Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Polonia: Documentos: Sobre la táctica de la huelga activa

· Inprecor n.º 25, enero de 1982 · pp. 32-35 · 3.648 palabras

Sobre la táctica de la huelga activa

La postura del Comité Regional Lodz de Solidaridad Zbigniew M. Kowalewski

L. documento que reproducimos en extractos es un capítulo del folleto Sobre la táctica de la huelga actiescrito por Zbigniew M. Kowalewski, miembro de la dirección regional de Solidaridad de Lodz. Son las conclusiones de un largo debate que se ha dado en el sindicato regional a partir de su | Congreso, y que se refiere a las formas de acción que debe impulsar el sindicato para instaurar la autogestión en las empresas. La táctica de la huelga activa, preconizada por primera vez en la plataforma electoral de la tendencia de los "independientes" en el Congreso regional de Lodz, forma parte hoy en día del arsenal de Solidaridad en la región. La delegación de la región la defendió en el I Congreso Nacional de Solidaridad.

AS formas de lucha de Solidaridad, incluída, sobre todo, su última arma — la huelga de masas- debe subordinarse a su objetivo estratégico. La huelga con ocupación, tal como ha venido practicándose hasta ahora por parte de Solidaridad - es decir, pasiva-, es como un arma de doble filo. La interrupción del proceso de su duración y su amplitud, frena siempre más o menos la producción de bienes materiales, y por eso mismo puede limitar las. posibilidades de satisfacer las necesidades sociales. Frente a la profundización de la crisis económica y de la penuria, frente al dramático hundimiento del proceso de reproducción social, la huelga de masas aparece claramente como un arma de doble filo.

No se trata aquí de afirmar que el abandono de la huelga nos ayudará a vencer la crisis. Ni con 90 días de paz social, y ni siquiera con 1.000 días, se logrará sacar a nuestra sociedad de la crisis, porque esta

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no se deriva de la inquietud social, sino de la descomposición y de la putrefacción del sistema de poder político y económico de la burocracia. Por otro lado, la experiencia demuestra que sin una huelga general prolongada, no es evidente que la sociedad pueda obtener otra cosa que concesiones fragmentarias por parte de la burocracia. Además, la paz social sólo es aparente y debemos ser conscientes que puede quebrarse en todo momento.

Solidaridad no puede renunciar a la huelga como medio de acción. Sin embargo, la huelga con ocupación pasiva utilizada hasta ahora -aunque no haya que descartar su utilización en el futuro-, no puede constituir, en la situación actual, la única arma posible. Por consiguiente, se impone una conclusión: si los grupos reaccionarios de la burocracia, que disponen siempre de posiciones muestran en un próximo futuro suficientemente fuertes y sagaces como para forzar a Solidaridad a recurrir a su última arma mediante sus ataques contra la dignidad, los derechos y los intereses de la clase obrera y de la sociedad, o si esta necesidad viene impuesta por la creciente cólera social frente a la incapacidad y la impotencia del aparato de poder, no deberíamos limitarnos en este caso a la huelga pasiva. Debemos estar dispuestos a pasar de la huelga con ocupación pasiva a la huelga con ocupación activa.

El control sobre la producción

Durante la huelga con ocupación pasiva, las comisiones de empresa de Solidaridad, transformadas en Comités de Huelga, asumen automáticamente el poder en el interior de la empresa. Del mismo modo deben actuar también durante la huelga açtiva. La diferencia entre estas dos formas de huelga con ocupación estriba en que después de una breve interrupción de la producción, es decir, de una huelga pasiva, los comités de huelga aseguran la reanudación de la producción, controlando de forma general toda la actividad de la empresa. Además, después del final de la huelga, contrariamente a lo que sucede en el caso de una huelga pasiva, el poder en la empresa no vuelve a los que lo ejercían antes, sino que se transfieren a los organismos de la autogestión obrera.

