Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

La lucha de Solidaridad es nuestra lucha

Inprecor n.º 26, febrero de 1982 · pp. 15-26 · 9.755 palabras

El texto que reproducimos a continuación es el contenido de una charla pronunciada por un miembro del Secretariado Unificado de la IV Internacional el 19 de

Las asambleas de empresa se multiplican.

La lucha de Solidaridad es nuestra lucha

Espiasar al momento obrero pol

•N la noche entre el 12 y el 13 de di-

• aplastar al movimiento obrero polaco. Conocemos muchos intentos de este tipo en la historia, pero hay en este caso una novedad desgraciada: conocemos muchas experiencias de golpes militares que tratan de aplastar a movimientos obreros muy poderosos, pero este golpe militar utiliza el argumento de defender el socialismo.

La mayoría de los trabajadores de los países capitalistas no se han dejado engañar por este invento. Ni tampoco han caído en la trampa de tomar por verdaderos los argudiciembre pasado, en los locales de la LCR en Madrid.

La firma de los acuerdos de Gdansk. mentos hipócritas del imperialismo, que se ha lanzado como un buitre sobre la experiencia polaca para hacer una feroz campaña anticomunista.

La mayoría no se ha dejado engañar, pero una minoría sí. Hay una parte del movimientro obrero, que es afortunadamente muy pequeña en los países de la Europa capitalista, pero que no es tan pequeña en el Estado español - y que no corresponde a los sectores más atrasados del movimiento obrero, a los sectores menos combativos, sino que corresponde a compañeros con los que luchamos contra la austeridad,

Bloqueo en el centro de Varsovia, contra la falta de alimentos. hemos luchado con ellos contra la OTAN, compañeros de los que nos sentimos muy próximos en muchas luchas cotidianascon los que, en cambio, nos sentimos muy alejados en un tema vital como es qué ha. pasado en Polonia, qué tienen que hacer los trabajadores con Polonia.

Quiero dedicar esta charla, vamos a dar un repaso a lo que ha ocurrido en Polonia, a los problemas que nos plantean estos compañeros. El problema no es que sean muchos o pocos. El problema es que reflejan un estado de ánimo en el movimiento obrero que tenemos que procurar hechos en Polonia a partir del 12/13 de diciembre, nos hubiera mostrado que Solidaridad ganaba terreno, que estaba al borde de la victoria, esta charla, en este sentido, habría tenido poco interés, porque viendo una Polonia dirigida por Solidaridad, no creo que habría habido ningún trabajador que tuviera la menor duda de qué es Solidaridad, por qué lucha, si es un movimiento obrero o si es un movimiento infiltrado de contrarevolucionarios o de agentes del im

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Los burócratas llevaron a Polonia al descalabro económico: las cartillas de racionamiento se han hecho habituales.

Pero desgraciadamente no poder hacer experiencia práctica. Como veremos al final de la charla, lo que va a haber en Polonia es una resistencia muy larga y muy difícil, sometida a una represión muy dura y que va a necesitar una solidaridad muy fuerte. Y como la batalla va a ser muy larga, conviene abordarla con

Hay seis o siete preguntas fundamentales que nos podemos plantear sobre la expeLa Polonia burocrática

Y la primera pregunta, el punto de partida, es ¿qué era Polonia antes de las huelgas de julio/agosto de 1980? ¿Podemos decir que Polonia era entonces un Estado socialista, en el que ciertamente la dirección, una dirección de un partido comunista como el POUP, cometía determinados errores que era conveniente corregir, que había ciertas reformas que hacer, pero en lo fundamental era una sociedad que debíamos defender políticamente y no solamente en sus bases sociales? ¿Polonia era esto, o era, como voy a tratar de demostrar, un Estado obrero, ciertamente, pero dirigido por una casta parasitaria, que no tiene nada que ver con la clase obrera, una casta burocrática y corrupta? Vamos a verlo en los hechos.

En primer lugar, en 1980 Polonia sufría una crisis económica desastrosa. Esa crisis no empezó con las luchas de los trabajadores. Ocurre al revés. En esto la argumentación de los burócratas se parece mucho a la argumentación de los burgueses, de los caculpas de las crisis a los trabajadores. No. La crisis viene de antes, y las luchas de los trabajadores son una manera de defenderse de la crisis, justamente. En el año 1979, el Producto Interior Bruto de Polonia había bajado ya en un 2%. En el año 1980, en un 4%. En el año 1981 bajará en un 15%.

Y esto no tiene nada que ver con las luchas de los obreros. Eso tiene que ver con la política de la burocracia, a partir de 1970, bajo la dirección de Gierek, que era una dirección que venía al poder después de una ola de luchas, no tan importante como la que hemos conocido ahora, y que trató de hacer concesiones a los trabajadores, de reconquistar una base social para el POUP, que ya vivió una crisis en el año 1970, no de la amplitud de la actual, pero sí una crisis

Y el método que siguió para conseguir mejorar la situación del país fue abrirlo a las importaciones de los países imperialistas, y créditos de los propios países imperialistas. Es decir, a partir de un endeudamiento brutal del país, se trataba de conseguir que hubiera una abundancia de bienes, sobre todo de bienes de consumo duradero en Polonia, que permitiera un nivel de satisfacción social importante y que terminara con las obreras que habían sacudido al

Esta política económica contaba con que el desarrollo capitalista, que era muy fuerte de los años 70- iba a prolongarse indefinidamente. burócratas no comprenden la naturaleza de las crisis capitalistas, y les pilló completarecesión del año 75. Y un primer efecto de los problemas económicos de Polonia son resultado de la propia crisis económica del imperialismo. porque allí la planificación, que existe, está dirigida por una burocracia. Y voy a dar unos ejemplos de lo que significa enla practica una planificación dirigida por esta clase de gente. En la Polonia de Gierek, por ejemplo, cuando se importaban camiones, se importaban de países imperialistas, pero de 11 marcas diferentes exactamente para la misma función. Porque cada burócrata local, cada jefe de una provincia o de una ciudad, que tenía su fábrica, que procuraba que esa fábrica tuviera buenos resultados económicos, se orientaba de acuerdo con las necesidades que región, se dirigía directamente a empresas de los países imperialistas, reclamaba una marca de camiones, y el país se encontraba importando exactamente 11 clases de camiones para un mismo fin.

O bien, en la fábrica Ursus, por ejemplo, que tiene un papel tan importante en las luchas y en la resistencia actual, que fabrica tractores, pues se ha encontrado con que los recambios los tenían que importar de los países imperialistas, y cuando los trabajadores echaron cuentas comprobaron que el coste de los recambios era más grande que el del producto terminado.

O por ejemplo, en las fábricas de conservas -la riqueza pesquera de Polonia es muy grande- tuvieron que dejar de producir, en algún caso, y producir al 50% en otros casos, a partir de los últimos meses del año 1980, porque faltaba hojalata en el país. Y Polonia, como todo el mundo sabe, es uno de los países con capacidad de prosiderúrgicos y derivados que permitirían fá-. cilmente, con una planificación racional, suministrar un producto tan simple como la hoja de lata para hacer latas de sardinas u otros productos de conservas de pescado.

