Los Consejos de trabajadores
Polonia
ICONILTE
y la autogestión
Desde el verano de 1981, el ascenso de la revolución política en Polonia ha franqueado una nueva etapa, la del surgimiento de Consejos obreros y de su coordinación local y regional. De este modo, el movimiento por la autogestión adquiere una dinámica antiburocrática explosiva. Este avance de la revolución política corresponde a una bipolaridad exacerbada de la situación de doble poder que caracteriza el desarrollo de los acontecimienros políticos y sociales en Polonia desde la aparición de la autoorganización de las masas trabajadoras en Solidarnosc y en diver-
Solidaridad con
Resolución del Secretariado Unificado
de la IV Internacional
sos "movimientos sociales".
La necesidad de adoptar medidas urgentes y eficaces, a través y bajo el control directo de los trabajadores, se ha hecho patente de forma creciente entre amplias capas de la clase obrera, a la vista de la gravedad de la crisis económica: descenso de la producción industrial, escasez de bienes de consumo, erosión de los vínculos económicos entre el campo y la ciudad, aceleración del aumento de los precios en el mercado negro, fracaso del sistema de racionamiento, retroceso catastrófico de la construcción de viviendas y anulación de numerosos
LA INI proyectos de inversiones productivas, etc.
Constantemente estallan movimientos reivindicativos y huelgas en protesta contra la escasez o contra diversas medidas de intimidación de las autoridades. La sensación de fuerza y la actitud de las masas, al igual que sus iniciativas de rebelión frente al poder burocrático, obligan a este a retroceder y acrecientan su parálisis.
En este contexto, las masas tratan de llenar a su vez los vacíos dejados por el poder gracias a las iniciativas de autoorganización, que ha pasado del nivel de la contestación, del control, al de la toma de decisio-
nes, incluso al de la gestión. En el Congreso de Solidarnosc, esto se expresó no sólo a través de la adopción de la consigna "República autogestionada de Polonia" sino también a través de la impugnación explícita del derecho del gobierno y del Partido a decidir sobre las grandes opciones económico-sociales en lugar de los trabajadores (reivindicación del referéndum sobre la autogestión, decisión de efectuar un referéndum sobre cuestiones clave de la ley adoptada por el Parlamento). 2. hacer frente al poderoso movimiento Dado que la burocracia es incapaz para de masas, los dirigentes del POUP están forzados a ganar tiempo, llegar a compromisos y ponerlos de nuevo en tela de juicio, intentar dividir a Solidarnosc, e incluso a integrar a una parte de su dirección, limitándose a una represión selectiva —actualmente se han incoado más de 200 procesos contra militantes de Solidarnosc-., con el fin de acentuar las divisiones entre los cuadros del Sindicato independiente.
Con ayuda del cansancio y de los efectos negativos de la crisis de abastecimientos, la burocracia espera lograr una primer reflujo de las movilizaciones populares. Juega con dos barajas. Lanza llamamientos a la "concordia nacional", y al mismo tiempo trata de achacar a Solidarnosc la responsabilidad de los efectos de la crisis económica. De hecho, todo ello está destinado a crear las condiciones para una represión más dura, para un contraataque con el fin de defender su poder y sus privilegios de casta.
Para la burocracia, la solución "ideal" residen en un golpe contrarrevolucionario en el que las fuerzas armadas del Kremlin sólo ejercerían un papel secundario. De este modo se evitaría un enfrentamiento en que la cuestión nacional desempeñaría un papel central y catastrófico para las burocracias polaca y soviética. En esta pespectiva se esfuerzan algunos sectores del POUP por preparar fuerzas especiales de intervención en el ejército y la policía.
