Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Italia: El sindicato unitario de los consejos

Inprecor n.º 39, septiembre-octubre de 1984 · pp. 47-48 · 1.284 palabras

El sindicato unitario de los consejos (Extractos del informe presentado a la asamblea autoconvocada de los consejos de fábrica del 6 de marzo de 1984, en Milán)

Los consejos nacieron en el trascurso de un proceso de contrucción de la unidad sindical que rechazaba la divergencias ideológicas que durante tanto tiempo habían dividido a los trabajadores italianos en la post-guerra. Esta unidad se fundamentaba, al contrario, en la identidad de intereses y de objetivos expresado por el grupo homogéneo de trabajo y el delegado; éste no podía ser elegido sino de forma unitaria, porque era la expresion de una condición común y no de las divisiones ideológicas exteriores.

Este proceso hizo nacer una nueva cultura obrera, fundada en la solidaridad, la unidad de los trabajadores y diseño un nuevo modelo de sociedad. Una conciencia difícilmente reversible que creó sus propios valores y sus propias formas de expresión (...) De ahí nació también solidaridad con las demás capas sociales.

Este gran impulso fue bloqueado por el 'Pacto Federativo' que impidió, por aceptar la regla de la paridad y el voto por confederación, todo avance ulterior hacia una verdadera unidad sindical, desplazando gradualmente el centro de acción del sindicato hacia una política de mediación con el gobierno y las instituciones, volviendo a dar un peso determinante a los partidos políticos y al gobierno mismo en el interior de los sindicatos.

El 'Pacto Federativo' de 1972 sancionó la existencia de dos sindicatos. Uno burocrático y centralizado, cuyo interlocutor es el Gobierno; el otro, democrático y controlado por la base, es decir, los consejos. Así han aparecido las diferentes posiciones frente a la política gubernamental, las tendencias autoritarias que eluden el problema del control democrático de los trabajadores (...)

Los hechos actuales demuestran de qué manera las organizaciones sindicales que se declaran de acuerdo con el decreto gubernamental están separadas de la realidad social. Quisieran imponer las opciones políticas del gobierno al movimiento sindical y a los trabajatransformando así el sindicato en correa de transmisión. Los consejos, por el contrario, han demostrado que representan la gran mayoría de los trabajadores, que son verdaderos defensores de los intereses de clase. Han dado prueba de su vitalidad arrastrando a la lucha no solamente a las grandes empresas, sino también a las medianas y pequeñas, a la función pública, a los trabajadores del sector terciario, afirmando la capacidad dirigente de los trabajadores, construyendo una amplia respuesta de masas, alternativa y popular, a la política del Gobierno Craxi.

Los consejos son la parte fundamental del sindicato, la parte que no puede ser dividida entre las diterentes corrientes, y por ello mismo, la menos susceptible de ser condicionada, porque son elegidos en el lugar de trabajo, en listas abiertas y con voto secreto. Actualmente los consejos son la única estructura unitaria del sindicato, y no pueden existir sino de forma unitaria. La ruptura de la unidad producida últimamente en la cumbre del sindicato ha debilitado la capacidad de dirección del mismo, en un momento en que la patronal lleva una vigorosa ofensiva. En tal situación, el papel fundamental de los consejos es garantizar la dirección política unitaria del sindicato. La unidad no puede rehacerse sino con los trabajadores y a través de sus debates. Una unidad que se formase fuera o contra los trabajadores no sería una verdadera unidad. Por lo mismo es imposible aceptar un compromiso que ponga en cuestión la existencia del sindicato basado en la unidad de los consejos de fábricas y de zonas, y que no busque relanzar el proceso de refundación del sindicato unitario a un nivel superior, creando los consejos en los sectores donde no existen y poniendo en cuestión la regla de la paridad y del voto por confederación.

Es indispensable llevar una vigorosa batalla para el relanzamiento de la unidad, de la autonomía y de la democracia sindical.

