Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Francia

Documento: Por una amplia mayoría obrera en el Parlamento, por un gobierno del PS y del PC sin políticos burgueses

· Inprecor n.º 23, julio de 1981 · pp. 15-17, 34 · 3.363 palabras

Por una amplia mayoría obrera en el Parlamento, por un gobierno del PS y del PC sin políticos burgueses mayo. El desastre electoral de Valéry Gis- "todas las empresas la movilización unitaria

Declaración de la Ligue Communiste Revolutionaire

ESPUES de ejercer el poder en ex- y por la clusiva durante 23 años, la derecha hal sufrido una sonada derrota, el 10 de card d'Estaing es un veredicto inapelable contra su política. Al votar a François los trabajadores han votado contra la vida cara y el paro, contra los atentados a las libertades, contra la arrogancia insoportable de este gobierno.

El 10 de mayo por la noche, la esperanza cambió de bando: en todas las ciudades de Francia, centenares de millares de hombres, de mujeres, de jóvenes, tomaron la calle para expresar su alegría.

La Liga Comunista Revolucionaria (LCR) desplegó desde el principio todas sus fuerzas en la batalla por derrotar a Valery Giscard d'Estaing. Hará todo lo posible por que esta victoria comporte otros triunfos, y por que la inmensa esperanza que se despertó el 10 de mayo no se vea decepcionada.

El combate continua hoy por impedir que la derecha tome su revancha en junio, por asegurar una mayoria obrera en la asamblea, porque el Partido Comunista (PCF) y el Partido Socialista (PS) formen conjuntamente un gobierno sin representantes de la burguesía.

El combate continua por la satisfacción de las reivindicaciones de los trabajadores, adopción de medidas contra los patronos y quienes les sirven.

Continua el combate por desarrollar en de los trabajadores, única garantía de que se defiendan sus intereses verdaderamente hasta el final.

El candidato de los patronos ha sido derrotado. Pero la derecha dispone aún de medios enormes. Espera tomar la revancha en las elecciones de junio.

Por lo tanto, hay que aprovechar la ventaja adquirida, no permitirle que levante la cabeza, y ante todo derrotarla en las próximas elecciones legislativas.

¡Giscard ha sido derrotado! ¡La derecha puede ser derrotada!

La mayoría de la UDF (Unión por la Democracia Francesa) y del RPR (Agrupamiento por la República) en el Parlamento le permitiría a la derecha obligar a Mitterrand, ya sea a dimitir, ya sea a convertirse en su rehén. De ahí que pongan en sordina sus querellas. Aplazan los ajustes de cuentas para más tarde. Cierran filas bajo la batuta de Jacques Chirac para salvar el máximo posible de sus diputados y tratar de ganar la "segunda manga"

Es necesario que la derecha sea minoría en el parlamento, y que el PC y el PS tengan la mayoría, y la tengan muy ampliamente.

Francia

DOCUMENTO

Para obtener esta amplia mayoria del PS y del PC, hay que juntar los votos de los trabajadores, incluidos los de los que no votaron por la izquierda en la elección presidencial. Para ello, hay que mostrar a todos, inmediatamente, que el cambio está ahí. Hay que tomar las primeras medidas urgentes, que demuestren que el gobierno esta decidido a acabar con la austeridad y el recorte de las libertades. Hay que forjar también la unidad obrera, superar tres años de profunda división sindical y política.

Hay que desarrollar la dinámica de la unidad obrera, de la base a la cúspide.

Este es el camino para asegurar una amplia mayoría del PS y del PC. No nos ganaremos a los vacilantes y a los trabajadores que votaron a la derecha, haciendo concesiones a los burgueses, gaullistas y radicales, pretendidamente de izquierdas (MRG-Movimiento de los Radicales de Izquierda), que no representan a nadie más que a si mismos, que no tienen que rendir cuentas a los trabajadores, y que mañana, como siempre, se les enfrentarán. Es necesaria una mayoría del PC y del PS en la Asamblea

Es necesario formar ya un gobierno de los partidos que representan a la mayoría de los trabajadores, un gobierno del PC y del PS

Sin esperar más, éste es el gobierno que debe formar Mitterrand, pues es el que corresponde a la votación del 10 de mayo. De esta manera puede concretarse inmediatamente, desde la base hasta la cúspide, la indispensable unidad del PC y del PS contra la derecha.