Se acusa a veces a los trabajadores de haber comprometido la marcha de la minería del carbón (el carbón es la exportación fundamental de Polonia). Pero eso no es verdad. Las minas de carbón están funcionando al 70% de su rendimiento desde el de octubre/noviembre de porque faltan las correas que permiten que funcionen los motores; no tienen recambios, y no tienen recambios porque no están previstos en el plan. Los burócratas, cuando planifican el funcionamiento de las minas de carbón, no se dan cuenta de que

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en el país no se fabrican correas de transmisión para las máquinas, que esas correas se rompen, que las tienen que importar, y como no hay previsto ningún dinero para importarlas, pues no se importan. Y entonces, la minería de carbón funciona al menor rendimiento.

Polonia era un país que en 1976 exportaba energía eléctrica. Polonia es hoy un país en el que las fábricas deben funcionar, en general, en término medio, a un tercio de su capacidad porque se tienen que desenchufar, literalmente. Es decir, no hay energía eléctrica suficiente, no está previsto cómo producirla ni dónde comprarla, y entonces las fábricas no pueden funcionar por falta de energía eléctrica.

Y todo esto se llaman "crímenes económicos". Es el nombre que se utiliza normalmente en los Estados obreros burocratizados. Y como toda buena burocracia, ha encargado a una serie de organismos que investiguen. En Polonia existen hoy 40 agencias destinadas a investigar los "crimenes económicos". Y el cálculo que se ha hecho es que estas 40 agencias, que, naturalmente, se comen el terreno unas a otras, han llegado a descubrir aproximadamente un 15% de esto que llaman "crímenes económicos" y que son simplemente casos de fraude, fraude a los trabajadores, hecho por burócratas.

Estos datos están sacados de Tribuna Ludo. Tenemos una ventaja para conocer lo que pasa en Polonia, y es que cuando un burócrata cae, el burócrata que le sigue procura sacarse el muerto de encima, convirtiendo al anterior en chivos expiatorio. Así, cuando llegó Kania al poder, contó cosas como éstas: la culpa la tenía Gierek, el anterior burócrata. Era una forma de considerar que él ya no tenía culpa de nada de aquél momento en adelante. Entonces, todos los datos que he dicho aquí son datos sacados de fuentes oficiales polacas.

Los privilegios de la burocracia

Esta era la situación general de despilfarro, de corrupción de la burocracia. Como consecuencia de ello había un endeudamiento gigantesco, del que ya ha hablado mucho la prensa. los cuatro paises del mundo con una deuda más grande; junto con Brasil, Corea del Sur debe ocupar puesto, y este país tiene un servicio de la deuda para este año que son aproximadamente 10.000 millones de dólares, que es el doble de las exportaciones del país. Es decir, que es un país que está en bancarrota.

Y quien sufre la bancarrota son los traba"socialista", por ejemplo, un millón y medio de personas buscan vivienda. No la tienen, ni la encuentran, ni hay proyectos de construcción en la planificación central para suministrar vivienda a un millón y medio de polacos. Esta es la situación que viven los obreros de Polonia, y esta es la situación contra la que se han rebelado en los meses de Julio y Agosto y hasta ahora.

Pero ésta no es la situación en la que viven toda Polonia. Porque hay una capa social que vive muy bien en Polonia. Esa capa la llamamos burocracia, es la que está en el poder, y teóricamente, según la ley, su salario debe ser solamente tres veces el de un obrero especializado, es decir, 20.000 zlotys (que se cotiza en el mercado oficial a un dólar por 35 zlotys, pero que en el mercado negro se cotiza a un dólar por 500 zlotys, lo que permite dar una idea de la situación económica en que se encuentra el país). Pues bien, esta es la teoría, estas son las leyes; en la realidad, como estos burócratas tienen acceso por medio de sus puestos a la Administración del Estado y a esos dólares que luego se pueden cambiar por 500 zlotys en el mercado negro, tienen privilegios económicos que permiten, en un cálculo estimado de Solidaridad, considerar que su salario es entre 12 y 20 veces el salario medio de un obrero polaco.

Antes existían en Polonia, como en otros muchos países del Este, tiendas especializadas para los burócratas, donde hay produc tos de lujo que no están al alcance de la población. Todas estas tiendas especializadas, Gierek las sustituyó por una forma más discreta: ahora, lo que hay, en todos los grandes almacenes de Polonia, es lo que los obreros polacan llaman el "tercer piso", que es efectivamente el tercer piso del almacén, que no está destinado al común de los mortales, a los trabajadores у campesinos de Polonia, sino exclusivamente a los funcionarios del Partido y de la Administración del Estado, donde pueden encontrar productos que no se encuentran en las tiendas normales.

Y en fin, hay una concentraciones de villas en Polonia, a las que los trabajadores les han puesto nombre, les llaman "Bahamas" o "La Ponderosa'' , donde viven estos señores, y el precio de cada vivienda, en estas agrupaciones de villas, entre 15 y 20 veces el salario anual medio de un obrero polaco.

Esta capa social que tiene el pder en Polonia está defendiendo esto. Defiende estos intereses materiales, no defiende simplemente ideas, sino estos intereses. Y los defiende contra los trabajadores, porque estos intereses materiales los saca del sobreproducto social, se apropia de ese sobreproducto de los trabajadores y con él tiene privilegios como los que acabo de contar. Y los defiende contra la clase obrera, y por eso no da ninguna libertad a la clase obrera.

Ha fundado su poder en la ausencia de toda libertad para los trabajadores. Y aunque en la Constitución se pueda leer en el artículo 1.2. que el poder pertenece al pueel pueblo trabajador ha tenido que luchar, y muy duramente, para poder conseguir, y sólo durante algunos meses, un poder tan simple como el de crear su propia organización, el crear su

La burocracia no soporta las libertades democráticas, tiene menos capacidad para soportarla que la burguesía, en los países capitalistas, y podemos comprender muy bien la razón: en los Estados obreros, puesto que la propiedad es una propiedad socializada, la democracia puede ser real, no una democracia formal como en los países capitalistas. Entonces la burocracia sólo puede ejercer el poder contra los trabajadores con el monopolio absoluto del poder político, no puede compartir el poder con nadie.

Si aparece una organización de trabajadores que aspira por la propia dinámica de sus luchas, a tener acceso al poder, a tener control del poder, y finalmente se termina planteando, como veremos, el tema de que la Constitución sea una realidad, esto que

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dice la Constitución de que el poder pertenece a los trabajadores sea verdad, que ocurra en la práctica, la burocracia no tiene otra alternativa que aplastar ese movimiento de trabajadores.

Entonces, en Polonia, antes del año 1980, no había una dirección comunista que cometía algunos errores; había una casta parasitaria y los trabajadores tenían derecho a enfrentarse con ella. Y así lo hicieron. ¿Qué es Solidaridad?

La segunda cuestión importante es, en esta situación, ¿qué es Solidaridad? ¿Qué papel representa dentro de ella algo que preocupa a muchos compañeros, posiblemente les preocupa más de lo que realmente es un problema para los trabajadores polacos, en fin, qué papel cumple la Iglesia dentro de Solidaridad?

