México - Trabajadores, sección mexicana de L Partido Revolucionario de los la IV Internacional, acaba de obtener una importante victoria política al ser legalizado, el pasado 11 de junio. Tras varios meses de silencio, el gobierno mexicano ha reconocido oficialmente, a través de la Comisión Federal Electoral, al PRT como
Así obtiene el derecho a presentarse a las elecciones presidenciales de 1982. Esta victoria no es únicamente la del PRT, sino también la del conjunto del movimiento obrero, y de los que luchan por las libertades democráticas en general.
Antes de promulgarse la Ley de Reforma Política, en 1977, los únicos partidos políticos legalizados eran el Partido Revolucionario Institucional (PRI, que detenta el poder) y sus organizaciones satélites. Así, por ejemplo, el único candidato en liza para las presidenciales de 1976 fue José López Portillo, candidato del PRI y de otros tres partidos políticos oficiales, entre ellos el Partido Popular Socialista (PPS).
En aquel entonces, el Partido Comunista se puso de acuerdo con varios partidos polípara desarrollar una fuerte campaña electoral, no legalizada, pero que hizo que más de un millón y medio de ciudadanos depusieran papeletas nulas con el nombre del candidato del PC, Campa.
El proyecto político del gobierno mexicano estaba muy claro. Por un lado, quiere aumentar la credibilidad del sistema político, cosa que no podía favorecer el hecho de que sólo hubiera un único candidato en liza. Por otro, pretende canalizar el creciente descontento de amplios sectores de la población desarrollando una política parlamentaria distinta, y aprovechando para ello la ocasión de una campaña electoral. Este proyecto de gobierno hizo que la "reforma política" se promulgara como gancho elec-
El
PRT
legalizado
Fernando Zamora toral.
El propio texto de la ley era extremadamente contradictorio y antidemocrático. Restringe severamente el derecho de toda organización a obtener siquiera su legalización. Debido a esta ley, el PRT no pudo lograr su inscripción provisional. En lugar de ello, sólo fue reconocido como asociación política"', que es una forma de legalización pero que subraya la imposibilidad de participar en las elecciones.
Incluso esta concesión sólo se ha obtenido tras una lucha dura y prolongada. Sin embargo, la creciente influencia del PRT, acompañada de una amplia campaña por su legalización como partido político, han obligado al gobierno a reconsiderar su actitud. El ministro del Interior, Enrique Olivares Santana, reconoció que el gobierno aplicaría de ahora en adelante criterios políticos para determinar qué organizaciones iban a ser legalizadas, y no los requisitos legales que la ley estipula.
En 1978 fueron legalizados "a título provisional" el Partido Comunista Mexicano (PCM) y el Partido Socialista de los Trabajadores (PST, organización reformista y populista, vinculada políticamente al poder y financiada por él); es decir, que su legalización definitiva quedaba condicionada por la obtención del 1,5% como mínimo del conjunto de votos, lo que equivale a unos' 300.000 votos. Ahora, el PRT está también en esta categoría.
La campaña por la legalización del PRT contaba con el apoyo de numerosas personalidades y organizaciones de la izquierda
Este apoyo procedió sobre todo de dirigentes de la Universidad y de los sindicatos de enseñantes, que históricamente han desempeñado un papel importante en el pasado de México y en las luchas sociales de estos últimos años. Asimismo, conjunto de las organizaciones de extrema izquierda y centristas prestaron su ayuda.
Paralelamente, el PRT lanzó una intensa campaña para lograr su legalización, mediante la distribución de decenas de miles de
panfletos y carteles, y organizando asimismo una cifra incalculable de reuniones, de varios mitines importantes, en los que participaron miles de personas. Los momentos álgidos de esta campaña fueron el 12 de marzo y el 5 de abril.
