Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Funciones y límites del Mercado Común Europeo

· Inprecor n.º 38, junio de 1984 · pp. 40-45 · 4.588 palabras

deo permanente. De ello se deriva el intento de l capital sobre los trabajadores. Para poder jugar

Funciones y límites del

Mercado Común Europeo

Ernest Mandel

Desde principios del siglo XX, las fuerzas | productivas desarrolladas por el capitalismo se rebelan periódicamente contra el Estado nacional, y contra la propiedad privada de los medios de producción. La burguesía ha intentado dos de manera violenta, por la vía de las guerras mundiales, en 1914 y en 1939. La función objetiva de estas guerras fue intentar crear un espacio en Europa para una potencia imperialista hegemónica (el imperialismo alemán, el imperialismo británico o el imperialismo americano), superando ampliamente el mercado de un estado nacional, seno del cual sus capitales pudiesen invertirse y generar beneficios sin trabas.

Estos dos intentos han fracasado. La Comunidad Económica Europea (CEE), fundada en 1958 después de la firma del Tratado de Roma, es el primer intento de la burguesía imperialista en Europa de conseguir el mismo fin sin guerras, esencialmente por la vía de una colaboración negociada.

La causa histórica de este cambio de método es el desarrollo de la parte del mundo arrancada a la dominación del capital después de la Segunda Guerra Mundial. los "países capitalistas" y los "Estados obreros" es demasiado profundo, el riesgo de ver que nuevas partes vitales del globo escapan a la esfera de dominación del capital se ha hecho guerras interimperialistas —que Stalin todavía había proclamado como "inevitables" al final de su vida- puedan todavía estallar. La competencia interimperialista continúa actuando, pero en el seno de una alianza que parece duradera frente al conjunto de fuerzas anticapitalistas de todo el mundo.

Pero la contradicción entre el grado de desarrollo de las fuerzas productivas y el ámbito "nacional"' de cada potencia imperialista sigue más aguda que nunca. Lo que no puede ser resuelto por la guerra debe serlo, si no por el consenso, como mínimo mediante un mercacrear el Mercado Común. No es por lo demás mas que un primer ensayo de una tendencia que podría muy bien extenderse a otros continentes, si el capitalismo todavía sobrevive. El imperialismo japonés, que no ha conseguido mantener su "zona de co-prosperidad asiática" (en realidad su nuevo imperio colonial) por la fuerza militar al final de la Segunda Guerra Mundial, pretende actualmente la creación de un tipo de mercado común que englobe a Corea del Sur, Taiwan, y hasta los países de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sureste de Asia). Ciertos grupos del imperialismo de los Estados Unidos de América pretenden — por lo menos históricamente- crear un mercado común que englobe a Canadá y Méjico.

Por lo tanto, no se trata en absoluto de realizar el sueño de Karl Kautsky de un "ultraimperialismo" que organice pacíficamente la economía mundial. Más bien al contrario, cada uno de estos "mercado comunes" se basará esencialmente en la guerra comercial, en la competencia exacerbada con los demás. Preparan a más largo plazo una guerra contra los Estados obreros para reconquistar el espacio que el capital ha perdido. La única realidad de los mercados comunes es el intento de crear como base de la competencia interimperialista, un conjunto de varios estados burgueses, en vez de uno solo. La dificultad social y política de la construcción europea

La dificultad principal para realizar estos proyectos es de tipo social y político (incluso ideológico). En efecto, un mercado común en el sentido real del término es una nueva federación de antiguos estados, es decir un nuevo Estado federal supranacional. Pero el estado burgués no solamente es un instrumento de defensa de los intereses económicos de una clase dominante, sino que también es un instrumento de poder social y político, un medio para mantener y reproducir la dominación del

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este papel de manera eficaz, la violencia directa | períodos de guerra civil abierta. Hay que hacer aceptar también a los explotados la legitimidad del marco general de su explotación.

A este fin, la tradición "nacional" del estado burgués, la legitimidad de las instituciones de la democracia parlamentaria burguesa, tienen un papel esencial en tiempos normales. Para reemplazar estas instituciones por instituciones europeas ("tinglados' , según la expresión de

De Gaulle), se precisa tiempo, mucho tiempo.