Solidaridad es el resultado de una experiencia, de una experiencia muy larga que empieza en el año 1956, que sigue en las revueltas del año 1970 y del 1976, a través de las cuales se ha formado una. vanguardia obrera en Polonia que no tiene ningún punto en común con la situación de ninguno de los demás Estados obreros. La tradición, la experiencia de lucha de los trabajadores polacos, era la más alta, sin duda, de todos los Estados obreros.

Esta tradición, esta experiencia de organización y de resistencia frente a la represión burocrática, a finales del año 1979 se puso en relación con una reflexión política de un sector que es producto de las luchas de 1976, es decir, de la gente que eran militantes de base en 1976, y que no fueron corrompidos por la burocracia.

Porque la burocracia tiene un poder de corrupción inmenso; hay una anécdota que puede ilustrarlo y es que, cuando Walesa y sus compañeros y compañeras fueron a negociar con la direción de los Astilleros de Gdansk, se encontraron con que el Director de Empresa era un miembro del Comité de Huelga de 1976. Esta es la forma que tiene la burocracia de comprar a los dirigentes de trabajadores, puestos que les permite el acceso a los privilegios de los que ya he hablado antes.

Entonces, en el año 1979 había una reflexión política, estaba madurando el movimiento obrero a partir de la desastrosa situación económica que vivía el país. Hay una anécdota interesante en esta maduración, y que la hemos conocido directamente de ellos, pues nos la han contado los compañeros que formaron parte del primer intento de sindicato libre: Valentinova, ha venido aquí, ha estado hablando en televisión; Walesa y Kalceski, que es un tercer compañero no tan conocido; ellos nos contaban que en unas de sus reuniones le llegó una publicación, que se llamaba Nare bo. En esta publicación había un artículo que estaba sacado de otra publicación que conocemos muy bien, llama Combate. Y ese artículo de Combate contaba lo que eran CC.OO. Digo la pura porque interesaba a la gente que se ocupaba de los problemas de Polonia, contar a los obreros polacos cómo bajo una dictadura, la dictadura franquista, el movimiento obrero español había conseguido crear una organización independiente. Y para reflexión política de los primeros cuadros de ellos son los que nos lo dicen, este conocimiento de la experiencia de CC.OO. en el

Y de estos gérmenes de sindicalismo libre surgieron las grandes movilizaciones Julio y Agosto, que darían origen al sindicato libre Solidaridad. A los sindicatos y organizaciones obreras hay que juzgarlas por lo que hacen y no tanto por sus ideas religiosas, sino por lo que hacen, por lo que piden, por cómo se organizan; y así podemos ver lo que era Solidaridad en aquél momento, en Agosto, viendo las reivindicaciones que pedían.

Si hay compañeros que piensan en estas historias de infiltración del imperialismo y cosas de este tipo, pues deben coger la plataforma, las 21 reivindicaciones de los trabajadores pulauus que fucron la base de las negociaciones de Gdansk, y encontrarán cosas como por ejemplo aumentos iguales para todos, consigna que hay que recordar en España porque desgraciadamente no tiene tanta actualidad; el reconocimiento a los sindicatos libres, el respeto a los derechos de huelga; el respeto a las libertades de expresión, de publicación, garantizadas por la Constitución; la readmisión de los trabajadores despedidos por su práctica sindical, por su práctica política; la difusión por la televisión de lo que hacían los trabajadores y de los Comités de Huelga Interempresas; el que no exista ninguna represión contra los trabajadores huelguistas; el control de los precios comerciales; el que exista un verdadero aprovisionamiento del mercado interior; el que existan cartas de racionamiento para la carne hasta que se estabilice el mercado, pero controladas por los trabajadores; el derecho a la jubilación después de 35 años de trabajo; en fin, una plataforma de los trabajadores que se enfrentan a una situación como la que he descrito antes, a la crisis económica polaca.

Y este sindicato nace con una aspiración a la democracia obrera enorme. Y nace con esta aspiración justamente porque es un trabajadores que han hecho la experiencia de verse expropiados de toda clase de poder político y de toda libertad, que tienen la experiencia de años de una burocracia que les miente, que los engaña, que los oprime, y tienen un cuidado por la exquisito, hasta el punto de esas anéctotas, que vosotros conocéis, de que cuando llegaron los negociadores del POUP para negociar con la dirección de Solidaridad, se encontraron con que aquello estaba retrans mitido, como si fuera un partido de fútbol, porque la gente seguía fuera lo que negorepresentantes delegados gubernamentales.

Y cuando se discute en el Congreso de Solidaridad, algunos meses más tarde, y los delegados llegan a hacer una cosa pequeña como mostrarse de acuerdo con un aumento del precio de los cigarrillos decidido por la burocracia, pues empiezan a aterrizar sobre la mesa del Congreso telegramas de protesta a miles, literalmente, de fábricas y trabajadores diciendo que no, que no estaban de acuerdo con el aumento de los cigarrillos, y entonces el Congreso decide echar marcha atrás y se manifiesta en contra de esta subida de precios.

Gdansk, normalmente |son grabadas en cintas magnetofónicas y estas cintas son pasadas luego a los trabajadores, para que los trabajadores sepan lo que dicen sus dirigentes y puedan criticarlos o no, o puedan revocarlos, porque el derecho lo

Es pues un movimiento obrero que surge con una aspiración profunda a la democracla, y esa aspiración profunda tiene que ver, no con ninguna presión exterior, ideológica, política, imperialista, sino con una. aspiración que está ligada a la naturaleza misma de la clase obrera, sobre todo de una clase obrera que ha hecho la experiencia del dominio burocrático. Este movimiento surge, va a hacer su aprendizaje, lentamente; es un movimiento verdaderamente empirico, porque en el caso de Solidaridad existen verdaderamente muy pocas tradiciones de la que puedan reclamarse y no existen apenas movimientos obreros de esta amplitud bajo regímenes burocratizados; va a tener que ir aprendiendo sobre la marcha, pero va a ir creciendo en conciencia de una

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manera progresiva durante estos 18 meses hasta llegar, como veremos, en el Congreso de Solidaridad, a plantearse el problema del poder; a plantearse primero el problema de la autogestión, de quién tiene que ser el dueño de la fábrica, para plantearse después quién tiene que ser el dueño no sólo de una fábrica, sino de todas las fábricas, quién tiene que ser el dueño del país, si la clase obrera o los que la oprimien aunque hablen en su nombre. El papel de la Iglesia Católica

Esta ha sido la realidad y la experiencia de Solidaridad. Y es verdad que en ella ha ocupado un papel importante la Iglesia, porque la mayoría de los miembros de Solidaridad son creyentes. Hay que comprender entonces por qué en Polonia la Iglesia, la Iglesia católica, tiene la autoridad moral que tiene.

Los obreros la llaman así, autoridad moral, a la de la Iglesia. Cuando se planteaban, por ejemplo, las negociaciones para ese proyecto de Frente Nacional, que ha sido la última maniobra de la burocracia en los meses anteriores al golpe militar, los trabajadores decían: queremos que estén, en esas negociaciones, Jaruzelski, que representa al Estado, que esté Solidaridad, que representa a los trabajadores, y que esté la Iglesia, que representa una autoridad moral.