Si lo desean realmente, los dirigentes del PC y del PS contarán asi con todos los medios para satisfacer las reivindicaciones de aquellos y aquellas que los han llevado al poder. Y para atacar los privilegios de los poseedores y su sistema de explotación.

Por tanto, hay que derrotar a la derecha, hacer entrar en el parlamento a una amplia mayoría de diputados del Partido Socialista y del Partido Comunista.

Esta es la razón por la que los dirigentes del PC y del PS deben concluir un pacto de desestimiento mutuo y automático contra los candidatos burgueses, quienquiera que sean. Por esta razón, deben comprometerse inmediatamente, ante los millones de trabajadores que confían en ellos, a asumir todas

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Francia ministro burgués, radical, gaullista o de cualquier otro tipo.

Los trabajadores no han derribado a ministeriales a estos políticos, que siempre han estado al servicio de la patronal y que siempre serán sus aliados. Estos escaños y cargos sólo pueden obtenerles si el PC y el

Sin embargo, ¿cómo es posible pretender defender realmente los intereses de los traministro de Asuntos Exteriores de Georges Pompidou, o Michael Craipeau (MRG), que centró toda su campaña presidencial en la lucha contra las nacionalizaciones? Mitterrand para que las cosas cambien realmente, y para que se dé satisfacción a sus

Fiel a su línea de conducta antes del 10 de mayo, la LCR participará en la batalla de movilización unitaria de los trabajadores y de sus organizaciones contra la derecha.

¡Por una mayoría del PS y del PC!

¡Por un gobierno del PS y del PC sin

¡Por la satisfacción de las reivindicacio-

¡Para terminar con la austeridad, el paro

Estas son las consignas del momento. Este es el camino que lleva a la victoria. Para derribar a la derecha, hay que movilizarse en la unidad

Compañeros que votáis por el Partido Socialista:

Veis en el PS el instrumento más eficaz para el cambio que deseais. Este es vuestro derecho, por supuesto. Pero es vuestro deber no permitir que la fuerza adquirida por vuestro partido sea desviada hacia una política de freno de las reivindicaciones de los trabajadores, una política de conciliación con el gran capital.

No debeis tolerar que esta fuerza sirva de trampolín para políticos sin escrúpulos, que cambian hoy de camisa para ganar puestos a la sombra de Mitterrand, y que no vacilarán mañana en volvérsela a cambiar. No permitáis que en las próximas elecciones legislativas vuestro partido se retire para permitir la elección de estos gaullistas radicales de todo tipo.

Demasiadas veces en el pasado, la izquierda ha ganado las elecciones para terminar inclinándose ante "el muro dinero". Esto no debe repetirse esta vez.

Compañeros que votais por el Partido

Comunista:

No cabe duda que estais contentos porque la dirección del PCF renuncia de momento a su lenguaje sectario. Este nuevo cambio le ha venido impuesto por el fracaso de su campaña de división, que numerosos trabajadores comunistas no pudieron comprender ni admitir.

intervenir para que vuestro partido despliegue todas sus fuerzas en la batalla contra la derecha en las legislativas, por una mayoria y por un gobierno socialista-comunista..

Exigid que vuestro partido se ponga sin reservas al servicio del combate por la unidad del PC y del PS, con todas las organizapermitais que el viraje subsiguiente a la victoria de Mitterrand lleve a la dirección del PCF, sin ningún debate en la base, a entrar en el gobierno junto a ministros socialistas, pero también en compañía de auténticos representantes de la burguesía, sobre la base de un acuerdo que no responda a las necesidades fundamentales de los trabajadores...

Compañeros que no os renconoceis ni en el PC ni en el PS:

Puesto que, como nosotros, quereis ir hacia el socialismo, sabeis que el socialismo no tiene nada que ver con la imagen que pretenden darle Leonid Breznev o Helmuth

Se trata ahora de agrupar nuestros esfuerzos, y mediante la acción conjunta y el debate fraternal, avanzar por la via de la construcción del partido révolucionario que necesitan los trabajadores para cumplir las tareas que son suyas.