Existe una asincronía manifiesta entre el ritmo de internacionalización | ductivas, la aparición de instituciones supranacionales como el Mercado Común Europeo y el ritmo de identificación de amplias capas populares, burguesas, pequeño burguesas y proletarias menos conscientes con estas institucio-

. dispuesta abandonar un instrumento de poder relativamente eficaz a cambio de una nueva herramienta que todavía no ha hecho sus pruebas.

la causa principal de la lentitud en la puesta en marcha de la Europa política. Los obstáculos económicos

Pero hay más. No hay solamente asincronía entre lo económico y lo político, también la hay entre la internacionalización tendencial de las fuerzas productivas de una parte y las formas de organización del capital, de las empresas capitalistas mismas, por otra. En cada uno de los países miembros del Mercado Común, al igual que en los Estados Unidos, que en el Japón y otros países imperialistas, la burguesía no es homogénea absoluto. Más bien aparece como un conglomerado de cuatro elementos:

- Las empresas que producen la plusvalía en varios países, que pre: valecen cada vez más, pero desde una fecha relativamente reciente, y que no ejercen todavía en ninguna parte una hegemonía absoluta.

— Los trusts (monopolios) "nacionales'' , que producen plusvalía esencialmente todavía en un solo país.

—Las pequeñas y medianas empresas no monopolistas que siendo solamente colaboradores menores de los monopolios, todavía ocupan una parte no despreciable de la producción de plusvalía y dominan los dos extremos de la cadena industrial: los sectores tecnológicamente atrasados y los sectores tecnológicamente "en punta", , donde los riesgos siguen siendo importantes, y los monopolios no se dedican a ellos mas que después de dejar que los "pequeños" desbrocen el camino y pierdan muchas veces sus plumas.

- El sector nacionalizado, cuyas cúspides jerárquicas se integran progresivamente en la burguesía, cuando no han sido reclutados entre ella desde un principio.

Solamente las multinaciones tienen todo que ganar económicamente, y nada que perder, con la emergencia de estados supranacionales.

Todos los restantes sectores de la burguesía corren riesgos económicos -pérdida de protección y de subvenciones - si se encaminan por esta vía. Dudan en participar en una competencia más acentuada, que se deriva fatatmente de la ampliación del mercado.

Como este riesgo se añade al riesgo político y social que concierne a toda la clase dominante, inclusive las multinacionales, como las relaciones de fuerza en el seno de cada una de las burguesías se modifica sin cesar, sin que una sola componente pueda todavía dictar su ley a las tres otras, esta falta de homogeneidad económica de la burguesía europea constituye otro freno de importancia para dar un salto cualitativo adelante en la integración económica y política de la Europa capitalista. Dificultades coyunturales y razones de una supervivencia

Mientras que la economía capitalista se encuentra en expansión, cada asociado de una empresa capitalista común puede conseguir su parte del pastel. Esto es verdad para cada fracción de una burguesía nacional. Y también es verdad para cada asociado a una empresa burguesa internacional.

Pero incluso en períodos de expansión la competencia continúa. Algunos ganan que otros. Algunos se refuerzan a expensas de otros. Algunos muerden el polvo. Pero globalmente "la vida es bella"' para toda esta "buena gente" , mientras reina la prosperidad capitalista. la edad de oro del Mercado Común fue su primera década entre 1958 y 1968, con la fase 1968-1973 como período de transición. Cuando estalla la crisis económica, y sobre todo cuando adquiere las características de una depresión prolongada, la competencia se vuelve feroz. Para muchas empresas capitalistas la crisis significa una cuestión de vida o muerte: corren el riesgo de quebrar. Esto se aplica tanto a las multinacionales como a los trusts nacionales y a las PYMES (pequeñas y medianas empresas). El "cada uno para sí"' tienden a prevalecer cada vez más. Lo que es verdad para las empresas capitalistas, también lo es para las clases burguesas nacionales y sus Estados. Esta es la razón de que la prolongada depresión éconómica signifique para el Mercado Común una larga fase de crisis y de cuestionamiento.