Es verdad, los trabajadores le dan autoridad moral a la Iglesia. Y se la dan por razones que podemos comprender; Polonia es un pais, en primer lugar, que tiene una conciencia nacional muy fuerte, que ha sido sometida a represión, opresión, a lo largo de decenios; y esa conciencia nacional de ninguna manera ha sido representada por la burocracia, ha sido aplastada por la burocracia. Y la Iglesia ha aparecido, desde los años 50, desde la postguerra, como la que encarna los valores de la nación, los valores generales de la nación, ante el pueblo polaco.

En segundo lugar, la Iglesia sufrió persecuciones hasta el año 56 aproximadamente, y estas persecuciones le han dado una autoridad moral ante trabajadores que, también, sufrian persecuciones en la Polonia burocratizada. La Iglesia se benefició, en fin, del descrédito del marxismo, porque la gente que oprimía a los trabajadores polacos, que tenía esos beneficios materiales exorbitantes, hablaba en nombre del marxismo. Y sobre eso se construyó la autoridad de la Iglesia en Polonia.

Pero comprender la autoridad de la Iglesia en Polonia tiene mucho menos interés que comprender cuál es su papel político. Es decir, si el poder político de la Iglesia ha consistido, de alguna manera, en alguna cosa diferente al pacto con la burocracia. La respuesta es no. La Iglesia en Polonia, y desde hace mucho tiempo, desde los años 50, ha tendio una política sistemática de pacto con la burocracia.

En 1956, el Cardenal Wyszinski llamó a los trabajadores polacos a votar con Gomulka, y no lo hizo gratis. Hay pocas cosas que la Iglesia hace gratis. En 1956 había habido una nueva revuelta obrera, y la llegada de Gomulka al poder había sido el producto de uno de esos recambios burocráticos para hacerle frente. Y Gomulka había decidido, entre otras cosas, respecto a la Iglesia, convertirla en un foco de lo que podríamos llamar oposición tolerada. Para la burocracia es mucho más aceptable tener

SOLAR

SALDARNOK

951 una oposición católica en el país, que tener una oposición marxista revolucionaria, evidentemente.

Y la Iglesia recibió desde entonces una serie de privilegios materiales que la han convertido en un aparato realmente poderoso, y este aparato se financia con subvenciones que llegan del Estado polaco, fundamentalmente con esas subvenciones. La Iglesia es una fuerza muy poderosa en Polonia, pero en ese sentido tienen los pies de barro. Una gran parte de su aparato de permanentes está pagado por la burocracia. Y desde entonces, desde el año 1956, la Iglesia ha sido extremadamente fiel a sus compromisos con la burocracia. En el año 1970, cuando cae Gomulka y llega Gierek al poder, el Cardenal Wyszinski, en una alocución por la televisión, dice que él tiene toda la confianza en Gierek, porque Gierek es un hombre que lleva a Polonia en su corazón. En 1976, cuando estallan nuevas revueltas obreras muy graves, el Cardenal Wyszinski sale en la televisión y pide moderación. En

1979, en una de estas peregrinaciones que hay al santuario de la Virgen Negra, patrona de Polonia, el discurso del cardenal, en medio de esta crisis económica que describí antes, está hecho sobre el tema de que los trabajadores no deben pedir demasiado, deben comprender la situación general del país; no es que las exigencias sean injustas, es que no hay que pedirlas, porque los trabajadores deben comportarse, en primer lugar, como buenos ciudadanos.

Y esto ha seguido así hasta hoy, hasta fechas tan próximas como, por ejemplo, el 15 de noviembre, donde Tribuna Ludu, el órgano del Partido Obrero Unificado Polaco, se felicitaba del papel que jugaba la Iglesia polaca y Monseñor Glemp, diciendo que era un factor fundamental de moderación en el país. Después del golpe militar, la Iglesia ha seguido jugando este papel de moderación, de búsqueda de compromiso, al servicio de su propio pacto con el bloque burocrático, que le permite seguir disfrutando de los beneficios materiales que obtiene del Estado obrero polaco.

Quiero hablar de otra corriente que existe en Solidaridad, porque esta corriente se ha convertido en la oveja negra de las denunclas de la burocracia en general, e incluso desde nuestro propio periódico se ha insultado a uno de sus dirigentes. Nosotros no tenemos nada que ver con esta corriente, con la que se identifica al KOR, el Comité de Autodefensa Social, y particularmente con su dirigente más conocido, que es Kuron. Pero no podemos aceptar que se diga que Kuron es un agente del

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imperialismo, esto es mentira.

Los trabajadores y los dirigentes de izquierda de Solidaridad llaman a Kuron "el bombero", porque el papel que ha desempeñado, en función de un análisis político que voy a explicar, ha sido el de tratar de apaciguar cada conflicto social importante que se ha planteado en este período en Polonia. Acusarle de que ha sido un aventurero, que ha tratado de impulsar hacia adelante el movimiento, no tiene nada que ver con la realidad más elemental.

La línea política fundamental de Kuron y del KOR, conviene comprenderla porque ha influído mucho en Solidaridad y se ha mostrado errónea: es que el tiempo operaba a favor de los trabajadores polacos, considerando por consiguiente que cuanto más tiempo pasara, mejor, había que tratar de encontrar un marco de compromiso y de reforma del POUP, porque el POUP era el paraguas, lo que protegía el proceso polaco de una intervención de la burocracia. | Si se producía un enfrentamiento fuerte con el POUP, entonces llegaría la burocracia de la URSS, era inevitable, no había nada que hacer contra ella.

Se trataba de avanzar lentamente, presionar, conseguir que se fuera reformando el POUP. Si acaso, porque Kuron y el KOR también han ido evolucionando políticamente, conforme se iban desarrollando los acontecimientos, lejanamente se podría pensar en el problema del poder. Pero en cada momento, e incluso en el Congreso de Solidaridad, quienes hablaron en contra de que Solidaridad se planteara el tema del poder, de ser un candidato al poder político en Polonia, ha sido gente como Kuron, gente tiene posiciones reformistas, reformistas de la burocracia, que nosotros no compartimos. Pero mucho menos compartimos, claro, que alguien se permita decir que es un agente del imperialismo, lo cual es una mentira de la peor tradición estalinista. Un proceso de revolución política

Este es, entonces, el movimiento que ha habido en Polonia. Es absurdo atribuirles ninguna responsabilidad en la crisis económica actual. Se ha hecho el cálculo de lo que ha significado desde el punto de vista de pérdida de producción, todos los días de huelga que ha habido entre julio del 80 y noviembre del año 81. Corresponde aproximadamente a cuatro días de producción en el país. Pero los problemas de energía eléctrica que he contado antes, esta obligación de desenchufar las empresas porque no hay más fluído eléctrico, le han costado al país ocho días de producción enteros...

