Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Una recuperación débil, vacilante y no sincronizada

· Inprecor n.º 34, noviembre de 1983 · pp. 10-19 · 9.631 palabras

1983, una recuperación débil,

vacilante y no sincronizada

Winfried Wolf:

URANTE la segunda mitad de 1982 y al principio de 1983 la crisis general del capitalismo se encuentra aún en una situación difícil. Importantes consorcios tienen serias difi. cultades o están en quiebra: tan sólo en Estados Unidos se registran 33 quiebras bancarias en 1982 (un récord desde la segunda guerra mundial). La lista de los países que se encuentran al borde de la quiebra se alarga constantemente y las sumas implicadas no dejan de crecer: se habla aún del monto ridículo de 60 a 70 mil millones de dólares que deben los países de la Comecon a los bancos occidentales cuando esta suma es inferior a las deudas de México y Brasil y en el momento en que estos dos países han detenido de hecho el

El 25 de enero de 1983 sucede lo que espíritus ingenuos consideraban la condición de una recuperación internacional, pero que causó horror al mundo bancario y financiero: el cártel de la OPEP Petróleo) ya no logró ponerse de acuerdo sobre una estrategia común de precios y de producción, los precios del mercado del petróleo bruto bajan y a finales de enero de 1983, son 20% inferiores al precio oficial que es de 34 dólares el barril. Y no está excluída una nueva caída que pondrá el barril esperaba que todos los demagogos que desde hace un decenio han rechazado la responsabilidad de la crisis económica del capitalismo en la "crisis del petróleo" y los "jerespiren y se dirijan a la opinión pública para anunciar el fin del desempleo masivo. Pero sucede exactamente lo contrario: a sólo unas horas del fracaso de la conferencia de ministros de la OPEP en Ginebra, reinaba el desorden en Wall Street. En unos cuantos minutos, el índice bursátil más significativo de los medios imperialistas. Dow Jones, registraba una baja considerable.

sólo las multinacionales petroleras se ven afectadas: más del 80% negociadas en Wall Street sufren también pérdi-

El mundo bancario teme una crisis financiera inalgunos países como México y contrajeron préstamos contaban con ingresos en constante crecimiento gracias a sus exportaciones de petróleo se ven desencantados y sus acreedores ya no tienen esperanzas de volver a ver su dinero a plazos razonables, ni de obtener al menos el pago integral de los intereses de la deuda. Estos temores son compartidos lejos de los centros de la crisis capitalista, en Viena y Austria (Die Presse -La prensa-, Viena, 26 de enero de 1983).

La prensa económica de la gran burguesía se expresa mucho más francamente. Incluso antes

Nantes mencionados, productor de oro sudafricano, el más importante del mundo, publicaba un anuncio de página entera en varios periódicos internacionales, cuyos encabezados retomaban títulos del año 1929 ("'El pánico de Wall Street") y cuyas primeras líneas indicaban lo siguiente: "El Crack de Wall Street se mantuvo en septiembre de 1929 a abril de 1932. Implicó la caída del índice Dow Jones de 381 a 56, es decir, una baja del 85%. Durante este período tuvieron que cerrar 4.000 bancos norteamericanos mientras que, simultáneamente, el precio del oro se incrementó". '. El anuncio llevaba una incitación a una nueva inversión: "Me gustaría invertir en los ¿Podría hacerme llegar un ejemplar del catálogo Krugerrands?".

En enero de 1983, Henri Kissinger, un hombre difícilmente podemos quiera hacer el bien a la clase obrera y al Tercer Mundo, se ve obligado a lanzar un llamado dramático, en compañía de un gran número de economistas burgueses. «En las democracias del mundo industrializado, 30 millones de asalariados no tienen trabajo. Los países en vías de desarrollo se hunden bajo la presión del endeudamiento. En los países del Tercer Mundo la política económica restrictiva amenaza con provocar el caos político. El escalonamiento desordenado de la deuda sólo pospone la crisis ineluctable. económico siempre con más /austeridad"

más insostenible incluso democracias avanzadas. Actualmente, ya no se trata de un desafío económico, la supervivencia de nuestras sociedades libres está en juego». (Handelsblatt 25 enero 1983).

De hecho, el capitalismo tardío vive su crisis económica más profunda y más larga desde 1929. El "resbalón" de la reseción hacia el hundimiento económico, resultado de las quiebras de los consorcios, de los bancos y de los países, no es del todo imposible: al contrario, esta eventualidad se hace más probable a medida que se prolonga la depresión. A principios de 1983, los gobiernos imperialistas se encuentran ante una decisión cargada de consecuencias: ¿deben orientarse una transformando la crisis y el peligro de un hundimiento del sistema bancario mundial en un reinicio de la inflación que provocaría una crisis ulterior mucho más pronunciada? ¿Deben más bien continuar inexorablemente la política de austeridad, realizar el "saneamiento" a través de una crisis prolongada y asumir así todos los riesgos económicos y políticos que implica tal política?

La profundidad de la crisis está demostrada por el alto nivel de desempleo masivo. A principios del año 1983 se registraron más desempleados oficiales en los países industrializados que en el apogeo de la crisis económica mundial de 1929-32. Vale la pena examinar más de cerca esta estadística, que abunda en subevaluaciones favo-

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rables al sistema capitalista. Sólo se refiere a los países capitalistas industrialmente desarrollados que son miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). En consecuencia, no registra el desempleo en Turquía, que se considera oficialmente en tres y en los hechos ya de 5 millones de desempleados. Excluye a los continentes africano y latinoamericano, así como a la gran mayoría de los países de Asia capitalista, regiones en las cuales el desempleo crece a menudo más rápido que en los centros imperialistas. Además, está basado únicamente en estade desempleo oficiales y no toma en cuenta a las personas que, decepcionadas, han abandonado la búsqueda de un empleo (sólo en

Estados Unidos, estimaciones oficiosas mencionan 2,5 millones de desempleados no registrados). A pesar de estas restricciones, el resultado es horroroso. Al cabo de una década, el número de desempleados de la OCDE se ha triplicado. En comparación con la recesión

Use ha duplicado.

traban de 10 a 11 millones de desempleados en los siguientes países: Norteamérica, Japón, Australia, Nueva. Zelanda y Europa Occidental. En el apogeo de la recesión de 1975 ya había 16 millones. A principios de 1983, son 33 millones. La recesión actual muestra una progresión mucho más impresionante: 17,5 millones de desempleados en

1975, más de 20 millones en 1980; 25 millones en

1981; más de 30 millones en 1982; y, en la primavera de 1983 se espera la cifra de 34 millones.

