El rumbo del movimiento antiguerra
E armas L movimiento contra los misiles y las
el movimiento internacional más amplio que ha surgido en los países imperialistas, en torno a una cuestión política, desde la || Guerra Mundial. Tres millones de personas participaron en sus manifestaciones durante el verano de 1982, superando incluso las cifras Vietnam. La polarización que ha aparecido en el movimiento obrero organizado, particularmente en Europa occidental, en torno a esta cuestión, es incluso mayor que la que hubo en torno a Vietnam. Junto con la austeridad, la cuestión de los misiles Pershing II y Cruise dominarán la situación política en Europa occidental en 1983. Esta combinación puede dar lugar a una auténtica efervescencia política en los paises europeos occidentales.
Como se señala en otro artículo de este número de INPRECOR _'En torno al movimiento contra los misiles" -, es una lucha cuyo resultado afectará a la política mundial en todas sus dimensiones.
¿De dónde procede este amplio movimiento? ¿Qué lo impulsó? ¿Por qué surgió? ¿Cuál es su significado histórico? Estas son las preguntas fundamentales que deben plantearse el movimiento obrero y los socialistas. Vamos a tratarlas brevemente en este artículo.
John Ross ¿Por qué el movimiento contra los misiles? . Para comprender por qué el movimiento antiguerra ha alcanzado tanta amplitud, es necesario remontarnos a la crisis que sufrió el imperialismo en general, y el imperialismo norteamericano en particular; en tiempos de la guerra de Indochina. De este modo veremos que el movimiento antiguerra no es algo accidental, sino que está profundamente arraigado en la estructura de la política mundial.
La derrota de los Estados Unidos en Indochina no fue tanto una derrota militar como sobre todo una derrota política -la mayor derrota política que ha sufrido el imperialismo desde la victoria de la revolución china en 1949. Una de las grandes ventajas del FLN y de la dirección de Vietnam del Norte fue que comprendió que mientras en Indochina se hacía la guerra con medios militares, sus resultados se decidirían políticamente a través de las presiones ejercidas sobre el Gobierno norteamericano, tanto en el exterior como en el interior del propio país.
Incluso las fechas de las grandes ofensivas militares del FLN se decidían a la luz de las condiciones políticas y con objetivos políticos. La ofensiva del Tet, en 1972, aseguró la firma de los acuerdos de paz de
París. Y. la ofensiva de 1975 se lanzó en un momento en que los Estados Unidos sufrian una parálisis política importante.
Esta integración de la lucha política y militar, por parte del FLN, le permitió asegurar su victoria gracias a la creciente crisis económica, social y política dentro de los países imperialistas. La lucha del FLN obtuvo el apoyo indiscutido de la mayoría aplastante de los pueblos del mundo y dio lugar a una oposición de masas de los países imperialistas a la política belicista de sus Gobiernos. Los resultados combinados de la lucha militar propiamente dicha, los efectos económicos de la guerra dentro de los Estados Unidos, las ventajas económicas relativas que obtuvieron los rivales del imperialismo: norteamericano durante la guerra, y la enorme oleada de luchas obreras en Europa occidental, entre 1968 y 1975, provocaron la mayor crisis política del imperialismo desde la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, la guerra de Vietnam se perdió dentro de los países imperialistas - sobre todo dentro de los Estados Unidos. Fue este hecho el que determinó la política internacional de los Estados Unidos. La "doctrina Nixon"
Enfrentado a una intolerable oposición política interna contra el envio de tropas de infantería de los Estados Unidos a Indochina, la clase dominante norteamericana, encabezada por Nixon y Kissinger; no tuvo otra opción que proceder a un reajuste importante de su táctica. Desde el punto de vista político, en aquel momento era imposible proseguir con la política de intervención militar directa y masiva de los Estados Unidos, como hicieron Kennedy, Johnson y sus antecesores. Por consiguiente, se lanzó la llamada "doctrina Nixon". Su objetivo era el de controlar y derrotar la revolución colonial apoyándose más en una serie de países proimperialistas fuertemente armados (Vietnam del Sur, Irán, Brasil, Israel, Africa del Sur, Corea del Sur; etc.).