Y el desastre en su conjunto de la planificación burocrática, es decir, la caída de la producción global que ha provocado esta gestión burocrática desastrosa, le ha

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costado a Polonia el equivalente a 60 días de producción. Entonces, el efecto de las huelgas, de las luchas de los trabajadores polacos en la crisis polaca, es mínimo. Las huelgas han aparecido como resistencia a esa crisis, los trabajadores se han comportado frente a ella no fomentando el pánico, que no les interesaba y que sufrían ellos mismos, ante los problemas de la falta de abastecimiento de las materias primas.

No han tratado de felicitarse de ello, porque eran sus hijos, ellos mismos, los que sufrían esta carestía de bienes básicos. Han organizado formas de reparto, mucho más eficaces, por cierto, en la práctica, que las establecidas por la burocracia. Responsabilizar, como hace hoy la URSS y una parte de la prensa ligada a los partidos comunistas europeos, a un cierto izquierdismo-aventurerismo de Solidaridad, por los problemas que tiene la sociedad polaca, es una falsificación total.

Entre ese poder burocrático que vimos al principio y este movimiento obrero que se organiza en Solidaridad, ¿qué tipo de conflictos existía? ¿Qué es lo que está en juego en las luchas de Polonia de los años 1980 y 1981?. La respuesta está en los mismos documentos, en lo que ha dicho claramente Solidaridad. El problema es la lucha por la democracia socialista. Ellos no la llaman democracia socialista. En su Congreso le lla man República autogestionada, por ejemplo.

Si vemos lo que dice la declaración final del Congreso de Solidaridad, que plantea los objetivos que debe tener esa República autogestionada, se habla, por ejemplo, de que hace falta una reforma de la economía, por la creación de Consejos de Autogestión auténticos en las empresas y por la liquidación de la nomenclatura del partido, es decir, de los puestos burocráticos que el partido controla; y se habla del control social sobre los medios de comunicación y la supresión de la mentira en la educación y la cultura polaca; y se habla de la democracia por la vía de la introducción de elecciones libres a la Dieta y a los Consejos del Pueblo; y se habla de la justicia por la igualdad de todos ante la ley, de la liberación de los prisioneros de opinión, y cosas que tienen que ver con lo que nosotros llamamos democracia socialista.

Entonces, lo que estaba en juego era una revolución política. Y una revolución política tiene una naturaleza particular. No había ninguna fuerza social importante en Polonia que se planteara la restauración del capitalismo. Todo el cuento que existe en la prensa sobre la existencia de fuertes corrientes restauracionistas en Polonia son mentira. Luego vamos a ver, y además en un lugar sorprendente, quiénes pueden ir este camino, quiénes pueden estar metiendo en Polonia los gérmenes de una restauración capitalista. Pero Solidaridad, en absoluto.

Los trabajadores jamás se van a plantear

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volver a regímenes de explotación de ellos mismos que han conocido, pues son los regímenes que han vivido sus padres, por ejemplo. Ellos han sido además, en este terreno, extremadamente claros.

Incluso la burguesía se ha encontrado en situaciones incómodas; por ejemplo, cuando Walesa fue a Francia, hace algunos meses, fue recibido, por supuesto, por el movimientro obrero, pero también por la prensa burguesa que se saludaba, tratando de convertirlo en un simbolo anticomunista. Y lo saludaron así hasta que Walesa fue a un mitin obrero, invitado por la CFDT, sindicato socialista francés. Walesa, hablando en el mitin, respondió a una pregunta de un compañero de la CFDT, sobre qué le había parecido París, Francia, etc. Walesa contestó que estaba muy bien, que era una ciudad muy bonita, que no había colas (claro, iqué iba a decir!), pero que había llegado a la conclusión de que la situación de los trabajadores franceses seria mucho mejor si los dueños de las fábricas y del país fuera la clase obrera y no los capitalistas. Entonces claro, los trabajadores se partieron las manos de aplaudir y al día siguiente la prensa burguesa, Le Figaro, ya hablaba con menos cariño de Walesa. Esa declaración formal de que todos los bienes pertenecen a los trabajadores forma parte de una realidad aplastantemente mayoritaria del movimiento obrero polaco.

Ha habido compañeros que han planteado que una vía posible y una vía más realista que la emprendida por Solidaridad, era no buscar un enfrentamiento frontal con el POUP. Hay compañeros que dicen que tendrían que haber intentado una reforma del POUP, que tendrían que haberse ganado a un ala izquierda del POUP; esta izquierda, además, ha existido durante todo un tiempo. Así, se plantea que ha habido una táctica excesivamente exterior a los comunistas polacos, que esto puede ser un reflejo de estas ideas metidas por la Iglesia en la mayoría de los miembros de Solidari-

Pero no es que Solidaridad haya renunciado a una táctica de reforma del POUP porque sí, por razones teóricas. El problema se resolvió en la práctica. Lo que ocurre es que los obreros abandonaron el POUP. Al principio del movimiento de Solidaridad había aproximadamente un millón de miembros de Solidaridad que también eran militantes del POUP. Y en el Congreso de Julio del POUP, hubo una corriente, en torno a "Organizaciones territoriales" que trató de plantear una cierta alternativa de reforma y que por cierto fue saludada con entusiasmo por algunos eurocomunistas, entre ellos Carrillo, que consideró que los problemas iban por fin bien encaminados en Polonia gracias a la reforma del POUP.

¿Y qué ocurrió luego? Pues ocurrió que por ejemplo hoy, en la fábrica HUTA-

KATOWIZCE, que tiene 16.000 obreros, que tenía 15.400 miembros de Solidaridad, hay 24 militantes del POUP. Y los 24 militantes del POUP no son, creo que ninguno, obreros de planta. Están reclutados entre el personal de dirección de la empresa. Lo que ocurre es que en el propio congreso del POUP, uno de los miembros más importantes del partido, el primer secretario de la fábrica FCO, que fabrica los coches FiatPolski, se dirigió al Congreso y les dijo "ustedes hablan de que estamos perdiendo audiencia entre la juventud. Eso no es verdad. Eso era antes, al principio. Durante el año 80 sí, el problema era que se iba la juven

Pero ahora no se va solamente la juventud. Ahora se van los obreros, obreros en masa, los que construyeron — dice él- la democracia popular en Polonia en los años 50. Esos obreros se van y yo también me voy"'. Era un discurso de dimi-

A partir de Julio, lo que quedaba claro en Polonia era que el partido había perdido no solamente toda legitimidad social, sino que había perdido lo fundamental de su base relativamente natural: los trabajadores que habían ido al POUP porque creían que allí podían defender los intereses de su clase, de pronto vieron, en la experiencia, en la práctica, que surgía una organización obrera de verdad, independiente, con plataformas como las que he dicho antes, y dijeron, este tinglado. no sirve para nada, yo me voy con los de mi clase, yo me voy a luchar con Solidaridad

Así, el problema de la reforma del POUP, del desarrollo de un ala izquierda en el POUP, se ha resuelto en la práctica. Seguir hablando de no tiene el sentido. Ese ala izquierda no existe; existió y se salió. Y ahora está en Solidaridad y posiblemente está formando parte de los miles de detenidos que existen hoy en Polonia.

En las vísperas de este golpe de Estado había, ciertamente, dos proyectos diferenres en Polonia. Pero no eran el proyecto de una dirección socialista por un lado y el proyecto de un sindicato, donde había buena gente, ingenua, pero infiltrada por la contrarrevolución, por otro. No.

