Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Polonia: El sentido del IX Congreso del POUP

· Inprecor n.º 24, septiembre de 1981 · pp. 31-33 · 2.981 palabras

El sentido del X Congreso del POUP

E Unificado de Polonia (POUP), que | L. IX Congreso del Partido Obrero

Use ha reunido entre el 14 y el 20 de julio de 1981, no ha dejado de ser, en algunos aspectos, espectacular. Esto refleja la profundidad de la revolución política que ha comenzado en este país, la amplitud de la politización de las masas, que no podía dejar de influir en el partido de masas que es el POUP. El 25% de los delegados eran miembros de Solidarnosc. En estas condiciones, el Congreso no podía ser un congre-

El rasgo más espectacular del Congreso fue su carácter público, la retransmisión televisada de los debates, que se impuso gracias a la acción concertada de 100 delegados. Así, el Congreso fue más democrático que los congresos tradicionales de los PC burocratizados en el poder.

Los delegados no se limitaron a pronunciar discursos rutinarios para aprobar el

POLONIA

Ernest Mandel informe del primer secretario, sobre la base de informaciones o balances regionales o sectoriales. Tampoco hubo una elección puramente ficticia del Comité Central, como sucede en otras partes, cuando la composición del mismo se decide de antemano en la comisión de cuadros.

Hubo verdaderos debates, a veces tumultuosos. Las divergencias que aparecieron eran profundas. La elección del Comité •Central, al igual que la de los delegados, fue una auténtica elección, mediante voto secreto y con un resultado imprevisible.

El resultado se conoce: la inmensa mayoría de los delegados del Congreso, de los miembros del Comité Central y del Buró Político son gente nueva. La tasa de renovación era del 80% para los delegados, de más del 90% para los miembros del CC y de 13 miembros sobre 17 del Buró Político.

Los límites de la democracia

Pero esto no significa que la democracia proletaria, o que el centralismo democrático, tal como funcionaba en la época de Lenin en el seno del partido bolchevique y de la Internacional Comunista, hayan reinado en el IX Congreso del POUP.

Sin derecho de tendencia no es posible ninguna verdadera democracia proletaria: esta regla de oro de los principios organizativos comunistas se ha visto confirmada de nuevo en Varsovia, durante la segunda semana de julio de 1981.

Una libertad de expresión real, sin plataformas claramente distintas que propongan soluciones alternativas en torno a los grandes problemas del día, es una puerta abierta a la confusión y a la anécdota que sustituyen la coherencia política, puerta abierta a la demagogia pura y simple. Poner en la picota la corrupción de los dignatarios cesados de sus cargos, denun-

Página 32

Polonia ciar la desigualdad regional en la organización del racionamiento, proclamar la necesidad de apoyarse en los principios y en la moral comunista para superar el desprestigio que sufre el partido: son temas popula-' que estan de moda, que provocan aplausos espontáneos.

Pero esto no clarifica en nada la cuestión de saber en qué sentido, con qué métodos y con qué medios hay que sanear la situación económica, si hay que admitir o no despidos masivos en las empresas, si las secciones sindicales deben tener el derecho de veto sobre estos despidos, de saber quién asegurará el mantenimiento del pleno empleo a escala nacional, a pesar de estos despidos.

La elección del CC mediante voto secreto, sin clarificación de las tendencias políticas, sin una mayoria que se pronuncie por una orientación precisa, sin una representación proporcional de las tendencias, es abrir la puerta a las maniobras de camarilla que pueden impedir la elección de los "indeseables" organizando un bloque sistemático frente a un sector de los candidatos. Esto es por cierto lo que sucedió, pues los burócratas "liberal-tecnocráticos" más destacados, como Rakowsky, han quedado eliminados finalmente del Buró Político junto a los "conservadores estalinistas" más notorios, como Grabski (que ni siquiera fue reelegido

El hecho de que el primer secretario haya sido elegido directamente por los delegados ha sido celebrado como un triunfo de la democracia en la prensa burguesa. Pero no es así, ni mucho menos. Esto lo convierte en un personaje plebiscitado, situado por encima de las tendencias de hecho, sustraído al control y a la censura del CC y del BP. Dado que los Congresos sólo se reúnen con intervalos prolongados, este carácter plebiscitario del primer secretario puede hacer que resulte prácticamente inamovible durante años. Además, él mismo ha nombrado a la secretaría del partido, que es su di-