La Liga Comunista Revolucionaria no da ningún cheque en blanco a Mitterrand y a su gobierno. Junto con todos los trabajadores y trabajadoras que confían en ellos, estará en la primera fila del combate contra la oposición de derechas a su gobierno, contra las maniobras de los patronos y de los banqueros.

La unidad obrera para expulsar a Giscard del Elíseo; la unidad obrera para derrotar a la derecha en el parlamento; la unidad obrera por una mayoría y un gobierno del

PC y del PS; la unidad obrera contra el paro, la vida cara, el recorte de las libertades; este es el hilo conductor de la política aplicada por la LCR.

Vosotros que habeis votado por los socialistas o los comunistas, haceis frente al enemigo común, debeis hacer todo lo posible, juntos, por poner fin a la plaga de la división. Desde hace tres años, vuestros dirigentes han organizado la guerra civil en el seno de la clase obrera, entre partidos y entre sindicatos. Debeis impedir que esta política destructiva vuelva a iniciarse. Teneis los medios para ello.

convicciones, podeis luchar desde hoy, codo a codo con nosotros, con los trabajadores sin partido, para marchar juntos contra la derecha, para construir la unidad desde la base hasta la

Multipliquemos los sindicales e intersindicales, las tomas de posición de las asambleas de trabajadores, de los militantes de todas las organizaciones obreras, para derribar a la derecha, por una mayoría obrera en el parlamento, por un gobierno del PC y del PS..

Juntos hagamos todo lo posible por que las organizaciones que se reclaman del movimiento obrero se junten y constituyan unitarios para derrotar a la derecomités cha.

Esta es la mejor garantía de que los trabajadores no queden reducidos al papel de espectadores, impotentes para influir en la manera en que la unidad se hace y Se deshace en la cúspide.

No esperemos pasivamente hasta que los cambios nos vengan ya hechos. No debemos entregarnos ciegamente al nuevo presidente y a los nuevos ministros. Debemos tomar: nuestros asuntos en nuestras propias manos, para asegurar que se defiendan nuestros intereses. Para poner fin a la austeridad

Hay que hacer todo lo posible por derrotar a la derecha. ¿Pero cómo?

Los vencidos del 10 de mayo tratan de recuperarse. ¿Acaso el único medio para consiste en poner sordina a las reivindicaciones, para no asustar al electorado que trațan de reconquistar los partidos de derechas? Esta solución es la peor. Amenaza con desmovilizar a una parte de la clase obrera, decepcionada por las promesas incumplidas y desalentada por no ver que su suerte empieza a cambiar realmente. Amenaza también con devolver a los brazos de la derecha a las capas de la población que votaron contra Giscard, pero que sólo pueden ser ganadas para la causa de los trabajadores si el movimiento obrero se afirma como una fuerza que abre la vía de un

Sí, hay que convencer aún a electores populares que votaron por la derecha o que se abstuvieron. Pero no se les convencerá tendiendo la mano a los políticos burgueses, ni revisando a la baja las reivindica-

Se logrará demostrándoles concreto que esto cambia y que de la derrota de la derecha sólo pueden salir ganando.

Los trabajadores que echaron a Giscard pueden y deben seguir esta vía. En primer condiciones de su vida cotidiana.

Hay exigencias que no pueden esperar:

despidos proliferando. Centenares de miles de familias continuan viviendo en la angustia por el mañana. Para evitar la degradación de sus"condiciones de vida y de trabajo, se imponen inmediatamente medidas de urgencia, como por ejemplo:

•la suspensión inmediata de cualquier despido y de cualquier cierre de fábrica;

•el bloqueo de los precios de los produc-

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tos de primera necesidad y de los alquileres;

•el aumento inmediato del SMIC (salario mínimo interprofesional de crecimiento), a 3.400 F (680 $) y la garantía de ingresos para los parados y las paradas privados de cualquier indemnización, y a los jóvenes sin

•la suspensión inmediata de todas las sanciones contra los sindicatos y los sindicalistas, la reintegración de los delegados despedidos por actividades sindicales;

•la puesta en libertad de los presos políti-

La derogación de todos los decretos represivos y la suspensión de la aplicación de las leyes especiales, empezando con la ley Peyretitte contra las libertades, (ley de Seguridad y Libertad), la circular BonnetStoléru contra los inmigrantes y las cláusulas restrictivas del derecho al aborto.