En las empresas donde se trabaja ininterrumpidamente, puede hacer huelga pasiva; sin embargo, esto no significa que estas empresas no hagan huelgas. En ellas, los trabajadores pasan directamente a la huelga activa: Los comités de huelga controlan plenamente los sérvicios públicos, es decir, las centrales eléctricas, térmicas, las compañías de gas, los acueductos, los cuarteles de bomberos, etc. El Comité de Huelga Regional puede decidir la exclusión de algunas empresas de la huelga activa, es decir, interrumpir su producción en función de la necesidad de organizar la producción regional según las reservas de energia y materias primas disponibles. En todo caso, esto no significa que las empresas excluídas de la huelga hagan una huelga pasiva. Sus trabajadores deben participar en la huelga activa de una manera distinta: deben emprender todo tipo de actividades socialmente útiles, renovar por ejemplo las máquinas y las instalaciones, proceder a una revisión completa de la empresa, poner en orden los talleres, empezar a trabajar con miras a una nueva organización interna de las empresas, y en torno a los planes alternativos de que se hablará más adelante, participar en las patrullas de vigilancia cívica, si son movilizadas, integrarse en los equipos que deben ir a ayudar a los campesinos individuales en los trabajos del campo, etc.

En una empresa industrial típica, cuyos trabajadores participan en la huelga activa, el hecho de que el Comité de Huelga ejerza el poder y controle la producción no significa que deba dirigir directamente la empresa. Esta es tarea de los especialistas de la organización y de la gestión. Según los casos, la empresa es dirigida efectivamente, ya sea por su dirección inicial, ya

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sea por un comité de gestión, organizado mientras dure la huelga, compuesto de cuadros y técnicos que sean buenos especialistas y gocen al mismo tiempo de la confianza de los trabajadores y del Comité de Huelga.

Con el fin de asegurarle a la empresa un encuadramiento operativo, necesario, cuando se toman los preparativos para la huelga activa, antemano a quién se va a nombrar para los puestos de responsabilidad, como el del director de asuntos técnicos, el técnico jefe, el mecánico principal, etc., así como para los puestos de jefe de taller y de sección. Si se sabe que una persona que ocupa cargo importante será incapaz de cumplir sus funciones durante la huelga activa, o si se supone que podría sabotear activamente la producción durante la huelga u ofrecer una resistencia pasiva, hay que poder reemplazarlo en todo momento por algún otro. El papel del Comité de Huelga

El Comité de Huelga debe disponer, en nombre de los trabajadores y del interés social, del bien nacional confiado a la empresa, y decidir sobre todos los asuntos importantes que afectan a la actividad mientras dura la huelga activa. Ninguna decisión fundamental, adoptada por el director o por la persona responsable, es válida si no tiene el visto bueno del Comité de Huelga. La dirección o el comité de gestión que la sustituye, ejecuta las decisiones adoptadas por el Comité de Huelga y sólo es responsable ante este y ante los tra-

El Comité de Huelga debe organizar una guardia obrera, como sucede también durante la huelga con ocupación pasiva; asegurar la cooperación de los vigilantes de la empresa o controlarlos; proteger en particular los arsenales de armamento que se encuentren en el recinto de la empresa, para impedir su destrucción; garantizar el abastecimiento de las cantinas, etc. Además, en función del carácter particular de la acción emprendida, el Comité de Huelga debe entregar a los almacenistas, los proveedores, los directores y los empleados de los transportes, así como a los conductores, de tarjetas de huelga especiales de movilización.

La huelga activa debe venir acompañada necesariamente de la proclamación por los trabajadores de una "declaración de independencia de la empresa' , que consiste principalmente en negarse a obedecer a la

Asociación industrial, a someterse a sus ingerencias, y suspender los pagos impuestos para el mantenimiento de la Central de las Asociaciones industriales. Por tanto, se trata de realizar en todas las empresas que participan en la huelga activa, y para las que las Asociaciones industriales constituyen superestructuras inútiles y parasitarias, en relación con la producción, lo que los trabajadores del combinado ZBM "Bumar" decidieron en su proclamación del 19 de marzo de 1981. Al mismo tiempo hay que negarse a entrar en cualquier Asociación industrial impuesta, a menos que esto se justifique social y económicamente.

Al independizarse respecto a las Asociaciones industriales, las empresas no corren el riesgo de que les falte información sobre las empresas proveedoras, pues las cen perfectamente. De ahí que la empresa, proveedores, establecer con ellos relaciones horizontales. En cualquier caso, debe seguir asegurando los suministros por parte de sus proveedores obligatorios, hasta que encuentre proveedores voluntarios. Conviene analizar el estado actual de las relaciones de cooperación, y examinar las posibilidades de aproximar las empresas proveedoras con las empresas de producción final, para obtener así economías sustanciales en el transporte, el combustible, etc. A iniciativa de los trabajadores, las empresas deben entendérselas entre sí, firmar compromisos administrativos.

