En torno al movimiento maniobras es muy clara. / La oposición al 4- programa de submarinos nucleares Trident.
EUROPA
contra los misiles
1983 es el año en que debe iniciarse la instalación de los misiles norteamericanos Pershing II y de Crucero en Europa. Por esta razón, era de esperar que viniera precedido de una cortina de humo de operaciones imperialistas destinadas a desmovilizar el poderoso movimiento antimisiles de Europa occidental.
Estas maniobras se iniciaron con la aparición de Reagan en la televisión, en noviembre de 1982, y con una serie de declaraciones en torno a la política nuclear, de Kissinger, Mondale y otros portavoces de la clase dominante estadounidense. El mensaje de todos ellos consistía en decir que el movimiento antimisiles puede desmovilizarse ahora, al haber comenzado ya las '"negociaciones" con la Unión Soviéti-
En su mensaje televisivo, Reagan destacó particularmente el inicio de nuevas conversaciones con la Unión Soviética con miras a evitar una guerra nuclear dental". A continuación se anunció que la Administración desea proseguir su política de cumplir determinados aspectos Tratado - no ratificadoestratégicas (SALT Suspendió el despliegue de 50 misiles balísticos intercontinentales Minuteman-3, cuyo de cabezas nucleares múltiples habría rebasado los límites establecidos en el Tratado. Los Estados Unidos indicaron que colocarían marcas de identificación en los bombarderos B-52 que transportaran exigencia del Tratado SALT II. Estas decisiones se contradecían con anteriores declaraciones de la Administración Reagan. El Gobierno estadounidense también se declaró satisfecho por el hecho de que los soviéticos cumplen el Tratado sobre los misiles antibalísticos, cinco años después
Pero el contenido real de la política de la OTAN se reveló a través de las dos decisiones fundamentales que se adoptaron en el mismo mes. Reagan anunció su postura favorable al despliegue de los misiles MX. El Congreso ratificó posteriormente el presupuesto de investigación en torno a estos misiles, cuya producción se vió simplemen-
John Ross
Las propuestas de Reagan constituyen una clara violación del Tratado SALT II, tal Los ministros de defensa de la OTAN, en su también su decisión de seguir adelante con el proyecto de despliegue de los misiles Pershing II y de Crucero en Europa.
En resumen, la Administración unidense estaba haciendo una serie concesiones menores y maniobras en torno que en cualquier caso permite un rearme militar gigantesco.-, para obtener el máxibeneficios propagandísticos; de hecho, el Congreso se hizo participe de esta operación. En cuanto a los aspectos fundamentales de su programa nuclear, se siguió adelante con la misma rapidez que razón de estas maniobras es clara. La clase dominante estadounidense y sus aliados no tienen ninguna intención de negociar cualquier limitación militar. Si hacen alguna concesión, sólo es porque se ven forzados a ello. Es más las destinadas a limitar el rearme militar impe rialista, sino a darle la posibilidad de asestar nuevos golpes a la clase obrera de América Central, Europa occidental y otras zonas del mundo. Su objetivo consiste en conseguir complicidad de la burocracia soviética en este proceso de contraofensiva cuando el movimiento contra los misiles entra en este año crucial, debería adoptar una actitud muy clara con respecto a las "negociaciones" planteadas por los impeEl crecimiento del movimiento contra los misiles
La razón por la que la OTAN se ve forzada a realizar una nueva serie de despliegue de los misiles en Europa occidental, y en general a la actual política nuclear norteamericana, es mucho más amplia que lo que había previsto el impe rialismo cuando inició la etapa actual de rearme nuclear. El vocabulario inicial utilizado por la Administración Reagan durante
— las habladurías sobre las "armas nucleares de teatro", la directriz presidencial número 59 sobre la posibilidad de una "guerra nuclear limitada"' amenaza de "explosiones nucleares de advertencia"' - sólo podían basarse en la presunción de que los misiles en Europa occidental podían ser instalados sin ningún problema, y que la única tarea importante consistía en ejercer el máximo de presión
Incluso los portavoces europeos mas favorables a la OTAN, como el dirigente parlamentario del Partido Laborista, Dennis Healey, se vieron obligados a exigir que se advirtió a Reagan de que no juzgaba correctamente la relación de fuerzas en Europa, y en noviembre de 1981 afirmó que "debe ud. hablar suavemente cuando lleva una porra muy gorda. Desgraciadamente, durante los últimos doce meses nos ha llegado (de los EE.UU.), con demasiada frecuencia, una combinación de beligerancia y retórica con una falta de cuidado y una confusión a la hora de definir los proyectos y objetivos de
Pese al subsiguiente cambio táctico en el "tono" empleado por Washington, y las
Vestas mas sustanciales, como las propuestas en torno a la "opción cero" y la campaña en torno a Polonia, las luchas contra los misiles de Crucero y Persing Il se han ampliado mucho durante 1982. Más de tres millones de personas han participado en manifestaciones contra las armas nucleares, durante el verano, en Europa occidental, Japón, Australia y América del Norte. Fueron las manifestaciones internacionales más grandes desde la segunda guerra mundial.