Si no hubiese más que esta simple correlación entre la depresión y la competencia acentuada, el Mercado Común ya hubiese desaparecido, como muchos habían predicho. Pero el MCE sobrevive incluso si se ve castigado por numerosas enfermedades. Los efectos de la sobre los capitalistas europeos mucho más complejos de lo que parecen a primera vista.

Si la crisis agrava la competencia en el seno

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1.- Los euro-dólares son los dólares que pertenecen a no americanos, o americanos pero depositados en bancos no americanos. Existe paralelamente una moneda constituida por la moneda detentada por un súbdito de otro país que el que la ha emitido o, si el que la detenta y la moneda son de la misma nacionalidad, que está depositada en un banco extranjero.

de Europa y bloquea de esta forma el avance en la integración económica europea, también y sobre todo agrava la competencia en el o multinacion mercado mundial. No obstante, mercado las empresas americanas y las empresas multinacionales japonesas son apoyadas por Estados y por "espacios económicos" (es decir mercados unificados) mucho más potentes que cada una de las potencias imperialistas europeas por separado.

El mantenimiento y el refuerzo del Mercado Común aparece, por tanto, como una condición material indispensable para que las grandes empresas europeas, incluídas algunas empresas "nacionales" , puedan mantenerse frente a una competencia americana y japonesa cada vez mayor. Por otra parte, ante el progreso de las multinacionales, tanto europeas como extraeuropeas, y ante la potencia relativa del movimiento obrero no quebrado por la crisis, el Estado imperialista nacional aparece como singularmente impotente para jugar a fondo su papel de amortiguador temporal de la crisis, como hizo por ejemplo en la víspera y después de la Segunda Guerra Mundial, bajo las formas políticas más diversas.

Vista la gravedad de la crisis económica, las burguesías europeas tienen necesidad instrumento anticrisis más eficaz.

No hay posibilidad objetiva de obtener otro en Europa, a menos a medio plazo, que una federación burguesa europea, dado que la idea de un "Estado mundial" es un sueño imposible.

Por todas estas razones los efectos de la producido su desintegración, su desaparición pura y simple, sino más bien un "bloqueo" en una etapa intermedia entre una simple zona comercial de libre cambio y un nuevo estado federal supranacional, habíamos predicho. Nada en los acontecimientos que se han producido durante los últimos meses permite por tanto poner en cuestión este diagnóstico y este pronóstico. Los fracasos y los éxitos de la CEE

Para comprender las razones de este 'bloqueó del Mercado Común, a medio camino entre una verdadera integración económica y política de la Europa capitalista, hay que llevar el análisis más lejos. Hay que examinar la naturaleza de los cambios que se han producido en el seno de las burguesías europeas en el curso del cuarto de siglo que acaba de terminar. En otros términos, hay que hacer un inventario de los proyectos realizados y de las esperanzas decepcionadas, esperanzas suscitadas en el seno de la burguesía y sus ideólogos con el nacimiento del Mercado Común. Hay que centrar este inventario en lo que es fundamental para la burguesía, es decir la propiedad de los medios de producción (en el sentido económico y no puramente jurídico del término) y el poder disponer de las máquinas y de mandar sobre el trabajo que ello implica.

En el ámbito del capital financiero, el éxito es real. La integración bancaria entre los Seis (a un nivel menor entre los Diez) ha hecho progresos reales. El mercado financiero se ha europeizado, como testimonia el papel de Luxemburgo como centro de las euro-emisiones.

El mercado de euro-dólares ha perdido toda naturaleza nacional (1). La oposición común al capital financiero americano y japonés se ha acentuado, y los suizos y los canadienses ocupan una posición intermedia.