Todos estos trámites deben realizarse en el marco de la preparación de la huelga acti-

Los trabajadores también las posibilidades existentes aprovechar los medios no explotados de la empresa, a causa del despilfarro de las instalaciones, de materias primas y de reservas, o de una organización deficiente. Las empresas deben incitar también a los centros de estudio y desarrollo, a sus propios laboratorios y células de progreso técnico de las empresas, a que elaboren en breve plazo informes sobre las posibilidades de sustituir las importaciones. Por ejemplo, en

Polonia todo el sector del transporte hay que conocer los resultados obtenidos en materia de ahorro de combustible y de disminución del desgaste de los vehículos, mediante la supresión experimental, a propuesta de Solidaridad de Katowice, del pago a destajo de los conductores de las empresas de transporte Budostal. (...). Preparar de antemano la huelga activa

Hay que comenzar inmediatamente a preparar a los trabajadores para actuar en caso de que Solidaridad proclame la huelga activa, y esto no sólo porque no se puede prever de antemano la explosión de tal huelga, sino también porque cuanto más tiempo se tenga, mejor se puede preparar. Hay que orientar los preparativos en dos sentidos diferentes: por un lado, asegurar las condiciones mínimas necesarias para la huelga activa, y por otro emprender los preparativos a largo plazo, a varios meses vista. En este segundo aspecto, pensamos sobre todo en el análisis de la situación de las empresas y en la elaboración informes sobre su situación actual. Estos preparativos para la huelga activa, no sólo les aseguran a los trabajadores unas condiciones óptimas para una acción eficaz, sino que además preparan a las empresas con miras a la reforma económica autogestionaria, y abren perspectivas de elaboración de un programa para sacar a la empresa de la crisis. Esto es lo que les otorga tanto interés. Por consiguiente, no es una actividad que sólo de frutos en caso de que se realice una huelga activa, sino que sus ventajas son reales, tenga o no tenga lugar dicha huelga.

El informe sobre la situación de la empresa puede ser elaborado por los pro pios trabajadores, siempre que exista la posibilidad de crear grupos mixtos, en el mejor de los casos dos que rivalicen entre sí, compuestos por obreros y cuadros técnicos. Asimismo, los trabajadores también pueden solicitar que sea la dirección quien elabore el informe, para someterlo continuación a la verificación de los expertos designados por Solidaridad, o por los

Institutos y Asociaciones de Investigación.

(...).

Es importante que el informe contenga, entre otras cosas, los datos sobre el grado de utilización del potencial productivo, sobre los factores que limitan la producción, como por ejemplo el despilfarro, que revele los cuellos de botella que se deben a la escasez de materias primas, de piezas de recambio, de elementos prefabricados y de energía; que defina a continuación las posibilidades de suplir las insuficiencias de los factores productivos, de materias primas y materiales, que señale las posibilidades de establecer una cooperación racional con los

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Polonia centros de producción de energía y los proveedores, de lanzar una producción sustitutiva y modificar su perfil, mejorar su rendimiento con métodos más económicos.

El Comité de Huelga de Solidaridad tiene que desempeñar activa un papel extraordinariamente importante, que supera el marco de la simple dirección de la huelga y de su coordinación. Además de la responsabilidad que tiene en cada huelga, debe asumir un papel completamente nuevo. Sólo o junto con la comisión regional de cooperación de los Consejos Obreros, o también con el Comité constitutivo del Consejo Regional de dores - en la medida en que exista dicho organismo-, debe controlar, en particular, centralmente, la actividad económica de sectores, poco numerosos extraordinariamente importantes, como por ejemplo el abastecimiento de la población con productos alimenticios de base y medicamentos, la primas fundamentales y de energía, los transportes y la realización de clave de cooperación con el extranjero. En este terreno, junto a los preparativos inmediatos para la huelga activa, hay que emprender los preparativos más a largo plazo, que en un momento dado deberán permitirle a Solidaridad, junto con el movimiento de los Consejos Obreros, no sólo asumir el control de la actividad económica de los sectores ya mencionados, sino de ir mucho más lejos: establecer para estos sectores, mientras dure la huelga activa, un sistema central de gestión, al menos a escala regional. A largo plazo, se puede llegar a establecer un balance de necesidades y medios disponibles de estos sectores, manteniendo dicho balance al día y creando un sistema independiente de información económica (...). Las tareas del Comité Regional de Huelga