A comienzos de 1982, los sondeos de opinión indicaban que el 58% de la población de Gran Bretaña se oponía a la instalación de los misiles de Crucero, y el 56% al La decisión del Parlamento noruego de asignar fondos para llevar a cabo la decisión de la OTAN de instalar los misiles de Crucero se adoptó con una mayoría de solamente 77 votos contra 76. En las elecciones de noviembre de 1982, en ocho de
Estados de EE.UU., donde tuvo lugar un referéndum, la mayoría votó "sí"' a la congelación del arsenal nuclear.
El movimiento contra los misiles y el arpaises se inició entre los profesionales de . rápida y profundamente en el movimiento obrero en su conjunto. Actualmente constituye uno de los temas de polarización más importantes en las organizaciones obreras desde la Il Guerra Mundial.
En Alemania occidental, incluso antes de la caída del Gobierno socialdemócrata/liberal, alrededor de un tercio de las organizaciones del SPD se oponían al despliegue de los misiles. Junto con la austeridad, los misiles serán el tema ciones de marzo de 1983.
En Gran Bretaña, las conferencias del Partido Laborista que se celebran desde 1979 han votado Programa de misiles y a favor del desarme nuclear unilateral de Gran Bretaña. 1982, se votó con una mayoría de dos ter-
Por primera vez en su historia; la confederación sindical británica (TUC) se ha declarado favorable al desarme nuclear Pero a pesar de la enorme envergadura de la oposición, no debe haber ninguna ilusión en torno a la importancia que tiene para la OTAN la instalación de estas armas nucleares en Europa occidental. Constituyen un elemento central de todo el rearme militar del imperialismo, y como tal no sólo afectan profundamente a los trabajadores de Europa occidental y de los Estados Unidos, sino también a la revolución colonial y a la Unión Soviética.
Para comprender cómo debería hacer frente el movimiento antimisiles a este año crucial de 1983, asi como a las nuevas maniobras imperialistas, deberíamos empezar recordando qué papel desempeña el rearme nuclear en Europa occidental, dentro de la contraofensiva internacional del imperialismo en su conjunto. Esto mostrará también su papel en el Estado actual de la lucha de clases internacional. El significado de los misiles Pershing II y de Crucero
El objetivo del rearme militar imperialista actual, se orienta desde el principio, ante todo, hacia un enfrentamiento con la revolución colonial, y no hacia una guerra con la Unión Soviética. Desde este punto de vista difiere básicamente del rearme militar imperialista de finales de los años cuarenta y comienzos de los cincuenta, destinado efectivamente a preparar un conflicto militar directo con la URSS.
Sin embargo, en la realidad el imperialismo no puede emprender un rearme militar contra la revolución colonial sin verse forzado también a tratar de neutralizar a la Unión Soviética, ya sea con amenazas, ya sea con acuerdos. En cada etapa de la revolución colonial, la ayuda económica y de la URSS ha desempeñado siempre un papel crucial.
Fue la Unión Soviética la que suministró la ayuda económica y las armas con las que el FLN derrotó a los norteamericanos y sus fantoches en Vietnam, la que mantiene vivo obrero cubano, y la que hizo posible la intervención cubana en Angola. Cualquier nuevo Estado obrero formado en América Central buscará necesariamente el apoyo de la URSS, y la aceptación o el rechazo de esta ayuda determinara en buena medida sus posibilidades de supervivencia.
