Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

El Salvador: Una conclusión provisional

· Inprecor n.º 36, enero-febrero de 1984 · p. 22 · 489 palabras

UNA CONCLUSION PROVISIONAL Hemos leído y releído estos documentos, reflexionando sobre ellos y sobre otros textos anteriores de revolucionarios salvadoreños, buscando una explicación sobre los hechos convenga decir que buscar pruebas, no es de ninguna manera un gesto de desconfianza política hacia la dirección de la revolución salvadoreña. Por el contrario, sabemos que nuestra primera obligación hacia esta revolución es la solidaridad con ella con quien ha probado y prueba cada día que merece dirigirla: el FMLN.

Pero Lenin dijo una vez algo parecido a "quien cree bajo palabra es un imbécil sin remedio". Respetamos las palabras de las FPL y del FMLN, pero no son suficientes para aceptar su versión de los hechos. Las FPL afirman en su comunicado que existen "pruebas concluyentes" de la culpabilidad de Marcial: francamente, no hemos encontrado esas pruebas en el comunicado.

Las pruebas son necesarias siempre, pero especialmente en esta tragedia. Porque si "Marcial" fue efectivamente el organizador del horrible crimen contra "Ana María"', este hecho está en la contradicción más ab -declaraciones, entrevistas, ediciones del pueblo", "debe contra el enemigo"'.

Por supuesto, ni la trayectoria general de Marcial, ni estas declaraciones, ni tampoco la carta escrita inmediatamente antes de su suicidio proclamando su inocencia, pueden considerarse como pruebas. Es cierto que no conocemos pruebas concluyentes en favor de Marcial. Pero tampoco las conocemos en su contra.

En esta situación, se ha producido una escisión en las-FPL, que ha dado origen al grupo "Movimiento Obrero Revolucionario" (MOR), que se presenta como continuador de la política de Marcial, frente a la dirección actual de las FPL. En el Salvador, situarse fuera o en contra del FMLN nos parece un gravísimo error. Pero un error sectario, por grave que sea, no convierte a una organización en contrarrevolucionaria. No conocemos nada del MOR, no sabemos cual será su trayectoria. Pero la experiencia, incluyendo la experiencia de los revolucionarios salvadoreños en la mitad de los años 70, nos ha enseñado que sólo merecen el nombre de contrarrevolucionario quienes actúan en el campo de la contrarrevolución. En todo caso, por los caminos que sean, deseamos que los militantes del FMLN que hoy están en el MOR reencuentren su lugar en el FMLN.

Al final del comunicado del FMLN se anuncia que "niveles superiores de unidad se están gestando en el FMLN, poco a poco se pierde razón de ser la existencia de diferentes organizaciones revolucionarias...". Es claro que esta es una buena noticia para todos los revolucionarios: el aumento de la unidad operativa, de la homogeneidad ideológica y política revolucionaria, de la unidad en la base de la complejísima red de organizaciones de masas existentes en El Salvador..., supondrá un refuerzo para la revolución que acercará la victoria.

En este terreno, no hay confusión posible. Pero sobre el "dossier Marcial" , si hay confusión. Con toda nuestra solidaridad a la revolución salvadoreña y al FMLN, seguimos esperando una verdad probada sobre esta tragedia.

Miguel Romero Enero 1984