El carácter no democrático del Congreso quedó patente también en un terreno particular, el de las delegaciones internacionales. Es la primera vez que sucede en la historia de los partidos comunistas "oficiales" que uno de ellos celebra un Congreso sin invitar a la gran mayoría de sus

• Sólo pudieron asistir al IX Congreso del POUP los partidos que están en el poder en los países del COMECON, así como algunos partidos en el poder en

La razón de esta prohibición, claramente contraria al internacionalismo proletario, es evidente: se trataba de evitar que los delegados de los PC italiano, español, sueco, o los de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia, pudieran pronunciar en la tribuna del POUP un discurso "revisionista", de apología de la autogestión, o siquiera expresar

El sentido antidemocrático de esta prohibición salta a la vista. Mientras que sobre los delegados cayó todo el peso de la presión del Kremlin y sus aliados —desde la carta del CC del PCUS al CC del POUP, hasta los discursos de Grishin y de los representantes del PC checoslovaco y húngaro, blandiendo abiertamente la amenaza de la intervención militar y cantando sus méritos por adelantado-, opuesto, la del movimiento obrero internacional, que es muy favorable a Solidarnosc, y que los PC español e italiano expresan en cierta medida y a su manera, no pudo hacerse sentir. Elegante manera de trucar los La victoria del ala Kania

La mezcla caótica de la libertad de expresión, aunque deformada y limitada, con la demagogia y de la manipulación, que domi•nó el IX Congreso, ha dado así el resultado que sin duda es el más útil para la burocracia polaca. Los "radicales" de ambas alas quedado eliminados. pantano de los moderados. La renovación es muy limitada. La base está decepciona-

Es la victoria de Kania y Jaruszelsky, la fracción moderada de los renovadores. Se trata de burócratas que tratan de volver a consolidar su poder evitando al máximo posible el choque frontal con Solidarnosc y el choque frontal con el Kremlin.

Canalizar el deseo de "renovación" para retomar las riendas del país: así podemos resumir el proyecto de este ala de la burocracia. Y que nadie se llame a engaño: el deseo de retomar las riendas, los gritos contra la "anarquía" estaban presentes en los discursos de Rakowsky y de Kania, al igual que lo estaban en los de Olzowsky y de

Por supuesto que hubo maniobras, y no pocas; maniobras inteligentes y falsas maniobras. Pero las maniobras no lo explican todo. De hecho, el Congreso estaba hasta cierto punto controlado. Si finalmente ha triunfado el proyecto que más se conforma a los intereses de la burocracia, no es sólo porque ésta haya podido maniobrar entre bastidores mucho más de lo que apareció en el pleno. Es también porque la naturaleza misma de la "renovación" le facilitó enor-

"tendencias horizontales" habían quedado derrotadas y prácticamente disueltas desde antes del Congreso. Sus cuadros principales han abandonado de hecho el trabajo en el partido para irse a los sindicatos. Sin una alternativa política clara, sin una plataforma en torno a los grandes problemas del día (el de la "reforma económi-

, el del poder político de la clase obrera, el de la articulación entre la autogestión económica, la democracia socialista y el poder de los trabajadores), sin tener el derecho de tendencia, los elementos de oposición quedaron muy marginados en el Congreso. Hacia el final del Congreso, además, notaron un aire glacial que anunciaba la represión. En cambio, los "conservadores" han creado estructuras paralelas que ya in-

El asunto de los presos políticos —algunos militantes ultranacionalistas del KPN (Confederación de Polonia Independiente), difícilmente defendibles como tales por Sopunto la burocracia ha retomado las riendas del POUP y cuáles son sus limitaciones. En Huta Warszawa, la gran acería de la capital, los trabajadores habían puesto pancarta que decía: «Es una verguenza para una República Popular tener presos políticos». Los dirigentes de la sección local del Partido trataron por todos los medios de lograr que se quitara la pancarta, pues la fábrica se encuentra en el camino que debían tomar las delegaciones extranjeras de los "partidos hermanos", incluída la delegación soviética, para ir al Congreso. Los dirigentes de Solidaridad en Huta Warszawa son miembros del POUP. Pero junto a los trabajadores de la fábrica se negaron a retirar la pancarta. La sección local de Partido amenazó incluso a las familias de los trabajadores, pero no consiguieron nada: Solidaridad, en Huta Warszawa, sigue decidida a defender el principio de que todo ciudadano polaco tiene el derecho a expresar sus opiniones políticas. Nada resuelto en relación con el movimiento de masas