Las clases dominantes imperialistas no tienen miedo a la burocracia soviética en sí
Como señaló Henry Kissinger en una reciente serie de artículos, gunos conservadores norteamericanos en los dos partidos que se deleitan con el mito de unos diabólicos planificadores soviéticos que ponen en práctica un vasto plan para la revolución mundial. Nadie que haya conocido realmente a los más altos dirigentes soviéticos se ha encontrado con tipos de esta clase. Si existen, los tienen muy escondidos frente a los visitantes extranjeros. Los dirigentes con que uno se encuentra, de hecho, son duros, implacables, per-
Pero no han tomado nunca evitado los expandido a espacios vacíos creados por la indecisión o la debilidad».
Sin embargo, si el imperialismo estamundial" dirigida por el Kremlin, se toma muy en serio el potencial militar de la Unión Soviética. Los Estados Unidos saben también que en caso de "indecisión o debilidad"' imperialista - es decir, una lucha revolucionaria victoriosa dirigida por otros-, la Unión Soviética puede suministrar una ayuda material importante para consolidar la situación. Este fue el caso, de distintas maneras, de Cuba, Etiopía, Angola, y existe como potencial objetivo en Nicaragua y
América Central. Esta posibilidad se deriva de la naturaleza de la propia Unión Soviética, y no se ve neutralizada totalmente por la política de Breshnev, Andropov y com-
El resultado de esta realidad internacional, es que cada etapa de rearme militar imperialista contra la revolución colonial ha incluído también un programa de armamentos dirigidos contra la Unión Soviética. El actual rearme militar estadounidense sigue sentido básicamente las mismas pautas que las etapas anteriores. Incluye directamente la creación de la "fuerza de despliegue ràpido", la "marina de seiscientos
, el refuerzo masivo de la cadena de bases militares norteamericanas, la presión militar constante en la frontera de Camboya y la apertura de la guerra no declarada en América Central —todo ello dirigido directamente contra la revolución colonial.
Sin embargo, en Estados Unidos intentan ejercer también el máximo de presión sobre la Unión Soviética para impedir qué ayude militar y económicamente a las revoluciones en América Central o a cualquier otra lucha que se procontra el imperialismo. De manera, el imperialismo cortar las principales fuentes ayuda militar y material de la revolución
La política exterior general del Kremlin es la colaboración de clases. Su política Polonia y en los demás países de Europa contrarrevolucionaria criminal. La utilidad y la estructura de gran parte de las fuerzas armadas convencionales soviéticas están destinadas a la represión de su propia clase obrera y de otros paises bajo su dominación. Los revolucionarios combaten toda esta política y las acciones de Moscú en Checoslovaquia, Varsovia y donde quiera que se lleven a
Pero en el terreno de las armas nucleares no debemos albergar ninguna ilusión. La burocracia soviética considera su política
en torno al armamento nuclear en relación con el imperialismo — no para la represión de la clase obrera en Europa oriental y la URSS. En este terreno, las respuestas de la burocracia soviética constituyen simplemente una respuesta a un rearme atómico iniciado total y exclusivamente por el imperialismo. Cada propuesta concreta de suprimir las armas nucleares ha contado y sigue contando con la oposición de los Estados imperialistas. Son la clase dominante estadounidense y sus aliados, y nadie más, los que amenazan a la clase obrera con la destrucción nuclear. El papel de los misiles
Es en este contexto político que el imperialismo yanqui asigna un papel importante a los misiles de alcance intermedio, Pershing II y de Crucero, que deben instalarse en Europa occidental. Le permitirán a los Estados Unidos utilizar al máximo sus ventajas estratégicas militares y geográficas frente a la Unión Soviética, creando un medio militar muy efectivo y barato para ejercer una presión tremenda sobre la. Unión Soviética en el terreno del armamento, y también directamente sobre su econo-
Los Estados Unidos tienen bases próximas a las fronteras de la URSS y de Europa oriental. Desde ellas pueden alcanzar cualquier objetivo en la Unión soviética, con. misiles nucleares de alcance intermedio, relativamente poco costosos. Por ejemplo, el sistema Pershing Il cuesta menos de tres mil millones de dólares, y el misil de Crucero basado en tierra menos de cuatro mil millones de dólares, frente a los treinta cinco mil millones de dólares que cuesta el sistema MX ICBM, o los treinta dos mil millones de dólares que cuesta el Programa de misiles submarinos Trident. Además, el Pershing II puede alcanzar sus objetivos en la URSS tan solo al cabo de cuatro o cinco minutos de ser lanzado, -es decir, que es seis veces más rápido que los misiles lanzados desde los Estados Unidos.