El ascenso de la autoorganización, la po litización y la radicalización progresivas de las masas obreras han repercutido en el POUP, aumentando a su vez la crisis del poder burocrático. Un millón de miembros del Partido son al mismo tiempo miembros de Solidarnosc. El hecho de ser el Partido de la burocracia en el poder no implica que no sufra los contragolpes de los movimientos que sublevan a la clase obrera polaca. El proceso de dislocación del POUP ha venido por delante y ha acompañado a la profunda crisis del aparato de Estado. Por tanto, había que restablecer el orden en la propia casa antes de "restablecer el orden" en el país. Esto no podía efectuarse con una línea de mantenimiento del status quo, dada la profundidad de la crisis y la amplitud del movimiento de masas. El Congreso del POUP debía ser el de la "renovación". Estaba destinado a permitir que la burocracia retomara las riendas del Partido en las condiciones menos malas posible, con el fin de alcanzar su objetivo fundamental: restablefrenar y después golpear al movimiento de masas. Este Congreso del POUP no supo resolver la crisis del poder burocrático, ni cambiar la relación de fuerzas entre la burocracia y las masas, cada vez más desfavorable a aquella.
La derrota de la oposición democrática en el seno del POUP (Coordinadoras horizontales) contribuyó además a reforzar la impresión de las masas de que la "renovación" al estilo Kania no implicaba un verdadero cambio, sino una simple táctica para dar èl pego a los trabajadores. Pero éstos no se dejaron engañar. Como máximo la burocracia logró retomar hasta cierto punto las riendas del aparato del Partido. Pero incluso éste sigue siendo vulnerable y vuelve a dividirse nuevamente bajo los golpes de la revolución política ascendente
Después del Congreso del POUP se confirmó la impresión de vacio de poder. La crisis económica y sus consecuencias eran cada vez más insoportables para las masas, el terreno seguía muy abierto a nuevas iniciativas audaces de éstas, como las "marchas del hambre", y la impugnación del derecho del gobierno a nombrar a los directores (LOT, Huta Katowice), así como las lu3- mica combinada con la autoorganiza- En el momento en que la crisis econóción masiva de los trabajadroes planteó ante todo el país la necesidad de una profunda reforma económica, en Polonia se puso sobre el tapete la cuestión de la autoges-
Se planteó en el seno de la burocracia y del gobierno, con fines preventivos, practicamente en el mismo momento en que se planteó en el seno de Solidarnosc y en las empresas. Pero durante una primera fase, que duró casi un año, la lucha por la autogestión chocaba con tres obstéulos:
a) Se perdió en un debate ampliamente ideológico y jurídico, que reflejaba el peso de los expertos ajenos a las preocupaciones principales de la clase obrera y a veces inspirados por ideologías pequeño-burguesas y burguesas;
Polonia b) Entre numerosos cuadros obreros chocó con los recuerdos de la experiencia de autogestión de 1956-195/, completamente reabsorbida y reintegrada por la burocracia, y con la voluntad de mantener el sindicato Solidarnosc ante todo como instrumento de defensa de los intereses inmediatos de los trabajadores, y como máximo con un poder de control (incluído el de recho de veto) de las decisiones de la burocracia;
c) Al principio se vio frenada por la ilusión muy extendida en el seno de las masas de que Solidarnos podría imponerle al go. bierno una política económica que tuviera en cuenta los intereses de los trabajadores. La actitud de la vanguardia obrera empezó a cambiar a partir de junio y julio de 1981. Dados los retrasos, la incoherencia y el carácter antiobrero de la "reforma económica" preparada por la burocracia, y la desorganización creciente de la producción, numerosos trabajadores de las grandes fábricas empezaron a adoptar medidas de control, establecer inventarios y discutir sobre los planes de producción. práctica han resuelto el problema de saber si las estructuras de Solidarnosc debían servir a la gestión económica. Para ello, los propios trabajadores crearon los Consejos obreros estrechamente vinculados a Solidarnosc. Hoy en día existen consejos o co mités de preparación para la fundación de estos Consejos, en un millar de empresas. En diversas regiones, Lodz, Lublin, Varsovia, Silesia, etc., se han formado "Comités constituyentes de los Consejos obreros".