A través de la "distensión' se buscó el apoyo de las burocracias soviética y china a la política imperialista. Todo ello con el objetivo de reducir drásticamente la oposición política dentro de los Estados Unidos y otros países imperialistas, de ganar tiempo para reorganizar el aparato económico y militar de los Estados Unidos.
Por consiguiente, la política de "distensión", no representó, contrariamente a la opinión de la burocracia soviética, la victoria de algún ala "liberal'' o "progresista"' de la burguesía norteamericana (y mucho menos con Nixon a la cabeza). Esta política se adoptó porque los efectos de la guerra del Vietnam se habían hecho insoportables dentro de los propios países imperialistas. Como lo dijo Kissinger de una manera un tanto apologética, «qué otra cosa podriamos hacer que calmar la
atmósfera cuando en este país (los Estados Unidos) el clima políticolestaba muy cercade una guerra civil?»
Así, la política de distensión no podía ser nunca, para el imperialismo, otra cosa que una retirada táctica destinada a permitirle reorganizar sus fuerzas sobre una base más firme. La distensión fue una política del imperialismo norteamericano destinada intentar frenar o limitar la desbandada, a efectuar una retirada ordenada, en general a conservar el máximo de fuerzas para una nueva ofensiva. Las burocracias soviética y china apoyaron debidamente esta política. De esta manera crearon las mejores condiciones para una nueva ofensiva del imperialismo, que culminó con el reaganismo. Las consecuencias de la distensión
Dentro de los países imperialistas, la política de la clase dominante que acompañó a la doctrina Nixon y a la distensión, logró sin duda una serie de éxitos políticos importantes. A partir de 1972, tras la retirada del grueso de las tropas norteamericanas de Indochina (y, por consiguiente, alto índice de bajas de norteamericanos), Nixon logró poner fin a las manifestaciones de masas contra la guerra de Vietnam en los Estados Unidos. A partir de 1975, las política de los partidos reformistas y el impacto del paro masivo, retomaron la ofensiva contra sus clases obreras, después de estado claramente a la defensiva desde 1968. Entre 1975 y 1979, la clase dominante obtuvo éxitos importantes en Portugal, Gran Bretaña, Francia, España e Italia. La crisis política inmediata de 19681975, dentro de los centros imperialistas;
las concesiones que los capitalistas se habian visto obligados a hacer directa e indirectamente a los trabajadores, en los países imperialistas, entre 1968 y 1975, debilitaron el sistema capitalista a escala mundial. La retirada militar, necesaria para calma la situación dentro de los Estados Unidos y de los demás países imperialistas, comportó una serie de desastres para el imperialismo en el mundo colonial y semicolonial. Los regímenes semicoloniales "fuertes y estables" en los que se apoyaba la doctrina Nixon, resultaron ser vulnerables económica, social y políticamente. El regimen de Vietnam del Sur fue derribado en 1975. La invasión de Sudáfrica en Angola fue derrotada por tropas cubanas, apoyadas por la Unión Soviética, a comienzos de 1975. Los regímenes blancos en los países vecinos de Africa del sur (Angola, Mozambique y "Rodesia") fueron derribados, pese a que el departamento de Estado de los EE.UU. había •previsto mantenerlos durante un futuro esta serie de derrotas mundo colonial empezaron a escalar cualitativamente. Fue derrocado el sha de Irán, país que dejó de desempeñar el papel de rede los Estados Unidos en Oriente Medio. La caída de Somoza en Nicaragua provocó una crisis revolucionaria en América Central, dio lugar a una guerra abierta en El Salvador y profundizó el impacto en el Caribe de la caída del régimen de Caire en Granada. Sólo los aliados imperialistas de los Estados Unidos y unos cuantos estados ultrareaccionarios (Israel, Africa del Sur y, con más problemas, algunas de las dictaduras latino-americanas) podían considerarse como base de apoyo estables de la política de los EE.UU
En estas circunstancias, la clase dominante estadounidense no tenía otra opción, dado que depende del mantenimiento de la explotación y de la opresión, quelembarcarse en un nuevo rearme militar masivo. El "reaganismo"' no fue una opción, sino una necesidad. Como lo dijo el secretario de Defensa, Weinberger, en un discurso pronunciado el 28 de abril de 1981 en San Francisco: «Debemos ser suficientemente fuertes para defender nuestros intereses en todas partes donde estén amenazados». Necesidades Políticas
Desde el punto de vista técnico/logístico de su rearme militar, no cabe ninguna duda de que la clase dominante estadounidense ha realizado progresos importantes. Sin embargo el problema estriba en que este rearme militar dentro de los países imperialistas ha vuelto a poner sobre el tapete, inevitablemente, muchos de los problemas que pretendía superar la "doctrina Nixon" y la "distensión". Ha planteado las cuestiomilitarismo, de la amenaza de conflicto bélico con la Unión Soviética, de las guerras imperialistas contra los países semicoloniales, situándolas en el centro de las preocupaciones en los países imperialistas. Y ahora, estos problemas se vinculan con una austeridad cualitativamente peor que en tiempos de la guerra de Vietnam.