La crisis en Estados Unidos

La cuestión en torno a la cual Ronald Reagan condujo — y ganó — su campaña electoral en 1980 se demuestra, a principios de 1983, plenamente absurda: «¿Acaso las cosas van mejor ahora que hace cuatro años?». La crisis se ha agravado sin cesar. El desempleo ha pasado por encima de los

12 millones. Se trata de un fenómeno de masas que golpea a toda las famílias de asalariados. En

1982, 28 millones ciudadanos estaban desempleados más o menos largo tiempo. Además de los 12 millones de personas que, durante 1982 se encontraban sin empleo, cuenta a los 7 millones de trabajadores eventuales. Algunos centros industriales alcanzan records

Youngstown, con una tasa de desempleo del

90%. En la ciudad de Detroit, que era hace no mucho tiempo el centro mundial de la construcción automotriz, se registran 250.000 desempleados, lo que equivale al 25% de la población adulta activa. Con 44.000 quiebras de empresas, se ha llegado a nivel más elevado en este renglón desde

1930-31. La tasa de utilización de la capacidad global de la industria era del 65% hacia finales de

1982. Es mucho más baja en algunos sectores

País a fines de 1975 en % Estados Unidos 8.4 Canada 7.2 Japón 1.9 CEE en total- -RFA 4.9 Francia 4.0 Gran Bretaña 3.6 Italia- .. - - . - 5.9 Benelux 4.6 Pequeños países de Europa occidentai -Total (sin Australia y Nueva Zelanda)

como la siderurgia. A pesar de las repetidas predicciones de un nuevo "relanzamiento" ducto Nacional disminuyó en un 2% en 1982; para el último trimestre se observaba incluso un retroceso aún mayor (menos 2,5%). La producción industrial es de 7,5% más baja a finales de 1982 que a principios del mismo año. Globalmente se encuentra 15% por debajo del nivel alcanzado antes del inicio de la crisis en 1979. La política económica de Reagan que liga disminuciones de impuestos y recortes claros en los servicios sociales con incrementos masivos para gastos militares, tiene, consecuencia, presupuestarios (alrededor de dólares en 1982). En Estados Unidos, como en Gran Bretaña, se constata una pauperizació ab. soluta a escala masiva'. Millones de gentes son al mismo tiempo víctimas de la crisis económica y de las disminuciones de la ayuda social. Es así como desempleados norteamericanos gozan de seguro (por regla general, sólo está garantizado por 26 semanas, después de las cuales se obtiene una "ayuda especial" durante trece semanas). La duración promedio del desempleo, de al menos 100 semanas en 1979, a aumentado a 161 semanas hacia finales de 1982. En consecuencia capas cada vez más numerosas de desempleados alcanzan también más rápido un estadio en el que esperar una ayuda social; embargo, la asistencia social sólo es brindada a aquellos cuyos ingresos no exceden los 2.000 dólares, en un país en el cual debido a las carencias de los transportes colectivos, un coche es una necesidad..: La ausencia de una "protección" social suficientemente provoca un proceso de pauperización progresivo: abandono del automóvil, mayores dificultades para llevar a los niños a la escuela, desalojos de los hogares. En el Estado de Washington, se promulgó a mediados de 1982 una nueva ley que expulsiones durante los semana: a pesar de 30 desalojos por día, se había acumulado un "excedente" de 9.000 casas por evacuar. Se forma un ejército de personas que están obligadas a vegetar en los remolques o en tiendas de campaña; según informaciones oficiagentes sin hogar que turistas en 1982. En estas condiciones la ideología santurrona que se desala presidencia fenómeno que acompaña a la crisis, adquiere una base material: después de haber masivamente las prestaciones presidente de Estados Unidos aconsejó a los "nuevos pobres"' que recurrieran a las iglesias. Desempleo (cifras oficiales)

septiembre u octubre 1982 en cifras absolutas en % en citras absolutas 8.0 millones 10.8 12.0 millones 0.8 millones 12.7 1.4 millones 1.1 millones 2.5 1.5 millones 5.1 millones - 10.3 12.0 millones 1.1 millones 8.6 2.1 millones 1.0 millones 9.6 2.1 millones 1.3 millones 12.8 3.5 millones 1.3 millones- 10.9 - -- -• 2.5 millones 0.3 millones 14.5 1.2 millones 0.8 millones 4.0 millones 15.8 millones 30.5 millones

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Japón alcanzado por la crisis

En comparación con sus competidores imperialistas, Japón parece ser el país que, una vez más, escapó a lo más duro de la crisis: De hecho, en 1982 Japón experimentó un crecimiento PNB de más del 3%. Pero la situación actual de Japón es la misma que la de la RFA durante la crisis de 1974-75. Por razones históricas, goza de una estabilidad económica relativa superior a la de sus competidores. Pero esta estabilidad visto claramente reducida durante la recesión de 1980-82. Esta crisis ha puesto un freno al motor esencial de la industria japonesa, las exportaciones. Transtornó a otro factor que tuvo su importancia en el largo período de crecimiento: la política presupuestaria expansiva. A finales de 1982, las exportaciones japonesas reportaban una baja de 10% en relación a las de principios de año. Las exportaciones japonesas de automóviles hacia Europa fueron 25% inferiores a las de 1981. Este retroceso es tanto más considerable si se toma en cuenta que se procedió al mismo tiempo a una devaluación del Yen (17% frente al dólar norteamericano), que sostenía una vez más las exportaciones japonesas. En 1982 la disminución de las exportaciones traería una disminución de producción industrial (octubre de 1982 a principios de año: 3%). La producción de automóviles caía incluso en un 4%. Esta disminución de las exportaciones y de la producción industrial coincide con las consecuencias negativas de una política presupuestaria expansiva. En septiembre de 1982 hubo que proclamar "el estado de urgencia fiscal''. El gobierno de Suzuki renunció. De hecho, el endeudamiento público aumentó grandemente últimos años; el gobierno japonés había contado con fuertes tasas de crecimiento y los impuestos correspondientes. Estas esperanzas se desvanecieron. En tres años, el servicio de la deuda, que equivalía al 15% pasó a 20% en 1983. A principios de este año la deuda pública total supera los 400 mil millones de dólares siendo alrededor del 50% del PNB japonés. El nuevo gobierno de Yasuhiro Nakasone parecía adoptar al principio una política de austeridad. El déficit debería ser disminuído; se anunciaba el bloqueo de los sueldos para 500 mil empleados públicos. Pero, rápidamente, se daba un nuevo giro y se continuaba la política presupuestaria expansiva. Se anunció un programa especial de más de 85 mil millones de dólares para estimular la economía. Sin embargo, Japón parece uno de los raros países en el seno del cual se encuentran algunos factores económicos que podrían impulsar un nuevo repunte. El mercado interno sigue creciendo. Incluso en 1982, los salarios reales aumentaban un 2%. Al mismo tiempo, la mayoría de los grandes consorcios industriales japoneses continuaban sus programas de inversiones en el sentido de una racionalización más activa, aunque en 1982 las inversiones en el conjunto de la economía no aumentaron. En fin, es en Japón donde el programa de economía de energías ha sido aplicado más exitosamente: Japón ha alcanzado el más pequeño consumo de energía por habitante de todos los países de la OCDE2. Estos, constituyen factores de partida favorables para un nuevo repunte... a condición de que sus competidores no tomen medidas aún más proteccionistas contra las exportaciones japonesas.

