Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Catalunya: Entrevista con Leopoldo Espuny: "Una renovación del PSUC es necesaria"

· Inprecor n.º 25, enero de 1982 · pp. 36-38 · 3.421 palabras

"Una renovación del PSUC

Catalunya Entrevista con LEOPOLDO ESPUNY, miembro del C.C. del PSUC es necesaria'

"'Inprecor": ¿Cuáles fueron los motivos de fondo que condujeron al "vuelco" del V°

Congreso del PSUC?, ¿a la reacción de la base del partido contra la política seguida hasta entonces? ¿Existen diferencias estratégicas dentro del partido?

Leopoldo Espuny: El V° Congreso significa una respuesta de las bases del partido ante el fracaso de la estrategia aplicada por el PSUC en el período inmediatamente anterior al Congreso, tanto en el plano de la política internacional (que no correspondía a la nueva situación creada por la crisis del imperialismo), como en lo referente a la actitud adoptada por el partido en el proceso de "Reforma''

Pienso también que existen diferencias estratégicas, pero que deberían ser apreciadas no en relación a las grandes formulaciones, que a veces no contienen con exactitud un proyecto preciso, sino en relación a cuestiones que han cambiado en la política del PSUC a partir del Vº Congreso (en sus textos, en su programa), viendo cuál es la orientación de los cambios. Porque no hay contenga en si una alternativa, a no ser que esa crítica sea demagógica. Dos ejemplos de la nueva orientación que se partir del Vº Congreso. En lo relativo a la política internacional frente a una posición — que podríamos caracterizar como "eurocomunista" - que se situaba en la perspec tiva de conseguir una cierta tolerancia del imperialismo para comunistas en Europa Occidental pudieran acceder al gobierno, y desde ahí realizar una nueva gestión, el V° Congreso sitúa la necesidad de una política con contenido antiimperialista y en donde la lucha por la paz se sitúe en un plano primordial. En cuanto a la política interior, frente a una política tendente a una cooperación para salir de la crisis — por lo tanto, con elementos de conciliación de clases— nosotros planteamos la necesidad de establecer una línea de resistencia que nos permita recuperar la iniciativa política para la clase obrera. ¿Qué puntos de contacto hay entre ambas estrategias? La posibilidad de llegar a determinados acuerdos, pero ¿qué puntos de divergencia hay? Nosotros, la mayoría en el Vº Congreso, consideramos que la salida a la crisis no es una salida negociada, que una cosa es que pueda haber compromisos precisos, en el sentido de ir modificando favorablemente la relación de fuerzas, y otra cosa es pensar que sólo una

,salida negociada puede dar un sentido de progreso a la actual situación; ello ha

La compromisos que favorecido a la derecha económica y social.

P.: ¿A qué obedecen, en ese caso, los

"prosoviéticos" y nos" que se os han atribuido dentro del partido y en los medios de comunicación?

L.E.: En el 'sector que fue mayoritario en el V° Congreso hay una coincidencia - no valoración de los paises socialistas, sobre todo del papel que juegan en la actual situación de crisis del imperialismo como uno de los elementos fundamentales de una alianza de carácter antiimperialista formada por ellos mismos, los movimientos de liberación nacional y la clase obrera de los países capitalistas. Pero no se nos puede achacar que seamos un sector que pretende un partido que sea puramente una vuelta a los tiempos de la incondicionalidad, renunciando a la necesaria crítica sobre la realidad de los países socialistas. La cuestión fundamental es qué posición se toma frente al imperialismo, y de ahí se desprende también la actitud y la valoración del papel que hoy juegan los países socialistas en la lucha por la paz, en la solidaridad con los movimientos de liberación nacional y en la lucha antiimperialista en general. La diferencia con los sectores que estaban en mayoría antes del V° Congreso (calificados propiamente de "eurocomunistas" , porque no se trata de un sector homogéneo) es esa posición con relación al imperialismo. En su caso, además, hay una actitud eurocéntrica que califica de "tercermundista" toda política que no sea europeista (es decir, que se sitúe frente al imperialismo también frente a la burguesía imperialista europea), y que en el fondo sirve a los intereses de los sectores más reaccionarios y más conservadores de la sociedad. El ejemplo del PASOK en Grecia - que sería calificado en España de tercermundista-, con una posición crítica frente al Mercado Común, frente a la OTAN y solidaria con los países del Tercer Mundo, demuestra que solamente en esa dirección puede existir una política con contenido antiimperialista. Nosotros nos orientamos por ese camino, por una política antiimperialista y de no alineamiento, planteando la necesidad de que los países de Europa del Sur engrosen el movimiento de los no alineados, como una alternativa ante la política de bloques, y exigiendo por supuesto la disolución simultánea de los dos bloques militares.

