Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

La lucha por la paz en el Este

· Inprecor n.º 34, noviembre de 1983 · pp. 34-37 · 3.247 palabras

"Nosotros nos oponemos al militarismo en el mundo entero"

Entrevista con Roland Jahn, miembro del

"Círculo de la paz"' de Jena (RDA).

En la noche del 7 al 8 de junio, Roland Jahn, uno de los principales aninadores del "círculo de la paz" de Jena fue expulsado por la fuerza de la

República Democrática Alemana (RDA). La espectacularidad de esta expulsión - Jahn fue encerrado en un departamento de un tren en tránsito - y de otras acciones contra él efectuadas anteriormente, centrar toda la atención en su persona y desviarla así del conjunto del movimiento y de sus orientaciones. Este método ha tenido éxito con frecuencia:

después de haber hablado largamente y hasta la saturación de un individuo, los medios de comunicación suelen terminar desinteresándose completamente de la persona y del propio tema en cuestión.

El propio Roland Jahn procura que no se hable demasiado de él; lo que considera decisivo es el compromiso en la lucha por la paz con los grupos que dentro de la RDA, o en el exilio; desarrollan este combate, y también el compromiso contra la creciente represión de la burocracia.

La entrevista que publicamos a continuación fue publicada inicialmente en el periódico de la RFA "Tageszeitung"' y reproducido en el n° 159 de la edición internacional de INPRECOR, el pasado 24 de Octubre.

"Tageszeitung'": ¿Cómo es posible que la burocracia de la RDA reaccione de una manera tan violenta contra el movimiento pacifista independiente, llegando incluso, como ha sido tu caso;

a expulsar gente por la fuerza, cuando el "círculo de la paz" de Jena apoya también las propuestas oficiales del gobierno?

Roland Jahn: El problema está precisamente en que nosotros no nos limitamos a apoyar estas propuestas gubernamentales. Vamos más lejos, abordando todo lo que afecta concretamente a la situación en la vida cotidiana: es ahí donde se perciben mejor las contradicciones entre la militarización de la sociedad y la referencia oficial a una voluntad de paz.

Las instituciones del Estado piensan que este movimiento podría desarrollarse hacia una puesta en cuestión de las estructuras sociales.

El régimen está construído de tal modo que amordaza y disciplina a la gente por medio de un funcionamiento análogo al del ejército. No existe ninguna democracia, sino un militarismo despótico. Nosotros nos oponemos al militarismo en el mundo entero, lo que significa evidentemente que empezamos por hacerlo dentro de nuestra propia casa: donde lo sentimos cotidianamente, lo denunciamos. Adoptando esta posición desenmascaramos el discurso oficial sobre la paz y esto es lo que nos hace peligrosos. Por todas partes, la gente sufre amenazas y restricciones a su actividad, pero no siempre las expresa abiertamente.

La aparición pública de algunas personas favorece que cada vez más gentes encuentren el coraje necesario para denunciar esta situación, reconociendo de repente hasta qué punto están amordazados. Entonces empiezan a expresarse y a rechazar ciertas cosas. Y a partir de ello aparece un verdadero movimiento: esto es lo que las autoridades quieren combatir.

Nosotros no estamos en la oposición por principio. Simplemente queremos vivir juntos en paz, en el respeto a la dignidad y la personalidad del ser humano, y esto exige un cierto número de condiciones.

tiene como objetivo

T.: ¿Qué papel desempeña la Iglesia para vosotros?

R.J.: La Iglesia evangélica de la RDA contribuye de una manera decisiva a la posibilidad misma de un desarrollo del movimiento independiente por la paz, lo cual no impide que haya un gran número de problemas y conflictos. No es posible tratarlos aquí de una manera completa. Para dar una información rápida, en Jena estos conflictos nos han llevado a aparecer por primera vez públicamente como un círculo de la paz, independiente del Estado, pero también de la Iglesia.