Ya en 1982, el 30% de todas las exportaciones japonesas hacia Estados Unidos fueron sometidas a limitaciones proteccionistas. El 'nivel de desempleo en Japón parece muy bajo: el porcentaje del 2,4% (noviembre de 1982), que corresponde a 2,5 millones de desempleados, es el menos elevado de todos los grandes paises de la OCDE. Pero esta comparación es engañosa. Al aceptar las cifras oficiales, se constata más que una duplicación en relación a la recesión precedente (Tabla I). Esto equivale exactamente al mismo incremento que experimentan todos los demás países imperialistas. De hecho, todos los expertos parten del hecho de que las cifras del desempleo oficiales no son comparables a las de los demás miembros de la OCDE. Si se aplicaran los mismos criterios a Japón que a Estados Unidos o a la Comunidad Económica Europea (CEE), el porcentaje realmente comparable sería dos veces más elevado, alrededor de 4 a 5%.3 Europa Occidental: desempleo más elevado y que crece más rápidamente que en

En relación a la recesión de 1974-1975, el "Viejo Continente" ha superado a Norteamérica, al menos en lo que respecta al desempleo de masas:

contaban aproximadamente 9 millones de desempleados en Estados Unidos y

"sólo" había 6 millones en Europa occidental. Hacia finales de 1982, el número de desempleados en Norteamérica alcanzaba 13,5 millones. En Europa occidental se estimaban ya cerca de 16 millones, aunque en los países de la CEE, que tenía solamente 5 millones sempleados en 1975, el número de parados era de 12,5 millones a principios de 1983. ¡Un aumento de 145% en el curso de un solo ciclo industrial! La estructura interna de este desempleo es aún más inquietante: en algunos países, casi la mitad de los desempleados tiene menos de 25 años (50% en Italia, 45% en Francia, 43% en los-Países Bajos, 40% en Bélgica; en todos los casos para fines de 1982). Incluso con una nueva recuperael ascenso del desempleo Europa occidental en nada disminuirá por dos ra-

1) Hasta finales de los años 80, el número de desempleados en la CEE aumentará un millón anualmente (incluso teniendo en cuenta el punto de partida del "mercado de trabajo" de los trabajadores que hayan alcanzado la edad de jubilación). En consecuencia, habría que crear anualmente un millón de empleos nuevos sólo para evitar sobrepasar el número actual de 12 millones de desempleados (suponiendo que no cambiara la imposible. La variante más "ventajosa'" es la de una detención de las pérdidas de actualmente disponibles, lo que significa pura y simplemente un millón más de desempleados anualmente, o i20 millones de desempleados para

La crisis y la competencia conducirán a un gran aumento del desempleo en las periferias meridionales, orientales y occidentales de la CEE. Los grandes países imperialistas de Europa no admitirán a más trabajadores extranjeros. Al contrario, van a tratar de enviarlos cada vez más a sus países de origen. Al mismo tiempo, la penetración del capital de los países más fuertes de la CEE en los países europeos débiles continuará. En el curso de este proceso se producirán nuevas olas de racionalización y eliminación de sectores industriales completos. Esta perspectiva vale para Irlanda, Portugal, España, el sur de Italia y Grecia. Esto es seguramente cierto para Turquia, país para el cual se prevee para fines de esta década una cifra de i8 millones de desempleados!

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En la RFA, los primeros signos de la crisis se escomo en Estados Unidos. el período de 1979-81 se señalaron en varias ocasiones las tendencias a la recuperación. Finalmente, el carácter internacional de la crisis, que implicó una disminución de las exportaciones de la RFA, hacia que las tendencias a la crisis se agravaran y actualmente, a principios de 1983, no se preveía mejora alguna. Según las previsiones del gobierno, que no obstante han sido revisadas alguno del PNB durante 1983 (situación de enero de 1983). En el otoño de 1983 se tendrán ya cuatro años de crisis y de estancamiento a cuestas. Nada especificidades durante el decenio transcurrido daban a la RFA una posición económica relativamente estable -se han nivelado considerablemente. Esto se depor el desarrollo de la producción industrial. Con un índice de 100 en 1976, alcanzaba su punto culminante antes de la crisis a finales de 1979, con 112 puntos (12% 1976). A fines de 1982 ha descendido nuevamente hasta 100 (o menos 12%). En función de la crisis, el nivel de producción germanoccidental se encuentra, a principios de 1983, al mismo nivel que hace siete años. En 1982, se alcanzaba una cifra récord de 15 mil quiebras. A principios de 1983 el primer grupo siderúrgico se declaraba en quiebra. Se trataba precisamente de la sociedad más productiva, Kori AG, cuyas ganancias parecían tan seguras que había adquirido una participación del capital de la OPEP (Kuwait) de 30%. No excluyen otras quiebras en el sector siderúrgico durante 1983, especialmente en el caso de Klöckner AG. El grupo AEG-Telefunken también está amenazado de una salida definitiva, después de declarado clínicamente muerto en 1982. Finalmente, el embargo de Grundig AG por Thompson Brandet (que podría dar lugar a un matrimonio desigual Bosch-Siemens y Grundig, con una alianza extendida hacia Philips) no expresa otra cosa que una posición dominante en una rama de CEE, la electrónica de distracción y no constituye hoy ninguna garantía extra de so-

Francia, segunda potencia imperialista de la CEE, entró a la recesión internacional hasta mediados de 1980. En este año y en 1981 tuvo ya un retroceso absoluto de la producción industrial, mientras el PNB aumentaba todavía ligeramente. Después de la investidura del gobierno de Mitterrand (mayo-junio de 1981), la política económica francesa se inspira en el keynesianismo. Una política presupuestaria expansiva y un consumo creciente de mercancías debían relanzar la coyuntura, mientras que una reducción del tiempo de trabajo semanal debia reducir, o al menos estabifue negativo. La producción industrial siguió disminuyendo. A principios de 1983, es 5% inferior al nivel de 1979. Las inversiones, en particular, bajan, sin duda también por razones políticas. La débil posición de la industria francesa y el leve crecimiento inicial del poder de compra provocaron una explosión de las importaciones y un hueco de 100 mil millones de francos de la balanza comercial (balanza de pagos: -70 mil mismo tiempo, se constató un nuevo ascenso, con un ritmo más lento, del número de desempleados, que alcanzó la cifra de 2.1 millones á principios de 1983. El financiamiento sus límites: un aumento del 28% gastos presupuestarios provocó un déficit de 60 mil millones de francos, que creció, a pesar de un aumento más limitado en 1983 (aproximadamente de francos. En octubre de 1982, el ministro del Comercio Exterior, Michel Jobert, proclamaba "el estado de emergencia del comercio exterior". Simultáneamente, se producia un brusco giro en la política económica hacia una política -todavía prudente- de austeridad: disminución del monto y la duración del seguro del desempleo (de 90 a 80% del salario devengado anteriormente; de tres años a dos años); retiro de la gratuidad para los asegurados de la hospitalización (20 francos por día); cotización de 1% del salario de los empleados públicos y las profesiones liberales.

La oposición de derechas aplaudió calurosamente estas medidas y declaró que si tal pro-

Men práctica por un gobierno de derecha, seguramente hubieramos asistido a la proclamación de una huelga general. Con esta política económica, que no es otra cosa que la vuelta a ia política de austeridad practicada bajo Giscard d'Estaing, es quizá posible disminuir la tasa de inflación y el incremento de los déficits de la balanza comercial y del presupuesta. Pero, a fin de cuentas, la crisis interna parece profundizarse. En todos los casos, el desempleo se mantendrá elevado en 1983.