Otra tarea no menos importante de la dirección regional debe ser la explotación de todos los recursos que permitan asegurar el abastecimiento del campo a la ciudad, a un nivel suficiente para satisfacer las necesidades básicas de la población urbana. En colaboración con el movimiento sindical independiente de los campesinos individuales, es posible llamar a la solidaridad entre los campesinos y los obreros. Pero existen también otros medios, como por ejemplo el aumento de la producción de bienes industriales, aunque sólo sea de equipos mecánicos, que tanto necesitan los campesinos; también se les puede ayudar a trabajar el campo, enviando brigadas obreras desde las empresas cuya producción ha quedado interrumpida. Al mismo tiempo, hay que impedir, mediante el control, la discriminación en los suministros de piensos, combustible y abonos, en la ayuda prestada por los Centros técnicos, de una fuente social importante para la clase obrera, a saber, los obreros propietarios de parcelas, los obreros-campesinos y los campesinos-obreros que habitan en el campo y van a trabajar a la ciudad, y que son productores importantes de productos tipo de medidas permitirá que la importantes de alimentos durante la huelga. La distribución de los productos alimenticios, así como de los productos destinados al consumo y fabricados en las fábricas que participan en la huelga activa, debe ser estrechamente controlada por los Comités de Huelga, con la ayuda de controladores habilitados por los Comités de Huelga Regionales. Los almacenes y los mercados al por mayor deben protegerse con guardias obreras o cívicas, y en cuanto a las centrales de abastecimiento de materias primas deficitarias y otros efectuar sus suministros según las normas de distribución establecidas por las autoridades de la huelga. Hay que examinar las establecimiento de una red de distribución ciertos artículos alimenticios, para abastecer a los trabajadores en huelga, en la creación de "cestas populares'' para las categorías más pobres de la población, que necesitan una protección particular.

Toda decisión de las autoridades de la administración del Estado que afecten a los socioeconómicos organizativos, o que incidan en la situación general de la región que està activa, debe contar con el visto bueno de la dirección regional de la huelga.

Es posible que algunas instancias de la administración económica bloqueen los suministros de materias primas, de piezas de recambio, etc. con destino a las empresas industriales y a todos los centros donde estas podrían abastecerse para , sofocar la huelga activa. Pero también hay que tener en cuenta el hecho que frente alla amenaza de este tipo de sabotaje de la producción, los trabajadores de las empresas en huelga activa pueden responder eficazmente paralizando, mediante la suspensión de sus suministros, a los sectores económicos importantes que no estan en huelga. Así, el sabotaje de la producción controlada por los comités de huelga no presentará ningún interés para la burocracia sindical, y parece poco probable que recurra a este medio.

La huelga activa debe desarrollarse bajo la cc isigna de: "El poder para los trabajadores en las empresas". Con esta huelga, los trabajadores quieren dotarse sobre todo de los medios para instaurar una auténtica autogestión y sacar de la crisis a las empresas. Las propuestas formuladas durante la huelga activa deben referirse por tanto, sobre todo, al estatuto de los organismos de autogestión obrera y a la independencia de las empresas. Una de estas propuestas debe reivindicar para los consejos obreros elegir a los directores mediante concurso abierto, y a revocarlos, y que se reconozca el principio según el cual la dirección es el órgano ejecutivo del Consejo obrero, responsable ante él, en tanto que máxima autoridad de la empresa. "El poder para los trabajadores en las empresas"

Además de estos cambios institucionales del poder en el seno de las empresas, y con arreglo a los principios democráticos, una propuesta debe reclamar la supresión de las instancias administrativas inútiles parasitarias, como los combinados, la

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mayoría de Asociaciones industriales y las estructuras de los ramos, las formas impuestas de control administrativo de determinadas empresas sobre otras, como por ejemplo la coordinación por ramos. Hay que luchar por el derecho a la asociación voluntaria de las empresas dirigidas por los Consejos obreros.