Es esta combinación la que ha favorecido la amplitud del movimiento contra los misiles y contra las armas nucleares.
también que a pesar de sus éxitos obtenidos entre 1975 y 1979, y a pesar de los bruscos cambios en las formas de lucha que se han producido, las clases dominantes en los países imperialistas no han logrado cambiar cualitativamente la relación de fuerzas, ni reestabilizar la situación existente antes de 1968. Esto a pesar del hecho de que hoy en día no cabe duda, frente a la austeridad, de que la clase obrera
Men general a la defensiva, mientras que entre 1968 y 1975 protagonizaba luchas ofensivas.
En lo que se refiere a la lucha contra el militarismo y las guerras imperialistas, embargo, la situación es mucho más favorable para los intereses históricos de la clase obrera que a comienzos de la guerra del
Vietnam. La perspectiva más inmediata de una crisis importante dentro de los países imperialistas, en estos momentos, estriba en la combinación de esta lucha contra los misiles y las armas nucleares con un nuevo ascenso de las luchas contra la austeridad y los demás efectos de la crisis económica.
En los próximos años se mezclarán todos estos aspectos. En Alemania habrá elecciones generales, probablemente también en Gran Bretaña. También habrá una cierta recuperación de la economía mundial y por tanto mejores condiciones para las luchas obreras contra la austeridad. Esta combinación alberga los detonantes de importantes al menos en importantes partes de Europa occidental, y no cabe imperialistas europeos están muy preocupados con esta posibilidad. No están convencidos de que puedan instalar los misiles en Europa, o al menos en algunos países clave, frente a la oposición de sectores masivos de la pobla ción. Algunos creen que incluso si lo hacen será al: precio de una crisis política con efectos a largo plazo. De ahí la frenética sucesión de maniobras en el frente diplomático, durante las últimas semanas. ¿Qué estrategia?
En estas circunstancias, los revoluciona rios deben entender qué objetivos importantes para la lucha de clases internacional, en sentido amplio, comporta contra los misiles. Afectará al futuro de la clase obrera, no sólo en los países impesino también en los países semi-. coloniales y en la Unión Soviética. El movimiento contra los misiles no es una especie de foro propagandístico en el que los grupos de izquierda presentan sus ideas. Constituye una parte importante de la lucha internacional (entendida en su plena dimensión histórica). Si las organizaciones de izquierda intentan fraccionar o este movimiento, y si lo logran, habrán asestado un golpe importante a la clase obrera internacional. Para los revolucionarios es importante que el movimiento contra los misiles obtenga éxitos. Esto significa que los revolucionarios dentro del movimiento contra los misiles deben hacer frente a las siguientes tareas fundamenta-
En primer lugar, el movimiento antiguerra no debe apoyarse en las negociaciones de Ginebra o en cualquier otra maniobra diplomática que pueda producirse entre los Estados Unidos y la burocracia soviética. La fuerza del movimiento antiguerra es la manera en que moviliza a sectores importantes en torno a un objetivo único y concreto: ¡No a la instalación de los Pershing II y Cruise en 1983!