Vista de manera superficial, la incapacidad de la burguesía italiana de inflingir una derrota estratégica, a la clase obrera, ha tenido efectos positivos sobre la crisis en Italia. En la medida en que no se había logrado, hasta 1982, imponer una política restrictiva, el producto nacional bruto aumentó hasta 1980; para 1981 se constata un estancamiento. Incluso en 1982, no parece haberse producido un retroceso. Esto contrasta con un descenso de la producción industrial del 2% en 1981 y del 4,5% en 1982 " (octubre de 1982primavera de 1983). Esta evolución divergente se explica oficialmente por la ampliación del sector terciario y por un endeudamiento público récord entre los grandes países imperialistas. A fines de 1982, la deuda pública alcanza más de 270.000 millones de dólares, lo que representa el 66% del PNB italiano. El déficit tan solo de las empresas públicas alcanza 7.000 millones de dólares en el año de 1982, durante el cual simplemente el servicio de la deuda absorbe 33.000 millones de dólares. En vista de la extensión de la deuda pública, las cargas financieras totales, que pesan sobre el Estado italiano, y las empresas públicas italianas ponen al país en la primavera de 1983, al borde de

Hay que agregar el hecho de que las 2.000 empresas italianas más grandes tenían, desde 1981, pérdidas netas totales (tomando en cuenta las ganancias todavía obtenidas por las que de ellas seguían siendo rentables) de 2,7 millones de dólares. Esta situación no podría ser reabsorbida más que al precio de una rigurosa política de austeridad, con una baja sensible del poder de compra de los trabajadores y un ascenso del desempleo hasta los 3 millones de personas y más. Semejante política es irrealizable dadas las relaciones de fuerza actuales entre las clases. Pero la derrota sufrida por los trabajadores de FIAT en 1980 permitió incuestionablemente un restablecimiento de la rentabilidad en este trust.5

Al lado de la de Ronald Reagan, la política del gobierno de la Thatcher en Gran Bretaña constituye la segunda prueba indudable de una "política orientada hacia la oferta". Cuando a principios de 1983 este gobierno se jacta de sus "éxitos"'

, como el descenso de la tasa de inflación de 20 a 7% (finales de 1982), es totalmente falaz, porque no se puede hacer abstracción del costo económico y social de este "éxito".

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Cuando el gobierno de la Thatcher entró hace cuatro años, se vislumbraba un incremento del desempleo de algunos centenares de miles de unihasta los dos millones. En ese momento, la política de austeridad debía mejorar a tal grado las ganancias, que tendría lugar un nuevo relanzapetrolera en el Mar del Norte permitia reducir con- el inicio de siderablemente la cuenta energética al mismo tiempo que implicaba un excedente de la balanza comercial. Pero el resultado de la política económica de la Thatcher es catastrófico. El número de desempleados ha pasado arriba de los 3,5 millones. A fines de 1982 la producción industrial está del mismo nivel que en 1975, que es a su vez el de 1970: doce años de crecimiento cero para el país de origen del capitalismo moderno. A pesar de las reducciones masivas de las prestaciones sociales, de deuda pública no ha posido ser disminuida, inclusive se ha incrementado. Sólo hasta el plan presupuestal de 1983 que se prevee una disminución del nuevo endeudamiento (-9.000 millones de libras esterlinas-). Globalmente, la deuda pública ha aumentado en un 80% entre 1976 y 1981. Gran Bretaña sigue ocupando un lugar internacional de punta en lo que respecta al endeudamiento relativo (en dólares por habitante o en proporción al PNB)6. vador reprivatizó a fines de 1982 la compañía de de producción petrolera del Mar del

Norte, al mismo tiempo que los precios de petróleo descendían a su precio más bajo. En consesólo el 30% de las acciones fueron compradas. El "financiamiento"

cargas sociales futuras va a estar garantizado por el medio eficaz del gobierno de la Thatcher: nuevas economías en el sector social con una ofensiva mayor contra el servicio de salud hasta ahora todavía nacionalizado.

Los países europeos más pequeños muestran misma imagen que los grandes países imperialistas. Actualmente, ya no hay país capitalista en Europa en que los problemas generales de la crisis no sean manifiestos.

Los Países Bajos y Bélgica fueron arrastrados al torbellino a finales de 1979-mediados de 1980

Estos dos países tienen las cifras de desempleo más alta de Europa: en el otoño de 1982, Bélgica alcanzaba una tasa del 14,5% en los países Bajos la tasa de desempleo sobrepasaba, en diciembre de 1982 el 14% y se espera, para 1983, un incremento superior al 15%. Estos países se ubican también a la cabeza en el plano internacional, en lo que se refiere al endeudamiento. Para estos dos países se espera a lo sumo un crecimiento cero para 1983. Sobre esta base, los gobiernos conservadores en turno proyectan nuevas economías en el sector social, así como una política presupuestal restrictiva, lo que nuevamente conducirá a un incremento del desempleo. No hay que perder de vista que cada uno de estos pequeños países tiene hoy en día un número de desempleados de más de medio millón, lo que representa una cifra que hace una década hubiera sido considerada insoportable"

Estados imperialistas de la CEE.

El PNB de Luxemburgo está estancado desde

1980. La tasa de desempleo oficial, que es de 1% parece idílica. Pero si se toman en cuenta los cuasi desempleados empleados por el Estado y el siderúrgico Arbet en el marco de la asistencia mediante el trabajo, se llega a la cifra quiebra de hecho de la filial de Arbet, Saarstahl, en la RFA, podría contribuir en un deterioro en el curso de 1983 (en Luxemburgo, Arbet emplea a

12% de los asalariados, es decir, al 30% de los trabajadores industriales).

Todos los países escandinavos se encuentran ya enrolados en la crisis. En Dinamarca, el gobierno socialdemócrata de Jörgensen ya ha. comenzado a seguir una política de austeridad. La instalación del gobierno minoritario burgués en septiembre de 1982 acentuó esta política. La tasa de desempleo se echó a volar: de 6% en 1979 a 11% en 1982. El segundo lugar presupuestal corresponde al pago de los intereses y la amortización de la deuda pública (en 1983, el déficit presupuestal era de 40 mil millones de cororas).

El balance de seis años de gobierno liberal conservador en Suecia muestra un incremento vertiginoso de la deuda pública.

El nuevo gobierno socialdemócrata, á pesar de algunas promesas nuevamente este endeudamiento público. Un tercio del nuevo presupuesto está cubierto por créditos. En los. dos países los salarios van a disminuir. En Dinamarca, se ha suspendido con este fin la escala móvil de salarios.

Hasta 1981 Finlandia era capaz de presentar un incremento real del PNB (más 6,1% en 1980, más 3% en 1981), gracias al hecho de que la URSS, el principal destinatario de las exportaciones de Finlandia, no está totalmente inserto en el mercado mundial capitalista. Pero en 1982, por primera vez, la producción industrial decayó (1,5%). En el mejor de los casos se puede esperar un estancamiento en 1983. Mientras tanto, la tasa de desempleo no ha dejado de crecer. En 1980 y 1981: 4,7%, en 1982: 6,3% y, para 1983, se espera superior al 7%.