En cambio, la Unión soviética no tiene ninguna base desde la que pueda alcanzar los Estados Unidos con misiles de alcance intermedio. Durante la crisis de los misiles en Cuba, los Estados Unidos dejaron claro estaban dispuestos a una Guerra Mundial para impedir que la Unión soviética conquistara tales bases. Los misiles de alcance intermedio tienen también la ventaja, para los Estados Unidos, de que al estar situados fuera de las fronteras de los Estados Unidos, evitan la intensa oposición política interna a que tuvo que enfrentarse, por ejemplo, el Programa MX.
Por consiguiente, además de los efectos de la superioridad de la economía estadounidense -que es aproximadamente dos veces más fuerte que la de la Unión soviética - el Programa de misiles de alcance intermedio ejerce proporcionalmente una presión militar y económica mayor sobre la Unión soviética. Para evitar la posibilidad de un "primer golpe" estadounidense, la Unión soviética tiene que gastar sumas gigantescas en su defensa, multiplicando las rampas de lanzamiento, asegurando su movilidad, etc. Esta presión económica y militar ejercida sobre la Unión soviética, a su vez, está destinada a forzarla a reducir su ayuda a la revolución colonial, ya sea mediante el chantaje, ya sea mediante un "acuerdo", ya sea, simplemente, privando a la Unión soviética de la capacidad material para llevarla a cabo.
Junto con el rearme de los Unidos en el terreno convencional, frente a la revolución colonial, y los graves problemas a que se enfrenta la burocracia soviética en Polonia y Afganistán, no cabe duda que la clase dominante norteamericana considera que ya ha obtenido unas ventajas significativas gracias a esta política con misiles. La clase dominante norteamericana tomó nota con satisfacción de la extrema pasividad soviética durante la invasión israelí del Líbano, que le dejó las manos libres a las maniobras imperialistas. Asímismo, la Unión soviética, a de los anteriores suministros rechazó las peticiones nicaraguenses de
Mientras que el despliegue de misiles en Europa occidental y en los Estados Unidos no es, por supuesto, el único factor determinante de estas decisiones de la burocra-
-por ejemplo, la soviética, provocaría un enfrentamiento Unidos si armara a Nicaragua, que lo que armar a Etiopía-, no cabe duda, sin embargo, que el rearme militar norteamericano no sólo está dirigido directamente contra la revolución colonial, sino que afecta también a todos los sectores de la revolución mundial, a través de la presión que ejerce sobre la URSS. Esto muestra la gran importancia del movimiento contra los misiles y las armas nucleares, no sólo para los trabajadores de los países imperialistas, sino también para la URSS y la revolución colonial. El movimiento en Europa Occidental
Con la excepción de América Central, los Estados Unidos han logrado llevar a cabo con éxito una buena parte de su contraofrente a la revolución colonial, una victoria importante en Oriente Medio. Pero se ha encontrado con una tremenda presión directa e indirecta en Europa, en su intento de poner en práctica el rearme militar contra la URSS. En el ningún Gobierno de Europa occidental, con la excepción de una promesa del Gobierno británico de Margaret Thatcher, ha sido capaz de alcanzar el 3% de incremento anual del gasto militar que decidió la OTAN. El movimiento obrero ha considerado correctamente
El imperialismo, por supuesto, esperaba que hubiera acciones de protesta contra su política. Pero no se habría asustado ante una protesta "rutinaria" de algunas decenas de miles de personas en diversos países europeos y de unas cien mil personas o algo por el estilo en los Estados Unidos. El imperialismo norteamericano llevó a cabo la guerra del Vietnam durante años, frente a la oposición de una mayoría de su población, y una protesta rutinaria contra las armas nucleares podía superarse rápidamente.