T.: Estoy pensando ahora en las imágenes impresionantes que aparecieron en la TV sobre el encuentro en Mayo del 83 de la FDJ ("'Juventud Alemana Libre", organización oficial de juventud en la RDA). ‹Qué representa este movimiento pacifista "oficial? ‹ Se trata solamente de movilizaciones dirigidas por la burocracia?

R.J.: En cierto sentido lo: son. Pero, sin embargo, no niego las emociones sinceras de las gentes que participan en ellas. En efecto, me parece completamente natural oponerse a la decisión de la OTAN sobre la instalación de misiles. Pero las condiciones de estas movilizaciones están fijadas de antemano.

Hay otros elementos que deben ser considerados también respecto a encuentros como el de la FDJ. Son encuentros de jóvenes y son numerosos los jóvenes que acuden: esto es suficiente para que merezca la pena participar en ellos. Ciertamente, puede decirse que un cierto número de los participantes en estas movilizaciones están manipulados, pero la gran mayoría participa, en primer lugar, por el problema de la paz. La dificultad está en que no es posible desbordar el marco establecido por las consignas fijadas oficialmente. Visto desde Occidente, puede parecer en ocasiones como si las consignas oficiales fueran simples imposiciones, y quizás se llegue a creer, por esta razón, que la gente no está verdaderamente opuesta a la decisión de la OTAN sobre la instalación de misiles. Yo no conozco a nadie en la RDA que sea favorable a esta deci-

Página 35

sión. Cuando tú tienes enfrente un fusil que te apunta, como mínimo estarás en desacuerdo con permanecer en esta situación. Esto es lo que con los misiles, porque los están dirigidos precisamente contra la RDA.

T.: Si te he preguntado sobre el movimiento pacifista oficial es porque hay una parte del movimiento pacifista aquí en el Oeste, contra todo contacto o toda relación con los comités oficiales por la paz de la argumentando defienden intereses de bloque.

R.J.: En mi opinión, negarse a mantener relaciones con el movimiento pacifista oficial de los países del Este es un grave error. Por el contrario, hay que tomarles la palabra, hay que lanzarles un

Así es posible ayudar reagrupan en esos países de un modo independiente, ya que estas relaciones con el movimiento represiva de las autoridades contra los grupos independientes. La RDA tiene un enorme interés en que los comités oficiales por la paz tengan relaciones con el movimiento pacifista occidental.

los grupos pacifistas exigen que el movimiento independiente pueda trabajar como quiere (por cierto, movimiento "independiente" no es verdaderamente una expresión adecuada; nosotros queremos que haya un solo movimiento por la paz), los comités oficiales no pueden esconderse y deben dar una respuesta. En cambio si se renuncia de entrada al diálogo, ni siquiera existirá la posibilidad de obligarlos a rendir cuentas sobre ninguna cuestión. En este te-

La acontecimientos muy concretos, como las detenciones que han tenido lugar en estos días.

T.: ¿Los.círculos independientes por la paz son un movimiento aislado en la RDA? ¿Encuentran algún eco en el resto de la sociedad, por ejemplo en la FDJ?

R.J.: Lo que se llama trabajo pacifista independiente se basa en primer lugar, y de un modo importante, en la Iglesia evangélica. Como hay muchos cristianos, encuentra un eco importante en la población. Si relacionamos esto con lo que ha ocurrido entre nosotros, en Jena, donde mantenemos nuestra fuera de la Iglesia, constatamos reacciones muy diversas.

En primer lugar, nuestra actividad no ha pasado

En este sentido, voy a citar tres acciones: el minuto de silencio en la navidad del 82; la manifestación con ocasión del aniversario del bombardeo de Jena y la intervención en el encuentro de Mayo de la FDJ. Todas estas acciones eran públicas y durante ellas entramos en contacto con la población. En realidad, es un poco exagerado decir "se entra en contacto con la población", ya que estas manifestaciones no atraen grandes masas, con la excepción de la concentración de la FDJ, que era de asistencia obligatoria. Hay muchos miembros de la FDJ, de 15 y 16 años, que están buscando algo nuevo y están abiertos a todas las opiniones.