Todavía en 1982 España gozó un ligero crecimiento del PNB (-1,5%); en 1983 ya no será este el caso dada la combinación de la crisis económica mundial prolongada, de una mayor competencia intereuropea y de una política de las inversiones de los empresarios".

La misma dinámica opera en Grecia, a otro nivel. En 1982 este país experimentó un retroceso absoluto de la producción. El desempleo empezaba a crecer a partir de un nivel bastante bajo (cifras oficiales: 2,9% en 1981, 3,5% a fines de 1982). En diciembre de 1982, los efectos negativos de la entrada en el Mercado Común para países como Grecia se hacían

Después de una primera reducción de las tarifas aduanales, la balanza comercial griega alcanzaba tal desequilibrio (después de las importaciones masivas y de la falta de capacidad de competencia de la industria de exportación griega) que el gobierno de Papandreu tuvo que erigir nuevas aduanales y fueron suspendidas hecho las primeras medidas de integración a la

Turquía muestra todas las características de una sociedad situada bajo la férula militar para ser totalmente "'saneada' según el friedmann. Mientras la prensa internacional aclamaba, en acuerdo con los militares, los "éxitos", el ejército de desempleados se inflaba a un ritmo infernal (1980: 1,2 millones; 1982: 3 millones; se esperan 8 millones de desempleados para

1990) y los salarios reales disminuían radicalmente. Además, al igual que en Argentina y en

Chile, los éxitos en materia de exportación y de reducción de la inflación se demostraran ilusorios, de tal suerte que sólo quedará una economia totalmente arruinada; lanzada a merced del capitalismo internacional7

Austria es el único país de mediano tamaño de

Europa occidental que ha logrado mantener un crecimiento de su PNB el año pasado, aún si su tasa de 0,7% se aproxima más bien al estancamiento. En efecto, es también el último país en el que se conduce a una política keynesiana, lo que

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explica que sólo Dinamarca haya tenido un incremento mayor de su deuda pública (19761981: más 206%). Esta política deberá de continuar en 1983; la coyuntura electoral de marzo de este año hace cualquier política de austeridad particularmente impopular. El presupuesto de 1983 será cubierto por créditos en una proporción del 20%. La profunda crisis en los países importadores importantes, la agravación general de la competencia interimperialista, la crisis estructural de las economías del Este (parte de las exportaciones de Austria: 11%), la baja del turismo y la crisis siderúrgica internacional coinciden para implicar a Austria en la recesión internacional. Esto se demuestra por el desempleo que, en muy poco țiempo, se duplicó para alcanzar el 4% actualmente y probablemente el 5% a fines de 1983. número uno es la demanda de un bloqueo de los salarios por doce meses. Después de que los gobiernos laboristas precedentes siguieran ya fuera una política keynesiana o bien un camino intermedio entre el "relanzamiento" y la "austeridad" el gobierno conservador de Fraser optó anuncio de la exigencia de un bloqueo de los salarios durante doce meses, fue claro que los sindicatos la interpretarían como una declaración de guerra (los electores volvieron a conducir a los laboristas al centros imperialistas profundidad y la intensificación progresiva de los fenómenos de la crisis capitalista. Con el objeto de comprender plenamente el carácter global de la crisis y los materiales explosivos económicos y sociales que arrastra, hay que examinar al sistema capitalista en su totalidad. Tal punto de partida implica que debemos analizar la situación de los países capitalistas mantenidos en el subdesarroLa crisis en el "Tercer Mundo"

Durante la recesión precedente de 1974-1975 se regiones, que se consideran como países "en vías de desarrollo" o que forman parte del Tercer Mundo, lograrian, sustraerse de la crisis. Esto parecía ser el caso para que la mayoría de los países semindustrializados. En lo que respecta a los países exportadores de petróleo, como México, Venezuela, Nigeria, se planteaba que sacarían provecho indirectamente de la crisis de los países imperialistas y que podrían sentar las industrialización gracias a los ingresos por las exportaciones de petróleo. Uno de los resultados más significativos de la recesión internacional de 1980-1982, parece ser la implicación total del Tercer Mundo en la crisis. Hay que agregar a Sudáfrica, Corea del Sur y Taiwan. Los países semindustrializados clásicos se ubican sobre todo en América Latina (Mexico, de la Segunda Guerra Mundial hasta 1981, este continente tuvo tasas de crecimiento reales. Pero en 1982 hubo un retroceso:

latinoamericano descendió a 2%. Las exportaciones de esta región disminuyeron 4% y, en consecuencia, se vino abajo la entrada de divisas que permitían pagar el servicio de la deuda y la factura petrolera. La inflación se duplicó, pasando de una media de 36% en 1981 a 80% en 1982. Teniendo en cuenta el incremento continuo de la población, el ingreso por persona disminuyó considerablemente, más de lo que el PNB podría hacer pensar. Porque la mayor parte de la población activa en la mayoría de los países latinoamericanos, trabaja actualmente en la industria o en los servicios, el desempleo se ha incrementado, bajo los efectos de la crisis y la política de austeridad. En Santiago de Chile, la cifra oficial es de 28% de desempleados a finales de 1982, que se aproxima a la tasa de Detroit.

El proceso de industrialización se ha detenido en algunos países. En otros, incluso se ha invertido. En Argentina, el PNB es solamente superior en 2% en 1981, al de 1974. El de 1982 es incluso inferior. ¡El número de trabajadores en la industria es más del 23% menos que el de 1974! En Chile, donde el PIB disminuyó 14% en 1982, la producción industrial de ese año está al mismo nivel que en 1974. A principios de 1983, Brasil y Mexico se encuentran en una situación de quiebra pública, cada uno de estos países tiene una deuda externa de casi 100 mil millones de dólares, cuyo servicio absorbe la totalidad de los ingresos por exportaciones.

Si la crisis en los países más pobres de América Latina provoca menos repercusiones en los países imperialistas, es sin embargo mucho más seria. Esto es cierto en países como Bolivia, Ecuador y. Perú. En Ecuador, el servicio de la deuda para 1983 alcanza el 122% de los ingresos de divisas que se obtendrán por ingresos de exportaciones. La deuda externa de Perú muestra las mismas tendencias galopantes: en 1980, era de 6 mil millones de dólares, a mediados de 1982, de 7,5 mil millones de dólares, a mediados de 1983, será de más de 9 mil millones de dólares y, según el Banco Central de Reserva del Perú, alcanzará los 14 mil millones de dólares en 1985.

Confrontados al surgimiento de la crisis en América Latina, los exportadores de mercancías y de capitales de Estados Unidos y de Europa occidental habían "descubierto" el Sudeste asiático durante los años 70. Pero se enfrentaron inmedia. tamente al competidor japonés, que ya se había "apropiado" de esta región desde finales de los años sesenta, en tanto que mercado de mercancías y terreno de inversión privilegiado8. Las tasas elevadas del crecimiento de la región parecían garantizar un mercado suplementario para los tres centros imperialistas. Inclusive en el punto culminante de la recesión económica mundial, los periódicos burgueses especializados hacen propaganda para que se hagan "inversiones" mentarias en este región. Pero cada vez más indicadores muestran que el Sudeste asiático está en el mismo punto en el que se encontraba América Latina en 1978. Esta región está amenazada por una crisis semejante a la de América Latina.