Si el aparato del Partido sale reforzado de la prueba, es prematuro hablar de una consolidación del poder de la burocracia como tal. Como máximo, el Congreso ha creado determinadas condiciones para dicha consolidación. Pero por sí mismo no ha modificado la relación de fuerzas entre la burocracia y las masas trabajadoras, en primer lugar el proletariado industrial, modificación que es la condición indispensable para que pueda retomar las riendas del país. El general Jaruszelsky, primer ministro, que pronunció el verdadero discurso de clausura del Congreso, reiteró en él los ataques más duros contra Solidaridad, idénticos a los que ya había formulado algunos meses antes. Acusó al sindicato de fomentar la "anarquía" con las "huelgas políticas". Rechazó las reivindicaciones formuladas para justificar el anuncio previo de las huelgas por los estibadores de los puertos del Báltico y los trabajadores de la compañía aérea LOT. Incluso amenazó a los sindicatos con la represión abierta. Todo ello iba en la línea del Kremlin y de sus aliados, que se habían explayado en invectivas contra la reivindicación de los trabajadores de la LOT de nombrar ellos

Página 33

mismos al director de su empresa.

Pero en realidad las cosas sucedieron de forma distinta. Desde que terminó el Congreso, el 20 de julio, el gobierno se ha sentado a negociar con los sindicatos que preparaban las huelgas. En 24 horas se llegó a un acuerdo provisional. Su contenido preciso no es conocido, pero no cabe duda que se han hecho nuevas concesiones a los tra-

En los puertos del Báltico, los estibadores se salieron con la suya en materia de seguridad e higiene, así como en lo relativo a las vacaciones. En la LOT, el director elegido por los trabajadores permanece provisionalmente en el puesto, flanqueado por un vicedirector nombrado por el gobierno, que sería el responsable de los aspectos militares de la empresa, a la espera de que la ley de reforma económica precise las modalidades de nombramiento y las competencias de

Por supuesto, la victoria de los obreros no es total. No está garantizado que se aplicará el acuerdo. El propio anuncio de la huelga en los puertos del Báltico es en gran parte la consecuencia de la no aplicación de acuerdos anteriores. Los principales acuerdos de comienzos de setiembre de 1980, los de Gdansk, de Sezeczin y de Katowice, aún no se han aplicado integramente por parte de la dirección del gobierno y del Partido. El derecho de huelga aún no está legalizado formalmente. Aún no se ha abolido la cen-

Todo ello le permite al Kremlin, y a sus representantes directos en Polonia, los pretendidos "conservadores", e incluso a los burócratas "liberales" , acusar a los dirigentes y militantes de Solidaridad de «violar la ley, oponerse al Estado, ser anarquistas» (olvidando un poco apresuradamente que ellos mismos violan así unos acuerdos firmados solemnemente).

Evidentemente no se abordó nada con respecto al "derecho" o a la "ley". Todo es un problema de relación de fuerzas y de necesidades. Y la relación de fuerzas no le permite aún a la burocracia golpear frontalmente a Solidaridad, que cuenta con apoyo de nueve millones de trabajadores. Del Congreso del POUP al de Solidaridad

En estas condiciones, la táctica de la burocracia sigue siendo la misma que en los últimos meses: retroceder para ganar tiempo, hacer concesiones pero sin darles un carácter definitivo, sondear hasta dónde pueden llegar los primeros ataques contra los obreros y los sindicatos sin provocar una respuesta global, tratar de provocar la división de los sindicalistas entre los "duros" y los "moderados", entre distintas regiones y corporaciones, contar con el cansancio y la desmoralización para provocar un reflujo del movimiento y de las movilizaciones de masas. Una vez llegado el reflujo, la represión se endurecería y se generalizaría.

Lo que ayuda a la estrategia de la burocracia es en primer lugar la crisis económica, que se agrava mucho más. Ya durante el anunció la burocracia nuevos aumentos de precios, así como una reducción de la ración de carne. Puesto que esas raciones ni siquiera están garantizadas en numerosas regiones, las amas de casa de Lodz decidieron movilizarse masivamente para protestar contra este estado de cosas. En Kutno ya se ha organizado una marcha

La burocracia trata de achacar la crisis y el desorden económico provocada por las huelgas y las actividades "políticas" de Solidaridad, es decir, a la clase obrera. Evidentemente, es una ver-

La crisis económica y la desorganización de los abastecimientos son anteriores a las huelgas de julio y agosto de 1980 y a la creación de Solidaridad; hasta cierto punto, incluso las provocaron. Además, en el llamamiento del Congreso al país se afirma claramente que los responsables de la crisis son la antigua dirección del partido y del gobierno, que por ello será castigada.