Pero para aclarar si somos o no prosoviéticos, si algo también une al sector mayoritario en el V° Congreso, es que cualquier experiencia de crear un partido de matriz

— que las ha habido con anterioridad (PCOC, PCU) está condenada al fracaso, porque un partido "prosoviético" si en algún sitio hace falta, es en la URSS, pero en ningún otro sitio. En España lo que hace falta es un partido comunista propio, y en Catalunya concretamente un partido de los comunistas de Catalunya.

P.: ¿Cuál es pues vuestra posición sobre la situación en Afganistán y Polonia?

L.E.: Nosotros aceptamos las complicaque planteaba una intervención soviética en Afganistán, sin perjuicio de considerar que esa intervención ha tendido a. apoyar a los sectores más progresivos y revolucionarios de la sociedad afgana. Lal contrapartida de ese apoyo soviético ha sido una distorsión en el marco de la política internacional y algo que ha favorecido las maniobras del imperialismo para romper el clima de distensión y agudizar el clima de guerra fría. Se nos ha calificado de "afga-

Men un intento de marginarnos y aislar-

En cuanto al tema de Polonia, nuestra

-pese a no haberse discutido mucho en el V° Congreso-, es que, por difícil que pueda ser, la salida a la situación polaca es la renovación socialista. Es decir, profundizar el socialismo en Polonia, porque los problemas surgidos provienen na de un exceso, sino de una falta de socialismo (por poner un ejemplo, la propiedad agraria en su mayor parte está en manos privadas), junto a una renovación política que permita la participación democrática del pueblo polaco en todas las cuestiones de Estado, de ejercicio del poder. La soludebe corresponder exclusiva al pueblo polaco, polaco y a las fuerzas progresistas. Estamos de acuerdo, en concreto, con el proceso de renovación que ha supuesto el congreso del POUP y pensamos que, con dificultades y con alcanzar ese objetivo de renovación socialista en la sociedad polaca.

P.: Volviendo a la situación interna del PSUC ¿creeis más en un proceso de "socialdemocratización" propiciada por un ala del partido, frente a lo que se opondría una "vuelta a los origenes"? ¿o pensais también en la necesidad de elaborar una alternativa

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L.E.: Cuando un partido obrero degenera el contenido de clase de su política es por desarrollo de la lucha de clases. Y aquí ha sucedido que la presión del proceso de Resobre un partido, ofensiva ideológica de la burguesía Europa occidental en los años 60; produce un cambio cualitativo que lleva a que el partido cambie sus posiciones (en un sentido que la prensa califica de moderación) que renuncia a los principios de un partido de clase, obrero, una pérdida de los objetivos proceso de la Reforma, ha provocado una degeneración política en el partido. EI V° Congreso plantea la necesidad de una regede una renovación política

El eurocomunismo ha fracasado ya, y hoy no se dan condiciones para aplicar esa política en nuestro país (porque la derecha siente fuerte y no está dispuesta ofrecer ninguna concesión). Los sectores que aún enarbolan esa bandera tienen una socialdemocracia. Esto es así, no es nada nuevo, y responde a una tendencia espontánea en el movimiento sectores "eurocomunistas"

El "'eurocomunismo" coincide también con la socialdemocracia en que hace siempre un análisis sumamente pesimista de la situación, planteada estática, ' sin esa voluntad de cambiar la correiación de fuerzas, que le sirve siempre para justificar una política de constantes concesiones ante la burguesia.