En el ámbito comercial el éxito también ha sido real. Cada uno de los países miembros de la Comunidad Económica Europea ve como una parte creciente de sus exportaciones se dirige hacia los restantes países del Mercado

En el ámbito militar la integración ha hecho progresos más espectaculares. Ya no existe una producción nacional de armamentos que sobreviva, salvo para pequeñas armas. Saber que la producción de aviones, de blindados y de cañones se ha convertido en algo internacional en Europa, que ya no hay más armas pesadas esencialmente alemanas, francesas, británicas o italianas, que todas estas armas se producen en común, es resumir en una sola fórmula el cambio radical que se ha producido en relación con la situación de 1939 y de 1945, por no decir 1914. En el ámbito industrial hay una muy grande decepción. La esperanza de ver como el Mercado Común estimulaba la interpenetración europea de capitales, de ver surgir cada vez más empresas del tipo Dunlop-Pirelli, FIAT-Citroën, ha sido frustrada. la mayor parte de los intentos de fusiones industriales europeas ha fracasado o han sido derrotadas. Hay nuevas que surgen, como Philips-Grundig recientemente, pero está lejos de ser la tendencia pre-

Por lo demás, hay otros ejemplos de asociaciones entre empresas europeas y multinacionales americanas ejemplos tan numerosos como las asociaciones

En el terreno de las relaciones Norte-Sur, la CEE se afirma como una fuerza neocolonial (acuerdos de Lomé, Líbano, etc.).

Finalmente, en el ámbito agrícola, el fracaso de integración es total. Por ninguna parte ha surgido un "agrobusiness" del tipo norteamericano, siendo su campo de acción (su producción) el territorio de varios estados nacionales. La agricultura capitalista europea sigue acantonada en superficies relativamente pe queñas, incluso prosiguiendo aún la concentración de tierras. De golpe la política agrícola común (PAC) ya no es una institución transitoria que debiera permitir la concentración real de la agricultura capitalista. Parece más bien una institución duradera, que deba proteger una agricultura no competitiva del mercado

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2. - Véase la edición internacional Tre del 19 numero 163 del de ciembre de 1983. 3. - Para el año 1982

Gran Bretaña reclamaba la restitución de 184 mil millones de pts. de los 245 mil millones de contribución británica presupuesto de CEE. Los nueve miembros del han millones. El acuerdo final, británica a la CEE. 4.- Francia es la burgo", precedente Comunidad de una cuestión que Marzo el Ministro procedimiento negociar un estatuto particular nes sobre la ción de cuotas en materias de producción lacteas.

mundial. Este hecho se convierte en el talón de l disminuir en el curso de los 25 últimos años.

Aquiles de la integración económica

París ya no está dispuesto a sacrificar los intere-

Europa capitalista, la causa de crisis en casses y el futuro de sectores vitales de la industria por la obtención de ventajas inmediatas para

A continuación hay que colocar etiquetas na los grandes campesinos cerealistas y azucacionales, sectoriales, política a cada una de las reros. Evidentemente ésto no impide que los fuerzas contradictorias en presencia.

principales sacrificios sean impuestos a los

Para el imperialismo germano-occidental, en campesinos especializados en la el curso de los 25 últimos años la dependencia ganadería. De esto se deriva un bloque francode la acumulación de capital en relación con los alemán, o más bien franco-germano-italiano, exteriores se ha acentuado mucho.

prácticamente sin fisuras

La parte de las exportaciones del producto

Mercado Común, frente la obstrucción de nacional bruto ha aumentado de un 15 a un

33%. Sin embargo el Mercado Común representa la salida más importante para la RFA. Por

Una guerra que conservarla a todo precio y está dispuesta a pagar los gastos. Es la principal fuente financiera de la CEE, lo que representa

El fracaso del Consejo Europeo de Atenas el en realidad para ella una forma disfrazada de pasado mes de Diciembre, y después del que se subvencionar a la gran industria exportadora celebró en Marzo en Bruselas, se produce ante todo por un problema de millones. (2)..