Ha sido la envergadura realmente colosal testa" , sino que su envergadura puede cambiar la política de los Gobiernos y provocar crisis políticas. Este efecto se ha visto intensificado ahora cuando el rearme nuclear y militar viene acompañado directamente de la crisis económica que sacude al sistema capitalista en general y a la economía norteamericana en particular. Es esta combinación de hechos la que se encuentra detrás de las últimas maniobras imperialistas. El rearme militar norteamericano
En cualquier circunstancia, los planes de rearme militar anunciados por la Administración Reagan habría exigido un gran
esfuerzo de la economía estadounidense. El gasto militar de los Estados Unidos previsto para 1982 es de 183.000 millones de dólares de doscientos cuarenta mil millones de dólares en 1983, de doscientos ochenta y seis millones en 1984, de ochenta y seis mil millones en 1986 y de cuatrocientos un mil millones en 1987. Este gasto previsto supera la cifra de 1,5 billones de dólares durante cinco años, y se aproxima a los dos billones en seis años. Representa un incremento anual del 7% en términos reales, sin contar la inflación y un incremento del gasto militar del 25% 33% del presupuesto federal.
Al mismo tiempo que se elaboran estos planes de incremento del gasto militar, sin embargo, las previsiones de crecimiento real de la economía estadounidense se tiene que revisar constantemente a la baja. Esto significa que el incremento del gasto militar estadounidense debe ser financiado a partir de una base mucho más baja que la prevista por la clase dominante imperialista. Los efectos de todo ello afectan al conjunto del sistema económico.
El
Unidos son inferiores millones de dólares trescientos presupuesto, derivados produce incremento del al longación de la recesión.
algún eslabón desatando una reacción en cadena catastrófica. Fue para evitar esto, y concretamente la incapacidad de Mexico para pagar estancamiento económico significa que los ingresos fiscales de los Estados compañía
Men ochenta mil a las previsiones efectuadas en 1981. Los gastos sociales del a partir del paro, han crecido enormemente. Por consiguiente, se una presión constante hacia. el en los déficit presupuestario - actualmente se prevee que superará los doscientos mil millones de dólares (4). Si se intenta financiar este déficit presupuestario a través del crédito, esto implicará inevitablemente un nuevo aumento de los tipos de interés en los Estados Unidos, desde su descenso iniciado en el verano, y una pro-
Además, los efectos de esta situación no podrán limitarse a los Estados Unidos. Un nuevo incremento de los tipos de interés exigirán un esfuerzo tan grande al sistema crediticio mundial que puede colapsarse débil de dicho sistema, Estados Unidos con respecto a sus deudas y el colapso de una importante estadounidense, como la International Harvester, que los tipos de interés norteamericanos se redujeron fuertemente pasado mes de agosto. Cualquier nueva medida restrictiva podría provocar una serie de convulsiones masivas paises semicoloniales - precisamente lo que tratan de evitar los Estados Unidos mediante su política militar.
Por otro lado, si no se incrementan los tipos de interés y se mantiene el mismo nivel de gasto presupuestario, la inflación
Estados Unidos. volverá a crecer rápidamente. Después de la disminución de los tipos de interés en el mes de agosto se produjo ya un fuerte incremento oterta monetaria estadounidense. También la inflación empezó a aumentar - la tasa de inflación fue del 0,5% en octubre, después de aumentar tan solo un 0,2% en septiembre y un 0,3% en agosto.
Finalmente, lo que es crucial para los no son únicamente las cifras absolutas, sino también las relativas sus rivales. La "rigano-
mich" había empezado, después de mucho tiempo, a aumentar la productividad de la economía estadounidense, después de casi un decenio de estancamiento. Pero sigue aumentando a un ritmo extremadamente lento, y la inversión, que es motor necesario de cualquier aumento de la producțividad a largo plazo sigue disminuyendo (5).