Pero no se trata ni de la lógica ni de la coherencia de un argumento, sino de una lucha política sin tregua en la que la burocracia no repara en medios, sin preocuparse si cae en las contradicciones más flagrantes. Cuando sus agitadores murmuran en las colas delante de las tiendas que antes de la "huelgas ininterrumpidas" todo iba mejor, saben muy bien lo que hacen.

El argumento no tiene garra entre los trabajadores más politizados y más vinculados a la nueva organización, que en general contestan, no sin razón, que si la situación se ha agravado, es debido al sabotaje deliberado de los abastecimientos por parte del propio poder. Qué este permita por tanto un control de los ciudadanos sobre las reservas de productos de primera necesidad, sobre su circulación, su destino, y se podrá ver rápidamente lo que pasa.

Pero en los medios menos politizados, y con ayuda del hambre y la fatiga, la propaganda insidiosa de los defensores del orden burocrático encuentran un eco real. Y'encontrará aún más si la crisis se agrava en los próximos meses, cosa que es de temer. De ahí que Solidaridad se haya opuesto con razón a la reducción de la ración de carne, al margen de un Plan económico global aprobado y controlado por los trabajado-

A este respecto, hay que dejar patente la existencia de un fallo grave en la solidaridad obrera internacional con la lucha de los trabajadores polacos. Hace poco se abrió en

Zürich la conferencia de los bancos capitalistas para negociar con la burocracia pola-.

Polonia ca el escalonamiento de sus deudas (el Estado polaco debe 26.000 millones de dólares a los países capitalistas; este año, el pago de intereses y los plazos vencidos de la devolución de la deuda ascenderán a 6 ó 7. mil millones de dólares). Es hora de que los sindicatos y los partidos obreros de masas de Europa occidental y de Japón, así como los sindicatos de EE.UU., avancen la reivindicación: ¡Moratoria inmediata para el pago de la deuda polaca! ¡Anulación integra de

La actualidad de esta reivindicación viene acentuada por el hecho de que la banca internacional exige, a cambio del escalonamiento del pago de la deuda, que la burocracia polaca informe regularmente sobre la situación económica del país, que le someta los proyectos de "reforma económica" que intensifique la política de austeridad que proyecta imponer a los trabajadores.

El apoyo a Solidaridad tiene su complemento natural en la reivindicación: ¡Banqueros capitalistas, burócratas soviéticos y polacos, alto a vuestros ataques al nivel de vida y a los derechos y libertades conquistados por los trabajadores efecto, la política de austeridad no podrá materializarse sin limitar severamente, o incluso suprimir, el derecho de huelga.

Junto a la crisis económica, la debilidad de la orientación de Solidaridad en materia de política económica es un factor que amenaza, a la larga, con cambiar la relación de fuerzas. El pueblo está cansado del desorden y de la dislocación económica que provoca. Exige una alternativa a una política económica que a todas luces ha fracasado. El problema de la autogestión, de la seguridad del empleo de los trabajadores, de la estrategia económica global, están en el centro de las preocupaciones de todos:

Los dirigentes de Solidaridad reconocen en general que deben ofrecer rápidamente una alternativa de conjunto. Pero sigue habiendo una falta de claridad evidente en cuanto al contenido concreto de esta alternativa y a las premisas políticas de su aplicación. La preparación y la celebración del Congreso de Solidaridad, que tendrá lugar en dos fases a finales de agosto y comienzos de octubre, deberán mostrar hasta qué punto podrá utilizar la burocracia la ausencia de un contraplan y de un contrapoder • obrero realmente centralizado.

La lucha por este contraplan y este contrapoder implica la defensa de las libertades y derechos conquistados, la defensa de la movimiento, la respuesta unánime y consciente contra todo intento de división y de represión. Es la condición sine qua non para que las conquistas de agosto y setiembre de 1980 ho sean liquida. das por la táctica del salchichón, tan apreciada por los burócratas. •