Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

El Salvador: Declaración del FMLN

· Inprecor n.º 36, enero-febrero de 1984 · pp. 20-22 · 1.522 palabras

DECLARACION DEL FMIN La Comandancia General del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, a nombre de todas sus organizaciones miembros, de sus jefes, combatientes, estructuras políticas y de masas, se dirige al pueblo salvadoreño, a los pueblos hermanos de Centroamérica y demás pueblos del mundo, para manifestar su pleno apoyo a las Fuerzas Populares de Liberación, ante el surgimiento de un grupo que pretende dividir sus filas y oponerse al FMLN, levantando la imágen de Salvador Cayetano Carpio, Marcial, asesino de la querida y recordada Comandante Mélida Anaya Montes, Ana María, cuyo crimen y posterior suicidio, fueron condenados unánimemente y luego valientemente depueblo y la conciencia mundial, por la séptima plenaria del Consejo Revolucionario de las FPL, que reúne la representación en sus bases y constituye su autoridad superior, como corresponde a verdaderos revolucionarios fieles a la verdad a sus ideas y principios, fieles al compromiso irrenunciable con los trabajadores y del pueblo en general.

Salvador Cayetano Carpio, Marcial, causó daño temporal al proceso de la unidad de todas las fuerzas revolucionarias salvadoreñas en el FMLN. Su sectarismo corrosivo trascendió incluso las fronteras de nuestro país, afectando la cohesión y la confianza del solidaridad internacional hacia nuestra lucha, pero la madurez de los dirigentes de todas nuestras organizaciones, incluídos los demás dirigentes de las FPL, permitió al FMLN preservar su unidad que es el principal factor para el avance y la victoria de la revolución salvadoreña.

La Compañera Ana María, realizó aportes decisivos a la defensa de la unidad, particularmente en los más tensos momentos conflictivos, y se atrajo así, el odio de Marcial, quien finalmente le cobró la vida. Ana María murió como mártir de la unidad del FMLN y el pueblo salvadoreño honrará por siempre su memoria. Marcial no puede quebrar la voluntad unitaria de las organizaciones del FMLN en su conjunto, ni la voluntad unitaria de las Fuerzas Populares de Liberación en particular.

El asesinato de Ana, María, cometido bajo sus órdenes y su cobarde suicidio posterior fueron actos desesperados en la hora de su aïslamiento y su derrota política y moral. Las últimas líneas que escribió antes de quitarse la vida, fue su esfuerzo final por envenenar las filas revolucionarias, ellas la desconfianza y la confusión, pero también fracasó en este intento.

EI FMLN es hoy más unido y sólido que nunca, su mayor capacidad actual para avanzar más rápido en lo militar y político, demostrada durante la campaña "Independencia, libertad y democracia para El Salvador" y "Fuera Yanquis de Granada y Centroamérica", tiene como base un nivel más elevado de coordinación y cooperación entre sus fuerzas y un superior nivel moral y entusiasmo combativo. Estos-son los frutos de la consolidación de nuestra unidad. El martirio de Ana María oprimió nuestros corazones y nos unió más. El suicidio de Marcial y el conocimiento de su crimen, nos provocó repugnancia e indignación, pero también nos

Sólo un pequeño grupo contaminado de fanatismo se dejó confundir. Estos aparecen hoy enarbolando el nombre de Salvador Cayetano Carpio y están ligados al surgimiento del Ilamado MOR (Movimiento Obrero Revolucionario), diseminados en algunos países. Hoy también algunos individuos igualmente fanáticos y enemigos de la unidad, que intentarán canalizar ayuda económica de los pueblos hermanos hacia el MOR, para que pueda subsistir. No tardará la CIA en vestirse con piel de oveja y suministrar su dinero para dar oxígeno a este grupo, la existencia le permite alimentar su propaganda sobre una supuesta división del FMLN.

Las características y deformaciones ideológicas de personalidades de Salvador Cayetano Carpio, sus ambiciones chauvinistas, su autoenaltecimiento enfermizo, su aberrante conducta en los últimos años de su vida, fueron ya analizados y expuestos al conocimiento público por las FPL. Este análisis encierra valiosas lecciones que enriquecen nuestro pensamiento revolucionario y de las que pueden beneficiarse todos los movimientos revolucionarios de nuestro conti-

•El vil y despiadado asesinato de Ana María por Salvador Cayetano Carpio, y el cobarde suicidio de éste, no pueden justificarse en nombre de las ideas revolucionarias. Invocar a la clase obrera y a los campesinos para

Página 21

prestigiar al asesino y legitimar su nocivo sectarismo, es una ofensa al pueblo trabajador que lucha y se desangra inspirado por los más elevados ideales de justicia, liberación social y nacional.

De semejantes argumentos sólo pueden sacar provecho los enemigos del pueblo salvadoreño y de su revolución.

Categoricamente atirmamos, no hay ni puede haber ahora en El Salvador revolucionarios fuera y menos aún en contra del FMLN, precisamente porque la revolución está avanzando y venciendo bajo su conduc-

Quien de verdad aspira a la victoria de la revolución no puede menoscabar al FMLN, sino sólo ayudarlo, o no es revolucionario.