P.: Pero ¿qué contenidos crees que hay que dar a esa regeneración que planteais? ¿ncluye por ejemplo una posición crítica sobre la Constitución aprobada en el

L.E.: En el V° Congreso hubo una posición clara sobre la Constitución, que partía de un análisis crítico sobre nuestra actitud en el proceso de la Reforma en su globalidad. La Constitución tiene elementos claramente negativos, pero representaba una mejora en cuanto a las condiciones objetivas en que se iba a dar la lucha política. Ahora bien, esa mejora se da en un marco constitucional - y posteriormente con un desarrollo legislativo- que es de lo más conservador y reaccionario de Europa Occidental. Por ello situamos como alternativa al marco constitucional actual dos objetivos simultáneos: defensa de la constitución ante los riesgos de involución (no hay que olvidar que tenemos todavía una aparato de Estado que no se corresponde en absoluto a una situación de democracia formal), y transformación en un sentido progresista y revolucionario de esa Constitución en la medida en que la correlación de fuer-

Y esos dos objetivos no tienen nada de contradictorio, sino que en función de lo que sea más necesario. El sector minoritario en el Vº Congreso plande ninguna manera, aparecer el objetivo de transformación pro-

P.:¿Qué nos puedes decir sobre la situación actual en el PSUC y las perspectivas congreso extraordinario? ¿Prevéis una escisión y us planteáis un trabajo en el conjunto del PCE?

L.E.: El marco en el que se situa la crisis

Yes el de una situación nueva, radicalmente distinta a la que se daba en la última época del franquismo. Los dos elementos que han influído en ese cambio son, de un lado, la crisis internacional y la imperialista recomponer su dominio perdido — o parte de otro, los efectos que la '"Reforma'" ha tenido para todas las fuerzas que hoy se encuentran en un claro estado de recomposición, a derecha e izquierda. Y en ese contexto existe un riesgo, que es la desaparición pura y simple del partido comunista, por liquidación polí,tica u orgánica, y engrosamiento del PSOE por parte de militantes individuales. El PCE podría convertirse en un grupúsculo, en un proceso del cual vemos elementos en Galicia y, de manera muy particular, algo en esa dirección en la crisis del partido en Euskadi. En Catalunya esto también podría darse. Si este próximo Congreso diera la victoria al sector "eurocomunista", el PSUC sufriría un cambio cualitativo, al convertirse en un industrial: sería un partido de clase sin clase obrera. Tendríamos así un partido "eurocomunista" sin proyecto político alternativo al que ofrece el PSC-PSOE (partido socialista de Catalunya). Esto llevaría también a una grupusculización o a la desaparición, en el

''reencuentro histórico" sectores concretos entre los "eurocomunistas" sitúan como un objetivo necesario en la actualidad, y que hoy implicaría reencuentro con los socialistas en el marco de la política de quien es hoy hegemónico, el

Pero este proceso no es inevitable; en el del PSUC, si el próximo es un Congreso democrático, acuerdo al menos con el mismo reglamento del V°, creemos que podemos ganarlo de nuevo, porque las nuestras son posiciones políticas en ascenso. Pero debemos también ganarlo en el terreno de la organización, configurando una dirección política que se corresponda a los contenidos que aprobamos ya en el V° Congreso.

Vamos al congreso estraordinario, por tanto, con la voluntad y la confianza de ganarlo. En todas las resoluciones de agrupaciones, la política del V° Congreso ha sido

Catalunya la más apoyada. Por eso el proceso de recomposición de fuerzas se da en Catalunya de una manera distinta. Somos conscientes de que si ganamos el V° Congreso, produciría una salida de eurocomunistas impacientes en la vía de incorporarse al PSOE, lo que reduciría el espectro político del PSUC; pero eso no nos preocuparía exespectro en una dirección distinta, con la incorporación de fuerzas no-, de carácter comunista, que existen en la sociedad catalana y con un objetivo relación entre intelectuales de izquierda y clase obrera que en el PSUC se ha perdido en el último período, recuperar una gran parte de la militancia y recomponer un gran partido de masas en Catalunya, lo que naturalmente tiempo, pero que posible a partir de una victoria en el Vº Con-

P.: Pero, en caso de una ruptura del partido más masiva, de un 50% por ejemplo, ¿no creeis que eso crearía más dificultades a la recomposición?