El resultado de esta situación es que en el sector industrial estadounidense, los productos son cada vez menos competitivos en el mercado mundial — una situación agravada por el elevado tipo de cambio del dólar provocado por los altos tipos de interés. La balanza comercial de los Estados Unidos se deteriora de forma significativa y
Por consiguiente, a finales de 1982 se vió claramente que la posición económica de los Estados Unidos resultaba cada vez más crítica -la economía se encontraba, como dijo el propio Reagan, "en un lío infernal". Particularmente, presupuesto federal resultaba cada vez más insostenible. Habia que liberar recursos, ya sea desplazando una parte del fardo de la remilitarización sobre las espaldas de los aliados imperia-
Estados Unidos, ya atacando aún más a la clase obrera norteamericana ya sea reduciendo el presupues-
En este contexto, la lucha en torno a los militar. Si los misiles Pershing II y de Cruce-
Men Europa, entonces, como hemos visto, los Estados Unidos tienen que hacer frente a la necesidad de gastar de cinco a diez veces más para construir en territorio norteamericano un sistema equivalente de ICBMs, que desde el punto de vista militar sería menos efectivo y ejercería una presión mucho menor sobre la economía soviética. La oposición, que ya se ha manifestado en los
108 mas imperias de los Estatos,
Unidos han confirmado recientemente, en la conferencia de GATT, que no están disindirectamente a aceptar sacrificios extraordinarios en aras a la economia norteamericana al contrario, están buscando la mejor manera de atacar
En lo que se refiere a la posibilidad de resolver la situación mediante una mayor intensificación de los ataques sobre la clase obrera norteamericana, esto viene determinado básicamente por la situación política en los Estados Unidos. A finales de 1982 se ha producido una recuperación, modesta pero clara de las luchas de la clase obrera norteamericana (7). Mientras que en las elecciones de noviembre reafirmaron aún claramente la pervivencia del sistema de dos partidos capitalistas, sin duda no animaron a la clase dominante a considerar ejemplo, en el desmantelamiento de gran parte del sistema de seguridad social, que es la principal alternativa al recorte del presupuesto militar con el fin de reducir el déficit presupuestario. Ante esta situación, distintos sectores de la clase dominante estadounidense, diferentes soluciones en función de sus distintos intereses y orientaciones políticas de ahí las maniobras emprendidas por la Admi-
Reagan a finales de 1982 así como la cascada de pronunciamientos de Kissinger, McNamara y otros de la política militar y exterior norteame-
Detrás de todos estas maniobras, embargo, se sitúa sin duda lo que la clase dominante estadounidense querría llevar a cabo. Querría ser capaz de aplicar en su totalidad su actual política internacional y militar — tanto para atacar militarmente la revolución colonial como para ejercer la máxima presión sobre la economía soviética. Ningún sector de la clase dominante estadounidense está a favor de iniciar otro período de "distensión" con la URSS, por la simple razón de que la burocracia sola lucha para derribar a Somoza. Pero la burocracia soviética no fue capaz de impedir estos acontecimientos. Es más la Unión soviética suministró efectivamente los equipos, las provisiones y el apoyo logístico con los que las tropas cubanas intervinieron en Angola, y con los que el régimen etíope rechazó la invasión somali. Cuenta con los recursos materiales para apoyar un nuevo Estado obrero en Nicaragua, SI quisiera. Esta clase de brechas puede dar lugar a unas tentaciones que la burocracia soviética no es suficientemente fuerte como para resistir, como sucedió efectivamente entre 1975 y 1979. Por consiguiente, désde el punto de vista cualitativo es preferible, para el imperialismo, poder llevar a cabo sus decisiones mediante la imposición económica y militar, que no tener que llegar a algún acuerdo con la burocracia soviética
Esto explica el significado de las maniobras de la clase dominante estadounidense y de sus aliados de la OTAN a comienzos de 1983. Es únicamente la resistencia a que se enfrenta la clase dominante en sus propios paises - el crecimiento explosivo del movimiento contra los misiles y contra las armas nucleares, junto con la tenaz lucha contra la austeridad que les hace pensar en renunciar a algún aspecto de su rearme militar. Al mismo tiempo, si la clase obrera de Europa occidental puede impedir el despliegue de los misiles nucleares, habrá aportado una contribución importante a la lucha de clases en el mundo entero. Este debe ser uno de sus objetivos fundamentales para el año 1983. Pero el resultado se decidirá en las calles de Europa y de los Estados Unidos, y no en las negociaciones de Ginebra.
El Partido Laborista británico y la confederación de sindicatos han convocado la manifestación más grande de la historia de la post-guerra en Gran Bretaña, para conmemorar el aniversario de Hiroshima en 1983 y oponerse a misiles. El movimiento para 1983, que debe ser incluso más amplia que la que se produjo con la demostración más grande de la historia de los Países Bajos, en el pasado otoño. Con estos medios, y otros que vayan en el mismo sentido, podrán impedirse la instalación de los misiles