Estas primeras medidas no cambiarian la situación, pero tomadas inmediatamente, impedirían que esta se degrade aún más. Y a partir de ahí, los trabajadores y las trabajadoras de todas las empresas pueden unirse para ir más lejos.

Para millones de trabajadores, el cambio consiste en primer lugar en la semana legal de 35 horas, sin disminución del salario.

Sólo una solución de este tipo, que beneficie en pie de igualdad a todos los sectores, permite reducir el paro. Cosa que no sucedería con una negociación ramo por ramo, y un escalonamiento en cinco años. Por esta razón, en la próxima sesión parlamentaria, debe adoptarse una ley sobre las 35 horas.

Pero no hay que esperar: que las centrasindicales organicen una auténtica consulta a todos los trabajadores, para que todo el mundo sepa que quieren las 35 horas inmediatamente. Caso de ser consultados, los trabajadores tampoco dejarían de responder afirmativamente al aumento inmediato del SMIC a 3.400 F. Pues esto corresponde por lo menos a la pérdida de su poder adquisitivo, frente a la que únicamente la escala móvil de salarios puede garantizar el mantenimiento y la progresión de los salarios.

Si se emprenden negociaciones en torno a las 35 horas, el SMIC y los aumentos salariales, que estas se realicen públicamente, como en Polonia, ante la televisión.

Son los trabajadores mismos los que deben decidir en torno a sus reivindicaciones. Son ellos los que deben tomar la palabra en primer lugar en relación con todo lo que les afecta.

Mitterrand propone hacer un balance de Francia, para evaluar la situación catastrófica dejada por Giscard.

Pero ¿quién mejor que los trabajadores de las ciudades y del campo para elaborar este balance y determinar las necesidades más perentorias de la población trabajadora? Seguro que no los pocos tecnócratas encerrados en sus despachos ministeriales.

¿Quién mejor que los trabajadores de los hospitales para definir cuánto personal hay reciban un tratamiento correcto? ¿Quién mejor que los trabajadores de banca y de aduanas para vigilar los movimientos de capitales e impedir que huyan al extranjero? ¿Quién mejor que los trabajadores de las empresas "nacionalizables" para vigilar a los patronos e impedir que las nacionalizaciones queden vacías de todo contenido? ¿Quién puede juzgar mejor los recursos y las capacidades de las empresas que los que trabajan en ellas?

Por lo tanto, hay que emprender esta tarea. Y el primer paso en esta dirección consiste en poner fin a la división sindical, que hace estragos desde hace varios años.

ROUGE

AVEC UNE LARGE MAJORITE DE DEPUTES

GOUVERNEMENT

S-PC

ROUGE

PAS UNE VOIX

BOURGEOIS! pour les politiciens

gaullistes, giscardiens VOTEZ OUVRIER Votez pour les candidats de la Ligue communiste révolutionnaire Hay que lanzar una vasta movilización por la afiliación de los trabajadores a las centrales obreras, popularizar la perspectiva de su fusión en un sindicato único y democrático, que agrupe al conjunto de la clase obrera contra la patronal.

En esta unidad deben convocarse las asambleas intersindicales, para elaborar las plataformas reivindicativas; juntos, sindicatos deben coordinar su acción en la empresa, y reunirse en instancias inter-

En los próximos meses debe ser posible establecer comités unitarios de acción, a iniciativa de los sindicatos, de las organizaciones politicas obreras, que permitan a todos los trabajadores tomar realmente sus

Francia organizar las movilizaciones necesarias para satisfacer las reivindicaciones. Unidos para que todo cambie realmente

No queremos una experiencia como la del Frente Popular (1936) o de la (1945), que después de pocos meses trae de nuevo a la derecha al poder. Queremos que todo cambie realmente.