Por iniciativa de la "red de grandes em-
By del "grupo por una iniciativa inter-regional de cooperación de los Consejos", se han celebrado varias reuniones nacionales de delegados de los Consejos. El grupo mencionado en segundo lugar quiere estimular la coordinación de los Consejos a
El movimiento de auto-organización de los trabajadores se orienta por tanto claramente hacia la creación de nuevos organismos ad hoc que deben asumir la gestión de la economía. Ahora, el debate pasa cada vez más del nivel de las discusiones ideológicas al del enfrentamiento entre varios proyectos de funcionamiento práctico de la autogestión. A- tres variantes entre los proyectos de Esquemáticamente podemos distinguir autogestión, que reflejan opciones sociopolíticas distintas y corresponden a intereses de capas y clases sociales diferentes:
a) El proyecto gubernamental, que expresa los intereses de la capa dirigente de la burocracia (la burocracia del Partido y del Estado), trata ante todo de vaciar de toda sustancia la voluntad autogestionaria de las masas. Las decisiones fundamentales quedan en manos de la burocracia, que además
Polonia utiliza en mayor medida los mecanismos del mercado. En las Empresas, los representancorresponsabilizan por las opciones fundamentales, sobre las que no tienen ningún poder de decisión. Es evidente que este proyecto trata de que los trabajadores asuman la austeridad, de dividirlos y desmoralizarlos por etapas. En el mejor de los casos, este proyecto sólo podrá convertir la autogestión en una reforma menor de la gestión burocrática (véase el "modelo" húngaro).
b) El proyecto de los expertos moderados de Solidarnos, y de los economistas "independientes", , expresión de los intereses de la capa de los managers en el seno de la burocracia. Es un pretendido proyecto de autogestión, que se apoya sobre todo en la autonomía financiera y decisoria de las empresas. Implica la concesión de amplios poderes a los directores de éstas, así como el recurso a los mecanismos del mercado, por oposición a las necesidades de una eco• nomía verdaderamente planificada y a las de los trabajadores, tanto en el plano social como en el de la gestión;
c) Un proyecto que responde a los intereses de clase de los trabajadores y algunos de cuyos elementos ya han sido definidos por una izquierda obrera en el seno de Solidarnosc. Para afirmarse en la práctica como una alternativa, deberá precisarse como un obrera articulada a todos los niveles, y por tanto democráticamente planificada. planificación burocráticamente centralizada sería sustituída por una planificación democrática, en que los objetivos centrales y las prioridades del plan vendrían determinados mediante votaciones democráticas después
By. debates públicos que impliquen a toda la nación. En este marco, al expresar las opciones de las masas trabajadoras en su conjunto, la autogestión se ejercería por ramo de producción, por regiones, por localidades, y en cada empresa, para todas las decisiones que puedan tomarse válidamente en cada uno de estos niveles. Las consultas directas a toda la población, las conferencias de obreros y campesinos, las conferencias de productores y consumidores, completarían instituciones de la autogestión obrera:
Estos tres proyectos no constituyen variantes técnicas, sino que expresan intereses sociales diferentes. Por tanto, hay que luchar resueltamente por el tercer proyecto, el único que responde a los intereses inmediatos e históricos de la clase obrera. Los otros dos proyectos no permiten ningún poder decisorio auténtico para los trabajadores sobre su propio destino como productores, como consumidores y como ciudadanos. En los otros dos casos, las verdaderas decisiones económicas vendrán impuestas a los trabajadores, ya sea por la burocracia, ya sea por las "leyes del mercado", ya sea por una combinación de ambas. Los otros dos proyectos tienden a aumentar considerablemente la desigualdad social y a desgarrar la unidad de los trabajadores en distintos intereses sectoriales, regionales, locales, corporativos, etc., cada vez más contradictorios. Los otros dos proyectos implican un atentado inevitable al pleno empleo y una reaparición masiva del paro. En este sentido, sólo el tercer proyecto es un proyecto auténticamente socialista que expresa lo que es la autogestión 5- námica plantea también la necesidad El movimiento por la autogestión ecodel poder político directamente ejercido por la clase obrera. Incluso cuando se limitan a actividades de control y de impugnación de las decisiones gubernamentales, los sindicatos Solidarnoso cumplen de hecho una función de contrapoder.
