Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Dossier: Europa capitalista: "Jornaleros y jornaleras de la ciudad"

Inprecor n.º 36, enero-febrero de 1984 · p. 39 · 734 palabras

"Jornaleros y jornaleras de la ciudad"

Dossier

La estrategia frente a la crisis económica que están tratando de aplicar los gobiernos conservadores y socialdemócratas europeos, de un modo cada día más uniforme, buscar destruir muchas de las conquistas sociales básicas del movimiento obrero. La más importante de todas estas conquistas es la que está sufriendo los ataques más profundos y mejor planificados: el empleo fijo. Este es el tema de los dos artículos que componen nuestro do-

Podía pensarse que estamos aquí muy lejos de los gravísimos problemas que aparecen en Francia o en la RFA. No es así: ó estamos ya en una situación semejante, como en el caso de la robotización de la industria del automóvil, o nos encaminamos hacia ella, como ocurre en el "tiempo parcial"

Ciertamente, la estrategia de la patronal española respecto a la organización del trabajo, se basa principalmente por ahora en el desarrollo de la contratación temporal, porque este es el mecanismo que más se parece al "despido libre", objetivo confesado de la CEOE. Pero en los acuerdos Almunia-Redondo de finales del año pasado (ver Combate 328) se eliminaron las restricciones que existían a la contratación a tiempo parcial (limitada hasta entonces a los trabajadores agrarios, los desempleados y los menores de 25 años), y además, se autorizó la conversión de contratos fijos por contratos a tiempo parcial por acuerdo entre patrón y empleado (como puede verse en el artículo que publicamos, esta norma aparentemente inocente es una verdadera carga de profundidad; quien pacta esta convèrsión, no recupera jamás el contrato fijo. Estamos pues muy lejos de la situación europea (actualmente hay en Francia más de un millón de mujeres y de 300.000 hombres empleados a tiempo parcial), pero este es el negro porvenir que nos preparan.

En cuanto a los robots en la industria del automóvil, estamos mucho más cerca de ese "porvenir": en General Motors hay ya en funcionamiento 120 robots en carrocería y pintura, con una capacidad estimada de sustituir, de 3 a 5 trabajadores cada uno. En FORD; hay instalados 90. Los acuerdos SEAT-Volkswagen implican una importante robotización de las factorías de la empresa, etc, etc.

¿Qué respuesta internacional están encontrando este verdadero asalto al empleo fijo que se realiza internacionalmente?. Hay iniciativas importantes en el movimiento de la mujer. Los días 23, 24 y 25 de abril pasados, se hizo en Turin un primer encuentro de muje: res para discutir sobre "Producción y reproducción: las mujeres y el trabajo en los países industrializados"'. Ahora, grupos de mujeres de todos los países europeos preparan coniuntamente una 'Conferencia de Mujeres contra la Crisis" , que tomará la forma de un Tribunal internacional que se reunirá el 8 de marzo de 1985. Este proyecto se dará a conocer el próximo 8 de marzo, jornada en que muchas de las movilizaciones previstas incorporarán consignas contra las cada día peores condiciones de trabajo de las trabajadoras.

Estas iniciativas son todavía modestas, pero van en la buena dirección y están años luz de lo que existe en el movimiento obrero. Aquí el panorama es desolador. De vez en cuando una "cumbre" reune a unas docenas de burócratas sindicales que concluyen en inútiles comunicados llenos de tópicos sobre las "nuevas tecnologías". Este es uno de los terrenos en que la destrucción de la organización, la conciencia y la práctica internacionalista de masas en el movimiento obrero de los países capitalistas desarrollados, produce resultados más nefastos y amenazadores para el futuro. Porque es cada día más evidente que los problemas que plantea el desarrollo tecnológico a los trabajadores se ganarán o perderán a escala internacional.

Lo que está en juego no es desde luego, de menor importancia. El proyecto capitalista aparece claramente en el artículo de W. Wolf: una fractura radical en la clase obrera, entre una aristocracia con ciertas garantías. de estabilidad en el empleo y una clase de tropa masiva, verdaderos jornaleros y jornaleras de las ciudades, a la búsqueda permanente de empleos precarios, con horarios de trabajo inhumanos, sin apenas seguros sociales, empujados a sucumbir a los imperativos más insolidarios de la lucha por la vida, o a tratar de supervivir en la marginazión. Desde luego, este futuro sombrío está aún muy lejos, afortunadamente. Pero sería irresponsable no tener en cuenta que hacia él avanzamos a buena velocidad y que la organización de la respuesta no puede esperar. La izquierda sindical tiene aquí un compromiso urgente. D