No permitiremos que los dirigentes socialistas y comunistas "gestionen lealmente los asuntos de la burguesía", en detrimento de las aspiraciones obreras.

Apoyaremos todo paso adelante en la via de la satisfacción de las reivindicaciones, pues tenemos derecho a esperar esto de un gobierno de los partidos obreros. Pero frente a toda forma de colaboración de clases, opondremos resueltamente la movilización unitaria de los trabajadores y de sus organizaciones.

La unidad obrera que queremos construir, es la que quieren millones de trabajadores. Es la unidad con sus partidos y sus sindicatos, por la satisfacción de las reivindicaciones. Es la unión en las luchas, el ir codo a codo, contra la patronal y la burguesía. Es la democracia en las luchas y en la acción. Es el control sobre los dirigentes.

Todos los trabajadores saben que los patronos no hacen regalos. Sólo recibiremos lo que sepamos arrancarles. Para ello, el único medio es el de unirnos para ir adelante, ser fuertes para derribar los obstáculos que nos pondrán en el camino.

La única garantía es nuestra movilización, en la unidad y la democracia más amplias. Un verdadero gobierno al servicio de los trabajadores no debería temerla, sino todo lo contrario, apoyarse en esta movilización para tomar las medidas anticapitalistas que se imponen.

Frente a la fuga de capitales, no hay que vacilar en responder mediante la expropiación de las empresas de estos saboteadores. Frente a la utilización de las palancas de mando de la economia para desorganizar la sociedad, habrá que replicar mediante la nacionalización de los sectores clave del pais, colocados bajo el control de los trabajadores. Frente al acaparamiento de la radio, de la televisión, de la gran prensa, para orquestrar sus campañas reaccionarias llenas de mentiras, habrá que responder quebrando su control sobre los grandes medios de información, y abrirlos ampliamente a todas las organizaciones y asociaciones representativas.

En pocas palabras, si quieren que la rueda de la historia gire hacia atrás, habrá que impedirles que dicten su ley. Por el poder de los trabajadores, construir un partido revolucionario

Hace aún algunos meses, la reelección de

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gentes del PC y del PS. Nació una corriente reside la posibilidad de construir un partido luttes", con los militantes unitarios en los LCR, qué estais de acuerdo con su combala exigencia de la unidad contra Giscard, y truya una fuerza, en las empresas y en todas certidumbre de que Giscard podía ser de- explotación y sin opresión. Para construir el rribado, junto con la toma de conciencia de partido revolucionario que garantice la vic-

En todas estas luchas, la LCR afirmó su cialismo, unios a la LCR, reforzad a la

Por una amplia mayoría obrera...

Giscard parecía ineluctable para mucha gente. La amplitud de la división era tal, gobierno del PC y del PS.

que todo parecía coincidir para desmoralizar y desencantar a los trabajadores.

Entonces, la LCR fue la única en decir que "Giscard puede ser derrotado". Para derrotarlo había que superar la división.

Desde entonces, las aspiraciones unitarias de los trabajadores han resultado ser más fuertes que la política de división de los diriunitaria, que no dejó de reforzarse.

Con los colectivos por la "Union dans les sindicatos, el Primero de Mayo, a iniciativa te, uníos a sus filas.

de sindicalistas de distintas centrales, surgió encontró un eco creciente.

que la división no era inevitable.

presencia. Desplegó todas sus fuerzas en Cuarta Internacional. • unidad obrera contra Giscard. Y volverá a hacerlo para derrotar a la derecha en las legislativas, para lograr una mayoría y un

Quienes deseen ocupar su puesto en este combate contra la derecha, por la defensa de los intereses de los trabajadores, y por avanzar resueltamente hacia una sociedad socialista, a la que no llevan ni el PC ni el PS, deben ayudar a la LCR a asumir sus responsabilidades.

Compañeras y compañeros, en vosotros revolucionario de los trabajadores.

Vosotros que habeis visto trabajar a la

Ahora depende de vosotros que se conspartes, capaz de librar junto con todos los trabajadores el combate por un mundo sin toria del poder de los trabajadores, del so-