En todos los países de la región, las tasas de crecimiento masivamente durante 1982; y, en algunos, el PNB por habitante incluso ha descendido en cifras absolutas. Es el caso, especialmente, del país más poblado de la región indonesia. En Filipinas, el PNB por habitante se ha estancado. Tan sólo el servicio de la deuda absorbe el 22% de los ingresos de exportación. El carácter de la crisis del capitalismo tardío y las perspectivas

Las recesiones precedentes habían permitido a algunos países imperialistas la posibilidad de resolver parcial y temporalmente las brechas: la ampliación del comercio con los países del Este; exportaciones hacia nuevos mercados, por ejemplo los países de la OPEP o del Sudeste asiático; la creación de una demanda artificial mediante la extensión de créditos y el endeudamiento público

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creciente. En 1980-1982, estas salidas fueron en gran medida bloqueadasi. Esta recesión confirma que todas las explicaciones de sus causas en el sentido de que se sitúan por fuera del sistema capitalista son falsas. Ni la "crisis del petróleo" ni "la inflación general por la guerra de Vietnam", son la base de la crisis. Estos fenómenos son en gran parte el resultado de la crisis y no su causa. Esta afirmación se aplica también al insuficiente poder de compra de las masas, un argumento a veces planteado por los dirigentes sindicales para explicar los orígenes de la crisis y hacer aceptar 'la política de lucha contra la crisis" (es decir, una política de mejoramiento de las ganancias) de la

La única explicación a la crisis capitalista debe buscarse en el sistema de naturaleza misma del sistema de producción capitalista. Como se trata ganancia, la caída de la tasa de beneficio industrial es lo que provoca la crisis. Desde el momento en que la crisis se manifiesta abiertamente, la burguesía tiene conciencia de este problema crucial de la producción capitalista. A pesar de todas las controversias científicas en relación al método de cálculo empleado y a pesar de todos los disfraces de las estadísticas burguesas, la tendencia a largo plazo es inequívoca: obtienen los empresarios por unidad de capital se ha reducido a la mitad. De 15 a 30% por unidad de capital invertida años 50 cayeron a 5,15% a fines de la década de los 70 (ver gráfica).

Este movimiento es la causa fundamental del descenso a largo plazo de la tasa de inversión y de ciclo a ciclo industrial, se constata en todos los países que la tasa de crecimiento disminuye. El motor de esta caída tendencial de las tasas de ganancia no es otro que la misma tendencia que hace posible el advenimiento de una sociedad libre, de una sociedad comunista: el aumento constante de la productividad

Tasas netas que indican la caida del capital fijo (No incluye corporaciones financieras). 25 % 20

Japon 15

Estados Unidos •Alemania Occidental 10

<na Francia Inglaterra • Industria y transporte

• 1955- 68- 73: 761000 Encales

58

Promedios anuales Fuentes: OECD. UK Departamento de Industria

The Economist 27 noviembre-3 diciembre 1982

Por el hecho de que un trabajador o que una hora de trabajo estén combinados con una unidad de capital siempre más grande (máquinas, computadoras, robots, etc.), hay ciertamente un aumento de la productividad del trabajo. Pero también hay una disminución de la plusvalía relativa que el propietario de los medios de producción puede arrancar a los trabajadores. Mientras la productividad resulta de la combinación entre el trabajo vivo y las máquinas empleadas, las ganancias sólo pueden provenir de la explotación del trabajo humano vivo, de la diferencia entre el precio de la fuerza de trabajo y el nuevo valor que ella crea. La disminución relativa (que además se ha convertido en absoluta) de la participación de la fuerza de trabajo viva en el proceso de producción conduce, a largo plazo, a una reducción de la pusvalía proporcional producida y a una agravación de la competencia nacional e internacional para la distribución del botín.

Evidentemente existen contratendencias que atenúan la tendencia a la baja de la tasa de beneficio. La política de crisis de los empresarios y de los gobiernos se sirven del instrumento de la disminución de los costos de producción con el objeto de relanzar las ganancias obtenidas en la producción. La disminución de los precios de las materias primas (mejoramiento de los términos de intercambio) y de las máquinas, la desvalorización del capital a raíz de numerosas quiebras y de la reorganización de los Presupuestos del Estado (disminución de los impuestos sobre el capital, disminución de los gastos en el sector social, aprovechamiento de un aumento de los gastos de etc.) ciertamente juegan un rol en aquello. La disminución de los costos de los productos de consumo que entran en las necesidades de subsistencia de la clase obrera es otro que contribuye, que puede verificarse

Los factores determinantes que son al mismo tiempo los más directamente influenciables por los capitalistas, y los gobiernos burgueses, siguen siendo, no obstante los costos salariales, el tiempo de trabajo y la intensidad del mismo. Aquí es donde hay que buscar el terreno central del combate actual, entre trabajo asalariado y capital. A su manera, el semanario británico. The Economist de 27 de noviembre de 1982, bajo el título "How to make companies (cómo hacer que las compañías obtengan dinero), presenta ya una factura saldada. En primer lugar se constata un retroceso de las ganancias industriales en relación a la nacional de los grandes países imperialistas durante el período que va desde los años 60 a 1982 (columnas 1 y 2). Después indica el nivel al cual debe ser reincrementado los beneficios para alcanzar nuevamente el nivel de los años 60 (columna 3). Sobre esta base, un primer cálculo del porcentaje de descenso de los salarios respectivos en los diferentes países (columna 4), que permitiria el regreso al nivel anterior de las "tasas de ganancias' (las ganancias en porcentaje de renta nacional). Según algunos cálculos laboriosos (de los que dispensamos a los lectores y lectoras) que toman en cuenta los costos modificados en los que se postula la necesidad de una internacional uniforme de las ganancias en la renta nacional del 30%. Esto constituye la base del "cálculo" de la disminución de los salarios finalmente exigida (columna 5), y que sitúa entre el 7% para Japón y 20% para Gran Bretaña. Según el semanario económico británico, esto permitiría retornar a condiciones ligeramente favorables, que hacen posible un (modesto) crecimiento económico, al menos por

-y se deben- poner muchas objeciones a este tipo de "cálculo". Tienen poco que ver con un enfoque científico. De lo que se trata, en última instancia, es de disfrazar de ciencia una política de clase burguesa. La fantasía no tiene limites. Sin embargo, la política de clases subyacente es en todas partes la misma: una disminución del salario real. Con este fin, se utiliza

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El estrangulamiento de las ganancias Países (1)

Ganancias en % de la renta nacional de los años 1960 1982 (estimación) Estadonidos (media nacional)

18% - 450 mil millones de Dis — Japón 43% 27% 59 billones de yens Alemania

Occidental ... 30%- 24% 335 mil millones de Dm... Francia 32% 22%— 770 mil millones de Fr Gran Brataña%-— 14% -32 mil millones de Le --Dis: Dólares Dr: Marcos alemanes Fr: Francos Le: Libras estertinas -a sabiendas al ejército de reservas de los desempleados como instrumento de chantaje. miedo al desempleo ha modificado drásticamente el clima de las negociaciones salariales", Financial Times, 2 de diciembre de 1982). En todas partes, los sectores más afectados

"como ejemplo" que debería imponerse a la clase obrera. Esto vale en Estados Unidos para la industria automotriz, y Chrisler en particular, y en la RFA para la siderurgia, la Arbed Saarstahl, amenazada por la quiebra.