Este objetivo no sólo forma parte de los intereses de la clase obrera de Europa occidental, sino de la clase obrera del mundo
entero. Esta lucha para impedir la instalación de los misiles puede ganarse. fuerzas entre los trabajadores y los capitalistas en cada país. Incluso si se instalan los misiles, los capitalistas pueden sufrir una derrota política portentosa si las luchas contra aquellos se amplían y radicalizan. Por supuesto, en este tipo de enfrentamiento, los costes políticos a largo plazo para el imperialismo son extremadamente
Naturalmente, también un combate contra la línea reformista, es decir la necesidad de construir un ala izquierda en el movimiento. Implica
"responsabilidad igual"' de los Estados Unidos y de la Unión Soviética, de la idea de las "dos superpotencias", de vincular la retirada de la OTAN a la cuestión del Pacto de Varsovia, etc. Implica la lucha contra cualquier aceptación de propuestas como la llamada "opción cero" de Reagan y de la OTAN. Implica emprender el debate que produce ya en muchos países en torno a la desobediencia -explicando mientras no debe rechazarse cualquier forma de desobediencia civil (aunque si debe rechazarse el terrorismo llevado a cabo espasmódicamente Alemania occidental), no es la estrategia a plantear. Más bien hay que explicar que el camino adelante pasa por la movilización de masas del movimiento obrero y del movimiento antiguerra.
Lo que decidirá el resultado inmediato de la lucha es si las manifestaciones de 1983 son cualitativamente más importantes que las de 1982, si el movimiento contra los misiles penetra aún más en el movimiento obrero, si puede convertirse en el tema central de las próximas convocatorias electorales en Europa. Relaciones con la revolución colonial
En segundo lugar, mientras que una fuente fundamental de la fuerza del movimiento antiguerra está en su unidad en torno a sus reivindicaciones centrales, las fuerzas que actúan en él deben tratar de establecer el contacto más estrecho posible con las luchas actuales en el mundo colonial..
Un ejemplo excelente fue el papel de sempeñado por la Campaña de Desarme
Nuclear (CND) en Gran Bretaña durante la guerra de las Malvinas. La CND es una campaña de masas que movilizó a 300.000 personas en las manifestaciones que exigían el desarme nuclear unilateral británico contra la instalación de los
Pershing II y Cruise en Europa. Como tal, desempeña un papel real en la vida política del pais, y afecta poderosamente al movimiento obrero.
Por ejemplo, el impacto de sus campañas fue uno de los factores principales que hizo conferencia votaran a favor del desarme nuclear unilateral. Sería una traición criminal a los intereses de las masas trabajadoras, romper introduciendo plataforma otras reivindicaciones, como las que hubo en torno a las Malvinas o al conflicto centroamericano. Esto implicaría simplemente un intento poderoso instrumento de la lucha de clases en sentido amplio. La tarea de los revolucionarios consiste en mantener la unidad de este movimiento de masas e impulsar al mismo tiempo las luchas contra las guerras, como la de las Malvinas.
La corrección de esta política se comprobó en vivo durante la guerra de las Malvinas. La CND no tiene ninguna postura, en su plataforma, en torno a la cuestión de las Malvinas. Sin'embargo, durante la guerra, la CND hizo una contribución importante al impulso de acciones contra la agresión imperialista británica. La organización como tal, sin alterar su plataforma, impulsó manifestaciones contra la guerra y participó en Partido Laborista y el Partido Comunista también participaron en la creación de un comité contra la guerra de las Malvinas. En medio de la histeria belicista, cuando el apoyo. popular aumentó en un 20%, en los sondeos de opinión, en dos meses, este comité impulsó movilizaciones de 15.000 personas contra la guerra de las Malvinas. Esto es un ejemplo
América Central y otras partes del mundo colonial, en relación con el movimiento antiguerra.
Puestos de trabajo si, bombas no
El movimiento antiguerra no puede ser tampoco un movimiento contra la austeridad. Sería un error intentar añadir a la plataforma de las luchas antinucleares, reivindicaciones como la semana de horas, la lucha contra el paro, etc. Pero los revolucionarios deben intentar establecer relaciones entre ambas luchas, de forma constante.