Los consejos deber decidir toda la línea sindical, la política económica, indicando vías alternativas, basadas en los intereses de los trabajadores, elaboradas con ellos y poniendo en el centro objetivos de solidaridad, de unificación y de interés general.

Para ello, es necesario:

—generalizar los consejos, también donde no existen, como en la función pública. (...)

—coordinarlos localmente a través de consejos de zona (...)

—asegurar una negociación articulada a nivel de fábrica y a nivel local y regional sobre la organización del trabajo y la sociedad.

Reafirmamos la verdadera naturaieza de los consejos: no son órganos contradictorios con la batalla en las estructuras sindicales, sino que son los instrumentos de la lucha política orientada a modificar las relaciones de fuerza, también en las estructuras confederales, sobre la base de un potente impulso unitario.

Los consejos deben ser capaces de estimular y de organizar el agrupamiento de un bloque social más amplio, estrechando lazos con otros sectores populares como los jubilados, los estudiantes, los parados, los trabajadores en paro técnicos; comprometiéndose en las luchas por la paz, la defensa del medio ambiente, la democracia, todas las luchas que no son cuestiones separadas sino relacionadas con el modelo de sociedad, de política económica, y de relaciones sociales.

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En este terreno, la alianza con los movimientos pacifistas, ecologistas y las asociaciones democráticas es natural.

Hay que buscar formas más eficaces de democracia sindical de modo que haya una mejor coordinación entre las cumbres sindicales y la base obrera en las fábricas. Se trata de una cuestión fundamental que no puede ser eludida. En caso contrario, la alternativa podría ser una resignación de la clase obrera o, al contrario, un abandono de los sindicatos representativos por los trabajadores. En esta cuestión de la democracia interna en el sindicato, queremos hacer una propuesta concreta. Retomando la iniciativa de los consejos de fábrica de Brescia, queremos lanzar en esta asamblea un "manifiesto por la democracia" que permita estimular el debate en el seno de los consejos y las estructuras sindicales.

Estos son los puntos más significativos del mismo:

1.— Ninguna cuestión concerniente a las condiciones de trabajo y los contrastes de trabajo puede ser discutida entre el sindicato y las otras partes sin un mandato previo de los trabajadores afectados. Este mandato debe ser dado por las asambleas de fábrica. El deber de solidaridad que liga a todos los trabajadores, prohibe además, someter la cuestión de los despidos eventuales a referéndum.

2.— En las fábricas y empresas, la representación de los trabajadores queda confiada a los delegados y a los consejos de delegados elegidos por todos los trabajadores en votación secreta. Los consejos de delegados no pueden ser divididos entre las diferentes organizaciones sindicales, ya que representan unitariamente a los trabajadores. La decisiones tomadas por los consejos, de acuerdo con los trabajadores, son imperativas para las organizaciones sindicales. La federación CGIL-CISL-UIL debe convocar al menos una vez por año, una asamblea nacional de delegados.

3.— Los trabajadores deben poder decidir sobre la base de un perfecto conocimiento de los hechos. Es deber del sindicato garantizar esta información.

4.— La democracia se basa en la libertad de elección entre diferentes opciones. Por ello, cuando se den posiciones diferentes en el sindicato deben ser sometidas al voto de los trabajadores interesados. El resultado de este voto es entonces imperativo para las organizaciones sindicales.

5.— La federación CGTIL-CISL-UIL tiene una tarea de dirección política hacia los consejos y los trabajadores. Por ello mismo se impone una profunda renovación de su vida interna y de su funcionamiento, renovación basada en la mayor transparencia y descentralización de la toma de decisiones, en una reducción del papel y del peso del aparato permanente y un reforzamiento del papel y peso del compromiso militante y de las competencias técnicas y científicas.

Pedimos a todos los delegados, los dirigentes sindicales y trabajadores que manifiesten su acuerdo con este documento (...), O