Simultáneamente, se conduce una política de intensificación del trabajo, en la que se utiliza nuevamente al desempleo como chantaje, a fin de echar de los talleres y las oficinas a los trabajadores enfermos. ("'Durante la recesión, los virus de la gripe están desempleados", , Frankfurter Allgemeine Zeitung, 25 de noviembre de 1982). De hecho, en la RFA el número de trabajadores que se han declarado enfermos disminuyó 20% en relación a la primavera de 1982, cuando ya de por si los empresarios podían jactarse de una disminución del ausentismo por causa de enferme-

Finalmente, dos formas clásicas de la división de la clase obrera juegan un rol central en la ofensiva patronal: el "regreso de la mujer al hogar y la familia" y "fuera los inmigrantes". los países capitalistas se realiza, exactamente mundial de 1929-1932, una campaña ideológica masiva contra "aquellas que ganan un salario de

, que subraya el "rol natural"' de la mujer en el trabajo doméstico (gratuito) y en la educación de los hijos. A menudo, los primeros golpes implican un retroceso en relación a las leyes sobre el aborto (relativamente) liberales. También se califica a las mujeres trabajadoras como personas de segunda clase, sus colegas extranjeros-as son considerados gente de raza inferior.

Si solo fuera por la clase burguesa y sus ideologías, estaríamos frente a una nueva migración de pueblos de fuera de los centros imperialistas. Los millones de trabajadores extranjeros que el capital objeto de disponer de un material humano suficientemente explotable, deberían hacer ahora un nuevo favor al capital en el contexto del desempleo masivo: Son la "materia prima" de una campaña racista que tiene por objetivo desviar la atención de los trabajadores de las causas reales de la crisis, bajo el lema: "¡los extranjeros son la causa de la crisis, nos quitan nuestro empleo!'12

La tesis según la cual podríamos ver repetirse una grave crisis económica que, acompañada de desempleo masivo y pauperización, contrarrestada desde todos los ángulos desde el final de la segunda guerra mundial. Hoy ya no es

Co antinaco 962 Galindosarada Cano sereniendo. (5)

Reducción definitiva al nivel de los años la parte de los salarios de los salarios necesaria

1960 en el ingreso nacional para restaura para hacer posible esta las ganancias restauración de las ganancias

600 mil millones *- 8% -15%

95 billones -24% 420 mil millones-- - 9%- -11% 1 012 mil millones -16% -13% - 48 mil millones.- -10% -19% un problema teórico. Constituye una parte de la realidad de la crisis de 1980-1982. Cuando la administración de la ciudad de Londres presenta estadísticas que muestran que durante el invierno pasado centenares de ciudadanos viejos murieron de frio porque no tenían dinero para comprar combustibles; cuando en el curso del invierno de 1982-1983, en Detroit, se temían rebeliones causadas por el hambre, y que el presidente Reagan preconiza para los pobres solicitar la asistencia de las iglesias que, nuevamente, distribuyen diariamente comida gratis, se trata aún de casos aislados en el seno de los centros imperialistas. Pero, si el modo de producción capitalista sobrevive, serán generalizados, como ya es el caso en los países del tercer mundo.

La discusión sobre la naturaleza de la crisis y sus verdaderas causas no es pues una controversia científica y abstracta. Tiene consecuencias practicas. Precisamente porque la causa de la crisis no es la "crisis del petróleo"' ni el "sumconsumo de las masas", sino una caída tendencial de la tasa media de ganancia, porque la creciente productividad es el motor de esta caída y porque la agravación de la competencia interimperialista es un estimulante permanente para la continuación de este proceso, la depresión a largo plazo no terminará. En este contexto, es de poca importancia saber que habrá, por una parte, una ligera recuperación económica a fines de 1983 crecimiento durante los próximos años y, finalmente, una nueva crisis internacional aún más severa en 1986 o 1987. Aún la variante: más recuperación prudente durante el período 1983implica un incremento masivo del

En la primavera de 1983, han aparecido algunos signos de recuperación coyuntural, ante todo en Estados Unidos, donde la tendencia del PNB y de la producción industrial es de incrementarse y, en menor medida, en Canadá, Japón, en la RFA y en Gran Bretaña. El alza general y algunas veces incluso espectacular de la bolsa en todas las plazas imperialistas, indica que los especuladores ya. han previsto la recuperación. Paralelamente, el nuevo incremento de los precios de casi todas las materias primas -con excepción de algunos productos alimenticios- refleja la misma tendencia fundamental. Sin embargo, hay que señalar simultáneamente:

•que los pedidos de bienes de inversión continuen por el momento estancados, incluso que desciendan, en la mayoría de los países imperialistas y especialmente en Estados Unidos, Japón y la RFA;

•que el volumen del comercio mundial sigue bajando;

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•que hay una desincronización de la recuperación en los países imperialistas (Francia) y en importantes países semiindustrializados (Brasil, Argentina, México, Corea del Sur):

Así pues, podemos esperar una recuperación vacilante, poco profunda y no sincronizada en el conjunto de los países capitalistas. La causa de la recuperación en Estados Unidos es "técnica'. La recesión había comenzado en los sectores claves de los bienes de consumo duraderos, la industria de la construcción de viviendas. Ahora bien, la producción en estos sectores había caído tan bajo durante los años 1981-1982 que hubo reducción masiva de stocks. Finalmente, la demanda actual, aún reducida por el descenso del poder de compra de las masas producido por el desempleo y la reducción de los salarios reales, ha comenzado por superar a la producción actual: De ahí la posibilidad de una recuperación de la producción, estimulada además por la baja de las tasas de interés que tiene un impacto real en el crédito hipotecario, base del mercado inmobiliario. A mediados de abril de 1983, la producción 1. Karl Marx analizó la "pauperización absoluta de las masas como fenómeno afirmaciones, no lo concibió como una característica general de la producción capitalista. 2. Por la unidad de producto nacional bruto, Japón sólo consume el 60 por ciento de la energía utilizada en Estados Unidos. En relación a 1983, las mientras al mismo tiempo el PNB aumentó 34%

3. Para Japón: Deustsche Industrie und Handelskamer in Japan, Tokio. Resumen del Kommerzbank, Japan: Wirschaft und Zahlen edición 1982;

Allgemeine Zeitung, 24 de enero de 1983; Financial

4. Sobre la compra eventual de Grundig por la sociedad nacionalizada Thompson-Brandt,

Inprecor n° 140, 3 de enero de 1983. Esta transacción de ninguna manera es segura, pero bien puede ser parte de una maniobra de Grudnig para tratar de hacer resurgir el deseo de compra de los competidores alemanes y hacer subir así el precio de la compra. El precio de compra negociado con