La lucha por la abolición de la censura, por el libre acceso a los medios de comunicación de masas, es de hecho una lucha por quebrar el monopolio del poder político del POUP, el Partido de la burocracia. Este empuje ha desembocado en la reivindicación de la legalización de tendencias y partidos políticos. En su programa, el Congreso de Solidarnosc ha adoptado la idea "pluralismo político". Si a esto se añade un inicio de sindicalización masiva de la milicia y los llamamientos lanzados por sectores de Solidarnosc a los soldados, uno se da cuenta del punto alcanzado por la contestación
Un poderoso aliento de confianza en sus propias fuerzas se ha apoderado de las masas trabajadoras, alimentado por los múltiples éxitos conquistados en un año. Desde este punto de vista, el Congreso de Solidarnosc constituye un giro en el terreno político. El intento de intimidación de la burocracia para obtener que la segunda parte del Congreso diera un paso atrás en comparación con la primera, o al menos no agravara su radicalización, por lo demás, fracasó. El compromiso sobre la autogestión, entre el gobierno y la presidencia de Solidarnosc,
La confianza de los trabajadores polacos en sus propias fuerzas se ha ante todo a través de una formidable demoeste Congreso de Solidarnosc, no sólo en el propio Congre-
Ssidaridad con so, sino también en las empresas, donde las asambleas obreras casi cotidianas discutían sobre el desarrollo de su Congreso. Millares de mensajes y telegramas procedentes de las secciones de Solidarnosc ejercieron una presión constante sobre los delegados. Este hecho se puso de manifiesto en la segunda sesión del Congreso, a través de la impugnación de las decisiones sobre el alza de precios, de la expulsión del ministro obligado a dar explicaciones ante el Congreso sobre las medidas gubernamentales. De hecho esta sesión del Congreso fue la sesión de una Asamblea soberana, la Asamblea del poder obrero embrionario que emerge en Polonia. 6- plantea, en el terreno de las institucio- La profundización del doble poder nes políticas, problemas análogos a los que saca a colación la discusión sobre la autogestión. Detrás de los distintos proyectos presentados en Solidarnosc, en relación con las nuevas instituciones políticas que deben crearse, hay diferentes corrientes político-ideológicas que expresan los intereses de distintas capas y clases sociales
El proyecto que más responde a los intereses de la clase obrera y a la realización de los fines de la revolución política, es, en el momento actual, el de la libre elección, con pluralidad de listas de candidatos para todos los organismos de autogestión, segunda cámara del Parlamento, la cámara de los consejos de trabajadores y demás órganos de autogestión (territoriales, etc.).
Este proyecto no sólo permitiría crear y centralizar los organismos de doble poder ya existentes, sino también hacer que las masas trabajadoras hagan la experiencia inicial de lo que es un auténtico poder de los trabajadores. En estas condiciones, la primera Cámara de la dieta vería cómo se reducirían muy pronto sus competencias en la misma proporción. En la Polonia de hoy, el peso de la clase obrera sería ampliamente mayoritario en esta segunda cámara.
La idea de las elecciones libres al Parlarechazarse, evidentemente. Pero centrar hoy la acción consigna podría desembocar en un enfrentamiento con la burocracia en un terreno menos favorable para las masas que el de la autogestión. Además, esta vía no permite resolver la disyuntiva fundamental que tienen planteada los trabajadores polacos: el poder de la burocracia o el poder de los trabajadores
Finalmente, la centralización de la autogestión en una segunda cámara del Parlamento, que no se opone a la reivindicación de elecciones libres en el plano municipal y
Yes mucho más eficaz para hacer frente a una última tentativa de la burocracia de salvar su poder mediante una gran maniobra de "reconciliación nacional"', que abarca al POUP, al ala moderada y conciliadora de la dirección de Solidarnosc y a la je-
rarquía de la iglesa. Ya se han planteado propuestas en este sentido, al amparo de la extrema gravedad de la crisis económica, conjuntamente por Olszowski, dirigente del muy representativos y algunos dirigentes "'unidad nacional"' tendría por misión comprometer a Solidarnosc en la cogestión de la crisis, con la consecuencia de romper rápidamente su unidad y la de la clase obrera. En cambio, la elección de una cámara de la autogestión mantendría la unidad de los trabajadores y expresaría de la forma más clara su empuje hacia el poder.
