Inprecor en castellano

Revista de la Liga Comunista Revolucionaria (IV Internacional), nueva serie, 1979–1991

Polonia: El debate en el movimiento obrero polaco

Inprecor n.º 19, febrero de 1981 · p. 21 · 1.128 palabras

movimiento obrero POLACO

El DEBATE en el

N el transcurso de los primeros meses de su existencia, los sindicatos independientes Solidarnose no han dejado de chocar con los ataques y golpes bajos que le asesta la burocracia. Así, todas las energías se han concentrado en la cuestión de la legalización, lo que explica en gran parte el retraso en la discusión colectiva en torno a la elaboración programática. En este sentido, los textos que publicamos a continuación, y en el próximo número de INPRECOR —todos ellos anteriores al 10 de noviembre de 1980— no son sino un inicio de reflexión, una formulación incipiente de la estrategia del movimiento.

En torno a la cuestión del poder y del enfrentamiento con la burocracia, Karol Modzelewski, que dice lamentar las posiciones marxistas que mantenía hace quince años, se sitúa en una perspectiva deliberadamente reformista. Para él, el movimiento actual se inscribe "en el marco de la dictadura del partido". Su insistencia en la necesidad de un "pacto de no agresión" con el poder es un reflejo de las posiciones defendidas por Adam Michnik, uno de los animadores del KOR y con el que dice estar de acuerdo.

Este último afirmaba recientemente, en un mitin celebrado en la Universidad: "Sería ilusorio y peligroso soñar con un derrocamiento del poder. Podemos estar insatisfechos con el poder — y personalmente lo estoy- pero lenemos interés vital en que se mantenga".

En cambio, lo que choca en Jacek Kuron son las contradicciones de sus palabras. Por un lado parece pensar que el enfentamiento es inevitable, habla de la "desintegración del poder" y afirma que "radicalizarse significa volverse contra las autoridades " contra las estructuras políticas". Pero al mismo tiempo insiste en la necesidad de fijar limites a la dinámica del movimiento y piensa que esto es posible, sobre la base de un programa de conquistas parciales y progresivas.

Sus palabras expresan al mismo tiempo una gran lucidez en torno a la manera en que progresa la conciencia de las masas a través de la acción, y una negativa a definir de entrada las tareas políticas del movimiento, ante el temor de que el mero hecho de plantearlas genere un enfrentamiento que hay que evitar a toda costa.

Por nuestra parte, no somos partidarios del todo o nada. Pensamos que los compromisos a que se ha llegado hasta ahora, por parte de la dirección del movimiento, se habían hecho necesarios a causa de la juventud y de la fragilidad de éste, de la exigencia de ganar tiempo para poder construir una verdadera organización de masas. La prueba de que estos compromisos no traicionaban los intereses de los trabajadores estriba en que, lejos de debilitar al movimiento, le han permitido reforzarse y hacer frente en cada momento a los nuevos embates.

Pero pensamos que es un error el querer limitar las tareas del sindicato a la elaboración de un "programa minimo" , como pretende Kuron. Los hechos, por lo demás, demuestran que los trabajadores no se contentan con avanzar reivindicaciones económicas inmediatas: el cese de numerosos dirigentes locales del partido y del gobierno, exigido por Solidarnosc, al igual que la voluntad expresa de controlar el papel de la policía y de la milicia, rebasan ya ampliamente el marco de las "tareas limitadas, minimalistas" de que hablaba Kuron en setiembre.

Asimismo, la esperanza de Antoni Macierewicz de que "ibamos en este sentido (el del programa económico publicado por la revista Glos) lentamente, tranquilamente y de manera responsable", es contraria a la dinámica del movimiento, cosa que destaca él mismo cuando afirma que esta dinámica "es explosiva para la dirección del POUP. Toda reforma económica seria sería una catástrofe para esa gente (...), sería la muerte para ellos".

Por eso pensamos que los autores de los dos textos publicados en el boletin de debate de "Forum Agosto-80" llevan razón cuando afirman que los obreros "quieren gobernar y son capaces de

, y que el programa que necesitan actualmente es "un programa basado en la exigencia de una ampliación del poder económico, de manera que éste repose directamente en las manos de la clase obrera, tanto a nivel de empresa como a nivel regional y en lodo el país".

Esto plantea inmediatamente el problema del tipo de participación en la gestión de la economía que deben aceptar los trabajadores en el estado de cosas. actual. Y también en este terreno pensamos que los autores de los textos del "Forum Agosto-80" llevan razón, contra Karol Modzelewsky, cuando éste invoca la necesidad de que "ambas partes sean razonables", en nombre de una "visión realista de lo que es posible hoy en día desde un punto de vista económico en Polonia".

Porque esto es no comprender que los intereses propios de, la burocracia, en tanto que capa social parásita, son contradictorios e incompatibles con la buena marcha de una economía colectivizada. Estos dos textos nos parecen también más claros que los de Macierewicz y Kuron en torno a la cuestión del plan y de la

Al igual que Jacek Kuron, se oponen al principio de la cogestión de la economía con la burocracia, aunque insistiendo en la importancia que el sindicato no esté a la defensiva sino que impulse, por el contrario, las formas democráticas que permitirán que los trabajadores impongan su punto de vista en materia de gestión económica y, en el futuro, se hagan cargo de sus propios asuntos.

Pero van más lejos en la formulación de propuestas relativas a la elaboración del plan por la base y a los mecanismos que permitirán un auténtico control de los trabajadores sobre la economía (sugieren particularmente la formación de una Cámara Obrera en el Parlamento). Y ponen el acento en el carácter decisivo de la coordinación de la autogestión a nivel de las empresas y regiones, cosa que es contraria a la posición de Macierewicz, que habla de la necesidad de liquidar el plan central, alimentando así todas las ilusiones en torno a la posibilidad de resolver los problemas económicos globales empresa por empresa.

La claridad de estas cuestiones es muy importante, máxime cuando los proyectos del ala "liberal" de la burocracia se expresan ya en articulos aparecidos en Polityka y Sycie Gospodarcze, dos periódicos abiertos a los tecnócratas y "reformadores' del partido. Con la pretensión de defender los "intereses supremos de la nación", estos últimos proponen que Solidarnose participe en la toma de decisiones, pero esto para encadenar mejor al sindicato a la "responsabilidad de la buena marcha de la economía" (y por tanto de los errores cometidos). No cabe duda que para ellos la economia es algo demasiado serio como para dejársela a personas que no son "especialistas"...

Se ve, pues, la importancia que tiene el que aparezcan rápidamente unas posiciones programáticas claras. Pero el debate no hace sino empezar. •