Thompson-Brandt asciende a 400 millones marcos alemanes, un precio demasiado elevado en relación a su posición en el mercado, que sólo puede explicarse por el interés "nacional" que el gobierno socialista de Mitterrand brinda a este

5. La derrota de los trabajadores de FIAT, en 1980, es un ejemplo clásico de una "solución burguesa a después del despido de 23 mil trabajadores luego de la huelga, se produjo un enorme incremento de la productividad, gracias, por una parte, a racionalizaciones y, por otra, a una intensificación general del trabajo. Según los datos proporcionados por la dirección de FIAT, la producción aumentó 40% por hora de trabajo en 1981, relación a 1979. Durante el mismo período, los costos reales por automóvil disminuyeron de 6 a

7%. La participación de FIAT en el mercado de

Europa occidental aumentó, pasando de 10% en principios de 1983, durante la presentación del nuevo modelo "Uno". | I a sociedad está en capacidad de emprender una nueva ofensiva conquista de una parte aún mayor del mercado, ofreciendo precios de venta sumamente competitivos. Este nuevo modelo está construido de producción altamente automatizados (robots).

automotriz era 10% superior a la del período equivalente de 1982; el número de viviendas construídas se había duplicado en un año. Pero dos indices que resumen bien la evolución global de la industria en su conjunto están aún ligeramente por debajo de los de abril de 1982. Y si los pedidos de bienes de inversión eran superiores a los de 1982, eran inferiores a los de marzo de 1983.

Es decir que la recuperación sigue siendo vacilante, incluso en Estados Unidos. Se espera también un estimulante suplementario, proveniente ya sea de una (ligera) expansión del empleo, o de una recuperación de las exportaciones (pero para esto, la tasa de cambio de dólar debería disminuir), o de una política de crédito más expansionista (pero es improbable un "boom" de las inversiones, vista la capacidad excedentaria existente y el estancamiento de los mercados internos y externos).

Frankfurt abril de 1983 (Publicado en la edición internacional de INPRECOR n° 15; traducción de ""La Batalla"). separadas es muy reducido (de 267 piezas para el chassis del modelo "Uno"). Esto va a conducir a nuevos despidos masivos (Financial Times, 20 de 6. En 1981, la deuda por habitante en Gran Bretaña se sitúa, con 5 mil dólares, en decimosegundo lugar de los 15 países de la OCDE, después de Bélgica que ostenta el record con 6375 dólares. El endeudamiento británico alcanza el 60% del PNB (Bélgica: 70%, Irlanda: 90%, Suecia: 61%, Páíses Bajos: 49%, Italia: 49%, Estados Unidos: 47%, Japón: 46%, Alemania Federal: 43%. En lo que respecta a la parte del servicio de la deuda en los gastos públicos. Gran Bretaña (13,5%) comparte el primer lugar con Irlanda (13,6%); Italia: 12,1%, Estados Unidos: 10,7%, Países Bajos: 9,8%. 7. Además, los miles de millones de ayuda que recibe la junta militar turca de los países imperialistas, y en particular de Alemania Federal, deben también ser tomados en cuenta como "gastos" del "saneamiento" de la economía turca. 8. La concepción según la cual el Sudeste asiático sería una región estructurada, que tiene una coheequivocada. En realidad, esta región constituye ante todo un dominio reservado del imperialismo japonés que destinó a ella 25% de sus exportaciones en 1979 (en relación al 21% hacia Estados

Unidos, 19% hacia el Medio Oriente y 9,5% a la

Comunidad Económica

América Latina el comercio interregional alcanza el 40% (50% en la CEE y entre Estados Unidos y

Canada), sólo alcanza el 15%

Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático (Malasia, Indonesia, Filipinas, Singapur, Tailan9. Como producto de la crisis interna de las sociedades de transición burocrática y de su endeudamiento hacia el mundo occidental, el comercio con los países del Este ya casi no desarrollarse. Con 70 mil millones de dólares (para todos los países miembros del Comecon, a excepción de Yugoeslavia), el endeudamiento absoluto hacia el mundo occidental es relativamente débil. Pero en relación al comercio con los países de la OCDE -única fuente de divisas utilizables para pagar las deudas- se trata de un nivel elevado. En 1981, los seis países pequeños del Comecon Bulgaria, RFA) debían pagar 8,2 mil millones de dólares a los bancos occidentales. Esta suma corresponde al 40% de los ingresos por concepto de sus exportaciones hacia la OCDE.

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10. "El límite del modo de producción capitalista se presenta en el hecho de que... con el descenso de la tasa de ganancia, el desarrollo de la fuerza productiva del trabajo da origen a una ley que, en un desarrollo de esta productividad. Por este hecho, el conflicto debe superarse constantemente mediante crisis. El desarrollo de las fuerzas productivas del trabajo social es la tarea histórica y la justificación del capital. Haciendo esto crea precisamente, sin saberlo, las condiciones de un modo de producción superior". Karl Marx, El capital, libro tercero. Ediciones sociales, p. 270271. 11. En la medida en que disminuye el tiempo de trabajo necesario para la producción de productos de consumo que se consideran necesarios para la subsistencia de los asalariados, se incrementa la parte de la jornada de trabajo individual que representa el sobretrabajo, que se reincorpora al capital en forma de plusvalía, mientras el nivel de vida (medido en productos de consumo) y el tiempo de trabajo se mantienen iguales. Esto es lo que Marx llama la plusvalía relativa, que resultá del aumento de la productividad del trabajo. En consecuencia, el aumento de la productividad del trabajo provoca, por una parte, como tendencia principal caida deden cia de ganancia por contratendencia, aumento plusvalía relativa. En lo que respecta a Alemania occidental, se pueden mencionar las siguientes cifras, que dan una idea de la producción de la plusvalía relativa durante la década pasada. El tiempo de trabajo necesario para la adquisición de un radio de buena calidad era de 41 horas en 1970 y de 14 horas y media en 1981. Para adquirir un par de zapatos para hombre, seis horas y dos minutos en 1970 y cinco horas y media en 1981; camisa para hombre, tres horas y seis minutos en 1970 y dos horas y media en 1981; café (1 kg), 2/41 en 1970 y 1/34 en 1981; chuleta (1 kg) 1/20 en 1970 y 0/51 en 1981; mantequilla (1 kg) 1/11 en 1970 y 0/42 en 1981; azúcar (1 kg) 0/11 en 1970 y 0/08 en 1981. Estos datos están basados en el salario medio de la industria alemana. Según le Handesblatt, 27 de noviembre de 1982. 12. El periódico Was Tun, editado por el Grupo Marxista Internacional (GIM), sección alemana de la IV Internacional, publicó el 9 de febrero de 1983 un documento del nuevo ministro del interior de la Democracia Cristiana (CDU), que se mantenia en secreto hasta entonces, y contenía proposiciones elaboradas para echar del país a centenares de miles de extranjeros. Un análisis demuestra no obstante que tales medidas no liberan muchos empleos y no contribuyen a una disminución del desempleo. Pero refuerzan la ideología según la sal los 4,5 millones de extranjeros que viven en

FA son responsables de la crisi