La población se enteró del minuto de silencio de Navidad, por la presencia masiva de fuerzas de

Las reacciones fueron muy diversas. Algunos decían que estábamos locos, otros han participado en la campaña de calumnias dirigida contra nosotros, diciendo que éramos elementos "asociales". Pero la mayor parte de la gente sabían de qué se trataba, cuál era el sentido de decían que eso no servía para nada. Esta es la actitud dominante en la RDA: decir que todo esto es inútil. En fin, hay un sector de gente que dicen que hay que apoyarnos, que lo que hacemos está

T.: ¿La gente habla de esto, por ejemplo,

R.J.: Sí claro, desde el momento en que estas acciones se hacen de dominio público, es decir, siempre que hay agresiones por parte de los órganos de la seguridad del Estado. Es fácil; demostrar esto: en el pasado mes de noviembre, hubo un minuto de silencio y cuando terminó hubo alguna gente que se acercó a los participantes, formando pequeños grupos de discusión. Después no volvió a hablarse del asunto.. cambio el 24 de Diciembre, cuando iba a repetirse la misma acción, lá presencia de los cuerpos de seguridad y sus grupos masiva. Y aunque finalmente no pudo realizarse el minuto de silencio, toda la población quedó informada sobre la acción y discutió respecto a ella. Podemos considerar también el ejempio de la asamblea oficial del pasado 18 de Marzo. Hemos asistido a ella con pancartas y hemos sido atacados por la policía. Inmediatamente después, todo el mundo lo sabía. En la reunión de la pudimos observar que el poder mantenía una cierta tolerancia y esto ha favorecido que la gente venga a discutir con nosotros, desde luego, con mucha prudencia, pero han comenzado a intentarlo. Después nuestras pancartas fueron arrancadas otra vez y esto provocó algunas discusiones. Había un gran número de militantes, muy jóvenes de la FDJ en torno a nosotros y algunos nos han dicho: "Estamos de vuestra parte"' Schwerin, miembros de la FDJ han recogido nuestras pancartas que estaban tiradas en la

En estos momentos cuando sentimos lo que está pasando en la cabeza de la gente y que es necesario que salga al exterior. mismo camino. Nosotros no nos sentimos satistechos reivindicando solamente el desarme. También tomamos en consideración las contradicciones de la vida cotidiana. Estas contradicciones contentamos con decir solamente que hay misiles ponemos a analizar de un modo más preciso lo que nos amenaza. Entonces vemos que lo que está sucediendo dentro del ejército de la RDA no sirve en nada para el desarrollo de la conciencia sobre los problemas planteados por la paz. Es parecido lo que ocurre con los cursos de educación militar en las escuelas, e incluso también la misma existencia de los juguetes bélicos. Hay que abordar los problemas desde este enfoque. Aunque ciertamente, lo más visible son los misiles, uno acaba por comprender que esta militarización de la sociedad determina ciertos comportamientos, como la sumisión, las prohibiciones, etc. Y así se continúa evolucionando. En fin, no se trata solamente de la cuestión del desarme, sino también de los derechos democráticos, los derechos del hombre.

T.: ¿Para tí qué papel juega la reivindicación del desarme unilateral en un país como

R.J.: Hay diferentes concepciones. Personalmente pienso que el desarme debe realizarse en los dos lados, pero hay que dar ejemplo con medidas tomadas unilateralmente. Hay que dar pasos que sirvan para arrastrar al otro en la misma

T.: ¿Tú reivindicarías lo que acabas de decir en la RDA? ¿A pesar de tu posición sobre la implantación de los misiles de la

R.J.: Sí, hay que tomar medidas que den ejemplo. Todos los cálculos sobre el potencial militar carecen de sentido y me tienen sin cuidado. No me parece que las conversaciones de

Página 36

Ginebra carezcan de sentido, pero son incapaces de concluir en un resultado efectivo. Por eso lo más importante es el desarme en los dos bloques, impuesto por la movilización, y tenemos que darnos los medios para lograrlo. En este terreno, los contactos internacionales y los rechazos individuales son importantes.