Hay que forzar a la burocracia a poner término a los cambios estructurales de fachada a cuenta de la reforma económica, como por ejemplo la transformación de las Asociaciones Industriales, o la remodelación de los Ministerios que después de haber destruído las poderosas coordinaciones de ramo han dado la impresión de querer cambiar, y cuyo único fin es el mantenimiento y el "perfeccionamiento" del mecanismo de gestión autoritaria. Hay que lograr con todos los medios que las empresas se doten de un estatuto jurídico que impida que el aparato burocrático de las asociaciones industriales pueda bloquear sus transacciones bancarias independientes, su comercio de importación y exportación.

Entre las propuestas cuya realización les aseguraría a los trabajadores y a sus organismos representativos el derecho a decidir sobre la actividad de la empresa, debe figurar necesariamente una propuesta destinada a garantizar a los organismos de autogestión la posibilidad de definir el perfil de la producción. Esta posibilidad es necesaria para adaptar la producción a las necesidades, y favorecer, en la medida de lo posible, la competencia de las empresas. Lo es sobre todo para las empresas que frente a la crisis se ven amenazadas con la reducción del personal, o incluso con el cierre. Solidaridad debe aprovechar la huelga activa para exigir que a los trabajadores de estas empresas se conceda un plazo de unos seis meses para elaborar un plan alternativo, es decir, un programa de modificación del perfil de la producción, explotando las materias primas nacionales y el parque de maquinaria existente. Los planes alternativos, al organizar una nueva producción socialmente útil, proporcionan a los organismos de autogestión obrera los medios para salvar las empresas y el sindicato, para luchar contra la amenaza del

Como hemos dicho más arriba, al final de la huelga activa, el Comité de Huelga de Solidaridad sólo puede devolver el poder en la empresa a los organismos de autogestión ahí que sea necesario que durante la huelga se elija un comité constituyente del consejo obrero, o un consejo obrero, si es que aún no existe. Además, durante la huelga activa, hay que iniciar los trabajos en torno a una nueva organización interna de la empresa, sobre la base de un proyecto de financiación económica independiente, sobre los consejos obreros. Donde sea posible, los consejos obreros deben elaborar, en el transcurso de la huelga activa y con el apoyo de los comités de huelga, unos "contratos de trabajo" organizar el trabajo por si mismos, distribuirlo y remunerarlo. La huelga activa no sólo debe fundamentar la independencia de la empresa, sino desembocar también en la supresión del régimen de trabajo despótico.

Durante la huelga activa hay que elegir, donde no exista aún, un Comité Regional Constituyente de los Consejos Obreros. Como consecuencia de la huelga, este Comité, o el comité regional de coopera-

Polonia ción entre los consejos obreros, debería poder desempeñar un papel real en la polítieconómica regional, particularmente mediante el derecho de voto de sus representantes en las asambleas de parlamentos regionales, y con el derecho de veto debería poder controlar orientación socieconómica de las autoridades locales.

Conclusión Durante los años 1944-45, los mismos trabajadores pusieron en marcha las fábricas destruidas por la guerra, eligieron por comités de empresa y de fábrica. En los años 1956-57, las empresas afectadas por la crisis fueron puestas en marcha por los propios trabajadores con ayuda de consejos obreros elegidos. Ahora, por tercera vez, asistimos al renacimiento del movimiento autogestionario de los trabajadores Polonia. El equipo de especialistas de Zycie ¡ Nowoczenosc afirma: "Toda empresa que tiene obreros altamente cualificados

Men algunos meses puede que incluso en tres meses. Intentad hacerlo". Deberíamos intentarlo, pues no hay otra salida, y sin duda no será la burocracia central la que nos sacará de la crisis. por tanto confiando los principales medios de producción a la sociedad, e instaurando empresas sociales, con arreglo a la experiencia histórica de la clase obrera polaca. Si Solidaridad se ve obligada a recurrir a la última arma de la huelga de masas, que lance una huelga activa que acelerará el proceso de autoorganización de la sociedad como propietaria, y allanará el camino para sacar al país de la crisis.