Todo proyecto de autogestión obrera y su centralización deben responder de forma satisfactoria a las masas de los trabajadores y de los pequeños campesinos independientes. En efecto, las restricciones como las condiciones financieras de asignación a los campesinos independientes de bienes intermedios y de producción labonos maquinaria agrícola, etc.), por parte de la burocracia, agrava la crisis de la agricultura. Esta crisis introduce tensiones que pueden ir en aumento, entre la clase obrera y una parte de los campesinos. Para evitarlas y fundamentar la alianza de obreros y campesinos, debe desarrollarse una colaboración estrecha entre los consejos de trabajadores y los pequeños campesinos agrupados en Solidarnoso rural, para tomar en sus manos la distribución y desarrollar prioritariamente industriales para la agricultura. 7 - tización de la clase obrera y de los cua- Hasta ahora, la radicalización y la polidros de Solidarnos se han efectuado en el sentido de una creciente hostilidad hacia la burocracia, su gobierno y su Partido. Esta indiscriminadamente a todas las tendencias que aparecen como las más hostiles al poder establecido. Esto era fatal en las condiciones de confusión ideológica derivada en 30 años de dictadura stalinista, de desprestigio para el marxismo y el comunismo por culpa de la burocracia, y a la vista del peso adquirido por. la Iglesia en virtud de su papel, deseado y tolerado por la burocracia, como única fuerza de oposición semilegal en el país, durante los últimos 25 años. De este modo, algunas corrientes nacionalistas y derechistas como la KPN (Confederación de Polonia Independiente) han podido adquirir cierta base en la clase obrera, en parte a causa de las tendencias vacilantes frente
Alrededor de la cuesión de la autogestión económica y de la institución del poder político de las masas trabajadoras, aparece una diferenciación política y un proceso de decantación, que conducirán a una nueva redistribución de las cartas políticas. Ya en la elección de la presidencia de la nacional de Solidaridad empezaron a organizarse diversas tendencias, que iban de la derecha de la KPN a una izquierda socialista revolucionaria representativa sobre todo del avance hacia la autogestión obrera.
Si la voluntad de soberanía nacional de las masas ha sido un elemento importante para el auge del movimiento, la actitud frente a la cuestión nacional se convierte ahora en un factor significativo de diferenciación política. A pesar de su demagogia nacionalista, la burocracia sigue apareciendo como un grupo que debe su poder al apoyo que le presta el Kremlin. Las tendencias políticas derechistas no sólo se presentan como los adversarios más resueltos del poder de la burocracia polaca, sino también como los que encarnan la idea de la sobe ranía nacional frente a la burocracia soviética. Estas son las dos principales fuentes de
Pero todo avance de la radicalización y de la politización obrera favorece el estallido de las contradicciones y ambigüedades de la KPN y de todas las demás tendencias políticas derechistas que aparecen en Polonia. Los trabajadores exigen cada vez más una combinación de la soberanía nacional y del poder obrero económico y político; la KPN y las tendencias derechistas se oponen al poder los trabajadores. La soberanía nacional implica que sean las masas trabajadoras polacas las que sean dueñas de su propio destino. Pero la apertura acentuada a economía occidental, preconizada por la derecha, coloca el poder de decisión sobre la economía polaca en manos del "mercado mundial"', ', de los banqueros occidentales y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Y los casos de Perú, de Turquía, de Zaire, demuestran qué pasa con la "'soberanía nacional" en estas condi-
Por tanto, son los socialistas revolucionarios los que aparecerán cada vez más como los auténticos representantes tanto de la soberanía nacional como del poder de los trabajadores, de la auténtica autogestión obrera. Esta debe apoyarse en la extraordinaria fuerza del movimiento de masas, que no puede "autolimitarse"
riesgo de erosionarse.