Tanto en el Oeste como en el Este, los que están en el poder no tienen el menor interés en un beneficios gracias a la industria de armamento y los otros necesitan el militarismo y el armamento para mantener las estructuras utilizo la palabra "poder" en el sentido psicológico de "voluntad de poder"', sino en el sentido más concreto del término, ya que entre nosotros esas estructuras de poder están ancladas en el sistema militar. Los oficiales, o quienes tienen un puesto en la industria militar, ganan Aunque sea de una forma diferente que bajo el capitalismo, ellos se benefician de la posición que confieren en la jerarquía del sistema. El oficial, el general que exhibe su espada reluciente y que, gracias a eso, lleva una vida agradable no tiene ninguna gana y ninguna necesidad de coger el arado y ponerse a sudar. Y

Use oponen a nuestro slogan: "Transformar las espadas en arados"

Por todas estas razones hay que empujar cada vez más lejos el movimiento por la paz. La gente debe negarse a seguir las reglas de juego establepodriamos decir que si los misiles no fueran fabricados, no existirían. ¿Y quién los fabrica? Pues los trabajadores. Hay que abordar los problemas de esta manera y entonces el desarme unilateral me parece apropiado: comenzar por la propia casa, no ir al Ejército, no producir armas, ni juguetes bélicos, etc., contribuir al desarrollo de una conciencia sobre las cuestiones de la paz, comenzando por las cosas más simples.

No se impiden las guerras preparándose para hacerlas, sino desarrollando una conciencia por la

T.: Pero la cuestión de fondo en mi pregunta anterior era saber si tú exigías que se tomaran medidas de desarme unilateral en la

R.J.: Hay que saber qué es lo que pertenece al terreno de lo posible: Si medidas fueran adoptadas hoy en la RDA o en el bloque del Este y mostraran una real voluntad de paz, entonces la justificación para la instalación de los misiles en Europa del Oeste perdería toda credibi-

T.: En la República Federal Alemana, el Partido Comunista Alemán (KPD), afirma que el pacifismo de los grupos independientes en la RDA les lleva necesariamente a oponerse también al armamento para la defensa de la revolución nicaragüense...

R.J.: Sobre esta cuestión hay posiciones muy diferentes en los grupos. Hay pacifistas integrales. Personalmente yo no soy pacifista y tomaría totalmente de las circunstancias: hay una gran diferencia entre Europa y América Central. Aquí en caso de guerra las cosas seguirán su propia lógica. No habrá vencedor.

Pero en América Central, la supresión de la democracia ha tomado formas tales que la resistencia pasiva y no violenta ha producido la desmoralización de la gente. En esta situación hay que ver cuáles son las demás posibilidades de acción. Las guerrillas de El Salvador han hecho también propuestas de regulación, pero hay un punto de no retorno cuando se trata de la destrucción de la vida humana. Pero en fin, en Europa no hemos llegado a una situación en que se corre el riesgo de que te peguen un tiro en cualquier esquina. Existen pues bastantes posibilidades, medios de acción no violentos para operar cambios. Por el contrario, en América Central, tienes que recurrir a la lucha armada. Como dice Biermann: «Yo canto a la paz en tiempos de guerra, pero canto también a la guerra desde esta paz maldita y asesina». Esta es también mi manera de ver las cosas.

Me gustaría añadir algo más sobre la posición del DKP. Una afirmación como "Transformar las espadas en arados" se presenta y comenta de un modo tan unilateral que equivale de hecho a calumniar al movimiento independiente. Los grupos por la paz en la RDA tienen que empezar obteniendo el derecho a expresar su pensamien.to. Después se pueden discutir las diferentes posiciones, pero antes hay que poder expresarlas.