Ante todo, en la Europa actual, esto puede resumirse en la consigna "puestos de trabajo sí, bombas no". Muchas reivindicaciones clásicas movimiento obrero — por ejemplo, a favor de un programa de gastos sociales en lugar de gastos militares- adquieren cada vez más importancia. Esta es una cuestión central que deben plantear los revolucionarios en su propaganda y en su explicaEn conclusión
Los años 1975-1980 no fueron buenos para el movimiento obrero en general en los imperialistas. Las políticas austeridad de la patronal, la política de distensión, las maniobras de la dirección reformista, inflingieron una serie de derrotas importantes al movimiento obrero. Bajo el impacto de la guerra del Vietnam y la aparición de la crisis económica, los trabajadores de los Estados Unidos y otros países imperialistas, habían sistema capitalista mundial a comienzos de los años setenta. En efecto, se vincularon a los trabajadores y oprimidos de los paises semicoloniales, abriendo el camino a un mayor avance de la revolución colonial.
Sin embargo, posteriormente, la clase obrera de los países imperialistas, que se enfrentan a la burguesía más fuerte del mundo, sufrieron a su vez diversas derrotas importantes. Las luchas victoriosas en el mundo, de 1975 a 1979, sólo se produjeron en general en los países coloniales, y en los países imperialistas hubo una serie de derrotas. Esto permitió, a su vez, que el imperialismo lanzara nuevos ataques militares violentos contra los paises coloniales
- cuyos resultados sangrientos pueden verse en El Salvador, el Líbano, las Malvinas, y en demasiados otros países.
El movimiento contra la guerra primer ejemplo importante que muestra que el imperialismo sólo ganó una iniciativa. No ha logrado hacer que el reloj vuelva atrás, más allá de 1968. El sistema imperialista sigue viéndose amenazado en sus eslabones más débiles del mundo semicolonial, sobre todo actualmente, en América
Central. Pero a este problema se añade ahora el inicio de un nuevo ascenso de las luchas de la clase obrera en los países imperialistas. La lucha contra los misiles es una parte crucial de este ascenso.
El significado histórico
Más importante incluso que la lucha inmediata, sin embargo, es lo que refleja en perspectiva histórica más amplia Durante 30 años, el imperialismo ha llevado la muerte y la destrucción a los pueblos del mundo colonial. Sin embargo, parecía que a los trabajadores de sus propios países les llevaba la paz. Las grandes convulsiones de la lª y llª guerra mundial, y todo lo que comportaron, se perdieron en el recuerdo Sólo con las guerras de Argelia y Vietnam,
La los trabajadores de los países imperialistas a realizar grandes sacrificios para sus amos, de forma inmediata. El desangre de la clase obrera norteamericana en Vietnam provocó una de las crisis políticas más profundas de este país en lo que
Sin embargo, el desarrollo de la carrera de armamentos nucleares ha empezado a hacer ver a los trabajadores de los países imperialistas que algún día sus amos pueden reservarles a ellos el mismo destino que han dado durante decenios a los trabajaobrera y los oprimidos de los países imperialistas tuvieron 50 millones de muertos en la lª y llª guerra mundial, y en la postguerra. Una guerra nuclear en Europa y en los Estados Unidos harían que las destrucciones cometidas en Vietnam parecieran inperspectiva histórica, el espasmo sociedad europea que dió lugar al ascenso del movimiento contra los misiles, a partir de 1980, representa el comienzo de la toma de conciencia en los países imperialistas de que la amenaza de guerra no ha desaparecido tampoco para ellos, sino que quedó solamente suspendida por un tiempo. El capitalismo no eliminado, ni puede hacerlo, esta amenaza.
Sería bonito pensar que masas de trabajadores pudieran emprender grandes simplemente en interés Pero semejante noción ingenua no tendría nada que ver con el marxismo. La clase obrera protagonizará luchas importantes, y finalmente hará revoluciones, porque lucha por sus intereses. El interés propio de las clases sociales debe corresponder, en un momento histórico concreto, a los intereses de todos, que es lo que define el papel históricamente progresivo de las clases.
A partir de 1968, y con más fuerza a partir de 1975, los trabajadores de los países imperialistas vieron que tenían que luchar más duramente para defender sus puestos de trabajo, sus salarios, sus servicios sanitarios, sus derechos democráticos. | algunos también creen, por primera vez desde hace muchos años, que puede que tengan que luchar del mismo modo por defender su derecho, y el de sus niños, a la vida. Esta combinación está produciendo luchas políticas importantes occidental, en 1983.