Había un proyecto socialista, de democracia socialista, ese proyecto que ellos llamaban la República autogestionada polaca, que era el proyecto de Solidaridad, que empezaba a plantearse ya directamente el problema del poder; y había el proyecto del POUP, un proyecto que era el mantenimiento en el poder de la burocracia y cuyo interés en la "defensa del socialismo" se puede ver en función de un simple dato: como se sabe la direción del POUP y del Estado, ha solicitado el ingreso en el Fondo Monetario Internacional, para hacer frente a los problemas económicos de Polonia. Y nosotros sabemos, y ellos saben, cuáles son las recetas del FMI para resolver los problemas de la crisis económica. Es exactamente la misma receta que se ha aplicado en Chile, que se aplica en Perú y que se aplica en el Zaire, exactamente la misma. Significa en particular, que una de las conquistas fundamentales de lostrabajadores de Polonia, que es el pleno empleo, desaparece con el plan de FMI.

Y uno se encuentra hoy con que los burócratas escriben en sus revistas y dicen en sus cálculos que sí, que en los próximos seis meses el paro debe alcanzar al menos a 200.000 ó 250.000 trabajadores polacos. Es el cálculo que hacen los burócratas; cálculos más sensatos consideran que el paro, si se aplicara la política del FMI, que es la política que quiere aplicar Jaruzelski, alcanzaaproximadamente a 2.000.000 de trabajadores. Esta es una política de austeridad bastante clásica que pretenden introducir, y con ella el paro masivo Este es el plan económico de Jaruzelski y es el plan que triunfará si termina la resistencia

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del movimiento obrero polaco. Es muy importante recordar estas cosas a la hora de elegir campo en el conflicto polaco. La política del imperialismo

¿Cuál ha sido la política del imperialismo en Polonia? Podemos partir de una cosa cierta: el imperialismo sabe que los Estados obreros tienen regímenes sociales diferentes de los capitalistas y, como proyecto a largo plazo, quiere reconquistar esas plazas perdidas para el capitalismo. Pero la política actual del imperialismo no está determinada por ese proyecto. Está determinada, en primer lugar, en lo que se refiere al caso de Polonia, por uno de los acuerdos que mejor funcionan en este mundo, el acuerdo de Yalta de reparto del mundo en zonas de

El imperialismo puede hacer muchas batallas ideológicas, evidentemente, puede tratar de beneficiarse de cosas como las que ocurren en Polonia para lanzar una campaña anticomunista tan hipócrita como la que estamos viviendo ahora. Pero la política fundamental del imperialimo es la reforma, el compromiso y el apoyo a Jaruzelski.

Voy a leer un artículo de una revista, The Economist, que es prácticamente una publicación oficial del gran capital internacional, en su número del 12 de diciembre, que dice lo siguiente: «El gobierno polaco, bajo la sensible dirección del general Jaruzelski, esta tratando de hacerse con las riendas del país. Ha empezado por medidas de alzas de precios, impopulares aunque muy necesarias; ha rehusado a acceder a algunas reivindicaciones absurdas de Solidaridad, como la posibilidad de dirigirse por televisión al país. Pero hasta que Solidaridad muestre más realismo, el Gobierno de Jaruzelski no puede empezar a reordenar la situación económica polaca, que ha sufrido un retroceso del 15% en su Producto Nacional Bruto en este año».

Sigue diciendo The Economist: «En la mayoría de los países, el mejor camino para manejar a las centrales sindicales obreras importantes es ignorar sus peticiones y resistir a sus huelgas», pero, siguen diciendo, «Solidaridad no es sólo un sindicato, nadie duda de la valentía de sus miembros, deben tener el valor de reconocer los límites de su libertad que la geografía, la historia y la economía le imponen».

Cuando hablan de la economía, hablan evidentemente de la deuda que Polonia tiene con los países imperialistas y que, evidentemente quieren cobrar. Pero cuando hablan de la geografía, lo que les dice este portavoz de los imperialistas a los trabajadores polacos es: "miren en qué país no creen conflictos, respeten el status quo, lleguen a un compromiso aceptable con la dirección de la burocracia"

Esta es la política fundamental del imperialismo, la política real. La política que ha permitido que directores del consorcio de la banca privada, con la que Polonia tiene una deuda de aproximadamente 17.000 millones de dólares, y que teme no cobrar, realmente se hayan felicitado, aunque con mucho escepticismo - porque no creen que Jaruzelski pueda hacerse con las riendas del poder-, por la posibilidad de restablecer el orden en el país que comporta el golpe mili

Entonces, ¿estamos en una situación en Polonia en la que hay que elegir campo y en está el imperialismo y en otro están los Estados socialistas y al frente de ellos la URSS? Pues no, no estamos en esa

Si tenemos interés en plantear los problemas así, y decimos que hay que elegir campos, pues en Polonia sí hay dos campos: hay el campo de los trabajadores, organizado en Solidaridad, y hay el campo de la burocracia, cuya dirección política es internacional; ciertamente está la URSS, que ha jugado un papel en la coerción, en la atemorización de los trabajadores polacos, en las maniobras de intimidación por dos años consecutivos del Pacto de Varsovia en la frontera polaca, que lo : sigue jugando hoy. Que nadie dude que si Jaruzelski no consigue por sí mismo hacerse con las riendas del poder, aparecería la "solidaridad internacionalista" a la manera de Breshnev,

Entonces, el campo está entre los trabajadores y la burocracia; no está entre ese imperialismo, considerado general, enemigo de los países socialistas, y los países socialistas, que en función del mal menor, los trabajadores tendríamos interés en defender y defender con ellos a Jaruzelski frente a los trabajadores polacos. La resistencia obrera al golpe

Este era el conflicto que se perfilaba en

Diciembre y que tuvo, como casi todos los golpes de Estado - conviene recordar esto aquí por la cuenta que nos tiene - un test, una prueba, antes del golpe de verdad Como hubo el Tancazo en Chile, hubo el asalto a la Escuela de Bomberos el día 2 de Diciembre por fuerzas de la milicia polaca. Recordaréis que este asalto, que fue definido por la propia burocracia literalmente como una prueba de fuerzas, terminó con la indecisión de Solidaridad.

Se puede decir que hasta entonces, hasta este día, Solidaridad llevaba la iniciativa desde el mes de Julio del 80; a partir de este momento la pierde.

La respuesta que habría requerido esta provocación, esta prueba de fuerzas que significaba el desalojo militar de la Escuela de Bomberos, era, como pidieron algunos sectores de Solidaridad, la huelga general inmediata. Pero no hubo eso. Hubo, eso sí, un proceso de radicalización creciente de advertencias, un conflicto muy fuerte de comunicados, declaraciones, una amenaza de huelga por parte de Solidaridad, pero el test, la conclusión que pudo sacar la burocracia es que no había capacidad de decisión, capacidad de centralización suficiente en Solidaridad

Y entonces se planteó, en la noche del 12 al 13 de Diciembre, lo que la burocracia ha llamado "estado de guerra". Y se llama así, pues en la Constitución polaca no existe la fórmula que aquí utiliza la prensa, estado de sitio; la única fórmula que existe es Estado de guerra. Y si hay guerra en Polonia, hay que preguntarse ¿contra quién? ¿Contra lanzado la guerra el General Jaruzelski? ¿La ha lanzado quizás contra imperialismo? Sería extraño que en un Estado obrero se hagan así estas cosas.