Al mismo tiempo los países del Benelux e

Teniendo en cuenta las importaciones agrícolas

Italia han visto crecer singularmente al Mercado masivas provenientes de terceros países no

Común como salida principal para sus expormiembros de la CEE, Gran Bretaña debe pagar taciones. El Benelux vende el 70% de sus importantes contribuciones al presupuesto de exportaciones a la CEE. Como son mucho la CEE (3). Exige que se le reembolsen cerca de menos competitivos que la RFA en terceros los 3/4 cada año. El principio de las bonificamercados, miman a la CEE como la niña de sus ciones es aceptado. Su amplitud aproximada ellos el hundimiento del Mercado también. Queda por tanto una diferencia

Común sería una verdadera catástrofe econó-

Margaret Thatcher millones de libras (150.000 millones de pts.) y

El imperialismo británico está esencialmente sus socios están dispuestos a abonarle 600 dividido en relación con el Mercado Común, lo millones de libras (125.000 millones de pts.)

que explica por otra parte su ingreso tardío, que inmediatamente. El compromiso se anuncia por si mismo: 600 millones de libras este año, no se produjo hasta 1973. Los sectores tradicionalmente orientados hacia las exposesiones bonificación que será elevada a 750 millones de coloniales británicas y la Commonwealth, así libras en una fecha próxima todavía no precisacomo los sectores más estrechamente ligados a da (1986 ó 1988).

los Estados Unidos, eran los más reticentes

Detrás de esta guerra de millones hay una

Los sectores industriales más modernos eran cuestión de principios.

Margaret Thatcher los más favorables al Mercado Común. Hoy en quisiera bloquear todo progreso de las institu día la división sigue siendo profunda, tanto en ciones del Mercado Común en la vía de una in.

el seno de la burguesía en su conjunto, como tegración económica, financiera y política más en el seno del partido conservador (Tory) de avanzada. Quisiera consolidar el principio de

Margaret Thatcher. Sin embargo, parece que la veto a las decisiones comunitarias y de la regla

City, más fuerte bajo el gobierno de la Sra.

de la unanimidad. En esto, es heredera de la

Thatcher, dice sí, aunque sea "sí pero", a política de De Gaulle, exactamente en la medida en que Gran Bretaña ocupa hoy el sillón

Queda el imperialismo francés. Este ha de "la gran potencia más débil".

, ya ocupada en realizado el cambio de posición más espectael seno de la CEE por Francia (4). Por otra cular. Bajo el gobierno del general De Gaulle parte, quisiera terminar deshaciéndose de la

(1958-1969), el Mercado Común fué aceptado política agrícola común, lo que la enfrenta más con numerosas condiciones: prioridad a la aún a Italia, Irlanda, Grecia, Dinamarca, Francia política agrícola común, regla de unanimidad o la República Federal de Alemania.

en las decisiones etc. Desde entonces, bajo los

Pero en esta lucha a cara de perro, Gran gobiernos de Georges Pompidou, Valéry Gis-

Bretaña ocupa una posición débil. Sus socios card d' Estaing, después François Mitterrand, el precio que ellos pagarian

"sí pero" inicial se ha transformado en un

"sí"' prosigue un Mercado Común sin Gran Bretaña, sin reservas. La tendencia histórica es clara: el o incluso de seis miembros, será inferior al que

25% de las exportaciones francesas se efecpagará Gran Bretaña por una ruptura con la túaba en 1975 hacia los asociados del Mercado

Común. Hoy supera el 50%. El peso de la agridesafío de Margaret cultura en el seno de la economía francesa y, durado más que una semana. El fracaso. del por lo tanto, el peso de la burguesía rural en el

Consejo de Europa de Bruselas significa, en seno de la clase dominante no ha cesado de primer lugar, que Londres no percibirá de mo-

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mento los 600 millones de libras de bonificación | solidaridad ha funcionado a tope entre los

EVOLUCIÓN 1967-1982 EN INVERSIONES, CRECIMIENTO Y PRODUCTIVIDAD prometidos. El 21 de Marzo

Cámara de los Comunes (Parlamento Británilos derechos de aduana comunitarios para los productos agrícolas importados de terceros países por Gran Bretaña. Esto era una violación abierta del Tratado de europeos contestaron afirmando que en este caso continuarían su acción comunitaria sin

Gran Bretaña. La City de Londres amenazó a

Margaret Thatcher para que cambiase de opinión.