L.E.: Eso sin duda tendría un preocupante componente negativo, una pérdida considerable • de militancia, pero perspectiva sería la misma: llevar adelante la renovación política con una dirección que responda en todo momento a esa línea; así creo que recuperaríamos a muchos militantes, a muchos cuadros del movimiento obrero. Y en un plazo no muy largo, el PSUC volvería a ser un partido de una gran incidencia.

P.: Vuestro proyecto sin embargo, ¿se plantea también con relación al PCE, donde vuestras posiciones son mucho más minori-

L.E.: La situación es muy desigual a nivel del Estado; en aquellos sitios donde el partido tiene apenas implantación, como Galicia o Canarias — y donde el PCE tiende a ser una fuerza marginal — están surgiendo otras alternativas que hay que observar con mucha atención, por su política con conte nido progresista con rasgos de radicalidad pero que cuentan con un apoyo electoral y. de masas importante, como el Bloque Popular Nacional Galego en Galicia y la UPC en Canarias. Allí la situación pasa por la recomposición de los comunistas pero teniendo en cuenta la fuerzas; ni en Galicia ni en Canarias la actual organización del PCE va a ser el eje vertebrador de una alternativa organizativa de los comunistas.

Pero en otras zonas como Andalucía, donde el PCE tiene una mayor fuerza orgamucho más fuertes, incluso en la dirección del PCA; son posiciones como las nuestras, aunque se planteen de forma distinta,

Use dirijan contra el término "eurocomunismo'". También es ese el caso de Madrid, donde aún son débiles nuestros únicamente porque la

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Catalunya izquierda del partido ha pecado a veces de un gran confusionismo, por lo que su fuerza no corresponde a sus potencialidades. Por un lado no ha habido una sufiposiciones coherentes (y por otro eso ha implicado la salida de muchos más militantes que en Catalunya).

Se ha de dar por tanto un proceso de forma particular en cada zona del Estado

Esa recomposición de fuerzas políticas debemos verla de forma abierta, en cuanto a la configuración de partidos con características sobre lo que hemos llamado partidos comunistas tradicionales. Nosotros vamos hacia la creación de un gran partido de masas, ni "radical"' ni populista.

P.: ¿Cuál es vuestra opinión sobre esos problemas en las nacionalidades y cómo valoráis lo sucedido en Euskadi? ¿estáis por alternativa federal para el partido

L.E.: Lo que sucede con el PSUC es un fenómeno atípico, por existir dos partidos comunistas en un mismo estado; y. es una respuesta muy clara, muy radical, al problema nacional. Eso se ha dado por factores históricos, y por el desarrollo del proceso político aquí, donde el PSUC - como partido nacional y de clase- ha tenido una influencia en la sociedad catalana mayor que la del PCE en el conjunto de la sociedad española, lo que ha consolidado carácter independiente de nuestro partido ¿eso debe ser así en otras partes? quizá en Euskadi podría darse los mismo, eso dependerá de la claridad e iniciativa política de la nueva formación producto de EPK (Partido Comunista de Euskadi) y EIA (Partido para la Revolución Vasca) en el marco de Euskadiko Ezkerra (Izquierda de Euskadi). El problema es que el PCE, en un es pero no es, ha tratado de configurar partidos con rasgos diferenciales, pero sin llevar esto hasta las últimas consecuencias y en un proceso que ha carecido de claridad: no se sabe bien cuales han sido las relaciones orgániças y estatutarias entre el PCE y el EPK, por ejemplo, porque los estatutos no solucionan este problema. El tema es complejo y la solución es sobre todo política. El conflicto entre el EPK y el PCE no se hubiera dado si el partido comunista hubiera sido más sensible a todo lo nuevo que se está configurando en la sociedad española.