8- dente en Polonia, tanto la burocracia Frente a la revolución política ascensoviética y sus aliados, como el imperialismo y los suyos, continúan ejerciendo una presión permanente. Independientemente
Polonia de las variantes tácticas por las que pasa esta presión, tiene un único objetivo: impedir que la clase obrera polaca conquiste y ejerza directamente el poder político, quebrar su ardor reivindicativo; tratar de "moderar" y después integrar a Solidarnoso en el sistema burocrático y preparar la represión; éstas son las dos caras de una misma
Por parte de la burocracia soviética, si bien el ataque es más abierto y sin cortapisas (amenazas de intervención, chantaje de boicoteo económico antes del invierno), también se combina desde hace varios meses con los intentos de dividir a la dirección de Solidarnosc y aliarse por lo menos a un ala de ésta, de acuerdo con los planes de la burocracia polaca. El paso más espectacular en esta dirección fue la carta del jefe de los sindicatos oficiales de Hungría,. Gaspard, a la segunda sesión del Congreso de Solidarnosc. Estas maniobras expresan también una reacción más diferenciada de la burocracia soviética ante los riesgos de contagio en los países de su zona de influencia y en la propia URSS, por parte del ejemplo polaco. El "'Llamamiento a los trabajadores de los países del Este", lanzado por el Congreso de Solidarnosc y distribuido masivamente en todas las lenguas, constituye una nueva señal de alarma que inquieta a la burocracia. En este mismo sen tido deben atormentarla los llamamientos a las tropas polacas, que piden a los soldados que permanezcan nación" y no dejen «utilizarse en defensa de los intereses de un pequeño grupo de hombres que ejercen el poder gracias a la No-
El imperialismo ha ocultado su presión económica constante. sobre la revolución polaca detrás de las profesiones de fe de simpatía pública. Pero las cosas se concre tan en los hechos. La presión financiera sigue siendo fuerte. El aplazamiento de la devolución de las deudas se combina con la imposición de un tipo de interés usurero. El capital germano occidental ha planteado la exigencia de que Polonia se afilie al FMI. La ayuda alimenticia queda muy por debajo de las necesidades de Polonia, y de las posibilidades de los países imperialista, que sin embargo se hunden bajo las existencias de víveres no vendidos, y de alimentos que
El movimiento obrero occidental ha sido ampliamente deficiente, hasta ahora, en su esfuerzo de solidaridad con la clase obrera polaca. Esta falta de actividad se excusa a veces con la existencia de una influencia católica predominante en el seno de Solidarnosc. En realidad, esta pasividad se debe ante todo al miedo por parte de los burócratas sindicales, así como de los del PC y PS, de que el ejemplo de un sindicato verdaderamente gestionado por sus miembros, de una democracia sindical ejemplar, con el derecho de tendencia reconocido, de un
SOLiDARNOSi empuje hacia una auténtica autogestión obrera, pueda contagiar a la clase obrera de la Europa capitalista. A la vista de los proyectos de gestión de la austeridad capitalista, a diversos niveles, en los que están comprometidas estas direcciones reformistas burocráticas, el contagio polaco es tan peligroso para ellas como para la burocracia soviética.
Frente a todas estas amenazas, a todos estos ataques y a esta solidaridad deficiente, la IV Internacional debe continuar impulsando con todas sus fuerzas, sobre la base unitaria más amplia posible, un vasto movimiento de solidaridad efectiva con la revolución política ascendente en Polonia. Las líneas maestras de esta campaña de solidaridad son: - ¡Ninguna intervención contra la lucha de los trabajadores polacos para adueñarse de su propio destino! - ¡Moratoria inmediata de la devolución de la deuda, y anulación de todas las deudas extranjeras de Polonia! - ¡Que todas las organizaciones de masas del movimiento obrero internacional, que todos los gobiernos que se reclaman de él, tomen contacto con Solidarnosc para asegurar bajo su contgrol una amplia ayuda alimenticia y médica para las masas trabajadoras polacas!
La prosecución y ralización de esta campaña de solidaridad facilitará la lucha contra las tendencias ideológicas proburguesas y reaccionarias en la propia Polonia, y permitirá extender allí el movimiento de solidaridad con los revolucionarios y los movimientos anti-imperialistas de todo el mundo.
Su traducción en los hechos, al igual que todas las tareas planteadas a la revolución política de Polonia, exigen una unidad estrecha de todos los socialistas revolucionarios, adversarios irreductibles tanto de la explotación capitalista, como de los gobiernos imperialistas y de la burocracia soviética y polaca. 7 de octubre de 1981. •