La cuestión decisiva: Una política común en materia de tecnología de punta

Finalmente la Conferencia

Bruselas se saldó más miento que con un debilitamiento de la CEE. La

USA

CEE

CUADRO II

ROBOTS DE PUNTA

JAPON

USA

CEE (4 países principales).

CUADRO III

1967-73

JAPON

34,3

USA

18,3

CEE

22,5

(*): % formación bruta capital/PIB

1967-73

1973-80

9,6

3,7

4,8

3,6

2,3

5,0

2,3

1,4

(*): % variación anual PIB de

1983 en la co), Margaret Thatcher amenazó con no pagar

Roma. Sus socios europea de bien con un reforza-

CUADRO I

PARTE DEL MERCADO MUNDIAL DE MATERIAL

ELECTRICO Y ELECTRÓNICO (en %)

1978

JAPON

22,9

22,6

29,8

1980

1980

(n° unidades

(robots instalados x10.000 trabajadores)

fabricados)

5.231

8

2.129

1,6

1.459

(1)

(1) RFA: 1,1; ITALIA: 0,9; FRANCIA: 0,7; G. BRETAÑA: 0,3.

INVERSIONES (*)

1973-80

1980

32,0

32,0

18,3

18,5

21,1

21,2

TASA DE CRECIMIENTO (*)

1980 1981 1982

JAPON

3,8 3,0

-0,4 1,9

USA

-1,7

CEE.

-0,6

0,1 aumentos de la unanimidad en el seno del Consejo

¿Por qué?

imperialismo japonés.

los últimos años cuadros siguientes:

1982

26,8

23,9

22,9

1981

(robots instalados)

11.000

8.130

1981

1982

30,3

31,0

17,9

14,9

19,8

19,4

GANANCIAS DE PRODUCTIVIDAD (*)

1967-73

8,0

2,7

2,5

1,3

4,3

2,0

(*): PIB por persona ocupada.

nueve países. Todo el mundo ha aceptado un aumento de los impuestos que participan en los ingresos de la CEE: pasarán en un primer momento de 1 a 1,4% del producto del IVA de cada país, y después al 1,6%. Estos dos son, por otra parte, insuficientes para asegurar una verdadera expansión de la actividad de la CEE. Todo el mundo, aparte de Gran Bretaña, acepta poner en cuestión la regla de Ministros de la CEE, aunque sea por etapas

En el curso de los últimos años los imperialistas europeos han perdido posiciones en la competencia con el imperialismo americano y el

El deterioro de la situación del capitalismo europeo en los sectores de punta en el curso de aparece claramente en los 1973-80 1980 1981 1982 3,6 2,1 1,6 0,9 0,8 1,0 0,9

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Pero la partida está lejos de terminar. El te-y del mercado mundial. Abandonadas a su sola

Países fundadores del Mercado Común, es decir Alemania Occidental, Francia, Italia, Holanda, Bélgica y a) El Consejo de Europa: reunión de jefes de gobierno (o de Estado) que detentan el verdadero poder en el seno del Mercado Común. Desde De Gaulle se ha aplicado la regla de la unanimidad, en la que se apoya sobre todo Gran Bretaña. Se ejerce una creciente presión a favor de la regla de la mayoría, por lo menos para ciertos b) La Comisión Europea: destinada a dirigir los "asuntos comunitarios" independientemente del Consejo.

c) El Parlamento Europeo: órgano puramente consultivo. El único derecho que tiene es el de votar el pre-

1% de los ingresos correspondientes al IVA de cada país miembro, es decir aproximadamente un 6% del total.

Existen precios unificados para los productos agrícolas en el seno del Mercado Común. Los países que importan estos productos de "terceros países"' a precios inferiores deben abonar la diferencia al presupuesto de la CEE

Esta política proteccionista ha producido enormes excedentes no vendibles, algunas veces almacenados y otras

En estos momentos se empieza a fijar máximos de producción en ciertos sectores, con penalizaciones para los países y las empresas que lo superen. Esto corre el riesgo de suponer un golpe sobre todo para los países (Irlanda para la producción láctea, por ejemplo) y los sectores (ganadería bovina) donde predomina el pequeño campe-