Incluso podemos tomar otras referencias como ejemplo. Por ejemplo, la referencia de Cuba. Nosotros tenemos muchas dife-

ZNIA GDANSKA IM. LENINA

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rencias con la política de la dirección cubaparticularmente en Polonia, dirección cubana, que está realmente y muy duramente amenazada por el imperialismo ¿qué ha hecho para hacer frente al imperialismo? Lo normal obrero: movilizar a los obreros; frente al imperialismo se arma a los obreros, crean milicias populares. Y de esa manera, el pueblo, el Estado obrero está en condiciones de defenderse del imperialismo.

¿Es esto lo que ha ocurrido en Polonia? Lo que ha ocurrido en Polonia es lo contrario. Jaruzelski, con este supuesto interés de defender al pais contra la contrarrevolución, ha atacado a los trabajadores, les ha quitado derechos, los ha detenido a miles, en muchos casos ha matado.

Use han defendido, y esto también nos puede dar una idea del carácter de clase del conflicto que hay en Polonia: ¿con qué armas? ¿Qué han dicho comunicados?. Han dicho a sus compañeros y compañeras de clase: las fábricas, pues las fábricas son nuestras

• Francamente, es un poco raro que gente infiltrada por el imperialismo considere que las fábricas son su fortaleza.

Dido a las fábricas, han creado comités de huelga, han establecido mecanismos de resistencia, han tratado de poner en pie lo que ya a finales de noviembre intentaban organizar con el nombre de intervención de la burocracia no les ha dejado llevar a término. Estas guardias desorganización muy grande, solamente en las fábricas de Kattowice y en las minas de Silesia hay un resto de esta organización.

Jaruzelski ha actuado como lo que es, como jefe de la burocracia, contando con los instrumentos de represión que tiene. No hay que tener ninguna confusión respecto a la imagen de que el ejército polaco es una especie de tercera fuerza en el conflicto: "Están los obreros, está la burocracia, y aparece el ejército nacional, que representa a la nación". Esto es falso. En el ejército polaco, el 100% de los oficiales son miembros del partido; además, esto es una condición, es decir si no eres miembro del partido no puedes ser oficial, o si eres oficial a la vez que las estrellas te dan el carné del partido.

El ejército ha actuado como una fracción de la burocracia, la única que tenía capacidad centralizada de respuesta, de respuesta represiva. En otras situaciones, como la de Checoslovaquia o Hungría, el partido no estaba tan sumamente descompuesto como en el caso de Polonia y podía él mismo intervenir. En el caso de Polonia hemos visto el grado de descomposición del partido. La capacidad de intervención estaba, entonces, en manos del ejército, de un ejérenorme en el que hay aproximadamente 320.000 soldados, de los cuales la mitad son fuerzas de contingente, del servicio militar obligatorio, que apenas están interviniendo en los conflictos, y la otra mitad son fuerzas profesionalizadas desde hace largo tiempo.

La línea del Pacto de Varsovia era tener una parte importante de las soldados profesionales, justamente para poder hacer cosas como las que están ha evidentemente. cuentan con una fuerza de policía enorme, con más de 400.000 policias, de los cuales 350.000 están en la milicia. Y es sobre todo esta milicia, que es el cuerpo armado en la represión político fundamental de la burocracia, el que está interviniendo.

Por las noticias que tenemos hasta ahora, el golpe de Jaruzelski ha tenido éxito, cuanto que no ha encontrado la respuesta Tenemos que reflexionar sobre el por qué de este éxito, sobre qué ha faltado en Solidaridad. Y son los propios miembros de Solidaridad los que ahora hacen balance de su lucha y se dan cuenta, porque realmente el problema de qué ha faltado no es tan difícil

El día antes justo del golpe militar, en una reunión en París con un grupo de compañeros de Solidaridad, discutíamos los problemas de la revolución polaca. Eran muy opti-

Men aquél momento. Consideraban que tenían mucho tiempo por delante toda-

Les planteamos, en el curso de la discusión, una contradicción que era muy clara. Les dijimos: pero mirad, Walesa y vosotros mismos, en la reunión de Radom, habéis planteado que es necesario ir al poder, o.

nos aplastan o vencemos nosotros. Pero vosotros, que os planteáis el problema del poder políticamente, no tenéis ninguna centralización para hacerle frente, no estáis preparados desde el punto de vista de la capacidad de respuesta a una agresión por parte del poder, estáis de hecho todavía en una posición defensiva en el terreno político, estáis esperando la respuesta de la burocracia para responder vosotros. Pero si os planteáis el problema del poder, es el momento de pasar a la ofensiva. Entonces tenéis que prepararos, centralización política y los medios materiales de esta respuesta.

Nos dijeron que las cosas iban lentamente, que la experiencia de la centralización tenía que marchar muy despacio. No sé si sabéis que la palabra "centralización" no se le puede mencionar a un obrero polaco, les parece un insulto, porque esa palabra les suena a burocracia. La burocracia es un poder hipercentralizador y los trabajadores 'reaccionan frente a él con una estructura extremadamente federal, que consideran como única estructura democrática posible. La experiendia de la centralización se ha hecho de una manera extremadamente lenta y los compañeros pensaban, todavía el viernes, que podían ir progresando de una manera relativamente lenta también, que todavía había capacidad de ciertos compromisos parciales que permitieran ganar tiempo con la burocracia, que ellos se estaban preparando para una intervención sobre todo de la URSS y en ese caso estaban convencidos de que el Ejército se iba a partir, que la capacidad de resistencia se iba a multiplicar de manera inmediata y sobre todo, creo que este es el error fundamental, decían: "¿Por qué pensáis que hay un riesgo inminente si Jaruzelski no tiene ninguna capacidad de iniciativa? El poder está paralizado". Es muy normal, ocurre en muchas revoluciones, que cuando están en la fase más fuerte, más ascendente, tienden a despreciar al enemigo, tienden a considerar que el enemigo no tiene capacidad de reacción. Desgraciadamente, los hechos han demostrado que si la tenía, que existía una fuerza, la fuerza militar con capacidad de intervención. Y ha intervenido. Una lucha prolongada

Lo que se espera en Polonia es un período muy prolongado de resistencia. Que nadie crea que va a haber una situación estable en Polonia ni con 50.000 detenidos ni con muchos más. Los compañeros de Solidaridad calculan que aproximadamente la tercera parte de los cuadros de Solidaridad están en prisión; ha significado un golpe brutal, van a tardar mucho tiempo en recuperarse, pero la resistencia va a continuar.

Y la resistencia va a hacer frente a un poder extremadeamente débil, porque el poder de Jaruzelski es, ahora mismo, fun-

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damentalmente represivo, va a tratar de reconquistar una base social en la clase obrera, pero ahora mismo no la tiene. Entonces, la situación durante los próximos meses en Polonia va a ser inestable.

