felizmente, los bastiones de la clase obrera, los ferroviarios, los estibadores, etc., no aceptaron los términos el control obrero, etc.
se comprobaron en el desenlace de la huelga.
Traición del TUC
_os mineros rechazaron la traicion y de samuel. La huelga duró todavía 6 el gobierno no aceptó los ficticios compromisos meses en las minas, hasta que el hambre y el
de la rendición negociada por arriba. Los huelguistas se unieron a sus direcciones locales para imponer una vuelta al trabajo sin represalias, ni deteriorización draconiana de las condiciones en muchos sectores. ¡24 horas después del final oficial de la huelga, había
Sin engendrar una dinámica lineal de autoorganización política, la fuerza de los conse jos y de los cómites impedía así una derrota que hubiera desembocado en un dedicados era de 4 millones y medio frente a los 8 millones de 1921. Cada año, hasta 1926, sin empargo, las consecuencias eran bastante desastrosas. En 1931 el número de sinen las huelgas participaban medio millón de obreros. En 1927 este número había descendido a 100.000. El clavo de la victoria del gobierno y de los patronos penetró más a fondo conla aprobación de la ley llamada "Trade Disputes Act" en 1927 —que (exactamente como la legislación de Thatcher) prohibía las huelgas de solidaridad, limitaba el derecho a formar piquetes y atacaba los lazos orgánicos entre el Partido Laborista y los sindicatos-. Más tarde hubo una situación de paro masivo, el Partido Laborista se escindió y fue humillantemente derrotado en 1931, y el Partido Comunista pasó de 10.000 militantes
La intervención de la corriente revolucionaria representada por el joven Partido Comunista y la tendencia sindical combativa de izquierda, el "Minority movement" animada por
El Partido Comunista estaba muy influenciado por la tradición sindicalista del movi-
100.000 huelguistas más!.
rrumbe total de la organización sindical.
en 1926 a 3.000 en 1931.
La izquierda en la huelga él, no contribuyó realmente a colmar las debilidades de la huelga.
miento de los "Shop stewards" (delegados locales que a través de sus coordinaciones locales jugaban un papel decisivo en las grandes luchas de la primera postguerra mundial), de donde provenían la mayor parte de sus dirigentes. Se había construido al margen del gran partido de masas, el Partido Laborista. El Partido Comunista se reveló incapaz de proponer consignas políticas y centralizadoras. Y sobre todo, adoptó una actitud segui-
El PC invocaba su pequeño tamaño para justificar su línea defensiva. Ahora bien, dismovement", contra el ala derecha. Esta tendencia alcanzó su punto culminante en 1926, con 574 sindicatos, representados en su Conferencia, (incluídos los mineros). El radicalismo del progama socialista formal de esta tendencia se combinó con una creciente confianza en las buenas intenciones de los dirigentes de izquierda. Al mismo tiempo, el PC no intervino con el suficiente rigor en las filas del Partido Laborista, —una consecuencia
Estos límites políticos y este oportunismo del PC, en vez de ser combatidos por la Inter-
"Anglo-russian Union Commitee" —el comité angloruso— había permitido a la Unión aliviar el aislamiento internacional de que era víctima por parte de las potencias imperialistas. Pero la dirección Stalin-Bujarin eligió mantener esta alianza con la burocracia de los sindicatos, en contra de la huelga general. Este episodio quedó en la historia como testimonio del abandono por parte de la URSS de la perspectiva de revolu-
Son numerosos los puntos en común entre la huelga de 1926 y la de 1984. Los mineros de hoy han sobrepasado la duración de la lucha de sus abuelos, pero los paralelismos dista hacia el ala izquierda de la dirección del movimiento.
ponía de una influencia de más de su actitud sindicalista—.
nacional Comunista, fueron ción mundial.
masas, organizaba a la izquierda sindical el "Minority estimulados por la actitud de la dirección
obran igualmente entre Baldwin y Thatcher, en la solidaridad obrera hacia los mineros, en la tenacidad del NUM y su desconfianza hacia la dirección del TUC. Esta continuidad del novimiento obrero con los años 20, muestra la falsedad de los argumentos seudo-cientí icos de los sociólogos "modernos" sobre la "muerte de la clase obrera" y hace añicos las declaraciones periodísticas sobre la inutilidad del largo combate entablado por los
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