El 12 de marzo, un mítin celebrado ante las oficinas del Ministerio del Interior reunió a 2.000 personas, con el apoyo de otros partidos políticos que también luchaban por su legalización. El 5 de abril se celebró otro mítin en el cine Variedades de México, para lanzar la campaña presidencial PRT y reclamar su legalización; asistieron 1.500 personas:
Durante esta campaña por su legalización, el PRT ha vuelto a ser víctima de la represión, a causa de su trabajo político cotidiano en los sindicatos, centrado en particular contra el gobierno y sus atentados a las libertades democráticas, y por los llamamientos lanzados a favor de la amnistía para todos los presos políticos. •Hubo incluso amenazas de muerte contra Edgar Sánchez y Pedro Penaloza, dirigentes públicos del PRT y miembros de su Buró Político; Rafael Torres, dirigente del PRT, militante del sindicato de enseñantes y dirigente de la tendencia lucha de clases en este sindicato; Andrés Ugalde, organizador del PRT en Cuautitlán, en el cinturón industrial de México, y Rosario Ibarra de Piedra, candidata del PRT a la presidencia de la República y portavoz nacional del Frente Nacional contra la Represión (FNCR).
El Frente Nacional Patriótico y Anticomunista (FNPA), fue la organización que profirió las amenazas y es sospechosa de tener lazos con la policía y el BARAPEM (Batallón de Radiopatrulla del Estado de México). El hecho de que las amenazas lanzadas por el FNPA son serias viene demostrado por el hecho de que esa misma organización reivindicó el doble asesinato del dirigente sindical de los enseñantes, Miguel Núñez Acosta, y del secretario general del sindicato de la fábrica General Electric de México. Frente a estos ataques y a las múltiples detenciones de militantes, el PRT ha afirmado que no lograrán forzarle a entrar en la clandestinidad o a reducir su ac-
La decisión del gobierno, el 11 de junio, implica únicamente el reconocimiento de dos partidos más, el PRT y el Partido Socialdemócrata, una pequeña organización que se apoya principalmente en miembros de las clases medias, y que no tiene relación alguna con la socialdemocracia internacional. Esto significa que aún no están legalizados muchos otros partidos obreros, como los centristas Partido Mexicano de los Trabajadores, el Partido Obrero Marxista, y diversas formaciones prosoviéticas y estalinistas, como el Partido Socialista Revolucionario, la Unidad de Izquierda Comunista, el Movimiento de Acción y Unidad Socialista y el Partido del Pueblo Mexicano. El PRT exige que todas estas organizaciones sean reconocidas también y se ha comprometido a participar en la campaña por su legalización.
Durante la campaña, el PRT ha anunciado que ponía su legalización al servicio del
México movimiento obrero. El Comité Central, en su sesión del 14 de marzo, concretó su ofrecimiento a través de una propuesta de unidad de acción electoral de la izquierda y del movimiento obrero para las presidenciales de 1982, centrada alrededor de un programa de lucha de clases y de reivindicaciones democráticas, y propuso la candidatura de Rosario Ibarra de Piedra, dirigente del Frente Nacional contra la Represión y madre del militante estudiantil "desaparecido", Jesús Piedra.
Para el PRT, la candidatura de Rosario Ibarra de Piedra representa sin duda la •mejor expresión de la unidad del movimiento obrero al mismo tiempo que simboliza de forma muy clara la lucha por los derechos de los presos políticos, de los "desaparecidos", por las libertades democráțicas, contra la represión del régimen.
La propuesta del PRT ha encontrado un eco muy favorable, tanto entre los' militantes no organizados como en algunas otras formaciones como la Unión de Colonias Populares (asociación de habitantes de chabolas que lucha por sus propias reivindicaciones), el Frente Campesino Independiente de Sonora, el Frente Marxista (una reciente escisión de la Corriente Socialista), Punto Crítico (la principal organización centrista, que publica la revista del mismo nombre), la UPOME (un sindicato nacional estudiantil de origen maoísta), y numerosos grupos locales.
En la base del PCM aparecen fuertes presiones a favor de la unidad de acción electoral y en apoyo a la candidatura de Rosario Ibarra de Piedra, oponiéndose a que se presente frente a ella a un burócrata del PCM.
La ovación que recibió Rosario Ibarra de Piedra cuando tomó la palabra ante un mítin central de 20.000 personas, en conmemoración de la masacre del 10 de junio de 1971, es una buena señal del eco que desPiedra fue ya claramente reconocida como
Los marxistas revolucionarios en México tienen enormes posibilidades para impulsar la lucha de clases y para construir el partido revolucionario en el próximo período. El crecimiento actual del PRT y su mayor implantación demuestran que estas posibilidades existen y que la campaña electoral de los próximos doce meses será sin duda apasionante. •
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