Limitación de la fluctuación de las tasas de cambio entre divisas de los países miembros (Gran Bretaña no par-

Primer paso todavía dudoso hacia la creación de una moneda común, el ECU (European Currency Unit

Unidad Monetaria Europa) para el Mercado Común, que ha sucedido en Marzo de 1979 a la UCE (Unidad de

Cuenta Europea) surgida en 1975. En estos momentos el ECU no es más que una moneda de cuenta y no una verdadera moneda. No hay banco central ni reservas de cambio propias de la comunidad. El ECU se emite para uso interno en los países firmantes del acuerdo monetario de Diciembre de 1978 que dió nacimiento al SME. Los

ECU que tienen los bancos centrales de los nueve países implicados (los diez menos Grecia) son la contrapartida del depósito por parte de los países en cuestión del 20% de sus reservas en oro y en divisas (dólares) en las rreno decisivo -aparte del correspondiente al capital financiero, donde Europa ha marcado tantos— es el de la tecnología de punta. Sin embargo, el veredicto al respecto es brutal. El Presidente de la FIAT, Agnelli, lo ha formulado de manera categórica: Italia sola no es capaz de financiar más que una tecnología de segunda fila. Coloquen Francia, Gran Bretaña, la República Federal Alemana en el lugar de Italia: la situación es fundamentalmente Súmese el potencial financiero, tecnológico y científico de las principales potencias imperialistas europeas y la situación cambia totalmente. Las empresas comunes que requieren tecnología avanzada, como la Airbus (industria de la aviación) Ariane (industria del espacio y de las telecomunicaciones) son un éxito. Para la tecnología del futuro inmediato, el Mercado Común prepara el programa proyecto gigante de fusión termonuclear JET, el programa de ordenador óptico que trabajará centenas de veces más rápido que los ordenadores electrónicos.

El declive del imperialismo británico, su "desindustrialización" por otra parte temporal, expresa la incapacidad de las potencias impemedias para mantener el tren de la competencia mundial en los sectores punta, estos sectores que implican los ámbitos vitales

*LOS SEIS

Luxemburgo.

LOS DIEZ

Los Seis más Gran Bretaña, Dinamarca, Irlanda y Grecia.

INSTITUCIONES DE LA CEE supuesto propio de la Comunidad.

PRESUPUESTO DE LA CEE a) Los ingresos:

- Deducciones en el marco de la política agrícola común.

bì Los gastos

— Ayudas a los campesinos (aprox. 75% de los gastos).

— Ayudas a las regiones y sectores deprimidos.

- Gastos de funcionamiento.

POLİTICA AGRICOLA COMUN (PAC):

que la distribuye como subvención a los campesinos.

destruídos (productos lácteos, frutas, vino, etc.).

sino.

SISTEMA MONETARIO EUROPE (SME)

ticipa) en un 2,5% centrales, para garantizar estos límites.

cuentas del Fondo europeo de cooperación monetaria (FECOM).E debilidad la República

Alemana, como Francia y como Italia, seguirían del declive británico. Asociándose no tienen una garantía de ganar la partida, pero por lo menos tienen alguna posibilidad. La conciencia adquirida por los grandes monopolios europeos de este hecho capital salva al Mercado Común, a pesar de todo el peso de la crisis y

Signo de los tiempos: a pesar de todas las imprecaciones lanzadas contra. los vestigios suntuarios y el énorme déficit de la Gran Bretaña, Margaret Thatcher ya ha transferido a la cúpula de Bruselas los 2.000 millones de francos necesarios para el Airbus, empresa común franco-germano-británica. El intento de recuperar una popularidad interior algo menoscabada en su isla, de reforzar en Gran Bretaña su apodo de "dama de hierro", es una cosa. Los intereses históricos de la burguesía británica son otra. Estos acaban por imponerse a los primeros.

Queda el peso de la crisis, la competencia agravada, el aumento del proteccionismo, los conflictos sectoriales que continuarán pesando sobre todo nuevo avance de la integración europea. Pero los datos fundamentales del problema no han cambiado en absoluto. a la alza y a la baja, con intervenciones, incluso préstamos recíprocos, entre bancos

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