Por supuesto que hay pacifistas integrales; pero cada uno debe tener derecho a expresarse y nadie debería estar en la cárcel por eso. Yo no pido que se encarcele al oficial del ejército que cree deber defender a su país con las armas en las manos. Del mismo modo, espero que él no me encierre cuando digo que no llevaré armas y no haré mi servicio militar en ningún ejército, especialmente si se trata de un ejército en el que me arriesgo a que me manden a Polonia. Yo decidiré por mí mismo lo que hay que defender. El derecho a la autodeterminación de cada uno debe estar garantizado en todos los terrenos de la vida.

T.: ¿Qué papel han desempeñado los acontecimientos polacos en la RDA?

R.J.: Ha habido reacciones diferentes. Hubo el despertar de una gran esperanza, sobre todo en la nueva generación. Una gran parte del movimiento de la paz se concibe como un movimiento social alternativo global.

Hay gentes que están dispuestas a renunciar a su carrera, etc., simplemente por las múltiples restricciones que sufren en su vida cotidiana. A partir de esto, algunos evolucionan después hacia otras exigencias, como la realización de la personalidad, lo que sólo es posible en condiciones democráticas. Por eso, nosotros saludamos todo movimiento que va en ese sentido.

En Polonia, como en la RDA, siempre se daban resultados electorales favorables a las autoridades al 99%. Y de repente, las gentes aprendieron a expresarse. Esto ha provocado mucho optimismo y ha hecho nacer esperanzas sobre la propia RDA. Por otra parte, sabemos que la RDA no es Polonia: aquí la gente no tiene aún problemas ma-

T.: ¿Cómo ves el porvenir de los grupos de Jena? El círculo de la paz ha perdido una gran parte de sus miembros...

R.J.: Hay bastante gente que continúa; aunque sea un círculo que no posee organización, ni responsable, etc., sigue habiendo una estructura. Tenemos una orientación: para nosotros, la paz no es la ausencia de guerra, sino que se inscribe en positivo, en la vivencia cotidiana de la gente.. Y es también un intento de actuar en el terreno social: no somos un grupo de gente que quiere solamente realizar acciones espectaculares.

Hemos comenzado a trabajar en grupo. Los temas abordados estaban basados, al principio, en el militarismo. Después nos ocupamos de las raíces de este militarismo y de investigar sus orígenes en la educación que recibimos. Así se formó un grupo para trabajar en el tema de la educación. Después hemos seguido preguntándonos sobre todo lo que nos amenaza. Claro, hemos entrado en el problema de la relación del hombre

Página 37

y la naturaleza, del hombre y su medio ambiente. ecológico. Más adelante, muchos de nosotros fueron encarcelados, sufrieron la arbitrariedad del Estado. Ellos no conocían las leyes: decidimos constituir problemas jurídicos. También nos preguntamos si estábamos aislados en la RDA. Pero hay por todos lados del país grupos como los nuestros. Así que establecimos contactos con ellos para intercambiar informaciones. Cada uno ha contribuído como ha podido a este trabajo. También hemos utilizado medios artísticos. Por ejemplo, hemos trabajado mucho con técnicas fotográficas, haciendo postales sobre el tema de la paz y enviándolas por todo el país.

Y todo esto continúa. Hay gente que se ha ido, incluso entre los que animaban estas actividades, pero el trabajo continúa. No podemos cifrar exactamente el número de gentes que pertenecen al movimiento de la paz, pero en todo caso sabemos que esto corresponde a un sentimiento general muy profundo. El armamento, la militarización creciente, pero también acontecimientos como por ejemplo, una expulsión del país, provocan reacciones, la gente buscan formas posibles para actuar en común contra estas amenazas. Y a través de estas acciones se establecen, y se renuevan círculos semejantes al de Jena.O