Y tenemos que elegir nosotros también con claridad nuestro campo en esta lucha. Tenemos que saber hacer frente a una cosa tan elemental como es la propaganda cínica del imperialismo, desde todos los puntos de vista. La última muestra que tengo es Pinochet, porque Pinochet también ha tratado de arrimar el ascua a su sardina en el asunto de Polonia. Y ha hecho esta declaración increíble: lo que ha pasado en Polonia sería lo que habría ocurrido en Chile si no llega él. Esto lo ha dicho Pinochet.

Pero hay más. En el mismo periódico hay unas declaraciones poéticas de Reagan, que dice: "'La antorcha de la libertad quema a los que intentan extinguirla". Esto, evidentemente, es falso, sino, él estaría quemado. En la página siguiente del mismo periódico se informa que el Senado americano ha aprobado un aumento de la ayuda militar a la Junta salvadoreña. Considerar como criterio de actividad política este tipo de campaña cínica del imperialismo, es

Tenemos que denunciarla, que oponernos a ella.

Hacer como hicieron, por ejemplo, los trabajadores franceses en su manifestación de Solidaridad con Polonia, cuando llegó un cortejo del partido gaullista y el servicio de orden sindical lo echó, simplemente, diciéndoles que si querían manifestarse por Polonia lo hicieran, pero en otra calle, pues esa era la manifestación de los obreros: somos nosotros los que nos solidarizamos con nuestros compañeros de clase, si Vds. quieren hacer demagogia, bueno, pero en

Hace falta eso, afirmar el carácter de clase de la solidaridad que necesitan los trabajadores de Polonia. Y es muy facil hacerlo, además. Es una vergüenza, por ejemplo, el voto del Congreso español, ese voto unánime que han hecho en solidaridad con Polonia. Cualquier trabajador puede denunciar con mucha facilidad qué significa que el Gobierno de la UCD esté votando solidaridad con un sindicato que está defendiendo el pleno empleo o que se plantea en una negociación con miembros del gobierno poner un micrófono para que escuchen todos los trabajadores desde afuera.

nos hubiera gustado mucho tener un micrófono en las negociaciones del Pacto de la Moncloa o del ANE, para ver qué es lo que se decía. Cuando los gobiernos burgueses pretenden solidarizarse con Solidaridad, se están poniendo al revés, la política que ellos hacen es todo lo contrario de las cosas por_las que Solidaridad lucha, de las cosas que Solidaridad defiende. Y ellos lo saben. Ellos están actuando ahora con esta especie de simpatía moral con perdiendo. Si Solidaridad estuviera ganando, lo verían como un peligro mucho más grande que la burocracia, porque saben que una democracia socialista tendría una capacidad de convencimiento de las virtudes del socialismo para los trabajadores del mundo que no pueden tener regímenes burocráticos como el polaco.

Nuestro criterio no puede ser lo que el imperialismo pueden ser las ideas religiosas de la gente. Tenemos que juzgar a la gente por su práctica social, por sus declaraciones de programa, por sus tormas de lucha, por como resisten ahora al golpe militar de Jaruzelski.

Me resulta difícil entender que este problema haya sido importante en el Estado español porque justamente hay una experiencia de trabajadores de lo que es la burocracia relativamente importante. No me explico cómo compañeros del PC, por ejemplo, que han hecho la experiencia de la dirección actual del PC, por qué no se imaginan a Carrillo con 319.000 soldados y 400.000 policías, dueños del aparato de Estado del país, diciendo a los trabajadores que no se muevan porque el imperialismo se puede aprovechar de los conflictos internos.

¿Aceptarían los trabajadores de que porque la derecha se puede aprovechar de los conflictos entre la izquierda, hay que hacer frente común con los burócratas, que son los responsables de la crisis, los que han arrebatado derechos a los trabajadores y los que utilizan este aparato de represión contra ellos? La experiencia misma que tenemos aquí nos debe llevar a comprender el derecho de los trabajadores a rebelarse y el interés que nosotros tenemos en que esa rebelión, la revolución política polaca, triunfe.

Y no los tenemos simplemente por intereses polacos, por lo que ocurra allí y por lo importante que sería Polonia para la URSS, para Rumania, Yugoslavia, para los Estados obreros. No lo tenemos solamente por eso, sino por una cosa más. No podemos creer que un movimiento obrero pueda dirigir una revolución en un país capitalista contra lo que significa Solidaridad. Y favoreciendo, siendo neutral, de quienes matan y meten en la cárcel a Solidaridad.

El movimiento obrero, para conseguir hacer la revolución, por ejemplo en nuestro país, tendrá que levantar, tendrá que defender cosas como las que están en estos programas, por las que llevan año y medio luchando los trabajadores polacos. Esa será la condición de conseguir la suficiente fuerza, confianza en los trabajadores, en los explotados, en los oprimidos del Estado es pañol en particular para triunfar. Si el movimiento obrero aparece interiorizando, justificando la represión contra este movimiento obrero y contra lo que ese movimiento obrero será incapaz de triunfar en este país.

Podemos terminar entonces diciendo que la solidaridad es la tarea del momento, que hay que planteársela con calma porque va a durar mucho, y que cuando hablamos de las dificultades ideológicas de la influencia de la Iglesia en los trabajadores polacos, tenemos que pensar también qué podemos hacer nosotros para combatir esa influencia de ideas reaccionarias.

¿Qué conclusión pueden sacar los trabajadores de Polonia si ellos están siendo ahora mismo oprimidos en nombre del comunismo y del socialismo y llegan a conocer que en países capitalistas hay sectores del movimiento obrero que se reclaman del comunismo y del socialismo y que no les ayudan a luchar? ¿Cómo podemos hacer progresar las ideas socialistas, comunistas, en el movimiento obrero polaco si no es a través de solidarizarnos con ellos, de decirles: vosotros sois nuestra gente en Polonia, y esa burocracia que habla en nombre del socialismo está mintiendo. Nosotros, que también luchamos por el socialismo, no tenemos nada que ver con ellos, os ayudamos a vosotros.

Terminaré leyendo una "tribuna internacional" que ha publicado el periódico francés Le Monde, y que no ha publicado El País, que ha publicado todas las tribunas internacionales sobre Polonia que han salido en Le Monde excepto una, y se puede entender por qué. Esta tribuna está firmada por Z. Kowaleski, miembro del Presidium de Solidaridad de la región de Lodz, que forma parte del grupo de Lublin, que fue el que defendió en el Congreso de Solidaridad la moción por la autogestión que ,ganó el Congreso, contra la opinión de Wa-

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lesa, por cierto, por 4/5 de los votos. Este es el discurso de un dirigente obrero, de un comunista obrero, que lucha por el comunismo, y con muchos problemas, en Polonia, y que ha conseguido presentarse como comunista, libremente, ante los trabajadores enLodz, en su región; la gente lo acepta y ha podido desarrollar tareas de democracia autogestionaria y socialista en Polonia.

Termina su artículo diciendo: «La derrota de Solidaridad representaría la derrota del movimiento obrero europeo; lo que pasa hoy en Polonia es problema de todos los trabajadores». O