El imperialismo yanqui, Reagan, impotente para atajar a la revolución por medio de sus títeres, se prepara para invadirnos y multiplicar la destrucción y el genocidio. Quienes en un momento como este, se atraviesan en el camino del FMLN y buscan debilitarlo con alegatos seudo-revolucionarios, se colocan en el bando de los enemigos del pueblo y de la nación salvadoinconscientemente contrarrevolucionarios. , El MOR no es ni puede ser una agrupación revolucionaria sino que es la ciega actuación de un grupo dirigido por individuos que patrocinó Salvador Cayetano Carpio, que como él, se alejan de la revolución y queremos creer que inconscientemente le hacen el juego al imperialismo yanqui, a la dictadura genocida y su ejército títere, aunque en realidad es demasiado tarde para salvar el dominio de estos verdugos.

La verdad evidente e irrefutable del avance de la revolución conducida por el FMLN, ha vuelto ineficaz este tipo de obstáculos. Y hay ya, y habrá más aún, propaganda de los enemigos del pueblo salvadoreño alrededor de este asunto. Urdirán toda clase de falsas versiones y supuestos testimonios, se divulgarán los escritos de Carpio más insidiosos contra la unidad, pero nada de esto detendrá nuestro avance hacia la victoria de la revolu-

En nuestro país, donde el pueblo conoce bien a sus verdugos y sus mentiras, serán confundidas solamente un insignifiçante número de personas. En el extranjero nadie debe tampoco dejarse confundir. Apoyarán estas maniobras solamente aquellos que, miopes y sectarios, han venido oponiéndose a la unidad revolucionaria en sus propios países, junto con los enemigos de la revolución disfrazados de revolucionarios, que devengan salarios de la CIA.

Finalmente, los revolucionarios salvadoreños fieles a los principios que rigen a quienes nos debemos enteros a la causa del pueblo, queremos reiterar que no tenemos temor a que el pueblo y el mundo conozcan con claridad nuestros problemas y nuestros errores, la verdad revolucionaria y la capacidad para reconocer nuestros desaciertos y autocriticarnos frente al pueblo, son la reafirmación de nuestra calidad de vanguardia y es también un elemento que fortalece plenamente la confianza del pueblo, en que el FMLN está constituído por hombres de nuevo tipo, forjados con nuevos valores que serán en el futuro la garantí de nuestro ejercicio de la democracia popular.

Es por eso que el FMLN da su respaldo total a las explicaciones que apegadas a la verdad revolucionaria, han sido expuestas al pueblo por las FPL, apoyamos plenamente el proceso y los pasos seguidos por los compañeros en la lucha contra las desviaciones del pensamiento de Salvador Cayetano Carpio y de los que ahora pretenden, por ingenuidad, desconocimiento o por ser también depositarios del sectarismo enfermizo de Marcial, causar daño a la lucha de nuestro pueblo.

El FMLN se suma al llamamiento hecho por las FPL, a que recapaciten y vuelvan sobre sus pasos, aquellos que conservando su honradez revolucionaria, están confundidos por sucesos tan conmovedores y apoyan este desesperado e inútil esfuerzo por levantar la figura de Salvador Cayetano Carpio, que él mismo hundió con su ciega vanidad personal, su ambición de autoridad y notoriedad y el imperdonable asesinato de la compañera Mélida Anaya Montes, la inolvidable Comandante Ana Maria.

El enemigo quiere confundir al pueblo diciendo que dentro del FMLN hay divisiones y pugnas internas, la depuración del pensamiento sectario de Marcial, y el ejemplo heroico de Ana María y su sacrificio en aras de la unidad de nuestras fuerzas, permiten reafirmar que contrario a lo que dicen nuestros enemigos, hoy estamos más unidos que antes, hoy estamos acertando dar nolpes más demoledores, hoy nuestra posición frente a la comunidad internacional es también única. La necesidad de avanzar más en la unidad que tanto reclamaba nuestro pueblo, la solidaridad internacional, las fuerzas democráticas y revolucionarias del mundo, ahora podemos demostrarla y probarla en la práctica.

Si alguna división ha de percibir el enemigo de nuestras fuerzas, no será otra división que la de las tareas y misiones de combate, para garantizar la mejor coordinación, simultaneidad, efectividad y dimensión de los contundentes y demoledores golpes que le esperan.

Niveles superiores de unidad se están gestando en el FMLN, poco a poco pierde razón de ser la existencia de diferentes organizaciones revolucionarias y el anhelado objetivo de la integración de todos los revolucionarios en un mismo partido, se dibuja ya con

Página 22

claridad en el horizonte victorioso hacia el cual marchamos.

¡Unidos para combatir, hasta la victoria final!.

El Salvador, 16 de diciembre de 1983

Comandantes: Leonel González

Roberto Roca

Schafik Jorge Handal

Fermán Cienfuegos

Joaquín Villalobos