Nosotros consideramos totalmente legítimas las posiciones de Lertxundi que se apoyaba en la mayoría del CC, y un CC no puede ser disuelto como lo ha hecho Carrillo. El PCE podía hacer dado un impulso al

EIA, proceso necesario (con independencia de si se está dando en un marco político suficientemenpretendido, ni más ni menos, que E.E. (que es la fuerza dominante en ese proceso de fusión) asuma los contenidos de una política eurocomunista, una política que ha fracasado, inviable en nuestro país en este momento. Como EE no puede aceptar eso, la posición del PCE es de pura oposición al proceso. El PCE se convierte así en un freno à los procesos de fortalecimiento organizativo de las alternativas revolucionarias que

Ha de haber una dirección procesos de reorganización política de los comunistas, con iniciativa en ese terreno pero con un gran realismo, y sepa que, en determinadas zonas del Estado, no es la organización del PCE la fuerza en torno a la una alternativa necesidades de estos tiempos.

En cuanto a la alternativa federal, eso es un problema formal; yo estoy convencido de que tendremos que avanzar en esa dirección, de configurar un partido federal efectivamente. O hacemos eso o asistimos a la organizativo, etc. En Euskadi y en Galicia puede pensar en mantener mismas formas organizativas tradicionales. Eso apunta a la existencia por lo menos de tres partidos, en Catalunya, Euskadi y Galicia, las tres nacionalidades históricas, pero que contemplar también el hecho canario, con una estructura socioeconómica muy particular (está puede estar configurando una nueva naciotambién en Andalucía. Aunque estemos en superación de las fronteras, nacional no se elimina, sino que precisamente por esto, lo que se pone en cuestión no es simplemente las fronteras, Estados surgidos de las revoluciones burguesas. Está en cuestión en dos direcciones una la de internacionalización, la otra de un proceso de autodeterminación de los pue-

P.: ¿Cómo valoráis las últimas experiencias de unidad de acción con otras fuerzas comunistas en el tema OTAN, en la lucha contra el ANE, etc.?.

L.E.: Creemos que hay que salir dél secdel patriotismo de partido. que plantearse una nueva relación política con sectores comunistas no organizados en el PSUC, y organizados en otros partidos organizaciones) y también una relación muchísimo más política, más estrecha con sectores también comunistas y revolucionarios, hoy desorganizados. Eso significa no tanto entrar en procesos constituyentes y enfocarlo todo en el marco estrictamente orgánico, sino plantearnos primero la posibilidad de una convergencia política, en la configuración de una alternativa política de la izquierda, comunista. Y en ese terreno hemos tenido y seguiremos teniendo coincidencias en la lucha contra la OTAN (sería necesario crear un gran movimiento por la paz, el desarme y la disolución de los bloques). La convergencia que ha habido con MC, con Liga y con independientes se va a mantener, y también puede haber convergencias cuanto a cual es la política más necesaria en estos momentos ante la situación de crisis económica para defender los intereses de la clase obrera y las clases populares. Algunos puntos de coincidencia hay, eso se puede ver en un proceso que puede ir madurando, y en el cual se pueden dar condiciones para converger en un mismo marco orgánico que nosotros, sin sectarismos y sinceramente, creemos que debe ser el PSUC, naposiciones fueran las aprobadas en Congreso. El PSUC es históricamente además un partido de unificación de fuerzas de las fuerzas de. izquierda revolucionaria. AHí podrían converger sectores importantes de la intelectualidad catalana de izquierdas y fuerzas políticas que son comunistas.

Estamos en una situación en el país muy importante, y ante responsabilidad histórica muy importante, y una responsabilidad histórica muy grande de todos los que reivindicamos la necesidad de una política comunista. Es un momento, una oportunidad histórica que : no se va a dar fácilmente en el futuro, para que todas las fuerzas comunistas se sitúen en la voluntad de confluir políticamente en la dirección de dar a la crisis una salida de progreso y de responder a ese desafío de la derecha, que intenta reestructurar las fuerzas políticas del país y hacer desaparecer o marginar cualquier formación de tipo

Entrevista recogida por Pep Roca Barcelona, noviembre de 1981